Miércoles, 28 Septiembre 2022 | Login

Este jueves se dio a conocer el veredicto del juicio en contra de Paolo Macchiarini, acusado de maltrato agravado de tres pacientes. El ex cirujano fue absuelto de los dos primeros cargos y condenado en el tercero, por haber ocasionado graves lesiones corporales. La pena consiste en sentencia condicional.

La periodista y escritora Kajsa Ekis Ekman considera repugnante la actitud frente a Macchiarini, en esta columna de opinión.

 

   Por: Kajsa Ekis Ekman    

 

El juicio desveló como ha surgido la corrupción en la cultura informal en Suecia.

 

El primer día del juicio, Paolo Macchiarini llegó como un hombre destrozado.  Cabizbajo, el pelo gris recogido en una coleta descuidada. Explicó que había tenido diez años terribles: persecución mediática, una carrera destrozada, pero solo la justicia podría juzgarlo.

Al día siguiente la coleta se había desaparecido y él se transformó en el Cirujano Estrella, dibujó las diferentes partes de la garganta en una pizarra, usó términos en latín "para Ustedes que no son médicos puede ser difícil de entender" y, sin saber cómo sucedió, nos habíamos dejado llevar.

Al otro día pasó a ser el Benefactor, que se formó como cirujano para ayudar a los bebés prematuros, el médico que pasó la noche y una jornada en la clínica preocupándose por su paciente, que le hizo un masaje cardíaco en el quirófano durante treinta minutos, aunque el anestesista le insistía: basta, no vale la pena, ella morirá, pero Paolo, con su larga experiencia, no quiso darse por vencido y logró salvar a su paciente. ¡Paolo, quien sólo quería hacer el bien!

Y luego, al ser interrogado por el fiscal, se convirtió en el Ilusionista: ¿es esa realmente mi firma? El artículo en The Lancet donde se dice que el método funciona, no es un artículo científico, solo una "prueba de concepto", ¡algo completamente diferente! Nunca he usado gargantas sintéticas, ¡las gargantas con médula ósea no son sintéticas! ¡Gargantas sintéticas, eso habría sido criminal! ¿Si hubo experimentos con animales? Tal vez los hubo. Revisa la literatura científica.

 

NOTA EN DESARROLLO

 

 

 

 

Published in Columnas

Publicada: 26 de mayo 2022. Actualizada: 15 de junio de 2022

Este lunes los fiscales presentaron su alegato final, en el juicio en contra del cirujano italiano Paolo Macchiarini, acusado de “maltrato agravado” de tres pacientes.

Los fiscales Jim Westerberg y Karin Lundström-Kron, argumentaron que el cirujano estrella, que el Instituto Karolinska reclutara en 2010, había experimentado con sus pacientes, al someterlos a trasplantes de tráqueas sintéticas sin basarse en evidencia científica. 

- Se experimentó con seres humanos, argumentaron los magistrados.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

El decimotercero y último día de alegatos orales en el juicio en contra del cirujano Paolo Macchiarini atrajo una vez más la atención mediática, y la sala número 4 del tribunal de primera instancia de Solna se llenó al máximo, este lunes.  

 

Fuera de esto, el interés de parte de la prensa nacional, desde que comenzara el proceso, el 5 de mayo, ha sido acotado, y el de la prensa internacional, prácticamente nulo. Con una excepción: la periodista y productora norteamericana Benita Alexander; y un team también de EE.UU., que ha documentado todo, tanto dentro de la sala, como fuera de esta.

 

No es raro, diez años es mucho tiempo. El escándalo ocasionado por el “cirujano estrella” reclutado por el prestigioso Instituto Karolinska en 2010 - tal vez con el fin de hacerse ellos mismos de un Premio Nobel - ha caído en el olvido.

 

Sin embargo, para los familiares de los pacientes que fueron sometidos a “experimentos”, según lo afirmaron los fiscales, la situación es distinta. Ellos viven su día a dia con las consecuencias de lo sucedido en el Hospital Karolinska en 2011 y 2012, cuando el cirujano Paolo Macchiarini, sin tener las autorizaciones necesarias ni haber experimentado antes con animales – dos requisitos fundamentales - los utilizó como conejillos de Indias.

 

Esto quedó comprobado este lunes, cuando la viuda del “paciente número 1”, Andemarian Beyene, el estudiante de Geología en Islandia prestó testimonio en el tribunal de Solna.

 

El testimonio de Merhawit Baryamikael Tesfaslase, arrasó con todo lo que Macchiarini había dicho sobre su marido.

 

El 6 de junio de 2011, Andemarian Beyene fue operado en el Hospital universitario del Karolinska de Huddinge. Paolo Macchhiarini dirige la operación en la que se le trasplanta una tráquea sintética cultivada con células madre. Es el primer paciente en el mundo que es sometido a esta intervención.

 

Durante el juicio quedó de manifiesto que Paolo Macchiarini fue el impulsor principal de que se le hiciera el trasplante, argumentando que “había que hacer algo, puesto que se iba a morir dentro de poco”. Fue él quien hizo los contactos con el hospital de Islandia, donde Beyene estaba en tratamiento.

 

Andemarian Beyene tenía 36 años en ese entonces, y si bien es cierto sufría de un cáncer a la garganta, que crecía, pero de forma lenta, no se encontraba ante “riesgo inminente de muerte”, como argumentó Macchiarini. Él habría podido vivir los años de vida que le quedaban de forma tranquila y digna, en compañía de su esposa y sus dos hijitos, de 3 y seis meses de edad, en ese entonces.

 

Su viuda dijo, en la audiencia del lunes, que Andemarian se sentía bien, antes de viajar a Suecia.

- El verano antes de su cirugía en el Karolinska, nos visitó en Eritrea. Compartimos con los niños y entonces él se encontraba en buena condición física, incluso podía correr para tomar el bus.

 

Viajó por su propia cuenta y había comprado su billete de vuelta a Islandia.

 


El cirujano Paolo Macchiarini y su paciente Andemarian Beyene. 

 

Andemarian no estaba muy convencido de que se le practicara el trasplante de tráquea. Sin embargo, Macchhiarini lo convenció de que esta era su única posibilidad de sobrevivir.

- Él le dijo a mi esposo que era su única chance de ver crecer a nuestros hijos. De que la tráquea de plástico funcionaría al menos durante 10 años, dijo Merhawit, en las palabras que la intérprete tradujo de su idioma, el tigriña.

 

Anteriormente, el mismo lunes, el médico Richard Kuylenstierna fue también interrogado por el fiscal. Él facultativo dijo que lo que había hecho Macchhiarini, el presionar a Andemarian con el fin de que firmara el documento de aprobación a la operación, iba en contra de toda ética profesional.

 

Andemarian firmó bajo presión y bajo el convencimiento – además – de que se habían realizado trasplantaciones anteriormente, con resultados positivos, en cerdos. Otra de las mentiras del cirujano estrella.

 

Ante la pregunta del fiscal, de cómo se sentía Andemarian después del trasplante, Merhawit respondió:

- Al principio él decía que estaba bien. Yo no sabía, puesto que no estaba con él, y él siempre fue una persona muy positiva, decía que todo iba a estar bien. Pero se fue poniendo cada vez peor. Vomitaba sangre y todo lo que comía. Le dijeron que la tráquea no se podía incorporar a su cuerpo.

 

Fiscal: ¿Su esposo, se arrepintió de haberse sometido a la operación?

- Sí. Él se arrepintió mucho. Me dijo que lo mejor hubiera sido que nunca se hubiera operado.

 

Entre lágrimas, Merhawit abandonó la sala, en tanto que el juez hizo hincapié en que se respetara su deseo de no dar declaraciones a la prensa.

 

Andemarian Beyene falleció en enero de 2013. Después del trasplante, su estado fue agravándose cada vez más, y murió en medio de gran sufrimiento. La tráquea de plástico nunca se integró a su organismo y la autopsia comprobó que estaba casi completamente suelta, al momento de su deceso.

- El procedimiento fue simplemente un experimento con un ser humano, dijo la fiscal.

 

Explicó que se trataba de una lesión corporal grave. De una persona muy vulnerable, de un paciente que, en lugar de poder sentirse seguro en un hospital, y confiar en ser atendido de acuerdo con la normativa vigente, fue engañado.

- El procedimiento también ha provocado complicaciones graves y sufrimiento durante años. Hemos escuchado al testigo Fux contar la terrible lesión corporal que tenía el paciente, cuando se le practicó la autopsia.

 

Agregó que las intervenciones fueron ilegales, puesto que no contaban con los permisos necesarios y que la responsabilidad recaía en Paolo Macchiarini, quien era el autor principal de un artículo en The Lancet que, no obstante, no se adecuaba a la realidad.

Al poco tiempo del trasplante de Andemarian, Paolo Macchiarini y el Instituto Karolinska convocaron a una rueda de prensa para mostrar el “éxito del primer trasplante de tráquea sintética del mundo”. No obstante, fuera de de esta conferencia de prensa, el cirujano poco y nada se preocupó de su paciente después de la intervención, según testimonios en la corte.

Aquí vale la pena aclarar que este juicio se refiere solo a los pacientes que Macchiarini operó en Suecia, no obstante, se sabe que realizó al menos seis operaciones más, con resultados fatales en todas a excepción de una. A este paciente le fue removida la tráquea sintética.

 


Christopher Lyles después de haber sido sometido al trasplante de tráquea sintética de acuerdo al método de Paolo Macchhiarini. Foto: Archivos, Internet.

