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Anna-Karin Gaudin recibió la Orden Bernardo O'Higgins El Embajador de Chile en Suecia, José Goñi, y Anna-Karin Gaudin. Foto: Privada.

Anna-Karin Gaudin recibió la Orden Bernardo O'Higgins

06 de julio de 2016, Acrualizado: 09 de julio de 2016 | SOCIEDAD  |

El mes pasado, Anna-Karin Gaudin, una de las fundadoras del legendario ChileKommittén, fue condecorada con la Orden Bernardo O'Higgins, por su labor de solidaridad y lucha por la recuperación de la democracia en Chile, después del golpe de Estado.  

La ceremonia se llevó a cabo en la residencia del Embajador de Chile en Suecia, Sr. José Goñi, quien fue el encargado de entregar la prestigiosa condecoración a Anna-Karin Gaudin. Ella se encuentra de visita en Suecia, desde hace años reside en Santiago. 


 

Por: Magazín Latino

 

Contrario a lo que muchos suelen pensar, los lazos fraternales y solidarios entre Suecia y Chile datan desde antes del golpe militar. Ya en 1971 se fundó el Comité de Solidaridad con el Gobierno de Salvador Allende, del cual su primera presidenta fue Ana Venegas (Rydmark).

Anna-Karin Gaudin perteneció a la generación de ciudadanos suecos que desde el primer momento y brindaron su apoyo a la vía chilena al socialismo, con Salvador Allende a la cabeza. Anna-Karin había trabajado en Chile desde los años 70, como representante de Diakonia, el organismo de trabajo internacional de la Iglesia Sueca. En enero de 1973, se integró al Comité de Solidaridad, asumiendo de inmediato tareas en la dirección. Trabajó organizando círculos de estudio en ABF, escribiendo material sobre Chile y colaboró también con Chilebulletinen.  

El primer número del boletín se publicó el 27 de enero de 1973. Al ocurrir el golpe de Estado, el comité de solidaridad se transformó en el Chilekommitté, y trabajó, desde entonces, por la recuperación de la democracia y la lucha en contra de la dictadura cívico-militar de Augusto Pinochet.

Tanto la primera presidenta de ChileKommittén, Ana Venegas (Rydmark), como otro miembro también muy activo, Stefan de Vylder, fueron condecorados el año pasado con la Orden Bernardo O'Higgins, por sus aportes a la recuperación de la democracia. Stefan de Vylder fue, en la década de los y 70, responsable de Chilebulletinen.

Anna-Karin Gaudin se fue a vivir a Chile. Estando allí, aportó en gran medida a las diferentes organizaciones de defensa de los derechos humanos a través de su cargo en Diakonia y también de su compromiso personal, salvando así a  mucha gente, a quienes ayudó a salir del país. Hasta el 1990, y gracias a una amplia red de trabajo, pudo apoyar a gente que había sido encarcelada por los militares. Con el cambio de la situación política en Chile, Anna-Karin permaneció en el país, para, posteriormente, seguir trabajando con temas de derechos humanos y de democratización, temas que nunca ha abandonado. También ha trabajado con asuntos relacionados al medio ambiente y al desarrollo sustentable, logrando convenios entre municipios chilenos y suecos, y con autoridades de ambos países.

 

 Fundadora de la Asociación Harald Edelstam

 

Anna-Karin ha desarrollado además una línea de trabajo cultural, que la llevó a ser una de las fundadoras del Instituto de Cultura Chileno-Sueco de Santiago y de un coro, en el cual participa con mucho entusiasmo. También es fundadora de la Asociación Harald Edelstam, de Santiago, cuyo objetivo es difundir la personalidad y el trabajo del embajador sueco en Chile. Inmediatamente después del golpe militar, Harald Edelstam, se destacó por su valiente actuación en contra de los militares, salvando la vida de muchas personas.

El Gobierno de Chile evaluó que Anna-Karin Gaudin había hecho un gran aporte de solidaridad y en defensa de los derechos humanos en Chile, por la recuperación de la democracia y por su contribución al desarrollo económico-social de Chile y a las relaciones bilaterales entre Suecia y Chile. En función de esto, la Presidenta de la República, Michelle Bachelet, decidió otorgarle la condecoración Orden Bernardo O'Higgins. Esta orden está reservada a extranjeros que colaboran al desarrollo de Chile.

El año pasado fueron condecorados con la orden Stefan de Vylder y Ana Venegas. Y en abril del año en curso, le fue conferida a Bert Lundin.

 

 

Bert Lundin

 

El antiguo presidente del Sindicato del Metal, Bert Lundin, tiene actualmente 95 años. Él fue dirigente del sindicato metalúrgico a fines de los 70 y comienzos de los 80, y posteriormente fue colaborador directo de Olof Palme. También colaboró, a través de su organización sindical, de manera decisiva en la recuperación de la democracia en Chile.

La condecoración a Bert Lundin le fue entregada por el Embajador de Chile en Suecia, José Goñi, en el local del sindicato y contó con la participación del presidente del Sindicato del Metal, de las máximas autoridades del Sindicato Metalúrgico Nacional y con dirigentes sindicales de base. 

 

 

 

Luego de la apertura de la democracia la Orden Bernardo O'Higgins fue concedida, post-mortum, a Olof Palme y a Harald Edelstam.

 

 

 

José Goñi y Anna-Karin Gaudin. Foto: Privada.

 

 

Anna-Karin Gaudin y Eva Zetterberg. Foto: Privada.

 

José Goñi y Anna-Karin Gaudin, con la condecoración. Foto: Privada.

 

 

Busto de Harald Edelstam, obra del escultor chileno Luciano Escanilla. Foto: Privada

 

 

José Goñi y Bert Lundin. Foto: Dagens Arbete/Harald Gatu.

 

 

 

 

 

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  • Profesor Marcello Ferrada de Noli: "Suecia podría perfectamente haber evitado su catástrofe”

    En entrevista con Magazín Latino, el experto en epidemiología Marcello Ferrada de Noli afirma que “la estrategia de la inmunidad de rebaño gestionada por las autoridades suecas ha causado cinco veces más muertos en Suecia que en todos los países vecinos contados en conjunto”. Y que esta desgracia se podría haber evitado.

