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Jonas Sjöstedt: “Nadie quiere esta reforma” La ministra del Trabajo, Eva Nordmark (S). El líder del partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt (V). Foto: Riksdagen.se/Marisol Aliaga.

Jonas Sjöstedt: “Nadie quiere esta reforma”

El líder del partido de Izquierda (V) comunicó el jueves que la amenaza de una moción de censura contra la ministra del Trabajo va en serio. Si el gobierno continúa la privatización de la Oficina del Trabajo, Jonas Sjöstedt propondrá la votación en el Parlamento.

- Queremos detener este caos de privatizaciones, subrayó.

Actualización: en rueda de prensa este lunes, Jonas Sjöstedt comunicó que retira la amenaza contra la ministra, puesto que el Gobierno retrocede en sus planes de privatización de la Oficina del Trabajo. No obstante, la oficina se privatizará, pero a más largo plazo.

 

 Por: Magazín Latino

 

En una rueda de prensa este jueves, la ministra del trabajo, Eva Nordmark, presentó a la nueva directora general de la Oficina del Trabajo, la experimentada jurista Maria Mindhammar.

 

No obstante, esta y otras medidas presentadas por el gobierno respecto al futuro de la Oficina del Trabajo no fueron suficientes para satisfacer las exigencias del partido de Izquierda, que se ha opuesto a la privatización que exigiera el partido del Centro, para aceptar el acuerdo de enero.

 

- La Oficina del Trabajo se encuentra sumida en una profunda crisis, dijo Jonas Sjöstedt, en la sesión en la cámara. Y comunicó que buscará el apoyo del partido Conservador (Moderaterna) para presentar una moción de censura en contra de la ministra del Trabajo, que puede llevar a su dimisión.

 

Los otros partidos que apoyarían la moción de censura son los Democratacristianos (KD) y los Demócratas de Suecia (SD). De esta manera, el partido de Izquierda lograría su propósito con ayuda de sus enemigos políticos. La votación parlamentaria podría resultar incluso en nuevas elecciones.

 

Aunque Sjöstedt declaró que su fin no era derribar el gobierno de Stefan Löfven. Lo que pretende es poner fin a la acelerada privatización de la Oficina del Trabajo.

 

- Nuestra meta es que ellos digan: reconocemos, no tenemos apoyo para este caos de privatizaciones. Yo creo que el gobierno va a desistir de sus propósitos porque esta política no lleva a buen puerto y afecta más que nada a los desempleados, dijo el líder de Izquierda a Aftonbladet.

 

Por su parte los Socialdemócratas ven esta jugada del partido con quienes colaboraron el periodo pasado como “poco responsable”.

 

- Ahora el partido de Izquierda nos sumerge en una situación complicada, y vale la pena preguntarse qué pretenden con esto, dijo al vespertino la jefa del grupo parlamentario de la Socialdemocracia, Annelie Karlsson.

 

Según ella, el gobierno está consciente de las dificultades que enfrenta la entidad laboral. Sin embargo, manifestó no entender el hecho de que Jonas Sjöstedt esté dispuesto a hacer causa común “con quienes han ocasionado esta situación”, la derecha. 

 

- Nosotros gobernamos de acuerdo con un presupuesto de los Conservadores (Moderaterna) y de los Democratacristianos – quienes quitaron recursos a la Oficina del Trabajo - y ahora Sjöstedt quiere hacer un pacto con ellos y deponer el gobierno. Entiendo que los electores tengan dificultades en entender esto. Es muy raro, agregó Annelie Karlsson.

 

En tanto, Ulf Kristersson, presidente de los Conservadores (M), junto a la líder democratacristiana, Ebba Bush Thor, comunicaron en rueda de prensa el jueves pasado que, desde entonces y hasta este martes, el gobierno tiene que retroceder en los cambios fundamentales planteados en la reforma de la Oficina del Trabajo.

