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Cámara someterá a votación a Ulf Kristersson como primer ministro El presidente del partido conservador, Moderados (M), Ulf Kristersson, durante la conferencia de prensa en el Riksdagen. Foto: Marisol Aliaga.

Cámara someterá a votación a Ulf Kristersson como primer ministro

En una rueda de prensa este lunes el presidente del parlamento avisó que el 12 de noviembre propondrá al líder de los Moderados, Ulf Kristersson (M), como primer ministro.

 

El miércoles, la cámara votará su apoyo o rechazo a Kristersson. El líder conservador dispone de una semana para configurar una propuesta de gobierno, pero carece del apoyo del partido del Centro ( C) y Liberal (L).

 

 Por: Marisol Aliaga (texto y fotos)

 

A prácticamente dos meses de las elecciones parlamentarias, los partidos no logran ponerse de acuerdo en la gobernabilidad del país. Las posiciones siguen estancadas, los líderes siguen anhelando lo imposible y ninguno de ellos cede un milímetro.

 Este lunes, el talman (presidente del parlamento), Andreas Norlén, confesó que “había agotado su arsenal de ideas, y se mostró bastante frustrado de no haber llegado a ningún acuerdo. Por eso, decidió echar mano a la artillería pesada, y quemar una de sus cuatro posibilidades en la cámara (al cuarto fracaso en la elección de primer ministro, la Constitución estipula que se debe convocar a nuevas elecciones). 

Los sondeos y la "terapia en grupo", como llaman algunos reporteros suspicaces a las conversaciones sostenidas por Norlén con las constelaciones de gobierno que propuso él mismo, no han dado frutos. 

- Quiero avisar que el próximo lunes 12 de noviembre presentaré una propuesta al parlamento para elegir primer ministro a Ulf Kristersson. Él representa el más grande de los dos grupos que votaron en contra de Stefan Löfven el 25 de septiembre y, por lo tanto, es lógico que quienes destituyeron al gobierno traten de tomar el mando, dijo, durante la rueda de prensa en el parlamento.

 


El talman, Andreas Norlén. 

 

Kristersson dispone de una semana, para presentar la composición de su posible gobierno, pero Norlén no da garantías de que la cámara lo acepte.

- Es hora de que el parlamento decida. No se sabe qué posición tomarán los partidos, agregó.

 

En efecto, las posibilidades de que la cámara “tolere” al líder moderado son pocas, por no decir nulas.

 

Poco después de la conferencia de prensa de Norlén, Ulf  Kristersson llamó a otra. Explicó que se va a reunir con sus colegas de la Alianza lo antes posible y que espera formar una alternativa de gobierno que lleve a cabo la política de la Alianza.

- He respondido que aceptaré que me proponga de primer ministro en la cámara. Y he comunicado a mis amigos de la Alianza. Consideramos que las alternativas están agotadas y que más conversaciones no conducirán a ninguna parte, subrayó.

 

Agregó que no hablará con el líder de los Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson. Éste mantiene su posición de que “su puerta está abierta”, pero que, para darle su apoyo a Kristersson necesita garantías.

 

Åkesson está firmemente decidido a no dar sin recibir.

 

 Annie Lööf ( C) y Jimmie Åkesson (SD).

 

Annie Lööf, por su parte, se había barajado como posible candidata a sondear las posibilidades de formar gobierno, pero a esto se opusieron tanto Ulf Kristersson (M), como Ebba Bush Thor (KD).

 

La desilusión de Lööf fue notoria. En la red social Instagram, escribió, poco después de la rueda de prensa de Kristersson:

 

“Desgraciadamente, M y KD han impedido mis posibilidades de sondeo con el fin de llegar a un acuerdo para que la Alianza se mantenga unida. Esta es la razón por la que el talman decide ir a votación en la cámara”.

 

Para Kristersson la idea de Annie Lööf, como posible primera ministra, es impensable, puesto que su partido (M), es más del doble de grande que el de Lööf ( C). Y, si la Alianza llega al poder, debe ser bajo su liderazgo.

Aunque este lunes explicó que la otra razón por la que se opone a un sondeo de Annie Lööf es que la política de la Alianza y la del partido verde no son compatibles. 

- El sondear una coalición con MP que involucre a toda la Alianza no es una opción para M ni para KD. Una de las razones es puramente matemática, un gobierno tal no alcanza los 175 mandatos, dijo Kristersson en la rueda de prensa del lunes.

 

Como ya es sabido, ni Lööf ni Björklund aceptan un gobierno que dependa del apoyo de los Demócratas de Suecia, que es lo que Kristersson puede ofrecer – aunque no lo diga claramente. Por lo tanto, lo más probable es que el miércoles aprieten el botón rojo, en contra de Kristersson.

