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COVID-19 en Suecia. Entrevista de Magazín Latino al Prof. de epidemiología Marcello Ferrada de Noli El Profesor de epidemiología Marcello Ferrada de Noli y la directora de Magazín Latino, Marisol Aliaga.

COVID-19 en Suecia. Entrevista de Magazín Latino al Prof. de epidemiología Marcello Ferrada de Noli

A fines de septiembre, Magazín Latino entrevistó al profesor de epidemiología Marcello Ferrada de Noli, quien está radicado en la ciudad de Bérgamo, en Italia, cuna de sus antepasados. 

El profesor Ferrada de Noli es profesor emérito en epidemiología en Suecia y doctorado en psiquiatría del Instituto Karolinska. Desde el principio de la pandemia de covid-19 ha seguido con atención el desarrollo de esta, ha publicado numerosos artículos al respecto y ha sido entrevistado en distintos medios internacionales. 

La entrevista estuvo a cargo de la directora de Magazín Latino, Marisol Aliaga en un contacto via Zoom. 

 

Otras notas sobre o del profesor Ferrada en nuestro medio:

Profesor Marcello Ferrada de Noli: "Suecia podría perfectamente haber evitado su catástrofe”

La alta tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y por qué el modelo neoliberal de inmunidad de rebaño no debe ser imitado en América Latina


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  • ¿Qué pasó en Chile? Campeón del mundo en vacunación, pero vuelve al confinamiento

    El éxito chileno con su campaña de vacunación contra la Covid-19 fue motivo de admiración en el mundo entero. Sin embargo, las cifras no mejoraron, y Chile asombró una vez más, porque en lugar de bajar los contagios, estos se incrementaron. En los últimos días se ha apreciado una leve mejoría, pero los expertos aconsejan cautela.

    Aquí, una noticia sobre la “paradoja chilena”, que mostró que una vacunación rápida no necesariamente resuelve el problema de la propagación del coronavirus.

     

     Fuente: Svenska Yle. 7 abril 2021. Traducción: Magazín Latino

     

    Chile ha elaborado una de las estrategias de vacunación más exitosas del mundo. Sin embargo, Chile también ha aprendido que un ritmo veloz de vacunación no necesariamente resuelve el problema de la propagación del virus.

    La Unión Europea lucha con su lenta distribución de vacunas y está pensando en cómo reabrir las sociedades, para que la gente pueda empezar a vivir una vida más normal. También en Finlandia, el gobierno está considerando ahora una estrategia de salida.

    Es la llamada estrategia de salida, que ahora interesa a muchos – el salir de la burbuja cerrada en la que la mayoría de la gente ha tenido que vivir. Y las expectativas para la vacuna son altas. ¿Pero estamos tentados a creer demasiado en el poder de la vacuna? ¿Estamos adormecidos en una falsa sensación de seguridad?

     

    Chile es ”campeón mundial”

    Hay países que han comenzado bien con sus vacunaciones. Uno de ellos es Chile, un país que se dice que se convirtió en campeón del mundo en vacunación covid-19.

    Alrededor del 37 por ciento de los chilenos están vacunados. Esa proporción está lejos de la inmunidad de rebaño del 70 por ciento de la que los científicos suelen hablar, es decir, la proporción que se cree que es capaz de prevenir la libre propagación del virus.

    Chile hizo sus pedidos de vacunas en una etapa temprana y comenzó rápido con la vacunación. Los controles fronterizos se relajaron, la trazabilidad se volvió menos estricta, se suavizaron las restricciones de viaje y se abrieron escuelas, tiendas, centros comerciales, casinos, gimnasios e iglesias.

    Todo se veía mejor. ¿Pero qué pasó después?

     

    La propagación de la infección no disminuyó

    La propagación de la infección se disparó de nuevo, y Chile ahora debe reconsiderar.

    Ahora las autoridades chilenas anuncian que los vuelos internacionales estarán restringidos para todo abril tanto para ciudadanos chilenos como para extranjeros.

    La libertad de movimiento dentro del país también está restringida.