 

- El gobierno tendrá que ceder porque hay una mayoría parlamentaria que quiere otra cosa, dijo Kristersson.

 

La privatización de la Oficina del Trabajo es parte del acuerdo de enero. Este es un proyecto neoliberal diseñado por el político del partido del Centro Martin Ådahl, y es dirigido por la organización empresarial Almega. La meta final es una privatización total de la entidad laboral. 

 


La ministra del Trabajo, Eva Nordmark (S). El líder del partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt (V). Foto: Riksdagen.se/Marisol Aliaga.

 

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  • Sofia Nerbrand: El pueblo sueco no debería aceptar tantas personas enfermas

    “Ahora, más de 12.000 suecos (*) han sido víctimas de la covid-19. Podría haberse evitado. El gobierno debe proteger mejor a la población. El primer ministro Stefan Löfven (S) tiene la responsabilidad final del manejo de la pandemia por parte de Suecia”, escribe en una editorial Sofia Nerbrand, en Kristianstadsbladet.

     

    Fuente: Kristianstadsbladet. 4 febrero 2021. Traducción: Magazín Latino

     

    Ha habido troleo en el manejo sueco de la pandemia. En una etapa inicial, el gobierno y la Agencia Sueca de Salud Pública eligieron un camino diferente al de prácticamente todos los demás países. Nuestros vecinos nórdicos se propusieron minimizar la propagación de la infección implementando rápidamente medidas enérgicas. Los infectados, sus familias y aquellos con quienes habían estado en contacto fueron puestos en cuarentena.

     

    La ambición formulada era proteger a la población todo lo mejor posible de la epidemia. El país que ha tenido quizás más éxito es Nueva Zelanda, donde la primera ministra socialdemócrata, Jacinda Ardern, se negó a aceptar que resultaran a muchos muertos y enfermos.

     

    Su colega sueco, Stefan Löfven, adoptó un enfoque opuesto. Se sentó en el asiento trasero, detrás de los funcionarios, y dejó que el Director General Johan Carlson y al epidemiólogo estatal Anders Tegnell controlaran y comunicaran todo. Y formularon una estrategia mezquina. El objetivo era "aplanar la curva" para proteger la atención médica y los grupos de riesgo, no para salvar al mayor número posible de ciudadanos de una muerte prematura y un sufrimiento innecesario. En la práctica, Suecia permitiría que el virus atacara a la población a un ritmo tal que la atención médica fuera capaz de resistir.

     

    La elección [sobre la estrategia a seguir] era, por supuesto, una cuestión moral y, por lo tanto, política. El gobierno tiene la responsabilidad última, incluso si no lo ha asumido. También es extraño que la oposición no tuviera objeciones importantes. ¿Por qué, a dónde fue el humanismo? ¿Por qué Suecia se apartó del principio de precaución que normalmente aplicamos? ¿Qué dicen las prioridades sobre la forma en que se considera a las personas mayores?

     

    Porque hace un año se sabía que estábamos lidiando con una enfermedad que se propaga por el aire, que mata principalmente a personas mayores y frágiles. Y los informes de que incluso los jóvenes sanos tenían síntomas a largo plazo surgieron la primavera pasada. Sin embargo, las autoridades suecas han tardado en introducir testeos a gran escala, restricciones y recomendaciones sobre el uso de mascarillas, algo que la OMS, entre otros, lleva pidiendo desde hace mucho tiempo. Por lo tanto, obviamente la propagación de la infección de la infección fue muy alta aquí durante mucho tiempo, lo que da como resultado que muchos mueren.

     

    Ahora, al menos 12.028 (*) personas han muerto a causa del covid-19 en Suecia. Eso es 20 veces más que en Noruega.

     

    Se ha confirmado que cerca de 600.000 personas están infectadas aquí, muchas de las cuales presentan secuelas durante muchos meses. Por supuesto, la curva de infección ha disminuido recientemente, pero Skåne ha tenido uno de los niveles más altos de infección en Europa durante el invierno. El número de nuevos casos por cada 100.000 habitantes en las últimas dos semanas se sitúa ahora en 618, lo que es una cifra alta.

