Lunes, 22 Abril 2019 | Login
Michelle y sus padres presentan querella contra Boliden La pequeña Michelle era una de las víctimas afectadas por los residuos tóxicos que se exportaron a Chile, a la ciudad de Arica. Captura de pantalla del Documental "Los niños del plomo".

Michelle y sus padres presentan querella contra Boliden

Este artículo fue publicado el 26 de septiembre de 2013. En el marco del proceso en contra de la empresa Boliden, lo publicamos nuevamente.

Boliden enfrenta demanda judicial por residuos tóxicos enviados a Chile.

Tres abogados presentaron el lunes 16 de septiembre una demanda judicial al juzgado de Skellefteå en contra de la minera sueca Boliden, que en 1985 pagó 10 millones de coronas a la empresa chilena Promel para que se hiciera cargo de residuos tóxicos.

Promel, en lugar de procesar las 20.000 toneladas de material contaminado con mercurio, arsénico y plomo, arrojó el contenido de los barriles metálicos a la intemperie, en las afueras de la ciudad de Arica, al alcance de los niños. Más tarde se detectaron graves problemas de salud en los habitantes del sector, como alta incidencia de cáncer, cefaleas crónicas, dolencias articulares y óseas, tos crónica y enfermedades a las vías respiratorias, entre otras.  

"Boliden sabía que la legislación en Suecia sería más estricta, pero en lugar de encargarse de los residuos tóxicos, los enviaron al Chile de Pinochet y a un destinatario dudoso", declaró a la prensa Johan Öberg, uno de los tres abogados que representan a los 707 demandantes, la mayoría de ellos niños, la más pequeña de sólo cuatro años. Ellos exigen a Boliden una indemnización de 130.000 coronas por persona, en total 90 millones de coronas.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Veinte mil toneladas de residuos químicos fueron enviadas en barriles metálicos desde la norteña ciudad de Skellefteå a la ciudad norteña de Chile, Arica, entre 1984 y 1985.

Alrededor de veinte mil son las páginas del material de la demanda colectiva presentada en contra de la compañía minera sueca Boliden, por parte de 707 pobladores afectados por la contaminación del desecho tóxico que fuera vertido en las afueras de Arica, en el sector de Cerro Chuño. Todos los demandantes muestran altos niveles de arsénico en el cuerpo.

La mayoría de los querellantes son niños, la más chiquita se llama Jazmine, y tiene cuatro años. Su madre, Katharine Castillo, vivía a pocos metros de donde fueran vertidos los desechos tóxicos, en un sitio eriazo.

Katharine Castillo contó al matutino Dagens Nyheter, que cuando ella era niña acostumbraba jugar allí. Se tiraban del cerro negro, saltaban y hacían bolas que se lanzaban entre ellos.

- Nos salían granos en los brazos, que picaban, pero nadie les hacía caso, nadie sabía lo peligroso que eso era. Ahora yo estoy preocupada por mi hija, quien sabe como los polimetales la afectarán a ella, dijo Katharine Castillo a Dagens Nyheter.

Su hijita Jazmine presenta granos en el cuerpo, no se siente bien, y los exámenes demuestran que tiene altos niveles de arsénico en la orina.

- Yo solo quiero tener dinero suficiente para que nos podamos cambiar de aquí, dice Katharine.

 

Captura de pantalla del Documental "Los niños del plomo".

 

Historia


El escándalo de los desechos tóxicos comenzó hace casi 30 años atrás, cuando la empresa Promel y Cía. obtuvo la autorización del Servicio de Salud de Arica para desaduanar las 20.000 toneladas de "barros con contenidos metálicos" provenientes del puerto de Skellefteå, donde la minera sueca Boliden había acumulado grandes cantidades de desechos químicos de la mina. Este se comprendía de un 17 por ciento de arsénico y contenía grandes cantidades de plomo y de mercurio.

Boliden quería deshacerse de este material altamente tóxico y Promel lo ingresó a Arica como "Zona Franca", o sea, sin siquiera pagar impuestos.

