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Björn Olsen: “Es necesario romper el tabú de la mascarilla” La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de mascarillas en los espacios públicos donde no se pueda mantener la distancia. El infectólogo docente de la Universidad de Uppsala, Björn Olsen.

Björn Olsen: “Es necesario romper el tabú de la mascarilla”

Contrariando las recomendaciones de la OMS respecto al uso de mascarillas, la Agencia de Salud Pública sueca se mantiene en su posición de no imponerlas en el espacio publico.

Otros expertos no están de acuerdo. El infectólogo Björn Olsen, declaró este lunes en entrevista con Aftonladet que “en Suecia, la mascarilla se ha convertido en un insulto”. Él considera que es necesario romper con este tabú.

 

 Por: Magazín Latino

 

Este lunes, el director general de la OMS, Tedros Adhanom, informó que ya se registran 13 millones de contagiados con Covid-19 a nivel mundial, con un récord de 230.370 nuevos casos reportados en las últimas 24 horas.

 

Aunque los recuperados suman siete millones, el director de la OMS insistió en la importancia de que los países cumplan con las medidas de contención de la pandemia y de que los gobiernos establezcan estrategias integrales para suprimir la transmisión del coronavirus y salvar vidas.

 

- Tengo que ser sincero con Ustedes. No habrá un regreso a la normalidad en un futuro previsible. El coronavirus es nuestro enemigo número uno, sin embargo, muchos países van en la dirección equivocada y hacen caso omiso de esto, dijo Tedros Adhanom, sin dar nombres.

 

Las recomendaciones de la OMS son claras: respetar la distancia física, lavarse las manos, usar mascarillas y aislarse en caso de estar enfermo. Si no se siguen estos principios básicos, aseguró Adhanom, “esta pandemia solo puede ir en una dirección: de peor en peor”.

 


El director general de la OMS, Tedros Adhanom.

 

Suecia asegura que sigue las recomendaciones de la OMS al pie de la letra, sin embargo, cada vez es más evidente que el uso de mascarillas es un punto en el que la agencia sanitaria no va a ceder.

 

- ¿No van a recomendar nunca el uso de mascarillas?, preguntó un periodista en la rueda de prensa de la Agencia de Salud Pública del martes (ahora se realizan dos veces a la semana).

 

La respuesta fue la misma de siempre: "nosotros recomendamos mantener la distancia física". La Agencia ha dicho desde el primer momento del brote del Covid-19 que no existe evidencia científica respecto a los beneficios de las mascarillas y que, en caso de síntomas, el consejo es quedarse en casa. "El uso de mascarillas no se adecúa a la estrategia sueca contra el coronavirus", ha estipulado el epidemiólogo estatal Anders Tegnell. 

 

Aunque ahora la autoridad sanitaria sí reconoce la existencia de los asintomáticos, pero asegura que éstos no son motivo para imponer el uso de mascarillas en los espacios públicos.

 

A pesar de los reportes de trenes llenos, playas atiborradas y aviones completos, donde, evidentemente, el mantener la distancia es imposible.

 

El infectólogo Björn Olsen es uno de los 23 investigadores que en varias oportunidades ha exigido a la agencia de salud que reconsidere algunas medidas y que cambie el rumbo de la estrategia. Hasta la fecha sin resultados.

 

En una entrevista con Aftonbladet, Olsen, profesor de enfermedades infecciosas de la Universidad de Uppsala, expresó su preocupación por el desarrollo de la pandemia, que se ha cobrado la vida de más de 500.000 personas en todo el mundo.

 

- Los números están comenzando a ser grotescos. Pero es casi clásico del desarrollo del curso de una pandemia. Ahora es principalmente el sur de los Estados Unidos el que se ve muy afectado. Luego está la situación en América del Sur, donde realmente ahora está escalando.

 

Pero el aumento en los casos no necesariamente significa algo negativo, explica Olsen, al testear más -  como últimamente se está haciendo en Suecia - se aprecia, obviamente un incremento en el número de casos. Él supone que quienes den positivo en la prueba tratarán, de forma natural, de mantenerse alejados de otros, lo cual es una forma efectiva de evitar el contagio.

