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La alta tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y por qué el modelo neoliberal de inmunidad de rebaño no debe ser imitado en América Latina Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito de epidemiología. Anteriormente en el Instituto Karolinska, Suecia, y en la Escuela de Medicina de Harvard. Presidente de la ONG Doctores Suecos por los Derechos Humanos – SWEDHR.

La alta tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y por qué el modelo neoliberal de inmunidad de rebaño no debe ser imitado en América Latina

Los ancianos han representado la gran mayoría de las muertes por Covid-19 en Suecia, ya sea en residencias de ancianos o en sus propios hogares, a menudo solos. A mediados de mayo de 2020, solo el 13 por ciento de aquellas víctimas habían recibido tratamiento en hospitales suecos. En agosto de 2020, solo el cinco por ciento de los pacientes de Covid-19 admitidos para recibir tratamiento en hospitales provenían de esos hogares. Comparada con sus países vecinos nórdicos, Suecia presenta con creces la mayor proporción de muertes entre los casos confirmados de corona. Este artículo analiza las posibles razones.

 Por: Marcello Ferrada de Noli (*)

La inmunidad grupal


Las comparaciones internacionales de la situación epidemiológica del covid-19 pueden ayudar a evaluar la eficacia de las diferentes estrategias utilizadas por las autoridades sanitarias. Es posible que algunos países antes conocidos como "tercer mundo", hayan asimilado estas estrategias, o ponderan hacerlo. Esto bajo una concepción de atribuir conocimientos técnicos superiores en materia de salud pública, a países considerados más desarrollados económicamente – lo cual aún persiste en algunos círculos gubernamentales. Por esta misma razón, países de América Latina, África y otras regiones han sido blanco en una propaganda diseñada en los países desarrollados que promueven, con la ayuda de medios de comunicación locales, la exportación de sus métodos epidemiológicos.


En Europa, Italia fue el primer país en aplicar el enfoque de "lockdown" (confinamiento). Al comienzo de la ‘segunda ola’, Italia tuvo una de las incidencias más bajas de nuevos casos de Covid-19. El modelo que se presenta en Europa como alternativa al italiano es la "inmunidad colectiva", más asociada a la interpretación neoliberal de Suecia. La idea aquí es priorizar la economía: no cerrar fábricas, escuelas o restaurantes. El epidemiólogo estatal sueco, Anders Tegnell, dijo que "si cerramos las escuelas perderíamos el 25% de la fuerza laboral" (los padres tendrían que quedarse en casa). También ha declarado que “la inmunidad colectiva es lo único que eventualmente detendrá la propagación de este virus”. En palabras de Johan Giesecke, principal asesor de la Agencia de Salud Pública de Suecia, y mentor de Tegnell, la estrategia de inmunidad colectiva consistiría en "dejar que el virus atraviese la población".

 


Anders Tegnell, el arquitecto de la estrategia sueca del coronavirus, en un bar en Estocolmo, el 28 de mayo de 2020. Hacia entonces, Suecia había registrado las muertes por Covid-19 per cápita más altas de Europa. El autor destaca la ausencia de ‘distanciamiento social’ observado por los huéspedes del bar, a pesar de las recomendaciones impartidas al público por el propio Tegnell. Foto Aftonbladet.

 

Hay varios hechos que prueban que la dirigencia de Folkhälsomyndigheten (Agencia Sueca de Salud Pública) había optado por la ‘inmunidad de rebaño’. En un reciente artículo, Time reproduce un intercambio de emails en que Tegnell especula sobre el beneficio de aquella estrategia, y escribe: “Un punto sería mantener las escuelas abiertas para lograr la inmunidad de rebaño rápidamente”.