    El profesor emérito Marcello Ferrada se refiere aquí a las declaraciones de los arquitectos de la estrategia sueca frente al coronavirus, de que la alta mortandad en Suecia se debe a una “casualidad” y que “Suecia tuvo mala suerte”.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    A seis meses de este cataclismo que vino a situar nuestras vidas en la peor de las novelas distópicas; cuando el debate sobre si la estrategia sueca es la correcta, y pensando en un otoño incierto, me decido a contactar al profesor Ferrada de Noli. Después de todo, tenemos algunas experiencias en común, y esto me da confianza: es experto en epidemiología, ha vivido muchos años en Suecia y en junio de este año partió rumbo al epicentro de la pandemia, a Italia, a la provincia de Bérgamo. Quería estar “donde las papas queman”, y allá se encuentra ahora, combatiendo al coronavirus, causante de la covid-19.

     

    Habla siete idiomas y parece haber vivido siete vidas. Nació en el Valle de Atacama, en Copiapó, al norte de Chile. Su abuelo, Vittorio de Noli, fue un genovés  productor de vinos, que partió a América del Sur en busca de sol para sus vinos italianos. 

     

    Amigo de infancia de Miguel Enríquez, fundó junto a “otros soñadores de un mundo mejor” el MIR, el 14 de agosto de 1965. A diferencia de otros jóvenes que fuimos a parar a siniestros calabozos el 11 de septiembre de 1973, Marcello Ferrada ya había pasado por ello en oportunidades anteriores. Por ejemplo, en 1969, en Concepción, cuando el gobierno democratacristiano de Frei lo incluyó en la lista de trece dirigentes del MIR buscados por la justicia, acusando a la organización de actividades subversivas. Después del golpe estuvo preso en el Estadio de Concepción y en Quiriquina, hasta que fue expulsado del país.  En 1998, cuando Pinochet estaba en Londres, inició denuncias legales en su contra, desde Suecia y Noruega.

     

    Ya a los 19 años publicaba su primer libro, le siguieron alrededor de una veintena y aún tiene otros por publicar. Se pueden descargar gratis, el dinero del Royalty no le interesa. Es experto en epidemiología y doctorado en psiquiatría en el Instituto Karolinska de Estocolmo, con un postdoctorado en la Harvard Medical School. En su tiempo libre pinta cuadros que engalanan su casa en Bérgamo, donde reside en la actualidad.

     

    Pero independientemente de los títulos académicos y sus apellidos de alcurnia italiana, este polifacético profesor es poco convencional y le motivan dos cosas: la verdad y la justicia. Prueba de ello es que en esta entrevista con Magazín Latino "no deja títere con cabeza".

     

    “Mi posición sobre el concepto de consecuencia es que está primariamente en el dominio de lo ético, antes de lo político. Significa que si uno ha abrazado con juramento de honor consigo mismo y en frente de sus pares – y como testigo teniendo la conciencia de tantos sacrificios, tanta sangre derramada por los que han llevado esa lucha por el mismo fin, uno debe rendir tributo a esa promesa en lo cotidiano, hasta la muerte”, escribe en uno de sus libros publicados en Libertarian Books Sweden.

     

    Fiel a esta promesa, en repetidas ocasiones se ha enfrentado al establishment, sin importarle las consecuencias. En 2017 los medios suecos lo declararon persona non grata, por haber revelado el montaje de los Estados Unidos en el caso de los White Helmets, o “cascos blancos”. Más tarde se demostró que estaba en lo cierto, cuando declaraciones de los ministros de defensa estadounidense y francés admitieron, en febrero de 2018, no tener “evidencia absoluta” sobre los ataques de gas. Pero a la prensa escandinava eso ya no le interesaba.  

     

    También ha sido un ferviente defensor de Julian Assange, a quien la prensa sueca primero elevó a los cielos y luego trató de “cobarde” y “violador”. Una investigación que duró años y que finalmente fue archivada por Suecia, sin dar más explicaciones.

     


    Aquí, con Julian Assange y la abogada de DD.HH., Jennifer Robinson, en Londres. 

     

    El profesor Ferrada ha seguido con sumo interés el desarrollo de la pandemia de covid-19 en Suecia. Ya el 6 de abril había referido como “peligrosa” a la estrategia sueca en una entrevista en la televisión rusa, y en mayo publicó en RT un texto donde denunció lo que estaba ocurriendo en el país, en las residencias de mayores. 

     

    Aquí, sus respuestas a mis preguntas:

     

    Marcello, para comenzar, no me queda claro lo de tu nacionalidad. ¿Eres italiano, chileno o sueco, y hablas estos tres idiomas? 

     

    - Tengo un pasaporte sueco, lo que en Suecia no significa automáticamente ser considerado por todos como “tener nacionalidad sueca”, que sería lo legal. Lo uso poquísimo pues tengo el documento italiano de residente permanente que me sirve como pasaporte aquí en Europa. Nacionalidad chilena no la tengo desde que la perdí en 1974, durante la dictadura de Pinochet y fui expulsado al exilio, entonces obtuve el pasaporte de la Convención de Ginebra. Sobre esos idiomas, sí los hablo. Los aprendí con la familia, o en algún colegio. Algún otro más viviendo en el exilio o en el trabajo profesional en diferentes países. Pero no soy aficionado a los idiomas y siempre me cayó mal la gramática y esas pasiones de burócratas formalistas. Además, cuando no me acuerdo bien de palabras me encanta crear las mías propias, para no disminuir la velocidad del relato. Esas así han quedado en mis libros y no las pienso cambiar.

     

    ¿En qué países has vivido y dónde te sientes más a gusto?

     

    - He vivido y trabajado profesionalmente en Chile, Estados Unidos, Inglaterra, Italia, México, Noruega y Suecia, pero por con motivo de la epidemiología me ha tocado también estar en otros lugares, como en Tailandia, para el Tsunami, o en Hong-Kong, para el SARS. Definitivamente prefiero Italia, a donde he venido desde que tenía doce años. Y no solamente por ser el país de mis antepasados, con cuyos descendientes he mantenido mayor contacto desde niño, es primariamente un pueblo, y una cultura, una civilidad, un arte, un corazón, una humanidad y un estilo de vida tan diferente a, por ejemplo, Suecia.