 

Sin embargo, los números no bajan con la rapidez esperada, y Suecia sigue lamentando fallecidos por el Covid-19. Aunque las cifras van en descenso, este martes se registraron nueve muertos.

 

Olsen desearía que la propagación de la infección disminuyera más rápidamente.

 

- Debemos prepararnos para el hecho de que esto no terminará en mucho tiempo. Ahora también hay informes de que las primeras pruebas de la vacuna no han sido tan exageradamente buenas. Por lo tanto, seguramente no solo se debería confiar en una vacuna, sino que deberíamos confiar en el distanciamiento social, en el uso de mascarillas, en ese tipo de cosas. Las mascarillas se han convertido en una suerte de insulto en Suecia, pero los barbijos utilizados adecuadamente son, de todas maneras, barreras importantes.

 


El profesor Björn Olsen. Foto: Aftonbladet. 

 

Desde comienzos de junio, la OMS recomienda el uso de mascarillas en espacios públicos y cuando no es posible mantener la distancia física. En otros países se está más consciente, además, del problema que constituyen los asintomáticos.

 

No obstante, la Agencia de Salud Pública (Folkhälsomyndigheten) se mantiene en su posición de no recomendar el uso de protectores faciales. Aunque hasta la fecha no ha presentado soluciones sobre medidas a tomar cuando el distanciamiento físico no es posible.

 

En las redes, en tanto, abundan los testimonios de personas que son acosadas por usar mascarilla en los espacios públicos. En Suecia la agencia de salud ha difundido la imagen de que la gente no sabe usar las mascarillas, y que las personas que usan mascarilla están enfermas y, por ende, deben permanecer en sus casas.

 

- Las autoridades se han aferrado a la creencia de que todos los que llevan mascarilla abusan de su uso, o que pueden propagar la infección aún más. Sin embargo, no existe evidencia de esto. Mas bien todo lo contrario, dice Olsen en la entrevista con Aftonbladet.

 

Agrega que él usa mascarilla cuando entra a un local comercial, y que a medida que pasa el tiempo se ha convencido de que estas realmente funcionan.

 

- Y no lo hago para protegerme a mí mismo, sino para proteger a los demás, en caso de que esté contagiado. De eso se trata. También se trata de lograr un comportamiento en el que no nos miremos raro si alguien usa mascarilla.

 

Otro de los puntos en los que Suecia se diferencia de otros países es que las autoridades suecas siguen aconsejando que las personas vayan a sus trabajos y a los colegios incluso cuando algún miembro de la familia esté enfermo.

 

- Ha sido como un mantra de la Agencia de Salud Pública, el que solo contagian aquellos que presentan síntomas. Yo considero que es es un gran error, concluyó Björn Olsen.

 

En la rueda de prensa del martes, la autoridad sanitaria declaró que las recomendaciones actuales se mantienen vigentes.

 


La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de mascarillas en los espacios públicos. Foto: OMS.

 


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  • KU: El gobierno ha fallado en la gestión de la pandemia

    El Comité Constitucional (KU) presentó este jueves las conclusiones de su revisión del manejo del gobierno frente a la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus.

    El comité considera que el gobierno tuvo fallas respecto al manejo de la pandemia. Entre otras, en el testeo y rastreo; en la prohibición de visitas a hogares de ancianos; y en la falta de equipos de protección. “El gobierno no actuó con la rapidez necesaria”, dijo Karin Enström (M) en conferencia de prensa.    

     

     Por: Magazín Latino

     

    A fines de enero del año en curso, el partido conservador, Moderaterna, pidió al Comité Constitucional (KU) del Parlamento una investigación respecto a la actuación del gobierno sueco frente a la crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus.

    Según el partido de oposición, la revisión de la Comisión Corona no había sido suficiente. Debía quedar claro en qué decisiones se apoyaba la estrategia.

    - Es muy importante, porque Suecia sobresale respecto al número de muertos y de enfermos, declaró entonces el diputado conservador (M) Tobias Billström, a Aftonbladet.

    Billström considera que la gestión del gobierno estuvo marcada por mensajes contradictorios que ocasionaron confusión en la población y obstaculizaron un manejo más efectivo de la pandemia.  

