Miércoles, 26 Enero 2022 | Login
Pablo Larraín: Neruda y Jackie son “antibiopics” Pablo Larraín, Git Scheynius y el Caballo de Bronce. Foto: Marisol Aliaga.

Pablo Larraín: Neruda y Jackie son “antibiopics”

A sala llena se presentó la película Neruda, de Pablo Larraín el sábado pasado, en el Festival de Cine de Estocolmo.

En un Face2Face en el cine Skandia, el cineasta recibió su Caballo de Bronce por el Premio al Cine Visionario, de manos de la jefa del festival, Git Scheynius, y conversó con el periodista Jon Asp sobre su obra cinematográfica.

Por la tarde, estuvo en la gala de premiación del festival, donde coincidió con Antonia Zegers, quien viajó a Estocolmo a recibir su Premio a la Mejor Actriz, por su rol protagónico en Los perros.

Este año, todas las miradas estuvieron puestas en el cine chileno, que sigue cosechando éxitos internacionales a nivel mundial.

 

Por: Marisol Aliaga (texto y fotos)

 

Pablo Larraín viajó, el fin de semana recién pasado, a Estocolmo, a recibir el Stockholm Visionary Award 2017 con el que fuera galardonado por el Festival de Cine de Estocolmo.

 

La ceremonia tuvo lugar el sábado pasado a las tres de la tarde en el cine Skandia, y comenzó con la interpretación de “Gracias a la vida”, de Violeta Parra, por la artista chilena radicada en Suecia, Beatriz Piñeda, acompañada por los músicos Marcelo Nuñez, en la percusión, Guto Lucena, en la flauta traversa, y Gastón Apablaza, en la guitarra.

 

Y que hizo que se nos hinchara el corazón de orgullo, a los allí presentes. Por primera vez en la historia del festival, Chile está tan bien representado.

 

Pablo Larraín conversó, en un Face2Face (coloquio) con el periodista de cine Jon Asp, y el público también tuvo la posibilidad de hacer preguntas.

 

Seguidamente, y antes de la proyección de Neruda, Git Scheynius, directora del festival, leyó la motivación y le hizo entrega del preciado galardón.

- Me siento muy honrado, "it´s very beautiful”, muchas gracias, dijo Larraín, comentando el peso del caballo de bronce (7,3 Kg) y admitiendo que le habían advertido de ello, pero que pensaba que era una broma.

 


Pablo Larraín con su premio al cine visionario. 

  

El tema de la edición número 28 del Festival Internacional de Cine de Estocolmo, fue el Cambio. Y este año la atención se centró en la cinematografía chilena, que ha pasado a ser “el nuevo México”.

 

El festival estuvo dedicado este año al actor sueco fallecido el verano pasado, Michael Nyqvist, quien trabajó en dos películas sobre Chile: El clavel negro y Colonia.

 

Por la tarde, las estrellas se reunieron en una gala de premiación conducida por la popular Alexandra Pascalidou, quien dio comienzo a la ceremonia tomando un tema de candente actualidad en Suecia: el movimiento #MeToo, que se iniciara justamente donde Pablo Larraín ha obtenido grandes logros: Hollywood.

- El cambio ya está ocurriendo. Esperamos que este sea el inicio de una nueva era de equidad global, dijo Pascalidou.

 

Al llegar el momento de Pablo Larraín de salir al escenario, la conductora le dio la bienvenida diciendo, en español: “eres un genio, eres grande”.

- Estoy muy emocionado, es un momento maravilloso para mí, y me motiva a hacer más filmes. Quiero compartir este momento con mi familia, con mis hijos, con Antonia, con quien desarrollamos juntos el arte de hacer cine. Pero especialmente quiero compartir este galardón con mi hermano, mi productor y quien siempre está detrás de mis proyectos, dijo, explicando que él y su hermano son muy unidos, y trabajan juntos desde que fundaron su empresa, Fábula.

 

Como muchos otros grandes artistas, se confiesa un “músico frustrado”. Quiso dedicarse a la música, pero la música le fue esquiva.

- No pude nunca tocar la guitarra, o el piano, ¡los profesores salían arrancando! Hasta que más tarde encontré una cámara y comencé a usarla. Invité a mi hermano a hacer una película sobre un músico. Fue mi primera película, y nadie la vio [risas]. Pero bueno, así fue que comenzamos.

 

Debe ser aburrido para Pablo Larraín, el tener que explicar en todas partes su pertenencia política, contraria a la de su familia. Aunque, según él, esto no le molesta.  

