Sábado, 31 Octubre 2020 | Login

“No debe caer en el olvido que cosas como ésta ya sucedieron en la Alemania de preguerra, con las consecuencias que todos deberíamos recordar para que no vuelvan a suceder jamás. Sin embargo, el partido VOX está llevando a cabo una campaña de blanqueamiento de estos lamentables hechos, y está tratando de reescribir la Historia para que quienes fueran los verdugos entonces, parezcan las víctimas hoy”.

Nuestro flamante nuevo columnista, Erik el sueco (*), escribe sobre el resurgimiento del fascismo en España. Un tema preocupante, pero de poca cobertura en la prensa escandinava. 

 

 Por: Erik el sueco @ErikSueco

 

La contundente irrupción de VOX, el partido de ultraderecha que reivindica el franquismo, con 52 escaños (un 15% de representación en el parlamento) está suponiendo un peligroso retroceso de las libertades y los derechos de quienes viven en España (extranjeros y autóctonos), y ha empezado a rasgar el tejido de la convivencia con peligrosas conductas, que en ocasiones van más allá de las palabras.

 

El vicepresidente Pablo Iglesias anunció esta semana que suspendía sus vacaciones en un pueblo de Asturias por el acoso a él y a su familia por parte de grupos de militantes y simpatizantes del partido VOX (y en ocasiones, concejales y otros miembros del partido). Este es el enésimo capítulo del acoso que vienen sufriendo por parte de activistas de extrema derecha, que desde hace meses están acampando frente a la casa del vicepresidente y de la ministra de Igualdad, Irene Montero, donde ejercen una campaña de acoso nunca vista en España, y que está dividiendo a la ciudadanía entre quienes están frontalmente en contra, y quienes aprueban que estos dos miembros del gobierno y sus tres hijos (dos mellizos de dos años, y una tercera hija que cuenta con algunos meses de edad) se vean sometidos al ruido, los insultos y la suciedad que se generan bajo la pasiva mirada de las fuerzas de seguridad.

 

La historia dio ayer una nueva vuelta de tuerca al hacerse público un tweet de una simpatizante de VOX (que dice depender del ingreso mínimo vital recientemente aprobado por el gobierno del vicepresidente al que tanto detesta), en el que se preguntaba a qué colegio pensaban llevar Iglesias y Montero a sus hijos, animando a someter a unos niños a acoso escolar, y jaleando a padres que mostraban interés por este dato, con el objetivo de inscribir también a sus hijos para que pudieran maltratar a los hijos de esta pareja.

 

De nuevo, esta acción volvió a fraccionar a la ciudadanía, generando por una parte denuncias a esta usuaria por delito de odio (contra unos niños que no son responsables de nada), y fervientes partidarios de un comportamiento aberrante, violento e ilegal.

 

Dejando a un lado las simpatías políticas de cada uno, debemos tomar consciencia del peligro que este tipo de acciones representa para la convivencia. Sería igualmente censurable que el acoso se produjera contra miembros de VOX, cosa que, hasta la fecha, no ha ocurrido. Estas campañas de odio recuerdan a hechos que parecían ya olvidados y que traen ecos de guerras pasadas. No debe, por tanto, caer en el olvido que cosas como ésta (aunque nunca dirigidas contra miembros de un gobierno) ya sucedieron en la Alemania de preguerra, con las consecuencias que todos deberíamos recordar para que no vuelvan a suceder jamás. Sin embargo, el partido VOX está llevando a cabo una campaña de blanqueamiento de estos lamentables hechos, y está tratando de reescribir la Historia para que quienes fueran los verdugos entonces, parezcan las víctimas hoy.

 

¿Qué pasaría si los detractores de VOX tomasen las mismas medidas? ¿Qué le parecería a esta tuitera que a sus hijos los sometiesen a maltrato en el colegio porque su madre tiene una determinada ideología? Ya que las autoridades no están haciendo nada para impedir este acoso, cabe preguntarse qué pasará cuando los ciudadanos contrarios a VOX decidan organizarse y plantar cara. No podemos permitir que prenda la mecha de la violencia. Somos los ciudadanos quienes tenemos la responsabilidad de parar esta sinrazón antes de que sea demasiado tarde.

 

 

 

Published in Mundo

El 4 de marzo el líder de los Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson, viajó a la frontera greco-turca para repartir volantes entre los refugiados que se encuentran en ese lugar, en condiciones paupérrimas.

“Suecia está completa” decía el volante, firmado a nombre del “pueblo sueco”.

Antes de que el avión despegara, Åkesson posteó en su cuenta de Instagram: “Última carta a casa cool Micke y yo nos lanzamos hacia nuevas aventuras. ¡Estén atentos!".

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Desde que el presidente turco, Recep Erdogan, decidió usar a los inmigrantes como fichas en un juego cínico, miles de refugiados se han agolpado en la frontera entre Grecia y Turquía, con la esperanza de viajar a Europa en busca de una vida mejor.

En la frontera han sido detenidos, repelidos con bombas lacrimógenas, con balines de goma, han sido incluso hasta baleados, y se desconoce si han resultado refugiados fallecidos. Pero lo que sí se sabe es que esto es un infierno en la tierra.

- Erdogan nos dijo que la frontera estaba abierta. Vinimos a Edirne, pero la policía [turca] nos paró. Nos dijo que no podíamos ir al paso fronterizo de Pazarkule, y nos dirigió hacia el río, donde hay botes para pasar al otro lado. Pero del otro lado los griegos te roban todo y te devuelven a Turquía, explicó al diario El País Muhammed Hussein, un refugiado afgano.