 

Tengo entendido que uno de los primeros análisis críticos sobre el experimento sueco en medios de difusión internacionales, fue una entrevista y luego el primero de una serie que publiqué en RT, y que fue mencionado en Suecia en el diario Expresen. Luego siguieron otros académicos e investigadores suecos en diversos medios de Occidente, lo que motivó críticas, o al menos escepticismo, sobre el modelo gubernamental sueco para enfrentar la pandemia. En sus respuestas, el gobierno sueco ha intentado distanciarse del término, pero en la práctica la estrategia de inmunidad de rebaño no ha cambiado, tan solo se ha transformado en un problema semántico – parafraseando lo que Sir Patrick Vallance, el jefe científico británico, manifestó sobre el confinamiento, la estrategia opuesta. Es decir, independientemente de como Tegnell o el Primer Ministro Stefan Löfven quieran llamarlo ahora, en los hechos el modelo sueco ha sido un experimento dirigido a la inmunidad de rebaño “rápidamente” – como escribe Tegnell.

 

Por añadidura, el mismo embajador de Suecia en Estados Unidos declaró meses atrás que "Estocolmo podría alcanzar la inmunidad de rebaño en mayo". Aunque, de todas maneras, cinco meses después, esto no se ha logrado. Y la economía de Suecia ha sufrido tanto, si no peor, que sus vecinos que utilizaron medidas de confinamiento.

Los indicadores epidemiológicos que presento a continuación exponen los efectos nefastos, por no decir macabros, del modelo sueco. El mensaje para otras naciones es: no lo adopten. En cambio, sobrevivan.



Tasa de letalidad en Suecia y en sus vecinos nórdicos Dinamarca, Finlandia y Noruega

Basándome en datos internacionales actuales, realicé una comparación de indicadores de mortalidad entre Suecia y los países nórdicos que aplicaron formas de bloqueo.

Ciertamente, existen múltiples modelos para tales comparaciones epidemiológicas. Sin embargo, comenzaré con un método simple para determinar si existe una significancia estadística en las diferencias reportadas con respecto al número total de fatalidades, número de muertes por cápita, etc. Como sabemos, no todas las altas diferencias en las tasas de mortalidad son epidemiológica o estadísticamente significativas, aunque pueden aparecen como tales en los medios de comunicación cotidianos.

En este case, sin embargo, los resultados encontrados a través de comparaciones entre el número de muertes por Covid-19 en Suecia (n = 5.883) con el número total en Dinamarca, Finlandia y Noruega (n = 1.284), dan una sobrerrepresentación significativa de las muertes suecas (X2 = 3023.3239, p = <0,00001). Por tanto, la diferencia es altamente significativa desde el punto de vista estadístico.

Otro método es la tasa de fatalidad (en lo sucesivo llamada CFR, acrónimo de Case Fatality Rate). El CFR tiene como objeto el estimar la proporción de muertes entre los casos confirmados. Muestra la proporción de enfermos que finalmente fallecieron, y la OMS lo considera como “una medida de gravedad de los casos detectados”. Entre más de 200 países incluidos en las tablas internacionales sobre el coronavirus, Suecia ocupa actualmente el puesto número 14 entre los 15 países con la tasa de mortalidad por Covid-19 más alta por 1 millón de habitantes. Sin embargo, cuando se tiene en cuenta el CFR, Suecia sube al sexto lugar en ese grupo, lo que ilustra la importancia del método CFR. Esta posición de Suecia en la clasificación mundial se ha mantenido bastante uniforme. Mi cálculo (de octubre de 2020) indica los mismos resultados establecidos en un trabajo de investigación de mayo de 2020.

 

Tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y países vecinos

En cuanto a la comparación de la tasa de letalidad entre los ya nombrados países nórdicos, he utilizado dos modelos de cálculo de CFR. Uno es el CFR habitual, que solo necesita el número de muertos y el número de pacientes confirmados con Covid-19. El segundo consiste en un método más depurado, recientemente referido por la OMS, que además requiere en el cómputo el número de casos que se han recuperado de la enfermedad.

Con el primer método, el cálculo del CFR da como resultado: Dinamarca 2.18, Finlandia 3.16, Noruega 1.8 y Suecia 6.11 por ciento.

