Jueves, 20 Junio 2019 | Login
La cámara votó en contra de Ulf Kristersson - pierde la posibilidad de ser primer ministro El líder del partido Moderado, Ulf Kristersson. Foto: Marisol Aliaga.

La cámara votó en contra de Ulf Kristersson - pierde la posibilidad de ser primer ministro

Una votación histórica se vivió este miércoles en el parlamento sueco, cuando el partido del Centro y el Liberal votaron NO al Moderado Ulf Kristersson como primer ministro. El resultado fue de 195 votos en contra y 154 a favor.

- Es un hecho único el que partidos de la Alianza voten en contra de un primer ministro de derecha, dijo un decepcionado Kristersson, y agregó: es sin duda lo máximo que ha ocurrido en la política burguesa en los últimos 40 años.

 

 Por: Marisol Aliaga (texto y foto)

 

La cámara en pleno participó en la votación del miércoles, de si aceptar la propuesta del presidente del parlamento, Andreas Norlén, y designar primer ministro a Ulf Kristersson, líder de los Moderados.

 

La votación arrojó el resultado de 195 votos en contra y 154 a favor.  Todos los diputados votaron de acuerdo con la línea de sus respectivos partidos.

- Debido a que más de la mitad de los diputados han votado en contra, la cámara ha rechazado la propuesta de designar como primer ministro a Ulf Kristersson, dijo el “talman”, Andreas Norlén. Y dio por terminada la votación, que comenzó pasadas las nueve de la mañana, después de los discursos de los ocho líderes de los partidos parlamentarios.

 

Un desilusionado Ulf Kristersson declaró, en rueda de prensa, pocos minutos más tarde: “esto era lo más grande que ha ocurrido en la política burguesa en 40 años”. Se refería a lo peor que le podía haber pasado: que sus colegas de Alianza, Annie Lööf (C) y Jan Björklund (L) votaran en su contra.

- Esto provoca desilusión entre muchos votantes de la Alianza, dijo Kristersson.

 

La única que lo apoyó, dentro de la Alianza, fue Ebba Bush Thor, quien abandonó raudamente la sala de la cámara, apenas terminada la votación. 

 

Vale decir, a favor de Kristersson votaron el partido Moderado, el partido Democratacristiano y los Demócratas de Suecia. 

 

Los resultados, no obstante, no fueron sorpresa para nadie. Tanto Lööf como Björklund habían declarado que votarían en contra de Kristersson. No porque se oponían a su jefatura, sino porque al hacerlo, estarían dependiendo en cada votación siguiente de los Demócratas de Suecia. Ni el partido de Centro, ni el Liberal quieren que los SD tengan influencia en la política. Algo que, obviamente, el líder de SD, Jimmie Åkesson se niega a entender.

 

En Facebook  - como ya se ha hecho habitual que los lideres planteen sus pensamientos – Kristersson había escrito el día anterior que el miércoles sería “un día triste para la Alianza”. Al igual que Ebba Bush Thor (KD), enfatizó que es “inusual” que un partido de la Alianza vote en contra de un primer ministro de la burguesía.

 

“Si les cuesta tanto votar “Sí” y dar expresamente su apoyo al nuevo gobierno pueden, en caso contrario apretar el botón “abstenerse” y dejar que quienes creemos que hay apoyo para la política de la Alianza, tomar la oportunidad y, al menos, intentarlo”,escribió, visiblemente frustrado. Y recordó que C y L apretaron el botón amarillo (de abstenerse), permitiendo que asumiera el gobierno rojiverde de Stefan Löfven, hace cuatro años atrás.

 

Annie Lööf respondió al posteo diciendo que la comparación de Kristersson respecto a las elecciones del 2014 era “profundamente engañosa”. Y que la razón por la que votan en contra del moderado es porque “no quieren aceptar la influencia de SD”.

 

Jan Björklund concordó, en parte, con Kristersson.

- Lo reconozco, este es un día difícil. El votar en contra de un colega de la Alianza. Los Liberales y yo mismo hemos sido objeto de una tremenda campaña de amenazas y de persecución proveniente no de la dirección del partido Moderado, sino que de la recalcitrante derecha sueca. Durante mis 25 años en la política no he experimentado antes una cosa igual, dijo, al hacer uso de la palabra en la cámara.