 

El paciente número 2 fue el norteamericano de 30 años, Christopher Lyles, quien sufría de un cáncer a la garganta, y había sido sometido a quimioterapia, sin éxito. Su familia juntó el dinero necesario para que viajara a Suecia, con la esperanza de que el método de Macchiarini pudiera ayudarlo.

Christopher Lyles fue ingresado al Hospital Karolinska el 14 de noviembre de 2011 y ese mismo día fue sometido a una intervención para extraer médula ósea. De allí se obtendrían las células madre con las que se prepararía la tráquea sintética, y se suponía que, en dos días, esas células transformarían una materia inorgánica - el plástico - en orgánica.

Obviamente, era un proyecto fallido, como algunos colegas del cirujano italiano trataron de advertir, siendo silenciados por la dirección del Instituto Karolinska.   

El 17 de noviembre se le realizó el trasplante de tráquea. En la historia clínica figura tanto Macchiarini como otro cirujano, Jan Liska, como “cirujanos jefes” y las versiones sobre quién dirigió la intervención difieren, en la hoja clínica.

Lo que sí se sabe es que el paciente nunca dio el consentimiento para la intervención por escrito. Las excusas que se dieron por ello fue que “el taxi llegó muy tarde”.   

Durante todos estos años, poco o nada se ha sabido cómo ocurrió el deceso de Christopher Lyles. Su familia se negó a que se le practicara una autopsia, y hasta ahora no se había sabido la causa de su muerte.

Sin embargo, el canal sueco de televisión, TV4, tuvo acceso a la hoja clínica de Lyles, y a mediados de mayo del año en curso publicó una nota donde explica:

“Nuevos datos, el paciente del controvertido cirujano se ahogó en su propia sangre.

TV4 Nyheterna puede dar ahora detalles completamente nuevos sobre cómo murió el segundo paciente de Macchiarini. Éste se asfixió y se ahogó en su propia sangre, en una muerte muy dolorosa provocada por la tráquea de plástico trasplantada por Macchiarini. El paciente número dos fue el primero en fallecer, y si se hubieran conocido las circunstancias, habría sido posible detener la operación del próximo paciente.” [Vale decir, de la joven turca].

En la ficha médica del paciente, los médicos describen sus últimos momentos en vida: “Luego de tener problemas con la tráquea de plástico, comenzó a toser cantidades copiosas de sangre, lo que fue catastrófico”.

Uno de los cuatro colegas “denunciadores”, que trataron de advertir de que las operaciones de Macchiarini en el Hospital Karolinska no tenían evidencia científica y que se ponía en juego la vida de los pacientes, el cirujano experto en tórax, Karl-Henrik Grinnemo, dijo, en entrevista con el canal:

- Yo no tenía conocimiento de esto. Pero lo que aquí se dice [en la ficha médica] es que se formó un pasaje entre la arteria y la tráquea, lo que ocasionó una grave hemorragia que fue a parar a los bronquios. Vale decir, la persona se ahoga en su propia sangre. Es una muerte horrible.

Si los detalles de la muerte de Christopher Lyles hubieran sido conocidos – si Macchiarini los hubiera hecho públicos  – se habrían detenido los trasplantes, y nunca se habría operado a la tercera paciente, Yesim Cetir. Sin embargo, el cirujano ocultó esto y siguió practicando los trasplantes.

- Un cirujano que actúa con responsabilidad habría parado los trasplantes, ante la muerte del primer paciente, y no habría seguido con el próximo. Es necesario que esto se investigue, dice Karl-Henrik Grinnemo, en entrevista con TV4. 

Sin embargo, esto no ocurrió. A pesar de saber que el joven norteamericano no había sobrevivido el trasplante, falleciendo el 5 de marzo de 2012, Paolo Macchiarini operó, en agosto del mismo año, a la estudiante turca de Pedagogía, Yesim Cetir.

Y, desde ese momento, la joven fue condenada a una vida en la Unidad de Cuidados Intensivos: tres años en el Hospital Karolinska, en Suecia, y un año y medio en un hospital de EE.UU.

Cuarenta veces estuvo a punto de perder la vida, y nunca pudo abandonar el hospital, falleciendo, finalmente, en marzo de 2017. Meses después, fallecía su padre, que nunca se despegó de su lado.

Yesim declaró en entrevistas, que ella y el resto de los pacientes a quienes se les practicaron los trasplantes, fueron usados como conejillos de Indias.

Su padre nunca se cansó de exigir que se hiciera justicia.

 

 
Paolo Macchiarini en un hospital de Krasnodar, Rusia. Yesim Cetir y su padre, en Estocolmo. Foto: Pantallazo, TV4.


Los fiscales Jim Westerberg y Karin Lundström-Kron exigen un total de cinco años de cárcel para el cirujano Paolo Macchiarini, por "maltratos agravados contra tres pacientes", todos fallecidos. Foto: Marisol Aliaga. 


Paolo Macchiarini mentía, tanto en lo profesional como en lo privado. Por el 2013, le propuso matrimonio a la periodista estadounidense Benita Alexander, estando casado y además con otra relación. La convenció de que a la boda, en el palacio de verano del Papa, asistirían cientos de invitados, entre ellos, Putin, los Obama, los Clinton, etc. Y quien los uniría en matrimonio sería el mismo Papa Francisco. Alexander, periodista investigativa, se decidió a sacar su caso a la luz, e hizo un documental sobre el cirujano y sus mentiras. También cubrió el juicio, en el tribunal de Solna. 

Published in Reportajes

Después de 10 años, el largo brazo de la ley se dejó caer sobre Paolo Macchiarini, quien de cirujano estrella pasó a ser protagonista del escándalo médico más grande de los últimos años en Suecia, cuando sus experimentos con seres humanos fracasaron estrepitosamente. Siete de los ocho pacientes a quienes se les trasplantaron tráqueas sintéticas fallecieron en medio de grandes sufrimientos, y al único que sobrevive le fue removido el implante.

En la corte de Solna se desarrolla el juicio en contra del controvertido cirujano, quien se defiende afirmando que “las responsabilidades son compartidas”.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Con su voz aterciopelada, su encanto, buena presencia y carisma, Paolo Macchiarini engañó a los profesores del Instituto Karolinska de Solna - los mismos científicos que año tras año designan el Premio Nobel de Medicina. Los convenció de que una tráquea de plástico preparada en un cultivo con células madre podría mimetizarse con la tráquea de los pacientes y convivir con esta. Materia inorgánica, pasaría de pronto a ser orgánica. Y el sueño de la Ciencia, de almacenar un depósito de órganos humanos sería realidad.

Les vendió un sueño. 

No obstante, cuando algo suena demasiado bueno para ser cierto, en el 99,9 % de los casos no lo es. Y, la imagen del super cirujano Paolo Macchiarini, futuro aspirante a un Nobel de Medicina y gran benefactor de la Humanidad se desvaneció de pronto. De los ocho pacientes a quienes se les implantaron las tráqueas artificiales, siete fallecieron. Al paciente que aún sobrevive, los médicos lograron removerle el órgano sintético.

Pero si los doctores del prestigioso Instituto Karolinska cayeron deslumbrados ante el carismático cirujano – lo mismo que la periodista investigativa, Benita Alexander, a quien le prometió la boda del siglo, oficiada por el Papa Francisco - los fiscales que llevan por estos días la causa, en el tribunal de Solna, son tanto más sagaces. Y examinan con lupa todas las declaraciones del cirujano imputado.

Es fascinante presenciar como Paolo Macchiarini, con voz muy suave, relata en la corte hechos sucedidos en el quirófano, que después resultan ser solamente una fantasía o un producto de su imaginación, a juzgar por otros testigos.

Como en el caso de una de las víctimas, una joven turca que, por un grave problema respiratorio fue trasladada desde Estambul al Hospital universitario del Karolinska, en Solna. La joven se encontraba en estado grave, debido a una negligencia médica ocurrida durante una intervención quirúrgica en su país natal.  A diferencia de lo sostenido por PM no estaba en peligro de riesgo vital.

El viernes pasado, en el sexto día de las audiencias en el tribunal de primera instancia de Solna, Paolo Macchiarini dio su versión sobre la intervención quirúrgica a la que fue sometida Yesim Cetir, de 21 años, en el Hospital universitario Karolinska de Solna.

Explicó que la cirugía que se le practicó, para evaluar el estado de los bronquios y los pulmones, había sido muy dramática. Que la paciente comenzó a sangrar profusamente cuando se le abrió el pecho, y que comenzó una fuga de aire en un pulmón.

Aseguró que en fracciones de segundo tuvo que tomar una decisión, y decidió hacer una neumonectomía  (extirpar el pulmón), porque estaba destruido.

Y que, al hacerlo, se dio cuenta de algo muy extraño:

- ¡Yo no le pude extirpar la tráquea porque no tenía! Extirpé el pulmón y me di cuenta, y quiero señalar que, ¡Yesim no tenía tráquea!, había sido reemplazada por los malditos stents que presionan contra y las paredes traqueales y las destruyen. Ella no tenía tráquea. Disculpen si me pongo sensible al decir esto, ¡pero esta es la verdad!. [Por vez primera, alzó algo la voz].

Agregó que la paciente entonces sufrió un paro cardíaco, y que él mismo le hizo masaje, para no perderla. Lo hizo durante veinte minutos y siguió haciéndolo, incluso cuando la médico anestesista lo instó a desistir de ello. “Déjala, ya no tiene sentido”, le había dicho ella.

Pero él siguió, y siguió y, de esa forma, "logró salvar la vida de Yesim".

Según él...

 


La joven estudiante de Pedagogía, Yesim Cetir, falleció en marzo de 2017, en un hospital de USA, donde había sido trasladada. Vivió 4,5 años en cuidados intensivos, después del trasplante practicado por Macchiarini y su equipo, en el Hospital universitario Karolinska de Solna. 