 

 

Además, según la OMS, el resultado en un CFR determinado puede resultar subestimado cuando se producen retrasos en el informe de las muertes, que es el caso de Suecia, como lo demuestra un artículo reciente publicado por nueve investigadores suecos. Entonces, incluso si el CFR mencionado anteriormente de Suecia parece definitivamente más alto que el de los países vecinos, podría ser aún más alto si se considera el factor mencionado por la OMS.

El segundo modelo para calcular el CFR, y que es el recomendado por la OMS,  consiste en un cálculo que también incluye el número de casos recuperados. La pregunta es, ¿podría aplicarse ese cálculo con precisión en la comparación internacional que incluye a Suecia? Sin mayor análisis, la respuesta sería: no. Esto se debe a que Suecia no entrega datos sobre tales casos a nivel internacional. ¿Por qué no? Porque, en primer lugar, según la explicación dada por el Directorio Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsen), ni siquiera ellos llevan un registro del número total de casos recuperados en el país.

Esta fue la respuesta que recibí del Coordinador de Estadísticas de la Junta Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsens Statistik samordnare), quien me envió un correo electrónico el 6 de octubre de 2020:

 

"Socialstyrelsen no tiene una estimación del número total de casos recuperados de Covid-19" .

Sin embargo, hay dos hallazgos que ayudarían a estimar aproximadamente el número de casos recuperados perdidos (o no reportados) de Suecia. Primero está el porcentaje de casos confirmados en todo el mundo que se han recuperado, que es del 75%, lo que proporciona un promedio del 75%. El segundo hallazgo muestra que el número de casos recuperados de casos confirmados en los países nórdicos vecinos de Suecia también da una media del 75%.

 

 

Por lo tanto, estimaría que el número de casos recuperados en Suecia es el 75 por ciento del total de casos confirmados en el país (n = 96,145), lo que da n = 72,109. Por consiguiente, aquí el resultado del CFR de acuerdo con el método recomendado por la OMS: Dinamarca 2.7 %, Finlandia 4.1 %, Noruega 2.4 %, y Suecia 7.5 %.

 

 

¿Qué hay detrás del alto CFR del Covid-19 en Suecia?

En Suecia, la mayoría de las víctimas del covid-19 tenían 70 años o más. En junio de 2020, se sabía que la mitad de esas personas (n = 2.036) vivían en hogares de ancianos, con un número adicional (n = 1.062) en el sistema de atención domiciliaria o en residencias donde muchas víctimas vivían solas.  Sólo el 13 por ciento de las víctimas de hogares de ancianos habían recibido tratamiento en hospitales suecos a mediados de mayo. En agosto, los residentes de hogares de cuidados de Covid-19 constituían solamente el 5 por ciento de los pacientes tratados en hospitales.

Mientras que en Dinamarca, el 50 %  de los pacientes con Covid-19 mayores de 70 años ingresaron en cuidados intensivos, y en Noruega ingresaron el 30%, en Suecia solo el 21% del mismo grupo de edad recibió atención hospitalaria. Las autoridades sanitarias de Suecia emitieron una directiva que estipulaba que ciertos grupos de pacientes deberían quedar fuera de recibir cuidados intensivos. Estos incluyeron: los mayores de 80 años, los mayores de 70 años con una enfermedad importante y los entre 60 y 70 años con al menos dos enfermedades de órganos, incluidos el corazón, los pulmones y los riñones.

Posteriormente, en mayo de 2020, el Hospital Karolinska informó que sólo el 80% de las plazas de IVA en el Hospital Karolinska estaban ocupadas. Esto llevó a la televisión sueca a transmitirlo como "muy positivo", mientras que Aftonbladet se preguntaba si "lo estamos haciendo mejor que en otros países". Sin embargo, al mismo tiempo a decenas de ancianos suecos se les había negado el tratamiento en esas instalaciones de cuidados intensivos.

 

¿Son o no comparables las estadísticas de mortalidad por Covid-19 de Suecia?