 

Pero esto no aplacó el descontento de Kristersson. 

- El Centro y los Liberales pudieron haberse abstenido, pero votaron en contra de un primer ministro burgués. Tomamos nota de ello, dijo.

 

Jimmie Åkesson, por su parte, avizora la posibilidad de una nueva formación, luego del quiebre de la Alianza: una nueva formación de conservadores que incluye a los Moderados (M), los Democratacristianos (KD) y SD.

- C y L, los dos partidos extremadamente liberales del parlamento sueco, se unen, naturalmente, a los Socialdemócratas (S), el partido Ambientalista (MP) y el partido de Izquierda (V), donde pertenecen, de acuerdo con las nuevas líneas de conflicto. Y M y KD se acercan a una nueva coalición conservadora en el parlamento. Es totalmente natural y es lo que yo quiero: la constelación de M, KD y SD.

 

Este jueves, el “talman” llamará a una nueva ronda de conversaciones. Es posible que proponga un nuevo candidato/a que será sometido a votación. También puede pedirle a AnnieLööf que “sondee el terreno”, en busca de una jefatura. Se desconoce cuál será su próxima jugada.

 

Lo que sí se sabe es que Andreas Norlén este miércoles quemó un cartucho. Le quedan tres. Si la cámara no acepta ningún candidato, no quedará más remedio que convocar a nuevas elecciones.

 

Algo que solo un partido – de los ocho - quiere. De más está decir cuál.

 

 
El líder del partido Moderado, Ulf Kristersson.

 

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    Luego de la espera más larga de la historia reciente, 131 días, hoy se solucionó la gobernabilidad en Suecia. Tal cual se había anunciado, la cámara “toleró” la candidatura del líder de la Socialdemocracia como primer ministro, en la votación del viernes.

    En su discurso, Löfven destacó que “Suecia seguía otro camino”, a diferencia de los países europeos, donde la extrema derecha ha llegado al poder.

    - Suecia tiene ahora un Gobierno fuerte, que no depende de la extrema derecha, dijo Löfven, agregando que, con este Gobierno, el país es quien más  gana. Aunque admitió que “no será fácil”.

     

    Por: Magazín Latino

     

    Amenazado tanto desde el flanco conservador, como de izquierda, Stefan Löfven se mantiene firme y sereno.

     

    Tal vez esa sea la clave de su éxito.

    - Estoy curtido”, había respondido a los periodistas, anteriormente, ante la pregunta de qué pasaría si la cámara lo rechazaba una vez más.

     

    Pero esta vez, la cámara de diputados le fue benevolente.

     

    A las 09.00 de la mañana comenzaron los líderes de los ocho partidos a pronunciar sus discursos, en los que explicaron su voto. Y se procedió a la votación.

     

    Y los partidos se dividieron en:

     

    153 votos en contra: de los Moderados, la Democracia Cristiana, los Demócratas de Suecia y una diputada del Centro que votó en contra de la línea de su partido. (Botón rojo).

     

    115 votos a favor: de la Socialdemocracia y del partido Medioambientalista. (Botón verde).

     

    77 votos de abstención: del partido del Centro, Liberales, y partido de Izquierda. (Botón amarillo).

     

    La pregunta surge de inmediato ¿cómo 153 votos en contra, 77 abstenciones y solamente 115 votos de aprobación pueden resultar en un “Sí”?

     

    Es porque en Suecia rige el “parlamentarismo negativo”, vale decir, basta con que una mayoría “tolere” al primer ministro, para que éste pueda ser elegido.

    La cámara se compone de 345 escaños, divididos en 8 partidos. No es necesario que la mitad, 175 vote, “Sí”, pero sí que 175 no voten “No”.

     

    En este caso, los votos en contra fueron 153. Y es lo que vale.

     

    Después de la votación, el talman, Andreas Norlén constató los resultados, y convocó a  – es de esperar – la última rueda de prensa de este largo proceso.

     

    Había cumplido con su misión, y destacó la importancia de analizar el proceso que tuvo una duración de 131 días.

     

     

    ¿Nos va a echar de menos?

    - Nos vamos a ver en otras oportunidades, contestó, sonriendo, Andreas Norlén, el personaje más importante de este proceso.