     

    Las nuevas cepas mucho más contagiosas del virus pronto pueden producir una desagradable tercera ola. El hecho de que hasta el 11 por ciento de las personas que dieron positivo en Skåne la semana pasada sean portadores de las nuevas variantes es profundamente grave.

     

    El aumento exponencial les permite dominar dentro de pocas semanas, con consecuencias catastróficas. Portugal lo ha experimentado. Los funerales allá son cosa frecuente.

     

    Es hora de tirar del freno de mano para proteger la vida y la salud de los suecos hasta que la mayoría de las personas hayan sido vacunadas. Es necesario que el gobierno utilice ahora las herramientas proporcionadas por la Ley Pandémica. El nivel de ambición y el plan a seguir determinarán el resultado. El pueblo sueco no puede seguir aceptando pérdidas de muerte de la magnitud de un naufragio de Estonia – cada semana.

     

    (*) La cifra de muertos por el coronavirus asciende ahora (01-03-2021) a 12.826 personas.

    Fuente: https://www.worldometers.info/coronavirus/

     


    El Ministro del Interior, Mikael Damberg; el Primer Ministro, Stefan Löfven; la Ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren; la Directora General de Salud y Seguridad Social, Olivia Wigzell; el Director General de la Agencia Sueca de Salud, Johan Carlsson. Foto: Marisol Aliaga (imagen de archivo. Mars 2020).

     

  • Löfven sostiene que la estrategia es la correcta en tanto que la oposición exige que “actúe o renuncie”

    El asalto al Capitolio, en EE. UU. y la estrategia sueca frente a la pandemia fueron puntos recurrentes en el primer debate político del año, este miércoles, en el parlamento.

    El primer ministro recibió críticas por el manejo de la pandemia del coronavirus, tanto desde la izquierda como de la derecha. "Si el gobierno no tiene el valor de actuar, que dimita", dijo la líder socialdemócrata, Ebba Bush.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Más encendido que de costumbre fue el primer debate en el parlamento sueco, Riksdagen, este miércoles, que dio inicio al 2021. Un año marcado por la crisis sanitaria del coronavirus, cuando Suecia enfrenta las peores cifras dentro de los países nórdicos y está entre los países más castigados por la pandemia.

     

    Y la paz y el consenso que reinó el año pasado, a comienzos de la pandemia, comienza a diluirse. En sus discursos, los líderes de los partidos conservativo (M), Democratacristiano (KD), y Demócratas de Suecia (SD), criticaron a Stefan Löfven por la responsabilidad que le cabe al gobierno sobre la gestión frente al coronavirus y la propagación de la infección.

     

    El premier sueco, por su parte, se refirió en su discurso a los sucesos en EE. UU. y a los peligros del populismo.  Peligro de la polarización de la sociedad, el populismo y el extremismo.

    - Europa y Suecia deben aprender de esto. Aquí también están los que quieren cerrar nuestras sociedades abiertas. Suecia no es, por supuesto, Estados Unidos, pero ninguna democracia es sólida para siempre, dijo, con un guiño a los Demócratas de Suecia, su líder, Jimmie Åkesson, ha sido un admirador de Trump, y su partido lo nominó para el Nobel de la Paz.

     

    Su propuesta para responder a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus es mantener un consenso con el resto de los partidos de no hacer recortes en los impuestos municipales, que los municipios utilicen el dinero asignado para el cuidado a los ancianos en forma responsable y que disminuyan las privatizaciones de las residencias de ancianos durante la crisis.

     

    Kristersson : “El gobierno debe dar un paso adelante o hacerse a un lado”

     

    El líder del partido conservador (Moderados, M), Ulf Kristersson, por su parte, quiere cambios en el manejo de la pandemia, debido a la alta cifra de fallecidos.