 

En esta ocasión, por la brevedad del tiempo, no ahondó más en detalles, pero en una entrevista en el diario español El Mundo, explica lo siguiente:

 

“Si un día mi hijo dice que es de derechas, me parecería incómodo, puesto que yo no lo soy, pero no podría sino apoyarle. Creo que educar con libertad es uno de los deberes de un padre. Además, es un error calificar a mi familia como una familia de derechas. Sí, mis padres lo son, pero en mi familia hay más gente. Uno de mis abuelos fue socialista y estuvo muy cercano a Salvador Allende. Es muy triste que no pudiera conocerle, porque he leído lo que escribió. Fue un periodista que entrevistó a Lenin, por ejemplo. Y el padre de mi padre, mi otro abuelo, fue demócrata-cristiano, que en Chile se considera de izquierdas. Como ve es más complicado”.

 

Cuando Alexandra Pascalidou le preguntó lo mismo, contestó:

- A pesar de que mis películas no pasaban muy bien en la visión política de mis padres, ellos están muy orgullosos de mi trabajo. Hablé con mi madre, y le conté que estaba acá, y ella me dijo: “Hijo, tienes que ser humilde”.

 

 Los premiados en la edición número 28 del Festival de Cine de Estocolmo.

 

Respecto a la audaz tarea de dar vida a uno de los personajes más grandes de la historia reciente de Chile, explicó:  

- Yo no creo que sea posible capturar la vida de una persona en un film, así es que considero que Neruda y Jackie son “antibiopics”. Tratamos de acercarnos a ellos, de captarlos con nuestros sentidos. Él es en cierto modo nuestro Bergman, alguien que describe nuestro mundo y todo lo que somos más que un historiador, pienso. Es la forma de como entendemos nuestro país y nuestra historia. Neruda es uno de nuestros poetas más fuertes, y alguien que combina la política y la poesía, algo de lo cual debería haber más, hoy en día. Ya no hay poesía en la política y puedes ver el desastre actual.

  

Neruda toma trozos de la vida del poeta, sin tratar de ser una película sobre éste. Narra lo nerudiano, el cosmos de Neruda. “Es una película sin género que acaba por tratar sobre la propia ficción y la literatura”, ha dicho Larraín.

 

Pero confiesa que no fue fácil, obviamente.

 

Y es que hay que tener agallas, para atreverse a hacer un film sobre Neruda.

- Es complicado porque es un ícono tan grande para nosotros. Entonces, lo que hicimos fue tomarnos todas las libertades que pudimos, cosa que se sintiera que era una película. Sabíamos que no podríamos capturarlo nunca, y queríamos que el público se diera cuenta de inmediato de eso. Es cinematografía, ¡no lo tomes tan en serio!

 

Respecto a mudarse a Hollywood, desecha cualquier idea al respecto.

- Vivo en Santiago. Tengo hijos, nadie se va a mudar de allí, expresó, ante la aprobación de la audiencia.

 

Y también contó que está trabajando en dos películas. Aunque no quiere repetir la experiencia anterior.  Jackie y Neruda se estrenaron casi simultáneamente, lo que calificó de “pesadilla”.

- Tengo una película en español y otra en inglés, y haré las dos, pero no al mismo tiempo, subrayó.

 

 

Pablo Larraín, Git Scheynius y el Caballo de Bronce. 

 Antonia Zegers. 

 

 

Pronto, más fotos. 

 

 

Más información:

 

Motivación del premio, que anteriormente han recibido directores como Dan Anderson, Francoise Ozon, Gus Van Sant, Roy Andersson, entre otros.

 

"El ganador del Premio Visionario de este año es un director versátil con gran precisión artística. Con una aguda mirada dirigida a la historia de Chile, Pablo Larraín, mediante destinos individuales y con alcance universal ha revelado la corrupción y la doble moral política, en varios niveles. Él ha redefinido el género de la película biográfica y amplía constantemente nuestros horizontes cinematográficos. Con siete brillantes películas a su haber, Pablo Larraín representa a una verdadera cinematografía visionaria”". 

(Traducción: Magazín Latino)

 

Cada año, el Festival de Cine de Estocolmo entrega dos premios, que se dan a conocer en una conferencia de prensa en la cual también se presenta la programación. En su versión número 28, el festival mostró 150 películas, de 60 países, entre el 8 y el 19 de noviembre.