     

    - Opino que está bien que Suecia tenga un nuevo Gobierno. Estoy aliviado de que se ha llegado a buen puerto, por fin.

     

     

    A los pocos minutos fue el turno del flamante primer ministro electo, Stefan Löfven, quien arribó a la sala de prensa del parlamento sin siquiera mostrar muestras de cansancio.

     

    Comenzó explicando que, a diferencia de otros países europeos, Suecia había encontrado un compromiso que lograba alejar a la extrema derecha del poder.

     

    - Suecia tiene ahora un Gobierno fuerte, que no depende de la extrema derecha. Tenemos importantes tareas a realizar durante el próximo mandato y llevaremos a cabo las reformas rápidamente, dando ejemplos de las distintas reformas que componen el “convenio de enero”.

     

    La Socialdemocracia había argumentado, durante la campaña electoral, el año pasado,  que las reducciones a los impuestos a los más ricos, las ganancias en la sociedad de bienestar, los derechos laborales conducían a alejar las fuerzas de la extrema derecha.

     

    Ahora quiere desbaratar la extrema derecha con políticas económicas de derecha. Pero, ante la pregunta de cuán a la derecha estaba dispuesto a extenderse, la respuesta fue difusa. Pero agregó que no se puede esperar que se consiga todo, en una negociación.

     

    - Algunas de las reformas no las habríamos escogido, por ejemplo, el de las reducciones de impuestos a los más adinerados.

     

    Y reconoció que el mandato de cuatro años (ahora tres y medio) no sería fácil.

     

    A las 11.00 de la mañana del próximo lunes, Stefan Löfven presentará su gabinete. 

     


    El presidente de la Socialdemocracia, Stefan Löfven, quien nuevamente asumirá como primer ministro. Foto: Marisol Aliaga.

     

     

     

    NOTICIA EN DESARROLLO

     

     

  • El partido de Izquierda se abstiene en la votación - Norlén nomina a Löfven como candidato a primer ministro

    Jonas Sjöstedt (V) comunicó este miércoles que el partido de Izquierda se abstendrá en la votación del viernes en la cámara de diputados. Con esto, su partido apoya la candidatura de Stefan Löfven (S) a primer ministro. Pero con reservaciones.

    - Nos abstendremos, pero lo hacemos con la promesa de un voto de censura. Si el nuevo Gobierno presenta acuerdos sobre alza de alquileres o deterioros en los derechos laborales, destituiremos a Stefan Löfven, subrayó Sjöstedt.

     

     Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos

     

    Todo parece indicar que este viernes saldrá humo blanco del Riksdagen (Parlamento sueco), después de 129 días, 95 conferencias de prensa y 7 rondas de conversaciones con el talman, Andreas Norlén, de las elecciones de septiembre. 

     

    Este miércoles se desarrolló una intensiva jornada que culminó en que Norlén presentó a Stefan Lofven (S), como candidato al cargo de primer ministro sueco.

     

    La votación en la cámara de diputados se llevará a cabo este viernes a las 09.00 horas, luego de la cual el presidente del parlamento ofrecerá una rueda de prensa para comunicar los resultados.

     

    Pero los resultados prácticamente ya se saben.

     

    El miércoles alrededor de las 11 horas, la sala de prensa del parlamento estaba atiborrada al máximo. Todos esperaban con gran expectación saber la decisión del partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt, que resultó ser una pieza clave en este juego político que se ha venido desarrollando durante cuatro meses. Parecía un cuento de nunca acabar.

    - He conversado con Stefan Löfven. Hemos llegado a un acuerdo sobre una serie de puntos, y sobre otros no, comenzó Sjöstedt.

     

    Explicó que la cláusula del acuerdo entre la Socialdemocracia, el partido Medioambientalista, el Centro y los Liberales, de excluir al partido de Izquierda de la política sueca durante cuatro años estaba, en la práctica, desbaratada. Y que Löfven había prometido defender las reformas de ecuanimidad que el partido de Izquierda había logrado durante la administración anterior.

     


    Jonas Sjöstedt. 

     

    Agregó que, si el Gobierno de Löfven impulsaba propuestas que encarecen los alquileres o que van en contra de los derechos laborales, traerá consecuencias.

