Lunes, 06 Diciembre 2021 | Login
No culpemos a los manifestantes de la violencia en Chile La violencia de los miöitares y carabineros en Chile ha sido ampliamente documentada. Foto: Jornadaonline.com/Privada.

No culpemos a los manifestantes de la violencia en Chile

"Podemos fácilmente constatar que no son quienes Penela trata de "bárbaros" que han estado detrás de la violencia que ha sacudido al país los últimos días. A diferencia de la violación de los derechos humanos durante el régimen de Pinochet, la violencia física que se comete en estos días puede ser documentada de una manera más expedita gracias a los medios sociales", escribe Rodrigo Durán Alfaro, en respuesta a un artículo de opinión publicado por GP, en el cual el articulista culpa la violencia en Chile a "la generación de jóvenes más privilegiada de la historia". La publicación de GP, medio de derecha, ha sido duramente criticada por parte de chilenos residentes en Suecia.

 Por: Rodrigo Durán Alfaro

 

Respuesta al artículo de opinión de Jaime Penela publicado en el Göteborgs-Posten el 27 de octubre de 2019.

 

Estoy de acuerdo con el título del artículo de opinión de Jaime Penela: "Våldet stoppar möjligheter till förändring i Chile" ("La violencia frena las posibilidades de cambio en Chile"). La violencia es y será una barrera para las relaciones basadas en el respeto y una vida en democracia. Pero en este caso es más importante preguntarse: ¿quién o quiénes son los que ejercen la violencia en la sociedad chilena?

 

Podemos fácilmente constatar que no son quienes Penela trata de "bárbaros" que han estado detrás de la violencia que ha sacudido al país los últimos días. A diferencia de la violación de los derechos humanos durante el régimen de Pinochet, la violencia física que se comete en estos días puede ser documentada de una manera más expedita gracias a los medios sociales.

 

Hay suficientes pruebas de los maltratos policiales y militares. Varios muertos y varias personas que han denunciado a carabineros por violencia sexual. Hay también evidencias de infiltraciones por parte de las fuerzas policiales para espiar a personas que protestan, principalmente líderes estudiantiles; algunos de ellos han incluso sido sacados de sus hogares. Otros policías se han hecho pasar por "radicales" que han destruido bienes públicos para descreditar las protestas. De esto también hay pruebas. Que los medios oficiales no muestren y analicen esto de una forma detallada y matizada no significa que no suceda.

 

Menoscabo de los manifestantes

 

La violencia psíquica es más difícil de visibilizar. Las amenazas, que no dejan huellas corporales, han estado desde el principio de las protestas. Es sabido que los grupos de poder controlan y dominan mediante el uso de amenazas y el miedo que estas producen, pero los jóvenes de hoy no tienen el mismo temor que sus padres y abuelos que aún tienen recuerdos de la dictadura.

 

Esto explica por qué Jaime Panela insiste en menoscabar y criminalizar a los jóvenes chilenos. Para eso cita a Carlos Peña, rector de la Universidad Diego Portales: "Ellos tienen una idea de que basta con sentir que algo es injusto, y por eso se vuelve injusto, sin ninguna consideración racional o reflexión de algún tipo". Este tipo de opiniones contra los jóvenes por parte de Peña ya las veíamos en un artículo que publicó hace un mes en contra de Greta Thunberg después de su discurso ante la ONU. Allí afirma que Greta "inspira temor" y advierte de un fanatismo que, según él, ella materializa y que es mucho más peligroso que los cambios climáticos.

 

La banalización es otra forma de violencia psíquica y es justamente lo que Penela y otros autodenominados "expertos" hacen al crear una imagen del pueblo chileno que protesta como irracional e incivilizado. Penela sostiene también que las protestas masivas llegaron como una sorpresa. Claro está que no se puede pronosticar el futuro pero las tendencias de descontento popular han estado presentes desde hace mucho tiempo.

