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Dadgostar mantiene su intención de intentar derrocar al gobierno La líder del Partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar, en rueda de prensa el jueves. Foto: Pantallazo SVT.

Dadgostar mantiene su intención de intentar derrocar al gobierno

El jueves por la mañana, la líder del Partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar, comunicó en rueda de prensa que carece de confianza en Stefan Löfven como primer ministro y que buscaría apoyo para llevar a cabo una moción de censura en el Parlamento.

Lo encontró el en el partido Demócratas de Suecia, al que se unieron el partido conservador (M) y el Democratacristiano (KD). El lunes se lleva a cabo la votación de censura en el Parlamento sueco, y Stefan Löfven podría ser derrocado.

 Por: Marisol Aliaga

“El felpudo despertó”, dice Daniel Suhonen, en el diario ETC, este jueves.

- Soy socialdemócrata, pero debo tener respeto por el hecho de que el Partido de Izquierda lucha para tener alguna relevancia. El felpudo simplemente se ha despertado, dice el director del grupo de reflexión Katalys y miembro de la organización socialdemócrata Reformistas

Tal vez esta sea una buena explicación sobre la crisis política desatada en Suecia, luego de que el Partido de Izquierda demostrara, este jueves, que la cosa iba en serio. Nooshi Dadgostar lo dejó bien claro en la rueda de prensa a las diez de la mañana: que no va a dejar pasar la proposición de alquileres regulados por el mercado (marknadshyror, en sueco). 

Vale la pena aclarar que el Partido de Izquierda se ha adjudicado el apodo de “felpudo” del gobierno de Stefan Löfven, por haber apoyado su administración, pero sin poder influir en esta. 

Cuando Löfven por fin pudo formar su gabinete, después de meses de negociaciones debido a las ajustadas elecciones de 2018, el Partido de Izquierda votó a favor de él como primer ministro. Pero bajo las condiciones de que no se deterioraran los derechos laborales, y de que el gobierno no impulsara el sistema de marknadshyror (alquileres regulados por el mercado).

Sabiendo esto, el gobierno ha faltado a estos dos puntos. Ya los nuevos acuerdos sobre condiciones laborales - sobre LAS - causó irritación en el Partido de Izquierda, y ahora lo referente a marknadshyror parece ser la gota que ha rebalsado el vaso. 

Pero el caso es que cuando Stefan Löfven formó gobierno,  se comprometió con el Partido del centro y el Partido Liberal en un acuerdo de 73 puntos: el acuerdo de enero. Y ha tenido que irlos cumpliendo uno a uno, yéndose cada vez más hacia la derecha. O sea: la persona que votó por la Socialdemocracia se encontró de pronto que prácticamente le había otorgado su voto al Partido del Centro (que no es centrista sino claramente de derechas). 

El punto número 44 trataba de los marknadshyror. Y Stefan Löfven lo sabía. Vale decir: al mismo tiempo que se comprometía con Annie Lööf (presidenta del Partido del Centro) sobre este sistema de alquileres, le daba su palabra a Jonas Sjöstedt (anterior presidente del Partido de Izquierda) que no iba a impulsar los cambios en el sistema de alquileres.

Tarde o temprano tenía que caer la teja, dicho coloquialmente. 

Y el caso es que durante la administración Löfven, el Partido de Izquierda ha amenazado varias veces con derrocar al gobierno, pero nunca antes se había concretizado nada. Y la derecha se ha reído en su cara, llamándolo "felpudo": un limpiapies.

 

También el director de Dalademokraterna, el socialdemócrata Göran Greider tiró unos dardos a su líder. 

"Gracias, Partido de la Izquierda, por decir no al neoliberalismo irrazonable. El gobierno de Löfven nunca se ha atrevido a presionar al Partido del Centro sobre nada y ha dado por sentado el apoyo del Partido de la Izquierda al gobierno, lo cual es una postura insostenible y obsoleta", escribe Greider, también en ETC. 

 

En realidad lo que ha estado haciendo Nooshi Dadgostar ha sido cumplir con la promesa hecha por su antecesor.

En la rueda de prensa de la mañana del jueves, Dadgostar precisó: 

- No es un mensaje fácil que entrego hoy aquí. Lo entiendo. Pero alguien tiene que sacar la cara por los arrendatarios de Suecia.

