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Actividades culturales

Actividades culturales

 Aquí, algunos de los eventos que próximamente se llevarán a cabo en Estocolmo, además de información de actualidad para la comunidad hispanohablante:

 Instituto Cervantes

 Enlace al Instituto Cervantes de Estocolmo - haga clic


  


 
EN SUECO: 
 
 
 

Kloakråttan - konst contra ideologi

 

Vill du vara en kloakråtta eller en laboratoriemus? 

Den kände konstnären Nelson-Lööv har tillsammans med arbetslösa sjuksköterskan Lena fått  utställningsbidrag för att göra en installation. Men varken Lena eller Nelson-Lööv vet vad en  installation är. Nelson-Löövs eget konstnärskap får dock inte några bidrag, så gäller det att  försöka. Vännen, författaren Natanael försöker få Nelson-Lööv att hoppa av. Vännerna har båda  mot sin vilja blivit pensionärer och därmed ”laboratoriemöss”. Men de har alltid varit  ”kloakråttor”. Natanael förklarar att konstnärer måste vara fria kloakråttor som kämpar och  överlever, istället för laboratoriemöss som utsätts för experiment. Det hela utvecklas till ett drama  med absurda undertoner. Det gäller att göra motstånd och återerövra kloakråtte-identiteten. Först  då kan de, enligt Natanael fortsätta att genomföra sina livsverk. Ska de lyckas? Pensionerna räcker  endast för att med knapphet klara överlevnaden. För att fortsätta tillverka och sälja konst krävs  pengar.  


I denna komedi ställer vi frågan -Vad är konst ! En komedi efter en roman av Stig Larsson, SLAS. 

I rollerna Per Eggers, Peter Engman och Paula Ternström 
Regi och manus: Michael Riise 
Scenografi. Sten Jensen, Musik: Peter Engman 

Föreställningslängd: ca 1 timme, 10 minuter 
Biljettpris: 250 kr 


Premiär 8 april . Spelas under april-maj 

Spelas:
fre 8 apr kl 19.00  
sön 10 apr kl 15.00 Matiné 
ons 13 apr kl 19.00  
tor 21 apr kl 19.00  
ons 27 apr kl 19.00  
fre 29 apr kl 19.00  
fre 6 maj kl 19.00  
lör 7 maj kl 19.00  
fre 13 maj kl 19.00

 

Terms & Conditions-Cancellation Policy

https://www.aliasteatern.com/terms-of-service


 
10 MAJ 2022

TRUE MUSIC PROJECT 

I True Music Project skapar Tania Naranjo och Reuben Sallmander något nytt och samtidigt något i allra högsta grad igenkänningsbart. De två möts i ett musikaliskt samarbete där det latinamerikanska och det judiska blandas med ren klassisk musik, rock- och popinfluenser i en lekfull dans.

I deras musik finns utanförskapets boja och kreativitet, men också längtan, kärleken och det outtalade – det mystiska.
 
Texterna är skrivna på det språk som klär musiken bäst. Poetiska texter på svenska, engelska, spanska och hebreiska leker på ett organiskt vis med musiken och beskriver duons tillsammans drygt 100 åriga livserfarenhet.
 

Tania Naranjo är konsertpianist, sångerska och kompositör. Reuben Sallmander är skådespelare, sångare, textförfattare och låtskrivare. Tillsammans med The True Music Orchestra framför de sina sånger och musikaliska berättelser på ett smäktande och innerligt sätt

 
Tania Naranjo, piano & sång
Reuben Sallmander, sång
Johnny Åman, kontrabas
Ola Bothzén, slagverk
Johanna Sjunnesson, cello
Tobias Johansson, klaviaturer 

 
Foto: Mats Bäcker.

 


 

 


  

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Media

Producción: Dramaten.

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  • Filmhuset presenta películas de César Galindo

    El Instituto de Cine Sueco presenta este lunes cuatro películas del director peruano César Galindo.

    La muestra cinematográfica es parte del tema “Exilio – la añoranza de un hogar”.  Tras la proyección, César Galindo conversará con John Sundholm, profesor de estudios cinematográficos de la Universidad de Estocolmo.

    “La obra artística de Galindo está impregnada de una constante búsqueda de metáforas visuales”, escribe Estoardo Barrios Castillo, en esta reseña.

     

     Por: Estoardo Barrios Castillo

     

    Hoy, lunes 7 de febrero, se proyectan cuatro cortometrajes del cineasta César Galindo en la Casa de cine (Filmhuset), sala Mauritz, en Estocolmo. La presentación comienza a las 18:00 horas y tiene una duración de 1 hora y 22 minutos en total.

