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Chilenos en Suecia votan por primera vez – estas fueron sus impresiones Carmen González votó por primera vez en elecciones chilenas. Foto: Marisol Aliaga.

Chilenos en Suecia votan por primera vez – estas fueron sus impresiones

El pasado 2 de julio los chilenos y las chilenas en el exterior pudieron, a través de su voluntad expresada en las urnas, ser parte del acontecer de su país y sentirse, por consiguiente, un poquito más cerca de la patria añorada.

Como es habitual en hechos importantes concernientes a la comunidad chilena residente en Suecia, Magazín Latino cubrió este evento histórico en Estocolmo, recopilando las impresiones de los votantes a través de entrevistas que aquí presentamos.

 

 Por: Marisol Aliaga. (Texto y fotos)

 

Los chilenos y chilenas que se hicieron presentes para depositar su voto en las urnas se mostraron muy entusiasmados e incluso emocionados de poder ser partícipes de este momento histórico: las elecciones primarias presidenciales que se llevaron a cabo el pasado domingo 2 de julio, tanto en Chile como en el extranjero.

 

No obstante, la participación - en relación al número de personas que están habilitadas para votar - no fue la esperada, y los dirigentes, sobre todo de las agrupaciones políticas, seguramente harán el análisis apropiado del porqué de esta acotada convocatoria.

 

No obstante vale la pena aclarar – una vez más - que las personas inscritas en alguno de los partidos que conforman la Nueva Mayoría, estaban inhabilitados para votar, por lo tanto se espera una participación más numerosa en las próximas elecciones presidenciales, que se llevarán a cabo el 19 de noviembre del año en curso.

 

Las preguntas de Magazín Latino fueron básicamente dos: 1. Por qué vino Ud. a votar. 2. Cómo se siente al poder hacerlo.

 

Estas fueron sus respuestas:

 

 

 

Carmen González:

 - Vine a votar porque, a pesar de no estar viviendo en el país, es importante para el futuro. Tengo mi familia allá y si uno quiere volver alguna vez es importante que el país esté bien. Eso es lo que nosotros queremos, a pesar de no estar viviendo allá.

 

 

 

 

 Patricio Riffo:

- Porque, por primera vez en mi vida puedo ejercer mi derecho a votar. Yo vivía en Chile pero era ciudadano extranjero en ese momento y no pude votar. Entonces, era obvio que ahora lo hiciera, por primera vez. Me interesa esta etapa y con toda seguridad voy a votar en noviembre también. Por cumplir con mi derecho. Nos costó mucho llegar a este momento, entonces, no pude dejarlo pasar. Desde un principio yo luché por el derecho al voto, desde que se instauró la democracia. Costó pero, cómo no iba a venir?  

 

 

 

Carmen Gonzales Maturana:

- Vine a votar principalmente porque considero que es nuestro deber cívico y porque, aunque estemos lejos del país, igual nos importa lo que está pasando en Chile.

 

 

 

 Miriam Carroza:

Porque soy ciudadana chilena. Y me pareció todo muy expedito. Además, en un local al cual es fácil de llegar. Un buen lugar para que la gente venga y pueda participar y decidir en los destinos del pais. Me parece extraordinario que esta sea la primera vez que los chilenos, no solo de acá, sino que en todo el mundo, puedan sentirse partícipes del destino de Chile también.

 

 

 

 

Foto de archivo. David Maldonado, el segundo desde la derecha.

David Maldonado:

Para mí es muy importante la participación ciudadana. Los chilenos hemos luchado durante mucho tiempo y exigido democracia en el sentido de que todos los chilenos, independientemente si radican en Chile o en el extranjero tengan derecho a votar. O sea, nosotros somos una parte importante de Chile y contribuimos, aunque vivimos en el extranjero contribuimos, en general, al desarrollo de Chile. Somos, en cierta medida, embajadores culturales de Chile, y por esa razón exigimos que se nos diera el derecho a voto. Y bueno, ahora que lo recibimos hay que ejercerlo.