     

    Tienes varios títulos académicos, ¿cuantos?, ¿y a qué disciplina te has dedicado más? Sinceramente, me cuesta encontrar la relación entre la Psiquiatría y la Epidemiología…

     

    - La relación entre la Psiquiatría y la Epidemiología se amalgama por la Filosofía, que es mi disciplina original y preferida. Allí uno encuentra el porqué, el qué es lo prioritario a investigar en medicina social a partir de nuestras concepciones éticas e ideológicas.Lo importante para mí ha sido elegir únicamente temas de investigación que arrojen luces sobre la situación de la salud problemática de los pobres y oprimidos, como es el caso de vastos sectores de inmigrantes en Suecia y otros grupos desventajados. Y un área postergada en Suecia había sido la epidemiología siquiátrica en aquellos grupos.  He hecho una serie de investigaciones al respecto, pero también he publicado libros sobre Geopolítica y Derechos Humanos.

    - Sobre los grados académicos en total tengo cinco: dos en Filosofía, uno en Letras, dos en Psiquiatría. Además del postdoctorado en medicina social, en Harvard, que hice en el tema de Epidemiología. En Suecia seguí tres programas de cursos de doctorado, de los cuales terminé dos, el de Psicología Aplicada en la Universidad de Lund, y el de Psiquiatría en el Instituto Karolinska. El de filosofía en la Universidad de Estocolmo fue el primero, pero lo dejé hasta la mitad, porque mi estadía allí me la hicieron insoportable.

     

    Cuando estalló la pandemia tú te encontrabas aquí, en Estocolmo, pero en junio partiste a Italia para aportar con tu conocimiento como profesor emérito de Epidemiología “donde las papas queman”, en una comuna de Bérgamo. Vale decir, en plena pandemia tienes que atravesar las fronteras de cuatro países europeos, ¿no era más fácil quedarse a trabajar en Suecia?

     

    - En Suecia las opiniones críticas provenientes de la epidemiologia científica no tienen cabida en el experimento de la Agencia de Salud Pública que ampara el gobierno y la prensa dócil a éstos. Un ejemplo es que, a pesar de ser autor de los primeros análisis críticos publicados en medios internacionales, y que incluso aparecen en Google News, etc., el contenido de ellos ha sido totalmente silenciado en Suecia. En Expressen 15/4 2020 por ejemplo, el editor cultural vitupera la infundada acusación de que mis análisis críticos sirven a “la propaganda de Putin” en contra de Suecia, pero se cuida de no publicar el enlace al artículo tal, cuyo contenido factual obviamente desmiente la calumnia. Otro ejemplo, el editor político de Aftonbladet, Anders Lindberg, publicaen Twitter que mis artículos críticos sobre la estrategia frente al corona en Suecia no deben ser leídos puesto que los escribo justamente yo, una persona que ha sido entrevistado en la TV de Rusia, según Lindberg, negando la existencia de ataques de gas en Siria. Lo que por una parte es una falsedad, como se lo rebatí en RT, y por otra no tiene nada que ver con el contenido de mi criticismo epidemiológico a la estrategia de la covid-19 de Anders Tegnell. En Suecia, profesores o académicos que tienen algún planteamiento crítico son acusados de saboteadores, como el caso en contra de la profesora Cecilia Naucler.

    - Entonces acepté sin titubear una invitación para colaborar en la evaluación epidemiológica del proyecto de test serológico de la covid-19 en San Giovanni Bianco, en Bérgamo. Viajé en auto desde Suecia, y pude pasar las fronteras con ayuda de un salvoconducto que me enviaron desde Italia explicando mi misión. Por cierto, este trabajo de asesoría o consultación lo hago de forma totalmente voluntaria, sin honorarios, y hasta el viaje lo sufragué yo. Te lo digo únicamente para contrastar con “el modelo sueco” de expertos contratados por Tegnell en el FHM. Entre estos está su ex jefe Giesecke (el cual a su vez había contratado a Tegnell cuando había sido él director del FHM), quién ahora en su turno está bajo un contrato firmado por Tegnell, que le estaría otorgando un millón de coronas en un año para funciones, al parecer, de relaciones públicas. Te ruego que ratifiques eso en la prensa de allá. Yo personalmente lo considero un escándalo imperdonable, y al borde preciso de la corrupción. [Ratificado. Johan Giesecke se hacía pasar como un “asesor independiente”, en circunstancias de que fue contratado por Anders Tegnell, y facturaba por cada aparición en los medios].

      

    Hace poco tiempo atrás el director general del FHM, Johan Carlson, dijo que “la gran propagación del corona en Suecia se debió a una "casualidad" y que, por lo tanto, no podemos compararnos con los países nórdicos”. ¿Qué opinas de estas declaraciones?

     

    En todos los años en que he sido entrevistado pienso que nunca he respondido ad-hominem, y siempre me he mantenido en el tema factual. Esta vez haré la excepción que confirma la regla. Te contestaré lo de la “casualidad” ridícula aducida por Carlson más adelante. Pero déjame decirte en primer lugar, y te lo diré derechamente, que yo considero a la cúpula de la Agencia de Salud Pública sueca (FHM) como si fuese el paraíso para las investigaciones psicopatológicas de Sigmund Freud. Y tanto a su director general Johan Carlson como a su epidemiólogo estatal Anders Tegnell los considero un par de profesionales probadamente incapaces, juzgando por las abultadas fatalidades producto de su estrategia recalcitrantemente malograda. No los conozco personalmente, pero estudiando el comportamiento en sus entrevistas, y fundamentalmente por las respuestas que dan, y que son de una incoherencia supina, bueno, qué te puedo decir. Aparentemente, lo que muestran en sus respuestas y reacciones, o son serios problemas de los que a lo mejor ni se dan cuenta, o ellas corresponden a un cinismo premeditado para engañar a la opinión sueca y a sus políticos auto declarados “ingenuos” tanto de gobierno u oposición. “Vi har varit naiva” (hemos sido ingenuos), repiten estos políticos de cuando en vez.