Los epidemiólogos suecos
intentarían explicar que las estadísticas de mortalidad por Covid-19 para Suecia son difíciles o no son precisas, para las comparaciones internacionales porque el número de personas reales con la enfermedad debe estimarse más alto que los casos confirmados, como en el caso de la tasa de mortalidad por infecciones (IMR). Pero entonces, ¿por qué los tests de Suecia para Covid-19 han sido los más bajos entre sus países nórdicos vecinos, y también bajos en comparación con los países europeos? ¿Son las pruebas de Covid-19 en Suecia incompatibles con otros países?


Sin embargo, con respecto a los tests, la respuesta lógica es simple: reducir el número de tests significa menos oportunidades para detectar a las personas con la enfermedad. Lo que no es lo mismo que asumir que esos individuos enfermos no existen. De hecho, existen y son contagiosos. Sin embargo, la "ventaja" de esto es que tenemos un número menor de casos nuevos que informar. Por tanto, un problema de salud pública real se convierte en una herramienta para cubrir una estrategia epidemiológica defectuosa y, hasta aquí, fracasada.

 

La epidemiología como ciencia y los epidemiólogos gubernamentales suecos

 

En su definición, la epidemiología se esfuerza por identificar tanto los factores de riesgo que pueden conducir a la morbilidad / mortalidad de la enfermedad como los grupos de población que están particularmente expuestos. Como explicación de la desproporcionada mortalidad por Covid-19 de Suecia entre los ancianos, el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson, declaró que el epidemiólogo estatal Anders Tegnell no tiene responsabilidad en "lo que ha sucedido en el cuidado de los ancianos" en Suecia, que [en su lugar] “Es una consecuencia de una estructura y preparación descuidadas”.

No obstante, los ancianos eran un grupo de riesgo conocido, incluso para la propagación del virus. ¿Por qué entonces no se tuvo en cuenta ese problema “estructural” en la arquitectura de la estrategia sueca Covid-19 desde el principio? Por ejemplo, ¿por qué se retrasaron tanto las directrices nacionales sobre residencias de ancianos (a partir del 1 de abril de 2020)? Unas semanas más tarde, se supo que los hogares de ancianos en el 81% de los municipios de Suecia "habían confirmado o sospechado casos de Covid-19".

¿Qué necesitamos?

Necesitamos no seguir el modelo de inmunidad colectiva/de rebaño. Para diezmar el SARS-cov-2 lo que sí necesitamos es una vacuna. Lo que necesitan los países golpeados por esta pandemia, es considerar la conveniencia de comenzar desde ya con programas de vacunación por el momento disponibles.

Al adoptar un modelo sueco de salud pública, es posible que se estará sirviendo también a un modelo político cuyas competencias son la codicia, el poder económico empresarial y la adhesión a una interpretación muy sui generis de lo que debería significar democracia. Porque, ¿qué es la democracia en el contexto de este debate? ¿Quién decidirá en última instancia la estrategia interna de un problema que amenaza la vida de todos los ciudadanos de un país, y por ende compete la opinión y decisión de todos?

Las decisiones democráticas se basan en la participación de todos y en el interés de todos, asegurando que se escuchen todas las voces. En mi experiencia, este no es el caso en Suecia. Los resultados de esta investigación sobre la tasa de fatalidad en Suecia por motivo del Covid-19 no se conocían públicamente antes de este trabajo. Sin embargo, los principales periódicos suecos declinaron hacerlos conocer. Prefieren, en cambio, controlar el discurso, permitiendo sólo críticas leves, que sirven como coartada a las autoridades en el actual debate Covid-19. Este nuevo concepto neoliberal de democracia ensamblado tipo Ikea, no debería ser desempacado por países de América Latina, África y otras latitudes. Allí, una fórmula digna para la democracia debería excluir la praxis sueca de cómo, sin la participación de los dēmos ("pueblo" en griego), los que están en el poder ejercen los kratos (id. "gobernar") para beneficiarse políticamente.

 

(*)  Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito de epidemiología. Anteriormente en el Instituto Karolinska, Suecia, y en la Escuela de Medicina de Harvard. Presidente de la ONG Doctores Suecos por los Derechos Humanos – SWEDHR.

