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Irene Molina: “El dejar los alquileres en manos del libre mercado ocasiona un sufrimiento humano indigno” Irene Molina, profesora de geografía humana en el Instituto de Vivienda e Investigación Urbana (IBF) de la Universidad de Uppsala. Foto: Arbetaren.se.

Irene Molina: “El dejar los alquileres en manos del libre mercado ocasiona un sufrimiento humano indigno”

La semana pasada el gobierno presentó la controvertida propuesta sobre alquileres regulados por el mercado, un tema que ha divido a la Socialdemocracia, que ahora parece haber llegado a un consenso con sus socios, el partido del Centro y los Liberales.

En esta entrevista con el diario Arbetaren, la catedrática de la Universidad de Uppsala, Irene Molina, explica que “una política de este tipo conduciría a más segregación, más desalojos, más personas sin hogar, más hacinamiento, exclusión social y discriminación étnica”.  

 

 Fuente: Arbetaren. 26 de mayo de 2021. Traducción: Magazín Latino

 

La investigación sobre alquileres regulados por el mercado, en construcciones nuevas, presentará sus propuestas para nuevas normas dentro de una semana. [Se llevó a cabo el 5 de junio]. Pero basándose en lo que desde ya se sabe, la catedrática Irene Molina advierte sobre el riesgo de una mayor segregación y diferencias de clase, a largo plazo. Según ella, los efectos de un alza del alquiler también afectará los alquileres de las viviendas más antiguas.

Si se introduce una propuesta en línea con lo que ha surgido ahora de la investigación del gobierno sobre alquileres regulados por el mercado, en construcciones nuevas, Suecia dará un paso hacia un "sufrimiento humano indigno". Así es como Irene Molina, profesora de geografía humana en el Instituto de Vivienda e Investigación Urbana (IBF) de la Universidad de Uppsala, describe el rumbo hacia alquileres regulados por el mercado que ella ve que está tomando Suecia.

“No se me ocurre ni un solo ejemplo en todo el mundo en el que los alquileres regulados por el mercado pudiesen influir en el derecho a la vivienda en sentido positivo. Al contrario, una política de este tipo conduciría, rápida e inequívocamente a más segregación, más desalojos, más personas sin hogar, más hacinamiento, exclusión social y discriminación étnica”, escribe ella al diario Arbetaren en una entrevista por correo electrónico.

La próxima propuesta del gobierno sobre alquileres de libre mercado ha generado un gran debate incluso antes de que la investigación presente su propuesta, el lunes. La reforma prevista, que es consecuencia del acuerdo de enero entre el gobierno, los Liberales y el Partido del Centro, dará a los dueños de las viviendas la oportunidad de decidir el alquiler ellos mismos.

Según la regulación actual, los propietarios están obligados a negociar con la asociación de inquilinos antes de aumentar los alquileres. Pero de acuerdo con las directivas del gobierno a la investigación, un nuevo sistema brindará la oportunidad de optar por no participar en ese proceso cuando se trate de viviendas nuevas. Según información de Dagens Nyheter, un arrendador debe poder justificar el aumento, pero una justificación aprobada es que la zona se haya puesto más atractiva.

Irene Molina critica abiertamente los fundamentos de la próxima propuesta de la investigación y dice que espera que nunca se convierta en realidad. Actualmente se encuentra en Los Ángeles, EE. UU., y ella ve esta ciudad como un ejemplo disuasivo de las consecuencias de un "mercado inmobiliario liberalizado".

“A la larga, esto puede llevar a que las personas que no tienen recursos económicos tengan que mudarse, vale decir, un modo de reubicación forzosa o de expulsión. También llamamos esto desalojo por renovación. El aumento de la segregación es además una consecuencia bastante segura, porque una vez que la ubicación comience a jugar un rol, la gentrificación acelerará las áreas calificadas como atractivas en la ciudad”, escribe Irene Molina.

 

Las directivas del gobierno y la próxima propuesta de la investigación solo aplican a los departamentos recién construidos. Pero según Irene Molina, hay grandes razones para temer que los aumentos del alquiler también afecten a viviendas más antiguas. Ella dice que se puede apreciar que los cambios anteriores en las regulaciones han tenido ese efecto, pero que la obligación de negociar con la asociación de inquilinos hasta ahora ha impedido que los niveles de alquileres se disparen. Pero incluso ahora, los propietarios a menudo tienen derecho a alzas superiores a las que ha acordado la asociación de inquilinos.