- Nuestras objeciones a un gobierno apoyado por los Demócratas de Suecia son bien conocidas. Ahora es primordial que Ulf Kristersson explique cómo piensa gobernar con un activo apoyo de SD. ¿Cómo se va a llevar a cabo esto? Se pregunta Annie Lööf en un comentario a la agencia noticiosa TT.

 

Subraya que un gobierno apoyado por SD deberá tener el apoyo de éstos cuando se someta a votación la propuesta del presupuesto.

 

Jan Björklund (L) concuerda con ella, y escribe en Twitter (en la actualidad, los líderes de partidos hacen sus declaraciones en las redes sociales):

 

“Sorprendente que los Moderados hayan parado las posibilidades de Annie Lööf de sondear la posibilidad de cooperación entre la Alianza y el MP [Partido Verde]. La Alianza necesita cooperar con otro partido para poder gobernar; es extraño que desechen al MP y, en cambio, corran el riesgo de volverse completamente dependientes de SD”.

 

Con estas declaraciones queda cada vez más evidente que la Alianza está profundamente dividida, por no decir desintegrada. Los Moderados y la Democracia Cristiana quieren el apoyo de SD – por el momento es solo “apoyo” – en tanto que el Centro y los Liberales desean acuerdos por sobre los bloques y que la Alianza forme gobierno con MP.

 

Una ecuación imposible de resolver.

 

La única que mostró su apoyo a Kristersson, este lunes, fue Ebba Bush Thor, quien lamentó las declaraciones de Lööf y Björklund. Según fuentes de Aftonbladet, los líderes de C y de L acusan a Kristersson de elegir a Jimmie Åkesson, al no apoyar a Annie Lööf. 

 

Stefan Löfven, por su parte, manifestó que no apoya la propuesta de Kristersson como primer ministro.

- No sabemos aún cómo estará conformado el gobierno que quiera formar Ulf Kristersson. Pero puede llegar a ser un gobierno marcadamente conservador y depender del apoyo de SD. Yo veo esto como una amenaza a la unidad en Suecia. Por lo tanto nosotros, socialdemócratas, votaremos No, a la propuesta del talman de que Kristersson forme gobierno.

 

Löfven agregó que lo mejor para disminuir las discrepancias son coaliciones por sobre los bloques y que está dispuesto a asumir la responsabilidad de un gobierno con estas características. 

 

El próximo miércoles la cámara someterá a votación a Ulf Kristersson. Si vota a favor, Suecia tiene gobierno. Si vota en contra, se avizora el riesgo de nuevas elecciones. 

 


Ulf Kristersson (M). 

 

 

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  • El partido de Izquierda se abstiene en la votación - Norlén nomina a Löfven como candidato a primer ministro

    Jonas Sjöstedt (V) comunicó este miércoles que el partido de Izquierda se abstendrá en la votación del viernes en la cámara de diputados. Con esto, su partido apoya la candidatura de Stefan Löfven (S) a primer ministro. Pero con reservaciones.

    - Nos abstendremos, pero lo hacemos con la promesa de un voto de censura. Si el nuevo Gobierno presenta acuerdos sobre alza de alquileres o deterioros en los derechos laborales, destituiremos a Stefan Löfven, subrayó Sjöstedt.

     

     Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos

     

    Todo parece indicar que este viernes saldrá humo blanco del Riksdagen (Parlamento sueco), después de 129 días, 95 conferencias de prensa y 7 rondas de conversaciones con el talman, Andreas Norlén, de las elecciones de septiembre. 

     

    Este miércoles se desarrolló una intensiva jornada que culminó en que Norlén presentó a Stefan Lofven (S), como candidato al cargo de primer ministro sueco.

     

    La votación en la cámara de diputados se llevará a cabo este viernes a las 09.00 horas, luego de la cual el presidente del parlamento ofrecerá una rueda de prensa para comunicar los resultados.

     

    Pero los resultados prácticamente ya se saben.

     

    El miércoles alrededor de las 11 horas, la sala de prensa del parlamento estaba atiborrada al máximo. Todos esperaban con gran expectación saber la decisión del partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt, que resultó ser una pieza clave en este juego político que se ha venido desarrollando durante cuatro meses. Parecía un cuento de nunca acabar.

    - He conversado con Stefan Löfven. Hemos llegado a un acuerdo sobre una serie de puntos, y sobre otros no, comenzó Sjöstedt.

