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Caroline Edelstam: ”Mi abuelo fue un héroe” Participantes del seminario en honor a Harald Edelstam, en el Parlamento sueco. Caroline Edelstam es la primera de la derecha. Foto: Marisol Aliaga.

Caroline Edelstam: ”Mi abuelo fue un héroe”

El siete de diciembre pasado tuvo lugar un importante evento en la Segunda Cámara del Parlamento sueco, un seminario en honor a Harald Edelstam, Embajador de Suecia en Chile para el momento del golpe cívico-militar del 73. 

Marco Venegas, diputado del Partido Verde, estuvo a cargo del homenaje en el cual se recordó la figura y la acción del diplomático que salvó la vida de tantas personas, entre septiembre y diciembre de 1973, hasta que fuera expulsado por la dictadura militar, que lo declaró persona non gratta.

- Nosotros lo declaramos persona molto grata para toda la humanidad, dijo el Embajador de Chile en Suecia, José Goñi, agradeciendo el compromiso y la valentía de Harald Edelstam.

 

Por: Marisol Aliaga (texto y fotos)

 

El seminario sobre Harald Edelstam fue organizado por el diputado Marco Venegas, presidente del Grupo Parlamentario de Amistad con Chile, apoyado por el Instituto Latinoamericano de la Universidad de Estocolmo y la Embajada de Chile en Suecia. También contó con la participación del Instituto Sueco-Chileno de Cultura, que presentó el libro “Harald Edelstam – Hjälte då och nu”.

En el evento estuvieron presentes representantes de siete de los ocho partidos parlamentarios suecos: la Socialdemocracia, el Partido Liberal, el Partido de Izquierda, la Democracia Cristiana, los Moderados y el Partido de Centro.

"Un héroe que ha tenido una importancia enorme para Chile, Suecia y las relaciones entre ambos países", expresó Andrés Rivarola, director del Instituto Latinoamericano de la Universidad de Estocolmo, refiriéndose al diplomático sueco:

- Tal vez el homenaje a este nivel a una persona como Harald Edelstam haya tardado un poco. Pero las cosas a veces toman tiempo. Mario Benedetti ha dicho: "Existen muchos recuerdos, incluso en el olvido". Y el recuerdo de las buenas acciones que hizo Harald Edelstam han transcendido.

 

 

 

Andrés Rivarola, Mikael Wiehe, Annika Ben-David, Matilda Baraibar, David Maldonado, Jan Sandqvist, Tilde de Paula Eby, Barbro Westerholm, Marco Venegas, Eva Zetterberg.

 


El 2016 se saldó una deuda histórica que Chile tenía con Suecia. El gobierno chileno hizo un reconocimiento oficial por la valiente labor desempeñada por Harald Edelstam para el momento del golpe cívico-militar.

 

Durante su visita oficial a Suecia, la Presidenta Michelle Bachelet descubrió un busto de Harald Edelstam, hecho por el artista chileno radicado en Uppsala Luciano Escanilla. La escultura fue ubicada en una sala del Parlamento sueco llamada “La buena acción”, junto al busto de otro héroe nacional, Raoul Wallenberg.

 

El Embajador de Chile en Suecia, José Goñi, recordó la visita de la mandataria chilena, en mayo del 2016, y la entrega de la escultura al Estado sueco, en una ceremonia en la que participaron las autoridades máximas de Suecia, junto a la delegación chilena.

 

- Harald Edelstam es un héroe contemporáneo. Un ejemplo de la tradición democrática de  Suecia, que lo ubica junto a Raoul Wallenberg, Folke Bernadotte, Dag Hammarskjöld. La dictadura chilena lo declaró su enemigo acérrimo y lo expulsó del país como persona non grata. Nosotros lo declaramos hoy día  persona molto grata para toda la humanidad. Muchas gracias, embajador Edelstam, dijo José Goñi.

 

 

Annika Ben-David, Matilda Baraibar, David Maldonado, Jan Sandqvist, Tilde de Paula Eby, Barbro Westerholm, Marco Venegas, Eva Zetterberg, José Goñi, Caroline Edelstam. 

 

Al comienzo del seminario el presidente del Parlamento, Urban Ahlin, recordó la figura del embajador que, con su forma muy peculiar de trabajo diplomático, contribuyó a salvar la vida de muchas personas, al estallar el sangriento golpe militar en Chile. Enfatizó además que esta no era la primera vez que Edelstam se destacaba por su coraje, en el espíritu de lo que hoy en día se llama “la buena acción”.