 

 

 

 

 Guacolda Jiménez, de 99 años, fue la electora de más edad, y estuvo presente durante toda la jornada: 

- Me pareció algo fantástico, en realidad. ¡Nunca me imaginé que los chilenos que vivimos fuera de Chile íbamos a poder votar!  Fíjese que la última vez que yo voté fue en el 73.

 

 

 

 David Peña (quien no pudo votar, debido a su militancia)

- Yo entro en dudas ante el hecho de que nosotros no pudimos votar. Porque estamos en un proceso democrático y esta es la primera vez que los chilenos en el exterior podemos participar de este proceso cívico y decidir a quien le damos nuestro voto. No me parece bien que el partido nos imponga un candidato. En ese sentido yo he sido siempre crítico, porque se impone la mano dura. En este proceso, que tiene que ser un proceso abierto, donde todos los que hicimos el cambio de dirección podríamos participar, se me negó la posibilidad por el hecho de pertenecer a un partido político. Entonces, se me está cohibiendo la posibilidad de que uno elija a quien uno quiera, no a quien le impongan. Y eso tiene que ser en un proceso democrático, en el cual la persona decida por sí misma y no por imposición.

 

¿Por qué la coalición que tu representas no presentó ningún candidato para estas primarias?

- Porque esas son las decisiones que tomó la Nueva Mayoría (mi partido pertenece a la NM), de no presentar candidato en estas primarias, e incluso hicieron llamados para que la gente no fuera a votar, cosa que no considero correcta y que es completamente antidemocrático. No estoy de acuerdo con eso. Estos temas hay que discutirlos, no pueden prohibir o exigir que voten por una u otra persona. Cada uno es libre de pensar y de elegir a quien uno más estime conveniente. Por eso es necesario seguir discutiendo este tipo de cosas que se presentan en este proceso que estamos viviendo ahora.

 

 

 

 Javier Díaz García:

- En primer lugar porque yo considero que es la única vez que los chilenos, que viven tanto en Chile, como en el extranjero tenemos la posibilidad de decir nuestra opinión y decidir por el futuro de nuestro país. No sacamos nada con decir que las cosas están malas si no cumplimos con nuestro deber mínimo, que es el derecho a votar, a sufragar. Solo entonces yo considero que tenemos derecho a "patalear", porque para qué vamos a perder el tiempo alegando y diciendo que este es un mal gobierno, que el presidente o la presidenta es mala, etc. Hay que votar, esta es la única vez que tenemos derecho a decir lo que nosotros opinamos.

 

- Yo viajaba siempre a Chile porque salía elegido vocal de mesa y tenía que estar allá para cumplir con mi deber como ciudadano chileno. Ahora me ahorro el pasaje, con esta nueva ley podemos votar acá en el extranjero. Considero que es excelente que podamos sufragar en el extranjero, mucha gente de otras nacionalidades tenían esta posibilidad, y los chilenos estábamos esperando esto desde hace muchos años. Ahora se dio la oportunidad y lamentablemente la gente no ha respondido como debiera haberlo hecho. Muy poca gente se inscribió, para venir a sufragar, mucha gente dijo "no me interesa". Pero nosotros vamos a volver a nuestros países y tenemos que influir en nuestro futuro. Nuestros hijos se van a quedar aquí, pero nosotros, los viejos, volveremos. Entonces, debemos aportar con nuestra opinión, es importante.

 

 

 

 Hilda González:

- Vine a votar porque es un derecho. El votar en elecciones chilenas es un sentimiento muy especial y es muy importante ejercer nuestro derecho. Y además esto se trata de una larga lucha, después de la cual se ha logrado concretizar un derecho que nos pertenece a todos los chilenos. Y también pensando en todos aquellos que se quedaron en el camino. Por eso también vine, por todos aquellos que en esta lucha no pueden estar aquí en estos momentos.

 

 

 

 

 Julio Figueroa (quien cumplió la función de delegado electoral):

Yo había votado anteriormente, en Chile. Pero esto es un derecho que ahora existe en el extranjero. Es la primera vez en la historia que se logra esto y es un ejercicio que ha sido muy positivo. Está en todo el mundo, la gente está viendo lo que está pasando en las diferentes circunscripciones, lo cual es algo muy positivo, se nota que estamos muy motivados. Ahora, yo no estoy en el caso de quienes han vivido muchos años en el exterior, yo llevo pocos años acá, pero de todas maneras es bonito ver a los compatriotas que se emocionan ahora que pueden participar en las elecciones chilenas. 