    Este jueves al mediodía, el Comité Constitucional (KU, por sus siglas en sueco) presentó el informe de su revisión anual.

    El comité investigó, por iniciativa propia o a pedido de parlamentarios, 28 casos, encontrando fallas o deficiencias en 16 de estos. De los 8 casos investigados respecto a la pandemia, 6 presentaban deficiencias.  

    El Comité Constitucional considera unánimemente que el gobierno ha fallado en las siguientes seis áreas:

    1. La prohibición de visitas a hogares de ancianos. 

    2. El testeo y rastreo de infecciones.

    3. La disponibilidad de equipos de protección y otro material médico.

    4. La preparación del proyecto de ley para manejo de la pandemia.

    5. La gestión del gobierno respecto a la estrategia frente al corona. 

    6. La introducción de un aforo máximo para reuniones públicas.

    En el punto de la prohibición de visitas a hogares de ancianos, el comité constata que esto significó “una restricción significativa a los derechos fundamentales de los residentes y una restricción a su derecho a recibir visitas a sus hogares”.

    No obstante, las primeras medidas resultaron no ser suficientes y que, a la luz de lo que se conocía sobre la vulnerabilidad de las personas mayores y la necesidad de orientación y gobernanza nacional, el gobierno debería haber actuado de manera más activa.

    Los ancianos son especialmente vulnerables y el gobierno debería haber actuado de manera más activa, dijo Karin Enström (M), presidenta del Comité Constitucional.

    El comité también llama la atención por declaraciones de la ministra de Relaciones Exteriores, Ann Linde (S), en medios extranjeros. KU señala que Suecia aún tenía un exceso de mortalidad hasta finales de junio de 2020, y que las declaraciones de la canciller no fueron correctas.

    Respecto al testeo y rastreo de infecciones, quedó constatado esto comenzó tarde y fue insuficiente. Esto se debió, entre otras causas, a las ambigüedades respecto a cómo se financiarían estas medidas. KU concluye en que el gobierno podría haber llegado a un acuerdo más rápido con las entidades implicadas.

    El gobierno se planteó una meta de realizar 100.000 pruebas a la semana, pero esto no se cumplió sino hasta meses después.

    [A esto es necesario agregar que la Agencia de Salud Pública determinó primero: dejar de contar los casos (al comienzo de la pandemia, cosa que más tarde debió rectificar y retomar). Segundo: dejar de testear, cuando las infecciones se habían disparado, porque, según Anders Tegnell, "ya no tenía sentido". Con esto la agencia contradijo las exhortaciones de la OMS de: “Testear, testear, testear”].

    Otra crítica se refiere a las medidas del gobierno para asegurar el suministro de equipos de protección y otros equipos de atención médica en la atención médica y de salud. Cuando la pandemia estalló, ni los hospitales, ni los hogares de ancianos contaban con equipos de protección, como mascarillas, visires, guantes.


    Y algo que el comité no nombra es que, cuando las autoridades descubrieron que no se contaba con los suficientes equipos de protección, se aconsejó no usar equipos de protección, incluso en los hospitales, algo que el infectólogo Björn Olsen criticó desde un principio. Vale la pena resaltar, además, que el uso de mascarillas para el personal de la salud y dentistas fue recomendado por la Agencia de Salud Pública tan tarde como el 23 de diciembre de 2020.

     

    Al respecto, KU descubrió que también hubo ambigüedades sobre en quién recaía la responsabilidad de adquirir este tipo de material para proveer a los municipios y las regiones.

    El comité sostiene que el gobierno tardó demasiado en instruir a la Agencia Sueca de Contingencias Civiles (MSB) sobre un análisis de necesidades. Y escribe en su informe que “el gobierno debió haber actuado más rápidamente para asegurar el suministro de equipos de protección y otros implementos para el personal que realiza labores esenciales, además del personal del área de la atención médica y la salud".

      

    NOTA EN DESARROLLO 

  • Cómo podría haberse evitado la pandemia y por qué no se hizo

    ¿Podría haberse evitado la pandemia?

