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Henrik Janbell - Un hombre extraordinario Henrik Janbell. Imagen captada en la ceremonia del Premio Edelstam 2018. Foto: Marisol Aliaga.

Henrik Janbell - Un hombre extraordinario

El vicepresidente de la Fundación Harald Edelstam, Henrik Janbell, ha fallecido a los 70 años de edad. Henrik fue testigo en primera persona del golpe de Estado en Chile, hecho que lo marcó para toda su vida. Nunca abandonó la lucha por un mundo mejor.

“Desde su juventud, Henrik se convirtió en un actor clave de las relaciones chileno-suecas. Su humanismo, su actitud comprometida y valerosa, y su profundo amor por Chile, le definieron como persona”, escribe el historiador español Fernando Camacho Padilla. 

 

 Por: Fernando Camacho Padilla

 

HENRIK JANBELL 

*29 de noviembre de 1948

†22 de junio de 2019

 

Mientras me encontraba de viaje en Belgrado me enteré por las redes sociales de la triste noticia del fallecimiento de Henrik Janbell. Quedé profundamente consternado, pues la imagen que siempre tuve de él fue de una persona sumamente activa, luchadora, energética y con enormes ganas de hacer cosas. Características propias de alguien que tiene “carrete” para mucho tiempo. Me costó creer la información que me aparecía en la pantalla y me puse en contacto con algunas personas para confirmar si realmente era cierto.

 

Henrik y yo manteníamos algo de comunicación desde mi salida definitiva de Suecia en el invierno de 2013-2014, pero desde entonces aún así nos encontramos en varias ocasiones, la última de ellas en octubre del año pasado, en ocasión de una conferencia que impartí en el Instituto Cervantes de Estocolmo. Unos días antes Henrik me contactó para pedirme ayuda con material e información histórica para la preparación de sus memorias. Nos reunimos y, como historiador, me alegró mucho su decisión, dado que testimonios como el suyo son sumamente importantes para la reconstrucción histórica de episodios sensibles y complejos de los que no siempre es fácil encontrar antecedentes.

 

Henrik fue uno de los cinco ciudadanos suecos que fue arrestado por las fuerzas de seguridad tras el golpe militar, y había experimentado en carne propia lo que ello implicaba. Por fortuna, Harald Edelstam era el embajador de Suecia en Chile en ese momento, un diplomático decidido y comprometido en la defensa de los derechos humanos, y que no dudó ni un minuto en acudir a su rescate, así como de los otros ciudadanos suecos, y de muchas otras nacionalidades latinoamericanas. Henrik fue una de las aproximadas mil personas que Edelstam logró sacar de los centros de detención hasta el momento que, por su actuación, fue declarado persona non grata por la Junta Militar a comienzos de diciembre de 1973.

 

Mi primer contacto con Henrik ocurrió en el año 2005, poco después de mi llegada a Suecia. Me recibió en su apartamento del municipio de Kista, en las proximidades de Estocolmo, para contarme con detalle lo que fue su experiencia en Chile, tanto antes como después del golpe. Quedé profundamente conmocionado de escuchar su relato. Por suerte, el Estado chileno reconoció su condición de expreso político y Henrik fue simbólicamente indemnizado.

 

Sus vivencias en Chile le marcaron para siempre. El horror del golpe no le alejó del país, como ocurrió a no pocas personas, sino todo lo contrario. Tras su liberación y retorno a Suecia, se involucró muy activamente en las actividades de solidaridad del Comité Chile (Chilekommitté), en compañía de conocidos activistas como Anna Venegas, Anna-Karin Gauding, Tör Sellström, Stefan de Vylder, Eva Zetterberg, Rosemarie Andersson, Margareta Björling, y muchos más.

 

Con la vuelta de la democracia, Henrik y su compañera, Sygin, se compraron una hermosa casa en Valparaíso a donde fueron a pasar sus vacaciones, y compartir de nuevo con sus amistades de Chile. Siempre que tenían la oportunidad, cruzaban el Océano Atlántico.

