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KU: El gobierno ha fallado en la gestión de la pandemia La presidenta del Comité Constitucional (KU), Karin Enström. Conferencia de prensa del gobierno con motivo de la crisis sanitaria. Imagen de archivo.

KU: El gobierno ha fallado en la gestión de la pandemia

El Comité Constitucional (KU) presentó este jueves las conclusiones de su revisión del manejo del gobierno frente a la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus.

El comité considera que el gobierno tuvo fallas respecto al manejo de la pandemia. Entre otras, en el testeo y rastreo; en la prohibición de visitas a hogares de ancianos; y en la falta de equipos de protección. “El gobierno no actuó con la rapidez necesaria”, dijo Karin Enström (M) en conferencia de prensa.    

 

 Por: Magazín Latino

 

A fines de enero del año en curso, el partido conservador, Moderaterna, pidió al Comité Constitucional (KU) del Parlamento una investigación respecto a la actuación del gobierno sueco frente a la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus.

Según el partido de oposición, la revisión de la Comisión Corona no había sido suficiente. Debía quedar claro en qué decisiones se apoyaba la estrategia.

- Es muy importante, porque Suecia sobresale respecto al número de muertos y de enfermos, declaró entonces el diputado conservador (M) Tobias Billström, a Aftonbladet.

Billström considera que la gestión del gobierno estuvo marcada por mensajes contradictorios que ocasionaron confusión en la población y obstaculizaron un manejo más efectivo de la pandemia.  

Este jueves al mediodía, el Comité Constitucional (KU, por sus siglas en sueco) presentó el informe de su revisión anual.

El comité investigó, por iniciativa propia o a pedido de parlamentarios, 28 casos, encontrando fallas o deficiencias en 16 de estos. De los 8 casos investigados respecto a la pandemia, 6 presentaban deficiencias.  

El Comité Constitucional considera unánimemente que el gobierno ha fallado en las siguientes seis áreas:

1. La prohibición de visitas a hogares de ancianos. 

2. El testeo y rastreo de infecciones.

3. La disponibilidad de equipos de protección y otro material médico.

4. La preparación del proyecto de ley para manejo de la pandemia.

5. La gestión del gobierno respecto a la estrategia frente al corona. 

6. La introducción de un aforo máximo para reuniones públicas.

En el punto de la prohibición de visitas a hogares de ancianos, el comité constata que esto significó “una restricción significativa a los derechos fundamentales de los residentes y una restricción a su derecho a recibir visitas a sus hogares”.

No obstante, las primeras medidas resultaron no ser suficientes y que, a la luz de lo que se conocía sobre la vulnerabilidad de las personas mayores y la necesidad de orientación y gobernanza nacional, el gobierno debería haber actuado de manera más activa.

Los ancianos son especialmente vulnerables y el gobierno debería haber actuado de manera más activa, dijo Karin Enström (M), presidenta del Comité Constitucional.

El comité también llama la atención por declaraciones de la ministra de Relaciones Exteriores, Ann Linde (S), en medios extranjeros. KU señala que Suecia aún tenía un exceso de mortalidad hasta finales de junio de 2020, y que las declaraciones de la canciller no fueron correctas.

Respecto al testeo y rastreo de infecciones, quedó constatado esto comenzó tarde y fue insuficiente. Esto se debió, entre otras causas, a las ambigüedades respecto a cómo se financiarían estas medidas. KU concluye en que el gobierno podría haber llegado a un acuerdo más rápido con las entidades implicadas.

El gobierno se planteó una meta de realizar 100.000 pruebas a la semana, pero esto no se cumplió sino hasta meses después.

[A esto es necesario agregar que la Agencia de Salud Pública determinó primero: dejar de contar los casos (al comienzo de la pandemia, cosa que más tarde debió rectificar y retomar). Segundo: dejar de testear, cuando las infecciones se habían disparado, porque, según Anders Tegnell, "ya no tenía sentido". Con esto la agencia contradijo las exhortaciones de la OMS de: “Testear, testear, testear”].

Otra crítica se refiere a las medidas del gobierno para asegurar el suministro de equipos de protección y otros equipos de atención médica en la atención médica y de salud. Cuando la pandemia estalló, ni los hospitales, ni los hogares de ancianos contaban con equipos de protección, como mascarillas, visires, guantes.