    - El comportamiento al que me refiero no tiene una derivación psicológica en primera instancia, sino una referencia ética e incluso legal. Esto desde perspectivas internacionales, tanto de Derecho penal como de Derechos Humanos.

     

    Suecia ha sido el país nórdico más castigado por la pandemia de la covid-19. Las autoridades aquí decidieron seguir su propio camino, optando por la inmunidad de rebaño sin tener en cuenta las advertencias de la OMS de que esta es una estrategia cruel que se cobraría muchos muertos. A pesar de ello, un 60 % de la población sueca apoya la gestión frente a la pandemia, ¿por qué?

     

    Esta es la realidad: La estrategia de “inmunidad de rebaño” de Tegnell & Co. ha causado cinco veces más muertos en Suecia que en todos los países vecinos contados en conjunto. A pesar de toda la propaganda de las anteriores conferencias de prensa de Tegnell, en las que el plato favorito en su menú era presentar la dramática situación pandémica en los EE. UU., hoy en día Suecia ha sobrepasado a los Estados Unidos en muertes per cápita ocasionadas por la covid-19. Y Suecia además ocupa el quinto lugar mundial en muertes per cápita, computados 210 países y territorios golpeados por la pandemia.

    - El New York Times, refiriéndose a la prohibición de entrada a Noruega, Dinamarca y Finlandia impuesta en contra de los suecos lo dice todo en el titular de un reciente artículo: “El nuevo estatus de Suecia: el estado paria”. La principal característica es que esa estrategia fue diseñada como un instrumento para la defensa del potencial capitalista e industrial de Suecia, con la perspectiva de una futura mejor posición en el mercado competitivo internacional. La idea era que mientras el “lockdown” impuesto en otros países iba a repercutir drásticamente en esas economías, Suecia en cambio no iba detener su economía en lo sustancial. Y es precisamente por esta razón que los sectores más derechistas, más reaccionarios del mundo y especialmente en los EE. UU., veían como ponderable y preferente la alternativa sueca de “laisse fair” (dejar que pase) en materia de restricciones a la población laborante. Esta propaganda en la derecha medial apoyando el modelo sueco, en por ejemplo Fox News, fue desapareciendo en la misma medida en que los hechos demostraban que Suecia estaba sufriendo pérdidas económicas y financieras en la misma magnitud que países vecinos aplicando el lockdown, como en Finlandia y Dinamarca.

    - La segunda característica nace de la dialéctica en la conducción del fin económico anterior: Para mantener la producción competitiva, los capitalistas suecos necesitan de un flujo ininterrumpido de la fuerza laboral. Para decirlo con las palabras del propio Tegnell en una entrevista con BBC publicada en YouTube el 1 de Abril de 2020: “Si cerramos las escuelas en Suecia perdemos el 20-25 porciento de la fuerza de trabajo”. Y esa es la razón del porqué no aplicaron las medidas de salud púbica como lo recomendaba la OMS y como se adoptaba en otros países.

     

    O sea que, dicho de otro modo, ¿Suecia apostó a salvar la economía, pero no las vidas? ¿Y es esto propio de un gobierno de izquierdas, como se supone que es el gobierno de la Socialdemocracia?

     

    - Lo anterior no hace el modelo sueco un “modelo de izquierda”, absolutamente no, sino precisamente lo contrario: el modelo sueco es híper neoliberal.

    Y esto es lo surrealista: Para los ingenuos víctimas de una alienación de la que ni siquiera son cabalmente conscientes, y que por esto o por otras necesidades psicológicas siguen creyendo en Tegnell, e incluso “adorándolo” iconográficamente, la estrategia sueca habría que defenderla porque “es la estrategia de un gobierno de izquierda”. Pero no lo es.

    - Salvador Allende, por ejemplo, él sí era de izquierda. Cuando en agosto de 1939 es nombrado Ministro de Salud en el Gobierno de Aguirre Cerda, ordena realizar el primer Catastro de la Salud Pública Chilena. En términos latos, se podría afirmar que la salud pública en Chile, pionera en Latinoamérica, la inicia la izquierda con Salvador Allende. O sea, la prioridad era la salud de la gente, del pueblo, no la salud del bolsillo de usureros ni de las arcas de capitalistas y del clero. Por supuesto, era el tiempo del gobierno izquierdista del Frente Popular. La prioridad de la salud pública en un gobierno izquierdista, o simplemente ético, o sea humano, es el salvar vidas, el prevenir enfermedades, el combatir epidemias y pandemias.

    - En vez de la prioridad de salvar la acumulación del capital e intencionar un incremento de la posición económica competitiva, la línea de izquierda en salud pública prioriza la salud de sus ciudadanos.

    Y protege a los ancianos. No los mata. Eso lo hacen los fascistas, los sirvientes del capital financiero y de las corporaciones multinacionales tipo la industria de armamento de Suecia y sus derivados. Ellos no trepidan en eutanasiar con el fin de lucrarse con la venta de armamentos que bombardean y asesinan a las poblaciones miserables de Yemen. Suecia ayuda al país más rico del Oriente Medio a decimar a la población paupérrima del país más pobre de la región. Con pandemia o sin pandemia, la venta de armamento amparada por el gobierno “izquierdista” de Suecia a los países de la coalición dirigida por Arabia Saudita, para usarse en la masacre del pueblo yemenita, no ha cesado un ápice. Por lo demás, la política económica del gobierno de Suecia es el resultado de un acuerdo con esos fines impuesto por los partidos “Centro” y “Liberal”, diáfanamente de derechas.

     

    Este tema, el de los ancianos que han muerto en residencias, es algo que ha choqueado a muchos, pero no a todos. La idea de que “ellos ya vivieron, ahora les toca morir”. ¿No es este un tema ético terrible que Suecia debería afrontar alguna vez y por qué a la mayoría pareciera no importarle?  ¿Por qué esta obediencia, este silencio y esta aceptación sin chistar a lo que venga?