 

El otro Caballo de Bronce (los restantes son de aluminio) Stockholm Life Time Achievement Award, le fue concedido este año a la afamada actriz británica Vanessa Redgrave, quien, a los 80 años de edad, debutó como directora, y presentó su película Sea Sorrow, que trata sobre la crisis mundial de los refugiados.

 

 


Media

About Author

Related items

  • Con ´Madres paralelas´ arranca el Festival Internacional de Cine de Estocolmo

    El miércoles pasado arrancó el Festival Internacional de Cine de Estocolmo. El tema de este año es la Maternidad, y durante la apertura se proyectó la cinta Madres paralelas, del afamado director español Pedro Almodóvar.

    - Por fin podemos reencontrarnos y compartir experiencias cinematográficas. Será un festival inolvidable, con una mezcla perfecta de interesantes debutantes y legendarios maestros, dijo Git Scheynius, directora del festival. Junto a la ministra de Cultura, Amanda Lind, inauguraró el evento cortando una cinta de celuloide, en el cine Skandia.

     

     Por: Marisol Aliaga

    Sin duda que los amantes del séptimo arte habían esperado con ansias el reencuentro en las salas de cine; el glamour, las alfombras rojas y los cara a cara con connotadas personalidades de la cinematografía internacional. El pasado miércoles, en el cine Skandia y después de dos años de emergencia sanitaria, nuevamente el público pudo disfrutar de la magia del cine, en un efervescente ambiente que casi, casi, fue lo que ha sido durante ya tres décadas.

    Y la presente edición nos trae, como es de costumbre, una gran diversidad de temas, con sus 100 películas provenientes de 48 países, y con una fuerte presencia femenina (43 por ciento).

    Penélope Cruz se luce, y es como siempre brillante, de la mano de Pedro Almodóvar, quien esta vez se refiere no solo al intrincado mundo de la psicología femenina, sino también al tema de la memoria histórica y las deudas pendientes de España con su pasado. La cinta Madres paralelas se estrena en el Filmfestival.

    Desgraciadamente (para quienes amamos el cine y el director) Almodóvar nunca ha querido – o podido - venir a Estocolmo, y esta es la increíble razón por la que – hasta la fecha - no ha sido galardonado en el festival. Sin embargo, este año envió un video de saludo a la audiencia sueca. Tal vez sea un primer paso de parte del director manchego.

     

     

    Pero quien sí visita Estocolmo es el actor Kenneth Branagh, cinco veces nominado al Oscar, quien recibe el premio Stockholm Achievement Award 2021. Este año llega al festival con su película tal vez más personal, posible ganadora de un Oscar, Belfast, que será la cinta de clausura del festival. Imperdible. Se estrena el sábado 20 de noviembre, en el cine Skandia, ocasión en la que el actor, director y guionista británico recibirá su galardón.

    Chile se hace presente una vez más en el festival, con la visita de Daniel Espinoza, y Pablo Larraín. El primero forma parte del jurado del festival y dará dos clases magistrales. El segundo presentará telemáticamente su más reciente biopic: Spencer, sobre la princesa Diana de Wales.

    En su presente edición, el festival pone el foco en México, con cintas como Users, de Natalia Almada, La Civil, de Teodora Mihai, y Prayers for the Stolen (Noche de fuego), de Tatiana Huezo. 

    El Festival de Cine de Estocolmo está constantemente levantando nuevos talentos, además de la presencia femenina. En su edición actual presenta a una ex voluntaria del festival, Nathalie Álvarez Mesén, quien ahora debuta con su film Clara Sola.

     

     
    La directora del Festival Internacional de Cine de Estocolmo, Git Scheynius, junto a la ministra de Cultura, Amanda Lind, en la apertura del festival, el miércoles pasado. Foto: Marisol Aliaga. 
     

  • Actividades culturales
     Aquí, algunos de los eventos que próximamente se llevarán a cabo en Estocolmo, además de información de actualidad para la comunidad hispanohablante:
     

     

    TEATRO/DRAMA (En sueco) 

    Enlace - haga clic 

      

     

      

     


      

    Desea dar a conocer su actividad cultural o social? Envíenos un correo electrónico a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. con copia a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

     

    Vill du dela med oss om ett event? Maila till Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. och bifoga kopia till: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

     

  • Sobre el documental “El agente topo”

    En relación con mi nota anterior, decidí contactarme con el profesor Marcello Ferrada de Noli, preguntándole si tendría tiempo para comentar la actuación de algún ex torturador en algún documental sobre espías (una pregunta en general, agregué).