El Director Ejecutivo de Promel, Marco Beovic Vranicic, en el documento dirigido al Director del Servicio de Salud de Arica asegura que los residuos "no son tóxicos, no se pueden ingerir y que cualquier persona puede manipularlos”. La idea de Beovic, y de sus socios, David Fux Glickman, Blas Martino Muñoz, Natalio Fosk Rosemberg, Alberto Koch Sologuren y Eduardo Fosk Abrahamson, era separar el arsénico de los residuos y extraer el oro contenido en estos.

Según ellos, Promel era "una de las pocas industrias existentes en el mundo que podía hacer ese tipo de tratamiento, que también habían internado material de España y Bolivia y que el personal de sus plantas no había registrado problema alguno de salud".

Por otra parte, el entonces Jefe de Medio Ambiente de Boliden, Rolf Svedberg, había viajado a Chile en 1983, para inspeccionar las plantas de Promel, y a pesar de haber encontrado una primitiva fábrica de baja capacidad, Svedberg recomendó la empresa.

El año 2009, el jurista de medio ambiente hace un mea culpa, y declara al Dagens Nyheter:

"Estoy desilusionado de la actitud pasiva de Boliden y del Estado sueco. Hace 25 años le recomendé a la empresa minera Boliden, exportar 20.000 toneladas de desechos a la ciudad de Arica, en el norte de Chile. El objetivo era que una empresa chilena rescataría minerales de los desechos. Pero esto no ocurrió nunca y en su lugar cientos de chilenos se han enfermado por exposición al plomo, el mercurio y el arsénico. Recientemente, en septiembre de este año, el gobierno chileno evacuó a 7.000 personas de la zona. Estimo que Boliden y el estado sueco deben ayudar a los afectados. Es lo único que corresponde moral y humanamente hacer".

Efectivamente, Promel internó las toneladas de barro tóxico, pero en lugar de extraer el oro y neutralizar el arsénico y el plomo, tal como había asegurado hacer, lo dejó a pleno aire libre en una zona urbana.

Una montaña de veneno de 90 metros de largo, 30 metros de ancho y tres metros de altura que atraía a los niños de la zona que inocentemente jugaron con la arena negra durante años. Como Katharine Castillo y sus amiguitos. Obviamente las consecuencias no demorarían en llegar, en forma de cáncer, malformaciones, osteoporosis y diversas otras enfermedades.

 

 

Captura de pantalla del Documental "Los niños del plomo".

 

 

Documental "Los niños del plomo"


En Suecia, este escándalo medioambiental fue dado a conocer por el vespertino Aftonbladet, el año 1998.

Pero pasarían diez años más hasta que se estrenara el documental "Blybarnen" (Los niños del plomo), realizado por Lars Edman y William Johansson, oriundos de la misma ciudad de donde salieran los residuos tóxicos, Skellefteå.

Lars Edman viajó a Arica en 2009 junto a Rolf Svedberg, y conversó con los afectados. El documental se exhibió incluso en el Parlamento sueco ese mismo año, y tuvo gran resonancia dentro de la opinión pública y en los medios. Pero no pasó de eso.

- Nos sentimos bastante decepcionados. No sé si es ingenuo pensar que uno puede cambiar algo de esta forma. Boliden mantuvo sus respuestas de que no fueron ellos quienes cometieron los errores, que la culpa es de otros. Y lamentablemente tanto los medios de comunicación como quienes podrían haber hecho algo se conformaron con esto, y luego quedó todo en silencio, dijo Lars Edman al canal de televisión estatal sueco, SVT, en una entrevista reciente.

Ahora Lars Edman está expectante de ver cómo se desarrolla este nuevo proceso judicial que se ha puesto en marcha.

- Lo hemos visto como nuestra misión. Queremos contar esto y hacer que la gente en Suecia y en el extranjero sepa que ha sucedido. Pero ahí termina nuestro rol. No tenemos control sobre procesos jurídicos, pero estamos muy contentos de que alguien quiera tomar la posta y que domine algo que nosotros no hacemos, leyes y derechos y esas cosas. Se siente muy bien, dijo el director de la película "Los niños del plomo".