- Él fue un embajador excepcional. Trabajó con determinación y compromiso para salvar vidas humanas después del golpe de Estado en Chile, y son muchos quienes pueden dar testimonio de su lucha por los Derechos Humanos, expresó Ahlin.

Harald Edelstam se había adjudicado el nombre de “El clavel negro” durante la Segunda Guerra Mundial, cuando, estando cumpliendo funciones en Noruega, contribuyó a salvar a judíos y a militantes de la resistencia de las tropas de Hitler.

Por haber distendido “a veces considerablemente” los márgenes de su labor diplomática, al llevar a cabo estas acciones humanitarias, se adjudicó las críticas de algunos. Pero trascendió el mensaje.

- Hoy en día se mantiene el recuerdo de su obra, de su convicción y su labor humanitaria. Harald Edelstam fue un hombre que con su actuar marcó la diferencia, y constituye una fuente de inspiración para visitantes y para quienes trabajamos en el parlamento, concluyó Ahlin.

 

 

Urban Ahlin.

 

Caroline Edelstam, nieta del diplomático sueco, y presidenta de la Fundación Harald Edelstam, comenzó su intervención con una reflexión del psicólogo William James: “el referirse al heroismo es referirse a uno de los misterios más grandes de la vida”, dijo.

- Hay muchas clases de héroes. Mi abuelo fue un verdadero héroe. Él rescató a personas que se encontraban en peligro en distintas ocasiones, en distintos lugares. Como diplomático en Italia, en Noruega, en Indonesia, Guatemala y, sobre todo, en Chile.

 

Contó que en todas partes donde su abuelo había servido a su país, había luchado en contra de las injusticias y en defensa de los DD.HH. Porque “los Derechos Humanos se han convertido en el lenguaje universal, en la lingua franca”, expresó.

 

Su abuelo fue declarado persona non grata por la dictadura de Pinochet, luego de un caótico incidente en que los militares habían intentado arrestar a una mujer enferma de cáncer, en un hospital de Santiago. Edelstam declaró que ella estaba bajo la protección del Reino de Suecia, y los uniformados se vieron en la obligación de dejarla en libertad.

 

Pero el diplomático debió abandonar el país. A su regreso a Suecia, lo esperaban en el aeropuerto de Arlanda algunas de las más de 1.500 personas a quienes él, junto a la  Embajada sueca, habían ayudado a salir de Chile.

 

Caroline Edelstam reflexionó sobre el tema el coraje civil. El “actuar no en defensa propia, sino en defensa de los demás. El optar por arriesgar la propia vida, para salvar a otros”:

- La pregunta que nos hacemos todos es: ¿qué habríamos hecho nosotros? ¿Qué quiere decir Williams James? Seguramente que: aquellos a quienes llamamos héroes nos enseñan algo sobre la esencia del ser humano, sobre la dignidad. Nos enseñan que sin libertad la vida no tiene sentido.

 

Caroline Edelstam, Mireya García, Marco Venegas.

 

La presidenta del Instituto Chileno-Sueco de Cultura, Eva Zetterberg, también hizo uso de la palabra, enviando un saludo de la organización, mientras que la vicepresidenta, Marta Inostroza, hizo una introducción al libro: “Harald Edelstam – hjälte då och nu”. En este se cuentan los hechos ocurridos después del golpe militar de 1973, en Santiago.

 

El seminario contó también con un panel de discusión, integrado por Ignacio Concha Ferriera, Jan Sandqvist, David Maldonado, Tilde de Paula Eby y Matilda Baraibar. En este se conversó sobre la importancia de Harald Edelstam y el significado de su figura en la sociedad contemporánea. Cada uno de los panelistas, se refirió a su experiencia personal respecto al diplomático sueco.

 

 

Ignacio Concha Ferriera, Jan Sandqvist, Matilda Baraibar, David Maldonado y Tilde de Paula Eby. 

