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Homenaje a Gabriel García Márquez en el Museo Nobel de Estocolmo

Homenaje a Gabriel García Márquez en el Museo Nobel de Estocolmo

El 6 de marzo se celebró un homenaje a Gabriel García Márquez en el Museo Nobel, en Estocolmo. En esta ocasión, el museo recibió la donación de dos gafas del escritor, un maletín y un reloj pulsera, para ser incorporados a la colección de objetos personales de los laureados con el Premio Nobel.

En la ceremonia hicieron uso de la palabra, entre otros, el director del museo, Olov Amelin, la Embajadora de Colombia en Suecia, Sonia Durán, el escritor y cineasta Juan Pablo Bustamante.

Los objetos fueron donados por la viuda del gran "Gabo", Mercedes Barcha, y la fecha elegida para la donación tiene relación con los 91 años del nacimiento del novelista, de quien se recordaron las palabras:

"La vida no es la que uno vive, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla".

 

Producción: Magazín Latino


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  • Nobel de Literatura: “Prefiero el papel higiénico antes que sus ignorantes preguntas”

    Este martes 10 de diciembre Peter Handke, Premio Nobel de Literatura 2019, recibirá su medalla de manos del rey sueco Carl XVI Gustaf.

    Al mismo tiempo se llevarán a cabo manifestaciones de protesta en Estocolmo. Muchos consideran desafortunada, incluso vergonzosa, la elección de la Academia Sueca.

    Por su parte, el controvertido autor no destiñe. En la conferencia de prensa del viernes pasado ante la prensa internacional, expresó: “Prefiero el papel higiénico con mierda antes que sus preguntas vacías e ignorantes”.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La Academia Sueca no afloja. Cuando por fin va cayendo en el olvido el escándalo ocasionado por los abusos sexuales de Jean-Claude Arnault, la concesión del Nobel de Literatura a Peter Handke volvió a encender la polémica. El autor austriaco ha sido fuertemente criticado por su negación o relativismo moral del genocidio de Srebrenica, durante la guerra de los Balcanes.  

     

    El debate sobre el Nobel del Literatura 2019 se ha mantenido desde que fuera anunciado, en octubre de este año, cuando también se anunció el Nobel 2018, a la autora polaca Olga Tokarczuk.

     

    Los dos, por separado, ofrecieron una conferencia de prensa el viernes pasado, en la antigua Casa de la Bolsa, en Estocolmo. Primero compareció ante la prensa - unas 100 personas -  Olga Tokarczuk. Ella explicó detalles de la fundación que quiere formar con el dinero del premio, para facilitar la labor de los traductores. Según la autora, ellos/ellas tienen gran importancia dentro de la Literatura, pero a menudo son olvidados.

     

    A pesar de tener serias diferencias con el régimen nacionalista de su país, Olga Tokarczuk es una autora que goza de un tremendo prestigio internacional. Se la ha llamado “la voz libre de Polonia”.

     

    La conferencia de prensa con ella se desarrolló en un ambiente agradable y relajado.

     

    Pero en la segunda parte, cuando Peter Handke hizo su entrada al emblemático salón, el ambiente cambió por completo. Alguien entonó una canción de Feliz Cumpleaños, la que tuvo escasa convocatoria, pero logró arrancar una leve sonrisa en la faz del laureado.

     

    Sin embargo, a poco de comenzar, Handke se puso a la defensiva, y más adelante se enfureció.

     

    El autor ha sido criticado por negar el genocidio de Srebrenica, ocurrido en la guerra de los Balcanes. Rápidamente un reportero le hizo la pregunta de si había cambiado de opinión respecto a sus declaraciones anteriores.

     

    - Yo nunca he tenido una opinión. Odio las opiniones. Me gusta la literatura, no las opiniones, respondió sarcásticamente. Y se negó también a responder qué opinaba respecto a las manifestaciones que se habían organizado en su contra.

     

    Tampoco le gustan los expertos, ni confrontarse a los hechos. “la única forma de entender los hechos es la ficción”, ha dicho anteriormente.

     

    Peter Maas, un periodista norteamericano que cubrió la guerra de los Balcanes, en los 90, era uno de los periodistas acreditados a la rueda de prensa. Le preguntó cual era su visión actual frente al genocidio en Srebrenica.