    El transporte de productos se minimiza y las personas no deben alejarse libremente de sus hogares.

    Ayer, el presidente Piñera [7 de abril] anunció que las elecciones en Chile se posponen para garantizar la salud de los ciudadanos.

     

    Jóvenes llenan los hospitales

    Los hospitales están al máximo de su capacidad, y son las personas de mediana edad y los jóvenes quienes están llenando los plazas hospitalarias cada vez más.

    El número de personas infectadas aumentó a medida que las vacaciones de verano llegaban a su fin.

    ¿Cómo pudo pasar esto en Chile? Las preguntas son muchas. ¿Se han destinado erróneamente las vacunas a grupos equivocados? ¿La vacuna no ha funcionado correctamente? ¿Las diversas variantes del virus, como la que se encuentra en Brasil, han tenido algo que ver?

    ¿Confiaron demasiado en el poder de la vacuna?

     

    La importancia de la cautela y cuidadosa flexibilización de restricciones

    La experiencia en Chile demuestra que un ritmo veloz de vacunación no significa mucho si no, al mismo tiempo, se es extremadamente cauteloso.

    Las restricciones deben relajarse de manera prudente y equilibrada. El problema del virus no ha desaparecido sólo porque la gente haya sido vacunada.

     

    "La vacuna condujo a una actitud más floja"

    Las autoridades sanitarias critican ahora al gobierno chileno por permitir que el programa de vacunación robarse todo el espectáculo en tanto que le restaba importancia a la información sobre los riesgos de abrir demasiado. Esto llevó a los ciudadanos a adoptar una actitud más floja, dicen los críticos.

    Sin embargo, no tiene que ir tan mal como en Chile. [De hecho, estos últimos días se ha observado una pequeña mejoría].

     

    La tasa de vacunación de Israel también es muy buena - y allí la propagación de la infección ha disminuido

    Israel es otro país donde el ritmo de vacunación ha sido muy bueno.

    Allí se ha logrado eventualmente abrir la sociedad. Y hasta ahora, la propagación de la infección se ha mantenido baja.

    Así que hay razones para el optimismo.

    A pesar de que los chilenos han vuelto a un estado donde deben tener cuidado y aislarse de nuevo, los israelíes han comenzado a mirar hacia adelante y pueden volver a una vida más normal.

    Más de la mitad de los nueve millones de habitantes del país han sido vacunados. Tiendas, hoteles, salas de conciertos y cines están abiertos.

     

    ¿Entonces, por qué le fue tan bien a Israel?

    Una serie de restricciones todavía están en vigor en Israel - por ejemplo, las mascarillas deben usarse fuera de casa, y el número de personas a las que se les permite reunirse en interiores es limitado.

    Uno podría preguntarse si es posible comparar a Chile con Israel. Hay diferencias entre los países.

    Por ejemplo, han tenido acceso a diferentes vacunas. También se trata de diferentes tipos de sociedades y culturas, y también que la densidad de población y la estructura demográfica también son diferentes.

    Tanto Chile como Israel han pasado por oleadas de infección, vacunas, confinamientos y reapertura - en un orden distinto.

    Y, por supuesto, tampoco está claro cómo será en algún tiempo. Nada es seguro.

     

    Fuentes: DW, Forbes, Reuters, The Guardian

     


    Chile ha tenido una exitosa campaña de vacunación. Foto: ElDesconcierto.cl. 

     

  • "El vuelo de Canquén". Réquiem por la muerte de Pedro Enríquez

    En Concepción muere el abogado Pedro Enríquez Barra, quien fuera allí el primer secretario regional del MIR, 1965-1968. El Profesor Marcello Ferrada de Noli, uno de sus compañeros en la fundación del MIR, y entonces Jefe de la Brigada Universitaria del MIR en Concepción, le rinde un homenaje en prosa y poesía.