     

    Explicó que la cláusula del acuerdo entre la Socialdemocracia, el partido Medioambientalista, el Centro y los Liberales, de excluir al partido de Izquierda de la política sueca durante cuatro años estaba, en la práctica, desbaratada. Y que Löfven había prometido defender las reformas de ecuanimidad que el partido de Izquierda había logrado durante la administración anterior.

     


    Jonas Sjöstedt. 

     

    Agregó que, si el Gobierno de Löfven impulsaba propuestas que encarecen los alquileres o que van en contra de los derechos laborales, traerá consecuencias.

    - Entonces destituiremos a Stefan Löfven, amenazó. Y recordó cuando, en 1991, el partido de Izquierda destituyó a Ingvar Carlsson (Socialdemócrata).

     

    Otra salida a la difícil elección en la que se encontró el partido de Izquierda, con el “acuerdo de enero”, era hacer lo posible para que se llevaran a cabo nuevas elecciones. Pero esto no conduciría a nada bueno, llegó a la conclusión el partido.

    - Si la alternativa hubiera sido nuevas elecciones, lo habríamos acatado. Pero no confiamos en que los principios antirracistas del partido del Centro y de los Liberales se habrían mantenido, si cae Lofven. Con toda seguridad un voto en su contra, este viernes, habría resultado en que ya la semana próxima habríamos tenido un Gobierno azul-marrón de Kristersson, dijo Sjöstedt.

     

    Y enfatizó que el partido de Izquierda ahora se va a oposición.

    - No somos parte de su acuerdo. Somos muchos quienes queremos atajar las propuestas de la derecha que se incluyen en el acuerdo. Cuando la Socialdemocracia ha perdido su brújula ideológica, nosotros estamos aquí.

     

    Pero los periodistas quisieron saber si existía un acuerdo escrito entre Löfven y Sjöstedt.

     

    ¿De qué clase de acuerdo se trata, es un acuerdo oral o escrito?

    - Hay un papel que ustedes nunca verán, dijo, enigmáticamente, Jonas Sjöstedt.

     

    Más tarde, en el noticiario Aktuellt, ante la misma pregunta, explicó que eran “unas anotaciones”.

     

    Tampoco Löfven quiso ahondar más en el tema, al recibir la misma pregunta, poco después. Löfven dijo solamente que el acuerdo vigente era el de S, MP, C y L y era el que sería llevado a cabo, punto por punto.

     

    Por su parte, ni Annie Lööf ( C), ni Jan Björklund (L), se mostraron preocupados por un posible acuerdo secreto entre Löfven y Sjöstedt. “Lo que se va a realizar es lo que dice el acuerdo” dijeron ambos.

     

    El “acuerdo de enero”, como fue bautizado, contiene una serie de puntos que hacen ver rojo al partido de Izquierda. Y, además, están en completo desacuerdo con lo que había prometido la Socialdemocracia en su manifiesto electoral.

     

    Pero, a pesar de esto, el líder de los Moderados una vez más manifestó su descontento con la traición de sus ex aliados. Ulf Kristersson considera que la Alianza de derecha “murió”, en tanto que Jan Björklund (L) asegura que “solo ha tomado una pausa”.

    - El Centro y los Liberales, al parecer, van a ser partidos de apoyo [a Löfven] y la cláusula sobre de que el partido de Izquierda no va a tener influencia se ha pulverizado. Es una decisión increíble. El Centro y los Liberales han sido engañados en un acuerdo. Es una formación absurda de gobierno, dijo Kristersson.

     

    Agregó que destituirá a Löfven apenas tenga la oportunidad, incluso si esto significa hacer causa común con el partido de Izquierda.

     

    La líder del partido Democratacristiano, Ebba Bush Thor,  también fue implacable en sus declaraciones:

    - Esta es una alianza profana. Todas las aseveraciones de que el partido de Izquierda no tendría injerencia, han demostrado ser falsas. Este grupo de los cinco no tiene ninguna dirección ni plan para enfrentar el futuro. Tienen un acuerdo roto.

     


    Ebba Bush Thor. 

     

    Y, al igual que Kristersson, manifestó su voluntad de destituir a Löfven apenas se dieran las condiciones.

     

    Vale decir: este nuevo Gobierno de Stefan Löfven recibe amenazas desde todos los flancos. Pero esto parece no incomodarle. Con este acuerdo consigue dos cosas que se había propuesto: romper la Alianza de derecha, y mantenerse en el puesto de primer ministro. La pregunta es a qué precio. “Nada es gratis”, ha recalcado varias veces Annie Lööf.

    - Tenemos que poner punto final a cuatro meses de inseguridad. Ahora hemos llegado a un acuerdo entre cuatro partidos. Está instalado, y es la mejor garantía para tener un gobierno eficaz, dijo Löfven el miércoles.