 

Un ejemplo de eso es que en Chile hay un gran movimiento contra el sistema de pensiones planificado y realizado por José Piñera, el hermano del presidente chileno y uno de los ministros de Pinochet. Una consecuencia de este sistema es que en el primer semestre de 2019, la mitad de los 684 mil recién jubilados reciben 151 mil pesos mensuales (unas 2290 coronas suecas) mientras que las Administradoras de Fondos de Pensiones, AFP,  obtuvieron ganancias por sobre los 267 mil millones de pesos durante el mismo periodo.

 

Enormes desigualdades

 

El autor del artículo plantea que es incomprensible que un país que ha reducido la pobreza de un 29 a un 8,6 por ciento durante los últimos 30 años esté sumido en este tipo de protestas masivas. Lo que se omite es que la mitad de la población chilena recibe solamente el 2,1 por ciento de las riquezas del país.

 

Otra cosa que no se nombra es que el 50,3 por ciento de los chilenos tienen un salario debajo de los 400 mil pesos (aprox. 6067 coronas) y al mismo tiempo el promedio de gastos mensuales llegan a casi 17 mil coronas. Esto significa que ni dos trabajadores a tiempo completo pueden mantener un hogar. ¿Cómo se soluciona esto? A través de un endeudamiento con altos intereses que han llevado a que más de la mitad de los contribuyentes chilenos se hayan convertido en deudores morosos.

 

Y los problemas continúan: la privatización del agua durante la dictadura, que es un alto costo para los hogares chilenos y una de las razones de la escasez del agua en el país; la privatización del sistema educacional y de salud que resulta en que la mayoría de los chilenos no tienen acceso a una educación de calidad y servicios médicos satisfactorios; los altos costos de la electricidad; la exigencia de información de los más de mil desaparecidos a los militares que se niegan a entregarla, etcétera, etcétera, etcétera.

 

Todos los "expertos" sobre Chile no pueden no haberse enterado de la gran cantidad de protestas en Chile desde la segunda mitad de la década de los 90. No es el pueblo el que ha fracasado en su voluntad de expresarse democráticamente, sino que es el sistema cuyas reglas del juego están en la Constitución del 80, dictada por unos pocos y que no incluye la participación ciudadana en las decisiones importantes del país.

 

La imagen de Chile como país modelo o ejemplo de "milagro económico" no es algo en que los mismos chilenos hayan creído, salvo los pinochetistas que han necesitado reafirmar su autoimagen a través de identificarse con la idea del "país modelo" y, al mismo tiempo, han encontrado una justificación a la barbarie militar y a los escándalos de corrupción de los poderosos.

 

Rodrigo Durán Alfaro

 


La violencia de los miöitares y carabineros en Chile ha sido ampliamente documentada. Foto: Jornadaonline.com/Privada.

 

 

About Author

Related items

  • 11 de septiembre de 1973 - Una fecha para Nunca Más

    “Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina”, escribe la psicóloga y escritora Thamar Álvarez Vega. ¿Cómo vivieron los niños ese día fatídico en la historia de Chile? La autora nos comparte su experiencia y nos recuerda la importancia de la memoria histórica.

     

     Por: Thamar Álvarez Vega

     

    Hoy, 11 de septiembre, se conmemora uno de los eventos más duros, crueles y sanguinarios de la Historia de Chile. Pues se cumplen exactamente 48 años del golpe de Estado de 1973. Tengo claro que serán muchos los que rememoren este día desde su visión como militantes, simpatizantes, colaboradores, participantes o, simplemente, ciudadanos de a pie de la época de la UP y del gobierno del presidente Salvador Allende.

    Yo rememoraré ese día y los subsiguientes - previos al exilio de mi familia- desde la perspectiva de la persona que era entonces. Una niña de 8 años a quien el golpe de Estado alcanzó en su casa, en el seno de una familia de izquierdas, con abuelos, padres, tías y tíos militantes del PC y el MIR.