     

    En julio de 1995, más de 8000 hombres y niños musulmanes fueron acribillados por las milicias serbias bajo el mando del general Ratko Mladic, quien más tarde fue condenado por el tribunal de La Haya, por su responsabilidad en el hecho. El genocidio que Handke no quiere reconocer como tal.

     

    Provocativamente, el autor instó al periodista a hacer más preguntas: “siga preguntando. ¡Siga!”, le dijo, muy irritado. A lo que Maas le respondió que le bastaba con su respuesta a la primera.

     

    Entonces, el Nobel se pudo a leer una carta de un admirador, que llevaba consigo. Según él, era de un periodista del New York Times. Al finalizar la lectura de la carta, dijo:

     

    - Durante las ultimas semanas he recibido muchas cartas fantásticas de lectores. Una de estas, anónima, contenía un pedazo de papel higiénico con una suerte de caligrafía de…mierda. A Uds., que hacen ese tipo de preguntas, les quiero decir que prefiero el papel higiénico antes que sus preguntas vacías e ignorantes.

     

    El presidente del comité Nobel, Anders Olsson, trató entonces, diplomáticamente de aplacar los ánimos, haciéndolo volver al tema, “a sus lectores”. Le dijo que esperaba que regresara a Estocolmo.

     

    - Mis lectores son mi gente, ¡no Uds.!, continuó, airado, el Nobel, mirando con arrogancia a los periodistas allí presentes.

     

    Al levantarse de su silla, tomó a Anders Olsson de la nuca y le dio dos efusivos besos, uno en cada mejilla. En Suecia el protocolo social es un apretón de manos, y se mantiene una buena distancia con el interlocutor.

     

    Evidentemente el autor está muy honrado y contento de recibir el premio – dotado de nueve millones de coronas suecas – pero también está claro que las opiniones difieren, dentro de la Academia. Y que la lucha de poderes continúa, dentro del hermético círculo de ilustrados.

     

    Se sabe además que Handke es un favorito de Horace Engdahl, uno de los más fervientes detractores de Sara Danius.

     

    El exsecretario permanente de la Academia, Peter Englund, se desempeñó como corresponsal para el diario Dagens Nyheter y para Expressen, en los 90, y cubrió la guerra en Yugoslavia. Es el único de los miembros de la Academia que conoce a fondo el complicado tema de los Balcanes. Englund es escritor, historiador, y ha publicado varios libros.

     

    Dos horas antes de la conferencia de prensa, el viernes, Peter Englund comunicó que este año boicotearía la semana Nobel.

     

    - Celebrar el Premio Nobel de Peter Handke sería una gran hipocresía de mi parte, escribió en su cuenta de Instagram.

     

    Desgraciadamente las anotaciones de lo que antecede a los nombramientos de los Nobeles de Literatura son datos protegidos, por lo tanto, deberán pasar 50 años para poder leer los entretelones que antecedieron a este controvertido Nobel. 

     



     

  • Tres académicos comparten el Premio Nobel de Economía – por sus esfuerzos para reducir la pobreza

    El Banco Nacional de Suecia concedió este lunes el Premio de Economía en Memoria de Alfred Nobel conjuntamente a Abhijit Banerjee, Esther Duflo y Michael Kremer "por su enfoque experimental para aliviar la pobreza global".

    La francesa Esther Duflo era una de las favoritas al premio. Es la segunda mujer en recibir el Nobel en Economía y la más joven de los laureados en esta ciencia.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Este lunes terminó la lluvia de premios Nobel 2019, con el anuncio del Nobel de Economía a la Memoria de Alfred Nobel. Este premio, a diferencia de los otros, no estaba estipulado en el testamento de Nobel, sino que se instituyó en el marco del tercer centenario del Banco Nacional de Suecia en 1968.

     

    Hasta la fecha, el laureado más joven era Kenneth J. Arrow, que tenía 51 años cuando recibió el premio, en 1972. El mismo año en que nació la premiada de hoy.