     

    En mis observaciones de los comentarios internacionales y de la prensa y TV sueca, y también en redes sociales, refriéndose a la “estrategia sueca” respecto a la pandemia, y que, por supuesto tienen eco en Aftonbladet y en los programas suecos de noticias en la tv, se destacan principalmente estos cinco factores:

    - a) Hay artículos de prensa que consideran la estrategia como una “alternativa”, un producto de la “creatividad sueca”, de su línea independiente y “no comprometida” (la posición sueca de “non alignment”), una cosa original y que las autoridades del FHM y del gobierno conducen con valentía y sin doblegarse por la crítica exterior.

    - Pero a nadie se le ocurre la explicación - o no lo dicen – de que aquella conducta no corresponde a una perseverancia saludable, sino una porfía patológica. Y que analizando solo un poquitín más a fondo la historia geopolítica de Suecia, ese país no es ni ha sido nunca tan “neutral” ni practicante del non alignment.

    b) Los propios medios oficiales suecos insisten en la imagen de una estrategia funcionante “justamente en Suecia”, por ser este país tan desarrollado cívicamente, que, a diferencia con países cívicamente “más atrasados” en el mundo (o sea todos los demás según el chauvinismo sueco) no cuentan con un púbico que “confía” en sus autoridades políticas y que por tanto siguen fielmente, voluntariamente, las decisiones de esas autoridades.

    - Sin embargo, nadie piensa que la verdadera razón de aquella “obediencia” yace en un proceso de alienación política, que termina siendo social y además existencial. Y lo anterior explica lo patológico, en términos de psiquiatría social, de los comentarios chauvinistas del “rebaño”, de los tatuajes automarcados por las ovejas en su piel desnuda. De la idolatría a la sinrazón que es venerada por ingenuos. La inmunidad de rebaño solamente se alcanza en la quimera de los dóciles, y gracias a que los gobiernos han primero obtenido entre sus ciudadanos la inmunidad a la razón.

    - Que una conducta cívica sana implica no obediencia ciega, sino una apreciación crítica; que involucra una comprensión de los fines mediatos e inmediatos de las medidas propuestas por las autoridades. La obediencia no es una virtud sino una enfermedad. En mis libros sostengo que la obediencia es antónimo de libertad, y que la ausencia de libertad es la negación de civilidad. El espíritu crítico debería ser prevalente en todo el ámbito de la sociedad. Con esto no estoy abogando por la desobediencia per se, sino por el acuerdo del individuo, y las decisiones que tomen en cuenta el destino de todo nuestro colectivo. De la ontogénesis a la filogénesis.

    c) Las presentaciones estadísticas sobre Suecia, aquellas que sin repeticiones del FHM y sobre todo las de las últimas semanas, siempre realzan una disminución de cifras en lo que se refiere a muertes por covid-19 o nuevos casos etc.

    - Pero, esta disminución también se observa en todos los países, y la diferencia cuantitativa de la disminución comparando Suecia con otros países no aparece en los reportes oficiales de allá [de Suecia].

    - Luego está el asunto de lo que los medios suecos “informan” sobre la posición de Suecia en el trágico ranking mundial sobre fatalidades de la pandemia. Aquí hay mucha estafa, mucha propaganda, mucha manipulación. Por ejemplo, las cifras que ubican según ellos a Suecia sólo en el “noveno” lugar mundial de muertes por 100.000 habitantes corona. Pero para eso incluyen por ejemplo Andorra, San Marino, que estarían en la lista antes de Suecia. Lo que es una barbaridad estadística, puesto que la población total de esos “países” no alcanzan ni por cerca los 100.000 habitantes. Imagínate que San Marino en total tiene apenas 30.000 personas. DN dice que esos países tienen una población equivalente a ciudades suecas de medio tamaño, lo que no es cierto. “Medelstora städer” (ciudades medianas) en Suecia tienen un promedio de más de cien mil habitantes, inferido de un análisis de la Universidad de Umeå.

    - Otra aberración, aún mayor, es lo que para fines estadísticos “oficiales”, o sea comparaciones internacionales, etc., FHM identifica y categoriza como “muertes por Covid-19”. Para el FHM sólo cuentan los casos “verificados” por ellos mismos, o sea los que ellos habían ya registrado como positivos en el test de infección activa, por ejemplo, en los hospitales. La realidad es que así dejan afuera a todas las fatalidades por el Covid-19 que morían en las casas de ancianos o en sus casas, incluidas aquellas en que médicos suecos han escrito en el certificado de defunción que se trataba de covid-19 como causal. Esta anomalía sube la cantidad de muertos por lo menos en un diez por ciento, como lo expliqué en un artículo publicado en EEUU.

    d) Tegnell siempre presenta primero el panorama internacional en términos desgarradores y catastrofales, y entregando cifras absolutas, no porcentuales. Solo a continuación se presentan las cifras de Suecia, también en términos absolutos y, por supuesto, que la diferencia es impresionante y favorece a Suecia, y presenta a la estrategia de Tegnell como triunfadora. Pero lo único absoluto es la falsedad de la presentación. Las cifras pueden ser auténticas para muchos (cuestión que, y personalmente dudo, y con base), pero si ellas fuesen calculadas en función del número de habitantes, o de ciertas categorías (de edad, por ejemplo), o la densidad demográfica, etc., la comparación resulta muy distinta. Por lo demás Tegnell y Co. eligen arbitrariamente los países con los que comparan a Suecia, o incluso ha llegado a comparar el entero país de Suecia con ciudades de otros países y que él mismo elige a su arbitrio.

    - Nadie reclama o hace preguntas entre los periodistas. Se lo tragan todo, ya sea por orden de sus jefaturas, o por “patriotismo”, o por ignorancia, o por falta de espíritu profesional.

    e) Otra cuestión “estadística” de escándalo mayor es el insistir en presentar las cifras de camas desocupadas en las unidades de tratamiento intensivo de los hospitales suecos, para dar la impresión de que los casos graves en Suecia no eran ni son tantos en comparación con otros países. Lo que es una ignominia. Para aclarar lo que quiero decir con ignominia, diré que en mi español es un sinónimo de sinvergüenzura.