- El Partido de la Izquierda carece de confianza en Stefan Löfven como primer ministro. Suecia se encuentra ahora en una situación completamente nueva. Sé exactamente lo que es crecer en una sociedad fuerte. Esta es la Suecia en la que crecí, y no tengo la intención de contribuir a desmantelar el estado de bienestar sueco.

La líder de Izquierda aseguró que no era su partido el que creaba esta crisis, sino el gobierno, porque está echando abajo el modelo sueco de alquileres, en el cual los propietarios y los arrendatarios negocian en conjunto el precio de los alquileres. 

- Quieren crear una crisis gubernamental en lugar de defender el modelo sueco y nuestra robusta sociedad. El trasfondo de todo esto es que el Partido del Centro y el Partido Liberal se unieron al gobierno a principios del mandato y firmaron un acuerdo que se basaba en gran medida en la política del Partido del Centro, dijo. 

- Pero también se apoyaba en nuestro mandato, agregó. 

Y es este mandato el que, al parecer, Nooshi Dadgostar ahora le retira a Stefan Löfven. 

 

¿Cómo se llegó a la moción de censura?

Nooshi Dadgostar dijo en la rueda de prensa que buscarían el apoyo de los conservadores (Moderaterna) y los Democratacristianos (KD), para llevar a cabo un voto de censura. Pero los primeros que reaccionaron fueron los Demócratas de Suecia (SD), partido con el cual Dadgostar no quiere colaborar. Sin embargo, en esta ocasión están de acuerdo en que ninguno de ellos quiere el sistema de marknadshyror.

- Hay varias razones por las que el gobierno carece de confianza. Entre otras cosas, en una libre regulación de los alquileres, pero también están los temas de delincuencia, salud, pensiones. Hay razones suficientes por las cuales necesitamos un nuevo gobierno, dijo el presidente de bancada de SD, Henrik Vinge, en una conferencia de prensa, a la hora después de las declaraciones de Dadgostar.

A lo cual los dos partidos de derecha, M y KD, también manifestaron su apoyo al voto de censura.

- Nosotros estuvimos en contra del gobierno de Stefan Löfven. Nosotros estamos en contra del gobierno de Löfven ahora. Los democratacristianos vamos a votar rojo. Los democratacristianos vamos a votar para deponer a Stefan Löfven, declaró Ebba Busch.

- Los votantes pueden sentirse seguros respecto a cuál es nuestra posición. No seremos el garante de la permanencia de Stefan Löfven. (Anteriormente había dicho que pensaba que Dadgostar solo estaba fanfarroneando, pero cuando vio que la cosa iba en serio, se alineó rápidamente a la propuesta).

Y respecto a la posibilidad de nuevas elecciones, afirmó

- No asumo que habrá una reelección, pero si hay una nueva elección, la acogeremos con agrado. Queremos darles a los votantes la oportunidad de expresar su opinión.

Por su parte el líder conservador Ulf Kristersson, escribió en su Facebook:

"No soy amigo de conflictos y caos innecesarios. Prefiero un curso definido y una conversación adulta. Pero este gobierno se basa en acuerdos y convenios mutuamente incompatibles. Esto tiene que ver con las tensiones internas en las bases del gobierno - y hoy fue totalmente evidente. Suecia se merece un mejor gobierno”.

 

En tanto el afectado principal, el primer ministro Stefan Löfven, también convocó a una rueda de prensa, en la que manifestó su frustración por la actuación del Partido de Izquierda, que para él fue completamente una sorpresa.

- La gente fue a trabajar esta mañana y esperaba que la política siguiera funcionando y que pudiéramos seguir cumpliendo en un momento difícil para el país. Y luego llegas a casa o escuchas en la radio a la hora del almuerzo que ahora de pronto hay una crisis política. Eso es lo que está sucediendo ahora, a corto plazo, dijo Stefan Löfven. Agregó que el lanzar a Suecia a una crisis política en esta difícil situación no era algo responsable.

 

 ¿Qué alternativas tiene el primer ministro?

Los escaños de los partidos V, M, KD y SD alcanzan para deponer a Stefan Löfven de su cargo, en la votación en el Parlamento el lunes.

Entonces, él tiene dos alternativas (la alternativa tres sería desistir de implantar el sistema de marknadshyror, pero entonces pierde el apoyo del Centro y los Liberales).