     

     Por: Marcello Ferrada de Noli

     

    Mis recuerdos. Pedro Enríquez Barra tuvo una temprana participación en la formación del MIR[a] Venía del grupo trotskista de Gamaliel Carrasco, y el primer encuentro orgánico con él lo realizamos en una reunión en la casa del Dr. Edgardo Condeza en marzo 1964, o sea un mes después de nuestra partida del Partido Socialista, en su XX Congreso. Más tarde entró junto a nosotros a la VRM y en 1965 fundábamos el MIR. En el destartalado microbús que nos llevó a Santiago él iba sentado al lado de Juan Saavedra Gorriateguy ("Patula", como lo llamábamos cariñosamente, luego también abogado como Pedro, y con los años alcalde de Pedro Aguirre Cerda). El CC confirmó a Pedro como Secretario Regional en Concepción, cargo que ya tenía en el tiempo de la VRM. 

       

    Como a incontables otros, realmente muchos otros, en lo personal me asistió profesionalmente en varias ocasiones con motivo de mis detenciones y encarcelación, principalmente en 1967 y 1969. Lo llamaban con justicia "el abogado del MIR", y de hecho fue el asesor jurídico de la FEC en nuestro tiempo. La última vez que lo vi fue el 17 de enero de 1974, en el Estadio Regional de Concepción, cuando se lo llevaron a Chacabuco. Fue siempre muy correcto, circunspecto, solidario, incluso en lo personal. Por ejemplo, en nuestros tiempos de estudiantes de Derecho, nos dio en su oficina de abogado, a Juan Saavedra y a mí, trabajo ocasional como procurador judicial [b] en casos de derecho laboral. Juan Saavedra continuó en ese desarrollo al alero profesional de Pedro, y mantuvieron una gran y continua amistad que solo la interrumpió esta partida.[c]

     

    Mi recuerdo en lo político-orgánico, es que mientras Pedro era jefe regional del MIR, tiempo en que en gran parte estuve a cargo de la Brigada Universitaria del MIR, tuvimos más de alguna discrepancia sobre cómo llevar las cosas adelante, en su velocidad y profundidad. Lo recuerdo como muy sabio y prudente, y sin sus reservas las cosas habrían resultado aún peor para todos nosotros en el período de la primera clandestinidad de 1969-70. A pesar de nuestras diferencias siempre lo he considerado un militante ejemplar y disciplinado (categoría de la que por supuesto me excluyo), y con una solvencia moral inigualable. Pedro estuvo, en total, en ocho centros de detención entre Concepción, Talcahuano y Santiago, incluyendo su larga detención en Chacabuco. En 1975 debió partir al exilio en Francia, en donde militó en el Partido Socialista. Las posiciones que él mantuvo fueron siempre de izquierda humanista, y jamás renunció al ideario ético del MIR histórico. 

     

    Y es aquella consecuencia que él tuvo, el no cambiar de ideología básica ni principios políticos fundamentales, lo que hoy me ha inspirado este humilde pero sentido réquiem pedagógico, a continuación de este texto. Debo aclarar que yo entiendo como "ideología básica" no un conglomerado de exégesis doctrinarias, sino como a la expresión en la praxis política personal, de una postura ética primaria: la de siempre estar al lado de los más oprimidos, por su justicia y dignidad, y la de apoyar sus luchas libertarias. Al contrario del ejemplo de Pedro, y el de la gran mayoría de los que sobrevivieron el MIR histórico, algunos casos de ex militantes del MIR “cambiaron la chaqueta”. Siguieron llamándose de Izquierda, pero algunos llegaron al punto de ganarse el pan desde posiciones de gobierno que prosiguieron la persecución a los militantes que, equivocados o no, se mantuvieron fieles a tácticas revolucionarias aprendidas o inspiradas en el viejo MIR –y que en aquel tiempo las suscribíamos no como 'delictivas', sino como cuestión de honor. Contrastando con la siempre consecuente postura de Pedro Enríquez Q.E.P.D., una moraleja de estos versos es que los que abandonan su redil ético primario, nunca serán aceptados como leales por sus antiguos enemigos, y nunca podrán contar de nuevo con la lealtad de su nido original.

     

     

    "El vuelo de Canquén"
    (Moraleja que dejó el abogado de los pobres)"

     

     
    Loica de Concepción con los colores de la bandera del MIR.