 

En el año 2007, Henrik participó en un encuentro que organicé en el Instituto Cervantes de Escolmo, en homenaje a Harald Edelstam, donde también estaban Sonja Martinson-Uppman, Pierre Schori, Stefan Wrigstad, Carl-Johan Groth, Martin Wilkens, Håkan WIlkens, Germán Perotti, Jan Sandqvist, Anna Venegas, Jorge Godoy y Rolf Bengtsson. El mismo año, Henrik, en colaboración con la nieta de Harald Edelstam, Caroline Edelstam, y otros suecos y chilenos como José Guevara y Rolf Bengtsson, impulsaron la idea de crear una fundación que recuperara la memoria del embajador Edelstam, la cual vio finalmente la luz en el año 2009. Desde entonces, y hasta su fallecimiento, Henrik dedicó gran parte de su tiempo en la consolidación de la fundación, viajando y reuniéndose con autoridades relevantes de la defensa de los derechos humanos por distintos países de Europa y América Latina. Asimismo, no escatimó esfuerzos en la organización de actividades de distinta índole, así como la preparación del premio Edelstam, que se entrega cada dos años.

 

Desde su juventud, Henrik se convirtió en un actor clave de las relaciones chileno-suecas. Su humanismo, su actitud comprometida y valerosa, y su profundo amor por Chile, le definieron como persona. Un hombre con grandes convicciones éticas y morales, que ha sido y será un ejemplo para seguir, y por el cual tanta gente de ambos y muchos otros países, le han tenido un gran afecto y respeto. Esperemos que en Suecia también se haga memoria de la enorme importancia que tuvo Henrik en el periodo que le tocó vivir, y sirva de inspiración para las generaciones venideras.

 

Fernando Camacho Padilla

Madrid, 10 de julio de 2019

 


                                                                    Henrik Janbell


Henrik Janbell, primero a la izquierda durante un encuentro organizado en el Instituto Cervantes de Estocolmo en noviembre de 2007 en homenaje a Harald Edelstam. Foto: Ramón Maldonado.


Henrik Janbell junto a asistentes a la ceremonia del Premio Edelstam 2018. Foto: Marisol Aliaga.

 

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  • Vicejefe de la policía: “Tenemos al menos 40 clanes criminales en Suecia”

    Las declaraciones vertidas recientemente por el vicejefe de la policía sueca, Mats Löfvin, en una entrevista radial impulsaron un encendido debate sobre la criminalidad en Suecia.

    “Espero que haya abierto las puertas a un debate necesario”, dijo Löfvin, posteriormente, en el programa televisivo Agenda. Algunos concuerdan, otros difieren, pero la discusión nuevamente ha saltado a la palestra.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Mats Löfving es vicejefe de la Policía Nacional de Suecia, y además dirige NOA (Departamento Nacional de Operaciones, por sus siglas en sueco).

     

    En una entrevista con Radio Suecia, hace un par de semanas atrás, se refirió a la criminalidad en Suecia.

     

    En el transcurso del año se han registrado en el país 230 balaceras, con un saldo de 27 muertos y 70 heridos graves. 30 personas permanecen en prisión preventiva y 200 hombres han sido arrestados por portar armas de fuego.

     

    Las estadísticas muestran que la situación ha ido empeorando. Un hecho que estremeció a la sociedad, el año pasado, fue el homicidio de una joven doctora que trató de arrancar de los agresores con su bebé en brazos. Fue asesinada cerca de su vivienda, en la calle, a plena luz del día. Todo indica que su pareja era el objetivo de los asesinos.

     

    Hasta la fecha nadie ha sido procesado por este crimen, y la violencia extrema se agrava aún más, según Löfving, por la “cultura del silencio”. Ni siquiera cuando los involucrados pierden a un familiar, los sobrevivientes se atreven a declarar. Y cuando se trata de clanes criminales, impera el silencio. No se es leal a la sociedad, sino al clan, a la familia.  

     

    En la entrevista en la radio, Mats Löfvin expresó que su unidad había identificado a una cuarentena de redes familiares criminales - o clanes.  

     

    - En este momento tenemos al menos 40 redes familiares delictivas en Suecia, los llamados clanes. Han venido a Suecia, creo, únicamente con el propósito de organizar y sistematizar crímenes. Estas personas educan a sus hijos para que tomen el control de la organización criminal. No les interesa ser parte de la sociedad, para ellos la familia es más importante que el Estado.

     

    La sorprendida conductora del programa le respondió que esta era una afirmación "muy controvertida" y que "muchos dicen que la criminalidad se debe a factores socioeconómicos". Ante la pregunta de cómo la policía sabía que "venían a Suecia con ese propósito", Löfving respondió que "esta es la imagen que tienen nuestros servicios de inteligencia". 

     

    - Trabajan para conseguir poder y tienen un gran potencial de violencia. Quieren ganar dinero y lo hacen a través de narcotráfico, violentas transgresiones y extorsiones. Se infiltran en los negocios y en la política. Quieren jugar un rol en la gobernanza pública en municipios, incluso en toda Suecia, dijo Löfving.