 

“Si se elimina esta premisa, el propietario puede argumentar a su gusto por un alquiler verdaderamente alto, por ejemplo, sosteniendo que el inmueble tiene una ubicación privilegiada. Hemos visto anteriormente que las nuevas prácticas, y más aún cuando están respaldadas por una nueva ley o reglamento, afectan los niveles de alquiler incluso en las zonas más antiguas, a través de renovaciones con aumentos de alquiler injustificados. Un problema que vemos allí es que en situaciones similares, la comisión estatal de mediación de alquileres (hyresnämnden) dirime en más del 90% de los casos a favor del propietario ”, escribe la catedrática.

 

Ella ve segregación y diferencias de clase como una consecuencia evidente de una propuesta en línea con las directivas del gobierno.

 

“Esta propuesta, naturalmente, otorga más poder sobre el mercado de la vivienda a los propietarios tanto nacionales como transnacionales, como por ejemplo Hembla en Estocolmo, que ha atraído mucha atención por la forma en que mal administran las propiedades donde se establecen. Por el lado del consumidor, serán los de altos ingresos los accedan a viviendas, en tanto que para los pobres las nuevas no están disponibles”, escribe Irene Molina.

 

De acuerdo con las directrices de la investigación, el investigador, el magistrado Kazimir Åberg, debe presentar una propuesta al gobierno el 31 de mayo. El gobierno escribe en las pautas que el objetivo es que un proyecto de ley basado en las propuestas se presente a votación en el Riksdag a principios de 2022 y pueda entrar en vigor más tarde durante el mismo año.

 


Irene Molina, profesora de geografía humana en el Instituto de Vivienda e Investigación Urbana (IBF) de la Universidad de Uppsala. Foto: Arbetaren.se.

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  • Stefan Löfven vuelve a ser primer ministro de Suecia

    Con un acotado margen el Parlamento sueco aceptó – por tercera vez – a Stefan Löfven (S) como primer ministro, luego de haber sido depuesto de su cargo, hace dos semanas atrás.

    - El Riksdag me ha dado la confianza para seguir liderando Suecia. Es una gran confianza. Asumo la tarea con determinación y respeto, dijo Löfven.

    El viernes presentará su nuevo gabinete, y se reunirá - según la tradición - con el rey.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El malabarista de la política sueca, se le ha llamado últimamente al premier sueco, quien, como un mono porfiado o un gato de nueve vidas, vuelve a pararse, después de recibir un porrazo.

    Hace dos semanas atrás, el Riksdagen votó en su contra, fue depuesto de su cargo como primer ministro, y pasó a dirigir un gobierno de transición.  

     

    Ahora, 7 de julio de 202, vuelve como primer ministro de Suecia, pero no en gloria y majestad, sino más bien con una votación muy acotada a su favor, en la Cámara.

    - El Riksdag me ha dado la confianza para seguir liderando Suecia. Es una gran confianza. Asumo la tarea con determinación y respeto, dijo Löfven, luego de la votación.

     

    116 de los 349 diputados del Riksdagen votaron “verde” vale decir, a favor de que Stefan Löfven volviera a tomar las riendas del país. 173 diputados votaron “rojo” (en contra) y 60 “amarillo” (se abstuvieron). Estas abstenciones, del partido del Centro y del partido de Izquierda fueron las que aseguraron el retorno del presidente de la Socialdemocracia como líder del país. 

     

    En Suecia rige el “parlamentarismo negativo”, vale decir que no importa cuántos votos se tengan a favor, lo importante es no tener más de la mitad de los diputados en contra. El límite son 175 mandatos, Löfven obtuvo 173, en contra.

     

    La diputada independiente (anteriormente de Izquierda) Amineh Kakabaveh llegó a un acuerdo con la Socialdemocracia, exigiendo medidas en lo referente a crímenes por honor y a ganancias en el sistema de bienestar. Y votó en línea con su ex partido: se abstuvo.

     

    Las discordias dentro del partido Liberal (L) se hicieron evidentes en esta votación, puesto que la diputada Nina Lundström votó en contra de la línea de su partido (que votó en contra) y, en cambio, se abstuvo.