 

 

 

 José Baettig

- El hecho de poder votar en el extranjero me parece muy bien. Esta es una oportunidad que hemos estado esperando desde hace mucho tiempo, y es algo que nos enorgullece como chilenos. Y seguramente a la comunidad le hará bien, para acercarse más, para sentirse más integrada.

 

 

 

 Gerardo Cavieres:

- Esta es la primera vez que voto en elecciones chilenas, puesto que salí muy temprano de Chile. Entonces, todo esto es nuevo, y considero que es un gran paso. Es un gran logro el hecho de que nosotros ahora estamos habilitados para votar. Vamos a ver si cambiamos un poco lo que hay ahora.

 

 

 

Hermann J. Körtge es el primero de la derecha. Aquí, junto a Francisco Mieres, Mariliz Olmedo y Patricio Valenzuela. 

 Hermann J. Körtge (apoderado general de las dos mesas en Estocolmo):

- Este es un momento histórico para el país. Es la primera vez que los chilenos pueden votar en el exterior y creo que, como deber y como momento histórico tendría que haber venido mucha más gente. Se peleó mucho por esto, se logró, pero creo que la presencia de la gente no fue la que correspondía para el momento histórico. Debería haber sido una participación más masiva.

 

Yo hace 30 años que vivo en el exterior, y ahora me sentí muy bien. También por poder ser el apoderado general de las dos mesas en Estocolmo. Feliz y satisfecho por la labor que realizamos junto a todas las personas, los vocales, el personal del Consulado. Fue la primera vez, salió muy bien y estuvo muy bien organizado. También la locación muy buena, expedita. Y, si se va a volver a repetir, creo que el mismo equipo va a trabajar nuevamente cohesionado para obtener un resultado como el de hoy día, que fue impecable. Una muy buena organización y todos contentos.

 

 

 

Mariliz Olmedo (comisaria de la mesa número 1):

 

¿Qué rol cumple el comisario?

- Yo fui la encargada de recibir y hacer entrega de todo el material que fue enviado desde Chile.

 

¿Cómo te sentiste al poder votar?

- Fue un hecho histórico en el cual pude participar, fue algo realmente emocionante. Para mí fue la primera vez que pude votar en unas elecciones por Chile. Fue fantástico, estoy agradecida por la suerte que tuve de poder participar en estas elecciones como vocal de mesa. Es un momento que se va a quedar grabado en la memoria.

 

Y tu participaste también en la lucha por el derecho al voto

- También. Hemos estado luchando y esperando tantos años por esta oportunidad de poder votar en el extranjero. Nacieron nuestros hijos, han crecido, y todavía estábamos esperando, hasta ahora.

 

 

 

Foto: privada. 

 Marco Venegas:

- Para mí es muy importante el participar en estas elecciones porque creo que el hecho de que los chilenos en el exterior podamos ejercer nuestro derecho al voto favorece el fortalecimiento de la democracia. Sin embargo, para fortalecer la democracia se requiere que la gente participe. Esto es lo mínimo que nosotros, como chilenos, podemos hacer, si estamos interesados en el destino de nuestro país. A pesar de que no vino mucha gente a votar, de todas maneras es un avance importante para quienes sí querían votar, para aquellos que consideran que es imporante ejercer el participar en las elecciones, que se interesan en el acontecer político en Chile y que siguen este proceso.

 

¿Es la primera vez que votas en elecciones chilenas?

- Para mí no fue la primera vez, voté anteriormente en las elecciones presidenciales de Chile de 1999-2000. En este caso recuerdo que en la primera vuelta voté por Gladys Marín, y en la segunda por Ricardo Lagos.