    Esto es lo que me respondió:

     Por: Marcello Ferrada de Noli

    Mar y Sol, para valientes como Magazín Latino tengo todo el tiempo que no tengo. Te envío esto, pero no es un relato para flojos ni apurados. Es obligatorio no saltarse los pies de nota, o las notas de los pies –como quiera que se llame o como quiera que se olvide. Aquí está:

    I

    Lo último del Manhattan desaparece de mi vaso, para con su agilidad acostumbrada posarse en venas sonrientes. Al levantarme, la vieja poltrona de cuero me reclama con su crujido especial y depurado, sólo de ella. No es de fábrica, lo ha aprendido en sus años longevos. Leyendo mis pensamientos, como tantas veces, la poltrona me dice confortante: “No es desgaste, es experiencia”, y agrega –“Sé que volverás; alguna vez volverás. Todo vuelve”.

     

    … En el camino a mi bar bajando las escaleras de las escaleras de mi vetusta casona, su respuesta da elipses periféricas alrededor de mis recuerdos “que vienen y se van, que dejan una promesa y no vuelven nunca más”.[1] En este trayecto monótono hacia mi tarea recuperadora, [2] diviso desde una puerta abierta de la sala, la pantalla de abanicos destellantes de un encendido aparato de televisión. [3]

     

    El resplandor de colores me invita, con alguna incertidumbre, a detenerme en el marco de la puerta. Pero algo me gruñe desde mi mano, y le digo al vaso vacío que está sujeto entre dedos apurados, que espere todo lo que yo quiera. Que el capitán de mis deseos soy yo. Y entonces me vuelvo a la pantalla.

     

    Se abre el telón, emerge un león de la Metro.[4] Los títulos de la película anuncian que se documentará la vida en un convento de monjes budistas, confinado en alguna ladera del monte más alto del mundo. Por cierto más olvidada que escondida, porque a los olvidados nadie los busca. Porque nadie los necesita. Por eso no los aman. Ergo son desechables. [5]

     

    El clip de apertura del documental muestra a un monje que le llaman “hermano”, –a diferencia de los otros que se llaman entre sí “padre”. Él está faenando con calma y sosiego en un díscolo jardín de altiplanicie, que se niega a camuflarse con la nieve. Pero el predio es pequeño hacia lo casi imperceptible.

     

    La lucha corajosa del jardín por mantener su presencia, a lo menos como isla en un océano de piedras, no se nota en el horizonte de montañas.

     

    Las flores silvestres aparecen y desaparecen entre ranuras dejadas al olvido por las piedras. Su vida es fugaz, pero no por destino, sino por circunstancia.

     

    El opaco gris de las serranías, o el blanco inmutable de las altas cordilleras formadas por rocas hipermultimilenarias, es tan inconmovible como la clase conservadora. Liberalismo incluido.

     

    La montaña no va hacia Mahoma, pero Mahoma no alcanza a su cima. Para edificar un jardín de flores de igualdad y de libertad y de fraternidad, la solución es demolerla. [6][7]

     

    Volviendo al referido documental –que en honor de la diafanidad dejo en claro que lo acabo de inventar desde la pé hasta la pá– el hermano del convento de monjes aparece allí con un semblante calmo, o resignado. Su mirada apacible parece significar en parte gratitud a las flores que le dejan que él las riegue, en parte un temor sobre que él estaría viviendo un sueño.

     

    “¿Merece mi conciencia este descanso”? se pregunta el hermano.

     

    Independiente de la moral de cada humano, la memoria de hechos implacables es cruel en persistencia, y veloz en su recuerdo.

     

    La memoria del hermano contesta entonces en silencio a sus pensamientos secretos:

     

    “Es cierto, fui un torturador. Es cierto, un torturador es peor que un verdugo de cadalso”.

     

    I I

     

    El verdugo mata de un golpe de hacha, en un segundo. Y de ese instante micro milésimo, el último recuerdo del ejecutado será el de un impacto intenso, un dolor de choque agudo, y que en el mismo segundo le evita el pensar la incertidumbre de lo que pasará después. Ha caído muerto.

     

    El torturador, en cambio, es el repetidor de un fusilamiento simulado. La amenaza de muerte seguida de la experiencia de una muerte ipso facto inexistente. Cada vez que hemos recibido la tortura, junto con el dolor intenso, o intensísimo –como en el caso de “la maquinita”– [8] pensamos al unísono cuanto durará, si el dolor nos matará, si no sobreviremos cuando el dolor termine, o si sobreviviremos para soportarlo una vez más.