    - Entonces destituiremos a Stefan Löfven, amenazó. Y recordó cuando, en 1991, el partido de Izquierda destituyó a Ingvar Carlsson (Socialdemócrata).

     

    Otra salida a la difícil elección en la que se encontró el partido de Izquierda, con el “acuerdo de enero”, era hacer lo posible para que se llevaran a cabo nuevas elecciones. Pero esto no conduciría a nada bueno, llegó a la conclusión el partido.

    - Si la alternativa hubiera sido nuevas elecciones, lo habríamos acatado. Pero no confiamos en que los principios antirracistas del partido del Centro y de los Liberales se habrían mantenido, si cae Lofven. Con toda seguridad un voto en su contra, este viernes, habría resultado en que ya la semana próxima habríamos tenido un Gobierno azul-marrón de Kristersson, dijo Sjöstedt.

     

    Y enfatizó que el partido de Izquierda ahora se va a oposición.

    - No somos parte de su acuerdo. Somos muchos quienes queremos atajar las propuestas de la derecha que se incluyen en el acuerdo. Cuando la Socialdemocracia ha perdido su brújula ideológica, nosotros estamos aquí.

     

    Pero los periodistas quisieron saber si existía un acuerdo escrito entre Löfven y Sjöstedt.

     

    ¿De qué clase de acuerdo se trata, es un acuerdo oral o escrito?

    - Hay un papel que ustedes nunca verán, dijo, enigmáticamente, Jonas Sjöstedt.

     

    Más tarde, en el noticiario Aktuellt, ante la misma pregunta, explicó que eran “unas anotaciones”.

     

    Tampoco Löfven quiso ahondar más en el tema, al recibir la misma pregunta, poco después. Löfven dijo solamente que el acuerdo vigente era el de S, MP, C y L y era el que sería llevado a cabo, punto por punto.

     

    Por su parte, ni Annie Lööf ( C), ni Jan Björklund (L), se mostraron preocupados por un posible acuerdo secreto entre Löfven y Sjöstedt. “Lo que se va a realizar es lo que dice el acuerdo” dijeron ambos.

     

    El “acuerdo de enero”, como fue bautizado, contiene una serie de puntos que hacen ver rojo al partido de Izquierda. Y, además, están en completo desacuerdo con lo que había prometido la Socialdemocracia en su manifiesto electoral.

     

    Pero, a pesar de esto, el líder de los Moderados una vez más manifestó su descontento con la traición de sus ex aliados. Ulf Kristersson considera que la Alianza de derecha “murió”, en tanto que Jan Björklund (L) asegura que “solo ha tomado una pausa”.

    - El Centro y los Liberales, al parecer, van a ser partidos de apoyo [a Löfven] y la cláusula sobre de que el partido de Izquierda no va a tener influencia se ha pulverizado. Es una decisión increíble. El Centro y los Liberales han sido engañados en un acuerdo. Es una formación absurda de gobierno, dijo Kristersson.

     

    Agregó que destituirá a Löfven apenas tenga la oportunidad, incluso si esto significa hacer causa común con el partido de Izquierda.

     

    La líder del partido Democratacristiano, Ebba Bush Thor,  también fue implacable en sus declaraciones:

    - Esta es una alianza profana. Todas las aseveraciones de que el partido de Izquierda no tendría injerencia, han demostrado ser falsas. Este grupo de los cinco no tiene ninguna dirección ni plan para enfrentar el futuro. Tienen un acuerdo roto.

     


    Ebba Bush Thor. 

     

    Y, al igual que Kristersson, manifestó su voluntad de destituir a Löfven apenas se dieran las condiciones.

     

    Vale decir: este nuevo Gobierno de Stefan Löfven recibe amenazas desde todos los flancos. Pero esto parece no incomodarle. Con este acuerdo consigue dos cosas que se había propuesto: romper la Alianza de derecha, y mantenerse en el puesto de primer ministro. La pregunta es a qué precio. “Nada es gratis”, ha recalcado varias veces Annie Lööf.

    - Tenemos que poner punto final a cuatro meses de inseguridad. Ahora hemos llegado a un acuerdo entre cuatro partidos. Está instalado, y es la mejor garantía para tener un gobierno eficaz, dijo Löfven el miércoles.