    - Lo que no reconocen ni el gobierno ni los personeros del FHM ni la prensa sueca o TV, es que, si hay o había camas desocupadas en las unidades de tratamiento intensivo de los hospitales suecos, es porque esas autoridades habían impuesto una política mortífera, una instrucción lapidaria sobre no admitir en tratamiento intensivo a personas de edad mayor. Y no sólo referente a ancianos, sino que la selección comienza de los 70 para arriba, o de acuerdo con lo que ellos llaman “edad biológica”. O sea, presentaban “camas desocupadas” como prueba de eficiencia, o de baja incidencia de infecciones graves, gracias a que al mismo tiempo estaban conscientemente negando atención médica a los ancianos, entonces, dejándolos morir en hospicios o en sus casas. Del punto de vista médico aquello era y es una aberración ética. Del punto de vista penal yo lo considero un crimen, y por ende considero que aquellas autoridades deberán responder ante la justicia internacional.

     

    Y la pregunta sobre la afirmación de Johan Carlson de que la gran propagación del corona en Suecia se debió a una "casualidad”, y que por ello “no debemos compararnos con los países nórdicos”?

     

    ¿“Casualidad” u “opción”? El griego Esopo escribió hace más de dos mil quinientos años una inspirante historia, cuyo contenido reconstituiré aquí corregida y aumentada como la “Fábula del epidemiólogo y la Fortuna”: Un epidemiólogo estaba sentado a la orilla de un pozo, y como era un poquito flojo se quedó dormido mientras las pandemias pasaban de derecha a izquierda por el pueblo. Como su engreimiento era tan crecido y pesado en su cabeza, en medio del sueño y al inclinársele la testa, por fuerza de gravedad se cae adentro del pozo arrastrando su cuerpo entero. Tiempo después los periodistas acuden a salvarlo y lo sacan del pozo, y le preguntan cómo, por qué, le había sucedido aquello. A lo que él responde, “ah, fue por casualidad, un revés de la fortuna”. En 1781, Félix María de Samaniego resumía: “Reveses de fortuna llamáis a la miseria: ¿Por qué, si son reveses de la conducta necia? 

    Casualidad se refiere a una mezcla de circunstancias las cuales, en conjunto, o por separado, no es posible anticipar. Corolariamente, casualidad resulta sinónimo de inevitable. Pero “circunstancias” viene del latín circumstantiae, o sea, los factores alrededor de algo o de un episodio. Aquí lo obvio es que alrededor de Suecia tenemos a sus países vecinos, Noruega, Dinamarca y Finlandia.

    - Sólo examinando a los países circundantes, Suecia podría haber evitado la desgracia. Y se trata de una matanza muy livianamente atribuida solamente a la letalidad del coronavirus. De hecho, sus proporciones son el resultado de una opción hecha por aquellas autoridades y sus asesores incompetentes. El desastre de la estrategia sueca definitivamente no es el resultado ni de una casualidad ni de mala suerte.

    - Como digo, Suecia podría perfectamente haber evitado su catástrofe si hubiese observado el curso de acontecimientos en los países de su propia vecindad. Estos países, al contrario de lo que afirma Carlson, son comparables con Suecia tanto culturalmente como en sistemas de salud pública. Esta identidad cultural entre países nórdicos ha sido, por el contrario, un tema constante en la propaganda sueca nacida de su tiempo imperial. Tanto Finlandia como Noruega han formado parte del diseño imperial sueco, y la historia de Dinamarca está unida con la de Suecia. Una diferencia ha estado en la utilización de esos recursos, y en el contexto de la estrategia adoptada. Pero la gran diferencia es la opción que implementó por una parte Suecia, y por la otra las autoridades equivalentes en esos otros países limítrofes y homogéneos en cultura, etc.

    - Por último, no es cierto, es un embuste de Tegnell, que las fases de la pandemia en los países vecinos fueron diferentes a la de Suecia. Esto fue desmentido por las propias autoridades de Salud Pública de, por ejemplo, Finlandia y Noruega.

     

    En conclusión:

    - La principal característica de la “estrategia sueca” de Tegnell y Carlson, y de su nepótico personaje Giesecke, y de su corte de acólitos que desfilan por la pantalla sin ser cuestionados por los periodistas, es que ha dejado morir sin razón ni compasión a miles de suecos. Miles de ancianos han muerto innecesariamente.

    - Estos personajes, en mi opinión, cualesquiera las causas atenuantes de salud que sus abogados podrán ofrecer en su favor tendrán que responder ante la justicia. Y ante la historia, porque han liquidado el otrora prestigio internacional de la Suecia de Olof Palme.

     


    Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito en epidemiología en Suecia y doctorado en psiquiatría del Instituto Karolinska,

     

  • Polémica llegada de turistas suecos a la isla de Rhodos

    Gran revuelo ocasionó un vuelo chárter que aterrizó en la isla griega de Rhodos, proveniente de Estocolmo, el jueves pasado. Más tarde se supo que el operador turístico Tui tenía permiso para un vuelo de marketing, pero la mayoría en el avión eran turistas suecos. Ahora éstos deberán guardar cuarentena.

    - Dependemos de los turistas. Pero, francamente, la gente tiene miedo, expresó un comerciante de Rhodos, que se debate entre la apertura a los turistas y el miedo al contagio por el coronavirus.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Para muchos suecos, grandes adoradores del sol debido a lo esquivo del astro rey por estas latitudes, las vacaciones veraniegas perfectas son la playa y el sol. Por esto, los vuelos chárteres a las cálidas temperaturas de los países del mediterráneo son tal vez lo más típico de la temporada estival escandinava.

     

    Solo que este verano nada ha sido como es habitual.

     

    Hasta el 15 de julio Grecia no admite los vuelos directos desde Estocolmo, los operadores turísticos lo saben y todos están esperando esta fecha.

     

    Sin embargo, el operador alemán Tui logró conseguir un permiso especial con el Ministro de Turismo griego, y de esta manera el jueves pasado un vuelo chárter proveniente de Estocolmo aterrizó en la isla de Rhodos.