A ese lugar, donde hombres, mujeres y niños que están en la más profunda desolación, y que solo anhelan poder salir de allí, viajó el líder del partido de extrema derecha (Demócratas de Suecia, SD), Jimmie Åkesson. A decirles, en sus caras, que no eran bienvenidos a Suecia. Porque Suecia ya estaba completa.

 


Foto: Pantallazo de TV4. 

 

Suecia está completa.
¡No vengan donde nosotros!
Nosotros no podemos darles dinero o alojamiento.
Disculpen este mensaje.
El Pueblo de Suecia. Demócratas suecos.

 

El debate no tardó en llegar. En todos los medios se discutió el actuar de Åkesson, quien, antes de que el avión despegara, con destino a Turquía, posteó en su cuenta de Instagram una foto:

 
Foto: Instagram. 

 El texto: “Última carta a casa cool . Micke y yo nos lanzamos hacia nuevas aventuras. ¡Estén atentos!".

 

Incluso la líder del partido que más se ha acercado a los SD manifestó su repudio por el actuar de Åkesson. Ebba Bush Thor calificó la jugada de Åkesson como “poco seria” y “frívola”.

También Anders W Jonsson, vicepresidente del partido del Centro (C ) reaccionó – entre otros – por la forma de Åkesson de hacer política repartiendo volantes, en lugar de estar en el congreso.

“Esto no es digno de un líder de un partido sueco. Me indigna cómo Jimmy Åkesson y los demócratas suecos utilizan personas vulnerables en un juego político. Además, adjudicarse ser el portavoz de todo el pueblo sueco es completamente inaceptable”, expresó en un comentario escrito al diario Expressen.

La ex ministra de Cultura, y actual europarlamentaria del Partido Ecologista (MP), Alice Bah Kuhnke, también repudió la actiditud de Åkesson. Ella escribe en sus redes:

“Desde lo más profundo de mi corazón, siento tristeza y vergüenza de un político sueco esté tan desesperado por llamar la atención, que recorre cientos de kilómetros para humillar a personas desesperadas, mujeres, niños, que han huido por sus vidas”.

 

Jimmie Åkesson tenía que haber estado presente en la cámara esta semana, para discutir la crisis migratoria.

Según él, es necesario que Suecia aporte con personal y recursos para mantener cerradas las fronteras de Europa. “Antes de que venga el caos”.

El presidente del partido conservador (Moderaterna), por su parte, Ulf Kristersson, no se ha manifestado al respecto, pero en su cuenta de Twitter había anteriormente – en el marco de las medidas de Erdogan - publicado una foto que dice más que mil palabras.

 

 
Foto: Twitter. Texto: "Fortalecer las fronteras!". "La crisis migratoria del 2015 no se puede repetir". Ulf Kristersson, presidente del partido conservador, Moderaterna, posa en traje de cazador.

 

Lo que pasó después es difícil de explicar. El departamento de prensa de los Demócratas de Suecia publicó, el viernes, que Åkesson había sido “apresado por la policía turca”, y que posteriormente “había sido deportado”.

Al poco tiempo después, lo desmintieron. De modo que se desconoce si Åkesson fue deportado, o si solamente tuvo que prestar declaraciones ante la policía turca antes de – voluntariamente – abandonar el país.

En un video que la televisión sueca ha publicado, se ve al líder sueco rodeado de policías y fotógrafos turcos, a los que increpa, arrogantemente, en el aeropuerto de Estambul.

 

Åkesson: - Qué medios?

- Turkish media (Medios turcos)

Åkesson: - Medios turcos. ¿Qué medios turcos? [levantando los brazos]…[silencio]...Son…solamente medios turcos? ¿Uds. tal vez no tengan muchos?

 

Luego les da la espalda y, después de haber sido obligado por la policía de seguridad y el control en la ventanilla del aeropuerto a sacarse la boina y las gafas, para ser fotografiado, comienza a sacarse selfies con una sonrisa de oreja a oreja.

Antes había filmado a los periodistas y a los agentes de la policía turca.

Más tarde aseguró a los medios que “nunca más podría regresar a Turquía”.

Y en un video en sus redes sociales, Åkesson dice:  

“No sé qué está pasando aquí, pero tengo una escolta de un señor y diez más, de todos modos (...) No soy bienvenido de regreso. (...) Por alguna razón, no me quieren aquí”.

 

El encargado de prensa de su partido, Henrik Gustafsson, quien primero comunicó sobre la deportación de Åkesson y que después desmintió, aseguró que “Turquía es un Estado canalla que no debiera, en lo absoluto influenciar en la política migratoria de la UE”.

El actuar de Åkesson encendió las redes. Miles de internautas calificaron su apuesta de “vergonzosa” y uno de los grupos en Facebook formado recientemente cuenta ya con más de 100.000 miembros, y sigue creciendo. “SD (Siglas del partido) no me representa”, es su nombre.

También se han creado listas en Internet para que las personas que no se sientan identificadas como “el pueblo sueco” de Åkesson manifiesten su repudio.

Por su parte, el abogado Behrang Eslami presentó una demanda policial en contra de Jimmie Åkesson, porque éste miente cuando dice que representa al “pueblo sueco”.

 


Jimmie Åkesson en la frontera greco-turca. Foto: Pantallazos de Instagram y Twitter. 


Jimmie Åkesson en la frontera greco-turca, tomándose selfies entre refugiados. Foto: Pantallazo de TV4.


Jimmie Åkesson antes de embarcarse en el avión de regreso a Suecia. Foto: Pantallazo de Expressen.

Published in Política

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