 

Este martes, el día número 7 del juicio oral, prestó testimonio la doctora en jefe Ann-Charlotte Orre, quien había documentado la operación, en agosto de 2012.

 

El fiscal le pidió que relatara algo de lo sucedido en esta, en la que participaron varios cirujanos.

 

Ante la pregunta de si Yesim no tenía tráquea, respondió:

- ¿Cómo? Bueno tenía la tráquea muy dañada, estaba,… como podría decirlo, estaba abierta, no era un tubo.

 

Fiscal: Ella estaba en riesgo vital, vale decir, ¿le quedaba poco tiempo de vida?

- Bueno, tenía mucha tos y secreciones. No tenía una buena calidad de vida. Pero en peligro de morir, no.

 

¿Cómo fue su operación?

- Muy dramática, ella sangró mucho.

 

¿Puede describirnos cuando el Dr. Macchiarini le hizo el masaje al corazón?

- ¿Cómo? Que extraña pregunta. Eso no sucedió.

 

¿No sucedió?

- No. Yo no tengo ningún recuerdo de algo así. de haberlo visto, lo habría escrito en el informe, obviamente.

 

En este juicio – que el fiscal levantó con un cambio en la tipificación del delito, vale decir, se trata de “maltrato agrabado” y no de homicidio – el fiscal acusa a Paolo Macchiarini de hacer experimentos con seres humanos.

 

Paolo Macchiarini se defiende argumentando que se trata de “responsabilidad compartida”.

- Yo no habría podido ni siquiera entrar al Instituto Karolinska sin la autorización de la dirección, ha dicho.

Fue contratado por el Instituto en 2010 y más tarde fue nombrado jefe de sección de Otorrinonolarinlogogía del Hospital universitario del Karolinska.

Como motivo de los trasplantes con tráqueas de plástico, Macchiarini aseguró que los pacientes estaban “en peligro inminente de muerte”. Que la trasplantación era su “última chance”.

Sin embargo, según los diarios de vida de los pacientes, no existía una amenaza inminente para la vida de ninguno de los tres pacientes trasplantados, antes de las operaciones. El paciente nr. 1 y el paciente nr. 2 padecían de cáncer a la tráquea, y el pronóstico de vida era inseguro, pero no definitivo.

 


El cirujano italiano Paolo Macchiarini con el primer paciente que fue operado en el Hospital Universitario del Karolinska, en Huddinge, Andemarian Beyene, quien residía en Islandia. 

Gráfico de la técnica que Paolo Macchiarini presentó, para el trasplante de tráquea. Imagen: Jonas Askergren.

 

Published in Reportajes

Siete años después de que los denunciantes (whistle-blowers) dieran la alarma en el Hospital Universitario Karolinska en Solna, el escándalo por las trasplantaciones de tráqueas artificiales ahora tendrá sus consecuencias legales.

Hoy [27-04-2022] comienza el juicio contra el cirujano Paolo Macchiarini, acusado de maltrato agravado en el marco de las operaciones que realizó a principios de la década de 2010.

Este Paolo Macchiarini está llamado a prestar testimonio.

 

 Fuente: SVT. 27 abril 2022

 

En el Hospital Universitario Karolinska, tres pacientes fueron sometidos a cirugías: un padre de niños pequeños, de 36 años, que residía en Islandia; un hombre de 30 años de EE. UU.; y una mujer de 22 años de Turquía.

 

Se decía que la tráquea de plástico era la última oportunidad de salvar sus vidas. Pero el método no funcionó, la garganta colapsó, provocando graves daños y un prolongado sufrimiento. Los tres pacientes fallecieron.

 

Cuidados intensivos durante varios años

 

SVT entrevistó a Yesim Cetir [la joven turca] ya en 2014. Después de una lesión médica en Turquía, fue remitida a Suecia, convirtiéndose en el tercer paciente en recibir una tráquea artificial en el Hospital Karolinska.

 

Pero el implante se desprendió y, después de aún otro trasplante, permaneció varios años en la unidad de cuidados intensivos. Finalmente falleció en 2017.

 

Los colegas facultativos de Macchiarini sospecharon que las historias clínicas de los pacientes no coincidían con los resultados de las intervenciones quirúrgicas, y enviaron un informe de 500 páginas al rector del Instituto Karolinska. Las investigaciones dejaron a la luz que el método nunca había sido probado en animales, y que los procedimientos carecían de las autorizaciones necesarias.

 

Proceso judicial excepcional

 

Es inusual que una posible falla médica conduzca a una demanda judicial. La primera investigación de carácter penal contra Macchiarini por ocasionar la muerte de otra persona se abandonó debido a la falta de evidencia de un vínculo causal entre las operaciones y la muerte de los pacientes.

 

Ahora que el proceso judicial está en curso, el tribunal tendrá que decidir si Paolo Macchiarini fue culpable de maltrato agravado, una tipificación jurídica que requiere dolo. El fiscal postula que el vínculo causal entre la cirugía y las lesiones corporales es más evidente que el de la muerte.

 

Según el fiscal, Paolo Macchiarini, como médico a cargo, realizó las operaciones "en completa contraposición a la ciencia y la experiencia empírica". El fiscal sostiene que las intervenciones violaron la ley porque no se trató ni de atención médica ni de investigación.

 

Niega el crimen

 

Paolo Macchiarini niega el crimen y cualquier otra intención que no haya sido la de salvar vidas. Él sostiene que la dirección del Karolinska participó en el proceso de toma de decisiones, y tenía pleno conocimiento del método utilizado.

 

Su abogado defensor, Björn Hurtig, cree que es el empleador [el Instituto Karolinska] quien es el verdadero responsable del fracaso de  las trasplantaciones de tráquea.


Paolo Macchiarini sostiene que quería "salvar vidas". El fiscal afirma que se trató de experimentos con humanos. Foto: Pantallazo SVT. 

Published in Sociedad

Este jueves se inició el juicio en contra del controvertido cirujano italiano Paolo Macchiarini, en el Tribunal de Primera Instancia, en Solna, acusado de “maltrato agravado” de tres pacientes, hace diez años atrás.

Macchiarini enfrenta el haber ocasionado la muerte larga y dolorosa de dos hombres y una joven mujer, a quienes se les trasplantaron tráqueas de plástico. Pero, según el sociólogo forense Arne Grip, la responsabilidad médica de los experimentos en humanos recae en el Instituto Karolinska.

 

 Fuente: Dagens Nyheter. Arne Grip. 28-04-2022

 

CARTA AL EDITOR. El Instituto Karolinska se escapa de la acusación que solo apunta al cirujano italiano Paolo Macchiarini. La responsabilidad médica por la intervención de Macchiarini recae en Karolinska y la responsabilidad política en la directiva, escribe el sociólogo forense Arne Grip.

El cirujano italiano Paolo Macchiarini logró engañar al Karolinska Institutet (KI). Prometió ayudar a los pacientes con lesiones en la tráquea. Se les trasplantarían nuevas tráqueas de plástico.

La idea sonaba muy bien. El tubo de plástico se sumergiría en una solución con células madre, que entonces produciría una membrana mucosa, y se incorporaría al resto de la garganta.

El profesor Lars Hamberger, pionero sueco en la investigación con células madre, no creía en la propuesta. Las células madre tienen dificultad para adherirse al tejido vivo. Que se incorporaran a un tubo de plástico sonaba demasiado bueno para ser verdad.

No lo era. Los pacientes sufrieron fuertes dolores y murieron uno tras otro. Macchiarini ahora enfrenta tres cargos de maltrato agravado y por ocasionar la muerte de otros. El juicio ha comenzado.

 

NOTA EN DESARROLLO

 

 

Published in Actualidad

La fiscalía sueca comunicó que no levantará cargos contra el cirujano italiano Paolo Macchiarini, investigado por sospecha de homicidio.

A pesar de que la fiscalía sostuvo que Macchiarini actuó con negligencia, al trasplantar tráqueas sintéticas a los pacientes, la fiscal Jennie Nordin subrayó que la investigación preliminar se cierra.

- Es imposible demostrar que otros métodos habrían contribuido a alargar la vida de los pacientes, dijo, en rueda de prensa este jueves.

La decisión de la fiscalía fue recibida con duras críticas por parte de especialistas, quienes esperan que esto no dé pie a que los cirujanos experimenten con pacientes desahuciados.

 

Por: Marisol Aliaga

 

La decisión de la fiscalía sueca, documentada en sendos dosieres que se dieron a conocer este jueves, causó estupor y decepción en médicos especialistas en la materia y en los familiares de las personas que trata el caso, según informó la abogada de éstos. Tres de los pacientes fallecieron, mientras que un cuarto resultó con lesiones permanentes.

- Su reacción espontánea es, obviamente, una gran decepción de que no se responsabilice a nadie de estas operaciones que nunca debieron ser practicadas. Del sufrimiento psíquico y físico que causaron a los pacientes afectados, dijo la jurista Sabina Saidi.

 

Paolo Macchiarini había llegado al prestigioso Instituto Karolinska – que cada año designa el Nobel de Medicina –en el 2010, y se desempeñaba como jefe del Instituto de Medicina Regenerativa del hospital universitario de la institución. Rápidamente se convirtió en el cirujano estrella del instituto, incluso se abrigaban esperanzas de un Nobel, por sus innovativos logros con tráqueas sintéticas.    