     

    Se suponía que en el avión viajarían solo personal de Tui y periodistas, algo que no fue así, tres cuartas partes de los pasajeros del vuelo eran turistas suecos.

     

    Algo que fue mirado con recelo por parte de los griegos, puesto que varios turistas que habían llegado con anterioridad habían dado positivo en la prueba tomada a su arribo a Rhodos.

     

    Y que uno de ellos había roto la cuarentena. Fue detectado paseándose por las calles de la isla, en lugar de esperar el resultado del test en confinamiento, como lo estipulan las autoridades griegas.

     

    Tui recibió también las críticas de su rival Apollo, por haber permitido que turistas viajaran en un vuelo de promoción y por haberse saltado las reglas, que deben ser las mismas para todos.

     

    Pero el jefe de prensa de Tui, Adam Györki, se defendió diciendo que las autoridades griegas estaban conscientes de ello

     

    - Entiendo perfectamente que los habitantes de Rhodos están preocupados por la infección. No es que aquí no quieran turistas, pero están preocupados de que lleguen turistas suecos. También entiendo que nuestros competidores estén decepcionados de que ellos no han podido viajar, dijo a TT.

     

    Por su parte el vicealcalde de Rhodos, Konstantinos Taraslias, expresó a la agencia TT que para él la llegada de los turistas suecos había sido una sorpresa, pero que esto lo había decidido el gobierno. Él cree que Tui obtuvo este permiso especial gracias a un acuerdo entre el operador y el gobierno griego, de llevar a 1,5 millones de turistas – de diferentes países - a Grecia, durante este verano.

     

    Entre la espada y la pared

     

    El turismo es la principal fuente de ingresos en Grecia. En Rhodos corresponde a un 95 por ciento de la economía, y la atractiva isla depende del turismo. Al mismo tiempo las estrictas medidas que tomó Grecia, al comienzo de la pandemia, contribuyó a que se registraran solo algunos casos de covid-19.

     

    La gran mayoría de los comerciantes en Rhodos trabajan durante los seis – siete meses de la temporada turística y con ello viven el resto del año.  

     

    Pero este año todo es distinto, y los comerciantes se debaten entre la alegría de abrir nuevamente sus tiendas a los turistas, y el miedo al coronavirus.

     

    - Nosotros dependemos de los turistas. Pero, francamente, la gente tiene miedo. Hemos escuchado que las cosas no han estado bien en Suecia. Y nuestro sistema de atención médica no es tan bueno como debería ser, entonces no podremos hacer frente si muchas personas se enferman aquí, explicó un comerciante a la agencia TT.

     

    Y tomando todas las medidas de seguridad, armados con mascarillas, visires, guantes y desinfectantes, los comerciantes se preparan para recibir a los turistas.

     

    Aunque la llegada de los escandinavos les preocupa más, puesto que Grecia ha prohibido los vuelos directos provenientes desde Suecia hasta el 15 de julio, por la situación aquí con el coronavirus. Y es una fecha que incluso puede estar sujeta a cambios.

     

    - ¡Amamos a los suecos! Pero tenemos un poco de miedo de cómo va a ser, hemos escuchado tantas cosas sobre que ustedes tienen tantos contagiados y muertos. Casi ha habido pánico. Me han dicho que tenga mucho cuidado. Pienso que esto puede afectar en cómo se trata aquí a los suecos, dijo la trabajadora de un museo, a TT.

     

     

  • Canciller sueca: “Hemos aplanado la curva”

    En una criticada entrevista con Deutsche Welle la canciller sueca Ann Linde defendió la estrategia sueca frente al coronavirus, a pesar de que Suecia presenta cinco veces más fallecidos que sus tres vecinos juntos.

    “Hemos logrado aplanar la curva”, sostuvo Linde. Pero un informe reciente la ECDC señala que Suecia y Polonia son los únicos países europeos que aún no han llegado al punto máximo de la pandemia, y siguen lamentando decesos diarios.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    A pesar de que la Ministra de Relaciones Exteriores se retractó, más tarde, de las declaraciones vertidas en la controvertida entrevista con el medio alemán Deutsche Welle, el jueves de la semana pasada, sus explicaciones no cayeron en buena tierra.

     

    - Es posible que una pueda ser un poco más amable, sonreír más y tal vez ser más femenina, deberé pensarlo, dijo Linde a la agencia noticiosa TT.

     

    Pero las críticas, que le llovieron a poco de ser difundida la entrevista en Suecia, poco tuvieron que ver con que si Linde era más o menos coqueta.

     

    Se trata más bien de la forma y el contenido, puesto que, en un arrogante y displicente tono, la ministra faltó a la verdad en varias ocasiones.

     

    Como las siguientes:

     

    Linde: “La verdad, hemos aplanado la curva y nunca tuvimos problemas en derivar los enfermos a la atención hospitalaria”, respondió Linde ante la pregunta de si realmente la estrategia sueca estaba dando buenos resultados.

     

    Hechos: En su último informe, el Centro Europeo para el Control de Enfermedades (ECDC) afirma que Suecia y Polonia aún no han alcanzado el “peak” de la pandemia. Este viernes 26 de junio, Suecia registró 50 nuevos fallecimientos en tanto que Polonia 17.

     

    En un artículo de Svenska Dagbladet del 30 de abril el epidemiólogo estatal Anders Tegnell, a quien la canciller cita repetidas veces en la entrevista, afirmó que “La estimación de que entre 8,000 y 20,000 suecos pueden morir por el virus corona no es del todo irracional” y que todo dependerá de lo bien que Suecia logre proteger a sus ancianos.

     

    Algo que hasta el momento no lo ha hecho bien. El mismo Tegnell ha reconocido públicamente el fracaso.

     

    Familiares de adultos mayores que no fueron remitidos a los servicios de urgencia han presentado denuncias a la entidad que controla las irregularidades en el servicio de atención sanitaria, IVO. Las denuncias ascienden a miles.

     

     

    Linde: “El gobierno ha introducido medidas legalmente vinculantes. Por ejemplo, el consejo de mantener la distancia social, de trabajar desde casa y de lavarse las manos no es solamente un consejo, es una regulación que todos los ciudadanos deben seguir, es legalmente vinculante y más del 80 % de la población las sigue”.