  1. Poner su puesto a disposición. Dimitir.
  2. Convocar a nuevas elecciones en el plazo de una semana.

- Tengo dos opciones y tengo la intención de pensarlas detenidamente. Entonces, lo que tiene prioridad es lo mejor para Suecia, dijo Löfven. Y defendió el pacto de enero.

El completar los 73 puntos del acuerdo de enero parece ser – no obstante – su mayor prioridad. “Este pacto será honrado, lo cumpliremos”, enfatizó.

Según él, el Partido de Izquierda no ha entendido que “no hay ninguna propuesta de ley. En cambio, lo que hay es una propuesta de investigación sobre el alquiler en nuevas construcciones, que cubriría entre el 0,5 y el 1 por ciento del mercado de alquiler”.

- Aquellos con los que se ha aliado el Partido de Izquierda, en cambio, quieren marknadshyror. Es completamente incomprensible, dijo Löfven.

Una verdad con modificaciones. Los Demócratas de Suecia – a pesar de que Löfven ha afirmado lo contrario – están en contra de marknadshyror. M y KD están a favor, pero no está bien en claro los detalles.

Y, se trate de una “investigación” o no, el nuevo sistema comenzaría a regir desde julio del próximo año. Y claro que se expandirá al resto de las viviendas. El Partido del Centro – a diferencia de Stefan Löfven – no ha tenido reparos en decir que esto afectará, poco a poco, a todo el sistema.


“Es un proceso continuo para liberalizar y cambiar el sistema de alquiler y creo que es bueno comenzar con construcciones nuevas e introducir un modelo que se pueda implementar gradualmente para el resto de los alquileres”, dijo el encargado de políticas de vivienda del Partido del Centro, Ola Johansson, en 2019, en Almedalen.

Además, todas las construcciones han sido nuevas, en su momento. Nooshi Dadgostar está en la razón cuando dice que esto atenta contra el sistema sueco, en el cual los propietarios y los inquilinos negocian el precio del alquiler.

 

Durante el viernes, las acusaciones han ido y venido, desde los distintos partidos. Sería largo dar más detalles al respecto. Sin embargo, una de las noticias llama la atención. Según una publicación de Radio Suecia, el hecho de tener que ir a votar el lunes es “desagradable” para los honorables.

- Ahora de repente estaremos sentados hombro con hombro y seremos sacados de nuestras burbujas sociales, los 349 diputados. Así es que no es solamente lo innecesario con esta moción de censura, naturalmente se siente incierto y desagradable, dijo el representante del Partido del Centro, Anders Åkesson.

 

La pregunta que me hago de inmediato es: ¿Dónde estaban estos diputados cuando ninguno de los 349 se pronunció respecto a la necesidad imperante de imponer medidas de protección personal para el personal de la salud, cuidadores de ancianos, choferes de taxis y de buses, profesores, etc. durante toda la pandemia?

El uso de mascarillas en los hospitales fue recomendado por la Agencia sueca de Salud Pública recién el 23 de diciembre de 2020. El uso de mascarillas en el transporte público el 7 de enero de 2021, y solo un par de horas por la mañana y otras por la tarde. Sin sanciones al no usarla.

La autoprotección y protección a los demás nunca ha sido un tema en Suecia. Basta ver las numerosas conferencias de prensa en el edificio del Parlamento en salas mucho más pequeñas que las gigantescas dependencias de la sala plena del Parlamento sueco.

 


Sala plena del Parlamento sueco. Foto: Riksdagen.

 


La líder del Partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar, en rueda de prensa el jueves. Foto: Pantallazo SVT. 

 


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     Por: Marisol Aliaga

     

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    "Antes de las elecciones de 2018, el partido Liberal prometió no cooperar ni gobernar con el apoyo de los Demócratas de Suecia", escribe Lundström en Dagens Nyheter, afirmando que solo respeta lo que su partido prometiera. 

     

    Como todos saben, la líder del partido Liberal, Nyamko Sabuni, “cambió de equipo”. Luego de que se los Demócratas de Suecia levantaran una moción de censura contra el PM sueco, declaró que el Acuerdo de enero se disolvía, y se unió a los partidos de oposición (de derecha), los conservadores (M), los Democratacristianos (KD) y los Demócratas de Suecia (SD). La cúpula del partido aceptó la decisión de Sabuni, pero, dentro de las bases, la polémica continua. La agrupación Liberal está profundamente fragmentada, y según los sondeos de intención de voto, también se encuentra debajo del 4 por ciento.  

