Sábado, 20 Enero 2018 | Login
Superviviente de Hiroshima recibe Nobel de la Paz Berit Reiss Andersen, presidenta del Comité Nobel Noruego, junto a las representantes de ICAN, Beatrice Fihn y Setsuko Thurlow. Foto: Nobelprize.org.

Superviviente de Hiroshima recibe Nobel de la Paz

La Campaña Internacional para la Abolición de Armas Nucleares (ICAN) recibió este domingo el Premio Nobel de la Paz, en el ayuntamiento de Oslo. Representando a las 468 organizaciones integrantes de ICAN, pronunciaron un discurso la directora ejecutiva, Beatrice Fihn y Setsuko Thurlow, superviviente de Nagasaki.

Setsuko Thurlow tenía 13 años, cuando la bomba atómica cayó en Nagasaki. ”Fue como si el día se hubiera vuelto noche. Nadie gritaba, nadie corría. Quienes sobrevivieron no tenían fuerzas para ello. Solo podían susurrar pidiendo agua”, dijo Setsuko, poco antes de recibir el galardón, junto a Beatrice Fihn.

La premiación en Estocolmo tiene lugar alrededor de las cuatro de la tarde, en Konserthuset, en Estocolmo, y la “fiesta de las fiestas” se celebra, como es habitual, en el Ayuntamiento de la capital escandinava.

 

 Por: Magazín Latino

 

Como cada 10 de diciembre, se celebra este domingo el día Nobel, colmado de solemnes momentos que son seguidos por millones de espectadores en el mundo entero.

 

El Premio Nobel de la Paz, a diferencia de los otros, se entrega en el ayuntamiento de Oslo, en Noruega, a petición del mismísimo Alfred Nobel. Cuando “el gran donador”, como lo llama el rey Carl Gustaf, escribió su testamento, Noruega formaba parte de una unión con Suecia, y el Stortinget (parlamento noruego) era una institución que estaba comprometida con el trabajo internacional por la Paz. Se cree que, por esta razón, Nobel confió en que Noruega sería capaz de formar un comité que cada año elegiría a una persona (u organización) que “durante el año pasado hubiera contribuido al mejor beneficio para la Humanidad”.

 

Este año, el Comité Nobel Noruego quiso premiar no a una sola persona, sino a una campaña compuesta por miles de activistas de 468 organizaciones de 101 países que trabajan por la abolición de las armas nucleares.

 

En el discurso de aceptación del premio, Beatrice Fihn explicó que el riesgo de un desastre ocasionado por armas nucleares es hoy mayor que lo que era durante la guerra fría y que el mundo se encuentra solo a un paso de un paso de una guerra nuclear, por un posible “impulsivo ataque de furia”.

- Es una locura dejarnos dominar por esas armas, dijo.

 

Vale decir que Noruega es uno de los países que no ha firmado el Tratado sobra la Prohibición de las Armas Nucleares que se aprobó en la ONU y que, a partir del 20 de diciembre de 2017, los países miembros pueden suscribir.

 

Suecia ha dicho que tomará partido sobre si suscribir o no después de las elecciones del 2018. ninguno de los nueve países que cuentan con armas nucleares han firmado el tratado. La gran mayoría de estos no estaban representados hoy en Oslo, solo Israel.

 

Pero sí estaban presentes varios de supervivientes de las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, que EE.UU. dejara caer sobre estas ciudades japonesas en 1945. Después de la ceremonia en el ayuntamiento de Oslo, participarán en una manifestación con antorchas por la abolición de las armas nucleares.

 

Las bombas de Hiroshima y Nagasaki cobraron alrededor de 220.000 vidas. Setsuko Thurlow sobrevivió, pero no sus compañeros de su escuela, que murieron calcinados. Ella ha dedicado su vida a hacer conciencia sobre el peligro de las armas nucleares.

- Hoy, quiero que sientan en esta sala la presencia de todos los que perecieron en Hiroshima y Nagasaki. Quiero que sientan, por sobre y alrededor de nosotros, una gran nube de un cuarto de millón de almas. Cada persona tenía un nombre. Cada persona era amada por algu Asegurémonos de que sus muertes no hayan sido en vano, dijo la sobreviviente.

 

Una vez más contó su experiencia, ahora en Oslo, ante un público conmovido que no pudo contener las lágrimas, ante sus palabras:  

- Tenía solo 13 años cuando Estados Unidos arrojó la primera bomba atómica en mi ciudad, Hiroshima. Aún recuerdo vívidamente esa mañana. A las 8:15 horas, vi un cegador destello blanco azulado desde la ventana. Y recuerdo haber tenido la sensación de flotar en el aire.

- Cuando recuperé la conciencia, en el silencio y la oscuridad, me encontré atrapada en el edificio colapsado. Comencé a escuchar los gritos tenues de mis compañeros de clase: "Madre, ayúdame. Dios, ayúdame".

 

Pero Setsuko pudo escapar a la muerte.

Contó que entonces, en medio de la oscuridad y la devastación, unas manos tocaron su hombro, y una voz le dijo: “Estoy tratando de liberarte. No te rindas! ¡Sigue luchando! ¿Ves la luz que está entrando?  ¡Ve hacia ella!”

 

De la misma manera, ella cree que los seres humanos y las naciones tienen que actuar, en la actualidad: ir hacia la luz, no la oscuridad.

- Cuando era una niña de 13 años, atrapada en los escombros humeantes, seguí presionando. Seguí moviéndome hacia la luz. Y sobreviví. Nuestra luz ahora es el tratado de prohibición. Para todos en esta sala y para todos los que escuchan en el mundo, repito las palabras que escuché que me llamaban en las ruinas de Hiroshima: "¡No te rindas! ¡Sigue empujando! Mira la luz, atrévete a ir hacia ella".

 

Y terminó su discurso de aceptación del Nobel con un llamado a la Paz y la esperanza de un mundo sin armas nucleares:

- Esta tarde, mientras marchamos por las calles de Oslo con antorchas encendidas, acompañémonos el uno al otro fuera de la oscura noche del terror nuclear. No importan los obstáculos que enfrentemos, seguiremos presionando y compartiendo esta luz con los demás. Esta es nuestra pasión y nuestro compromiso para que nuestro precioso mundo logre sobrevivir.

 

 

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