    Salvador Allende durante su campaña presidencial, con a los abuelos de la autora: Luis (a la derecha) y Raquel (izquierda). Foto: Privada. 

    Ustedes dirán que poco puede aportar a la memoria histórica y a la verdad una niña de tan corta edad. Pero se equivocarían. Pues lo que recuerdo de aquellos días impactó con tal fuerza en mi familia y en mi entorno, que me dejó imágenes, frases, escenas y, en suma, recuerdos imborrables. Como, estoy segura, ocurrió con muchos niños y niñas de entonces.

    El golpe de Estado comenzó muy temprano, en Valparaíso, puerto del que somos originarios todos los miembros de mi familia chilena. Mi abuelo, Luis Vega, era abogado y trabajaba como asesor jurídico del gobierno de Salvador Allende en la Intendencia de Valparaíso, sita en aquellos días en el edificio de la Armada, en Plaza Sotomayor. Desde muy temprano aquella mañana, captó movimientos sospechosos por parte de la plana mayor de la Armada e intentó alertar al presidente Allende por teléfono. No pudo. Fue detenido en la misma Intendencia y conducido, en primera instancia, a La Esmeralda, donde fue brutalmente interrogado y torturado. En los días y semanas siguientes, mi abuelo sería trasladado a Isla Dawson y, posteriormente, a los campos de concentración de Ritoque y Puchuncaví, donde seguiría sufriendo todo tipo de apremios y torturas.

    Mi padre, Víctor Manuel, fue exonerado de su trabajo y mi madre, Mariana, debió abandonar sus estudios universitarios en la Universidad de Playa Ancha pues esta cerró sus puertas con carácter indefinido desde el mismo 11 de septiembre. Ambos recibieron el aviso del golpe de Estado gracias a una vecina – en ese entonces vivíamos en la Población Empart de 15 Norte, en Viña del Mar – que recibió el llamado telefónico de mi abuela, Raquel, desde Valparaíso, y avisó a mis padres. Yo estaba en ese momento tomando mi desayuno, pues me aprestaba a acudir al Colegio Hebreo, donde estudiaba 4º básico. En ese mismo instante, con mi taza de té con leche en la mano, el mundo que me rodeaba cambió para siempre.


    Thamar junto a su hermana, Marcia y a su padre, Victor Manuel. Foto: Privada.

    El descalabro en mi familia podría verse como una metáfora, a escala menor, de lo que ocurrió en el país desde ese día oscuro. Un descalabro terrorífico que se volvió cotidiano en miles de hogares chilenos, y que para muchos de ellos duró 17 años.

    Muchas serían las remembranzas que podría compartir con ustedes de aquellos días. La visión del departamento de mis abuelos en Valparaíso luego del allanamiento sufrido por militares. El largo pasillo atestado de libros, revistas, posters, carpetas, que dificultaban el paso al transitar por este; los muebles corridos, las vitrinas volcadas, los cables arrancados de la pared… La detención de mi madre una noche de octubre, estando solas en casa, los golpes y gritos atronadores en la puerta, y cómo los militares se la llevaron no sin antes permitir – todo un detalle - que nos dejara a mi hermana y a mí al cuidado de una vecina, Inés; las detenciones de mis tías en la academia de guerra naval, el cuartel Silva Palma, y en el caso de una de ellas, en un barco de guerra, el Lebu; el llanto de mi abuela ante la violencia que sacudía a su familia; la radio transmitiendo una única palabra con voz tétrica y metalizada: “Esculapio”; el miedo y el desconcierto por la falta de información del estado de mi abuelo; mi padre alejado del peligro gracias al proverbial trabajo que un familiar le consiguió en Los Andes; la persecución que sobrevino después de la liberación de mi madre y mis tías; el transcurrir de los meses en un clima de amenazas constantes y la incertidumbre por el futuro del país. Y, finalmente, el exilio de toda mi familia, que dio comienzo a una diáspora que dura, para muchos de nosotros y nosotras, hasta el día de hoy.