    "Un comité establecido por la Organización Mundial de la Salud (la OMS) con el nombre de The Independent Panel for Pandemic Preparedness and Response, ha indicado que, sin lugar a duda, la pandemia podría haberse evitado si hubiera existido una agencia internacional de vigilancia epidemiológica, dotada de recursos suficientes, con pleno acceso a toda la información pertinente, sin retrasos ni dificultades y con autoridad para poder proponer medidas de prevención y control de pandemia", escribe en esta columna el profesor  Vicenç Navarro.

     Por: Vicenç Navarro (*)

    La pandemia está poniendo al descubierto una vez más que el actual orden internacional imperante es uno de los mayores obstáculos en el mundo para la mejora del bienestar y calidad de vida de la mayoría de las poblaciones, tanto de los países desarrollados como de los que están en vías de desarrollo. Según científicos que gozan de gran credibilidad, este acontecimiento, uno de los que más daño han causado en los últimos cien años, podría haberse evitado si hubiéramos tenido organizaciones internacionales puestas servicio del bien común, anteponiéndolo a los intereses económicos, financieros y políticos particulares de grupos minoritarios de la población, así como de nacionalismos que obstaculizan la solidaridad internacional, sin la cual las poblaciones -tanto las de los países en vías de desarrollo como las de los países desarrollados- no podrán combatir las enormes crisis sociales y salubristas causadas por la pandemia.

     

    ¿Cómo podría haberse evitado la pandemia?

    Un comité establecido por la Organización Mundial de la Salud (la OMS) con el nombre de The Independent Panel for Pandemic Preparedness and Response, ha indicado que, sin lugar a duda, la pandemia podría haberse evitado si hubiera existido una agencia internacional de vigilancia epidemiológica, dotada de recursos suficientes, con pleno acceso a toda la información pertinente, sin retrasos ni dificultades y con autoridad para poder proponer medidas de prevención y control de pandemias. Los expertos incluso calculan el coste que supondría establecer esta agencia: entre 5.000 y 10.000 millones de euros para ser establecida, con 50.000 a 100.000 millones de euros para poder responder y atajar desde el principio la epidemia, evitando que se convirtiera en pandemia (ver The Financial Times "WHO and global leaders could have averted Covid catastrophe, say experts", 13.05.21).

    El comité llega a esta conclusión tras analizar críticamente qué ocurrió al principio de la pandemia, señalando errores clave que podrían haberse evitado, y que eran no tanto fallos de competencia profesional, sino consecuencias de las coordenadas del poder institucional, que dificultaron la resolución de ese grave problema. Entre esos errores, estaba la falta de información por parte de la OMS así como del gobierno chino sobre el nivel de propagación de la epidemia en la provincia de Wuhan, con un retraso considerable en la alerta necesaria. La OMS tardó en declarar la emergencia salubrista y sanitaria, lo cual no hizo hasta el 31 de enero del 2020, esperando incluso hasta más tarde -el 11 de marzo- para definirla como pandemia. Tales retrasos desencadenaron errores aún más graves.

    El comité también critica a la OMS por no haber reconocido desde el principio que el aire era la vía clave en la transmisión del virus, lo cual era fácil de deducir, pues era una enfermedad predominantemente respiratoria. La OMS no lo reconoció formalmente hasta mucho mas tarde; ni tampoco consideró propuestas más intervencionistas, como la suspensión del transporte internacional (fundamentalmente aéreo) hasta mucho más tarde. En un lugar prominente en su crítica incluía también a Europa y América del Norte, por su gran retraso en responder a lo que ya se sabía que era una pandemia creando una situación caótica que se mostró con toda claridad en su respuesta a la escasez de material de protección y tratamiento de la población (desde mascarillas a respiradores).

    Tal documento debería ser de lectura obligatoria para las autoridades nacionales e internacionales que han gestionado la pandemia. En realidad, es una crítica, llena de sentido común, que es de improbable aplicación debido al sistema de poder internacional, que está precisamente en la base de por qué no estamos avanzando más rápidamente en la prevención y control de la pandemia, como lo exige la propia supervivencia de los seres humanos (tanto de los pobres como de los ricos).