 

Las víctimas olvidadas


Y, en realidad, hay mucho que contar de este escándalo medioambiental del que los niños son las principales víctimas. Pero no sólo los niños, a diferencia de lo afirmado por el director de Promel, de que en sus plantas nadie había tenido problemas de salud, Eustaquio Correa, quien trabajó para la compañía chilena, contó a Dagens Nyheter sus experiencias.

En la actualidad Eustaquio Correa tiene 73 años, está jubilado y vive con su madre. Nunca tuvo hijos, cosa que atribuye a la exposición a los tóxicos, cuando trabajaba para Promel, a los 25 años. Él, junto a sus compañeros, nunca supo la peligrosidad de los residuos. A punta de palas y carretillas y malamente protegidos, arrojaban el barro en una banda que lo llevaba a un horno.

- Cuando el lodo se quemaba en el horno, se desprendía un olor muy fuerte y nos salían erupciones en la piel, a algunos se les salía el cuero de la cara. Aceptamos trabajar en esas condiciones porque no teníamos otra opción, el desempleo era alto y había que tener un trabajo, contó Eustaquio Correa a Dagens Nyheter.

En efecto, corría el año 1984, en plena dictadura de Pinochet y había que tomar lo que viniera. Promel tenía entonces 450 empleados, que trabajaban en tres turnos procesando el mineral proveniente de Bolivia. El residuo enviado por Boliden era distinto.

- Nosotros sentimos que era venenoso, el olor era completamente distinto, dijo Arturo Flores a DN.

Él también trabajaba descargando el lodo, pero no está en la lista de los 707 querellantes. Según explica DN, ha tratado de ser parte de la lista, pero sin éxito, y está muy frustrado.

- Nosotros que trabajamos en Promel somos las víctimas olvidadas. Aquellos que vivían cerca han recibido cierta ayuda y participan de esta querella. Pero nosotros, que fuimos quienes primero nos enfrentamos a este veneno, no recibimos nada, "dijo Arturo Flores.



En efecto, las personas afectadas por los polimetales suman miles, no solamente las 707 de la querella. Porque, por más descabellada que parezca la idea, entre los años 1992 y 1996 se autorizó la construcción de viviendas para alrededor de unas 12.000 personas, en el sector de Los Industriales y del Cerro Chuño, al lado de los desechos tóxicos y sobre un basural. Más tarde se sumó Sica Sica. Se calcula que unos 3.000 pobladores de la zona presentaron problemas de salud y, ante las numerosas denuncias, en 1997 el Servicio de Salud de Arica trasladó la totalidad de los desechos.

 

 

Captura de pantalla del Documental "Los niños del plomo".

 

 

Más tarde se inició un seguimiento de los pobladores para averiguar los niveles de plomo y arsénico en ellos, y en 1999, la Fiscalía del Medio Ambiente, FIMA, presentó una demanda en contra de Promel y del Estado de Chile.

Por las dos razones que han convertido la vida de miles de pobladores un infierno: la importación de residuos químicos y la construcción de viviendas en el sector contaminado.

 

La Corte Suprema de Chile estableció, en 2007, que Promel y Cia. debían reparar los daños que habían ocasionado y ordenó una indemnización de 8 millones de pesos cada una a 356 personas. Y en 2007 se dictaminó la erradicación de 7.000 pobladores, por la contaminación de polimetales.

No obstante, Promel y Cia. se declaró en bancarrota en 1993, y no ha podido - o más bien no ha querido - responder por nada.

Boliden, por su parte, presenta ganancias de tres - cuatro mil millones de coronas al año.


Y ahora se enfrentará a los abogados Johan Öberg, Karin Skugge y Göran Starkebo. Quienes han trabajado sin remuneración en esta demanda colectiva. 

- Cuando estuvimos en Arica y nos encontramos con las víctimas, que no tenían ninguna esperanza de llevar a cabo un proceso, nuestros corazones se derritieron. Es un sector muy pobre y la gente es de escasos recursos. Los polimetales hacen que ellos no tienen la opción de vender y de mudarse de aquí. Se ven obligados a quedarse, con sus hijos, expresó Göran Starkebo a Dagens Nyheter.