 

 

La conocida conductora del canal 4 de televisión, Tilde de Paula Eby, contó que su familia había sido la primera en llegar a Suecia – la familia completa -  gracias a la ayuda de Edelstam. Ella constató, recordando el tiempo del golpe, y el apoyo que el embajador recibiera del entonces primer ministro sueco, Olof Palme:

-El coraje civil que Harald Edelstam demostró, en esa época, lo echo mucho de menos ahora. Porque hoy en día no tenemos ese tipo de políticos - o embajadores -  que cuando llaman por teléfono y dicen: “están matando gente”, sus superiores les responden: "¡salva a todos los que más puedas!". Hoy en día, nuestros políticos se preguntan cómo pueden evitar salvar vidas humanas. Esto es imperdonable. Es imperdonable que dejemos que mueran niños porque hemos decidido que hay fronteras que no se pueden traspasar.

 

 

 

Tilde de Paula Eby.

 

 

Y, tratándose de solidaridad internacional y universal, no podía faltar la música. El connotado cantautor nacional Mikael Wiehe interpretó: “Una canción a la valentía”.

 

Entre todo su gran repertorio, Wiehe no podía haber elegido un tema mejor.

 

 

 

Mikael Wiehe.

 

Mikael Wiehe y Eva Zetterberg.

 

 

 Para ver más imágenes, haga clic en este enlace.

 

 

 

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  • Fueron condenados a pagar 43.000 coronas por "interrumpir una interpelación" en el parlamento

    El jueves 17 de febrero se llevó a cabo la audiencia de apelación al fallo que condenó a ocho personas a pagar 43.000 coronas por "interrumpir una interpelación" en el parlamento sueco.

    En noviembre de 2019, ellas/os habían manifestado su descontento ante el silencio de la canciller Ann Linde frente a las violaciones a los DDHH en Chile, en pleno estallido social.  

    El jueves 10 de marzo, el tribunal de apelaciones dará a conocer la sentencia.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La verdad de las cosas es que la noche anterior a la audiencia, comencé a tener serias dudas sobre si cubrir este caso. Había preguntado a dos expertos en leyes, y su opinión había sido tajante: “No tienen ninguna chance. La ley es clara al respecto, no se puede interrumpir en la cámara, menos desplegar una bandera”.

    Sin embargo, tenía dos razones fuertes para asistir. 1: mis ansias de saber la verdad. 2: había dicho que iría.

    De modo que el jueves pasado me apersoné en la sala siete de Svea Hovrätt, en Estocolmo - la corte de apelaciones de Estocolmo. Al entrar, el guardia me dijo, cuando me disponía a mostrar mi tarjeta de prensa: “No me interesa su tarjeta. Aquí todos pueden entrar”. “¡Que bien!” Le respondí. “Esto es democracia”.

    Además del jurado, la fiscal, los imputados y dos abogados, una decena de personas se habían dado cita en una sala bastante pequeña, en forma de semicírculo.

    Durante el transcurso de la audiencia, se fueron despejando mis dudas. Me convencí de que no bastaba con leer la carpeta investigativa, también era necesario ver a los imputados y escuchar sus razones. También constaté que la fiscalía contaba con un solo testigo, y que éste aseguró algo que todos los demás implicados negaron fehacientemente.

    ¿Quién tenía la razón?

    Algo que, pese a todo, hablaba a favor de los condenados fue el hecho de que el tribunal de apelaciones aceptara el caso. Al parecer alguna razón hubo para que la ley quisiera enviar el caso a una instancia superior.

    Los procesos judiciales en Suecia - como en tantos países - son lentos. Este hecho ocurrió el 12 de noviembre de 2019 (pulse el enlace). Ese día, se discutieron en el parlamento sueco una serie de asuntos, estuvieron presentes los ministros del Medioambiente, de Comercio, del Trabajo y de Relaciones Exteriores (utrikesministern). Uno de los puntos a tratar era una interpelación del diputado liberal Joar Forssell respecto a los DDHH en Hong-Kong. La interpelación estaba dirigida a la ministra de Relaciones Exteriores de Suecia, Ann Linde.

     


    El parlamento sueco, o Riksdagen. Foto: Riksdagen.se

     

    Las ocho personas que se vieron implicadas eran chilenas. En realidad, eran nueve, pero también se vio comprometido “un pobre turista que estaba sentado al final de la fila y que también era de Chile” (según el FUP, carpeta investigativa), a quien la policía debió dejar en libertad.