     

    En la conducta del torturador un fuerte componente sádico no puede ser excluido. Si aquel sadismo corresponde a un diagnóstico psiquiátrico, no es algo que desaparece entre sesión y sesión, entre víctima y víctima, entre al servicio de gobiernos tras gobiernos, entre los pasares de los años y años.

     

    Si en vez, la conducta del torturador fue hecha con una pistola encañonada sobre su espalda, podría esgrimir la razón sin razón de sobrevida de “o lo hacía o me mataban”.

     

    Si en vez, la conducta puntual de ejercer tortura corresponde a las órdenes impartidas por un gobierno sádico, entonces la responsabilidad moral es compartida entre torturadores, jefes de servicio, políticos envueltos, periodistas callando, diarios protegiendo, público conociendo y al mismo tiempo ignorando.

     

    ¿Y, por lo demás, habría alguna diferencia entre gobiernos torturadores de derecha y gobiernos torturadores de izquierda?

     

    Los derechos humanos establecidos y oficiales deberían responder enfáticamente: NO, y con mayúsculas –Pero no lo hacen, ni con minúsculas.

     

    Los humanos sin derechos, pero con la ética sujetando sus espaldas, pudieran agregar con su conciencia y experiencia: “Un gobierno que tortura no puede ser de Izquierda. La verdadera Izquierda somos nosotros, los torturados, los desaparecidos, los cientos aún detenidos luego de la rebelión de octubre 2019” –Pero no lo hacen. Ni por casualidad.

     

    En fin, si en vez, la conducta del ex torturador es todo lo anterior en parte o combinado, o nada de aquello, y si además fuese cierto que existe aquel Dios, existiría [9] el que perdona nuestros pecados, y nos redime, y nos vaticina “de los arrepentidos será el reino de los cielos”, entonces habría una esperanza para el patético ex torturador.

     

    Y un camino seguro al reino de los arrepentimientos pasa por entrar a un convento. Aquel convencido arrepentido renuncia a su vida de vida, y se dispone por los años que le quedan a esperar el veredicto de su muerte.

     

    III

     

    El hermano jardinero levanta su rostro arrugado por sus años ancianos. En el surco de su arruga del pómulo izquierdo se resbala una lágrima.  Ella le dice:

     

    “Te creo, porque has demostrado con los hechos que estás arrepentido. Pero no son nosotras, tus propias lágrimas, las que podrán darte la absolución que anhelas. Son las almas de los cuerpos que torturaste, los hombres y mujeres que quizás ayudaste a matar, aunque hayan quedado con vida. Y las de sus sobrevivientes esposas, hijos, camaradas, causas, destinos… sólo para comenzar la lista.”

     

    Por eso, finalmente, mi respuesta será condicional, sin ser agnóstica:

     

    El actor protagonista del documental que me preguntas no está en un convento –como en el caso imaginado de ese “hermano” que inventé en este relato.

     

    El ex torturador a que te refieres ¿sería aquel que torturó bajo las órdenes de más de un gobierno, y continua su vida ufana paseándose ida y vuelta en las avenidas cosmopolitas de Santiago?

     

    En ese caso, aquel ex torturador, o sea el protagonista del documental que tú refieres, estaría usufructuando de una fama que es una fama malévola.

     

    El director del documental, y su productor, y la compañía supongo capitalista-con-afán-de-lucro que se afana en distribuir la película, estarían usufructuando de un sensacionalismo que impugna tanto el sentido común de todos, como el particular de los torturados. Que ofende tanto a la moral de cualquier sociedad del mundo, como a la más especial, que es la que representa Chile con su Concertación desconcertante.

     

    Chile, mi querido Chile, con su pinochetismo sobreviviente sin –por el momento– estatuas de Pinochet.

     

    IV

     

    En tu mensaje me dices que Javier Rebolledo habla sobre lo mismo que he dicho yo “sobre la tortura y las escuelas sobre esta. De todas esas barbaridades… Por eso quiero saber tu opinión”.

     

    Pero no sé si me preguntas una opinión en mi rol de silvestre opinador, o como ex torturado, o como autor del libro de 1996 en el Instituto Karolinska, ese de estrés postraumático entre víctimas de tortura, que comentamos una vez, hace tiempo. Y además no soy experto en documentales cinematográficos, etc. 

