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La primera víctima de la guerra mediática es la verdad Marcello Ferrada de Noli, Dr. en Medicina y Psiquiatría, Profesor Emérito de Epidemiología. Pantallazo de SvD.

La primera víctima de la guerra mediática es la verdad

El matutino SvD publicó el 19 de marzo el artículo Los problemas de Astra – un sueño dorado para las fábricas de trolles rusos (*), en el que plantea que Rusia dirige una campaña de desinformación contra la vacuna de AstraZeneca. Y que uno de sus aliados en esta maniobra sería el profesor emérito en epidemiología, Marcello Ferrada de Noli.

El medio se contactó con el profesor Ferrada, quien concedió una entrevista vía por e-mail. Pero de las extensas respuestas del epidemiólogo, SvD publica solamente una frase y un tuit suyo, tergiversado. Y la imagen de un mono con bata blanca y una jeringuilla en la mano. ¿Dónde quedó la ética periodística de Svenska Dagbladet?

 

 Por: Marisol Aliaga

 

“Lo mejor es tener un medio propio” me aconsejó, hace muchos años atrás, el legendario periodista chileno Mario Gómez López.

Sin embargo, frente a los medios de masas establecidos, los medios independientes somos un David frente a un Goliat.

Una excepción podría ser la publicación The Indicter, cuyo editor en jefe es el mismo profesor Ferrada de Noli, que cuenta con más de medio millón de visitas, de acuerdo a las estadísticas publicadas. 

La libertad de expresión en Suecia dice estar a un nivel muy alto. En la práctica no es tan así, los grandes monopolios, como en nuestros países, controlan la gran mayoría, sino todo el flujo mediático en el país.  Fuera de eso, la pandemia dejó en evidencia que el llamado Public Service que se supone debe ser totalmente independiente - muchas veces se comporta solo como un megáfono del poder.

“No existe el periodista imparcial”, decía Stieg Larsson. Tenía toda la razón, el creer otra cosa es ingenuidad. Pero sí existe la ética periodística, el rigor, el esforzarse en llegar a la verdad. Y aquí se me vino a la mente la expresión tan consagrada de que “La primera víctima de la guerra es la verdad”, y también la guerra mediática, donde se aplican las mismas expresiones de “ofensiva” “francotiradores”, “estar bajo ataque” etc.   

Dagens Nyheter publicó el 2013 la editorial Bienvenido a Skellefteå, Polygono. Les escribí informándoles que "Polígono" no era un pueblo, sino un sector de la ciudad de Arica. Les envié incluso un documento que me enviaron desde allá que lo acreditaba. El autor me dio las gracias. Y no cambió nada. Durante un tiempo les recordé el error en la sección comentarios, de su sitio en la web. Más tarde los borraron todos y la nota mantiene su titular.

Con Svenska Dagbladet he tenido algunos encontrones, por las publicaciones de Mauricio Rojas. El editor respondió a mis quejas diciendo que “sabía que era una persona controversial”, y punto. Afortunadamente cuando éste hizo una fugaz pasada por el Ministerio de las Culturas en Chile, pudimos comprobar que había mentido, entre otras cosas respecto a su militancia en el MIR.

Este caso se me vino nuevamente a la mente, al leer el artículo titulado en un principio Los problemas de Astra – un sueño dorado para las fábricas de trolles rusos, y también la sensación de impotencia al sentir que yo tengo la razón, pero ellos el poder. Porque la primera reacción que tengo, al leer el difamatorio artículo, es contactarme con el diario y preguntarles en qué se basan para emitir esas burdas acusaciones. Para recordarles su falta de ética profesional. ¿Pero ganaría algo? Basándome en la experiencia empírica sobre el actuar de SvD, nada.

 

Contexto:

El programa de vacunación contra la covid-19 en Europa va lento, por no decir que ha sido un fracaso. La gran mayoría de países no han vacunado a su población en la medida que habían planeado, y los problemas por falta de vacunas han causado gran frustración, desde los ciudadanos de a pie, hasta las más altas esferas en la Unión Europea. Paralelamente con este problema, han surgido otros, como las implicaciones geopolíticas de la vacunación. La información que llega a los ciudadanos está sesgada e influenciada por los medios de cada país y este y oeste se acusan mutuamente de desprestigiar sus vacunas.