     

    Según él, el crimen de pandillas está claramente vinculado a barrios vulnerables, donde es ocho veces más común que en otras zonas.

     

    Piensa que los suecos han sido “inocentes” al no querer reconocer un problema que cada vez se agudiza más. Y que tiene que ver con la inmigración y la integración.

     

    - Los políticos parecen unos yo-yos, hablan sobre la integración. Después se olvidan y al cabo de un tiempo retoman el tema. 

     

    Para él, no son medidas que estén dando resultados.

     

    Su colega y jefa de la unidad de inteligencia de NOA, Linda H Staaf, está de acuerdo con él. También está preocupada por el hecho de que estas redes familiares se estén infiltrando en la sociedad sueca, hasta el punto de convertirse en una amenaza para el sistema.

     

    - El poder debe estar en el Estado, no en redes familiares, afirma en el vespertino Expressen.

     

    Y luego de haber negado su existencia durante décadas, todos los políticos hablan ahora de los clanes. O de “redes familiares delictivas”, como algunos prefieren llamarlas.

     

    La narrativa cambia, dependiendo del partido político. A grandes rasgos, la izquierda atribuye la creciente criminalidad a razones socioeconómicas. Mientras que la derecha resalta el tema de la inmigración.

     

    La diputada del partido de Izquierda, Linda Snecker, opinó que Mats Löfvin no debería usar el termino “clan”, porque “está asociado a etnicidad”.

     

    Los Demócratas de Suecia, por su parte, siguen afirmando que la solución a todos los problemas es parar la inmigración, que según éstos nutre la criminalidad.

     

    Hasta ahora el primer ministro, Stefan Löfven, se había negado a hablar del tema, pero afirmó, la semana pasada:

     

    - Con una gran inmigración donde no somos capaces de resolver la integración, se corre el riesgo de que surjan este tipo de problemas. Lo que yo quiero evitar, y con lo que tenemos que ser muy cuidadosos, es de no relacionar automáticamente la criminalidad con el color de la piel.

     

    Mats Löfvin, en tanto, está interesado en resolver el problema, independientemente de cómo surja o cómo se le denomine. “El tema de las definiciones se lo dejo a otros”, dijo en Agenda, el domingo pasado.

     

    -Yo soy policía, y mi labor es realizar un beneficio social concreto, y sobre todo hacia todas esas buenas personas que residen en áreas vulnerables. A nosotros nos interesa combatir a los criminales que delinquen usando la familia y los parientes.

     

    Él desearía que la policía contara con más recursos y más facultades. Como por ejemplo, que se les permita intervenir teléfonos de sospechosos antes de que cometan un crimen, como operan los colegas de otros países europeos.

     


    El vicejefe de la Policía Nacional de Suecia, Mats Löfving. Foto: Captura de pantalla. SVT. 

     


    Un hecho típico que ilustra el problema ocurrió en Gotemburgo. Cuando dos policías se disponían a apresar a un hombre en motoneta, se vieron rodeados por un grupo de sujetos que exigían su liberación. Los agentes debieron pedir refuerzos, entre amenazas e insultos. Foto: Expressen. 

     

  • 4000 pruebas de corona incorrectas: los kits de autoevaluación no estuvieron a la altura

    4000 personas se han hecho la prueba del coronavirus y han recibido resultados incorrectos.

    El fallo fue descubierto reciente y actualmente está siendo investigado por la Agencia de Salud Pública.

    - Tendrá un impacto en las estadísticas nacionales, dice Karin Tegmark Wisell, jefa de departamento de la Agencia Sueca de Salud Pública.

     

     Fuente: Aftonbladet. 25 agosto de 2020

     

    El error se descubrió recientemente en dos laboratorios y significa que aproximadamente 4.000 personas recibieron resultados incorrectos de la prueba del corona.

     

    Las personas testeadas han tenido un resultado positivo en las pruebas de PCR de auto-testeo, a pesar de que, en realidad, no han tenido la covid 19.

     

    La prueba de PCR debe mostrar una infección en curso de covid.

     

    El error ha ocurrido en dos laboratorios, NPC, en el Instituto Karolinska, y laboratorios privados ABC, que analizaron pruebas rápidas de China, y se tratan de muestras analizadas desde mediados de marzo hasta mediados de agosto.

     

    - En sus análisis sistemáticos de garantía de calidad, estos laboratorios han identificado que hay deficiencias en un kit comercial que se compra en China. Es un kit que está certificado como CE que no ha contado con la calidad que se indica, dice Karin Tegmark Wisell.

     

    El error tiene como consecuencia que las estadísticas de corona de Suecia caigan ligeramente.