     

    En conversación telefónica con el Comité Nobel, Esther Duflo (1972) se mostró sorprendida. Justamente por su juventud, pensó que aún era muy temprano, tal vez más adelante. Sin embargo, tanto el hecho de ser la más joven y la segunda mujer que recibe el galardón, le confiere esperanzas de que otras mujeres sigan en su huella.

     

    - El que yo gane el premio demuestra que es posible que una mujer tenga éxito y sea reconocida por sus esfuerzos. Espero que muchas mujeres se inspiren para seguir trabajando, dijo Duflo.

     

    Su especialidad, al igual que sus colegas, es combatir la pobreza.

     

    "La investigación detrás de los premios de economía de este año ha mejorado enormemente nuestra capacidad para combatir la pobreza global. En solo dos décadas, su nuevo enfoque experimental ha transformado la economía en desarrollo en un campo de investigación próspero", escribe el comité en su justificación.  

     

    Se calcula que los laureados de este año han contribuido ha mitigar la pobreza de millones de personas alrededor de todo el mundo.

     

    Esther Duflo ha realizado estudios de terreno en Africa y en Afganistán y, según Radio Suecia, se ha preguntado, entre otras cosas, por qué un millón de personas mueren al año de malaria, en circunstancias de que se sabe cómo combatirla.

     

    La economista ha realizado estudios de campo en Afganistán y en el continente africano. Se ha preguntado, entre otras cosas, por qué un millón de personas al año muere de malaria a pesar de que sabemos cómo curarla.

     

    - Creo que ella es un ejemplo de cómo se puede demostrar que la economía no es solo una formación teórica encapsulada en las ciencias económicas, al contrario, el tema económico ha crecido durante las últimas décadas, se trata de economía conductual, de economía ambiental, de la economía de cooperación al desarrollo, dice el corresponsal de economía en el noticiario Ekot, Kristian Åström, en Radio Suecia.

     


    Esther Duflo, Premio Nobel de Economía 2019. Foto: Twitter. 

     

     

  • Fallece la ex secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius

    A la edad de 57 falleció hoy la escritora, docente en Literatura, y exsecretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius.

    La primera y única mujer en este cargo se distinguió por querer modernizar la tradicional institución. Luchó valientemente contra el machismo y hermetismo en la Academia, en el más puro espíritu de Alfred Nobel.

    Será recordada como un ícono del feminismo y como una brillante intelectual que logró traspasar las fronteras entre lo académico y lo popular.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La noticia conmovió a todos, la mañana del sábado, a solo dos días del anuncio del Nobel de Literatura, que este año nuevamente ocasionó debate, por el laureado del 2019.

     

    Luego de vencer un cáncer de mamas, diagnosticado el 2014, pero que parecía haber remitido, la enfermedad volvió con toda su fuerza. Esta vez Sara Danius perdió la batalla. Sus familiares más cercanos son su hijo Leo, sus hermanos y hermanas (era la mayor de nueve) y su madre, la connotada y controvertida escritora Anna Wahlgren.

     

    Apenas se supo la noticia de su fallecimiento las redes se encendieron, y las condolencias de todos, desde el rey, pasando por el primer ministro, la ministra de Cultura y los redactores de todos los medios de comunicación no se dejaron esperar.

     

    Pero también las muestras de cariño de todos quienes vieron en Sara Danius una luchadora incansable en contra del hermetismo y machismo que tanto daño hizo a la Academia Sueca. Una digna representante del movimiento #Metoo en Suecia.

     

    Sara Danius luchó por solucionar los graves problemas que la Academia arrastraba desde hace dos décadas. Ya en abril de 1997, Expressen había publicado un artículo relacionado con los abusos sexuales cometidos por Jean-Claude Arnault, esposo de la poeta y miembra de la Academia, Katarina Frostenson. Pero el secretario permanente de entonces, Sture Allén, y sus sucesores, acallaron el asunto.

     

    Pero, en el 2017, en el marco de #Metoo, otro aire se respiraba en Suecia. Y el artículo de Matilda Gustavson, en Dagens Nyheter, donde 18 mujeres dieron impactantes testimonios acerca de los abusos sexuales perpetrados por Arnault hizo temblar a la arcaica institución. Sara Danius ordenó una investigación externa que desveló cómo Frostenson y Arnault habían recibido dinero de la Academia para financiar sus actividades culturales. Más tarde se inició una investigación policial y posteriormente el ciudadano francés fue condenado a la cárcel.