    Otro caso de desorden del orden internacional. La producción y distribución de las vacunas

    Otro caso claro es la muy limitada respuesta ante el hecho de que millones de seres humanos están muriendo, cuando sabemos cómo podría evitarse. Sabemos que las vacunas proporcionan   inmunidad frente al virus, que es el que causa la enfermedad. Pero este virus va mutando constantemente, y el número de mutaciones y su gravedad dependen del tamaño de la población infectada, pues a mayor extensión de la población infectada mayores son las probabilidades de que aparezca una variación del virus que sea resistente a las vacunas existentes. De ahí que sea urgente que el tamaño de la población infectada se reduzca, siendo su vacunación un elemento esencial para el control de la pandemia. La población española puede estar inmunizada y, sin embargo, no está protegida frente a una nueva variante que sea resistente a la vacuna que recibió. Ello implicaría que la pandemia se cronificara, que es lo peor que puede ocurrir. Y de ahí la gran urgencia de la vacunación a nivel mundial.

    En este aspecto, es importante destacar el reciente editorial del The New York Times "America, vaccinate the world", 15.05.21. Tal rotativo es de sensibilidad económica liberal que representa, en general, el pensamiento económico dominante en el nordeste de EEUU. Y, sin embargo, hoy está animando al presidente Biden a que se mueva incluso más a la izquierda pues, aun cuando este ha apoyado la suspensión de las patentes de las vacunas anti COVID-19, el The New York Times considera que debería ir más rápido y ser más efectivo en la ejecución de esta suspensión de las patentes, ya que la propia supervivencia de la humanidad dependerá de que se tomen decisiones más radicales que las que la administración Biden estaba considerando. El rotativo considera también que la propuesta de la OMS de crear un fondo común para adquirir vacunas, el COVAX (casualmente, la misma propuesta que el presidente Sánchez del gobierno español ha sugerido) es insuficiente, pues hasta ahora no ha podido cumplir su limitado objetivo de vacunar al 20% de la población del mundo subdesarrollado. Seguir por este camino, dice el editorial, retrasaría enormemente la vacunación masiva de la población, agravando todavía más la pobreza y el subdesarrollo de tales países. Insinúa también que la propuesta de la OMS refleja la falta de influencia de tal institución (la misma que la comisión citada en la primera parte del artículo hacía referencia). El dolor humano es enorme y ya se están dando muchas explosiones en zonas del mundo de gran inestabilidad política (como subraya The New York Times).

    De ahí que sugiera un intervencionismo mucho más contundente por parte del gobierno federal, ofreciendo un mayor liderazgo en la resolución de este enorme problema. Y propone nada menos que la propiedad pública de la producción de tales vacunas, una producción que, según este rotativo, no puede ni debe ser sometida a las leyes del mercado, sino que debe estar puesta al servicio común. Y, por si fuera poco, el The New York Times propone también, que se otorgue esta potestad a todos los países (tanto a los ricos como a todos los demás). Subraya también el NYT, que la anulación de las patentes permitiría que los países pobres pudieran producir estas vacunas con el soporte técnico que se necesitara y con los productos que los países pudieran importar, cuyos precios deberían ser accesibles a su erario público. Ni que decir tiene que aplaudía también muchas de las medidas que está proponiendo Biden, cuya inspiración como gobernante es la del presidente Roosevelt (el fundador del New Deal) y cuya fotografía ha puesto en lugar prominente en su despacho. Esta suspensión de las patentes es la medida más inteligente y realista en respuesta a la pandemia. La solidaridad es necesaria para la supervivencia de la totalidad, "tanto del burgués como del trabajador", como afirmaba el socialista Sanders recientemente (y cuya influencia y la de sus fuerzas afines es considerable en el Congreso de EEUU).

    En este sentido, la gran inteligencia (y astucia política) de Biden ha sido resultado de haberse dado cuenta de la necesidad de tomar medidas más contundentes, resultado de un amplio movimiento de protesta frente al trumpismo. Contribuyó a ello el éxito electoral de los socialistas liderados por Sanders, cuyos seguidores tienen muchos espacios de poder en lugares visibles del gobierno federal.