 

 

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  • Magdalena Andersson fue elegida Primera Ministra de Suecia – y dimitió pocas horas después

    Cien años después de que las mujeres suecas obtuvieran el derecho al sufragio, Magdalena Andersson, presidenta del partido Socialdemócrata, se convirtió en la primera mujer elegida primera ministra, en la historia de Suecia.

    A las diez de la mañana del miércoles, una emocionada lideresa recibía los aplausos en el Riksdagen. Pero, siete horas más presentaba su renuncia.  

    ¿Qué pasó?

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El miércoles 24 de noviembre fue, tal vez, el día más extraño en la historia política de Suecia.

    Recién pasadas las diez de la mañana, Magdalena Andersson se emocionaba hasta las lágrimas, al ser elegida en el cargo de primera ministra, por el Riksdagen (Parlamento) sueco. El camino allí no había sido fácil, y le habían precedido largas negociaciones con los tres partidos claves que debieron dar su aprobación: sus aliados en la coalición rojiverde: el Partido Verde (Ecologista), que votó verde (aprobación), el Partido del Centro, que votó amarillo (se abstuvo), y el partido de Izquierda, que también se abstuvo.

    Las lágrimas de la flamante premier sueca fueron, tal vez, tanto de alivio como de orgullo. El país reconocido en todo el mundo por ser un ejemplo de equidad de género, nunca antes había tenido una primera ministra, y el tema resultaba ya embarazoso para los escandinavos, sobre todo en encuentros internacionales.

    Sin embargo, siete horas más tarde, Magdalena Andersson presentaba su renuncia al presidente del parlamento, Andreas Norlén. Y todo el mundo quedó estupefacto.

    ¿Qué había pasado?

    En realidad, no es tan extraño.

    - Para mí, se trata de respeto, no quiero liderar un gobierno donde pueda haber motivos para cuestionar su legitimidad, expresó, en la rueda de prensa en la que comunicó su dimisión.

     

    Pero vamos por parte.   

    Después de que el primer ministro Stefan Löfven repentinamente presentara su renuncia, hace dos semanas atrás, Magdalena Andersson fue elegida como su sucesora y presidenta del partido Socialdemócrata.

    Como la coalición formada por el partido Socialdemócrata y el Partido Verde es quien dirige el país desde hace siete años – y puesto que el primero es mucho más grande que el segundo – lo más lógico era que la nueva líder del partido pasara a ser la primera ministra de Suecia.

    Sin embargo, el cargo no se “heredaba”, de modo que, ante la dimisión de Löfven, nuevamente el presidente del parlamento, Andreas Norlén, realizó una serie de rondas con los líderes de los ocho partidos parlamentarios.

    Norlén estimó que Magdalena Andersson era la que más posibilidades tenía de ser elegida nueva premier sueca, y llamó a una votación en la cámara de diputados, para su aprobación.

    Debido a que Suecia aplica un “parlamentarismo negativo”, lo importante en la votación del miércoles era  que la candidata no se adjudicara 175 o más votos en su contra.

    Magdalena Andersson obtuvo exactamente lo requerido, y logró ser elegida primera ministra.

    Este viernes haría posesión de su cargo.

    No obstante, las cosas tomaron otro rumbo.

    Porque siete horas después, la misma cámara – el Riksdagen – debía votar la propuesta del presupuesto. Así lo hizo, dando como resultado que rechazó el presupuesto del gobierno y aceptó en cambio la propuesta de presupuesto de la oposición, vale decir del partido Conservador (M), del partido Democratacristiano (KD) y del partido de los Demócratas Suecos (SD).

    Lo extraño fue que el partido del Centro, con el cual Stefan Löfven había llegado al famoso acuerdo de los 73 puntos, y que había “dado el visto bueno” a Magdalena Andersson como primera ministra, esta vez no votó por el presupuesto de ella, ¡sino por el de la oposición!

    Y esto, luego de que su lideresa, Annie Lööf , había repetido hasta el cansancio que “no quiere ninguna colaboración con los Demócratas de Suecia”.  