     

    (Por Marcello Ferrada de Noli)

    Ya murió el abogado de los pobres

    Esta noche las lágrimas del pueblo

    Cubrirán su espíritu de blanco

    En su honor altruista y militante.

     

    Golondrinas barranqueras en bandadas

    Se encargarán de llevarlo a su descanso

    Las guiará una loica pecho rojo

    Esparciendo dolor negro con su grazno.

     

    En longeva vida consecuente,

    atesoró reflexiones y vivencias.

    Un cuento,

    que bien pudo

    haber brotado

    de sus labios,

    muy bien podría ser este siguiente:

    --

     

    Cuentan que en el barrio de hermosura

    en la insigne U de Concepción, 

    en torno a la Laguna de los Cisnes [d]

    vivía un pájaro mendigo.

     

    Ignorado por el vulgo espectador

    fue en vez bautizado por la ciencia:

    Te llamarás Chloephaga poliocephala.[e]

    A lo que el pájaro protesta. 

     

    Me llamo Canquén, él repetía, 

    pero nadie lo veía ni escuchaba.

    Identidad política de paria,

    el hambre poco a poco lo mataba.

     

    Afligido hasta el cansancio,

    de académicos sin brillo,

    y de cisnes petulantes

    despojados de empatía,

     

    De estudiantes sin conciencia,

    Y profesores sin orgullo,

    con su corazón dado vuelta,

    y colocado en sus bolsillos.

    Su alma caviló 

    sobre su pájaro destino,

    y decidió un plan de fuga

    que incluía su retorno- 

     

    “Me voy a la tierra de los cisnes, 

    aprendo su idioma y su cultura, 

    me tiño los cabellos de mis plumas, 

    y regreso con la luz de La Sorpresa.”

     

    (La sorpresa es el Asombro 

    ayudado por la Ausencia,

    que olvidando entre los hombres

    cuál fue nuestra ideología

    la impide comparar

    con lo que son nuestras obras)

     

    “Entonces me llamarán 

    ’el Cisne que volvió’

    Y compartirán conmigo

    el pan de sus migajas

    Y me elegirán de caudillo 

    Y reinaré entre sus acequias.”

     

    Vuela, vuela, vuela…

     

    Ya una vez en el remonte de los cielos, 

    Canquén se encontró con una anciana.

    Era un cisne cuello negro, 

    ojos verdes de laurel, 

    sosegada en un trono 

    de nieve y de suspiros.

     

    Palabras como perlas

    del fondo de un mar sereno

    fluían en cascadas

    como sus plumas de plata.

     

    –Querido Canquén diminuto,

    Tienes la mirada de un león

    Pero sin sus garras en tus uñas.

    No tienes esa fuerza,

    Ni la de un hombre desnudo.

    Pero quieres cambiar el mundo

    y tu canto de pájaro pequeño.

     

    Quieres ser un cisne 

    Unus sed leo [f]

    Con alas de arcoíris

    Y un vozarrón de fierro.

    Quieres cambiar tu piel

    Para comer sus alimentos.

     

    Quieres ser comandante

    Sin saber ser soldado

    Quieres navegar los mares

    Sin haber sido marino

     

    Quieres ser un rey ‘bueno’

    Pintando tu sangre

    De color azul

    Sin saber que la de ellos

    Es incolora de bondad

    Inodora de empatía

    E insípida, 

    como su crueldad.

     

    (La bandera del pueblo 

    es Roja como venganza

    Blanca como pureza

    Negra como la noche,

    Como esta que cobija 

    el apresto de mis armas

    mientras te digo adiós.

    Atacaremos al alba).

     

    Ahora escúchame Canquén diminuto,

     

    Quieres ser el gobierno de los cisnes

    a partir de tu apetito egolatrado

    Pero el poder ejercido sin amor

    sólo engendrará tu cautiverio.

     

    Así como victoria

    sin piedad,

    a un enemigo

    que yace por el suelo,

    el poder practicado sin cariño

    excluye el honor, la gloria niega.

     

    Y la vida sin honor no es una vida.