La vacuna de AstraZeneca contra la covid-19  ha sufrido una serie de reveses que en las últimas semanas han ido en aumento. Varios países europeos suspendieron la vacunación con el suero de la empresa británica-sueca luego de muertes asociadas a la inoculación. Más tarde, algunos países la reanudaron, otros no. La Agencia de Salud Pública en Suecia decidió, el jueves, administrarla solamente a los mayores de 65 años, cuando hasta hace poco había desaconsejado su administración para personas justamente en este rango etáreo. Esto ha llevado a que algunos mayores se sienten como conejillos de Indias.  

En este contexto de dudas e incertidumbres sobre la vacuna de AstraZeneca, un periodista del matutino sueco Svenska Dagbladet se contacta con el Profesor Marcello Ferrada de Noli, y le solicita una entrevista. Más tarde, Mattias Magnusson escribe:

“SvD se comunica con el profesor por teléfono desde Italia. A Marcello Ferrada de Noli le gusta hablar, pero prefiere responder preguntas por correo electrónico”.

Como si fuera algo extraño que el entrevistado responda las preguntas por mail. Prácticamente todas las entrevistas, y sobre todo con las autoridades suecas se hacen via mail.

Agrega que el profesor Ferrada niega estar siendo utilizado con fines propagandísticos rusos, pero que “los medios suecos le llevan la contraria”. Y cita al profesor, con la frase:

“´La principal preocupación de todos los periodistas honestos como Ud. debería ser el contenido de lo que digo y con qué evidencia científica se basa. No donde finalmente se publicaron o difundieron mis opiniones´, escribe el profesor”.

Vale decir, una entrevista por correo electrónico que se extiende por tres días y que comprende al menos nueve preguntas y respuestas, donde el profesor Ferrada aclara pacientemente y con lujo de explicaciones las contra preguntas del reportero, se condensa en una sola frase.

Y de los miles de tuits del del profesor en Twitter, Magnusson elige uno solo, lo tergiversa y dice que lo que afirma el profesor “muy bien podría venir de una fábrica de trolles rusos”. ¿Y qué pruebas da? Ninguna. Ni un solo enlace a fuentes, ni siquiera a fuentes tan amarillentas como su nota.

En lugar, cita a un jefe de la Agencia de Contingencias Civiles de Suecia (MSB), Mikael Tuvesson (el diario escribe, erróneamente, Tufvesson) cinco veces directamente y otras tantas, indirectamente. "El año pasado se trató mucho de la covid-19 y la estrategia sueca. En otoño, empezaron a aparecer las vacunas. Los problemas que preocupan a la gente son los que se utilizan. En este momento, la vacuna es la herramienta", dice Tuvesson, en el artículo. 

Vale decir, Svenska Dagbladet contacta a un experto en epidemiología en Bérgamo, Italia, para una entrevista. Pero en lugar de citar las preguntas y respuestas del extenso material que obtiene - desde una de las primeras ciudades en el mundo afectadas por la covid-19, por lo tanto, interesante para cualquier periodista realmente interesado en el tema - publica un artículo difamatorio donde, tomando afirmaciones de otra persona, presenta al entrevistado como un “troll” que está a las órdenes de la propaganda rusa

Yo me pregunto, en la soledad de mi cuarentena, como periodista independiente y directora de un modesto medio alternativo, ¿haría yo una cosa así?

Me respondo:

En el ejercicio de mi profesión he hecho innumerables entrevistas, muchas veces a personas que nunca pensé llegar a conocer. Pero una cosa ha tenido siempre la mayor importancia: el respeto al entrevistado. Como periodista es necesario tener en cuenta algo: el entrevistado deposita en uno toda su confianza, yo estoy ocupando su tiempo, y de mí depende el ser capaz de transcribir lo mejor posible lo que éste me quiere decir. Se trata de ética profesional y de algo que seguramente se tiene o no se tiene. Así de simple.

Al parecer el articulista de Svenska Dagbladet carece de esta brújula moral.

 

(*) La nota se tituló así en un principio. Después cambió de titular dos veces, desde: "Los problemas de Astra – un sueño dorado para las fábricas de trolles rusos", pasando por: "El nuevo problema de AstraZeneca es el sueño dorado de los desinformadores", hasta, el titular final, más sobrio: "¿Quién tiene fuerzas para ser crítico y controlar las fuentes, a un año después de la pandemia?".