     

    En su discurso de aceptación, Stefan Löfven criticó a los partidos que hace dos semanas atrás votaron en su contra, en la moción de censura presentada por los Demócratas de Suecia, luego de que el partido de Izquierda le retirara su apoyo:

    - Ha sido un periodo político distinto. Puedo constatar que el líder de la derecha-conservativa de oposición eligió derrocar al gobierno sin tener un plan propio de cómo gobernar o dirigir el país. Y luego de dos días de intentar buscar apoyo a su propia alternativa de gobierno, tiró la toalla.

    Al mismo tiempo que no aclaró cómo él mismo va a asegurar que el Riksdagen acepte su presupuesto, en septiembre, a vuelta de vacaciones. Hasta el momento las posiciones están totalmente trabadas entre los partidos de los cuales depende. El partido del Centro aceptó "tolerar" este nuevo mandato con la condición de tre puntos, sin embargo, el partido Verde - que forma parte de la coalición de gobierno - se opone fehacientemente a, al menos, dos de estos, a los concernientes el derecho a playas y al de poseer bosques.

    Fuera de esto, Annie Lööf ( C) se opone a que Löfven negocie el presupuesto con el partido de Izquierda. "Le han prohibido al primer ministro que hable con nosotros", dijo Nooshi Dadgostar a SVT, este miércoles.

     


    La líder del partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar. Foto: Pantallazo Svt.se. 

     

    Tanto el partido del Centro como el de Izquierda van a presentar sus propios presupuestos, lo que significa que la derecha podría ganar la votación del presupuesto, este otoño. En este caso, Stefan Löfven tendría dos alternativas: gobernar con el presupuesto de la oposición (de derecha), o dimitir. 

    Ha asegurado que optará por la segunda opción. En este caso, estaríamos entonces frente a la misma situación de los últimos días, con la diferencia de que ya una elección extraordinaria no sería viable. 

    Löfven reconoció estar consciente de que la situación en el Parlamento sueco es sumamente complicada, "las fuerzas están muy equiparadas", dijo. Pero agregó, en tono distendido, frente a la prensa, que, después los resultados de la votación del miércoles, “tal vez también Uds., los periodistas, podrán tomarse unas merecidas vacaciones”.

    "Den dagen, den sorgen", reza un dicho sueco. Más o menos: "Cada día tiene su afán".

     


    El nuevamente elegido primer ministro sueco, Stefan Löfven, en la rueda de prensa del miércoles. Foto: Pantallazo SVT. 

     

  • El posible retorno del “gato de la política”, Stefan Löfven

    Este lunes, el presidente del Parlamento, Andreas Norlén, comunicó que propondrá al Parlamento sueco elegir al depuesto primer ministro Stefan Löfven una vez más, como primer ministro.

    - Le di la tarea de sondear las posibilidades de encontrar una propuesta de gobierno, y ha respondido que lo ha logrado, dijo Norlén, en rueda de prensa en conjunto con Stefan Löfven, quien declaró que: “He aceptado ser nominado como primer ministro de un gobierno con los Socialdemócratas y el Partido Verde”.

    Este miércoles se llevará a cabo la votación y todo apunta a que Löfven vuelve como premier. 

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    A dos semanas de haber sido depuesto como primer ministro de Suecia, Stefan Löfven puede ser nuevamente elegido en el cargo. Esto, luego de que la opción de gobierno del bloque de la oposición no lograra presentar una propuesta de gobernanza. El presidente de los conservadores, (Moderaterna) Ulf Kristersson, comunicó incluso antes de que se venciera el plazo dado por Andreas Norlén, que no lograría los votos necesarios para ser “tolerado” por el Parlamento.

    - No nos dan las matemáticas, dijo Kristersson.

     

    Y ahora tampoco se puede asegurar fehacientemente que las matemáticas le van a dar a Löfven, el bloque “azul” y el “rojo” están prácticamente empatados: 174 por uno y 174 por el otro.

     

    Como en Suecia rige el “parlamentarismo negativo” se requiere que no más de 174 diputados voten en contra del candidato al cargo. Entonces, puede ser pura y mera casualidad la que contribuya a que Löfven sea envestido en su cargo una vez más, este miércoles.