Y algo que el comité no nombra es que, cuando las autoridades descubrieron que no se contaba con los suficientes equipos de protección, se aconsejó no usar equipos de protección, incluso en los hospitales, algo que el infectólogo Björn Olsen criticó desde un principio. Vale la pena resaltar, además, que el uso de mascarillas para el personal de la salud y dentistas fue recomendado por la Agencia de Salud Pública tan tarde como el 23 de diciembre de 2020.

 

Al respecto, KU descubrió que también hubo ambigüedades sobre en quién recaía la responsabilidad de adquirir este tipo de material para proveer a los municipios y las regiones.

El comité sostiene que el gobierno tardó demasiado en instruir a la Agencia Sueca de Contingencias Civiles (MSB) sobre un análisis de necesidades. Y escribe en su informe que “el gobierno debió haber actuado más rápidamente para asegurar el suministro de equipos de protección y otros implementos para el personal que realiza labores esenciales, además del personal del área de la atención médica y la salud".

  

NOTA EN DESARROLLO 


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  • Cómo podría haberse evitado la pandemia y por qué no se hizo

    ¿Podría haberse evitado la pandemia?

    "Un comité establecido por la Organización Mundial de la Salud (la OMS) con el nombre de The Independent Panel for Pandemic Preparedness and Response, ha indicado que, sin lugar a duda, la pandemia podría haberse evitado si hubiera existido una agencia internacional de vigilancia epidemiológica, dotada de recursos suficientes, con pleno acceso a toda la información pertinente, sin retrasos ni dificultades y con autoridad para poder proponer medidas de prevención y control de pandemia", escribe en esta columna el profesor  Vicenç Navarro.

     Por: Vicenç Navarro (*)

    La pandemia está poniendo al descubierto una vez más que el actual orden internacional imperante es uno de los mayores obstáculos en el mundo para la mejora del bienestar y calidad de vida de la mayoría de las poblaciones, tanto de los países desarrollados como de los que están en vías de desarrollo. Según científicos que gozan de gran credibilidad, este acontecimiento, uno de los que más daño han causado en los últimos cien años, podría haberse evitado si hubiéramos tenido organizaciones internacionales puestas servicio del bien común, anteponiéndolo a los intereses económicos, financieros y políticos particulares de grupos minoritarios de la población, así como de nacionalismos que obstaculizan la solidaridad internacional, sin la cual las poblaciones -tanto las de los países en vías de desarrollo como las de los países desarrollados- no podrán combatir las enormes crisis sociales y salubristas causadas por la pandemia.

     

    ¿Cómo podría haberse evitado la pandemia?

    Un comité establecido por la Organización Mundial de la Salud (la OMS) con el nombre de The Independent Panel for Pandemic Preparedness and Response, ha indicado que, sin lugar a duda, la pandemia podría haberse evitado si hubiera existido una agencia internacional de vigilancia epidemiológica, dotada de recursos suficientes, con pleno acceso a toda la información pertinente, sin retrasos ni dificultades y con autoridad para poder proponer medidas de prevención y control de pandemias. Los expertos incluso calculan el coste que supondría establecer esta agencia: entre 5.000 y 10.000 millones de euros para ser establecida, con 50.000 a 100.000 millones de euros para poder responder y atajar desde el principio la epidemia, evitando que se convirtiera en pandemia (ver The Financial Times "WHO and global leaders could have averted Covid catastrophe, say experts", 13.05.21).

    El comité llega a esta conclusión tras analizar críticamente qué ocurrió al principio de la pandemia, señalando errores clave que podrían haberse evitado, y que eran no tanto fallos de competencia profesional, sino consecuencias de las coordenadas del poder institucional, que dificultaron la resolución de ese grave problema. Entre esos errores, estaba la falta de información por parte de la OMS así como del gobierno chino sobre el nivel de propagación de la epidemia en la provincia de Wuhan, con un retraso considerable en la alerta necesaria. La OMS tardó en declarar la emergencia salubrista y sanitaria, lo cual no hizo hasta el 31 de enero del 2020, esperando incluso hasta más tarde -el 11 de marzo- para definirla como pandemia. Tales retrasos desencadenaron errores aún más graves.