    Ellas – la mayoría mujeres - habían tenido conocimiento de que ese día se discutirían los derechos humanos en el parlamento, y decidieron escuchar lo que la canciller sueca diría al respecto, desde las gradas destinadas al público en general, en el segundo piso de la inmensa sala. Es muy posible que – como me ha sucedido a mí tantas veces – hayan pensado que se discutirían las violaciones a los DDHH en Chile, cuando en realidad se trataba de los de China (¡ojo!, esta es una suposición mía).

    La jornada comenzó a las 13:00 horas y se trataron diversos temas. Finalmente llegó el turno de la interpelación “La estrategia respecto a China y el apoyo al desarrollo democrático en Hong-Kong”, convocado por Joar Torssell. El diputado expresó su opinión y Linde la suya, y al cabo de quince minutos, el tema estaba zanjado. Ambos se despiden con un apretón de manos y vuelven a sus asientos.

     

    En ese preciso momento, las ocho personas en las gradas se ponen de pie y expresan su descontento porque – a diferencia de lo que esperaban – Ann Linde no tocó el tema de los DDHH en Chile. Seguidamente una de ellas saca una bandera mapuche, y otras ayudan a sostenerla. El hecho ocurrió en el lapso de segundos, porque inmediatamente los guardias les ordenan abandonar el recinto, lo que hacen sin protestar.

    (Aquí vale la pena recalcar que no existe un registro de audio donde se pueda apreciar qué exactamente dicen ellas/os. Sin embargo, todos coinciden en que se trataba de los DDHH en Chile y que no se pronunciaron frases de mal gusto u ofensivas). 

    Otro guardia, no obstante – el testigo principal de la fiscal en la corte de apelaciones – asegura que hubo una interrupción que llevó a un aplazamiento de  "unos 20 minutos". (Más de esto más adelante).

    Los guardias los conducen a un baño donde permanecen durante cerca de media hora - 45 minutos. Luego son llevados a otra pieza, hasta que llega la policía que fue llamada al lugar ante un “grave hecho delictual”, según el informe policial.  

    Una de las personas detenidas, de 75 años, sufre de diabetes, y pidió poder acceder a su bolso para controlarse el azúcar y comer algo. Esto le fue negado.

    Al llegar la policía, identificaron a las personas y les dijeron que “no necesitaban abogado”. Que “esto no iba a pasar a más”. Pero, una de ellas insistió en contar con un representante legal, y otra se hizo asistir por un abogado para la apelación, pero por cuenta propia (pro bono). El resto no recibió asesoría legal.

    Sin embargo, y contrariamente a lo asegurado por los policías, una fiscal levantó una demanda judicial, y el 19 de noviembre de 2020 el tribunal de primera instancia de Estocolmo dicta el fallo condenatorio de “según el cap. Artículo 4, primer párrafo del Código Penal por perturbar una ordenanza o, en su defecto, perturbar una reunión pública. Afirmando, además, que los condenados lo habían hecho intencionadamente y estaban conscientes de sus consecuencias.

     

    Lo que sostiene el guardia y lo que constatan las actas

    Al leer la extensa carpeta investigativa (99 páginas) y sobre todo al escuchar los alegatos del jueves pasado en el tribunal de apelaciones me doy cuenta de una serie de contradicciones entre lo que aseguran la fiscal y su único testigo y lo que sostienen los siete imputados (uno de ellos no apeló).

    Durante el alegato en la corte de apelaciones, el jueves pasado, se proyectan los registros audiovisuales de las interrogaciones policiales, tanto de uno de los guardias como de todos los imputados.

    Comenzando, me llama la atención que lo que dice el guardia en el video no corresponde con la transcripción en la carpeta investigativa. 

    Pero también, que en la transcripción, el guardia habla de una suspensión (o aplazamiento) de 20 minutos de la interpelación:

    “La sala está en sesiones. La ministra de Relaciones Exteriores, Ann Linde, se disponía a subir al podio a pronunciar un discurso. Ellos perturbaron la ordenanza, entonces, cometieron un crimen. Entonces posponen la sesión en la cámara para que nosotros podamos hacer nuestro trabajo sin molestar allí abajo. L [nombre del testigo] no sabe por cuanto tiempo se tuvo que aplazar la sesión en la cámara. No está claro cuánto tiempo, pero tal vez 20 minutos. Suspendieron la sesión de todas formas debido a la interrupción de la ordenanza y al trabajo de la seguridad. Y entonces, como guardias de seguridad, tienen que asegurarse de que las personas que hicieron eso salgan de allí.”. (Página 25).