    Observaciones sobre España

    La gravedad de la pandemia en España (todavía hoy, es el vigesimoprimer país del mundo en cuanto a mortalidad acumulada por cada 100.000 habitantes desde el principio de la pandemia, debido al COVID-19) responde a sus enormes limitaciones y deficiencias, algunas compartidas con otros países y otras específicas de nuestro país, como he indicado a lo largo de varios artículos recientes. En cuanto a la vacunación, las izquierdas (excepto el partido mayoritario en el gobierno, el PSOE) y los verdes fueron las primeras fuerzas políticas en proponer las soluciones que incluían la suspensión de patentes, medidas ignoradas o desmerecidas tras la previsible acusación de radicales, extremistas y semejantes frivolidades, lo que refleja el enorme conservadurismo del establishment político-mediático español. Fueron las izquierdas las que propusieron y apoyaron la suspensión de las patentes, mientras que el PSOE, así como el PP, VOX y Ciudadanos, se opusieron. Es interesante que cuando el presidente Biden apoyó tal suspensión, el presidente Sánchez cambiara entonces de posición apoyando esta medida, lo cual es de celebrar, pero es preocupante que no se aprobara antes cuando las fuerzas progresistas lo propusieron. Han sido esta cautela y moderación del partido mayoritario del gobierno español las que han debilitado la capacidad de movilización de la población a favor del cambio tan notable que se requiere y que la población exige. El presidente Biden ha entendido que la mejor manera de frenar la expansión del trumpismo ha sido la de tomar las medidas profundas y necesarias para que mejore la calidad de vida de las clases populares. Sería bueno que ocurriera lo mismo en España, donde el trumpismo se está expandiendo rápidamente.

     (*) Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra. Y es profesor de Políticas Públicas de The Johns Hopkins University.

     

  • Virólogo sueco: ”Estamos a punto de tener la peor situación de Europa”

    En conferencia de prensa el viernes pasado, el infectólogo Anders Nystedt se mostró muy frustrado debido a la alta tasa de contagios de COVID-19 en su región, Norrbotten.

    “¿Es que no podemos responder mejor?  ¡Pronto son solo la India y las Seychelles peores que nosotros! ¿Cómo vamos a iniciar una apertura, cuando tenemos esta situación?”, se preguntó. Suecia ha tenido últimamente las tasas de contagio más altas de Europa, y la zona norte del país es en estos momentos la más afectada.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Cuando la propagación de la COVID-19 disminuye en toda Europa, Suecia sigue mostrando una alta incidencia acumulada, y la región de Norrbotten ha presentado un aumento explosivo de casos.

    En conferencia de prensa el viernes de la semana pasada, el virólogo Anders Nystedt manifestó su preocupación y frustración por este aumento. Las tasas de infección en Norrbotten se han mantenido altas desde febrero - marzo.

    La incidencia en Norrbotten se encuentra actualmente en 779 casos por 100.000 habitantes, en comparación con el promedio en el resto de Suecia, con 545 casos por 100.000 habitantes, en los últimos 14 días.

    - Esto nos distingue del resto de Suecia y Europa, que no seamos capaces de reducir la propagación de la infección. Norrbotten pronto será el segundo peor de Europa. ¿No es pésimo de parte de nosotros, norteños? No es tan difícil no contagiarse ni contagiar a otros. Quédese en casa si está enfermo y mantenga la distancia física, dijo Nystedt, con énfasis.

    Y agregó:

    - ¿Es que no podemos responder mejor? ¡Pronto son solo la India y las Seychelles que son peores que nosotros! ¿Cómo vamos a iniciar una apertura, su tenemos la peor situación de Europa? Debemos ayudarnos unos a otros.

    Anders Nystedt se mostró irritado por este desarrollo en su región, según él, es triste el tener que compararse con países que tienen condiciones de vida muy por debajo de Suecia, por lo tanto, mucho más vulnerables. 

    Según el facultativo, ahora son principalmente las personas en edad laboral y los jóvenes los responsables de la propagación de la infección en Norrbotten.