 

Hasta que colegas suyos comenzaron a sospechar que algo no estaba bien, y que la seguridad de los pacientes se estaba dejando de lado. Hicieron la denuncia pertinente, pero sus superiores trataron de hacer todo lo posible para que esta fuera desatendida. En el Instituto Karolinska se inició una investigación a cargo de un experto externo, quien recomendó sanciones a Macchiarini, pero la directiva de la institución lo absolvió más tarde.

 

Así habría quedado todo, si no hubiera sido por el documental de Bosse Lindquist, en la televisión pública sueca, SVT “Los experimentos”, que desveló la falta de ética de PM, que no informó a sus pacientes sobre los riesgos de un trasplante de esa índole, que no había sido probado en animales anteriormente, como estipulan las normas. Entre otras faltas.

 

A raíz del documental, se desarrolló una crisis en el prestigioso instituto, la cual llevó a la destitución de, entre ellos, el director de la institución. Y en el despido de Paolo Macchiarini.

 

En tanto, la investigación seguía en curso, hasta este jueves, cuando la fiscal declaró que no había sido posible demostrar que los pacientes habrían vivido un tiempo más largo, o hasta ahora, sin que se les hubiera llevado a cabo el trasplante.

 

Se trata de un hombre de Eritrea que residía en Islandia, un estadounidense, y una joven turca que finalmente estaba hospitalizada en un hospital en EE.UU.

 

El primero, enfermo de cáncer, falleció a los tres años de habérsele trasplantado la tráquea sintética. El segundo, quien sufría de cáncer a los bronquios, falleció a los tres meses, producto de la misma operación. La tercera paciente, que padecía de graves complicaciones a las vías respiratorias, luego de una operación en Turquía, fue operada en el 2012 y en el 2013, y falleció en marzo de este año.

 

A pesar de que tres de los tres pacientes a quienes les fueron trasplantadas las tráqueas sintéticas fallecieron, la fiscalía decidió cerrar el caso. Vale agregar que Macchiarini no operó solo, sino que, por el contrario lo hizo con ayuda de un equipo médico bien cualificado.

 

Y de que la fiscalía reconoce que hubo negligencia de parte del cirujano, que estaba a la cabeza de su equipo, y que éste faltó a principios éticos.

- Macchiarini sabía perfectamente que sus métodos no contaban con el apoyo de la actual investigación científica al respecto. Nuestra conclusión es que no hay duda alguna de que el uso de una tráquea sintética constituyó una negligencia e significó un riesgo consciente grave, dijo el fiscal Anders Tordai.

 

 

NOTICIA EN DESARROLLO

 

 

Notas relacionadas: 

 

Paolo Macchiarini y el escándalo del Instituto Karolinska

 

Gobierno destituye la totalidad de la dirección del Instituto Karolinska

 

 

 

Published in Actualidad
Sábado, 31 Diciembre 2016 20:40

Lo que nos deja el 2016

Con un aumento de la temperatura en 1,2 grados, este año pasará a la historia como el más caluroso, desde que comenzaran las mediciones.

En EE.UU. triunfa sorprendemente en las elecciones presidenciales un magnate neoyorquino que antes de asumir el mando tiene al mundo en ascuas. Se niega a reconocer el recalentamiento y se comunica mediante Twitter. 

Europa nuevamente es blanco del terrorismo, con dos atentados muy similares entre sí, tanto en Francia como en Alemania. Aunque la mayor parte de los atentados terroristas ocurren fuera de este continente.

El Reino Unido le dice adiós a la Unión Europea, que negocia con Turquía el complicado tema de los refugiados, que golpean las puertas de Europa.

Una estrella del rock recibe el Premio Nobel de Literatura, en tanto que el Nobel de la Paz se otorga a un presidente latinoamericano.   

 

 

Por: Marisol Aliaga

 

Cuando los fuegos artificiales comienzan a resonar en el viejo continente, hacemos un pequeño recuento del año que está a punto de dar su último suspiro.

 

”¡Que se acabe ya!” ha dicho más de alguien, refiriéndose a la larga lista de artistas que se marcharon para siempre, durante el 2016.  La más reciente, Carrie Fisher, la inmortal Princesa Leia de Star Wars, a los 60 años de edad. Al día siguiente de su deceso, su madre, la actriz Debbie Reynolds, famosa por su rol en Singing in the rain, fallece, debido a un stroke. Se encontraba sumida en los preparativos del funeral de su hija. ”Quiero estar con Carrie”, fueron sus últimas palabras.

 

Hay otros que sostienen que el 2016 ha sido un año de prosperidad, a pesar de todo, que la lucha contra el siniestro Daesh ha conquistado triunfos y también la lucha contra las hambrunas y las enfermedades.

 

No obstante, no se pueden negar los titulares negros. ”Si una de las torres de la catedral de Lund se viene abajo, la noticia no es que la otra se mantiene en pie”, afirmaba un antiguo jefe de redacción de un periódico sureño. Por lo demás, una de las noticias positivas del 2016 fue la visita del Papa Francisco a Lund y Malmö. Que no dejó de tener un malsabor: lo que dijo Francisco sobre las preferencias de los hombres suecos. En broma, pero de todas maneras.

 

Aquí, algunos de los sucesos que nos hicieron vibrar, el 2016:

 

Mediáticamente, el año comenzó con un scoop que se convertiría en el suceso periodístico del año, y muestra lo mejor del Periodismo investigativo: el documental de Bosse Lindquist ”Los experimentos”.

En una serie de tres programas, el productor del canal estatal SVT desnuda no solo al carismático y siniestro cirujano italiano Paolo Macchiarini, sino también a la cultura del silencio que predomina en los círculos más finos de las ciencias en Suecia: El Instituto Karolinska. El documental muestra, obviamente, la parte profesional de Macchiarini y lo que significó para sus pacientes el haberse puesto bajo el bisturí de un inescrupuloso mitómano. Era un genio que revolucionaría uno de los problemas más grandes de la Medicina, o un charlatán? El trabajo investigativo de Bosse Lindquist demostró lo segundo, y las cabezas comenzaron a rodar, en el Instituto Karolinska y en el Hospital Universitario, aunque tomó su tiempo. Los detalles de la vida privada de Macchiarini son aún más truculentos. Habiendo engañado a su novia con que el mismo Papa Francisco los uniría en matrimonio y que a la boda asistirían grandes mandatarios internacionales, con Obama a la cabeza. Fue descubierto infraganti por el detective privado que contrató su novia, una afamada periodista norteamericana. Así se supo que otra donna lo esperaba en Italia, su esposa y sus hijos.

 

En febrero Suecia tuvo la dicha de obtener un Oscar, en la figura de la talentosa Alicia Vikander, de 27 años, por su rol en The Danish girl (La chica danesa). Desde un primer momento Alicia Vikander se destacó por su capacidad histriónica, la cual heredó de su madre, también actriz, con la cual tiene una relación muy estrecha. El Oscar sueco más reciente era el de Ingrid Bergman, hace 41 años atrás. Ya era hora.

 

 

Entre los ”escándalos” - como los denomina la prensa – más grandes del 2016 se cuenta el del Partido Verde, o Ambientalista. Se sabía que las cosas no serían fáciles para los verdes, al estar en el gobierno, pero nadie imaginó que lo serían tanto. Todo comenzó con la dimisión del Ministro de la Vivienda, Mehmet Kaplan, y terminó con la salida de la vocera Åsa Romson, a quien le tocó pagar los platos rotos, en consecuencia de que había sido el otro vocero del MP, Gustav Fridolin, quien había manifestado su apoyo incondicional a Mehmet Kaplan. Y no solo eso, fue también Fridolin quien propuso al joven político Jasri Kahn a un alto cargo en el partido. Kahn ocasionó otro escándalo al negarse a saludar con un apretón de manos a una reportera del Canal 4 de televisión, lo que trajo consigo una lluvia de críticas desde todos los sectores de la política. De allí salió una de las frases emblemáticas del 2016, cuando el primer ministro Stefan Löfven dijo, en una sesión en el Parlamento: ”En Suecia saludamos dándonos la mano”, hecho que también ocasionó tanto críticas como burlas.  

A Åsa Romson la sucedió Isabella Löwin, en quienes muchos abrigaban grandes esperanzas, con su ”realismo visionario”, pero que, no obstante, no ha podido levantar las cifras en las encuestas.  Recientemente cuatro diputados hicieron las paces con la dirección del partido luego de haberse manifestado en contra de esta en una serie de temas. Muchos opinan que lo peor para el Partido Verde no son las encuestas, sino la pérdida de sus valores básicos, al tener que llegar a dolorosos acuerdos con la Socialdemocracia.

 

De mayo también data la visita de la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en su primera visita oficial a Suecia, invitada por el Rey Carlos Gustavo. La visita ayudó a fortalecer los lazos entre Suecia y Chile, los cuales, como lo señaló el embajador de Chile en Suecia, José Goñi, datan de los años de Bernardo O ´Higgins. La mandataria chilena agradeció la solidaridad demostrada por el pueblo sueco para los miles de chilenos que fueron acogidos por Suecia después del golpe militar del 73. El gobierno chileno hizo un merecido homenaje al Embajador sueco en Santiago para el 73, Harald Edelstam, donando un busto realizado por el artista chileno afincado en Uppsala, Luciano Escanilla. El busto fue instalado en una sala del parlamento sueco, que lleva el nombre de ”La buena acción”, donde también se encuentra una estatua de Raoul Wallenberg.

 

En junio pasó lo que nadie pensó que ocurriría, el Reino Unido dijo que ”No” a la permanencia en la Unión Europea, lo que conllevó a la dimisión del primer ministro David Cameron, a quien le sucedió Theresa May. El divorcio de la Unión Europea parece doloroso y ha demorado. Para los contrarios al Brexit se prende una nueva esperanza: el Parlamento debe dar el visto bueno y puede que no lo haga. No obstante la separación parece inminente, aunque tardará más de lo que se había creído en un primer momento. Sobre las consecuencias del Brexit, las opiniones varían.