    El comité también critica a la OMS por no haber reconocido desde el principio que el aire era la vía clave en la transmisión del virus, lo cual era fácil de deducir, pues era una enfermedad predominantemente respiratoria. La OMS no lo reconoció formalmente hasta mucho mas tarde; ni tampoco consideró propuestas más intervencionistas, como la suspensión del transporte internacional (fundamentalmente aéreo) hasta mucho más tarde. En un lugar prominente en su crítica incluía también a Europa y América del Norte, por su gran retraso en responder a lo que ya se sabía que era una pandemia creando una situación caótica que se mostró con toda claridad en su respuesta a la escasez de material de protección y tratamiento de la población (desde mascarillas a respiradores).

    Tal documento debería ser de lectura obligatoria para las autoridades nacionales e internacionales que han gestionado la pandemia. En realidad, es una crítica, llena de sentido común, que es de improbable aplicación debido al sistema de poder internacional, que está precisamente en la base de por qué no estamos avanzando más rápidamente en la prevención y control de la pandemia, como lo exige la propia supervivencia de los seres humanos (tanto de los pobres como de los ricos).

    Otro caso de desorden del orden internacional. La producción y distribución de las vacunas

    Otro caso claro es la muy limitada respuesta ante el hecho de que millones de seres humanos están muriendo, cuando sabemos cómo podría evitarse. Sabemos que las vacunas proporcionan   inmunidad frente al virus, que es el que causa la enfermedad. Pero este virus va mutando constantemente, y el número de mutaciones y su gravedad dependen del tamaño de la población infectada, pues a mayor extensión de la población infectada mayores son las probabilidades de que aparezca una variación del virus que sea resistente a las vacunas existentes. De ahí que sea urgente que el tamaño de la población infectada se reduzca, siendo su vacunación un elemento esencial para el control de la pandemia. La población española puede estar inmunizada y, sin embargo, no está protegida frente a una nueva variante que sea resistente a la vacuna que recibió. Ello implicaría que la pandemia se cronificara, que es lo peor que puede ocurrir. Y de ahí la gran urgencia de la vacunación a nivel mundial.

    En este aspecto, es importante destacar el reciente editorial del The New York Times "America, vaccinate the world", 15.05.21. Tal rotativo es de sensibilidad económica liberal que representa, en general, el pensamiento económico dominante en el nordeste de EEUU. Y, sin embargo, hoy está animando al presidente Biden a que se mueva incluso más a la izquierda pues, aun cuando este ha apoyado la suspensión de las patentes de las vacunas anti COVID-19, el The New York Times considera que debería ir más rápido y ser más efectivo en la ejecución de esta suspensión de las patentes, ya que la propia supervivencia de la humanidad dependerá de que se tomen decisiones más radicales que las que la administración Biden estaba considerando. El rotativo considera también que la propuesta de la OMS de crear un fondo común para adquirir vacunas, el COVAX (casualmente, la misma propuesta que el presidente Sánchez del gobierno español ha sugerido) es insuficiente, pues hasta ahora no ha podido cumplir su limitado objetivo de vacunar al 20% de la población del mundo subdesarrollado. Seguir por este camino, dice el editorial, retrasaría enormemente la vacunación masiva de la población, agravando todavía más la pobreza y el subdesarrollo de tales países. Insinúa también que la propuesta de la OMS refleja la falta de influencia de tal institución (la misma que la comisión citada en la primera parte del artículo hacía referencia). El dolor humano es enorme y ya se están dando muchas explosiones en zonas del mundo de gran inestabilidad política (como subraya The New York Times).

    De ahí que sugiera un intervencionismo mucho más contundente por parte del gobierno federal, ofreciendo un mayor liderazgo en la resolución de este enorme problema. Y propone nada menos que la propiedad pública de la producción de tales vacunas, una producción que, según este rotativo, no puede ni debe ser sometida a las leyes del mercado, sino que debe estar puesta al servicio común. Y, por si fuera poco, el The New York Times propone también, que se otorgue esta potestad a todos los países (tanto a los ricos como a todos los demás). Subraya también el NYT, que la anulación de las patentes permitiría que los países pobres pudieran producir estas vacunas con el soporte técnico que se necesitara y con los productos que los países pudieran importar, cuyos precios deberían ser accesibles a su erario público. Ni que decir tiene que aplaudía también muchas de las medidas que está proponiendo Biden, cuya inspiración como gobernante es la del presidente Roosevelt (el fundador del New Deal) y cuya fotografía ha puesto en lugar prominente en su despacho. Esta suspensión de las patentes es la medida más inteligente y realista en respuesta a la pandemia. La solidaridad es necesaria para la supervivencia de la totalidad, "tanto del burgués como del trabajador", como afirmaba el socialista Sanders recientemente (y cuya influencia y la de sus fuerzas afines es considerable en el Congreso de EEUU).