    - Ahora la estrategia sueca debe cambiar. La propagación de la infección no se detiene con un tono serio en conferencias de prensa. Y no mejora cuando quienes predican no dan el ejemplo. Es inconcebible que nadie en el gobierno supiera que el jefe de la Agencia Sueca de contingencia abandonó el país en medio de la crisis. En otro país habría tenido consecuencias para más personas que el jefe viajero.

     

    Kristersson se refirió además al hecho de que Suecia, siendo uno de los países más digitalizados del mundo es uno de los cuatro únicos países de la UE que no utilizan aplicaciones digitales para el seguimiento de infecciones.

    - Se podrían utilizar certificados de vacunas para comenzar a abrir la sociedad. ¡Hay que pensar de forma más amplia! Con cada semana que pasa, el precio humano y económico aumenta aún más. El gobierno debe dar un paso adelante o hacerse a un lado.

     

    Para Isabella Lövin, vocera del Partido Verde, fue este su último debate en el Parlamento, puesto que se retira de la política. En su discurso final se refirió a la importancia de atender los temas del medio ambiente, con el fin de evitar la próxima catástrofe global. También hizo hincapié en la importancia de defender la democracia que ha sido cuestionada y en lo valioso del voto de cada ciudadano.

    - Nosotros en esta Cámara somos quienes debemos demostrar que la democracia es la única forma de construir una sociedad sostenible y resistente que se mantenga unida. Estoy profundamente agradecida de todos aquellos que han estado al frente de esta pandemia y han salvado vidas. Ellos/as han asegurado que nuestra sociedad siga funcionando, dijo.

     

    Quiso recordar una frase que hace años vio en un museo, en Sarajevo, sobre la guerra en Bosnia: “Lo único que se requiere para que el mal prevalezca es que la gente buena no haga nada”.

     

     

    Dadgostar: El personal de las residencias de ancianos quedó desamparado

     

    La nueva líder del Partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar, en cambio, hacía su debut en los debates en la Cámara. Al igual que sus colegas, se refirió a la pandemia, a las pésimas cifras que deja la pandemia en Suecia y a los esfuerzo de los cuidadores de ancianos y el personal de la salud.

    - El personal sanitario ha realizado enormes esfuerzos para prevenir la propagación de la infección. El personal médico ha trabajado 60 horas a la semana sin poder tomar vacaciones. Ha quedado claro que Suecia es el país con el menor número de camas disponibles dentro de la Unión Europea. Un sistema de salud ya falto de personal y debilitado ha tenido que soportar el dolor y la frustración de la gente este año.

     

    Al igual que los partidos de la derecha, criticó también la gestión del gobierno frente al coronavirus:

    - Antes de Navidad, la Comisión Corona, designada por el mismo gobierno, dio a conocer sus conclusiones. Dirigió críticas devastadoras al gobierno. Lo que se describe es un escándalo sanitario. Tres de cada cuatro personas fallecidas ha tenido relación con el cuidado a personas mayores. La comisión observa que la atención a los ancianos no estaba equipada para una pandemia, y que a los empleados se los dejó solos, para hacer frente a la situación de crisis.

     

    La joven líder – que asumió la presidencia del Partido de Izquierda luego de que Jonas Sjöstedt presentara su renuncia - dijo que “alguien era responsable de esto y espera que se hagan cargo”.

    - Muchos han perdido seres queridos durante este año pandémico. Merecen respuestas. Stefan Löfven necesita aclarar quién es el responsable del desastre en lo que se refiere al cuidado de los ancianos. Debemos asegurarnos de que esto nunca más vuelva a pasar.

     

    La líder de la Democracia Cristiana, Ebba Bush, por su parte, había sido la primera en criticar al gobierno, en un debate en la televisión, antes del verano pasado, y luego de las malas cifras frente a la pandemia. En el debate en el parlamento continuó su crítica diciendo que en la actualidad “más personas mueren en Suecia por semana que en Noruega durante toda la pandemia. Al mismo tiempo, que la atención médica está al límite”.