 

 

De izquierda a derecha: Julio Figueroa, Segundo Secretario de la embajada; José Goñi, Embajador de Chile en Suecia; Andrea Droppelmann, Cónsul de Chile en Suecia; Michel Lavín, Tercer Secretario y el inspector de la Policía de Investigaciones de Chile. 

 

 

 


 

 

 

LOS RESULTADOS: 

 

Aquí, imágenes con los resultados oficiales recogidos como captura de pantalla del sitio web del Servel. Para ver los resultados allí, el procedimiento a seguir es: ingrese a www.servel.cl  vaya al box que dice: "Sigue los resultados". De allí, elija la pestaña "En el extranjero". Pulse el botón: "Países" y busque al deseado. Si elige Suecia, luego pulse el botón "Consulados", y obtendrá los resultados de las dos circunscripciones que se habilitaron en Suecia: Estocolmo y Gotemburgo. Aquí, un enlace directo a los resultados - haga clic. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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  • El Winnipeg, el barco de la esperanza

    La pintora Cecilia Zabaleta y la escritora Thamar Álvarez son dos chilenas que comparten una historia: sus abuelos llegaron a Chile en el emblemático Winnipeg, el barco con el que Pablo Neruda ayudó a salvar a más de dos mil refugiados de la guerra civil española.

    ´ “Ni Cecilia Zabaleta ni yo pudimos conocer a nuestros abuelos. La pintora nació cuando su abuelo ya había fallecido y mi abuelo murió cuando yo tenía un año y cuatro meses. Solo alcancé a llamarlo “Tata Olo” ´, escribe, en esta columna, Thamar Álvarez.

     

      Por: Thamar Alvarez Vega

     

    Este fin de semana tuve la oportunidad de visitar la exposición “Boleto de Ida”, de la pintora chilena Cecilia Zabaleta, en el barrio de la Barceloneta, en Barcelona. Así expresado, sería la exposición pictórica de una inspirada artista nacional, pero su obra es mucho más que eso. Es un aporte muy valioso y emotivo a la memoria histórica chilena y española, por cuanto sus cuadros reflejan una experiencia familiar asociada con un evento histórico en el que muchos chilenos y chilenas estamos (me incluyo) involucrados.

    Este evento es la guerra civil española y, más en concreto, la llegada de un barco, el Winnipeg, al puerto de Valparaíso el 2 de septiembre de 1939. En su interior, llevaba a más de dos mil refugiados españoles, hombres, mujeres, niños y niñas. Entre ellos, el abuelo de la pintora, Antonio Zabaleta, procedente del País Vasco, y mi abuelo, Manuel Álvarez, de Asturias.

    El Winnipeg había sido fletado por el gobierno del presidente Pedro Aguirre Cerda, quien contó con la colaboración del poeta Pablo Neruda. Éste había sido cónsul en España durante el gobierno de la Segunda República (derrocada por el militar golpista Francisco Franco) y, meses después del término de la guerra civil, fue nombrado cónsul especial para la inmigración republicana española. Sus gestiones en Argentina y Uruguay, solicitando apoyo logístico para acudir al rescate de los refugiados españoles en suelo francés, fueron exitosas. El barco zarpó del puerto de Pauillac el 4 de agosto de 1939 y llegó a Valparaíso un mes después.

    Los casos de Antonio Zabaleta y mi abuelo Manuel Álvarez nos entregan datos importantes que nos permiten describir la suerte que corrieron los exiliados españoles en Chile: sus vicisitudes y destinos. Antonio Zabaleta era apenas un adolescente cuando embarcó; mi abuelo tenía más de veinte años. El primero embarcó solo, pero tuvo la inmensa fortuna de encontrarse con su padre en el navío. Mi abuelo embarcó solo y solo llegó a Valparaíso. Hubo, sin embargo, también muchas familias que pudieron embarcar y mantenerse unidas. En los años noventa, conocí en Santiago a una familia chileno-catalana descendiente de un matrimonio que llegó en el Winnipeg con dos hijas pequeñas. Solo la madre y la hija menor (hubo un tercer hijo nacido en Chile, pero a la fecha fallecido) sobrevivían en aquella época. La hija se desempeñaba como profesora en la Universidad Católica de Chile.