 

 

Notas al margen:

El profesor Marcello Ferrada de Noli publicó un extenso artículo en el medio que dirige, The Indicter, donde reproduce en su totalidad el texto enviado a Mattias Magnusson. Como esta nota está en inglés, no ha sido posible para Magazín Latino publicar aún su contenido (espero hacerlo más adelante). No obstante, el lector interesado puede acceder a esta en el enlace.

Del extenso artículo podemos incluir, no obstante, algunos párrafos, como:

“Algunas cosas sobre mí, a las que se hace referencia en el artículo de SvD, no solo son completamente difamatorias sino también completamente falsas. La información de Magnusson sobre lo que le habría respondido durante la entrevista - que afortunadamente fue registrada vía e-mail - no se corresponde con lo que realmente le dije y le expliqué”, explica el profesor Ferrada.

“De los mil tweets y los artículos que he publicado sobre el tema, a partir de una respuesta de entrevista detallada de 13 páginas y la información que envié a SvD, el periodista elige seleccionar un renglón de un tuit (y también distorsionar su significado) y hacerla representativa de una historia sobre desinformación y propaganda rusa. Esto no es solo un fracaso estadístico (en términos de selección representativa) sino también muy poco ético en términos de práctica profesional y / o periodística.”

El profesor expresa además que ha cursado una demanda a la entidad que se encarga de examinar las infracciones de parte de los medios de comunicación.

Otro párrafo que nos gustaría añadir a la nota tiene relación con algo que Marcello Ferrada nombra al final de su artículo, de cuando él quiso ayudar a los adultos mayores de la localidad donde actualmente reside, Bérgamo, conocido por ser el epicentro de la pandemia. Algo que ha sido citado por medios internacionales, y más recientemente en este – enlace.

“Hoy, 19 de marzo de 2021, más de tres meses después de mi iniciativa, que pudo haber resultado en la vacunación de todos los ancianos en la población de la ciudad afectada por la pandemia, solo menos de la mitad de los ancianos sobrevivientes han podido vacunarse. debido a la accesibilidad y distribución provocada por los fabricantes", escribe el Dr. Ferrada en The Indicter.

Seguramente Mattias Magnusson no sabe, porque nunca lo averiguó, que el Profesor Ferrada, en diciembre del año pasado, al ver la devastación en la ciudad de Bérgamo, llegó a la conclusión de que la mejor manera de ayudar a sus vecinos de la localidad del norte de Italia era adquirir una vacuna. Y luego de examinar la evidencia científica, la elección recayó en Sputnik V. La vacuna rusa, ha sido vilipendiada por los medios europeos, sin embargo, hoy se perfila como una alternativa segura, y se ha anunciado que incluso hay planes de iniciar su producción en Suecia.

Hoy, 19 de marzo de 2021, más de tres meses después de mi iniciativa, que pudo haber resultado en la vacunación de todos los ancianos en la población de la ciudad afectada por la pandemia, solo menos de la mitad de los ancianos sobrevivientes han podido vacunarse. debido a la accesibilidad y distribución provocada por los fabricantes.”

Sus palabras son un fiel reflejo de la necesidad que existe de dejar las ideologías y las razones geopolíticas de lado, frente a un enemigo en común, y de preocuparse, en cambio, de la salud de los ciudadanos.

 


Marcello Ferrada de Noli, Dr. en Medicina y Psiquiatría, Profesor Emérito de Epidemiología. Pantallazo de SvD. 


Svenska Dagbladet ilustra su nota con un meme. Foto: Pantallazo, portal del matutino Svenska Dagbladet. 

 


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  • Por qué los grandes líderes mundiales no aceptaron la invitación de Löfven al Foro contra el antisemitismo

    Líderes europeos, expertos y sobrevivientes del Holocausto participaron este miércoles en el Foro Internacional sobre la Memoria del Holocausto, en Malmö, invitados por el primer ministro Stefan Löfven.

    Sin embargo, los grandes líderes mundiales brillaron por su ausencia. El columnista de Dagens Nyheter Ingmar Nevéus, reflexiona sobre el porqué de esto.