     

    No obstante, el machismo y el hermetismo existente en la Academia, en lugar de agradecer la iniciativa de más transparencia y de ir al fondo del asunto, arremetió contra Sara Danius. Horace Engdahl, sucesor de Allén, se refirió a ella en un artículo en Expressen como "la secretaria que había cumplido peor sus labores, desde 1786". En realidad ha sido la única, después de 16 hombres. 

     

    Vale la pena aclarar que Engdahl era íntimo amigo de la pareja Arnault-Frostenson, y su más fiel defensor.

     

    Al fin, todo decantó en que Sara Danius fue obligada a abandonar su sillón. A la salida del edificio de la Academia, y antes de que su amiga y colega, Sara Stridsberg, con ternura y firmeza la acompañara al taxi, declaró:

     

    - Dejo mi cargo como secretaria permanente porque esa fue la voluntad de la Academia. Por eso decidí también dejar mi sillón, el número siete, en la Academia Sueca. Tomé esta decisión con efecto inmediato.

     

    La imagen de las dos, cuando abandonan la Academia en medio de los flashes de las cámaras y del acoso de la prensa se han quedado grabadas en la retina.

     

    Tiempo después, dijo, en una entrevista:

     

    - Al final, el que me viera obligada a abandonar mi cargo, nunca me lo pude imaginar. Logré algo que yo siento que es muy grande. Perdí cuando la Academia quiso que renunciara como secretaria permanente, pero gané algo mucho más grande.

     


    La creación que vestía Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni.

     

    Y la Academia volvió a ser tan gris como era antes de que Sara Danius se convirtiera en la primera mujer en ocupar el cargo, en 2015. Había sido aceptada en la Academia Sueca dos años antes, para ocupar el sillón que había sido de la primera mujer que había sido miembra de la Academia: Selma Lagerlöf.

     

    En un programa en Radio Suecia, cuenta cuando el secretario permanente de ese entonces, Peter Englund, la llamó por teléfono para preguntarle si aceptaba el importante puesto.

     

    - Estaba preparando la cena, como siempre un poco tarde, cuando sonó el teléfono. Como era un número privado, pensé que era un vendedor y me dispuse a declinar la llamada, pero luego cambié de opinión y respondí, dice, en el programa, y explica que le respondió inmediatamente: “Acepto con mucho gusto”.

     

    Más tarde comenzó a dudar sobre si le daría la talla, y se preguntó si sería demasiado tarde para arrepentirse.

     

    No lo hizo, y ese mismo año le correspondió anunciar el Premio Nobel de Literatura a la autora bielorrusa Svetlana Aleksijevitj. Nunca se había visto tanta elegancia, glamur y garbo, en un anuncio del Nobel. Y en la gala, la secretaria permanente brilló entre los oscuros fracs con sus ya conocidas y espectaculares creaciones.

     


    Svetlana Aleksijevitj y Sara Danius en la conferencia de la autora bielorrusa, en la Academia Sueca. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Al año siguiente indignó a muchos al anunciar el Nobel a Bob Dylan. Sobre todo los literatos más empedernidos protestaron por la popularización del afamado premio.

     

    Pero esa era la personalidad de Sara Danius, de descubrir lo cotidiano en lo extraordinario, a todo nivel.  Supo unir lo trivial de la moda con la seriedad de la literatura. Uno de sus ensayos lleva el sugestivo título: “Proust y la mayonesa”.

     

    - Sara era una persona muy singular con una mezcla de integridad casi de estadista y una liviandad infantil. Me resultaba muy fácil reírme con ella, comenta hoy el jefe de cultura de Dagens Nyheter, Björn Wiman.

     

    Justamente su sentido del humor es algo que todos quienes la conocieron recordaron hoy. Entre sus locuras más conocidas están la de su alter ego, “Gittan”, una personalidad que adoptaba cuando quería bromear.