    "Antes de las elecciones de 2018, el partido Liberal prometió no cooperar ni gobernar con el apoyo de los Demócratas de Suecia", escribe Lundström en Dagens Nyheter, afirmando que solo respeta lo que su partido prometiera. 

     

    Como todos saben, la líder del partido Liberal, Nyamko Sabuni, “cambió de equipo”. Luego de que se los Demócratas de Suecia levantaran una moción de censura contra el PM sueco, declaró que el Acuerdo de enero se disolvía, y se unió a los partidos de oposición (de derecha), los conservadores (M), los Democratacristianos (KD) y los Demócratas de Suecia (SD). La cúpula del partido aceptó la decisión de Sabuni, pero, dentro de las bases, la polémica continua. La agrupación Liberal está profundamente fragmentada, y según los sondeos de intención de voto, también se encuentra debajo del 4 por ciento.  

     

    En su discurso de aceptación, Stefan Löfven criticó a los partidos que hace dos semanas atrás votaron en su contra, en la moción de censura presentada por los Demócratas de Suecia, luego de que el partido de Izquierda le retirara su apoyo:

    - Ha sido un periodo político distinto. Puedo constatar que el líder de la derecha-conservativa de oposición eligió derrocar al gobierno sin tener un plan propio de cómo gobernar o dirigir el país. Y luego de dos días de intentar buscar apoyo a su propia alternativa de gobierno, tiró la toalla.

    Al mismo tiempo que no aclaró cómo él mismo va a asegurar que el Riksdagen acepte su presupuesto, en septiembre, a vuelta de vacaciones. Hasta el momento las posiciones están totalmente trabadas entre los partidos de los cuales depende. El partido del Centro aceptó "tolerar" este nuevo mandato con la condición de tre puntos, sin embargo, el partido Verde - que forma parte de la coalición de gobierno - se opone fehacientemente a, al menos, dos de estos, a los concernientes el derecho a playas y al de poseer bosques.

    Fuera de esto, Annie Lööf ( C) se opone a que Löfven negocie el presupuesto con el partido de Izquierda. "Le han prohibido al primer ministro que hable con nosotros", dijo Nooshi Dadgostar a SVT, este miércoles.

     


    La líder del partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar. Foto: Pantallazo Svt.se. 

     

    Tanto el partido del Centro como el de Izquierda van a presentar sus propios presupuestos, lo que significa que la derecha podría ganar la votación del presupuesto, este otoño. En este caso, Stefan Löfven tendría dos alternativas: gobernar con el presupuesto de la oposición (de derecha), o dimitir. 

    Ha asegurado que optará por la segunda opción. En este caso, estaríamos entonces frente a la misma situación de los últimos días, con la diferencia de que ya una elección extraordinaria no sería viable. 

    Löfven reconoció estar consciente de que la situación en el Parlamento sueco es sumamente complicada, "las fuerzas están muy equiparadas", dijo. Pero agregó, en tono distendido, frente a la prensa, que, después los resultados de la votación del miércoles, “tal vez también Uds., los periodistas, podrán tomarse unas merecidas vacaciones”.

    "Den dagen, den sorgen", reza un dicho sueco. Más o menos: "Cada día tiene su afán".

     


    El nuevamente elegido primer ministro sueco, Stefan Löfven, en la rueda de prensa del miércoles. Foto: Pantallazo SVT. 

     

  • Stefan Löfven presentó su dimisión

    “La decisión política más difícil que he tomado”, dijo el primer ministro sueco, luego de comunicar su dimisión, este lunes. Sostuvo que, debido a la crisis sanitaria por la pandemia, “el llamar a elecciones extraordinarias no es lo más conveniente para el país”.

    Y culpó al Partido de Izquierda de la crisis política, por “aliarse con conservadores de derecha sin tener una alternativa en común” a lo cual el partido respondió, en Twitter: “Los únicos con quienes nos hemos aliado son los inquilinos”.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Tenía plazo hasta la medianoche del lunes, para comunicar su decisión, pero a la 10:15 horas de la mañana, en rueda de prensa telemática, Stefan Löfven comunicó al país que había presentado su renuncia al presidente del Parlamento sueco, Andreas Norlén.