     

     Fuente: Dagens Nyheter. 13-10-2021

     

    Se invitó a los principales líderes del mundo - pero casi ninguno asistió.

    Un encuentro en el que todos tienen el mismo mensaje no da la oportunidad de brillar a pesos pesados como Putin y Macron. Es por eso que Stefan Löfven tuvo la compañía de un equipo político B, en el Foro de Malmö contra el antisemitismo.

    Este es un artículo de opinión. El autor es responsable del análisis y puntos de vista del texto.

     

    En la exhibición del Foro de Malmö, la historia oscura de Europa cobra vida.

    Aquí está uno de los autobuses blancos suecos que rescataron a miles de prisioneros de los campos de concentración alemanes.

    Aquí hay testimonios de la última generación de sobrevivientes del Holocausto. Entre otros, el sueco Tobias Rawet, de cuya historia los visitantes pueden participar gracias a la inteligencia artificial – similares a los "asistentes" de voz de los celulares. Si uno le pregunta cómo fue llegar al campo de concentración de Ravensbrück, la respuesta del octogenario (85) llega en una pantalla grande:

    - Obligaron a las madres de todos nosotros a desnudarse, y les raparon el pelo de la cabeza y de otros lugares. Muchas nunca habían estado desnudas ni siquiera para su propia familia. Fue una humillación increíble.

    Tobias Rawet y varios otros supervivientes estuvieron también presentes físicamente en Malmö, junto con políticos de unos cincuenta países y representantes de organizaciones judías y romaníes.

    Pero los nombres más pesados brillaron con su ausencia.

    Muchos esperaron hasta el final que el foro tuviera la atención internacional que solo pueden dar los nombres realmente pesados. Como el encuentro de Göran Persson en Estocolmo, hace 21 años atrás, cuando participaron los políticos más connotados de Israel y la mayoría de los países europeos.

    Rumores no confirmados habían estado circulando en el aire antes de la conferencia.

    ¿Quizás el presidente ruso Vladimir Putin aparecería de todos modos? Eventualmente algún representante estadounidense importante. Posiblemente el francés Emmanuel Macron o, al menos, la presidenta de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen.

    Pero no.

    Por supuesto, un puñado de pequeños países europeos envió a sus presidentes. Ucrania, Albania y Estonia participaron con los primeros ministros. Pero ni siquiera la camarada de partido de Stefan Löfven, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, consideró que valía la pena hacer el viaje de 39 minutos en tren, a través del estrecho de Öresund.

    En cambio, Dinamarca envió a su ministro de Justicia. Noruega participó con un embajador. Macron, von der Leyen y el canciller de Estados Unidos, Antony Blinken, contribuyeron con mensajes de video pregrabados. Así como el presidente israelí, Isaac Herzog.

    La ministra de Relaciones Exteriores Ann Linde (S) culpa a la pandemia del corona por la baja convocatoria, y dice que muchos jefes de estado y de gobiernos aún no han comenzado a viajar al extranjero.

    Esto puede ser cierto en algunos casos aislados.

    Pero las muchas excusas no son un efecto pandémico. Más bien, se trata de la necesidad de los altos políticos de brillar en el gran escenario, de mostrarse como estadistas ante la audiencia local. Un foro donde todos vienen con el mismo mensaje no cumple esa función.

    Todos están de acuerdo en que se debe preservar la memoria del Holocausto, que debemos hacer todo lo posible para que no se repita nunca nada similar. Que la educación es una parte central de esto, y que se debe poner fin a la retórica del odio en las redes sociales.

    Esto fue formulado con énfasis y compromiso por muchos participantes.

    Al mismo tiempo, un foro como este no da mucho espacio a los temas más difíciles, aquellos en los que no todos están de acuerdo.

    Como dónde está la línea divisoria entre el antisemitismo y la crítica al estado de Israel. O en qué círculos el antisemitismo tiene hoy su principal caldo de cultivo - entre los extremistas de derecha o los islamistas radicales.

    Muchos oradores enfatizaron que el antisemitismo está en aumento, incluido el euroministro de Alemania, Michael Roth. El hecho de que el prejuicio contra los judíos esté floreciendo en Europa también fue confirmado por una encuesta de opinión esta semana.