 

En pleno verano, cuando los franceses celebraban el Día de la Bastilla, el 14 de julio en un balneario en Niza, un camión arrolló y dio muerte a 87 personas, dejando además más de 200 heridos. Recientemente en un mercadillo navideño en Berlín otro camión, copiando el ejemplo de Niza, arrolló y dio muerte a 12 personas, dejando a 48 heridos. El Daesh ha reivindicado ambos atentados terroristas. Y las principales ciudades europeas celebraron la Navidad y ahora la Noche Vieja en medio de extremas medidas de seguridad.

 

El 16 de julio tuvo lugar un intento de golpe de Estado en Turquía, en el cual más de 260 personas perdieron la vida. Mediante las redes sociales, el presidente Erdogan instó a la gente a salir a las calles con lo cual las escenas más bizarras tuvieron lugar. En Estanbul y en Ankara, personas hicieron frente, sin armas, a los tanques. Muchos pensaron que el pueblo había apagado este intento golpista, y celebraron a Erdogan. Sin embargo, la reacción del presidente turco después del intento de golpe ha sido dura, utilizando este para poder tener el control total del país. Fuera de eso ha amenazado a la UE de ”dejar que los refugiados lleguen a Europa” y de no cumplir el vergonzoso acuerdo al que llegara la Unión con Turquía. Erdogan ha hecho una limpieza profunda, cerrando medios de comunicación, despidiendo a periodistas, profesores y otros profesionales que, según el gobierno turco, son golpistas. Se calcula que unas 40.000 personas han sido arrestados después del intento de golpe. No se puede decir más que la democracia turca deja mucho que desear.

 

En Almedalen, en la cúspide de la época estival, los líderes de los partidos siguen el ejemplo de los Demócratas de Suecia y le dan suma importancia a los ”valores suecos”. De poco les sirvió. Luego del emotivo discurso de la presidenta de lo Demócratacristianos (KD), Ebba Bush Thor, las encuestas no la favorecen y el partido cristiano – que se acerca más a los Demócratas de Suecia, en el tema de la inmmigración – está al borde del límite del 4 por ciento. Si obtiene menos, debe abamdonar el Parlamento.

 

Por otra parte, el gobierno de Lofven recibe críticas de parte de la Alianza por la desición de seguir con las medidas implantadas a fin del año pasado, respecto a migración y al cierre de fronteras. La pregunta es si ellos hubieran actuado de la misma forma, o peor. Lejos están las palabras del antiguo líder de los moderados, Fredrik Reinfeldt, de ”abrir los corazones”. La actual dirigenta, Anna Kinberg Batra ha hecho lo posible por demostrar que el partido no comparte este postulado, lo cual tampoco ha atraído más adeptos ni ha frenado la fuga hacia los Demócratas de Suecia. El caso es que la falta de carisma de AKB hace muy difícil su éxito en las encuestas, y el partido no se repone.

 

A fines de noviembre, un conmovido Raúl Castro comunicaba, en cadena nacional: ”Querido pueblo de Cuba: Con profundo dolor comparezco para informarle a nuestro pueblo y a los pueblos del mundo, que hoy 25 de noviembre, a las 10:29 horas de la noche falleció el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz”. De inmediato la noticia fue primera plana en todos los medios del planeta. En Estocolmo, se realizaron actos en honor al líder histórico de la Revolución Cubana y muchos se acercaron a la Embajada de Cuba en Suecia, para expresar sus condolencias, entre éstos, la canciller sueca, Margot Wallström. El gobierno del socialdemócrata Stefan Löfven ha significado un acercamiento a Cuba, no obstante el gobierno sueco no envió representante oficial al funeral de Fidel Castro. Los medios suecos llenaron páginas criticando a Cuba, sin dar cobertura a los homenajes que se le rindieron a Fidel Castro, en la capital sueca y en otras ciudades de Suecia. Y un debate sobre Cuba y Fidel estalló en las redes sociales.

 

Al otro lado del charco ocurría lo que nadie había pensado: Donald Trump sale vencedor de una de las campañas más sucias de la historia estadounidense. Hillary Clinton no se repuso de la sorpresa y la desilusión de no llegar a ser la primera mujer que ocupara la presidencia  de los Estados Unidos, y solamente al día siguiente enfrentó a sus adeptos. Y no solamente Clinton, el mundo entero se despertó al hecho de que un magnate conocido de los reality shows, misógino, racista y de dudosos valores humanos sería el próximo presidente de EE.UU. A pesar de que Trump no asume la presidencia antes del 20 de enero del 2017, ya se comporta como presidente del país más poderoso del mundo. Fanático de Twitter, comentó en su tuit más reciente que ”Putin era muy inteligente”, ya que no había contestado con la misma moneda la expulsión de 35 diplomáticos de los EE.UU. luego de que la CIA señalara que Rusia había tenido ingerencia en las elecciones presidenciales norteamericanas. Desde la época de la guerra fría USA no demostraba una actitud tan hostil en contra de Rusia, sin embargo, el presidente electo parece tener otra opinión respecto al oso ruso. O tal vez mejor dicho, otros negocios. Se sabe que Trump ve la presidencia como un negocio más, de los muchos que ha hecho en su vida.

 

Para terminar con un detalle simpático luego de tantas calamidades, se puede nombrar la actuación de Patti Smith, amiga y colega de Bob Dylan, quien no se apersonó a recibir su Nobel, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. El anuncio del Nobel de Literatura 2016 ocasionó una encendida discusión tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales. Por qué una estrella del rock, en lugar de un literato de tomo y lomo? era la pregunta. Y el debate se transformó en culebrón cuando el ícono del rock no contestaba las llamadas de la  Academia Sueca, desde Estocolmo, mientras que los fans del eterno rebelde gozaban con este desdén. Cundieron las suposiciones, y se acrecentaron las peleas, en el mundo cultural sueco, cuando de Dylan, el maestro del sonido, solo se escuchaba silencio. No obstante, al cabo de un tiempo la duda se despejó, para alivio de ”los dieciocho” y la desilución de los rebeldes Dyletantes. Bob respondió mostrándose muy halagado y manifestando que la Academia sabía lo que hacía. La pregunta entonces cambió a: Vendrá a Estocolmo? Nadie pensó que lo haría, y no lo hizo. En representación suya vino su gran amiga, Patti Smith, quien manifestó los sentidos agradecimientos del esquivo Bob, e interpretó una de sus canciones más bellas, que sonó mucho mejor en la voz de ella. (Según quien escribe).

El ”problema” fue que Patti estaba tan nerviosa, que se equivocó no solo una, sino dos veces, al interpretar ”A hard rain’s a-gonna fall”, ante la familia real y los ilustres Nobeles, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Pero se ganó con ello el corazón de toda la audiencia, que irrumpió en aplausos e incluso sacó lágrimas de entre otros, la Ministra de Cultura y Democracia, Alice Bah Khunke. En otras palabras, se robó el show.

 

Porque, en medio de tanto conocimiento, Ciencias y perfección, no hay cosa que nos conmueva más que la imperfección. Cuando viene con elegancia y buena intención.

 

 

Feliz Año 2017!

 

PS: Se me quedó en el tintero: el Premio Nobel de la Paz, Siria, Aleppo, etc etc.

 

 

Published in Actualidad

ESTOCOLMO: Muy mal parado quedó el prestigioso Instituto Karolinska al darse a conocer los resultados de la investigación sobre el afamado cirujano Paolo Macchiarini y el instituto.  

El lunes 5 de septiembre se presentó el "Informe Heckscher", el que critica duramente no solamente a Macchiarini, sino también al KI.   

La reacción del gobierno no se hizo esperar. En una rueda de prensa convocada con escasa antelación, la Ministra de Estudios Superiores y de Investigaciones, Helene Hellmark Knutsson (S), informó que la totalidad de los directores del KI son removidos de sus cargos.

- Hay una palabra para calificar lo que ha sucedido: un escándalo, dijo Hellmark Knutsson. Agregó que el instituto no ha acatado las normas vigentes y no ha actuado correctamente.  "Ahora es necesario recuperar la credibilidad del instituto y asegurarse de que algo así nunca más vuelva a ocurrir", subrayó.

 

Por: Marisol Aliaga

 

Un lunes muy negro experimentó el Instituto Karolinska, el día de ayer. Por la mañana fue presentado el denominado "Informe Heckscher", una investigación externa que estuvo a cargo del ex director nacional de policía, Sten Heckscher, junto al docente finlandés Carl Gahmberg y la periodista investigativa Ingrid Carlberg.

El informe constata que el responsable del lamentable escándalo que ha tenido lugar bajo el alero del prestigioso Instituto Karolinska no sólo es el cirujano italiano, sino también el instituto.

- Nunca en mi vida he visto peores referencias ante un reclutamiento, dijo Sten Heckscher, quien no mostró moderación alguna en su ácida crítica al Instituto Karolinska.

También criticó al gobierno, calificando la decisión de despedir al directorio del KI como "una medida muy dramática".

Pero ya los resultados de la investigación realizada anteriormente, apuntaban en la misma dirección:

- Macchiarini nunca debió haber sido contratado por el Karolinska, dijo el jefe de esta investigación, Kjell Asplund.