    - ¿Por qué Suecia se ha visto tan afectada? La Comisión Corona ha respondido: No es posible proteger a los grupos de riesgo y al mismo tiempo tener una alta propagación de la infección en la sociedad. Muchos se opusieron enérgicamente cuando afirmé que el gobierno, durante la primavera, deliberadamente permitió una gran propagación de la infección en la sociedad. Esa crítica probablemente ahora se les ha quedado atascada en la garganta.

     

    Ebba Bush reprochó al gobierno el no querer cambiar la estrategia al ver lo resultados.  “¿Por qué se quedaron quietos, en lugar de adaptarse y cambiar? Al final, todo se reduce a falta de liderazgo. Querían agacharse. Querían delegar”. Y agregó:

    - ¿Qué hay en el agua en Sveavägen 68 [la sede del partido] que hace que los líderes socialdemócratas prefieran aceptar errores pero sin admitirlos, incluso cuando los errores son completamente obvios para todo el mundo? ¿Que prefieran esquivar a cambiar, incluso cuando cuesta vidas?, se preguntó.

     

    Una de sus declaraciones al vespertino Aftonbladet provocó una discusión, al día siguiente. “Sólo esta semana, tenemos más muertes de las que Noruega ha tenido a lo largo de la pandemia. Atrévete a sacar conclusiones, atrévete a admitir los errores”, dijo, dirigiéndose al gobierno. Según ella, las altas cifras de mortalidad deberían llevar a una autocrítica de parte de Stefan Löfven. “Si no tiene el valor entonces debería renunciar y dejar que otra persona asuma la responsabilidad de sacar a Suecia de la crisis”, subrayó.

    Sus afirmaciones sobre que la oposición sabía con certeza cuál era la estrategia por la que apostaba el gobierno causaron un cierto revuelo en las redes sociales y medios nacionales. 

    - La primavera pasada, dije que intencionalmente se ha permitido un mayor grado de contagio. Ahora además tenemos autoridades internacionales que me han dado la razón en esa crítica. Hemos estado en reuniones con el primer ministro, con los jefes de las entidades, quienes presentaron argumentos sobre las ventajas de que Suecia tuviera un mayor grado de contagio, obtendríamos inmunidad más rápido que otros países. Y esto ha resultado ser un grave error. Deberían atreverse a admitirlo.

    No tardó en llegar la respuesta del ex líder de la Izquierda, Jonas Sjöstedt, quien dijo que “esa no era su percepción” de lo que se dijo en las reuniones. El vocero del partido del Centro se unió a su crítica, en tanto que el conservador Ulf Kristersson y el partido Demócratas Suecos, Jimmie Åkesson le dieron la razón.

    El caso es que se podría dirimir rápidamente, si las actas o anotaciones de las reuniones se hicieran públicas.

    La pregunta es si algún político lo va a exigir.

     


    Stefan Löfven, primer ministro y líder de la Socialdemocracia. Jimmie Åkesson presidente de Demócratas de Suecia, en el primer debate parlamentario del 2021. Foto: Nsk.se. 

     

     

  • “Desoigan la Agencia de Salud y recomienden el uso de mascarillas”

    Mientras el uso de la mascarilla se impone en la mayoría de los países europeos, Suecia aún debate el uso de las mascarillas, en tanto que los contagios y los fallecidos aumentan de forma alarmante. Aunque numerosos expertos suecos defienden el uso de la mascarilla, la Agencia de Salud pública se niega a recomendarla.

    “Aunque las mascarillas "sólo" puedan salvar la vida de cientos de personas en Suecia, vale la pena recomendarlas”. Escribe Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina.

     

     Fuente: Svenska Dagbladet. 16-11-2020. Traducción: Magazín Latino

     

    DEBATE – MASCARILLAS

    Este es un artículo de opinión. Las opiniones expresadas son propias del autor.