    La obra artística de Galindo está impregnada de una constante búsqueda de metáforas visuales. Con suspicacia y buen gusto, César ha logrado a través de sus películas darnos una base para entender sus reflexiones sobre temas importantes que preocupan a todos. Esto, sin convertirse en un cineasta propagandístico o panfletario.

    Por el contrario, la imaginería poética de César agrada y evoca pensamientos y sentimientos.

    Actualmente, Cesar Galindo prepara el rodaje de su próximo largometraje "Killaq Wawan" (La hija de la luna) en el que la reconocida actriz Magaly Solier protagonizará uno de los roles principales. Este proyecto, cuyo rodaje está previsto para mayo, será íntegramente en quechua, con locaciones en Huanta, provincia del departamento de Ayacucho.

    Pero Galindo es un director incansable, y también se prepara para la filmación del documental "YMA SUMAC", (El Eterno Vuelo). Para este último proyecto lleva varios años recopilando material, y espera poder finalizarlo antes de fines de 2022, puesto que se cumplen 100 años del nacimiento de la legendaria cantante, con quien el director tuvo la oportunidad de dialogar en muchas oportunidades.

    Una de las películas que incluye la muestra es “Cinco minutos por los muertos de América”, una metáfora visual impresionante por su capacidad de hacernos sentir y pensar en tan corto tiempo.

     

    La crítica escribió, para su estreno en las salas de cine en Suecia:

     

    SVENSKA DAGBLADET

    15 de septiembre de 1992 

    Increíblemente se han hecho muchas películas sobre Colón. La más corta y efectiva es sin duda "Cinco minutos por los muertos de América", realizada por el peruano César Galindo que reside en Suecia. Este increíble e intensivo cortometraje describe, con ayuda de pocos, pero emotivos y fuertes símbolos, muchos cientos de años de opresión. 

    Elisabeth Sörenson. 

     

    SVENSKA DAGBLADET 

    14 de enero de 1993 

    Un gran número de películas, corto-y largometrajes fueron destacados en 1992 acerca de los 500 años de la llegada de Colón a América (...) El más inteligente fue el más corto de ellos: La compacta, poética protesta de César Galindo: "Cinco minutos por los Muertos de América". 

    Elisabeth Sörenson. 

     

    GÖTEBORG POSTEN 

    24 de enero de 1993 

    "Es una única, efectiva, sorprendente y reflexiva toma, un lento zoom hacia atrás sobre un cementerio donde la historia se hace comprensible a través de una creación poética...". "Con un milésimo del presupuesto de Scott, César Galindo hizo cinco minutos valiosos sobre los muertos de América”.

    Gunnar Bergdahl. 

     


    El director de cine, César Galindo, conversando con la legendaria cantante peruana Yma Sumac. 

     

  • Mujeres y sus hombres. Adelante adelante

    Una elección histórica se celebró en Chile este fin de semana. Histórica, porque por primera vez serán representantes del pueblo quienes redacten la Carta Magna, y no una élite de hombres y entre cuatro paredes. 

    Porque los jóvenes que valientemente salieron a las calles para protestar no por un alza de 30 pesos, sino por 30 años de injusticia, lograron su objetivo: hacer polvo la Constitución del dictador. Y con reglas claras: paridad de sexo y cupos reservados a los pueblos originarios. A esos jóvenes – que lo dieron todo - debemos agradecer que nuestra historia se escriba, desde ahora, con la tinta de la dignidad.  

    Aquí, un poema del Profesor Marcello Ferrada de Noli, dedicado "a los que seguirán combatiendo". (*)

     

     Por: Marcello Ferrada de Noli

     

    Mujeres y sus hombres. Adelante, adelante

     

    Los que llevan en sus manos

    Las piedras y los palos

    Y transportan en sus sueños

    Una patria para todos

    Los que yacen en el suelo

    Con su cara sangrando

    Y les sacan sus ojos

    Los esbirros del gobierno

     

    Y los dejan sordos

    Las bombas vergonzantes

    Carceleros de turno

    Incomunican sus voces

     

    Las cortes los sentencian

    Al ver que en su argumento

    Existe la justicia

    Desechada por sus jueces

     

    Inunda la bondad

    Que no existe en el reino

    De actores jurídicos

    De acomodados

    Y ricachentos

    Y de curas

    Y eclesiásticos

    Y diputados corruptos

     

    Un mundo al revés

    De inmorales dictando

    Las normas de ética

    Del buen comportamiento

    De obedecer a los tiranos

    De alabar a los verdugos

    De repetir la mentira

    De dejar de ser humano

     

    Obreros y estudiantes

    Adelante, adelante

    Mujeres y sus hombres

    Adelante, adelante

    Empuñen sus banderas

    De frente, de frente

    Ayer éramos menos

    Adelante, adelante

    Y muchos cayeron

    De frente, de frente

    La victoria será nuestra

    Porque somos la conciencia

    Y tenemos la razón

    Y tenemos nuestra fuerza.