     

    En la rueda de prensa de la una de la tarde, cuando fue nominado como candidato a Primer ministro por Andreas Norlén, Löfven esquivó las preguntas sobre el mentado acuerdo con Sjöstedt. Solo dijo que ambos mantendrían conversaciones, como siempre, en temas que no tocaran los puntos del convenio.

    Un acuerdo que se compone de 16 páginas y 73 puntos.

     

     

    Rossana Dinamarca: "Una equivocación histórica"

     

    Para emitir un voto de censura se requieren 35 mandatos. Vale decir, los 28 mandatos del partido de Izquierda no son suficientes. Para ganar el voto de censura se necesitan más de 175, la mitad de los mandatos en la cámara. O sea, tampoco alcanzan los escaños de los Moderados (70) y los Democratacristianos (22).

     

    Por ende, necesitaría, además, del apoyo de la extrema derecha, los Demócratas de Suecia (62 mandatos).

     

    ¿Harían causa común los Demócratas de Suecia y el partido de Izquierda?

     

    Cosas raras han ocurrido, este otoño-invierno. La líder del Centro, por ejemplo, Annie Lööf, había dicho anteriormente que “antes de colaborar con Stefan Löfven, se comería su zapato derecho”.

     

    No faltaron los memes al respecto.

     

    Ni tampoco los alusivos a la decisión de Jonas Sjöstedt, a quien una parte de su partido critica, por haberse dejado tratar como un “limpiapiés”.

     

    Una de las críticas viene de parte de la ex parlamentaria, Rossana Dinamarca, quien afirma que el partido de Izquierda dejó pasar una valiosa oportunidad de influir en la política sueca. Deberían, al menos, tratado cambiar algún punto del acuerdo. “Pero lo aceptaron sin cambiar una coma”, dijo.

     

    En sus redes sociales escribió:

     

    “La decisión del partido de Izquierda es una equivocación histórica. La chance de injerencia se nos ha ido de las manos. Ahora el partido de Izquierda permite un gobierno de derecha liderado por la Socialdemocracia sin recibir nada a cambio. Acuerdos de palabra sobre que Löfven va a luchar para que reformas que ha promovido el partido vuelvan, durante esta administración, no es para nada suficiente para un partido que podía mover la balanza en una u otra dirección. La amenaza de un voto de censura que requiere de más diputados que con los que tiene el partido de Izquierda no son nada más que palabras vacías".

     

    La votación en la cámara de diputados se llevará a cabo este viernes a las 09.00 de la mañana. Alrededor de las 09:30, Andreas Norlén ofrecerá una conferencia de prensa para comunicar el resultado. En este enlace la puede seguir en vivo y en directo - haga clic. 

     

     
    El presidente del parlamento, Andreas Norlén, y el presidente de la Socialdemocracia, Stefan Löfven. 

     

  • Norlén: "Les doy 48 horas para que resuelvan esto"

    Ante la negativa de Jonas Sjöstedt (V), de apoyar la candidatura de Stefan Löfven (S) como primer ministro, Andreas Norlén dio dos días más de plazo a ambos líderes, para que lleguen a una solución. Con esto, la votación en la cámara se posterga para el viernes.  

    - Aunque ya han tenido el tiempo suficiente, dijo Norlén en rueda de prensa. Se mostró sorprendido e irritado de que Löfven no se haya asegurado de que contaba con el apoyo necesario para su jefatura.

    Sjöstedt, por su parte, quiere ver a Stefan Löfven como primer ministro, pero no bajo cualquier condición. Y esto lo dejó claro el lunes.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El partido de Izquierda (V, por su sigla en sueco: Vänsterpartiet) ha estado excluido de las conversaciones en pos de encontrar una gobernabilidad para Suecia, que se han venido sosteniendo entre distintos partidos, durante el asueto de Navidad y, obviamente, antes de este.

     

    A pesar de eso, es el partido de Izquierda el que ahora tiene la batuta.

     

    Cuando Stefan Löfven ya veía asegurada una nueva administración de 4 años, en coalición con el partido Medioambientalista y con el apoyo en la cámara de dos partidos de la Alianza (o de lo que era la Alianza), el Centro y los Liberales, se había olvidado de un “pequeño detalle”. Necesitaba también que el partido de Izquierda (V) no se opusiera a ello.