    Sin embargo, los representantes de muchos países optaron por culpar o por presumir sobre lo mucho que hacen, en lugar de abordar sus propios problemas.

    El ministro polaco de Cultura, Piotr Glinski, hizo hincapié en los museos anunciados sobre los campos de concentración alemanes, pero, por supuesto, no dijo nada sobre la criticada ley del Holocausto de hace unos años, cuando el gobierno polaco quería condenar a prisión a cualquiera que afirmara que un solo polaco había ayudado a los alemanes durante el genocidio.

    De la misma forma, Antony Blinken eligió en su discurso grabado destacar el millón de subvenciones que Estados Unidos ha distribuido para frenar la retórica del odio.Por supuesto, no mencionó nada de que altos representantes de su propio partido Demócrata han sido acusados recientemente de fomentar el antisemitismo.

    De manera similar, el representante de Rusia, Konstantin Kosachev, no habló sobre la nueva interpretación de la historia durante los últimos años, en los que Putin "olvida" que la Unión Soviética fue el principal aliado de Hitler durante los dos primeros años de la guerra.

    En su discurso, Stefan Löfven se refirió al hecho de que fue por iniciativa sueca que los nazis tuvieran una "J" estampada en los pasaportes de los judíos alemanes -  porque Suecia no quería acogerlos:

    - La historia del Holocausto no es un lugar para la autoglorificación o el prestigio nacional. No hay lugar para negaciones o distorsiones, dijo el primer ministro.

    Fue un excepcional momento de autocrítica, durante el foro.

     

     
    El primer ministro sueco, Stefan Löfven, se dirige a los asistentes al Foro Internacional sobre la Memoria del Holocausto, en Malmö. Foto: Ninni Andersson/Government offices of Sweden

     

  • Tim, de tres años, será expulsado a Nigeria completamente solo

    El pequeño Tim ha vivido en Suecia durante toda su vida y no tiene familiares que puedan encargarse de él en Nigeria. A pesar de esto, las autoridades migratorias han resuelto expulsarlo a este país.   

    - El bienestar de los niños no es una razón suficiente para otorgar un permiso de residencia, dice Carl Bexelius, director de Migraciones. Sostiene que Tim “no tiene razones suficientes para permanecer en Suecia”.

    Más de cien mil personas han firmado una petición para revocar la resolución de la Dirección Nacional de Migraciones.

     Por: Magazín Latino

    - Yo no puedo entender que se considere por el bien del niño [el enviarlo solo a Nigeria], cuando él tiene su seguridad aquí, en el seno de una familia que lo ama, dice al diario Dagens Nyheter la madre adoptiva de Tim [nombre fingido], Sandra Persson.

    La familia vive en una finca en las afueras de Brösarp. Tim tenía cuatro meses cuando lo acpgieron. A los 11 días de nacer, el servicio social se hizo cargo de él. Su madre padecía de problemas mentales que la incapacitaban para la maternidad.

    Sandra es la única madre que conoce. El esposo de ella, Viktor, su padre, y los hijos de ambos, de 6 y 9 años, sus hermanos.

    - Tim es parte de la familia. Nuestros hijos biológicos lo consideran su propio hermano y él hace nos acompaña en todo. Vamos a reuniones familiares, celebramos la Navidad y vacacionamos en la casa rodante, dice Sandra, en entrevista con Dagens Nyheter.

    La pareja sabía que Tim corría el riesgo de ser expulsado a Nigeria, pero el hecho de que un niño pudiera ser expulsado del país, ¿quién lo creería?

    - Tal vez fuimos un poco ingenuos. Sabíamos que podrían negarle el permiso de residencia, pero pensamos que era muy pequeño como para ser expulsado. Él tiene su vínculo con nosotros, y su madre no pudo cuidarlo, las autoridades suecas lo habían constatado.


    Tim junto a su madre adoptiva, Sandra Persson, en la finca en Brösarp. Foto: DN.se.

    Tim nació en Suecia, en la maternidad de Helsinborg, el otoño de 2018. Su madre emigró desde Nigeria y pidió asilo, el que le fue negado. El padre es desconocido. A los 11 días de vida y de acuerdo con la Ley de Atención al Menor, autoridades sociales se hicieron cargo de él. Su madre padece una enfermedad mental, y las autoridades sociales constatan que las "deficiencias en la atención conllevan un riesgo importante" para la salud y el desarrollo de Tim.