    La gran mayoría de los refugiados llegó con lo puesto y apenas unas pocas pertenencias; eran de clase media, y los hombres ejercían oficios. Asimismo, fueron esforzados trabajadores que salieron adelante trabajando duro y con perseverancia. Famosa es la anécdota que vivió Pablo Neruda antes de la partida del navío desde costas francesas. El poeta entrevistó uno por uno a los refugiados prestos a embarcar. Les hacía preguntas sencillas, y una de ellas era a qué se dedicaban en España para ganarse la vida. Uno de ellos le respondió que era corchero. Neruda le preguntó si era consciente de que en Chile no había alcornoques (el árbol a partir del cual se fabrican los corchos), a lo que el hombre, con firmeza castiza le respondió: “Pues los habrá”.

    Antonio Zabaleta, tal como cuenta su nieta, trabajó el primer tiempo en una zapatería, en Valparaíso; pero su buen corazón terminó causando que lo despidieran, pues a la gente pobre le regalaba los zapatos. Finalmente, se trasladó a Santiago, donde conoció a la que sería su esposa, y allí se afincó. Mi abuelo se desempeñó en diversos oficios y, a la fecha de su muerte (en agosto de 1966), trabajaba en una tienda de camisas en Valparaíso, donde se había radicado. Exiliado como estaba, se preocupó siempre de hacer llegar a su familia en España parte del dinero que ganaba. En Oviedo quedaron esposa y dos hijos con los que, lamentablemente, nunca pudo reencontrarse. Mantuvo siempre sus ideales republicanos y anarquistas, por lo que sus relaciones con la administración española en Chile (consulados, embajada) eran distantes y malas. Tampoco era asiduo del Club Español de Valparaíso, pues ahí se reunía la flor y nata del franquismo español. Con el tiempo, conoció a mi abuela Adriana y, debido a las malas relaciones con las autoridades, nunca pudo inscribir a mi padre (nacido en 1945), por lo que éste debió recuperar la nacionalidad española ya exiliado en Oviedo, a mediados de los años setenta. El exilio en 1974, esta vez de mis padres, mi hermana y yo tras el golpe de Estado de 1973, parecía convertirse en un karma familiar.

    Ni Cecilia Zabaleta ni yo pudimos conocer a nuestros abuelos. La pintora nació cuando su abuelo ya había fallecido y mi abuelo murió cuando yo tenía un año y cuatro meses. Solo alcancé a llamarlo “Tata Olo” (pues estaba muy pequeña aún para llamarlo “Tata Manolo”) y, eso sí, a ser una nieta regalona y muy querida por él.

    La exposición de Cecilia Zabaleta es mucho más que una muestra pictórica. Es un viaje al pasado en el navío del amor y de la memoria histórica de Chile y España. Un recuerdo emotivo y cargado de belleza a aquellos miles de refugiados españoles que llegaron a Valparaíso una noche de septiembre de 1939, solo con “boleto de ida”.

            

    Esplugues de Llobregat, enero de 2022

    Thamar Álvarez Vega

    Escritora y Psicóloga

     
    El abuelo de la escritora Thamar Álvarez Vega, Manolo Álvarez, llegó a Chile en el Winnipeg, que arribó al puerto de Valparaíso el 2 de septiembre de 1939. 

  • Gabriel Boric: "Hoy día, la esperanza le ganó al miedo"

    “Una saludable brisa ascendió, atravesó la cordillera chilena y alcanzó el mundo”, escribe Rubén Abrines Collins en este texto que respira poesía. Se refiere al triunfo de Gabriel Boric, el presidente electo más joven en la historia de Chile.

    A pesar de su juventud – 35 años – Boric es el presidente que ha recibido más votos en 170 años de democracia chilena.  En su primer discurso como presidente electo, citó a Allende, recalcó la necesidad de cuidar el proceso constituyente y expresó su deseo ser el presidente de todos. “Con nosotros, a La Moneda entra la gente”, dijo.

     

     Por:  Rubén Abrines Collins

      

    Una saludable brisa ascendió, atravesó la cordillera chilena y alcanzó el mundo.