     

    “Ella era hilarante, divertida y extremadamente valiente. Hizo que toda Suecia se vistiera con blusa con corbata. Con su fuerza y humor, sus espectaculares vestidos para el Nobel y su inesperado alter ego, la locuaz "Gittan", se ganó nuestros corazones”, escribe Kerstin Nilsson, en Aftonbladet.

     

    Se calificaba a sí misma como “severa por fuera, pero amable por dentro”.

     


    Sara Danius durante el anuncio del Premio Nobel de Literatura 2017. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Personalmente lo pude experimentar la primera vez que quise hacerle una entrevista, luego del anuncio del Nobel 2015. Parecía tan estricta, todo lo contrario de Peter Englund, con quien se podía incluso bromear, después del anuncio. La seriedad de Danius amedrentaba un poco.  

     

    Pero se mostró sumamente amable, en esa ocasión y en las siguientes. Al parecer, mientras más “underdog” o alternativo el medio que representábamos, ella más suavizaba sus respuestas. Se adaptaba a las preguntas, se bajaba a nuestro nivel.

     

    Su lema era: “Duro con los poderosos y amable con los débiles”.

     

    “Hoy llevamos blusa con corbata. Guerrera, gracias por todo”, escribe en Instagram la actriz Julia Dufvenius.

     

    Y la periodista cultural y crítica literaria Jenny Aschenbrenner escribe, en Radio Suecia:

     

    “Con la muerte de Sara Danius, no solo hemos perdido a una gran escritora y pensadora y a una persona verdaderamente valiente, que resistió con la frente en alto algunas de las crisis más violentas del mundo de la cultura, sino también justamente esa naturaleza obstinada que tanto necesita la cultura sueca. Una mente intransigente, un cerebro brillante - hoy lloro por todo lo que ella era.

    Pero también todo lo que a Sara Danius le quedaba por entregar, ahora que el claustrofóbico circo en torno a la academia finalmente la había liberado.

    Somos muchos quienes hemos estado aguardando y esperando, es extremadamente triste que ahora solo se nos permita decir adiós”.

     

    Este sábado, Radio Suecia transmitió un programa especial, en memoria de Sara Danius. El programa comienza con un extracto de uno de los programas que grabó para la emisora (en 2013) y es la voz de Sara, que nos cuenta:  

     

    “El mismo otoño que comencé a estudiar en la universidad - tenía 20 años - Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura. No recuerdo cómo, pero me conseguí tres entradas para la conferencia Nobel que tenía lugar una tarde de diciembre en la Sala de la Bolsa, en Gamla Stan (la Ciudad Vieja). Mi padre, Nina y yo nos acicalamos y fuimos allí. Nina y yo no habíamos estado nunca en lugar, tal vez mi padre, no lo sé. Él estaba, de todas formas, muy conforme con mi iniciativa. Después de la conferencia fuimos a la cafetería de la plaza de Gamla Stan, a celebrar. Pensamos que habíamos sido parte de algo grandioso, que habíamos escuchado al escritor de “Cien años de soledad” en persona, y estábamos felices. Mi padre hizo un gesto con los brazos: por supuesto que íbamos a pedir chocolate con nata y bollos de zafrán.

     

    Y en tanto que estábamos en eso, y hablábamos de la conferencia, comenzamos a hacer bromas. Acostumbrábamos a bromear con que ganábamos la lotería, y todo lo que haríamos entonces. Nina y yo tratábamos de decir las cosas más locas. Y cuanto más locas nuestras ocurrencias, el papá se reía con más ganas. Ahora yo me esforcé lo más que pude, y dije: "Papá, ¡algún día voy a estar en la Academia!" Mi padre se rio, bonachonamente. Pero Nina, que es tan inteligente como veloz, no se dejó amedrentar, y dijo: “Sabes, papá, ¡algún día voy a recibir el Premio Nobel!” Mi padre se rio con ternura. “Sí. Está bien niñas, está bien”, dijo. Él tenía paciencia con las pretenciosas bromas de sus hijas. Y nos fuimos a casa”.   

     

    Enlace al programa de Radio Suecia, donde también se pueden apreciar fotos de distintos momentos de la trayectoria de Sara Danius  – haga clic

     

     
    Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni. 

     

    Hashtags: #SaraDanius #Metoo #SvenskaAkademien #NobelPrize #Literatura

     

      

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