    Por intermedio de la hermana de Viktor, él y Sandra se enteran de la existencia del pequeño, y manifiestan el deseo de acogerlo. Las autoridades comienzan entonces una investigación sobre la familia, y a los cuatro meses, Tim queda al cuidado de ellos.

    - Tim tiene una crianza segura que todo niño debe tener. Tiene comida, tiene amor, y le gusta que lo bañen. Se ha hecho de amigos, va al preescolar y le encanta jugar con sus hermanos. Le gusta montarse en el carrito detrás de la cortadora de césped, atrapa caracoles y construye casitas para ellos. Y piensa que las figuras de juguete de Babblarna son lo máximo en la vida, dice Sandra Persson.

    Junto a su marido inicia los trámites necesarios para regularizar la situación de Tim en el país, y después de un año y medio de espera, llega la resolución. Pero es como un balde de agua fría. Las autoridades migratorias rechazan la solicitud de residencia permanente: el niño será expulsado.

    Ambos apelan de inmediato, pero el Tribunal de Migraciones corrobora la línea de la Dirección Nacional de Migraciones. A pesar de que el representante legal de la familia declarara que la madre de Tim no estaba capacitada para cuidarlo. "Que lo dejen solo con ella es un peligro directo para su vida", escribe en la apelación.

    Tampoco pesa la declaración del tío de Tim, quien tiene residencia en Suecia, es casado y tiene cuatro hijos, primos hermanos del niño, con quienes éste tiene una afectuosa relación. Según el tío, en Nigeria Tim corre el riesgo evidente de ser estigmatizado porque no tiene padre. Por lo tanto, la familia no querría cuidarlo.

    Pero el Tribunal de Migraciones concluye que esos argumentos son "rebuscados". Y considera que no hay razones suficientes que demuestren que existe una amenaza contra el niño.

    Los padres adoptivos no están de acuerdo con las razones del tribunal.

    - El único de la familia biológica que ha mostrado interés en Tim es su tío que vive en Suecia. Es imposible que creamos que su madre o sus familiares se encargarían de él. Lo que quedaría es un orfanato en Nigeria. ¿Pero cómo se puede equiparar el vivir en una familia en la que recibe amor y con la cual tiene todo su apego desde que era un bebé? ¿Cómo se las arreglará allí? se pregunta Sandra Persson.

    Cuando Tim tenía cinco meses, la oficina del Social gestionó un encuentro con su madre biológica. La primera desde que las autoridades se encargaron del niño.

    En esa ocasión, la madre no demostró interés alguno en su hijo.

    - Durante la reunión, ella no lo mira ni una sola vez. Al contrario, dice que no quiere saber nada de él. Es horrible, dice Sandra Persson.

    Después de este encuentro, a la madre se le prohíbe visitar a Tim. Tampoco ha hecho intentos de contactarse con la familia adoptiva, y en 2020, fue deportada a Nigeria, país al cual ahora las autoridades quieren expulsar al niño.

    Suecia suscribió a la Convención Internacional sobre los Derechos de los Niños, comprometiéndose con esto a velar por la seguridad de los niños. No obstante, en casos como el de Tim, pareciera no respetarse.

    No obstante, Carl Bexelius, director de Migraciones. sostiene que en este tipo de asuntos hay dos dimensiones que se contraponen entre sí: Una es el que tiene que ver con los derechos del niño, y la otra es la migración controlada y los requisitos para obtener un permiso de residencia.

    - Estas son diferentes partes de la legislación que se contraponen entre sí y luego nos adentramos en qué perspectiva debería ser primordial. El hecho de que se deba tener en cuenta la Convención sobre los Derechos del Niño no es motivo suficiente para poder otorgar un permiso de residencia, declara a Dagens Nyheter. 

    Y agrega: 

    - La Ley de Extranjería regula a quién se le puede otorgar un permiso de residencia y, en el marco de esa ley, se debe tener en cuenta el el bienestar del niño, pero este no es el único aspecto que debe tenerse en cuenta en todas las medidas relativas a la legislación migratoria. 