     

    Por eso elijo responderte en forma simple, factual y llana, como debería hacerlo un doctor en medicina cualquiera, desde la psiquiatría (la que es la ciencia popularmente definida no sólo como la “dedicada al estudio de los trastornos mentales de origen genético o neurológico”, sino también “asegurar la autonomía y la adaptación del individuo a las condiciones de su existencia”):

     

    Desde la perspectiva de la psiquiatría social, el problema es cómo una sociedad, para ser considerada adaptada, puede normalizar sus procesos de episódica ignominia histórica, convirtiéndolos en algo del pasado, y en una lección profiláctica para su presente y futuro.

     

    Una sociedad, cuyos gobiernos autollamados y embaucadamente reconocidos en la comunidad nacional e internacional como de izquierda; una sociedad que permite la perduración de torturas a personas reconocidas como de izquierda en esa misma comunidad nacional e internacional. Esa sociedad está enferma.

     

    Y los pueblos que la soportan, en vez de echar a patadas a esos políticos del poder, navegan sin saberlo en aguas de olas terribles, y se marean terriblemente confundidos, y además a la deriva sin compás.

     

    Pueblos sin compás político, pero al menos con uno moral, conservan la esperanza.

     

    Pueblos sin compás ni político ni moral, conservan su derrota.

     

    V

     

    He vuelto a mi poltrona de cuero centenario y desgarrado. Me pregunta por qué tengo pena. Le respondo simplemente, “Me dicen que así es la vida”. Y yo a veces no logro comprenderla.»

     

    Marcello Ferrada de Noli

     

    NOTAS


    [1] Farewell, Pablo Neruda

    [2] Debería decir solamente trayecto. Todo trayecto que hacemos más de mil veces en viajes sin retorno es sinónimo de monótono.

    [3] En Suecia –pueblo cuyo humor es, podría decirse, una mezcla de ‘humor inglés’ de clase noble empobrecida hasta el límite de lo inexistente, y de trabajador de la Vega los lunes por la mañana– este aparato se denomina “dumburken” (la caja boba).

    [4] Metro Goldwyn Mayer. No sé si todavía existe.

    [5] Me refiero a las víctimas ancianas de la pandemia en Suecia, aquellos que mueren sin proporcióneseles oxígeno, o que se les niega acceso a tratamientos intensivos, aduciendo su longeva edad o sus enfermedades de viejos. No por casualidad la mayoría de estas provienen de su soledad en compañía en las casas para ancianos.

    [6] ¿Cómo se llamaba el título original que colocamos a la Tesis Político-Militar de 1965? Se llamaba “Por la boca de los cañones a la conquista del poder”. El título duró solamente una mañana, tuvimos que transarlo por “A la conquista del poder por la vía insurreccional”. El resultado fue otra efímera rosa silvestre entre la sociedad de las piedras, y que ni siquiera la dejaron alcanzar el estadio de botón. No deberíamos haberle cambiado el título al proyecto original.

    [7] Miguel Enríquez, Marco Antonio Enríquez, Marcello Ferrada de Noli, “La Conquista de Poder por la Vía Insurreccional”. Documentos del Congreso de Fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, septiembre 1965.

    [8] Cuando me torturaron por primera vez, allá por agosto de 1969 (en el cuartel de la Prefectura de Investigaciones de calle Las Heras, en Concepción –por los detectives de la Policía Política– un día y una noche antes de pasarme incomunicado a la Cárcel de Concepción), el magneto usado como instrumento de tortura, que de acuerdo con el autor Javier Rebolledo hoy se describe en Chile como “la lora”, lo llamaban entonces “la maquinita”. (Se lo escuché a Javier en https://www.youtube.com/watch?v=RAmZz_snDWI&t=228s ).

    [9] De lo que yo, a lo mismo que en el argumento de Bertrand Russel, no estoy ni remotamente convencido.

     


    A la izquierda, el presidente de los doctores suecos por los DDHH diserta en el Club Suizo de la Prensa. Ginebra,17-11-2017. A la derecha, foto del Diario Color de Concepción (5-10-1973) tomada en Isla Quiriquina, con leyenda: “Ex Profesor de Filosofía de la Universidad de la U de Chile No se acercó a los periodistas”. Fotos: Privadas. Montaje: Marcela Elofsson.

     

News Letter

Inscríbase a nuestro servicio de News Letter

  

Magazín Latino te informa en español