     

    Triunfamos solamente

    si somos lo que somos

    y somos lo que hacemos 

    y no lo que usurpamos.

     

    Por tanto te diré

    La historia que se encuentra

    En la experiencia entera

    De todos los Canquén 

    Desde Esopo a La Fontaine 

    Desde Iriarte a Samaniego:

     

    Érase una vez 

    Un ave de nombre Milano 

    quien tenía mucha admiración

    por el relincho de un caballo.

     

    Érase una vez 

    que se posa cerca de él 

    y comenzó a imitarle, 

    gritando cuanto podía,

    y tanto fue su esfuerzo,

    que al final perdió su voz. [g]

     

    No sólo no aprendió

    a relinchar como un equino

    Tampoco ya más logró 

    graznar como un milano.

     

    Cuando volvió a su tribu 

    no pudo dar la contraseña.

    Los milanos asustados 

    lo expulsaron por cautela. 

     

    O como el cuervo negro

    que pintó sus alas

    para entrar al corral

    de pichones blancos,

    y devorar comidas

    que no eran suyas.

    Y al descubrirlo, 

    lo tiraron fuera.

    Y quedó sin casa,

    con plumaje extraño,

    que ni sus propios pares

    le reconocían [h]

     

    –Querido Canquén diminuto,

    Vuela pronto a tu redil. 

    Respétate por lo que eres

    Y podrás ser comprendido.

     

    Si no puedes cambiar 

    a los cisnes de la laguna

    No cambies tú,

    Cámbiales el agua. 

    Y a los profesores y estudiantes

    Les cambias su sociedad.

     

    Y en el intertanto

    Toma sólo lo que es tuyo

    Dales sólo lo que es de ellos

    Y por la razón y su fuerza

    Sólo abraza tus principios

    Y tu propio abecedario.

     

       Marcello Ferrada de Noli, 13 abril 2021

     

    Notas

     

    [a] Los que fundamos el MIR https://libertarianbooks.eu/2021/03/03/los-que-fundamos-el-mir-origenes-del-movimiento-de-izquierda-revolucionaria/

    [b] Actuación en los tribunales de justicia en representación de un abogado, era una posibilidad para estudiantes luego del tercer año de Derecho.

    [c] Último contacto acaecido solo cinco días antes de la muerte de Pedro.

    [d] Con los años conocida como “Laguna de Los Patos”.

    [e] http://avesdeconcepcion.blogspot.com/2006/07/canqun-chloephaga-poliocephala.html 11th July 2006

    [f] Del Latin: ”Uno, pero un león”.

    [g] Esopo, El milano que quiso relinchar. Fábulas Completas, Ediciones Ibéricas, 1965. Pág. 56.

    [h] Esopo, La corneja y los pichones. Fábulas Completas, Ediciones Ibéricas, 1965. Pág. 69.

     

  • Sobre el documental “El agente topo”

    En relación con mi nota anterior, decidí contactarme con el profesor Marcello Ferrada de Noli, preguntándole si tendría tiempo para comentar la actuación de algún ex torturador en algún documental sobre espías (una pregunta en general, agregué).

    Esto es lo que me respondió:

     Por: Marcello Ferrada de Noli

    Mar y Sol, para valientes como Magazín Latino tengo todo el tiempo que no tengo. Te envío esto, pero no es un relato para flojos ni apurados. Es obligatorio no saltarse los pies de nota, o las notas de los pies –como quiera que se llame o como quiera que se olvide. Aquí está:

    I

    Lo último del Manhattan desaparece de mi vaso, para con su agilidad acostumbrada posarse en venas sonrientes. Al levantarme, la vieja poltrona de cuero me reclama con su crujido especial y depurado, sólo de ella. No es de fábrica, lo ha aprendido en sus años longevos. Leyendo mis pensamientos, como tantas veces, la poltrona me dice confortante: “No es desgaste, es experiencia”, y agrega –“Sé que volverás; alguna vez volverás. Todo vuelve”.