    En este sentido, la gran inteligencia (y astucia política) de Biden ha sido resultado de haberse dado cuenta de la necesidad de tomar medidas más contundentes, resultado de un amplio movimiento de protesta frente al trumpismo. Contribuyó a ello el éxito electoral de los socialistas liderados por Sanders, cuyos seguidores tienen muchos espacios de poder en lugares visibles del gobierno federal.

    Observaciones sobre España

    La gravedad de la pandemia en España (todavía hoy, es el vigesimoprimer país del mundo en cuanto a mortalidad acumulada por cada 100.000 habitantes desde el principio de la pandemia, debido al COVID-19) responde a sus enormes limitaciones y deficiencias, algunas compartidas con otros países y otras específicas de nuestro país, como he indicado a lo largo de varios artículos recientes. En cuanto a la vacunación, las izquierdas (excepto el partido mayoritario en el gobierno, el PSOE) y los verdes fueron las primeras fuerzas políticas en proponer las soluciones que incluían la suspensión de patentes, medidas ignoradas o desmerecidas tras la previsible acusación de radicales, extremistas y semejantes frivolidades, lo que refleja el enorme conservadurismo del establishment político-mediático español. Fueron las izquierdas las que propusieron y apoyaron la suspensión de las patentes, mientras que el PSOE, así como el PP, VOX y Ciudadanos, se opusieron. Es interesante que cuando el presidente Biden apoyó tal suspensión, el presidente Sánchez cambiara entonces de posición apoyando esta medida, lo cual es de celebrar, pero es preocupante que no se aprobara antes cuando las fuerzas progresistas lo propusieron. Han sido esta cautela y moderación del partido mayoritario del gobierno español las que han debilitado la capacidad de movilización de la población a favor del cambio tan notable que se requiere y que la población exige. El presidente Biden ha entendido que la mejor manera de frenar la expansión del trumpismo ha sido la de tomar las medidas profundas y necesarias para que mejore la calidad de vida de las clases populares. Sería bueno que ocurriera lo mismo en España, donde el trumpismo se está expandiendo rápidamente.

     (*) Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra. Y es profesor de Políticas Públicas de The Johns Hopkins University.

     

  • Virólogo sueco: ”Estamos a punto de tener la peor situación de Europa”

    En conferencia de prensa el viernes pasado, el infectólogo Anders Nystedt se mostró muy frustrado debido a la alta tasa de contagios de COVID-19 en su región, Norrbotten.

    “¿Es que no podemos responder mejor?  ¡Pronto son solo la India y las Seychelles peores que nosotros! ¿Cómo vamos a iniciar una apertura, cuando tenemos esta situación?”, se preguntó. Suecia ha tenido últimamente las tasas de contagio más altas de Europa, y la zona norte del país es en estos momentos la más afectada.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Cuando la propagación de la COVID-19 disminuye en toda Europa, Suecia sigue mostrando una alta incidencia acumulada, y la región de Norrbotten ha presentado un aumento explosivo de casos.

    En conferencia de prensa el viernes de la semana pasada, el virólogo Anders Nystedt manifestó su preocupación y frustración por este aumento. Las tasas de infección en Norrbotten se han mantenido altas desde febrero - marzo.

    La incidencia en Norrbotten se encuentra actualmente en 779 casos por 100.000 habitantes, en comparación con el promedio en el resto de Suecia, con 545 casos por 100.000 habitantes, en los últimos 14 días.

    - Esto nos distingue del resto de Suecia y Europa, que no seamos capaces de reducir la propagación de la infección. Norrbotten pronto será el segundo peor de Europa. ¿No es pésimo de parte de nosotros, norteños? No es tan difícil no contagiarse ni contagiar a otros. Quédese en casa si está enfermo y mantenga la distancia física, dijo Nystedt, con énfasis.

    Y agregó:

    - ¿Es que no podemos responder mejor? ¡Pronto son solo la India y las Seychelles que son peores que nosotros! ¿Cómo vamos a iniciar una apertura, su tenemos la peor situación de Europa? Debemos ayudarnos unos a otros.

    Anders Nystedt se mostró irritado por este desarrollo en su región, según él, es triste el tener que compararse con países que tienen condiciones de vida muy por debajo de Suecia, por lo tanto, mucho más vulnerables. 