    Hoy respiramos la mayor bocanada por la conquista democrática arrancada al poderoso y criminal fascismo económico, civil y militar en el Chile de las esperanzas largas y altas como su geografía.

    Con justificadas ganas de festejar este fantástico esfuerzo que venció todas las trampas del sistema impuesto por el fascismo nazi llamado Pinochetismo.

    No son inútiles nuestras razones y responsabilidades de hermanos.

    Hasta el último minuto del día de ayer al pie de las urnas el fascismo chileno justificó y defendió al candidato derrotado en las urnas.

    Es la advertencia para hoy, mañana y siempre de la amenaza al triunfo democrático popular.

    Se abrieron brechas en las alamedas de las que nos habló Salvador Allende, asesinado por los mismos que hoy salieron derrotados, después de largos años de lucha, en esta batalla puntual.

    Batalla con tantos muertos y desaparecidos, y los cientos a los que dejaron ciegos por los perdigones de los cuerpos represivos militarizados y policiales de este último gobierno neoliberal pro-yanqui.

    Hombres, aún no canten victoria, la perra que los parió aún está en celo.

    Nosotros los pueblos hermanos festejamos con esa porción de sufrido, combativo y organizado pueblo de Chile, de todas las condiciones, con auténtica solidaridad y modestia revolucionaria antimperialista.

    Como uruguayos.

    Sabemos que el destino común nos lleva por las mismas rutas.

    Aprendemos de nuestros aciertos y errores.

    Nosotros hagamos lo nuestro, no un sainete del logro del 56 por ciento que votaron para cambiar.

    Contra un 45 del fascismo nazi en una sociedad donde ir a votar no es responsabilidad cívica de todos.

    Seamos ponderados y mantengámonos alertas y prontos a defender esta conquista chilena.

    Sabiendo que.

    Este éxito democrático tiene raíz en aquel de Allende, en aquel programa de la Unidad Popular barrido a sangre y fuego, asesinando al presidente que defendió con armas en las manos la responsabilidad que le había sido otorgada.

    Saquemos ejemplo, aprendamos de ellos y de nosotros.

    No hagamos como los pequeñoburgueses que se cuelgan del primer envión político primaveral logrado por grandes masas y luego acaban en el camino del enemigo de la democracia bailando con el oportunismo y la traición, apartados de la voluntad popular por no entender el imprescindible papel de las grandes masas.

    Este gobierno uruguayo de oligarcas mediocres, cipayos, cola de ratón de la política exterior de EE.UU, que se otorga el derecho de calificar y opinar de la calidad y legitimidad de elecciones en el continente y de soslayar y omitir el régimen fascista - esclavista patriarcal de Quatar, se apresuró, sin entusiasmo, a saludar al nuevo presidente chileno.

    Digno de gobiernos, de presidentes y partidos del pasado mediocre.

    Un ejército de políticos uruguayos, economistas y charlatanes de televisión, nos quisieron embagayar a todos con el exitoso modelo en Chile, como Ernesto Talvi, la señora Arbeleche, el señor Alfi, los poderosos empresarios y caga tintas, bautizados por este gobierno como los Malla Oro.

    Más de un vejiga creyó como un niño que Papá Noel y los Reyes Magos no son los padres.

    Soy de los que sostienen que la memoria colectiva es un animal político que no descansa.

    Con seguridad nuestro mayor aporte a esta gigante bocanada de alegría de chilenas y chilenos de estas nuevas generaciones sea que del No de este gobierno hagamos un gigantesco SÍ.

    Y esta sea nuestra mayor muestra de solidaridad con los chilenos que se atrevieron a regalarnos su sacrificio con una sonrisa.

    Tú ves.

    Si con un SÍ alcanza.

     

    Sigamos.

     

    Rubén Abrines Collins

    21 de diciembre de 2021 

    Hospital Maciel.

    Cama 4.

     


    Gabriel Boric es el presidente electo más joven en la historia de Chile, un país donde la edad promedio de la población es 35,8 años. 