     

    … En el camino a mi bar bajando las escaleras de las escaleras de mi vetusta casona, su respuesta da elipses periféricas alrededor de mis recuerdos “que vienen y se van, que dejan una promesa y no vuelven nunca más”.[1] En este trayecto monótono hacia mi tarea recuperadora, [2] diviso desde una puerta abierta de la sala, la pantalla de abanicos destellantes de un encendido aparato de televisión. [3]

     

    El resplandor de colores me invita, con alguna incertidumbre, a detenerme en el marco de la puerta. Pero algo me gruñe desde mi mano, y le digo al vaso vacío que está sujeto entre dedos apurados, que espere todo lo que yo quiera. Que el capitán de mis deseos soy yo. Y entonces me vuelvo a la pantalla.

     

    Se abre el telón, emerge un león de la Metro.[4] Los títulos de la película anuncian que se documentará la vida en un convento de monjes budistas, confinado en alguna ladera del monte más alto del mundo. Por cierto más olvidada que escondida, porque a los olvidados nadie los busca. Porque nadie los necesita. Por eso no los aman. Ergo son desechables. [5]

     

    El clip de apertura del documental muestra a un monje que le llaman “hermano”, –a diferencia de los otros que se llaman entre sí “padre”. Él está faenando con calma y sosiego en un díscolo jardín de altiplanicie, que se niega a camuflarse con la nieve. Pero el predio es pequeño hacia lo casi imperceptible.

     

    La lucha corajosa del jardín por mantener su presencia, a lo menos como isla en un océano de piedras, no se nota en el horizonte de montañas.

     

    Las flores silvestres aparecen y desaparecen entre ranuras dejadas al olvido por las piedras. Su vida es fugaz, pero no por destino, sino por circunstancia.

     

    El opaco gris de las serranías, o el blanco inmutable de las altas cordilleras formadas por rocas hipermultimilenarias, es tan inconmovible como la clase conservadora. Liberalismo incluido.

     

    La montaña no va hacia Mahoma, pero Mahoma no alcanza a su cima. Para edificar un jardín de flores de igualdad y de libertad y de fraternidad, la solución es demolerla. [6][7]

     

    Volviendo al referido documental –que en honor de la diafanidad dejo en claro que lo acabo de inventar desde la pé hasta la pá– el hermano del convento de monjes aparece allí con un semblante calmo, o resignado. Su mirada apacible parece significar en parte gratitud a las flores que le dejan que él las riegue, en parte un temor sobre que él estaría viviendo un sueño.

     

    “¿Merece mi conciencia este descanso”? se pregunta el hermano.

     

    Independiente de la moral de cada humano, la memoria de hechos implacables es cruel en persistencia, y veloz en su recuerdo.

     

    La memoria del hermano contesta entonces en silencio a sus pensamientos secretos:

     

    “Es cierto, fui un torturador. Es cierto, un torturador es peor que un verdugo de cadalso”.

     

    I I

     

    El verdugo mata de un golpe de hacha, en un segundo. Y de ese instante micro milésimo, el último recuerdo del ejecutado será el de un impacto intenso, un dolor de choque agudo, y que en el mismo segundo le evita el pensar la incertidumbre de lo que pasará después. Ha caído muerto.

     

    El torturador, en cambio, es el repetidor de un fusilamiento simulado. La amenaza de muerte seguida de la experiencia de una muerte ipso facto inexistente. Cada vez que hemos recibido la tortura, junto con el dolor intenso, o intensísimo –como en el caso de “la maquinita”– [8] pensamos al unísono cuanto durará, si el dolor nos matará, si no sobreviremos cuando el dolor termine, o si sobreviviremos para soportarlo una vez más.

     

    En la conducta del torturador un fuerte componente sádico no puede ser excluido. Si aquel sadismo corresponde a un diagnóstico psiquiátrico, no es algo que desaparece entre sesión y sesión, entre víctima y víctima, entre al servicio de gobiernos tras gobiernos, entre los pasares de los años y años.

     

    Si en vez, la conducta del torturador fue hecha con una pistola encañonada sobre su espalda, podría esgrimir la razón sin razón de sobrevida de “o lo hacía o me mataban”.