     

     (*) Este poema forma parte del libro recientemente publicado Si Bemol de Combate. San Giovanni Bianco, Bérgamo – Italia 2021. 

     

     

  • Sobre el documental “El agente topo”

    En relación con mi nota anterior, decidí contactarme con el profesor Marcello Ferrada de Noli, preguntándole si tendría tiempo para comentar la actuación de algún ex torturador en algún documental sobre espías (una pregunta en general, agregué).

    Esto es lo que me respondió:

     Por: Marcello Ferrada de Noli

    Mar y Sol, para valientes como Magazín Latino tengo todo el tiempo que no tengo. Te envío esto, pero no es un relato para flojos ni apurados. Es obligatorio no saltarse los pies de nota, o las notas de los pies –como quiera que se llame o como quiera que se olvide. Aquí está:

    I

    Lo último del Manhattan desaparece de mi vaso, para con su agilidad acostumbrada posarse en venas sonrientes. Al levantarme, la vieja poltrona de cuero me reclama con su crujido especial y depurado, sólo de ella. No es de fábrica, lo ha aprendido en sus años longevos. Leyendo mis pensamientos, como tantas veces, la poltrona me dice confortante: “No es desgaste, es experiencia”, y agrega –“Sé que volverás; alguna vez volverás. Todo vuelve”.

     

    … En el camino a mi bar bajando las escaleras de las escaleras de mi vetusta casona, su respuesta da elipses periféricas alrededor de mis recuerdos “que vienen y se van, que dejan una promesa y no vuelven nunca más”.[1] En este trayecto monótono hacia mi tarea recuperadora, [2] diviso desde una puerta abierta de la sala, la pantalla de abanicos destellantes de un encendido aparato de televisión. [3]

     

    El resplandor de colores me invita, con alguna incertidumbre, a detenerme en el marco de la puerta. Pero algo me gruñe desde mi mano, y le digo al vaso vacío que está sujeto entre dedos apurados, que espere todo lo que yo quiera. Que el capitán de mis deseos soy yo. Y entonces me vuelvo a la pantalla.

     

    Se abre el telón, emerge un león de la Metro.[4] Los títulos de la película anuncian que se documentará la vida en un convento de monjes budistas, confinado en alguna ladera del monte más alto del mundo. Por cierto más olvidada que escondida, porque a los olvidados nadie los busca. Porque nadie los necesita. Por eso no los aman. Ergo son desechables. [5]

     

    El clip de apertura del documental muestra a un monje que le llaman “hermano”, –a diferencia de los otros que se llaman entre sí “padre”. Él está faenando con calma y sosiego en un díscolo jardín de altiplanicie, que se niega a camuflarse con la nieve. Pero el predio es pequeño hacia lo casi imperceptible.

     

    La lucha corajosa del jardín por mantener su presencia, a lo menos como isla en un océano de piedras, no se nota en el horizonte de montañas.

     

    Las flores silvestres aparecen y desaparecen entre ranuras dejadas al olvido por las piedras. Su vida es fugaz, pero no por destino, sino por circunstancia.

     

    El opaco gris de las serranías, o el blanco inmutable de las altas cordilleras formadas por rocas hipermultimilenarias, es tan inconmovible como la clase conservadora. Liberalismo incluido.

     

    La montaña no va hacia Mahoma, pero Mahoma no alcanza a su cima. Para edificar un jardín de flores de igualdad y de libertad y de fraternidad, la solución es demolerla. [6][7]

     

    Volviendo al referido documental –que en honor de la diafanidad dejo en claro que lo acabo de inventar desde la pé hasta la pá– el hermano del convento de monjes aparece allí con un semblante calmo, o resignado. Su mirada apacible parece significar en parte gratitud a las flores que le dejan que él las riegue, en parte un temor sobre que él estaría viviendo un sueño.

     

    “¿Merece mi conciencia este descanso”? se pregunta el hermano.

     

    Independiente de la moral de cada humano, la memoria de hechos implacables es cruel en persistencia, y veloz en su recuerdo.

     

    La memoria del hermano contesta entonces en silencio a sus pensamientos secretos:

     

    “Es cierto, fui un torturador. Es cierto, un torturador es peor que un verdugo de cadalso”.