     

    Hechos: Como la Agencia de Salud Pública, Folkhälsomyndigheten lo ha aclarado todo el tiempo: estos son solo recomendaciones que se basan en la confianza de los suecos en sus autoridades. El desobedecerlas no es penado por la ley. En realidad, muchos han hecho oídos sordos a la supuesta distancia de dos metros, sobre todo con la llegada del verano, y en las manifestaciones en apoyo al movimiento “Black lives matter”, por ejemplo, se reunieron en las grandes ciudades suecas miles de personas, muchas más de las 50 aconsejadas por las autoridades.

     

    Respecto a la norma del teletrabajo, Anders Tegnell se opuso en un principio, hasta que las empresas comenzaron a aplicarlo por cuenta propia. La objeción que tuvo entonces el epidemiólogo estatal fue que: “el teletrabajo no es igualitario”.

     

     

    Linde, sobre la sobre mortalidad en las residencias de ancianos: “Cada muerte es trágica” … ”Pero el problema principal está en la atención privada de los ancianos, porque más personas han muerto en hogares de ancianos de gestión privada”.

     

    Hechos: La gran mayoría de los fallecidos en Suecia son adultos mayores. Sin embargo, no existe evidencia que corrobore que los fallecidos en las residencias privadas superan a los de las estatales. Más del 50 % de las residencias son de gestión estatal, y la empresa Vårdföretagarna, por ejemplo, exigió que Linde se retractara de haber señalado a las empresas privadas como las culpables de la mortandad en las casas de reposo.

     

    - No es propio que la canciller haga acusaciones infundadas contra la atención privada de ancianos. Esperamos una explicación de parte de la ministra. En Suecia, alrededor del 20 por ciento de las personas mayores viven en viviendas para personas mayores administradas de forma privada, dijo la directora asociada de Vårdföretagarna, Antje Dedering, quienes enviaron una carta al ministerio, pidiendo explicaciones.

     

    Respecto al mismo tema, la conductora del programa quiso saber qué parte le cabía al gobierno sueco respecto a la mortandad en las casas de reposo, recordando las palabras de la ex epidemióloga estatal. Annika Linde, quien dijo que “No había ninguna estrategia para el cuidado de los mayores. No entiendo cómo ahora pueden afirmar que el nivel de preparación fue bueno cuando en realidad fue pésimo”. 

     

    DW: La gran mayoría de los fallecidos son adultos mayores, pareciera que la estrategia sueca es solo para los jóvenes, ¿no es cierto? ¿No es esto vergonzoso?

     

    - Bueno, son sus palabras. Ud. Está actuando como si se tratara de una competencia mundial sobre quien tiene la enfermedad y quien no…/... de hecho, es preciso aclarar, en medios internacionales, que el aumento de los contagiados se debe a que se testea más../..Pero ha habido irregularidades, por la organización de administración regional estableció que más del 40 % de los empleados que no tenían suficientes conocimientos sobre cuidados de higiene básicos, como por ejemplo de cómo lavarse las manos. Por eso hemos capacitado más de 1.400 personas.  

     

     

    Linde: “Todos, incluso quienes presenten el más mínimo síntoma, se pueden hacer la prueba del covid-19”.

     

    Hecho: La semana pasada arrancó recién el testeo masivo que el gobierno había prometido hace tiempo atrás con 100.000 pruebas a la semana. Sin embargo, solamente las personas que presentan síntomas se pueden hacer la prueba. Linde explicó más tarde que ella se refirió solamente a la región de Estocolmo.  

     

     

    Arrogancia y “matar al mensajero”

     

    En las redes sociales uno de los comentarios más frecuentes fue la arrogancia con que Ann Linde respondió a las preguntas de la conductora Sarah Kelly.

     

    Por ejemplo, ante la pregunta por qué Suecia, junto a otros tres países de la UE se había opuesto a un fondo europeo de salvataje para los países más afectados económicamente, Linde respondió: “¡Pareciera que Usted quiere echar a Suecia de la Unión Europea!”

     

    Y ante la pregunta de por qué Suecia había optado por un camino diferente a todos los otros países y de que, si Suecia tenía “la ciencia correcta sobre la inmunidad”, la respuesta fue:

     

    - Bueno, en realidad yo soy la ministra de Asuntos Exteriores, así es que yo no sé si nosotros tenemos los conocimientos correctos sobre la inmunidad de rebaño o lo que sea. Y espero que Ud. También entreviste a los epidemiólogos y a la ministra de asuntos sociales, quienes están mas capacitados para responder esos temas.

     

     

    Más tarde, en la televisión estatal sueca, SVT, Linde afirmó que la conductora había sido la agresiva y que ella había querido aclarar cómo era la situación en Suecia.  

     

    - Si se insiste visible y agresivamente en que Suecia no piensa en lo mejor para su gente, entonces reacciono con fuerza, tal vez demasiado fuertemente, pero creo que hay que tener en cuenta toda la situación, dijo el lunes.

     

     

    El presidente del partido conservador, Ulf Kristersson (Moderaterna), tiene otra opinión y acusa a Linde de “poner en peligro la reputación de Suecia”.

     

    “Respuestas arrogantes y autosuficientes a las preguntas razonables del exterior sobre las altas tasas de mortalidad suecas. Declaraciones mal fundamentadas sobre la causa de la propagación de la infección y muertes en las viviendas para ancianos del país”, escribió Kristersson en Facebook.

     

     

    En la reunión de líderes de los partidos políticos en el Parlamento sueco de esta semana, los dirigentes de la oposición tocaron el tema de la entrevista de la canciller. Según afirmó más tarde a los medios la líder de la Democracia Cristiana, Eba Bush, el primer ministro Stefan Löfven no había querido hablar más del tema.

     

    En declaraciones a la agencia TT, Stefan Löfven respaldó a Linde expresando:

     

    - La Ministra de Asuntos Exteriores también está haciendo un fantástico trabajo para defender a Suecia.



    Sarah Kelly, periodista del medio alemán Deutsche Welle (DW) y la canciller sueca Ann Linde. 

     

     

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