 

Los tres juristas han dedicado innumerables horas de trabajo a este litigio. Si ganan, los demandantes recibirán su indemnización. Y Boliden se verá obligada a pagar también los costos de los abogados de la parte querellante.

Esta es la primera vez que un juicio de esta naturaleza y magnitud se lleva a cabo en Suecia. Debido a que los hechos ocurrieron en otro país, son las leyes de este país las que rigen, y esta es la razón por la cual el proceso legal puede tener lugar. En Chile no tiene validez legal que el traslado del material tóxico haya ocurrido hace casi 30 años atrás.

Pero la posición de Boliden ha sido clara. Durante todo este tiempo se ha declarado libre de toda responsabilidad, culpando única y exclusivamente a Promel.

"Lo que pasó en Arica es profundamente trágico. Lamentamos los incidentes y las consecuencias para las víctimas que hay desde 1993 y que pueda deberse al material suministrado por nosotros. Material que, a pesar de las medidas cautelares de nuestra parte, obviamente no se ha manejado correctamente en una segunda y tercera etapa", señala Boliden en su página web.

No obstante, la verdad pesa más que el plomo. Y la verdad es que Boliden, en lugar de encargarse de sus desechos tóxicos decidió enviarlos a un país que estaba bajo una de las más brutales dictaduras de esa época, la de Pinochet.

Y en Suecia se conocía muy bien la situación en Chile.

Tal vez la minera pecó de inocente, porque ¿cómo pudo pensar que en un país donde no se respetaban los derechos humanos fundamentales, se iba a respetar el medio ambiente?

 

Hay veces en que el dicho "hacerse el sueco" calza muy bien.

 

 

La planta de Rönnskär, en el norte de Suecia. Captura de pantalla del Documental "Los niños del plomo".

 

 

 

Aclaración al pie de la nota:

El matutino más importante de Suecia, Dagens Nyheter (Las Noticias del Día), ha desarrollado una extensa labor periodística, en la cobertura de este tema. No obstante, Magazín Latino descubrió que se había cometido un error. Dagens Nyheter nombra repetidas veces al pueblo "Polígono", en su cobertura. Pero este pueblo no existe. El Consejo de la Ciudadanía de Arica ha enviado una carta al diario, aclarando este hecho, y Magazín Latino la publica a continuación.

Para ver documento - haga clic

 

 

About Author

Related items

  • Tribunal sueco archiva caso Boliden – víctimas no serán indemnizadas

    Este miércoles se dio a conocer el fallo del tribunal de Umeå respecto a la querella de 796 personas en contra de la minera sueca Boliden. El tribunal no absuelve ni condena a Boliden. De acuerdo con la jurisprudencia sueca, el caso se archiva.

    - Se siente espantosamente decepcionante. Por varias razones, entre estas por la forma en que perdimos. Porque no nos dieron la oportunidad de que el caso fuera probado legalmente, comentó, en conversación con Magazín Latino, uno de los abogados de los querellantes, Johan Öberg.

     

     Por: Magazín Latino

     

    El fallo sorprendió a todos. El tribunal de segunda instancia de Umeå corrobora el veredicto del tribunal de primera instancia de Skellefteå y libera a la minera sueca Boliden de toda responsabilidad por los desechos de polimetales que durante la década de los 80 fueron vertidos en las afueras de Arica, al norte de Chile.

    - Si mi decepción es grande, no se compara con la de las 796 personas querellantes, a quienes representamos, dijo el abogado Johan Öberg, a nuestro medio.

     

    El presidente del jurado, Erik Sundström, por su parte, declaró a los medios el día de ayer:

    - A diferencia del tribunal de distrito, sostenemos que, en estas condiciones, se debe aplicar la ley sueca, esto significa que las exigencias han prescrito. Ha pasado demasiado tiempo para que esto pueda ser probado.