    Pero esto no fue lo más bizarro del miércoles. Sí lo fue la actuación del partido Ecologista (Verde, MP). Su vocera declaró que “no podía aceptar el gobernar con un presupuesto de derechas, por lo tanto, se retiraba de la coalición de gobierno”.  

    (Aquí vale la pena hace la aclaración de que el gobierno de la coalición rojiverde (S+MP) de Stefan Löfven ya ha gobernado prácticamente con políticas de derecha, desde el acuerdo de los 73 puntos).

    Dado esto, a Magdalena Andersson no le quedó otra alternativa que renunciar a su tan difícilmente obtenido cargo.

    - Según la práctica, el gobierno de coalición debe dimitir, si un partido decide abandonar el gobierno. Aunque la situación parlamentaria no ha cambiado, es necesario examinarla una vez más, dijo, en rueda de prensa al informar que se había reunido con Andreas Norlén, para solicitar ser removida de sus funciones de primera ministra, las que aún no había alcanzado a asumir.

    Esta es la primera vez que algo así sucede en Suecia, el país de la moderación (lagom, ni mucho ni poco).

    Y los titulares rápidamente traspasaron las fronteras. Nuevamente Suecia era motivo de signos de interrogación. 

    ¿Quién gobierna ahora en Suecia? Se preguntaban, en tanto, los suecos.

    La respuesta es: Stefan Löfven lidera ahora, en un gobierno de transición.

     

    El presidente del parlamento, por su parte, llamó a una conferencia de prensa, este jueves. En esta, declaró que había realizado sus sondeos, y que el próximo lunes, nuevamente, el Riksdagen votaría por la candidatura de Magdalena Andersson.

    Andreas Norlén se mostró tan apacible y sosegado como de costumbre, sin embargo, debajo de su tranquila apariencia se podía atisbar un tinte de frustración.

    Expresó que “situaciones tan turbulentas como las que se desarrollaron el miércoles pueden dañar la confianza en los procesos parlamentarios del país”. Y, por primera vez y en contra de su actitud siempre tan recatada, dirigió una dura crítica al partido Verde.

    - Si sus voceros me hubieran dicho que su apoyo a la candidatura de Magdalena Andersson estaba condicionado, y que abandonarían el gobierno si ganaba la proposición de presupuesto de la derecha, entonces yo no habría llamado a la votación en la cámara, subrayó.

    La vocera del partido Verde, Märta Stenevi, inmediatamente después de las declaraciones de Norlén se mostró sorprendida de las declaraciones de éste.

    - Es triste escuchar esas críticas. Lo lamento, pero no es algo que nosotros hubiéramos deseado, dijo.

    Pero el caso es que el partido Verde – que lucha por su sobrevivencia, oscilando en el 4 por ciento requerido para tener representación en el Parlamento – se adjudicó las críticas no solo de Norlén, sino de quienes sostienen que el partido sabía que iba a abandonar a Magdalena Andersson, y que esperó que se desencadenara el caos político en el país, para comunicar su decisión.

    Resumiendo: el próximo lunes se llevará a cabo una nueva votación en el Riksdagen y Magdalena Andersson nuevamente puede ser elegida premier sueca.

    La única diferencia es que esta vez no encabezaría un gobierno de coalición, sino unipartidista de la Socialdemocracia. Sería un gobierno muy débil que tendrá que buscar apoyo en amplios sectores, para llevar a cabo su política.

    Por otra parte, no estaría sujeto a un partido que, a pesar de ser tan pequeño, tiene exigencias tan grandes. Y tendría más libertad de acción, sostienen algunos.

     


    La anterior ministra de Finanzas, actual presidenta del partido Socialdemócrata y premier sueca durante siete horas, Magdalena Andersson, quien puede ser reelegida por el Riksdagen el próximo lunes. Foto: Facebook. (La imagen está recortada).