    Sin embargo, no todos son recuerdos propios. Llegadas las Fiestas Navideñas y con mi padre ausente, mi madre, mi abuela, mi hermana y yo nos reunimos nuevamente en casa de Inés. Y lo que sucedió esa noche tuvieron que contármelo pues la tengo borrada, bloqueada. Por mi madre pude enterarme de que esa Nochebuena, ya oscuro, por el ventanal del jardín apareció una joven mujer disfrazada de Papá Noel. Desde dentro del departamento se apresuraron a abrir el ventanal y dejarla entrar, pues ya era hora del toque de queda. La joven les explicó que se encontraba sola, que su padre y su marido estaban presos y en paradero desconocido. Y que, sola y triste en su casa, había tomado la resolución de vestirse de fiesta y salir por la población a alegrar a los niños… Pero, allí sentada en el tresillo del salón, sus palabras se convirtieron en llanto desolado, que contagió a todos quienes la escuchaban. ¿A alguien puede extrañar que una niña bloqueara en su memoria una escena como esa?


    La autora junto a su hermana y a su madre. Foto: Privada.

    En una niña es comprensible. En un país, no. Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina. El principio de una dictadura cruel que duró 17 años y que significó miles de muertos, desaparecidos, exiliados, torturados, exonerados, relegados y mujeres violadas y también asesinadas y desaparecidas.

    Una fecha para no olvidar. Una fecha para Nunca Más.

     

    Esplugues de Llobregat, Barcelona, España

    Thamar Álvarez Vega 

    Psicóloga y escritora 

     


    Salvador Allende tenía una gran preocupación por los niños. El medio litro de leche diario fue una de sus emblemáticas medidas, que contribuyó a mejorar la calidad de vida, sobre todo de los niños que vivían en la extrema pobreza. Foto: Wikimedia.org.


    El Palacio de la Moneda siendo bombardeado, el 11 de septiembre de 1973. Foto: Archivos.

  • Erik Helmerson: Un liberal no puede jamás titubear ante dictadores

    Mauricio Rojas vuelve a la política sueca. En rueda de prensa, la líder del partido Liberal, Nyamko Sabuni, le dio una calurosa bienvenida y lo presentó como el nuevo asesor los liberales respecto a temas de integración. Pero su nombramiento es controversial, sobre todo dentro de la comunidad chilena en Suecia.

    Y no solo allí, el columnista de Dagens Nyheter, Erik Helmerson, escribe, en esta columna, que Rojas “debe dar cuenta, de una vez por todas, sobre sus puntos de vista sobre el Chile de Pinochet”.

     

     Fuente: Dagens Nyheter. 24.08.2021. Traducción: Magazín Latino

     

    El nuevo asesor de integración del partido Liberal, Mauricio Rojas, debe dar cuenta, de una vez por todas, sus puntos de vista sobre el Chile de Pinochet.

     

    Este es un texto publicado en las páginas editoriales de Dagens Nyheter. La postura política del consejo editorial es independiente y liberal.

     

    Está claro que Mauricio Rojas puede hacer un buen trabajo como nuevo asesor de integración de los liberales, lo cual fue presentado la semana pasada. Tiene méritos de peso. A lo largo de los años, ha tenido opiniones sobre la migración y la integración que pueden describirse como "controvertidas", pero esto no está prohibido en una democracia.

    Solo hay una cosa que primero debe investigarse, y son algunas declaraciones sobre el exdictador militar de Chile, Augusto Pinochet.

    El número de muertos en el Chile de Pinochet es controvertido. El New York Times escribe en el obituario del dictador, el 11 de diciembre de 2006, que más de 3.200 fueron ejecutados o "desaparecidos" mientras que "miles" de personas más fueron arrestadas, torturadas o enviadas al exilio. Según el mismo texto, los partidarios de Pinochet se "desilusionaron" cuando, en el transcurso de su último año, salió a la luz que el dictador tenía al menos 28 millones de dólares en cuentas secretas en el extranjero. Ese sentimiento bien podría haber ocurrido antes.