     

    El caso trata de cuando, en plena dictadura de Pinochet (1984) y debido a cambios de la ley en Suecia en favor del medio ambiente, las mineras debían tomar responsabilidad de sus desechos.

     

    La mega empresa minera Boliden quiso deshacerse rápidamente de 20.000 toneladas de desechos tóxicos. Luego de negociar con uno de los hombres de Augusto Pinochet, los polimetales fueron depositados en las afueras de Arica, al norte de Chile, ocasionando graves daños en el medio ambiente y daños en la salud de los habitantes del lugar.

     

    La minera ha asegurado durante todos estos años que le "vendió" los desechos a la empresa chilena. Pero el caso es que Boliden pagó 10 millones de coronas, para deshacerse del material tóxico.

     

    Boliden nunca ha querido tomar la responsabilidad que le cabe en el caso, y con el fallo de ayer gana, una vez más, frente a las víctimas de Arica.

     

     

    NOTA EN DESARROLLO

     

     

  • Corte sueca falla a favor de Boliden en juicio por residuos enviados a Arica

    El jueves de la semana pasada, la corte de Skellefteå falló a favor de Boliden, la minera sueca que en la década de los 80 – en plena dictadura militar – envió veinte mil toneladas de desechos tóxicos a Arica, ocasionando una catástrofe ambiental que hasta el día de hoy tiene consecuencias.  

    - Estamos sumamente decepcionados por el fallo del tribunal. Solidarizamos enormemente con las personas que en Arica tenían la esperanza de reivindicación, porque se la merecen. Desgraciadamente no fue así, expresó a Magazín Latino el abogado representante de las víctimas, Johan Öberg.

     Las víctimas, junto a sus representantes legales, tienen ahora tres semanas para decidir si apelarán el fallo.

     

     Por: Magazín Latino

     

    La corte de Skellefteå exime a la megaempresa minera Boliden de toda responsabilidad en la catástrofe ambiental que tuvo lugar en las afueras de Arica, en un barrio de personas de escasos recursos. Personas que, hasta la fecha, sufren las consecuencias de las veinte mil toneladas de veneno que fuera depositada en terrenos donde más tarde se construyeron casas y donde los niños jugaron, por años, con el barro negro, tóxico y lleno de plomo y otras sustancias dañinas para la salud.

    Del fallo se desprende, no obstante, que Boliden actuó de manera negligente, al no tomar medidas luego de enterarse de que la empresa Promel sería incapaz de sanear la zona donde se depositaron los residuos. No obstante, la negligencia de Boliden es irrelevante en el fallo.

    - La corte ha llegado a la conclusión de que las pruebas de Arica Victims en el caso no han sido suficientes para que su demanda por daños y perjuicios pueda ser aprobada, declaró la jueza Christel Lundmark a la Radio Sueca.

    El juicio se ha prolongado por cinco años. Y Boliden se mostró conforme con el fallo que fue comunicado el 8 de marzo a las 11 de la mañana, por el tribunal de Skellefteå.

    - Luego de una breve lectura, solo puedo decir que esta sentencia confirma nuestra opinión de que Boliden entonces, a mediados de los 80, actuó de acuerdo con las reglas establecidas, dijo a la agencia noticiosa TT Klas Nilsson, Director de Comunicaciones de Boliden.

     

     

    Boliden y sus negocios con Promel

    Como Magazín Latino ha informado en notas anteriores, todo comenzó cuando Boliden “vendió” a la empresa chilena Promel 20 mil toneladas de residuos tóxicos.

    No 20 toneladas, como lo detalla un medio chileno. Fueron 20 mil toneladas de veneno.

    Y, quien pagó no fue el comprador, sino el vendedor: Boliden (de ahí las comillas). 10 millones de coronas.

    Se suponía que la empresa Promel extraería oro y otros metales de los desechos tóxicos. No lo hizo. Tampoco saneó el lugar, y años después, se declaró en quiebra. De ahí que nadie los puede obligar a pagar nada. Aunque al menos uno de sus dueños está vivo.