Las investigaciones que se han llevado a cabo y se están llevando al cabo, respecto al "Caso Macchiarini" alcanzan la docena. Entre estas se cuentan también dos denuncias policiales, por el delito de ocasionar la muerte de terceras personas. Sin embargo, la pesquisa policial continúa y, al parecer, no es sólo el galeno italiano el único acusado, una treintena de personas estaban incluidas en el equipo que trabajó con él cuando, en condiciones precarias (según el informe)  fue reclutado al Instituto Karolinska y fue designado jefe de toda una sección en la cual se realizaban experimentos referentes a la medicina regenerativa.

La idea del cirujano, y del instituto era resolver algo que los galenos no han podido resolver desde que comenzó el ejercicio de la Medicina: el fabricar órganos. Algo que, de haber resultado, habría resuelto un grave problema de la Medicina actual.

 

La investigación de Kjell Asplund

 

El 31 de agosto, el profesor Kjell Asplund dio a conocer los resultados de la investigación que tuvo a su cargo y que fuera encomendada por el Hospital Karolinska. Vale aclarar que el Hospital Karolinska y el Instituto Karolinska sin independientes el uno del otro, pero, por razones obvias están fuertemente ligados entre ellos. Cada uno responde, sin embargo, a entidades distintas.

- El cirujano que operaba tiene la responsabilidad inmediata de que las operaciones se hayan llevado a cabo, esto está muy claro. Seguidamente, el jefe de sección tiene además la responsabilidad principal sobre la seguridad de los pacientes de su clínica, explicó entonces Kjell Asplund. En este caso se trata de dos clínicas.

Según su investigación, en el Hospital Karolinska se cometieron una serie de errores.  Las operaciones realizadas por el equipo de Macchiarini fueron de carácter experimental, de investigación. No se llevaron a cabo las pruebas éticas requeridas en estos casos, se utilizaron medicamentos que no han sido aprobados para usarse en seres humanos, y en dosis extremadamente altas.

Fuera de eso, los pacientes no fueron informados en la debida forma, y tampoco existe la documentación sobre la aprobación de parte de los pacientes a las cirugías.

El director del Hospital Karolinska, Melvin Samsom, comentó los resultados de la investigación el mismo día.

Samsom concordó con las críticas presentadas en el informe, y pidió disculpas a los pacientes y sus familiares. Según él, lo acontecido es "inaceptable". Agregó que el caso de otros cuatro pacientes de Macchiarini están siendo investigados y que los dos jefes de las clínicas han tomado time out.

La doctora jefa, Nina Nelson-Follin, por su parte, declaró que la investigación era sumamente valiosa para el hospital.

- Lo que sucedió fue espantoso, pero esto nos da la posibilidad de hacer cambios. Esta investigación es un regalo para nuestro hospital, dijo.

Desde los Estados Unidos, el padre de la jovencita turca que fuera operada por Macchiarini y que hasta el día de hoy sigue confinada a su cama de hospital declaró a la prensa que no acepta las disculpas del director del Hospital Karolinska.

 

El Informe Heckscher

 

El resultado de la investigación dirigida por el ex director de la policía, Sten Heckscher, fue el golpe de gracia para la reputación del controvertido cirujano. Los tres investigadores se dedicaron a examinar, durante el verano, una amplia documentación sobre Macchiarini y el Instituto Karolinska. En una publicación de casi 200 páginas, llegaron a la conclusión de que la responsabilidad de que el galeno italiano haya realizado experimentos con pacientes del Hospital Karolinska recae no sólo en él mismo, sino también en su equipo de trabajo y en el Instituto Karolinska.

Y lo que hizo posible que este escándalo haya ocurrido fue una serie de factores, explican, como por ejemplo el secretismo existente dentro del instituto, la cultura del silencio - los investigadores no se atreven a denunciar conductas inadecuadas y se cuidan las espaldas entre ellos -, la poca rigurosidad con que fuera reclutado Macchiarini y el no seguir las normativas vigentes de seguridad del paciente.

Entre numerosas otras razones.

Por ende, una airada ministra de Estudios Superiores e Investigación destituyó de sus cargos a todos los directores del KI.

- El Instituto Karolinska no ha respetado la reglamentación vigente y es necesario comenzar de nuevo, dijo Helene Hellmark Knutsson.

Sin embargo, el responsable máximo, el presidente del Consejo Universitario (Konsistoriet), Lars Lejonborg (del Partido Liberal), no pudo ser destituido, puesto que ya el 2 de septiembre, al conocerse el informe de Asplund, él había anunciado que abandonaba su cargo.

Lejonborg aseguró que su renuncia nada tenía que ver con el caso Macchiarini, mientras que Heckscher consideró que su decisión era errónea.

- Yo opino, a diferencia de la ministra, que la decisión de Lejonborg es lamentable. Él podría haber tomado su responsabilidad de una mejor forma permaneciendo en su cargo y dirigiendo los cambios que el KI necesita, dijo Heckscher.

Antes de retirarse, y respondiendo al Informe Heckscher, Lars Lejonborg  declaró en una rueda de prensa que el documento ilustra en forma correcta lo hechos sucedido.

- Ahora disponemos del informe para basarnos en nuestro trabajo, dijo, y presentó sus disculpas a los pacientes afectados.

Mejor dicho a los familiares de los pacientes. De ocho personas que fueron operadas por Macchiarini, dos están con vida, sin embargo necesitan permanente atención médica.

- Estamos profundamente acongojados por los errores que se han cometido en el Instituto Karolinska y que han originado sufrimiento y muerte. Por supuesto que es necesario cambiar una cultura que a veces ignora las leyes, normas, la ética y la moral. Ahora comienza la labor que, con las recomendaciones del grupo de Heckscher como punto de partida, reducirá al mínimo los riesgos de que algo similar vuelva a suceder, acotó Lejonborg.

Y, al igual que la ministra Hellmark Knutsson, agradeció también al documentalista Bosse Lindquist, productor de los documentales "Los experimentos" que fueron el punto de inflexión del caso Macchiarini.

Ya durante el verano del 2014 "alertadores" colegas del cirujano habían dado la alarma sobre regularidades de las cuales éstos se habían percatado, pero, a pesar de que la investigación interna esa vez demostró que efectivamente se habían cometido varias infracciones a las reglas, la directiva del KI justificó a Macchiarini , siguió cuidándole las espaldas, hasta enero del 2016.  Haciendo caso omiso de las advertencias de cuatro colegas y de los resultados de la investigación de Per Gerdin.

Los cuatro médicos que alertaron sobre la dudosa actuación de Macchiarini no sólo no fueron escuchados, sino que se les amenazó con ser despedidos y con denuncias policiales.

 

"Los experimentos"

 

Fue entonces, en enero del 2016, y de pura casualidad, que el caso Macchiarini fue a parar a manos del documentalista del canal estatal de televisión, SVT, Bosse Lindquist. La serie de tres documentales dieron origen a una serie de investigaciones de las cuales algunas se mantienen abiertas. Entre otros se investiga la responsabilidad que le cabe al resto del equipo de facultativos que trabajó junto a Macchiarini y se examina además la posibilidad de que existan casos parecidos a este.

El documental se centró en los pacientes del cirujano, y mostró la forma irresponsable en la que había actuado Macchiarini quien sostenía que estos pacientes estaban en peligro de muerte inmediata.

El primer paciente, de origen eritreano, padecía de un tumor, pero que crecía lentamente. La jovencita turca se había sometido a una operación en Turquía para detener la sudación excesiva a las manos. Algo salió mal y se le practicó una traqueotomía. Tampoco se encontraba bajo peligro inminente de muerte, al igual que la joven bailarina rusa. Nadie sabe cuánto tiempo más habrían vivido, pero ninguno de ellos habría fallecido en tan corto tiempo y con tantos dolores. La joven turca sigue aún con vida, pero su calidad de vida ha empeorado considerablemente.

Luego de que ya se han dado a luz el resultado de más de tres investigaciones, estas solo han comprobado que lo estipulado en los documentales era verídico. Paolo Macchiarini utilizó a sus pacientes como conejillos de Indias, bajo el consentimiento del Instituto y del Hospital Karolinska.

Si se hubieran seguido las normas vigentes de ética y seguridad del paciente, las operaciones nunca se habrían podido llevar a cabo. Tampoco se tomaron en cuenta las normas vigentes respecto a reclutar a facultativos externos. Al contrario de lo que afirmó el cirujano, nunca se realizaron las operaciones en animales, antes de proceder a intervenciones quirúrgicas de esta índole en humanos.

Y en otro informe dado a conocer este miércoles 14 de septiembre, se constata que el cirujano mintió, en artículos publicados en la revista médica Biomaterials, del 2014. Entre otras falsedades.

El informe consigna que si se hubiera tomado en cuenta que Macchiarini no fue aceptado por una universidad en Floencia, Italia, por falsificar su CV y por ambigüedades en sus publicaciones.

- Nunca he visto un postulante con peores referencias! Declaró Sten Heckscher, al presentar su informe.

Pero al parecer la directiva del KI se encandiló ante los meritos falsos del cirujano - al reclutarlo, el 2010 - haciendo oídos sordos de las advertencias y no respetando las normas vigentes.

Un facultativo lo describe de la siguiente manera:

”Macchiarini carece de criterio, no se preocupa de permisos éticos o de crear un equipo de estudiantes de post grado y es simple y sencillamente un hipómano".

Alguien que sabe de su hipomanía - ninguna de las investigaciones se ha preocupado de su vida personal - es su ex novia, una afamada periodista norteamericana. Ella comenzó a sospechar de su prometido, Paolo Macchiarini, cuando éste le aseguró que a su boda asistirían Obama, Hollande, Putin y otros mandatarios y los casaría nada menos que el Papa Francisco. Ni tonta ni perezosa contrató a un detective privado, quien rápidamente constató que su novio llevaba una doble vida, y que en Italia tenía mujer e hijos.