     

    Si en vez, la conducta puntual de ejercer tortura corresponde a las órdenes impartidas por un gobierno sádico, entonces la responsabilidad moral es compartida entre torturadores, jefes de servicio, políticos envueltos, periodistas callando, diarios protegiendo, público conociendo y al mismo tiempo ignorando.

     

    ¿Y, por lo demás, habría alguna diferencia entre gobiernos torturadores de derecha y gobiernos torturadores de izquierda?

     

    Los derechos humanos establecidos y oficiales deberían responder enfáticamente: NO, y con mayúsculas –Pero no lo hacen, ni con minúsculas.

     

    Los humanos sin derechos, pero con la ética sujetando sus espaldas, pudieran agregar con su conciencia y experiencia: “Un gobierno que tortura no puede ser de Izquierda. La verdadera Izquierda somos nosotros, los torturados, los desaparecidos, los cientos aún detenidos luego de la rebelión de octubre 2019” –Pero no lo hacen. Ni por casualidad.

     

    En fin, si en vez, la conducta del ex torturador es todo lo anterior en parte o combinado, o nada de aquello, y si además fuese cierto que existe aquel Dios, existiría [9] el que perdona nuestros pecados, y nos redime, y nos vaticina “de los arrepentidos será el reino de los cielos”, entonces habría una esperanza para el patético ex torturador.

     

    Y un camino seguro al reino de los arrepentimientos pasa por entrar a un convento. Aquel convencido arrepentido renuncia a su vida de vida, y se dispone por los años que le quedan a esperar el veredicto de su muerte.

     

    III

     

    El hermano jardinero levanta su rostro arrugado por sus años ancianos. En el surco de su arruga del pómulo izquierdo se resbala una lágrima.  Ella le dice:

     

    “Te creo, porque has demostrado con los hechos que estás arrepentido. Pero no son nosotras, tus propias lágrimas, las que podrán darte la absolución que anhelas. Son las almas de los cuerpos que torturaste, los hombres y mujeres que quizás ayudaste a matar, aunque hayan quedado con vida. Y las de sus sobrevivientes esposas, hijos, camaradas, causas, destinos… sólo para comenzar la lista.”

     

    Por eso, finalmente, mi respuesta será condicional, sin ser agnóstica:

     

    El actor protagonista del documental que me preguntas no está en un convento –como en el caso imaginado de ese “hermano” que inventé en este relato.

     

    El ex torturador a que te refieres ¿sería aquel que torturó bajo las órdenes de más de un gobierno, y continua su vida ufana paseándose ida y vuelta en las avenidas cosmopolitas de Santiago?

     

    En ese caso, aquel ex torturador, o sea el protagonista del documental que tú refieres, estaría usufructuando de una fama que es una fama malévola.

     

    El director del documental, y su productor, y la compañía supongo capitalista-con-afán-de-lucro que se afana en distribuir la película, estarían usufructuando de un sensacionalismo que impugna tanto el sentido común de todos, como el particular de los torturados. Que ofende tanto a la moral de cualquier sociedad del mundo, como a la más especial, que es la que representa Chile con su Concertación desconcertante.

     

    Chile, mi querido Chile, con su pinochetismo sobreviviente sin –por el momento– estatuas de Pinochet.

     

    IV

     

    En tu mensaje me dices que Javier Rebolledo habla sobre lo mismo que he dicho yo “sobre la tortura y las escuelas sobre esta. De todas esas barbaridades… Por eso quiero saber tu opinión”.

     

    Pero no sé si me preguntas una opinión en mi rol de silvestre opinador, o como ex torturado, o como autor del libro de 1996 en el Instituto Karolinska, ese de estrés postraumático entre víctimas de tortura, que comentamos una vez, hace tiempo. Y además no soy experto en documentales cinematográficos, etc. 