    Según el facultativo, ahora son principalmente las personas en edad laboral y los jóvenes los responsables de la propagación de la infección en Norrbotten.

    -- Entre las personas de entre 60, 70 y 80 años, la infección disminuye drásticamente gracias a la vacunación. Es una suerte, de lo contrario habríamos tenido tasas de mortalidad que habrían llegado al techo, resaltó.

    La infección en la región es un 44 por ciento más alta que el promedio nacional y 83 por ciento más que la provincia vecina, Västerbotten.

    El virólogo explicó que el aumento en los contagios se debe a que las personas no siguen las recomendaciones, por el contrario, siguen haciendo vida social prácticamente como de costumbre. Por eso, instó a los habitantes de su región a quedarse en casa.

    - Las reuniones sociales crean muchísimas cadenas de infección. No estamos en tiempos de paz, estamos en tiempo de guerra. Por eso "¡Si te invitan a una fiesta, no vayas!".

     


    Pantallazo del sitio web de Dagens Nyheter sobre la incidencia en un lapso de 14 días. Nótese el color burdeo de Suecia. 

     

    Sin embargo, la situación en Norrbotten pone el foco en un punto bastante peliagudo. El tema de la estrategia sueca frente a la pandemia de COVID-19.

    El infectólogo Anders Nystedt es un médico locuaz y con esa misma locuacidad que ahora insta, sobre todo a los jóvenes, a quedarse en casa, el año pasado había abogado por una apuesta completamente distinta: la de que los jóvenes se contagiaran “de a poquito”, con el fin de lograr la inmunidad de rebaño en la sociedad. Tal cual lo muestra este video (ENLACE). 

    Esta estrategia ha sido una piedra en el zapato para el gobierno del socialdemócrata Stefan Löfven, quien ha seguido al pie de la letra las directrices de la Agencia Sueca de Salud Pública.

    Una piedra en el zapato, porque los arquitectos de la estrategia sueca luego de repetir el concepto hasta el cansancio en medios nacionales e internacionales desde el comienzo de la pandemia, cuando la tasa de mortalidad se disparó, se retractaron y lo negaron.

    Numerosos mails entre Johan Giesecke, Johan Carlsson, Anders Tegnell, y otros, dan cuenta de que lo contrario. Y no es solamente Anders Nystedt quien habla de este, también Tegnell y Giesecke lo nombran, en entrevistas.

    Sin embargo, a tanto ha llegado la negación de la estrategia de la inmunidad de rebaño, que la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, afirmó, en una sesión en el Riksdagen, hace un tiempo atrás, que “Suecia no tenía una estrategia formal”.

    A la semana siguiente, el primer ministro la contradecía, y afirmaba que Suecia sí tenía una estrategia, y era la de aplanar la curva y proteger a los ancianos. Y desmintió fehacientemente que la inmunidad de rebaño haya sido alguna vez la estrategia sueca.

    Aquí es necesario hacer una aclaración. La OMS estipuló claramente el año pasado que "el dejar que la infección se propague en la sociedad para lograr la inmunidad colectiva, es una estrategia cruel que resultaría en una gran mortandad". Esto es muy distinto a la inmunidad de rebaño que se logra con la vacunación. Desgraciadamente se usa el mismo término, lo cual da pie para confusiones. 

    Esto escribe la OMS, respecto a la "inmunidad colectiva", en su sitio web: 

     

    "La inmunidad colectiva contra la COVID-19 debe lograrse protegiendo a las personas a través de la vacunación, no exponiéndolas al agente patógeno que causa la enfermedad. Si desea consultar información más detallada, lea la alocución que el Director General pronunció en la conferencia de prensa del 12 de octubre." 

     

    Ahora, el cambio de actitud del virólogo de Norrbotten da para pensar. ¿Se habrá desvinculado de las directrices internas que emanan de la Agencia de Salud sueca?

    Vale la pena recordar que la crítica de la Comisión Corona, en diciembre del año pasado, en contra de la gestión del gobierno frente a la pandemia fue contundente.

    La labor de la comisión continúa. Aún falta su segundo informe.

    Un dicho sueco reza: “Lo que se esconde en la nieve, emerge con la primavera”.

    Ya estamos en primavera.

     
    El virólogo Anders Nystedt durante la conferencia de prensa del 21 de mayo de 2021. Foto: Region Norrbotten.