    Sobre Norlén  recae ahora la responsabilidad de llamar a rondas de consultas, para investigar qué alternativa de gobierno tiene el apoyo mayoritario en el Riksdag. Y, como en realidad el Parlamento ya se encuentra de vacaciones, el presidente de este ya anunció que “hará el proceso lo más rápido posible”. 

    A las 10:00 de la mañana del martes está citado Stefan Löfven, a las 10:30 el líder de los conservadores, Ulf Kristersson, y así, sucesivamente, del más grande al más pequeño (que es el socio del gobierno de Löfven: el Partido Verde (MP).

    La idea es que de estas reuniones – que al final, la vez anterior terminaron siendo tediosas para todos – Norlén presente a un nuevo candidato para que asuma la gobernanza del país. Como la vez anterior, tiene cuatro posibilidades.

    De fallar las cuatro, Norlén llamará a elecciones extraordinarias, que seguramente se realizarían en septiembre.

    Y en las cuales dos partidos corren el riesgo de quedar fuera del Parlamento: El Partido Verde (MP) y el Partido Liberal (L).

    En general a ningún partido – a excepción de los Demócratas de Suecia – le atrae la idea de que el pueblo vaya a las urnas. Y tanto los comentadores políticos como los líderes de partidos aseguran que no es algo que el pueblo quiera. Pero se olvidan de preguntarle al pueblo. Muchos opinan que unas elecciones – con la pandemia y todo – “revolvería un poco la olla” y limpiaría el aire.

     

    Durante la rueda de prensa en la cual comunicó su renuncia, Stefan Löfven comenzó con una larga lista de logros de su gobierno – desde su perspectiva.

    Luego dijo que elecciones extraordinarias no eran una opción:

    - Faltando un año para las elecciones ordinarias y dada la extraordinaria situación en la que se encuentra el país, con una pandemia en curso, y los especiales desafíos que conllevaría, una elección extra no es lo mejor para el país.

    Y comunicó su dimisión:

    - He presentado mi renuncia como primer ministro al presidente del Parlamento. Partiendo con esto, el presidente puede ahora comenzar el trabajo de proponer un primer ministro que sea tolerado por el Riksdag. El gobierno continúa gobernando el país por el momento, ahora como un gobierno de transición.

    También dirigió una fuerte crítica – o ataque – al Partido de Izquierda, quien, según él, ocasionó la crisis política:

    - No hay duda de que la actuación del Partido de Izquierda y su voluntad de formar una mayoría transitoria con los conservadores de derecha ha resultado en la difícil situación política actual. Destituyeron al gobierno sin tener una alternativa de gobierno común, dijo Löfven, sin nombrar ni una sola vez el motivo de la discordia: el punto 44 de la lista que firmara en 2019, y que le permitió seguir estando en su cargo, luego de los estrechos resultados de las votaciones.

    Stefan Löfven no se refirió al hecho de que, al formar la coalición con el partido Verde – después de las elecciones de 2018 – se comprometió a cumplir los 73 puntos de la lista que los Liberales y el Centro le presentaron, a cambio de que “le dieran la pasada en el Parlamento”.

    Dos de esos puntos constituían una bomba de tiempo, puesto que el Partido de Izquierda le dio su apoyo pero con la condición de que dos puntos – el sobre los derechos laborales y el sobre la regulación en los precios de alquileres – nunca se llevaran a cabo.

    El punto sobre los derechos laborales se resolvió a duras penas y luego de interminables negociaciones entre la patronal y los sindicatos, que no quedaron conformes del todo. 

    El punto 44, de que los propietarios regulen los precios de los alquileres de construcciones nuevas (que más adelante incluiría todos los arriendos) fue el límite que el Partido de Izquierda no podía dejar pasar.

    Vale decir, la Izquierda solamente cumplió su promesa. Stefan Löfven sabía muy bien que esto podía suceder, y el culpar a Nooshi Dadgostar, no fue muy bien recibido. Se ganó críticas incluso dentro de sus mismos correligionarios.

    ¿Por qué? Porque Löfven necesita – una vez más - los votos del Partido de Izquierda, si quiere ser investido una vez más en su cargo. Hoy dijo que estaba dispuesto a "ponerle el hombro a la responsabilidad de conducir el país".