     

    Y eso fue justamente lo que pasó, este lunes. El líder del partido de Izquierda (V), Jonas Sjöstedt, comunicó antes de su encuentro con el talman, que quiere ver a Stefan Löfven asumir el cargo de primer ministro. Pero no bajo cualquier condición.

     

    En tanto, las condiciones del partido del Centro y del partido Liberal son precisas: ambos quieren excluir al partido de Izquierda durante los cuatro años de la próxima administración.

     

    Uno de los puntos del acuerdo que se llevó a cabo entre S, MP, C y L, dice claramente esto:

     

    - Denna överenskommelse innebär att Vänsterpartiet inte kommer att ha inflytande över den politiska inriktningen i Sverige under den kommande mandatperioden.

     

    Traducido al español:

    "Este acuerdo significa que el Partido de Izquierda no tendrá influencia sobre la orientación política en Suecia durante el próximo mandato”.

     

    En la conferencia de prensa de Annie Lööf (C), este lunes, ella se mostró sorprendida de que esta cláusula “anti-V” despertara tanta animosidad dentro de las filas del partido de Izquierda.  

    - Estoy sorprendida de que se vea como una provocación. Estas son las cifras reales de las condiciones en el parlamento, dijo Lööf, defendiendo cada punto del acuerdo.

     

    Para ella el partido de la Izquierda es tan despreciable como los Demócratas de Suecia (SD).

     

    Pero no así para Stefan Löfven, quien quiso calmar los ánimos y afirmó que su partido sí colaboraría con el partido de Izquierda.  

    - En los puntos en los que estamos de acuerdo, podemos tener una colaboración también en el futuro, dijo Löfven, y agregó que la percepción de la Socialdemocracia respecto a los Demócratas de Suecia difería de la del Centro y los Liberales.

     

    En otras palabras, Löfven quiere conquistar nuevamente el apoyo del partido de Izquierda, pero tampoco puede ir muy lejos, porque entonces pierde el apoyo de C y L.

     

    Jonas Sjöstedt, por su parte, hizo este lunes una demostración de autoridad:

    - Nosotros somos un requisito para que este gobierno pueda llegar a ser realidad. Que piensen que pueden decir que vamos a tener cero participación, eso no lo aceptamos. Lo rechazamos. Esto no es posible, enfatizó, en rueda de prensa.

     

    Agregó que espera que pueda llegar a un acuerdo con Stefan Löfven, pero tuvo duras críticas en torno a los puntos del acuerdo cuadripartito, y de las consecuencias de este: reducciones de impuestos a los más ricos, aumentos del alquiler, inseguridad respecto de los derechos laborales, etcétera.

     

    - Estamos tan sorprendidos como desilusionados viendo cuánto a la derecha Stefan Löfven está dispuesto a girar. Este sería el gobierno socialdemócrata más cargado a la derecha que Suecia haya visto, dijo Sjöstedt.

     

    Él quiere que se restituyan las reformas que su partido llevó a cabo en conjunto con la administración anterior.  

     

    - Queremos que se respeten estas reformas y que se continúe con las escasas apuestas que existen de justicia e igualdad en la política de Suecia, subrayó el dirigente de la Izquierda.

     

    Pero ambos líderes no disponen de todo el tiempo del mundo. Andreas Norlén se mostró bastante irritado, este lunes, en su rueda de prensa, a las tres de la tarde. Él sabe que el pueblo sueco ya ha tenido demasiada paciencia.  

     

    - Considero que es lamentable, que es increíble, que no hayan hecho uso de estas semanas para asegurarse de que contaban con todo el apoyo que necesitaban, dijo el presidente del parlamento, y ya la irritación y el desencanto se le salía por todos los poros.

     

    Pero, como es él quien tiene que “poner orden en la clase”, comunicó que había concedido dos días más de plazo a los líderes que así lo habían solicitado, para “tranquilidad de su conciencia”.

     

    De esta manera, fijó para este miércoles nuevas rondas con los líderes de los partidos, al final de las cuales nominará al candidato a ser sometido a votación, el próximo viernes.

     

    Está por verse si entonces sale humo blanco del Riksdagen. 

     


    Andreas Norlén, el " talman" en la conferencia de prensa del lunes, se mostró algo agotado. Foto: Marisol Aliaga. 

     

     

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