      

  • Löfven anuncia su dimisión a principios de semana

    El primer ministro Stefan Löfven presentará su carta de renuncia a su cargo a principios de la semana entrante. Así lo anunció su secretaria de prensa. Pero aún es incierto cuándo el parlamento podrá votar a un nuevo (o nueva) primer ministro para el país.

     Fuente: SVT. 7-11-2021

     

    Este fin de semana, Stefan Löfven dejó su cargo de líder del Partido Socialdemócrata, sin embargo, sigue siendo formalmente primer ministro hasta que el Riksdag apruebe un nuevo primer ministro para el país.

     

    Un proceso que no puede iniciarse hasta que el actual primer ministro acuda al presidente del Riksdag, [Andreas Norlén] y solicite ser destituido de su cargo.

    Algo que sucederá a principios de semana.

    "Él presentará su solicitud de destitución como primer ministro al presidente del Parlamento a principios de la próxima semana", escribe su secretaria de prensa, Maria Soläng, en un mensaje de texto al noticiero de la televisión pública, SVT Nyheter. 

     

    Prometió una respuesta clara

    Anteriormente, durante esta semana, Löfven había prometido anunciar a más tardar hoy, domingo, cuándo tiene la intención de dimitir. Pero la respuesta sobre el día y la hora, claramente, no llegó.

    En el congreso, la ministra de Finanzas, Magdalena Andersson, fue elegida nueva líder del partido, sucesora de Löfven, y el plan es que asuma el cargo de primera ministra. Pero, para que esto suceda, debe tener la aprobación del Parlamento, y el Partido de Centro y el Partido de Izquierda no deben votar en su contra.

     

    Apoyo no asegurado

    La falta de respuesta de Löfven es una señal de que el apoyo en el Parlamento aún no está asegurado para que Andersson pueda asumir el relevo.

    Las negociaciones están aún en curso, entre los dos partidos gobernantes, la Socialdemocracia (S), y el Partido Verde (MP), y el Partido del Centro, sobre cuestiones de protección de los bosques y de zonas costeras protegidas.

    Ya el verano pasado, cuando el Partido del Centro nuevamente dio su aprobación [vale decir, se abstuvo de votar en contra] a Löfven como primer ministro, este partido exigió que se fortalecieran los derechos de los propietarios de bosques y se garantizara la protección de zonas costeras privadas. Pero, el Partido Verde es el polo opuesto del Centro en esos temas y, sobre todo, las negociaciones para facilitar la construcción en zonas costeras se ha dicho que son difíciles de resolver.

     


    El primer ministro sueco, Stefan Löfven, y su posible sucesora, la ministra de Finanzas Magdalena Andersson. Foto: Pantallazo SVT.
     

  • Suecia comienza vacunación a menores de entre 12 a 15 años en noviembre – Región Estocolmo se anticipa

    En rueda de prensa este jueves, el gobierno dio a conocer que a comienzos de noviembre comenzará en el país la inmunización contra la Covid-19 a los niños y niñas de 12 a 15 años.

    No obstante, algunas regiones partirán antes. La Región de Estocolmo anunció que la campaña de vacunación a los menores comenzará el 20 de septiembre.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    En la conferencia de prensa de este jueves, el primer ministro Stefan Löfven instó a todos los adultos que aún no se han vacunado contra la Covid-19 que “tomen su responsabilidad y lo hagan, ya”.

    - Pidan hora desde ya y vacúnense. Por Uds. mismos, por quienes, por distintas razones no pueden vacunarse, y por el personal de la salud, que sigue luchando contra la enfermedad.

    Y comunicó una noticia que muchos estaban esperando: la posibilidad de vacunar a los niños y niñas, algo que ya se viene haciendo en muchos países del mundo. Alrededor de 20 millones de niños desde 12 años han sido vacunados, en el mundo entero. Suecia se ha ido quedando atrás - una vez más - con la inmunización a este grupo etareo. Según el director general de la Agencia sueca de Salud Pública, Johan Carlson, han querido tener más conocimientos respecto a la vacuna, antes de tomar una decisión. La que llegó hoy.