    Si yo estuviera a cargo de una prueba de laboratorio sobre si una persona es liberal o no, mi primera pregunta sería: "¿Qué opinas de los dictadores?" Si la respuesta no llega rápidamente y se ubica en la sección "la escoria de la tierra", la persona habrá, por una parte, reprobado como liberal, y por otra, se habrá demostrado directamente inadecuada para tareas políticas en una democracia.

    Rojas se ha pronunciado en varias ocasiones sobre el general Pinochet. Lo más conocido es cuando, en un libro, critica al Museo de Historia y Derechos Humanos de Santiago, que documenta los abusos de Pinochet: “Más que un museo, es una instalación cuyo propósito ... es escandalizar a los espectadores, sorprenderlos y evitar que razonen por su propia cuenta”, escribió, lo que llevó a su destitución como ministro de Cultura en Chile luego de solamente 90 horas en el cargo.

    En una entrevista con el diario Metro [de diciembre de 2004]  Rojas destacó el crecimiento económico de Chile bajo Pinochet y dijo que "la mayoría de las alternativas" al dictador eran peores.

     


    Foto: Twitter. Traducción: ¿La imagen de Pinochet es demasiado unilateral? - Algunos querían que las cosas le salieran mal económicamente a Chile durante la dictadura, para que se pudiera condenar y decir que todo era miseria. Ese no fue el caso. Pinochet dejó Chile con un diez por ciento de crecimiento. ¿Quiere decir que los suecos chilenos no quieren ver lo positivo con Pinochet? - No han madurado. Sobre todo, no admiten su propia culpa por lo sucedido, quieren ser víctimas. Los exiliados chilenos se quedaron en lo ocurrido en 1973. Yo suelo decir que la mayoría de las opciones eran peores.

     

    La derecha liberal debería tener esto en cuenta, para no terminar en la misma vergonzosa apología de una dictadura.

    Cabe decir aquí, de inmediato, que Rojas afirma haber sido citado erróneamente y que él también había criticado a Pinochet y dicho que debería estar en la cárcel. Sería bueno que repitiera esas palabras, preferiblemente con énfasis, y lo más rápido posible.

    Pero la pregunta es si lo necesita, por estos días. La gente lo defiende de todos modos. Polemistas liberales conocidos, políticos locales conservadores y otros que deberían tener más conocimiento de las cosas, han apoyado recientemente de varias formas su nombramiento sin abordar, y mucho menos sin problematizar, las declaraciones de Rojas respecto a su país natal.

    El viejo adagio "el enemigo del enemigo es mi amigo" sigue vigente, pero ahora se puede formular más bien como "quien manda a mis opositores en las redes es mi amigo".

    A lo largo de los años, no mucho ha fascinado más a un viejo liberal que cuando gente de izquierda tararea sobre distintos torturadores con banderas rojas  y que, probablemente, son buenas personas, a pesar de todo. Lenin, Mao, Castro, Chávez - bueno, claro que hicieron muchas locuras, pero tengamos en cuenta que tuvieron que lidiar con el gran capital y el imperialismo de USA, y entonces no es tan fácil organizar elecciones libres y abstenerse de torturar a opositores.

    Ahora se escuchan tonos similares sobre Chile: el tal Allende que Pinochet derrocó era, después de todo, un granuja sospechoso, y mira las cosas lindas que el general hizo con la economía. Y sí, los dictadores pueden tener cosas lindas para encandilar, como autopistas, medicinas y cifras del PIB. Pero no se atreven, de todas formas, a convocar a elecciones.

    La derecha liberal debería tener esto en cuenta, para no terminar en la misma humillante apología de la dictadura. Y antes que nada, Mauricio Rojas debería explicar claramente y de una vez por todas sus puntos de vista sobre Pinochet.