     

    Por eso elijo responderte en forma simple, factual y llana, como debería hacerlo un doctor en medicina cualquiera, desde la psiquiatría (la que es la ciencia popularmente definida no sólo como la “dedicada al estudio de los trastornos mentales de origen genético o neurológico”, sino también “asegurar la autonomía y la adaptación del individuo a las condiciones de su existencia”):

     

    Desde la perspectiva de la psiquiatría social, el problema es cómo una sociedad, para ser considerada adaptada, puede normalizar sus procesos de episódica ignominia histórica, convirtiéndolos en algo del pasado, y en una lección profiláctica para su presente y futuro.

     

    Una sociedad, cuyos gobiernos autollamados y embaucadamente reconocidos en la comunidad nacional e internacional como de izquierda; una sociedad que permite la perduración de torturas a personas reconocidas como de izquierda en esa misma comunidad nacional e internacional. Esa sociedad está enferma.

     

    Y los pueblos que la soportan, en vez de echar a patadas a esos políticos del poder, navegan sin saberlo en aguas de olas terribles, y se marean terriblemente confundidos, y además a la deriva sin compás.

     

    Pueblos sin compás político, pero al menos con uno moral, conservan la esperanza.

     

    Pueblos sin compás ni político ni moral, conservan su derrota.

     

    V

     

    He vuelto a mi poltrona de cuero centenario y desgarrado. Me pregunta por qué tengo pena. Le respondo simplemente, “Me dicen que así es la vida”. Y yo a veces no logro comprenderla.»

     

    Marcello Ferrada de Noli

     

    NOTAS


    [1] Farewell, Pablo Neruda

    [2] Debería decir solamente trayecto. Todo trayecto que hacemos más de mil veces en viajes sin retorno es sinónimo de monótono.

    [3] En Suecia –pueblo cuyo humor es, podría decirse, una mezcla de ‘humor inglés’ de clase noble empobrecida hasta el límite de lo inexistente, y de trabajador de la Vega los lunes por la mañana– este aparato se denomina “dumburken” (la caja boba).

    [4] Metro Goldwyn Mayer. No sé si todavía existe.

    [5] Me refiero a las víctimas ancianas de la pandemia en Suecia, aquellos que mueren sin proporcióneseles oxígeno, o que se les niega acceso a tratamientos intensivos, aduciendo su longeva edad o sus enfermedades de viejos. No por casualidad la mayoría de estas provienen de su soledad en compañía en las casas para ancianos.

    [6] ¿Cómo se llamaba el título original que colocamos a la Tesis Político-Militar de 1965? Se llamaba “Por la boca de los cañones a la conquista del poder”. El título duró solamente una mañana, tuvimos que transarlo por “A la conquista del poder por la vía insurreccional”. El resultado fue otra efímera rosa silvestre entre la sociedad de las piedras, y que ni siquiera la dejaron alcanzar el estadio de botón. No deberíamos haberle cambiado el título al proyecto original.

    [7] Miguel Enríquez, Marco Antonio Enríquez, Marcello Ferrada de Noli, “La Conquista de Poder por la Vía Insurreccional”. Documentos del Congreso de Fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, septiembre 1965.

    [8] Cuando me torturaron por primera vez, allá por agosto de 1969 (en el cuartel de la Prefectura de Investigaciones de calle Las Heras, en Concepción –por los detectives de la Policía Política– un día y una noche antes de pasarme incomunicado a la Cárcel de Concepción), el magneto usado como instrumento de tortura, que de acuerdo con el autor Javier Rebolledo hoy se describe en Chile como “la lora”, lo llamaban entonces “la maquinita”. (Se lo escuché a Javier en https://www.youtube.com/watch?v=RAmZz_snDWI&t=228s ).

    [9] De lo que yo, a lo mismo que en el argumento de Bertrand Russel, no estoy ni remotamente convencido.

     


    A la izquierda, el presidente de los doctores suecos por los DDHH diserta en el Club Suizo de la Prensa. Ginebra,17-11-2017. A la derecha, foto del Diario Color de Concepción (5-10-1973) tomada en Isla Quiriquina, con leyenda: “Ex Profesor de Filosofía de la Universidad de la U de Chile No se acercó a los periodistas”. Fotos: Privadas. Montaje: Marcela Elofsson.

     

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