La revista Vanity Fair publicó un extenso reportaje titulado: El célebre cirujano que usó amor, dinero y el Papa para engañar a una productora de NBC Noticias:

 

The Celebrity Surgeon Who Used Love, Money, and the Pope to Scam an NBC News Producer

 

Macchiarini: "Son calumnias"

 

Pero, ¿qué ha dicho Paolo Macchiarini, respecto a los resultados de las investigaciones y ante todas las acusaciones en su contra?

- Basándonos en lo que sabíamos en el momento, fue la decisión correcta. No teníamos tiempo de hacer estudios en esa situación. ¿Íbamos a dejar que los pacientes murieran? Lamento que esto haya sucedido, por supuesto. Pero también entiendo que el KI ha sido presionado por los medios de comunicación y todos los conflictos y ha tomado esta decisión. Necesitaban un chivo expiatorio, y yo soy ese chivo expiatorio, ha dicho al vespertino Expressen.

El cirujano asegura que él no ha hecho nada malo y que "todas estas acusaciones destruyen mi reputación". Según él, lo que muestra la televisión sueca es completamente falso, está convencido de que "la verdad se abrirá paso" y dice confiar en la justicia sueca.

Un informe de 200 páginas y más de 10 investigaciones no han demostrado su inocencia, al contrario.

Bosse Lindquist obtuvo el Premio al Periodismo, este año, por el documental "Los experimentos".

 

ACTUALIZACIÓN

 

El viernes 16 de septiembre, los hospitales universitarios de Solna y Huddinge presentaron una lista de 33 medidas destinadas a mejorar las condiciones en ambos hospitales respecto a la seguridad de los pacientes y para evitar que hechos como este se repitan en el futuro.

12 fueron los pacientes que se pusieron en manos de Paolo Macchiarini. Los dos jefes de clínicas han sido despedidos y se nombró un coordinador que responderá porque se respeten las medidas vigentes.

 

 

 

El director del hospital, Melvin Samsom, junto a su colega, Nina Nelson, en la conferencia de prensa del viernes. Foto: Captura de pantalla de la transmisión en vivo de SVT.

 

 

Published in Salud

31 de enero de 2016 . Actualizado: 02 febrero de 2016 | SOCIEDAD - CIENCIAS |

 

ESTOCOLMO: Gran debate ocasionó en Suecia el documental transmitido por la televisión estatal, SVT, relacionado con el afamado cirujano italiano Paolo Macchiarini.

"Los experimentos" se titula el film realizado por el productor de TV, Bosse Lindquist, quien siguió durante un año los pasos del galeno italiano. El reportaje deja al desnudo detalles comprometedores no sólo para Macchiarini, sino también para el prestigioso Instituto Karolinska, conocido internacionalmente por el Premio Nobel de Medicina.

- Si tuviera que elegir entre un pelotón de fusilamiento o el método de Macchiarini, me quedo con lo primero, es menos doloroso, dice un especialista belga, en el documental.

 

Por: Marisol Aliaga

 

El cerco se cierra en torno al afamado cirujano Paolo Macchiarini, a raíz del documental transmitido por la televisión estatal, SVT, "Los experimentos".

El rector del Instituto Karolinska, Anders Hamsten, que hasta ahora había brindado su apoyo incondicional al académico, manifestó recientemente que: "Si se comprueba la veracidad de lo que muestra el documental, Paolo Macchiarini no puede mantener su cargo en el Instituto Karolinska". Y el martes 01 de enero añadió que ya "no tiene confianza en Macchiarini.

La pregunta es si Hamsten puede mantener su propio cargo, luego de este escándalo que ha dejado muy mal plantado al Instituto, que trabaja en colaboración con el hospital universitario del mismo nombre.

El documental de SVT deja al descubierto que Macchiarini operó tráqueas bioartificiales en el Hospital universitario Karolinska, sin autorización de parte del consejo ético, sin seguir los protocolos exigidos para este tipo de intervenciones, y sin ser fidedigno en la documentación posterior.

No sólo dio falsas esperanzas a sus pacientes, sino que además los utilizó como conejillos de Indias, según muestra el documental.

A raíz de las revelaciones del reportaje, la presidenta de la Asociación de Médicos, Heidi Stensmyren, consignó que la dirección del Instituto Karolinska - que el año pasado absolvió a Macchiarini de las acusaciones que pesaban sobre él - debía ser investigada.

Al mismo tiempo el presidente de la Junta Directiva del instituto, Lars Leijonborg, señaló que no bastaba con la investigación que prometida por Hamsten.

- No basta, ya que él será uno de los investigados. Se requiere una revisión externa, afirmó Leijonborg.

La Ministra de Enseñanza Superior e Investigación, Helene Hellmark Knutsson, por su parte, declaró que temía que la imagen de Suecia, como referente en la investigación científica a nivel mundial, podría resultar dañada.

Y se han levantado voces para que se haga un receso de al menos dos años, en la entrega del Premio Nobel de Medicina. El Instituto Karolinska debe recuperar, antes de este evento magno, la confianza de la comunidad científica internacional.

 

¿Quién es Paolo Macchiarini?

 

El cirujano italiano de 57 años de edad se dio a conocer en el mundo de la Medicina cuando, en el 2008, realizó un trasplante de tráquea a una mujer colombiana, quien sufría de graves problemas respiratorios. Claudia Castillo se transformó en la primera persona en el mundo a quien le fue trasplantada la tráquea de un donante, con ayuda de células madre. La intervención se llevó a cabo en un hospital de Barcelona, en España.

Macchiarini saltó nuevamente a la fama en el 2011, cuando llevó a cabo el primer trasplante en el mundo de una tráquea artificial, esta vez en el Instituto Karolinska, en Estocolmo.

El año anterior, 2010, había sido contratado como investigador invitado del Instituto Karolinska, con el propósito de dirigir un nuevo departamento de medicina regenerativa.

Fue recibido como una estrella, fascinando a sus prominentes colegas con su carismática personalidad, su imponente CV y su habilidad como cirujano.

"Con carisma y grandes visiones Paolo Macchiarini encantó a la élite médica. Con gusto se refiere a sí mismo como un "científico loco" y ha cautivado a colegas, pacientes y periodistas. Pero también puede caer en furiosos ataques contra cualquiera que ponga en duda su capacidad, y ha persuadido a pacientes a tomar riesgos extremos", escribe SVT en la presentación del documental.

Aunque ninguno de sus colegas entendía cien por ciento cómo funcionaría, en la práctica, las innovativas intervenciones quirúrgicas del galeno italiano.

Macchiarini quería que el trasplante de tráquea tomara menos tiempo. El caso de Claudia Castillo, con el proceso de lavado de la tráquea del donante y el revestimiento del órgano con células madre de la receptora había sido un proceso largo.

- No tenemos tiempo que perder dice, muy serio, el cirujano en una de las escenas del documental que consta de tres capítulos, tres horas en total.

Su innovativo método consistía en obtener un molde en 3D de la tráquea del paciente, el que se fabricaba seguidamente en un material sintético poroso (PSS-PCU) fabricado por una empresa norteamericana. Esta tráquea bioartificial era posteriormente impregnada durante un lapso de tiempo con células madre del receptor, y finalmente se operaba, en el lugar exacto de dónde había sido extraída.

El material inerte, en el baño de células madre, de pronto, y como por arte de magia, se iba a transformar en materia viva, según Macchiarini.

Y uno de los problemas más graves de la medicina actual: la falta de órganos, estaba resuelto. Se podrían fabricar prácticamente en serie.

- Como Frankenstein, explica, con una sonrisa, el cirujano a un peluquero, cuando éste le pregunta sobre su profesión y Macchiarini responde que se dedica a crear órganos artificiales, en una escena de "Los experimentos".

 

El primer paciente del mundo en recibir una tráquea artificial

 

Andemariam Teklesenbet Beyene, un eritreano de 37 años quien cursaba estudios de ingeniería en Island, se transformó en el primer paciente del mundo en recibir la primera tráquea bioartificial. El 9 de junio del 2011.

La operación estuvo a cargo de Macchiarini y un equipo de cirujanos y se llevó a cabo en el Hospital universitario Karolinska de Huddinge, en Estocolmo. Fue una difícil operación de largas horas de duración. La intervención fue descrita como "un éxito total. Un hito en la historia de la medicina moderna".

El 21 de noviembre del 2011, Macchiarini opera a un segundo paciente, Christopher Lyles, de los Estados Unidos, quien, al igual que Andemariam, padece de cáncer. Falleció al cabo de unos meses.

A pesar de que Andemariam debe volver de urgencia el 21 de noviembre del mismo año al Karolinska, a raíz de tejidos inflamados que bloquean las vías respiratorias, y que en realidad se desconoce el futuro del paciente, Macchiarini publica pocos días después un artículo en la prestigiosa revista médica The Lancet, donde afirma que el trasplante de la tráquea artificial resultó completamente satisfactorio y esto es una "prueba de que el método funciona".

Al cumplirse un año de la operación de Andemariam, Macchiarini y su equipo ofrecen una rueda de prensa y presentan al saludable paciente, entre brindis y flashes de las cámaras.

No obstante, según muestra el documental de SVT, el estudiante eritreano nunca gozó de la buena salud que se le atribuía. Su viuda cuenta, entre sollozos, que Andemariam le había dicho, al ver las notas de prensa de entonces: "¿Cómo pueden escribir eso? ¡No es verdad!".

Andemariam sufría de serias complicaciones en sus vías respiratorias, luego de la operación.

Los médicos que lo trataban - en Islandia - se habían visto obligados a aplicarle un "stent", una armazón de metal que sujetaba la tráquea, que se hacía cada vez más estrecha.