     


    Mauricio Rojas cuando asumía la cartera de Cultura, de Sebastián Piñera. El dictador Augusto Pinochet. Foto: Presidencia.cl. Santiago Llanquin/AP.


    La presidenta del partido Liberal (antes Folkpartiet), Nyamko Sabuni y el nuevo asesor del partido en temas de integración: Mauricio Rojas. Foto: Pantallazo Liberalerna.se. 

     

    Video: El presidente de Chile, Sebastián Piñera, quien nombró a Rojas en el cargo de ministro, abogó fervorosamente por la libertad de Augusto Pinochet, la única vez que éste estuvo a punto de ser enjuiciado por los crímenes de lesa humanidad que se cometieron en Chile durante la dictadura. Sebastián Piñera nombró (2020) a una familiar de Pinochet como ministra de la Mujer y a un pinochetista como ministro de Trabajo (2021). Las relaciones entre Piñera y el pinochetismo es evidente, y la pregunta es si Nyamko Sabuni tiene conocimiento de ello.

  • El Parlamento pasó a llevar al gobierno – quiere que se investiguen las adopciones internacionales

    En Chile se está llevando a cabo una investigación sobre el tema de los niños secuestrados contra la voluntad de las madres y las familias, y que fueron dados en adopción a distintos países. Parlamentarios suecos consideran que Suecia también debería hacerse cargo.

    El gobierno debe investigar las adopciones internacionales lo antes posible. Una oposición unida resolvió esto el martes en el Parlamento sueco (Riksdagen).

     

     Fuente: DN. 15 junio 2021. Traducción: Magazín Latino

      

    La resolución se tomó a raíz de una iniciativa en el Comité de Asuntos Sociales: el gobierno debería investigar lo antes posible cómo las autoridades suecas y las organizaciones de adopción han tratado las adopciones internacionales en Suecia, entre otros países desde Chile, desde mediados de la década de 1900 hasta la actualidad.

     

    Después de la serie de artículos del matutino Dagens Nyheter "Niños a cualquier precio", la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren (S), dijo que tiene la intención de iniciar una revisión de los procesos de adopción en Suecia desde los años sesenta hasta los noventa.

     

    El líder del partido conservador, Moderaterna (M),  Ulf Kristersson fue más allá, y exigió un "libro blanco" sobre las adopciones internacionales en Suecia.

     

    La serie de artículos de DN investiga los delitos a raíz de las adopciones y destaca, entre otras cosas, sospechas concretas de irregularidades en la mayoría de los principales países de los cuales Suecia ha adoptado niños y niñas.

     

    Sin embargo, las demandas de una investigación sobre las adopciones internacionales de Chile se habían planteado ya en 2018, luego de que medios chilenos, junto con la televisión estatal sueca, SVT, revelaran que cientos de niños chilenos podrían haber sido robados de sus familias y dados en adopción en Suecia.

     

    Con el apoyo de personas adoptadas desde Chile, Jon Thorbjörnson (del partido de Izquierda, V) ha levantado el tema varias veces en el Riksdag. Además, los miembros del partido del Centro (C) y Demócratas de Suecia (SD) también han dirigido preguntas formales a la ministra de Asuntos Sociales.

     

    El martes, los partidos de oposición V, SD, M, KD, L y C votaron a favor de la propuesta [de comenzar desde ya una investigación].

     

    Según el Parlamento, una investigación "también debería tener un impacto sobre cómo se lleva a cabo el trabajo con las adopciones internacionales en el futuro".

     

    El partido de la Socialdemocracia (S) y el partido Verde (MP) se abstuvieron a la resolución, alegando que el gobierno está trabajando actualmente en una directiva para una investigación - y quiere esperar hasta que se redacte esta.

     


    Imagen de archivo del Parlamento sueco, Riksdagen. Foto: Riksdagen.se.

News Letter

Inscríbase a nuestro servicio de News Letter

  

Magazín Latino te informa en español