     

  • Magdalena Andersson fue elegida Primera Ministra de Suecia – y dimitió pocas horas después

    Cien años después de que las mujeres suecas obtuvieran el derecho al sufragio, Magdalena Andersson, presidenta del partido Socialdemócrata, se convirtió en la primera mujer elegida primera ministra, en la historia de Suecia.

    A las diez de la mañana del miércoles, una emocionada lideresa recibía los aplausos en el Riksdagen. Pero, siete horas más presentaba su renuncia.  

    ¿Qué pasó?

     

    Actualización (*)

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El miércoles 24 de noviembre fue, tal vez, el día más extraño en la historia política de Suecia.

    Recién pasadas las diez de la mañana, Magdalena Andersson se emocionaba hasta las lágrimas, al ser elegida en el cargo de primera ministra, por el Riksdagen (Parlamento) sueco. El camino allí no había sido fácil, y le habían precedido largas negociaciones con los tres partidos claves que debieron dar su aprobación: sus aliados en la coalición rojiverde: el Partido Verde (Ecologista), que votó verde (aprobación), el Partido del Centro, que votó amarillo (se abstuvo), y el partido de Izquierda, que también se abstuvo.

    Las lágrimas de la flamante premier sueca fueron, tal vez, tanto de alivio como de orgullo. El país reconocido en todo el mundo por ser un ejemplo de equidad de género, nunca antes había tenido una primera ministra, y el tema resultaba ya embarazoso para los escandinavos, sobre todo en encuentros internacionales.

    Sin embargo, siete horas más tarde, Magdalena Andersson presentaba su renuncia al presidente del parlamento, Andreas Norlén. Y todo el mundo quedó estupefacto.

    ¿Qué había pasado?

    En realidad, no es tan extraño.

    - Para mí, se trata de respeto, no quiero liderar un gobierno donde pueda haber motivos para cuestionar su legitimidad, expresó, en la rueda de prensa en la que comunicó su dimisión.

     

    Pero vamos por parte.   

    Después de que el primer ministro Stefan Löfven repentinamente presentara su renuncia, hace dos semanas atrás, Magdalena Andersson fue elegida como su sucesora y presidenta del partido Socialdemócrata.

    Como la coalición formada por el partido Socialdemócrata y el Partido Verde es quien dirige el país desde hace siete años – y puesto que el primero es mucho más grande que el segundo – lo más lógico era que la nueva líder del partido pasara a ser la primera ministra de Suecia.

    Sin embargo, el cargo no se “heredaba”, de modo que, ante la dimisión de Löfven, nuevamente el presidente del parlamento, Andreas Norlén, realizó una serie de rondas con los líderes de los ocho partidos parlamentarios.

    Norlén estimó que Magdalena Andersson era la que más posibilidades tenía de ser elegida nueva premier sueca, y llamó a una votación en la cámara de diputados, para su aprobación.

    Debido a que Suecia aplica un “parlamentarismo negativo”, lo importante en la votación del miércoles era  que la candidata no se adjudicara 175 o más votos en su contra.

    Magdalena Andersson obtuvo exactamente lo requerido, y logró ser elegida primera ministra.

    Este viernes haría posesión de su cargo.

    No obstante, las cosas tomaron otro rumbo.

    Porque siete horas después, la misma cámara – el Riksdagen – debía votar la propuesta del presupuesto. Así lo hizo, dando como resultado que rechazó el presupuesto del gobierno y aceptó en cambio la propuesta de presupuesto de la oposición, vale decir del partido Conservador (M), del partido Democratacristiano (KD) y del partido de los Demócratas Suecos (SD).

    Lo extraño fue que el partido del Centro, con el cual Stefan Löfven había llegado al famoso acuerdo de los 73 puntos, y que había “dado el visto bueno” a Magdalena Andersson como primera ministra, esta vez no votó por el presupuesto de ella, ¡sino por el de la oposición!

    Y esto, luego de que su lideresa, Annie Lööf , había repetido hasta el cansancio que “no quiere ninguna colaboración con los Demócratas de Suecia”.  