    - Por lo tanto, hemos llegado a la evaluación de que incluso para los niños de estos grupos de edad, los beneficios de la vacunación superan los riesgos, dijo Carlson.

    Subrayó que esta medida se tomaba “por el bien de los niños y niñas”. Se trata de casi medio millón de adolescentes, y la inoculación se llevará a cabo en las escuelas.

    - Es a través de los colegios que se puede llegar a esa franja de edad en menores, dijo la ministra de Educación, Anna Ekström (S).

    Agregó que la inmunización de los menores hará posible el tener las escuelas abiertas, lo cual es lo mejor para los alumnos. No obstante, en caso se producirse nuevos brotes, las escuelas podrán impartir clases telemáticas, como lo han hecho anteriormente.

    La fecha anunciada por el gobierno para comenzar la campaña de vacunación a los menores es a comienzos de noviembre, vale decir después de las vacaciones de invierno. 

    Sin embargo, la Región Estocolmo decidió comenzar antes. Apenas se supo la decisión de las autoridades sanitarias respecto a la vacunación a menores, los encargados de la provincia de Estocolmo comenzaron con los preparativos para llevar a cabo la campaña de inmunización, ahora mismo.

    - Insto a todos los tutores a que hablen con el/la niño/a y acepten la oferta de vacunación. La vacunación es la forma más eficaz de protegerse a sí mismo y a los demás, y ahora la Agencia de Salud Pública la ha recomendado para todas las personas mayores de 12 años, declaró a los medios Magnus Thyberg, coordinador de vacunas en la región de Estocolmo.

     

    ¿Qué pasa con los rezagados?

     

    Suecia, a diferencia de otros países y durante toda la pandemia, no ha tenido imposiciones, solo “recomendaciones”.

    Como fuera comunicado anteriormente, desde el 29 de septiembre se levantan prácticamente todas las medidas o, mejor dicho, las recomendaciones. Específicamente se ha tratado de un aforo en teatros, cines y conciertos y el cierre más temprano de restaurantes. Y, la medida símbolo del país: mantener la distancia de, en teoría, (muchas veces imposible en la práctica) dos metros de distancia.

    Nunca se ha promovido el uso de mascarillas, a excepción de cuando el país presentaba las peores cifras, y entonces solamente como una recomendación de usarlas en el transporte público en horarios peaks.

    Ahora, desde el 29 de septiembre, la única recomendación, la de mantener la distancia, se levanta. Pero ¡ojo! que esto se aplica solamente a las personas que se han vacunado.

    Quienes no lo hayan hecho, deberán seguir manteniendo la distancia física de los dos metros, y seguir guardando las recomendaciones

    - En la práctica, esto significa que los no vacunados no deberían asistir a eventos de mucho público, como teatro, conciertos y eventos deportivos, ahora que se han levantado las restricciones, dijo Johan Carlson.

    - Y no solo eso, también deben evitar reuniones privadas con muchas personas, salir a bailar o visitar bares donde se puedan producir congestiones.

    Según Stefan Löfven, la inmunización contra la Covid-19 en Suecia ha sido exitosa. Entre los mayores de 60 años, un 80 por ciento ha recibido las dos dosis, y un 73 por ciento entre los mayores de 16 años.

    Sin embargo, aún persisten las diferencias, por lo cual el gobierno anunció, ayer, que destinaba 40 millones de coronas para promover la inmunización en los grupos rezagados.

    - Las diferencias entre los diferentes grupos de la sociedad son demasiado grandes. Las personas más jóvenes, las personas de menores ingresos y las nacidas en el extranjero no han sido vacunadas en la misma medida que otras.

    “Solamente con ayuda de la vacuna vamos a poder volver a una vida normal”, recalcó el primer ministro y subrayó:

    - Cumple con tu deber. Hazlo ahora.

     


    La ministra de Educación, Anna Ekström; el primer ministro, Stefan Löfven y el director general de la Agencia sueca de Salud Pública, Johan Carlson, en la rueda de prensa del jueves. También estuvo presente, telemáticamente, la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren. Foto: pantallazo Regeringen.se.

     

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