    -- Entre las personas de entre 60, 70 y 80 años, la infección disminuye drásticamente gracias a la vacunación. Es una suerte, de lo contrario habríamos tenido tasas de mortalidad que habrían llegado al techo, resaltó.

    La infección en la región es un 44 por ciento más alta que el promedio nacional y 83 por ciento más que la provincia vecina, Västerbotten.

    El virólogo explicó que el aumento en los contagios se debe a que las personas no siguen las recomendaciones, por el contrario, siguen haciendo vida social prácticamente como de costumbre. Por eso, instó a los habitantes de su región a quedarse en casa.

    - Las reuniones sociales crean muchísimas cadenas de infección. No estamos en tiempos de paz, estamos en tiempo de guerra. Por eso "¡Si te invitan a una fiesta, no vayas!".

     


    Pantallazo del sitio web de Dagens Nyheter sobre la incidencia en un lapso de 14 días. Nótese el color burdeo de Suecia. 

     

    Sin embargo, la situación en Norrbotten pone el foco en un punto bastante peliagudo. El tema de la estrategia sueca frente a la pandemia de COVID-19.

    El infectólogo Anders Nystedt es un médico locuaz y con esa misma locuacidad que ahora insta, sobre todo a los jóvenes, a quedarse en casa, el año pasado había abogado por una apuesta completamente distinta: la de que los jóvenes se contagiaran “de a poquito”, con el fin de lograr la inmunidad de rebaño en la sociedad. Tal cual lo muestra este video (ENLACE). 

    Esta estrategia ha sido una piedra en el zapato para el gobierno del socialdemócrata Stefan Löfven, quien ha seguido al pie de la letra las directrices de la Agencia Sueca de Salud Pública.

    Una piedra en el zapato, porque los arquitectos de la estrategia sueca luego de repetir el concepto hasta el cansancio en medios nacionales e internacionales desde el comienzo de la pandemia, cuando la tasa de mortalidad se disparó, se retractaron y lo negaron.

    Numerosos mails entre Johan Giesecke, Johan Carlsson, Anders Tegnell, y otros, dan cuenta de que lo contrario. Y no es solamente Anders Nystedt quien habla de este, también Tegnell y Giesecke lo nombran, en entrevistas.

    Sin embargo, a tanto ha llegado la negación de la estrategia de la inmunidad de rebaño, que la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, afirmó, en una sesión en el Riksdagen, hace un tiempo atrás, que “Suecia no tenía una estrategia formal”.

    A la semana siguiente, el primer ministro la contradecía, y afirmaba que Suecia sí tenía una estrategia, y era la de aplanar la curva y proteger a los ancianos. Y desmintió fehacientemente que la inmunidad de rebaño haya sido alguna vez la estrategia sueca.

    Aquí es necesario hacer una aclaración. La OMS estipuló claramente el año pasado que "el dejar que la infección se propague en la sociedad para lograr la inmunidad colectiva, es una estrategia cruel que resultaría en una gran mortandad". Esto es muy distinto a la inmunidad de rebaño que se logra con la vacunación. Desgraciadamente se usa el mismo término, lo cual da pie para confusiones. 

    Esto escribe la OMS, respecto a la "inmunidad colectiva", en su sitio web: 

     

    "La inmunidad colectiva contra la COVID-19 debe lograrse protegiendo a las personas a través de la vacunación, no exponiéndolas al agente patógeno que causa la enfermedad. Si desea consultar información más detallada, lea la alocución que el Director General pronunció en la conferencia de prensa del 12 de octubre." 

     

    Ahora, el cambio de actitud del virólogo de Norrbotten da para pensar. ¿Se habrá desvinculado de las directrices internas que emanan de la Agencia de Salud sueca?

    Vale la pena recordar que la crítica de la Comisión Corona, en diciembre del año pasado, en contra de la gestión del gobierno frente a la pandemia fue contundente.

    La labor de la comisión continúa. Aún falta su segundo informe.

    Un dicho sueco reza: “Lo que se esconde en la nieve, emerge con la primavera”.

    Ya estamos en primavera.

     
    El virólogo Anders Nystedt durante la conferencia de prensa del 21 de mayo de 2021. Foto: Region Norrbotten.

      

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