     

    I I

     

    El verdugo mata de un golpe de hacha, en un segundo. Y de ese instante micro milésimo, el último recuerdo del ejecutado será el de un impacto intenso, un dolor de choque agudo, y que en el mismo segundo le evita el pensar la incertidumbre de lo que pasará después. Ha caído muerto.

     

    El torturador, en cambio, es el repetidor de un fusilamiento simulado. La amenaza de muerte seguida de la experiencia de una muerte ipso facto inexistente. Cada vez que hemos recibido la tortura, junto con el dolor intenso, o intensísimo –como en el caso de “la maquinita”– [8] pensamos al unísono cuanto durará, si el dolor nos matará, si no sobreviremos cuando el dolor termine, o si sobreviviremos para soportarlo una vez más.

     

    En la conducta del torturador un fuerte componente sádico no puede ser excluido. Si aquel sadismo corresponde a un diagnóstico psiquiátrico, no es algo que desaparece entre sesión y sesión, entre víctima y víctima, entre al servicio de gobiernos tras gobiernos, entre los pasares de los años y años.

     

    Si en vez, la conducta del torturador fue hecha con una pistola encañonada sobre su espalda, podría esgrimir la razón sin razón de sobrevida de “o lo hacía o me mataban”.

     

    Si en vez, la conducta puntual de ejercer tortura corresponde a las órdenes impartidas por un gobierno sádico, entonces la responsabilidad moral es compartida entre torturadores, jefes de servicio, políticos envueltos, periodistas callando, diarios protegiendo, público conociendo y al mismo tiempo ignorando.

     

    ¿Y, por lo demás, habría alguna diferencia entre gobiernos torturadores de derecha y gobiernos torturadores de izquierda?

     

    Los derechos humanos establecidos y oficiales deberían responder enfáticamente: NO, y con mayúsculas –Pero no lo hacen, ni con minúsculas.

     

    Los humanos sin derechos, pero con la ética sujetando sus espaldas, pudieran agregar con su conciencia y experiencia: “Un gobierno que tortura no puede ser de Izquierda. La verdadera Izquierda somos nosotros, los torturados, los desaparecidos, los cientos aún detenidos luego de la rebelión de octubre 2019” –Pero no lo hacen. Ni por casualidad.

     

    En fin, si en vez, la conducta del ex torturador es todo lo anterior en parte o combinado, o nada de aquello, y si además fuese cierto que existe aquel Dios, existiría [9] el que perdona nuestros pecados, y nos redime, y nos vaticina “de los arrepentidos será el reino de los cielos”, entonces habría una esperanza para el patético ex torturador.

     

    Y un camino seguro al reino de los arrepentimientos pasa por entrar a un convento. Aquel convencido arrepentido renuncia a su vida de vida, y se dispone por los años que le quedan a esperar el veredicto de su muerte.

     

    III

     

    El hermano jardinero levanta su rostro arrugado por sus años ancianos. En el surco de su arruga del pómulo izquierdo se resbala una lágrima.  Ella le dice:

     

    “Te creo, porque has demostrado con los hechos que estás arrepentido. Pero no son nosotras, tus propias lágrimas, las que podrán darte la absolución que anhelas. Son las almas de los cuerpos que torturaste, los hombres y mujeres que quizás ayudaste a matar, aunque hayan quedado con vida. Y las de sus sobrevivientes esposas, hijos, camaradas, causas, destinos… sólo para comenzar la lista.”

     

    Por eso, finalmente, mi respuesta será condicional, sin ser agnóstica:

     

    El actor protagonista del documental que me preguntas no está en un convento –como en el caso imaginado de ese “hermano” que inventé en este relato.

     

    El ex torturador a que te refieres ¿sería aquel que torturó bajo las órdenes de más de un gobierno, y continua su vida ufana paseándose ida y vuelta en las avenidas cosmopolitas de Santiago?

     

    En ese caso, aquel ex torturador, o sea el protagonista del documental que tú refieres, estaría usufructuando de una fama que es una fama malévola.

     

    El director del documental, y su productor, y la compañía supongo capitalista-con-afán-de-lucro que se afana en distribuir la película, estarían usufructuando de un sensacionalismo que impugna tanto el sentido común de todos, como el particular de los torturados. Que ofende tanto a la moral de cualquier sociedad del mundo, como a la más especial, que es la que representa Chile con su Concertación desconcertante.

     

    Chile, mi querido Chile, con su pinochetismo sobreviviente sin –por el momento– estatuas de Pinochet.

     

    IV

     

    En tu mensaje me dices que Javier Rebolledo habla sobre lo mismo que he dicho yo “sobre la tortura y las escuelas sobre esta. De todas esas barbaridades… Por eso quiero saber tu opinión”.