     

    Puede que algún diputado se quede atascado en el ascensor (ejemplo que acostumbra tomar la prensa nacional) o que una diputada que pertenecía al Partido de Izquierda vote rojo, y Löfven no pasa la prueba. 

     

    El resultado podría depender de la diputada Amineh Kakabaveh, quien fue elegida por el Partido de Izquierda, pero que ahora es independiente (vilde, que en sueco es sinónimo de “salvaje”).  Ella presentó a Löfven una lista de ocho puntos a cambio de no votar “rojo”. 

    - Si se me conceden cinco de los puntos, me conformo, aseguró Kakabaveh, quien está consciente que Löfven puede aceptar al menos tres de sus exigencias.

     

    Y esta no es la única dificultad que enfrenta el depuesto primer ministro. Tanto el Partido de Izquierda (V), como el Centro ( C) han comunicado que votarán “amarillo” (se abstendrán) este miércoles, pero, presentarán su propia propuesta de presupuesto, en el otoño. Esto quiere decir que para entonces podríamos tener la misma situación que ahora, puesto que, si estos dos partidos no aprueban la propuesta del gobierno, el gobierno cae. Una vez más.

     

    Al parecer Stefan Löfven parece pensar que “en el camino se arregla la carga”, porque incluso se mostró muy molesto cuando el periodista de TV4, Ulf Kristoffersson, le preguntó sobre el tema.

     

    - Nuestra tarea será hacer propuestas que otros partidos también puedan aceptar. Todos los partidos deben pensar en esto: nadie obtiene todo, pero todos obtienen algo, dijo Stefan Löfven, quien sigue sosteniendo que, si su propuesta de presupuesto no es aceptada por el Parlamento, dimitirá.

     

    La alternativa que tendría, en ese caso, sería gobernar con el presupuesto de la derecha.

     

    Aunque, la verdad sea dicha, no distaría mucho de lo que ha venido haciendo desde el Acuerdo de enero, al regirse por una lista de 74 puntos presentada por Annie Lööf ( C), al más puro estilo neoliberal.

     

    El Partido Liberal, que abandonó el Acuerdo de enero, no ha dicho aún cómo votará este miércoles. Todavía está inseguro de su posición.

    El Partido del Centro exigió de Löfven tres puntos y al menos uno de estos no es aceptado por el Partido Verde, socio de la Socialdemocracia.

     

    Cómo Stefan Löfven aclarará este desaguisado, está por verse. Pero la analista política de Dagens Nyheter se ha referido a "las nueve vidas del gato de la política” sueca.

     

    Le quedan dos.

     


    La Ministra de Vivienda y de Igualdad, Märta Stenevi (MP), el Primer Ministro Stefan Löfven y la Ministra de Hacienda, Magdalena Andersson. Foto: TT. (La imagen está recortada). 

  • Stefan Löfven presentó su dimisión

    “La decisión política más difícil que he tomado”, dijo el primer ministro sueco, luego de comunicar su dimisión, este lunes. Sostuvo que, debido a la crisis sanitaria por la pandemia, “el llamar a elecciones extraordinarias no es lo más conveniente para el país”.

    Y culpó al Partido de Izquierda de la crisis política, por “aliarse con conservadores de derecha sin tener una alternativa en común” a lo cual el partido respondió, en Twitter: “Los únicos con quienes nos hemos aliado son los inquilinos”.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Tenía plazo hasta la medianoche del lunes, para comunicar su decisión, pero a la 10:15 horas de la mañana, en rueda de prensa telemática, Stefan Löfven comunicó al país que había presentado su renuncia al presidente del Parlamento sueco, Andreas Norlén.

    Sobre Norlén  recae ahora la responsabilidad de llamar a rondas de consultas, para investigar qué alternativa de gobierno tiene el apoyo mayoritario en el Riksdag. Y, como en realidad el Parlamento ya se encuentra de vacaciones, el presidente de este ya anunció que “hará el proceso lo más rápido posible”. 

    A las 10:00 de la mañana del martes está citado Stefan Löfven, a las 10:30 el líder de los conservadores, Ulf Kristersson, y así, sucesivamente, del más grande al más pequeño (que es el socio del gobierno de Löfven: el Partido Verde (MP).

    La idea es que de estas reuniones – que al final, la vez anterior terminaron siendo tediosas para todos – Norlén presente a un nuevo candidato para que asuma la gobernanza del país. Como la vez anterior, tiene cuatro posibilidades.