    La familia adoptiva de Tim, por su parte, solicitó la ayuda de la organización "Brinn för barnen" (Ayudemos a los niños). Esta organización ayuda a defender los derechos de los niños. Se formó después del debate ocasionado por el caso de la pequeña Esmeralda, víctima fatal del maltrato infantil. 

    - Como en varios casos anteriores, el Tribunal de Migraciones no ha tenido en cuenta el bien del niño, en la resolución sobre Tim. No se basa en la Convención sobre los Derechos del Niño, que es ley en Suecia, actualmente. De acuerdo tanto con la Convención sobre los Derechos del Niño como con la Convención Europea, los menores deben tener derecho a la protección de su vida familiar con su hogar de acogida, vale decir, no deben ser separados de sus padres adoptivos y hermanos en estas familias. dice Jessica Ivarsson, presidenta de "Brinn för barnen".

    Hasta la fecha la organización ha reunido más de 113.000 firmas, exigiendo que se respeten los derechos de Tim y que no sea expulsado del país.

    Enlace a la petición (haga clic), que al final dice:

    ¡Necesito tu ayuda! Por favor, ayúdenme a quedarme aquí, a seguir viviendo con seguridad y a seguir desarrollándome como un ciudadano sueco responsable con un futuro brillante. Ayúdame a sobrevivir.

    ❤ - YO, EL PEQUEÑO - ❤ 

     


    Foto: "Brinn för barnen" (Ayudemos a los niños). La organización ayuda a defender los derechos de los niños, y se formó después del debate ocasionado por el caso de la pequeña Esmeralda, víctima fatal del maltrato infantil. 

  • 11 de septiembre de 1973 - Una fecha para Nunca Más

    “Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina”, escribe la psicóloga y escritora Thamar Álvarez Vega. ¿Cómo vivieron los niños ese día fatídico en la historia de Chile? La autora nos comparte su experiencia y nos recuerda la importancia de la memoria histórica.

     

     Por: Thamar Álvarez Vega

     

    Hoy, 11 de septiembre, se conmemora uno de los eventos más duros, crueles y sanguinarios de la Historia de Chile. Pues se cumplen exactamente 48 años del golpe de Estado de 1973. Tengo claro que serán muchos los que rememoren este día desde su visión como militantes, simpatizantes, colaboradores, participantes o, simplemente, ciudadanos de a pie de la época de la UP y del gobierno del presidente Salvador Allende.

    Yo rememoraré ese día y los subsiguientes - previos al exilio de mi familia- desde la perspectiva de la persona que era entonces. Una niña de 8 años a quien el golpe de Estado alcanzó en su casa, en el seno de una familia de izquierdas, con abuelos, padres, tías y tíos militantes del PC y el MIR.


    Salvador Allende durante su campaña presidencial, con a los abuelos de la autora: Luis (a la derecha) y Raquel (izquierda). Foto: Privada. 

    Ustedes dirán que poco puede aportar a la memoria histórica y a la verdad una niña de tan corta edad. Pero se equivocarían. Pues lo que recuerdo de aquellos días impactó con tal fuerza en mi familia y en mi entorno, que me dejó imágenes, frases, escenas y, en suma, recuerdos imborrables. Como, estoy segura, ocurrió con muchos niños y niñas de entonces.

    El golpe de Estado comenzó muy temprano, en Valparaíso, puerto del que somos originarios todos los miembros de mi familia chilena. Mi abuelo, Luis Vega, era abogado y trabajaba como asesor jurídico del gobierno de Salvador Allende en la Intendencia de Valparaíso, sita en aquellos días en el edificio de la Armada, en Plaza Sotomayor. Desde muy temprano aquella mañana, captó movimientos sospechosos por parte de la plana mayor de la Armada e intentó alertar al presidente Allende por teléfono. No pudo. Fue detenido en la misma Intendencia y conducido, en primera instancia, a La Esmeralda, donde fue brutalmente interrogado y torturado. En los días y semanas siguientes, mi abuelo sería trasladado a Isla Dawson y, posteriormente, a los campos de concentración de Ritoque y Puchuncaví, donde seguiría sufriendo todo tipo de apremios y torturas.