     

    - Hasta cierto punto, tiene el efecto de que las estadísticas a nivel nacional caen en un número correspondiente. Estas personas recibirán un nuevo resultado de prueba, que probablemente diga que fueron falsos positivos, dice Karin Tegmark Wisell.

     

    Las personas que han recibido resultados incorrectos en las pruebas provienen de nueve regiones del país. Esto se aplica a Estocolmo, Västra Götaland, Gävleborg, Västerbotten, Västmanland, Dalarna, Västernorrland, Sörmland y Blekinge.

     

    - Estos laboratorios trabajan febrilmente para identificar a las personas afectadas y colaboramos con ellas al mismo tiempo, para informarles, dice Karin Tegmark Wisell.

     

     

  • La población registra su crecimiento más bajo en los últimos 15 años durante la pandemia

    La Pandemia de Covid-19 ha dejado ya su huella en las cifras de población de Suecia. Hasta ahora, se ha registrado el crecimiento más bajo de los últimos 15 años.

    Además, muchos han elegido dejar las grandes ciudades.

     

     Fuente: TT / Omni. 19-08-2020. Traducción: Magazín Latino

     

    El número de personas registradas en Suecia es hoy algo más de 10,3 millones. Al comienzo del presente año, la población del país había aumentado en 24.801 personas, mientras que el año pasado la cifra alcanzaba las 51.004 personas, según datos de la Oficina Central de Estadística (SCB).

     

    - Es el aumento más bajo en los primeros seis meses del año desde 2005, dice Tomas Johansson, estadístico de población de SCB.

     

    El crecimiento de la población solía ser mayor en las tres ciudades más grandes: Estocolmo, Gotemburgo y Malmö. Pero a diferencia de años anteriores, ahora hay más personas que dejan Estocolmo y Gotemburgo que las que se mudan a estas ciudades.

     

    ”Las grandes ciudades no son un imán”

     

    La migración neta de Estocolmo fue de menos de 1.703 personas; en Gotemburgo fue de menos de 109 personas. Malmö, por otro lado, tuvo una migración neta positiva de 502 personas.

     

    - Las grandes ciudades ya no son un imán, al revés de lo que solían ser. Es bastante infrecuente que Estocolmo no atraiga a la mayoría. Resulta extraño ver un retroceso a lo largo de un trimestre entero, dice Tomas Johansson.

     

    Él opina que la inmigración tuvo un gran impacto en la llegada de nuevas personas a Estocolmo. La inmigración a Suecia aumentó durante el primer semestre en 36.058 personas, siendo éste el número más bajo desde 2005.

     

    - Se trata, más bien, de inmigración de otros países. En muchos sitios han estado las fronteras cerradas y podemos ver un claro cambio con un fuerte retroceso de la inmigración durante este semestre, argumenta Tomas Johansson.

     

    Un exceso de nacimientos reducido a la mitad

     

    Además, durante los seis primeros meses del año, han muerto más personas que años anteriores. En la primera mitad del año murieron 51.405 personas en Suecia. Este es el número más alto de muertes en los primeros seis meses del año desde 1869, cuando murieron 55.431 personas.

     

    También hay 4.633 muertes más que en la media entre los años 2015 y 2019. Los niveles superiores a la media durante esos años se clasifican como exceso de mortalidad, y a lo largo de la primera mitad de 2020, este exceso alcanzó el diez por ciento.

     

    Esta mayor cifra de muertes, en combinación con un número inferior de nacimientos en el primer semestre dio como resultado que el exceso de nacimientos se haya reducido a la mitad, en comparación con el mismo periodo de 2019.

     

    Sigue siendo demasiado pronto para poder decir que la pandemia de coronavirus ha influido en el número de nacimientos.

    - Los niños que nacieron este año y que figuran en nuestra estadística existían ya en 2019, por lo que, si la pandemia ha tenido un impacto en la cifra de nacimientos en Suecia, lo veremos dentro de algunos meses, comenta Tomas Johansson.

     

    Datos: Crecimiento de población y exceso de mortalidad

     

    El estudio de la Oficina Central de Estadística (SCB) fue realizado entre el 31 de diciembre de 2019 y el 30 de junio de 2020.

     

    En el estudio se define el exceso de mortalidad como el número de muertes en relación con el promedio de defunciones en el periodo correspondiente a los últimos cinco años.

     

    La elección del periodo de comparación se realiza en función de la edad y el sexo, y a su vez la cantidad de población se muestra relativamente inalterada.

     

    Fuente: SCB  

     

     

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