    De fallar las cuatro, Norlén llamará a elecciones extraordinarias, que seguramente se realizarían en septiembre.

    Y en las cuales dos partidos corren el riesgo de quedar fuera del Parlamento: El Partido Verde (MP) y el Partido Liberal (L).

    En general a ningún partido – a excepción de los Demócratas de Suecia – le atrae la idea de que el pueblo vaya a las urnas. Y tanto los comentadores políticos como los líderes de partidos aseguran que no es algo que el pueblo quiera. Pero se olvidan de preguntarle al pueblo. Muchos opinan que unas elecciones – con la pandemia y todo – “revolvería un poco la olla” y limpiaría el aire.

     

    Durante la rueda de prensa en la cual comunicó su renuncia, Stefan Löfven comenzó con una larga lista de logros de su gobierno – desde su perspectiva.

    Luego dijo que elecciones extraordinarias no eran una opción:

    - Faltando un año para las elecciones ordinarias y dada la extraordinaria situación en la que se encuentra el país, con una pandemia en curso, y los especiales desafíos que conllevaría, una elección extra no es lo mejor para el país.

    Y comunicó su dimisión:

    - He presentado mi renuncia como primer ministro al presidente del Parlamento. Partiendo con esto, el presidente puede ahora comenzar el trabajo de proponer un primer ministro que sea tolerado por el Riksdag. El gobierno continúa gobernando el país por el momento, ahora como un gobierno de transición.

    También dirigió una fuerte crítica – o ataque – al Partido de Izquierda, quien, según él, ocasionó la crisis política:

    - No hay duda de que la actuación del Partido de Izquierda y su voluntad de formar una mayoría transitoria con los conservadores de derecha ha resultado en la difícil situación política actual. Destituyeron al gobierno sin tener una alternativa de gobierno común, dijo Löfven, sin nombrar ni una sola vez el motivo de la discordia: el punto 44 de la lista que firmara en 2019, y que le permitió seguir estando en su cargo, luego de los estrechos resultados de las votaciones.

    Stefan Löfven no se refirió al hecho de que, al formar la coalición con el partido Verde – después de las elecciones de 2018 – se comprometió a cumplir los 73 puntos de la lista que los Liberales y el Centro le presentaron, a cambio de que “le dieran la pasada en el Parlamento”.

    Dos de esos puntos constituían una bomba de tiempo, puesto que el Partido de Izquierda le dio su apoyo pero con la condición de que dos puntos – el sobre los derechos laborales y el sobre la regulación en los precios de alquileres – nunca se llevaran a cabo.

    El punto sobre los derechos laborales se resolvió a duras penas y luego de interminables negociaciones entre la patronal y los sindicatos, que no quedaron conformes del todo. 

    El punto 44, de que los propietarios regulen los precios de los alquileres de construcciones nuevas (que más adelante incluiría todos los arriendos) fue el límite que el Partido de Izquierda no podía dejar pasar.

    Vale decir, la Izquierda solamente cumplió su promesa. Stefan Löfven sabía muy bien que esto podía suceder, y el culpar a Nooshi Dadgostar, no fue muy bien recibido. Se ganó críticas incluso dentro de sus mismos correligionarios.

    ¿Por qué? Porque Löfven necesita – una vez más - los votos del Partido de Izquierda, si quiere ser investido una vez más en su cargo. Hoy dijo que estaba dispuesto a "ponerle el hombro a la responsabilidad de conducir el país".

    Y no se ataca a quien se necesita.

    Por otra parte, la idea de que las elecciones extraordinarias no se lleven a cabo por motivo de la pandemia fue difícil de creer, tanto por la opinión pública, como por los analistas. Porque Stefan Löfven tiene más chance de ser elegido nuevamente primer ministro sueco luego de una votación en el Parlamento. Las urnas puede ser una jugada peligrosa, sobre todo cuando su socio de gobierno puede quedar fuera del Parlamento (en las últimas sondeos de intención de voto, el Partido Verde recibe menos del 4 por ciento).

    Incluso y a pesar de que la votación en el Parlamento puede depender de un par de diputados independientes (vildar), que no se puede asegurar cómo van a votar, por lo tanto, puede ser el azar quien decida. 

     


    El primer ministro sueco - ahora en gobierno de transición, Stefan Löfven. Foto: pantallazo regeringen.se.

     

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