    La Covid-19 se está extendiendo a una velocidad vertiginosa. Entre los países nórdicos, Suecia lleva la delantera. Según el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC), Suecia tiene una propagación de la infección diez veces más rápida que en Finlandia, cuatro veces más rápida que en Noruega y dos veces más rápida que en Dinamarca. En Suecia, 6.164 personas han muerto a causa de la enfermedad, según la actualización del jueves de la Agencia Sueca de Salud Pública [hoy 6.321 en total, con 96 muertos en las últimas 24 horas]. La propagación de la infección también está aumentando en la mayoría de los demás países, sobre todo en el resto de Europa, los Estados Unidos y la India. Mis amigos en los Estados Unidos, que tampoco han logrado frenar la propagación de la infección exitosamente y bajo la influencia de su presidente, están preocupados por el escándalo sueco que, en muchos aspectos, según ellos, se puede comparar con el suyo propio.

     

    En la mayoría de los países se han adoptado medidas drásticas, en tanto que Suecia ahora, como antes y en muchos aspectos, sigue su propio camino. Una de las discrepancias más sorprendentes frente a las acciones de los otros países es que no se emita una recomendación sobre el uso de la mascarilla. Muchos, dentro de la comunidad de médicos, no comprenden esto. Tanto la ECDC como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han analizado la documentación científica y han llegado a la conclusión de que la mascarilla debe ser recomendada. Se ha estimado que muchos cientos de miles de vidas podrían salvarse si se siguiera esa recomendación. Hace unos días atrás, el secretario de la Academia de Ciencias [ligada al Premio Nobel] dijo, en public service que él había llegado a la misma conclusión. Lena Einhorn [médica, escritora y documentalista] resumió recientemente en Svenska Dagbladet los argumentos a favor del uso de mascarillas. Recientemente, investigadores del Hospital Universitario analizaron virus Covid-19 en el sistema de ventilación del hospital y descubrieron que el virus se había propagado lejos de los pacientes infectados. La conclusión de ellos es que puede pensarse que las mascarillas posiblemente ayuden.

     

    Después de las altas tasas de mortalidad en las residencias suecas para ancianos, al comienzo de la pandemia, el personal exigió que se le proporcionaran mascarillas, e hizo una demanda a la Agencia Sueca de Ambiente Laboral. Después de algunas vueltas, se decidió que se usarían mascarillas y viseras para proteger al personal. La importancia de la medida es, según la experiencia de los médicos especialistas en enfermedades infecciosas y entre los virólogos, aún mayor para proteger a los ancianos.

     

    La Agencia Sueca de Salud Pública ya durante la primera fase de la pandemia desaconsejó el uso de mascarillas. Los argumentos poco realistas de que la gente se tocaría más la cara, y que esto aumentaría la propagación de la infección, no se sostienen. A pesar de la continua y abrumadora documentación sobre el valor de usar mascarillas en diversas situaciones, en autobuses y en el metro, en tiendas, y en los eventos con un aforo de 50 personas, la Agencia de Salud Pública sostiene a través del epidemiólogo estatal Anders Tegnell que “no hay razón alguna para cambiar la estrategia actual”. Con una propagación de la infección que aumenta velozmente y que va diez veces más rápido que en nuestro vecino más cercano, uno solo puede sorprenderse ante tal declaración.

     

    Ya es hora de que el gobierno, Stefan Löfven y Lena Hallengren, muestren resolución y escuchen a la OMS, al ECDC y a expertos de otros países. No siempre somos los mejores del mundo. El afirmar que la estrategia de la Agencia de Salud Pública es buena, es una mentira. Incluso si las mascarillas "sólo" pueden salvar algunos cientos de vidas en Suecia, vale la pena recomendarlas.

     

    Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina, Instituto Karolinska

     


    En el sitio web de la OMS, una doctora explica cómo usar la mascarilla. Foto: Captura de pantalla/OMS. 

     

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