     

    Pero no sé si me preguntas una opinión en mi rol de silvestre opinador, o como ex torturado, o como autor del libro de 1996 en el Instituto Karolinska, ese de estrés postraumático entre víctimas de tortura, que comentamos una vez, hace tiempo. Y además no soy experto en documentales cinematográficos, etc. 

     

    Por eso elijo responderte en forma simple, factual y llana, como debería hacerlo un doctor en medicina cualquiera, desde la psiquiatría (la que es la ciencia popularmente definida no sólo como la “dedicada al estudio de los trastornos mentales de origen genético o neurológico”, sino también “asegurar la autonomía y la adaptación del individuo a las condiciones de su existencia”):

     

    Desde la perspectiva de la psiquiatría social, el problema es cómo una sociedad, para ser considerada adaptada, puede normalizar sus procesos de episódica ignominia histórica, convirtiéndolos en algo del pasado, y en una lección profiláctica para su presente y futuro.

     

    Una sociedad, cuyos gobiernos autollamados y embaucadamente reconocidos en la comunidad nacional e internacional como de izquierda; una sociedad que permite la perduración de torturas a personas reconocidas como de izquierda en esa misma comunidad nacional e internacional. Esa sociedad está enferma.

     

    Y los pueblos que la soportan, en vez de echar a patadas a esos políticos del poder, navegan sin saberlo en aguas de olas terribles, y se marean terriblemente confundidos, y además a la deriva sin compás.

     

    Pueblos sin compás político, pero al menos con uno moral, conservan la esperanza.

     

    Pueblos sin compás ni político ni moral, conservan su derrota.

     

    V

     

    He vuelto a mi poltrona de cuero centenario y desgarrado. Me pregunta por qué tengo pena. Le respondo simplemente, “Me dicen que así es la vida”. Y yo a veces no logro comprenderla.»

     

    Marcello Ferrada de Noli

     

    NOTAS


    [1] Farewell, Pablo Neruda

    [2] Debería decir solamente trayecto. Todo trayecto que hacemos más de mil veces en viajes sin retorno es sinónimo de monótono.

    [3] En Suecia –pueblo cuyo humor es, podría decirse, una mezcla de ‘humor inglés’ de clase noble empobrecida hasta el límite de lo inexistente, y de trabajador de la Vega los lunes por la mañana– este aparato se denomina “dumburken” (la caja boba).

    [4] Metro Goldwyn Mayer. No sé si todavía existe.

    [5] Me refiero a las víctimas ancianas de la pandemia en Suecia, aquellos que mueren sin proporcióneseles oxígeno, o que se les niega acceso a tratamientos intensivos, aduciendo su longeva edad o sus enfermedades de viejos. No por casualidad la mayoría de estas provienen de su soledad en compañía en las casas para ancianos.

    [6] ¿Cómo se llamaba el título original que colocamos a la Tesis Político-Militar de 1965? Se llamaba “Por la boca de los cañones a la conquista del poder”. El título duró solamente una mañana, tuvimos que transarlo por “A la conquista del poder por la vía insurreccional”. El resultado fue otra efímera rosa silvestre entre la sociedad de las piedras, y que ni siquiera la dejaron alcanzar el estadio de botón. No deberíamos haberle cambiado el título al proyecto original.

    [7] Miguel Enríquez, Marco Antonio Enríquez, Marcello Ferrada de Noli, “La Conquista de Poder por la Vía Insurreccional”. Documentos del Congreso de Fundación del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, septiembre 1965.

    [8] Cuando me torturaron por primera vez, allá por agosto de 1969 (en el cuartel de la Prefectura de Investigaciones de calle Las Heras, en Concepción –por los detectives de la Policía Política– un día y una noche antes de pasarme incomunicado a la Cárcel de Concepción), el magneto usado como instrumento de tortura, que de acuerdo con el autor Javier Rebolledo hoy se describe en Chile como “la lora”, lo llamaban entonces “la maquinita”. (Se lo escuché a Javier en https://www.youtube.com/watch?v=RAmZz_snDWI&t=228s ).

    [9] De lo que yo, a lo mismo que en el argumento de Bertrand Russel, no estoy ni remotamente convencido.

     


    A la izquierda, el presidente de los doctores suecos por los DDHH diserta en el Club Suizo de la Prensa. Ginebra,17-11-2017. A la derecha, foto del Diario Color de Concepción (5-10-1973) tomada en Isla Quiriquina, con leyenda: “Ex Profesor de Filosofía de la Universidad de la U de Chile No se acercó a los periodistas”. Fotos: Privadas. Montaje: Marcela Elofsson.

     

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