    Mi padre, Víctor Manuel, fue exonerado de su trabajo y mi madre, Mariana, debió abandonar sus estudios universitarios en la Universidad de Playa Ancha pues esta cerró sus puertas con carácter indefinido desde el mismo 11 de septiembre. Ambos recibieron el aviso del golpe de Estado gracias a una vecina – en ese entonces vivíamos en la Población Empart de 15 Norte, en Viña del Mar – que recibió el llamado telefónico de mi abuela, Raquel, desde Valparaíso, y avisó a mis padres. Yo estaba en ese momento tomando mi desayuno, pues me aprestaba a acudir al Colegio Hebreo, donde estudiaba 4º básico. En ese mismo instante, con mi taza de té con leche en la mano, el mundo que me rodeaba cambió para siempre.


    Thamar junto a su hermana, Marcia y a su padre, Victor Manuel. Foto: Privada.

    El descalabro en mi familia podría verse como una metáfora, a escala menor, de lo que ocurrió en el país desde ese día oscuro. Un descalabro terrorífico que se volvió cotidiano en miles de hogares chilenos, y que para muchos de ellos duró 17 años.

    Muchas serían las remembranzas que podría compartir con ustedes de aquellos días. La visión del departamento de mis abuelos en Valparaíso luego del allanamiento sufrido por militares. El largo pasillo atestado de libros, revistas, posters, carpetas, que dificultaban el paso al transitar por este; los muebles corridos, las vitrinas volcadas, los cables arrancados de la pared… La detención de mi madre una noche de octubre, estando solas en casa, los golpes y gritos atronadores en la puerta, y cómo los militares se la llevaron no sin antes permitir – todo un detalle - que nos dejara a mi hermana y a mí al cuidado de una vecina, Inés; las detenciones de mis tías en la academia de guerra naval, el cuartel Silva Palma, y en el caso de una de ellas, en un barco de guerra, el Lebu; el llanto de mi abuela ante la violencia que sacudía a su familia; la radio transmitiendo una única palabra con voz tétrica y metalizada: “Esculapio”; el miedo y el desconcierto por la falta de información del estado de mi abuelo; mi padre alejado del peligro gracias al proverbial trabajo que un familiar le consiguió en Los Andes; la persecución que sobrevino después de la liberación de mi madre y mis tías; el transcurrir de los meses en un clima de amenazas constantes y la incertidumbre por el futuro del país. Y, finalmente, el exilio de toda mi familia, que dio comienzo a una diáspora que dura, para muchos de nosotros y nosotras, hasta el día de hoy.

    Sin embargo, no todos son recuerdos propios. Llegadas las Fiestas Navideñas y con mi padre ausente, mi madre, mi abuela, mi hermana y yo nos reunimos nuevamente en casa de Inés. Y lo que sucedió esa noche tuvieron que contármelo pues la tengo borrada, bloqueada. Por mi madre pude enterarme de que esa Nochebuena, ya oscuro, por el ventanal del jardín apareció una joven mujer disfrazada de Papá Noel. Desde dentro del departamento se apresuraron a abrir el ventanal y dejarla entrar, pues ya era hora del toque de queda. La joven les explicó que se encontraba sola, que su padre y su marido estaban presos y en paradero desconocido. Y que, sola y triste en su casa, había tomado la resolución de vestirse de fiesta y salir por la población a alegrar a los niños… Pero, allí sentada en el tresillo del salón, sus palabras se convirtieron en llanto desolado, que contagió a todos quienes la escuchaban. ¿A alguien puede extrañar que una niña bloqueara en su memoria una escena como esa?


    La autora junto a su hermana y a su madre. Foto: Privada.

    En una niña es comprensible. En un país, no. Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina. El principio de una dictadura cruel que duró 17 años y que significó miles de muertos, desaparecidos, exiliados, torturados, exonerados, relegados y mujeres violadas y también asesinadas y desaparecidas.

    Una fecha para no olvidar. Una fecha para Nunca Más.

     

    Esplugues de Llobregat, Barcelona, España

    Thamar Álvarez Vega 

    Psicóloga y escritora 

     


    Salvador Allende tenía una gran preocupación por los niños. El medio litro de leche diario fue una de sus emblemáticas medidas, que contribuyó a mejorar la calidad de vida, sobre todo de los niños que vivían en la extrema pobreza. Foto: Wikimedia.org.


    El Palacio de la Moneda siendo bombardeado, el 11 de septiembre de 1973. Foto: Archivos.

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