      

  • Postura poco ética de las corporaciones farmacéuticas occidentales sobre la liberación de las patentes de vacunas

    Los informes recientes sobre el número real de muertes causadas por la pandemia de COVID-19, junto con el aumento galopante de nuevas infecciones en regiones ampliamente pobladas, instan urgentemente a todos los gobiernos a instituir esta prioridad única: expandir y aumentar drásticamente los programas de vacunación en todo el mundo, mediante el uso de todas las marcas disponibles. Esto, independientemente de las discriminaciones geopolíticas poco éticas y, sin tomar en cuenta la postura codiciosa de las corporaciones farmacéuticas occidentales sobre el tema de la liberación de patentes de vacunas.

     Por: Prof. Marcello Ferrada de Noli (*) 

    El Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME), un centro independiente de investigación de la salud de la población en la Universidad de Washington UW Medicine, ha concluido en un estudio reciente (6 de mayo de 2021) que la COVID -19 ha causado 6,9 millones de muertes en todo el mundo, más del doble lo que han reconocido los informes oficiales.

     

    Esto significaría que bien las infecciones por COVID -19 son reportadas de forma insuficiente, un fenómeno que he indicado anteriormente como correlacionado con las escasas pruebas de COVID-19, vale decir, PCR (reacción en cadena de la polimerasa) y pruebas serológicas, o que el informe sobre la diferencia entre el exceso de mortalidad y las muertes reportadas por Covid-19 también está viciado; o ambos.

     

    Mientras tanto, a partir del 6 de mayo de 2021, el New York Times informa que se han administrado más de 1,21 mil millones de dosis de vacunas , contando todos los países. Esto significaría que solo una pequeña parte de la población mundial, que es de 7,9 mil millones, ha recibido la vacuna.

     

     

    También debemos tomar nota de que tales cifras no representan a las personas inmunizadas hasta ahora en todo el mundo. Esto porque las cifras antes mencionadas de la vacuna se refieren al número total de dosis administradas, pero no identifica cuántas dosis corresponden a la cohorte de personas que ha recibido una sola inyección (por lo tanto, no está completamente inmunizada), y a las que también han recibido la segunda dosis. Como se sabe, generalmente se requieren dos dosis para lograr una protección suficiente, según lo estimado por los productores de la vacuna.

     

    Extrapolando la proporción actual de personas completamente vacunadas (dos dosis) con respecto a todas las dosis administradas (por ejemplo, el 26,8 por ciento de la población de Suecia ha recibido una primera dosis, mientras que solo el 7,7 por ciento ha sido completamente vacunada, según el  rastreador de vacunas de vaccin tracker Blomberg del 7 de mayo ), una estimación epidemiológica aproximada sería la siguiente:

     

    Hipotéticamente, (partiendo de las cifras suecas) solo un tercio de la población vacunada ha recibido dos dosis del total de 1,21 mil millones, para lograr el objetivo del 70 por ciento de personas vacunadas requeridas para la 'pan-inmunidad'. Y considerando solo la población adulta mundial (que son casi 6,6 mil millones) siendo población objetivo para una vacuna Covid-19 con eficacia “total” (dos dosis de vacuna), todavía nos faltan alrededor de 12 mil millones de dosis por administrar.

     

    En la Unión Europea, sólo Hungría, que ha vacunado al 43% de su población y utiliza la vacuna Sputnik V, se encuentra entre los países líderes en administración de vacunas, según una lista publicada por el New York Times.

     

    Un segundo tema importante que surge en este contexto es la respuesta de Moderna y Pfizer a la iniciativa de suspender temporalmente la propiedad intelectual o renunciar a las patentes de vacunas, que es una iniciativa que he defendido desde hace mucho tiempo. En un panel internacional de expertos transmitido en vivo por RT News, mis comentarios finales fueron, independientemente de la producción y distribución de vacunas, la salud pública de la población tiene que estar por sobre las ganancias de las corporaciones farmacéuticas.

     

    Es por eso que, naturalmente, acojo con satisfacción el apoyo brindado recientemente por los líderes de Francia y la Federación de Rusia en nombre de una exención de patente de vacunas Covid-19. Aunque la canciller alemana Merkel dice que la propuesta estadounidense sobre la liberación   de patentes tendría "serias implicaciones" para la producción de vacunas, haciéndose eco de los argumentos de Moderna y Pfizer, cuyo socio BioNT es alemán.


    Imagen: New York Times, 24 de abril de 2021. 