     

    Uno de los hombres responsables de que fueran ingresados a Chile los desechos tóxicos era cercano a Pinochet. Es difícil creer que la minera sueca ignoraba que en Chile no se respetaban los Derechos Humanos. Suecia fue uno de los países que más fuertemente delató las atrocidades de la dictadura. A pesar de ello, la minera confió en el general de Pinochet.

    Boliden se defiende argumentando que respetó las regulaciones de la época. Que la responsabilidad de hacerse cargo de los desechos tóxicos recaía solamente en Promel. Sin embargo, ¿qué regulaciones se cumplían en Chile durante los tenebrosos años de la dictadura?  El Chile de entonces era un país sin Dios ni ley.

    - Suecia no permitiría nunca que otro país viniera y destruyera su medio ambiente, que causara enfermedades en sus ciudadanos. Ustedes se tomaron la libertad de deshacerse de algo sucio que ustedes no querían, dijo la habitante de Arica, Rosana Cornejo, al corresponsal de Radio Suecia en Chile, antes de que se diera a conocer el fallo.

     


    El cerro negro de desechos tóxicos que la empresa sueca Boliden depositó en las afueras de Arica, ciudad del norte de Chile. 

     

     

    Magazín Latino conversó con uno de los abogados representantes de las 796 demandantes, Johan Öberg, quien nos comentó:

    - Es muy difícil saber qué va a pasar en el futuro. Estamos sumamente decepcionados por el fallo del tribunal. Solidarizamos enormemente con las personas que en Arica tenían la esperanza de reivindicación, porque se la merecen. Desgraciadamente no fue así.

     

    ¿Qué pasa ahora?

    - Es demasiado pronto para decir algo. Tenemos que decidir si vamos a apelar, pero eso tendremos que conversarlo.

     

    ¿Pero hay posibilidad de apelar?

    - Siempre se puede apelar. Pero luego está la cuestión de los costos del juicio, que seguramente se le exigirán a nuestro cliente.

     

    La parte que pierde es la que tiene que pagar los costos. ¿Pero cómo se va a solucionar eso?

    - Nuestro cliente es una sociedad comanditaria [Arica Victims KB] , por ende, es la sociedad la que debe responder las exigencias de Boliden.

     

     

    Material relacionado: para leer otras notas sobre este caso, escriba la palabra "Boliden", en nuestro buscador, y encontrará nuestros artículos respecto al tema: 

     

    Rodrigo Pino: “Boliden debe hacerse cargo de los desechos tóxicos”

    Johan Öberg: “Boliden sabía que los residuos tóxicos no serían saneados”

    Michelle y sus padres presentan querella contra Boliden

    Las víctimas de Boliden exigen indemnización

     

      

  • Rodrigo Pino: “Boliden debe hacerse cargo de los desechos tóxicos”

    Entre el 17 de octubre y el 7 de diciembre se desarrolla el proceso judicial en el Tribunal de Skellefteå, en el que víctimas de la minera sueca exigen indemnización por enfermedades contraídas debido a la exposición al material tóxico que Boliden trasladara a la ciudad de Arica, en 1984. 

    El hecho ocurrió en plena dictadura militar. Uno de los generales más cercanos a Pinochet fue quien autorizó el ingreso de 20 mil toneladas de desechos tóxicos que fueron depositados en las afueras de la ciudad de Arica, donde más tarde se construyeron viviendas para familias de escasos recursos. 

    Magaly Messenet, periodista, y Rodrigo Pino, antropólogo, explican en esta entrevista detalles de este escándalo medioambiental. Entre otros, la necesidad de que la minera sueca tome su responsabilidad por la negligencia cometida en el pasado y se haga cargo de estos desechos devolviéndolos a Suecia, donde podrían ser procesados de la manera correcta.

    “Ese material le sigue perteneciendo a Boliden. Ellos no lo vendieron. Lo más justo es que se hagan cargo”, enfatiza Rodrigo Pino. 

     

     

News Letter

Inscríbase a nuestro servicio de News Letter

  

Magazín Latino te informa en español