    Y no se ataca a quien se necesita.

    Por otra parte, la idea de que las elecciones extraordinarias no se lleven a cabo por motivo de la pandemia fue difícil de creer, tanto por la opinión pública, como por los analistas. Porque Stefan Löfven tiene más chance de ser elegido nuevamente primer ministro sueco luego de una votación en el Parlamento. Las urnas puede ser una jugada peligrosa, sobre todo cuando su socio de gobierno puede quedar fuera del Parlamento (en las últimas sondeos de intención de voto, el Partido Verde recibe menos del 4 por ciento).

    Incluso y a pesar de que la votación en el Parlamento puede depender de un par de diputados independientes (vildar), que no se puede asegurar cómo van a votar, por lo tanto, puede ser el azar quien decida. 

     


    El primer ministro sueco - ahora en gobierno de transición, Stefan Löfven. Foto: pantallazo regeringen.se.

     

  • Votación histórica en Suecia – Parlamento sueco vota en contra de Stefan Löfven

    Por primera vez en la historia, un primer ministro es rechazado por el Riksdagen. A las 11 de la mañana se llevó a cabo la votación con motivo de la moción de censura presentada por los Demócratas Suecos en contra de Stefan Löfven. Esta arrojó un resultado de 181 votos a favor de la moción, 109 en contra y 51 abstenciones. Ocho diputados estaban ausentes.  

    Ahora el primer ministro tiene dos alternativas: llamar a elecciones extraordinarias o dimitir.

     Por: Marisol Aliaga

    Nunca en la historia de Suecia había ocurrido. Que un primer ministro fuera derrocado en una votación en el Parlamento.

    Las veces anteriores (unas 11) el ministro en cuestión había presentado su dimisión, antes de ser sometido a la votación en el plenario.

    ¿Por qué Stefan Löfven no hizo lo mismo?

    Al parecer porque quiere hacer uso del plazo que le da la Constitución. Löfven tiene ahora una semana para decidir si convocará a elecciones extraordinarias o si dimitirá. Cumplida esa fecha, será destituido por el presidente del Parlamento, a quien le corresponderá hacer los sondeos necesarios en la búsqueda de un nuevo primer ministro.

    Esto ya lo hemos experimentado anteriormente, después de las elecciones de 2018, cuando Suecia estuvo sin gobierno durante dos meses. Las posiciones estaban totalmente estancadas, luego de unos comicios muy ajustados y el no poder llegar a acuerdos.

    Al final, Stefan Löfven llegó a un acuerdo con dos partidos de la derecha, y se comprometió a una lista de exigencias de 73 puntos. Uno de los puntos, el 44, lo llevó ahora a convertirse en el primer líder que es depuesto en una moción de censura en el Parlamento sueco de la historia.

     

    ¿Cómo se llegó a esta situación?

    Luego de que la líder del Partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar, anunciara que su partido le retiraba el apoyo al gobierno de Stefan Löfven, el 17 de junio 36 diputados exigieron que el Riksdag votara una moción de censura contra el primer ministro (S).

    Los Demócratas de Suecia (SD) apoyaron de inmediato la moción de censura en contra de Stefan Löfven. A ellos le siguieron el partido democratacristiano (KD) y el conservador (M).

    Para que una moción de censura contra el primer ministro pueda ser presentada, se requiere del respaldo de más de la mitad de los diputados, vale decir al menos 175.

    Este lunes, 181 diputados, del SD, M, KD y V votaron a favor de la moción de censura, derrocando al premier sueco.

    Si el Riksdag concluye que no tiene confianza en el primer ministro, todo el gobierno debe renunciar o anunciar elecciones adicionales.

    Después de la votación en que fue depuesto, Stefan Löfven declaró, en rueda de prensa telemática:

    - Ahora el Partido de Izquierda se unen a los partidos de derecha, los conservadores, los democratacristianos, los Demócratas de Suecia, sin temer nada en común y sin tener un plan para el futuro. Es lamentable. Ahora tenemos esta situación, el gobierno ahora tiene una semana de decidir, hablaremos con nuestros socios, pero estamos preparados para asumir la responsabilidad de liderar el país. Estamos a disponibles para liderar el país. Mi enfoque principal es, ha sido y será hacer lo que es mejor para Suecia.