     

    En momentos en que casi siete millones de seres humanos han muerto por causa de esta pandemia en tan solo un año y unos meses; y dónde surgen nuevas cepas de virus; y donde en ciertos países los casos diarios registrados de infección por Covid-19, como India , han llegado a más de 400.000 (30 de abril); y donde la gran mayoría de la población mundial – particularmente en países con economías más pobres – sigue siendo más necesitada, como consecuencia de la explotación a la que ha sido sometida por las corporaciones de los ricos; etc. En suma, conociendo este panorama de extrema vulnerabilidad, oponerse a la liberación de vacunas, como lo están haciendo Moderna y otros, implica serios problemas dentro de la ética médica.

     

    Lo anterior, sumado a los conocidos efectos secundarios que ha causado Moderna, hace en conjunto incomprensible que precisamente Moderna haya sido nombrada “la mejor vacuna contra el coronavirus del mundo” en el Congreso Mundial de Vacunas de Washington (posteriormente denominado WVCW).

                      

    ¿Cuáles fueron los criterios que utilizó WVCW para este premio? Según lo mejor de mis conocimientos (y mis esfuerzos por obtenerlos), no se ha proporcionado información la opinión pública. ¿Cuál fue el fundamente en este caso, que explica que WVCW entregó el premio a Moderna? ¿Cuáles fueron las razones establecidas para no otorgar el premio, por ejemplo, a Sputnik V, una vacuna con superioridad demostrada en términos de seguridad, distribución y almacenamiento, así como en eficacia, y que también fue preseleccionada?

     

    He tratado sin éxito de obtener información sobre las razones que tuvo dicho Congreso para esa decisión, o sobre el grupo de expertos que habría decidido el premio. Ni el sitio web de la organización, ni el de dicha Conferencia , brindan información alguna. El sitio que representa la organización de la Conferencia ni siquiera responde a las llamadas. ¿Qué sucedió realmente?

     

    Dejaré las conclusiones a los lectores de esta columna. Por mi parte únicamente manifestaré los siguientes hechos:

     

    La conferencia contó con 182 participantes. Después de que el lector verificara el paradero del primer tercio de los oradores en el orden en que aparecieron en la lista , se revelará que un 70 por ciento pertenece al sector corporativo farmacéutico de EE. UU. Directamente asociado con la producción de vacunas (la mayoría), y a en mucha menor medida (11 por ciento), a las universidades estadounidenses que investigan en el campo. Los representantes de agencias gubernamentales de Estados Unidos también están en la lista.

     

    Moderna fue la empresa más representada en esa lista de participantes, seguida de Pfizer.

     

    LaJunta Asesora Científica ” de la WVCW está compuesta por 26 miembros, 23 de ellos afiliados o que representan a las industrias farmacéuticas estadounidenses –incluido un vicepresidente de Pfizer– o académicos de universidades estadounidenses con investigaciones directamente asociadas con la producción de vacunas. Se agregó un representante de una agencia del gobierno de los Estados Unidos (USDA), otro de la Fundación Billy Gates y un profesor de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres.

     

    ¿Tendría la Sputnik V alguna posibilidad de que sus características positivas fueran elogiadas objetivamente en la institución de Washington? Probablemente no. Y Alexander Gintsburg, director de la institución de investigación que desarrolló la vacuna Sputnik V, tenía razón cuando afirmó:

    “Puedo decir que no está del todo claro cómo se evaluó todo esto, dada la alta tasa de mortalidad de las vacunas de mRNA”.

     

    ¿A los del mundo codicioso de la industria farmacéutica occidental les importarían esos hechos? Difícilmente. La postura ética de sus gerentes e inversionistas ha sido ahora reconocida claramente por la opinión pública, más allá de todas las fronteras: está privada de toda compasión, decencia y humanidad.

     

    Y como epílogo:

     

    A raíz del premio otorgado por la WVCW a Moderna, Reuters informó que la compañía farmacéutica "elevó su pronóstico de ventas para 2021 por su vacuna contra la COVID-19 en un 4,3% a $ 19,2 mil millones".

     

    Ein Gespenst geht um en Europa ... "

     

    (*) Marcello Ferrada de Noli, Profesor emérito sueco de epidemiología, ex investigador de la Facultad de Medicina de Harvard y fundador de Swedish Doctors for Human Rights. The Indicter en 8 de mayo de 2021


    Este texto se publicó originalmente como un artículo de opinión en RT.

     

     

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