    Sin embargo, en la página 10 de la carpeta investigativa, se puede apreciar parte del protocolo de la sesión. El punto 44, de la plantilla de Excel, está en amarillo, y corresponde a las palabras de la primera vicepresidenta de la cámara, Åsa Lindestam, quien recuerda que “la expresión de opiniones desde las gradas está prohibida”.

    Esto lo dijo cuando la interpelación había concluido y antes de la próxima. 

    En la página 9, en la carpeta investigativa, según las actas de la sesión, se indica la hora y la duración exacta del incidente:

    "La Cámara evita generalmente y en lo posible aplazar oficialmente las sesiones de la Cámara en caso de disturbios. En las listas y en las actas se aprecia que el disturbio tuvo lugar entre los debates de dos interpelaciones. Entre las 15:01:31 - 15:02:29…”

    Entonces, cuando la presidenta de la cámara recordó que las expresiones de opinión estaban prohibidas, el debate había concluido:

     

     

    ¿Entonces, fue correcto afirmar que “las ocho personas interrumpieron una interpelación en el parlamento”?

    Con esta pregunta comenzó su defensa uno de los dos abogados, y se refirió al punto 44 de la planilla de Excel, que corrobora que no hubo una interrupción. 

    - ¿Está entonces penado por la ley ponerse de pie y aplaudir, luego de una intervención? Preguntó.

    También puso en duda el que los ocho hubieran planeado la acción. Y que hubieran llevado una bandera con la intención de enarbolarla en la sala.

    - Mi defendida portaba una bandera, puesto que por la tarde asistiría a una manifestación. Ella fue al parlamento para escuchar sobre los DDHH en Chile. Luego se decepcionó de que solo se tocaran los DDHH en Hong-Kong y manifestó su decepción. ¿Es esto un delito? Mi defendida no interrumpió la interpelación, la presidenta dijo que esta había terminado. Independientemente de que la jornada no hubiese concluido, hubo una pausa de un minuto y seis segundos.

    El abogado hizo ver, además, que el registro audiovisual presentado por la fiscal no muestra el hecho: la grabación se corta cuando el debate termina. Y las imágenes - de muy baja resolución - en las cuales y por sus vivos colores se aprecia una bandera, apenas dan cuenta de esos 70 segundos en el parlamento.

    Porque eso duró la supuesta "interrupción": 70 segundos.

    La abogada de otra imputada, por su parte, se refirió el tema de si su defendida había actuado intencionadamente. Según ella, no es posible corroborar esto.

    Además existen varias contradicciones. Por ejemplo: 

    Según un guardia, los imputados se conocían, se habían puesto de acuerdo, se habían sentado juntos y habían conversado entre ellos. Que “por su lenguaje corporal se podía deducir que eran amigos”.

    Según los imputados, los guardias les mostraron donde sentarse. Algunas de ellas (la mayoría eran mujeres) se conocían entre ellas. Las otras no. “Siéntense allí, todos juntos”, les había dicho el guardia”.  

    Según el guardia, todos se pusieron de pie y todos gritaron “algo sobre los DDHH en Chile”.

    Una de las imputadas tenía problemas con su pierna, se levantó a duras penas y no dijo nada.  

    Según el guardia, se había interrumpido la sesión en el parlamento durante unos 20 minutos.

    Según los imputados, y según las actas, fue cosa de segundos.

    Según el guardia, fue una acción planificada.

    Según los imputados, fue una reacción espontánea ante la frustración de que, una vez más, la canciller sueca guardaba silencio frente a las graves violaciones a los DDHH que en ese entonces se estaban cometiendo en Chile.  

    Y en una corte no deben existir prejuicios, sino pruebas. Evidentemente el testigo de la fiscal hizo lo posible para que el hecho pareciera mucho más grave de lo que realmente fue.

    “Fuimos condenados a esta enorme multa, porque nos expresamos durante 77 segundos”, dijo uno de los imputados.

    Agradeció – al igual que el resto - amablemente la oportunidad que les daba la corte de defenderse, aunque fuera sin asesoría legal, porque que el fallo condenatorio era injusto.