     

    El presidente del partido conservador, Ulf Kristersson, se mostró muy sonriente con el resultado:

    - Yo estoy dispuesto a formar un nuevo gabinete ahora mismo lo he dicho desde las elecciones pasadas. Hay condiciones para formar un gobierno de derecha, si los partidos en Suecia quieren tener un mejor gobierno. Respecto a elecciones extraordinarias, no creo que la mayoría de la gente lo quiera, pero es solamente Stefan Löfven quien puede decidirlo.

    Tanto él, como el líder de los Demócratas de Suecia (SD) han querido deponer al gobierno de Stefan Löfven. Curiosamente ahora esto se hace realidad gracias a un partido con el que no tienen nada más en común que esto: el partido de Izquierda.

    - El punto de partida por el cual comenzamos esto es que queremos un nuevo gobierno. Un mejor gobierno. Ahora es Stefan Löfven quien tiene la pelota. Si quiere convocar a elecciones extraordinarias tiene derecho a hacerlo. También puede dimitir, o esperar el curso de la semana. Vamos a ver qué pasa, dijo Jimmie Åkesson (SD).

    La líder democratacristiana Ebba Bush, concordó con Åkesson.

    - Es Stefan Löfven, quien recién fue depuesto, quien tiene que elegir qué camino tomar. Nosotros estamos listos para todas las alternativas, también a ser partes de un gabinete de gobierno, pero con un primer ministro de derechas.

    La líder del Centro, Annie Lööf, en cambio, y promotora principal del tema por el cual se desató la crisis, las marknadshyror, no estaba muy conforme con la votación:

    - Bueno, ahora los Demócratas de Suecia junto al Partido de Izquierda han tumbado a un gobierno socialdemócrata. Ahora Stefan Löfven debe decidir cuál será el camino hacia adelante. Nosotros votamos por una continuación del Acuerdo de Enero y estamos dispuestos a tolerar este gobierno a cambio de que continuar con el acuerdo.

    Sin embargo, la líder del partido Liberal declaró, por su parte, que no estaba interesada en seguir con el Acuerdo de Enero.

    - En las rondas de negociaciones, o si hay elecciones extraordinarias, vamos a priorizar el formar un gobierno de derecha. Queremos conversar con todos los partidos burgueses para poder llegar a un acuerdo sobre cómo esto se podría conformar, dijo Nyamko Sabuni.

    Con esto cae la conformación que había existido hasta ahora, en el Acuerdo de Enero. Sabuni también manifestó no tener reparos en elecciones extraordinarias. Aunque – según las ultimas encuestas - no consigue alcanzar el cuatro por ciento mínimo que se requiere para mantenerse en el Parlamento.

    Algo que no es fácil de entender, no obstante, al menos a primeras, es la posición de Nooshi Dadgostar. Porque primero votó en contra de Stefan Löfven, pero luego declaró que le gustaría que asumiera nuevamente el cargo.

    - Hemos hecho todo lo posible para que este día nunca llegase. Hemos sido muy claros acerca de nuestro apoyo a Stefan Löfven. Él ha estado consciente durante dos años y medio que no puede llevar adelante la propuesta de marknadshyror. Hemos tratado de resolver esto durante todo el mandato pero no hemos sido escuchados.

    - Nosotros queremos que Stefan Löfven vuelva a ser primer ministro, pero sin marknadshyror.  [Sin alquileres regulados por el mercado].

     Y, en su intervención en el parlamento, antes de la votación dijo que lo único que el Partido de Izquierda había hecho era cumplir la promesa a sus votantes.

    - No es el Partido de Izquierda el que ha abandonado al gobierno socialdemócrata. Es el gobierno socialdemócrata el que ha abandonado al Partido de la Izquierda y al pueblo sueco. En tal situación, es nuestra responsabilidad, como un partido que está del lado de los empleados e inquilinos cumplir con nuestras promesas. Por eso el Partido de Izquierda votará hoy a favor de la moción de censura contra el primer ministro, dijo Nooshi Dadgostar.

     

     
    Debate en el Parlamento sueco este lunes, en la votación por la moción de censura contra el primer ministro Stefan Löfven. Foto: Pantallazo SVT.

     

    NOTA EN DESARROLLO

     

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