    Pero esto no fue lo más bizarro del miércoles. Sí lo fue la actuación del partido Ecologista (Verde, MP). Su vocera declaró que “no podía aceptar el gobernar con un presupuesto de derechas, por lo tanto, se retiraba de la coalición de gobierno”.  

    (Aquí vale la pena hace la aclaración de que el gobierno de la coalición rojiverde (S+MP) de Stefan Löfven ya ha gobernado prácticamente con políticas de derecha, desde el acuerdo de los 73 puntos).

    Dado esto, a Magdalena Andersson no le quedó otra alternativa que renunciar a su tan difícilmente obtenido cargo.

    - Según la práctica, el gobierno de coalición debe dimitir, si un partido decide abandonar el gobierno. Aunque la situación parlamentaria no ha cambiado, es necesario examinarla una vez más, dijo, en rueda de prensa al informar que se había reunido con Andreas Norlén, para solicitar ser removida de sus funciones de primera ministra, las que aún no había alcanzado a asumir.

    Esta es la primera vez que algo así sucede en Suecia, el país de la moderación (lagom, ni mucho ni poco).

    Y los titulares rápidamente traspasaron las fronteras. Nuevamente Suecia era motivo de signos de interrogación. 

    ¿Quién gobierna ahora en Suecia? Se preguntaban, en tanto, los suecos.

    La respuesta es: Stefan Löfven lidera ahora, en un gobierno de transición.

     

    El presidente del parlamento, por su parte, llamó a una conferencia de prensa, este jueves. En esta, declaró que había realizado sus sondeos, y que el próximo lunes, nuevamente, el Riksdagen votaría por la candidatura de Magdalena Andersson.

    Andreas Norlén se mostró tan apacible y sosegado como de costumbre, sin embargo, debajo de su tranquila apariencia se podía atisbar un tinte de frustración.

    Expresó que “situaciones tan turbulentas como las que se desarrollaron el miércoles pueden dañar la confianza en los procesos parlamentarios del país”. Y, por primera vez y en contra de su actitud siempre tan recatada, dirigió una dura crítica al partido Verde.

    - Si sus voceros me hubieran dicho que su apoyo a la candidatura de Magdalena Andersson estaba condicionado, y que abandonarían el gobierno si ganaba la proposición de presupuesto de la derecha, entonces yo no habría llamado a la votación en la cámara, subrayó.

    La vocera del partido Verde, Märta Stenevi, inmediatamente después de las declaraciones de Norlén se mostró sorprendida de las declaraciones de éste.

    - Es triste escuchar esas críticas. Lo lamento, pero no es algo que nosotros hubiéramos deseado, dijo.

    Pero el caso es que el partido Verde – que lucha por su sobrevivencia, oscilando en el 4 por ciento requerido para tener representación en el Parlamento – se adjudicó las críticas no solo de Norlén, sino de quienes sostienen que el partido sabía que iba a abandonar a Magdalena Andersson, y que esperó que se desencadenara el caos político en el país, para comunicar su decisión.

    Resumiendo: el próximo lunes se llevará a cabo una nueva votación en el Riksdagen y Magdalena Andersson nuevamente puede ser elegida premier sueca.

    La única diferencia es que esta vez no encabezaría un gobierno de coalición, sino unipartidista de la Socialdemocracia. Sería un gobierno muy débil que tendrá que buscar apoyo en amplios sectores, para llevar a cabo su política.

    Por otra parte, no estaría sujeto a un partido que, a pesar de ser tan pequeño, tiene exigencias tan grandes. Y tendría más libertad de acción, sostienen algunos.

     

    (*) Actualización    

    Cinco días después, Magdalena Andersson se sometió a una nueva votación en la cámara, esta vez con la propuesta de un gobierno unipartidista, recibiendo una vez más la aprobación del Riksdagen. 

    El 30 de noviembre la nueva primera ministra de Suecia presentó su gabinete (enlace). 

     


    La anterior ministra de Finanzas, actual presidenta del partido Socialdemócrata y premier sueca durante siete horas, Magdalena Andersson, quien puede ser reelegida por el Riksdagen el próximo lunes. Foto: Facebook. (La imagen está recortada).

     

      

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