    El imputado ejerce la profesión de profesor y, al igual que loas/los otros imputados jóvenes, el hecho de haber sido condenados por un tribunal obviamente pone trabas en el desarrollo de su vida laboral y social.

    Y esto es lo más triste de este caso, pienso yo. ¿El hecho de que estos compatriotas queden con antecedentes penales, y ¿por cuántos años?

    Desconozco las razones de por qué este proceso judicial ha tomado tanto tiempo. En el momento de ocurrir el hecho, en noviembre de 2019, se vivía en Chile el momento más álgido del estallido social, y angustiados veíamos como en Chile mutilaban a jóvenes y niños. Lo único que podíamos hacer era salir a manifestarnos y lo hicimos. Y salíamos de casa con una bandera en la cartera por si en la tarde hubiera una manifestación más de las muchas que se organizaban.

    No sé mucho de leyes, pero pienso que si las leyes no están al servicio de los ciudadanos, algo no está funcionando en la sociedad. No sé si los jueces tomarán en cuenta las declaraciones de los imputados, pero sí sé que si yo hubiera estado ese día en las gradas del parlamento, también me habría levantado y habría protestado.

    Pensé que en Suecia regía la democracia, y, en una democracia, el derecho a expresión está por sobre todos los demás.

    El 10 de marzo a las 11:00 de la mañana, el tribunal – Svea Hovrätt – da a conocer el fallo.

     


    Svea Hovrätt (Corte de Apelaciones de Estocolmo). La ministra sueca de Relaciones Exteriores, Ann Linde, y el diputado Joar Forssell (L) se dan la mano, al terminar la interpelación sobre los DDHH en China. Foto: Marisol Aliaga. Polisen. 

  • Magdalena Andersson: El Partido de Izquierda puede elegir entre Kristersson y yo

    Esta semana, la presidenta del Partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar, declaró que se requieren nuevas negociaciones para apoyar a Magdalena Andersson como nueva primera ministra. Ahora responde Andersson.

    - O me acepta como primera ministra, o acepta a Ulf Kristersson, dice Magdalena Andersson en una entrevista con SVT Forum el sábado.

     

     Fuente: SVT. 6 de noviembre de 2021

     

    El Partido de Izquierda declaró a principios de esta semana que los socialdemócratas deben ofrecerles algo si quieren que Magdalena Andersson sea votada como primera ministra. Pero cuando se le pregunta a la nueva líder de la Socialdemocracia, ella no parece estar muy preocupada.

    - Han pasado solo 17 semanas desde que el Partido de Izquierda aceptó a un primer ministro socialdemócrata, y la distribución de escaños sigue siendo la misma, dice Magdalena Andersson, en entrevista con SVT Forum.

    - El Partido de Izquierda tiene dos alternativas. O me aceptan como primera ministra, o aceptan a Ulf Kristersson, quien entonces lideraría el gobierno más conservador que jamás haya tenido Suecia.

     

    Las - un problema

    Al mismo tiempo, Magdalena Andersson dice que, por supuesto, hablará con Dadgostar. Sin embargo, mantiene su posición frente a la gran disputa entre el Partido Socialdemócrata y el Partido de Izquierda: la Ley de Protección del Empleo, Las.

    El Partido de Izquierda ha exigido anteriormente que los cambios previstos en Las se pospongan hasta el próximo mandato, a lo que Stefan Löfven se ha negado.

    Y Magdalena Andersson parece estar en la misma línea.

    - Ahí las partes tienen un acuerdo, y hay un apoyo muy amplio en el Riksdag. Yo considero que esto se hará realidad ya sea conmigo como primera ministra, o con Ulf Kristersson como primer ministro.

     

    Incierto apoyo del Partido del Centro

    Además del apoyo del Partido de Izquierda en la próxima votación de primer ministro de Suecia, Magdalena Andersson necesita el apoyo del Partido del Centro, que también ha presentado demandas para seguir apoyando al gobierno de la Socialdemocracia y del Partido Verde.  

    Se trata, entre otras demandas, de la protección de zonas costeras - y tampoco en este tema han logrado llegar a un acuerdo. 

     


    "Por supuesto que llamaré a Nooshi Dadgostar" - Magdalena Andersson (S) sobre la colaboración con el Partido de Izquierda. Foto: Pantallazo Svt.se.

     

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