Durante dos años y medio luchó Andemariam por su vida. Su viuda cuenta que él viajó a Suecia, antes de morir, buscando la ayuda de Macchiarini, pero éste se encontraba en Estados Unidos, o en Italia. "Viaje para allá", le habían instado, en Estocolmo.

Andemariam falleció luego de una larga y dolorosa agonía. Luego de su deceso, los médicos que hicieron la autopsia se encontraron con una macabra sorpresa. La tráquea que "había sido todo un éxito", se había desprendido en un 90 por ciento, y toda la zona estaba inflamada y rodeada de tejido necroso. Nunca había funcionado debidamente.

El documental muestra además que Andemariam había estado aterrorizado frente a la operación. Sus médicos habían solicitado ayuda internacional en vista del cáncer a la tráquea que se diagnosticaba difícil de tratar, y sus colegas de Estocolmo habían recomendado a Macchiarini.

Sin embargo, Andemariam estaba muy inseguro de ponerse en las manos del famoso cirujano.

Hasta ese momento había podido llevar una vida casi normal. Aunque nadie podía saber cuánto tiempo más viviría, el cáncer que padecía era de desarrollo lento.

- Pero el doctor Paolo lo convenció, dice su viuda, Merhawit. ¿Quieres poder ver crecer a tus hijos? Le había preguntado Macchiarini y le había asegurado que con la nueva tráquea viviría ocho - diez años más.

Entre paréntesis se puede agregar que el cirujano italiano enfrenta en Florens una denuncia de intimidación a pacientes.

El cirujano hizo firmar a Andemariam un documento en el que éste asume que esta es su única oportunidad de sobrevivir. Y le aseguró que el método quirúrgico había sido probado en cerdos, lo cual tranquilizó en parte al paciente.

La verdad es que no había experimentado ni siquiera en ratas.

 

Un buen cirujano sabe cuando no debe operar

 

El segundo capítulo del documental lleva por título "Todo cirujano tiene su cementerio" y muestra la desgarradora historia de Julia Tuulik, una joven madre rusa que luego de un accidente automovilístico respira a través de un orificio en su garganta.

- Me duele al respirar, al hablar, al acostarme, me duele todo el tiempo, dice Julia. Ella solamente quiere llevar una vida normal, y poder jugar con su hijo.

Su madre cuenta que Julia estaba embarazada al ocurrir el accidente en el cual casi perdió la vida, pero los médicos lograron salvar a ella y a su bebé. Para no poner en riesgo la vida de su pequeño, la joven madre rechazó todo tipo de calmantes, durante el parto.

Julia está feliz de ser la elegida para la operación de tráquea, en el hospital clínico de Krasnodar, al sur de Rusia. Macchiarini trabaja también en colaboración con esta clínica, y quiere probar su nueva teoría: la tráquea artificial no ha funcionado porque los pacientes han estado enfermos, se requieren pacientes sanos. Y Julia Tuulik se transforma en la primera persona que no padece de una enfermedad terminal y se le implanta una tráquea sintética.

- Un cirujano sabe cuando no debe operar, dice un colega de Macchiarini en una escena del documental. Y agrega que es necesario prepararse concienzudamente, para no toparse con sorpresas. Macchiarini asiente, en forma displicente, más preocupado de su celular, que de lo que dice su colega.

El 14 de julio de 2012 se llevó a cabo la operación de Julia, apresuradamente y haciendo caso omiso a los obstáculos: ninguna de las tres tráqueas que se habían preparado funcionaba perfectamente, pero ni Macchiarini ni sus colegas rusos pararon la operación.

Un par de días después, Julia era presentada por Macchiarini en un una rueda de prensa.

- Sean amables con ella, les tiene un poco de miedo, dijo triunfante y sonriendo el carismático cirujano. Y agregó que el ver a esta joven madre que no podía jugar con su hijito, le había partido el corazón, y que desde entonces se había propuesto ayudarla.

Macchiarini se había encontrado con Julia el día anterior.

- Yo no le tengo miedo a ninguno de Uds. dijo Julia.

Sin embargo, a la hermosa bailarina la esperaba un cruel destino. Las escenas siguientes son desgarradoras, su madre y su viudo dan testimonio de los sufrimientos de Julia.

- Al llegar a casa tenía un olor extraño, como a algo sintético. Y luego comenzó a oler muy mal. Se estaba pudriendo por dentro, dijo su madre.

Su viudo, con lágrimas en los ojos, expresó que Julia sólo había querido tener una mejor calidad de vida. Él hubiera preferido que Julia se hubiese conformado con su situación antes de la operación, pero su esposa quería ser la mujer que era antes, sana y bella.

Al igual que la élite del Instituto Karolinska, Julia había creído en las teorías de Paolo Macchiarini, y del gerente de la empresa fabricante de las tráqueas, David Green, de Harvard Bioscience, quien le había mostrado una tráquea similar a la suya, antes de la operación, para darle confianza en el método.

En septiembre de 2014, fallece Julia.

 

"El laberinto de la verdad"

 

Pero no fue la única. Sin monitorear el desarrollo post-operatorio de Andemariam, o de Julia, o de los otros pacientes, Macchiarini siguió operando. En total a ocho personas, de las cuales dos siguen con vida. A uno de ellos los médicos lograron extraerle la tráquea artificial, pero requiere de atención permanente, mientras que una estudiante universitaria turca sigue internada, tres años después de la operación, en la unidad de cuidados intensivos. Ambos esperan donantes apropiados.

Luego de conocerse los resultados de la autopsia del primer paciente, cuatro colegas de Macchiarini comienzan a investigar las publicaciones del cirujano. Y descubren graves irregularidades. El 18 de junio de 2014, presentan una denuncia ante el rector del Instituto Karolinska, por presunto engaño en seis publicaciones científicas. Un documento de 400 carillas.

- ¡Pensamos que esto iba a caer como una bomba!, dice uno de los médicos que presentó la denuncia en contra de Macchiarini.

No pasó nada. Mejor dicho, los cuatro facultativos fueron intimidados, en tanto que la rectoría del Instituto Karolinska guardaba silencio.

Al mismo tiempo el investigador belga Pierre Delaere afirmaba que esto era "la mentira más grande en la historia de la medicina moderna". Y denunciaba el artículo de Macchiarini en The Lancet como engaño.

- Si tuviera que elegir entre un pelotón de fusilamiento y el método de Macchiarini, me quedo con lo primero, es menos doloroso, consigna Delaere, en el documental.

A cirujano le parece increíble que el Karolinska haya podido aceptar las teorías de Macchiarini, puesto que células vivas no pueden crecer de material muerto.

- El que tráqueas sintéticas pudieran cobrar vida con ayuda de células madres es totalmente imposible, dijo.

Lo que viene a continuación debería ser también imposible. El Instituto Karolinska encargó la revisión del caso a un investigador externo, Bengt Gerdin.

Gerdin llegó a la conclusión de que lo que escribía Paolo Macchiarini en sus artículos científicos no reflejaban la realidad, o sea, el cirujano había faltado a la verdad.

Sin embargo, en una conferencia de prensa, poco tiempo después, el rector del KI, Anders Hamsten, declaró que, "si bien es cierto habían algunas faltas, Macchiarini no había cometido ningún engaño, por lo tanto el instituto mantenía su confianza en él".

Es entonces que el periodista Bosse Lundquist tiene la idea de hacer un documental:

- Comencé hace un año atrás, cuando cuatro médicos y cirujanos del hospital Karolinska denunciaron engaños en la investigación y desvelaron que pacientes habían sido sometidos a experimentos que antes no habían sido probados en animales. Una documentación contundente que había sido respondida solamente con ataques. Entonces me pregunté: ¿qué pasa aquí?, dice, en una entrevista con la radio sueca.

Y afirma que el Hospital y el Instituto Karolinska son dos de las principales instituciones del país, por lo tanto, lo que sucede allí es de vital importancia.

- Seres humanos han muerto en medio de terribles dolores. Porque los controles necesarios no han funcionado, dijo el productor.

 

En la última parte del documental, titulado "El laberinto de la verdad", Bosse Lundquist confronta a Paolo Macchiarini. Pero éste, envalentonado con el fallo del Instituto Karolinska no acepta responder las preguntas claves.

Ante la pregunta de si tuvo dudas en operar a Julia, quien no estaba enferma grave, el cirujano contestó:

- Por supuesto que siento dudas. Nos dedicamos a cosas complicadas, o ¿crees que somos bestias?

Según Macchiarini, se cometen errores al principio de toda investigación, pero que esto es necesario. En el futuro será diferente. Más o menos: "En el camino se arregla la carga".

- ¿Qué crees que soy, Dios? Soy un ser humano, y los seres humanos cometemos errores, dice, en otra secuencia.

 

Al parecer el Instituto Karolinska ha sido de la misma opinión. Aunque los facultativos entrevistados distan de dar respuestas coherentes.

Dentro de pocos días se sabrán los resultados de las más urgentes investigaciones en curso. Mientras tanto, la pregunta de Bosse Lindquist sigue repicando:

"¿Qué vale más, la reputación del Instituto Karolinska, o la vida de un ser humano?"

 

 

 

 

 

 

 

Enlace al documental - Experimenten: Stjärnkirurgen - avsnitt 1 (En sueco y en inglés. Disponible hasta 30 días más) - haga clic

 

Enlace a un artículo en Vanity Fair que cuenta algo de la vida privada de Paolo Macchiarini (En inglés)

 

Published in Salud

News Letter

Inscríbase a nuestro servicio de News Letter

  

Magazín Latino te informa en español