     

    En la rueda de prensa de la una de la tarde, cuando fue nominado como candidato a Primer ministro por Andreas Norlén, Löfven esquivó las preguntas sobre el mentado acuerdo con Sjöstedt. Solo dijo que ambos mantendrían conversaciones, como siempre, en temas que no tocaran los puntos del convenio.

    Un acuerdo que se compone de 16 páginas y 73 puntos.

     

     

    Rossana Dinamarca: "Una equivocación histórica"

     

    Para emitir un voto de censura se requieren 35 mandatos. Vale decir, los 28 mandatos del partido de Izquierda no son suficientes. Para ganar el voto de censura se necesitan más de 175, la mitad de los mandatos en la cámara. O sea, tampoco alcanzan los escaños de los Moderados (70) y los Democratacristianos (22).

     

    Por ende, necesitaría, además, del apoyo de la extrema derecha, los Demócratas de Suecia (62 mandatos).

     

    ¿Harían causa común los Demócratas de Suecia y el partido de Izquierda?

     

    Cosas raras han ocurrido, este otoño-invierno. La líder del Centro, por ejemplo, Annie Lööf, había dicho anteriormente que “antes de colaborar con Stefan Löfven, se comería su zapato derecho”.

     

    No faltaron los memes al respecto.

     

    Ni tampoco los alusivos a la decisión de Jonas Sjöstedt, a quien una parte de su partido critica, por haberse dejado tratar como un “limpiapiés”.

     

    Una de las críticas viene de parte de la ex parlamentaria, Rossana Dinamarca, quien afirma que el partido de Izquierda dejó pasar una valiosa oportunidad de influir en la política sueca. Deberían, al menos, tratado cambiar algún punto del acuerdo. “Pero lo aceptaron sin cambiar una coma”, dijo.

     

    En sus redes sociales escribió:

     

    “La decisión del partido de Izquierda es una equivocación histórica. La chance de injerencia se nos ha ido de las manos. Ahora el partido de Izquierda permite un gobierno de derecha liderado por la Socialdemocracia sin recibir nada a cambio. Acuerdos de palabra sobre que Löfven va a luchar para que reformas que ha promovido el partido vuelvan, durante esta administración, no es para nada suficiente para un partido que podía mover la balanza en una u otra dirección. La amenaza de un voto de censura que requiere de más diputados que con los que tiene el partido de Izquierda no son nada más que palabras vacías".

     

    La votación en la cámara de diputados se llevará a cabo este viernes a las 09.00 de la mañana. Alrededor de las 09:30, Andreas Norlén ofrecerá una conferencia de prensa para comunicar el resultado. En este enlace la puede seguir en vivo y en directo - haga clic. 

     

     
    El presidente del parlamento, Andreas Norlén, y el presidente de la Socialdemocracia, Stefan Löfven. 

     

  • Norlén: "Les doy 48 horas para que resuelvan esto"

    Ante la negativa de Jonas Sjöstedt (V), de apoyar la candidatura de Stefan Löfven (S) como primer ministro, Andreas Norlén dio dos días más de plazo a ambos líderes, para que lleguen a una solución. Con esto, la votación en la cámara se posterga para el viernes.  

    - Aunque ya han tenido el tiempo suficiente, dijo Norlén en rueda de prensa. Se mostró sorprendido e irritado de que Löfven no se haya asegurado de que contaba con el apoyo necesario para su jefatura.

    Sjöstedt, por su parte, quiere ver a Stefan Löfven como primer ministro, pero no bajo cualquier condición. Y esto lo dejó claro el lunes.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El partido de Izquierda (V, por su sigla en sueco: Vänsterpartiet) ha estado excluido de las conversaciones en pos de encontrar una gobernabilidad para Suecia, que se han venido sosteniendo entre distintos partidos, durante el asueto de Navidad y, obviamente, antes de este.

     

    A pesar de eso, es el partido de Izquierda el que ahora tiene la batuta.

     

    Cuando Stefan Löfven ya veía asegurada una nueva administración de 4 años, en coalición con el partido Medioambientalista y con el apoyo en la cámara de dos partidos de la Alianza (o de lo que era la Alianza), el Centro y los Liberales, se había olvidado de un “pequeño detalle”. Necesitaba también que el partido de Izquierda (V) no se opusiera a ello.

     

    Y eso fue justamente lo que pasó, este lunes. El líder del partido de Izquierda (V), Jonas Sjöstedt, comunicó antes de su encuentro con el talman, que quiere ver a Stefan Löfven asumir el cargo de primer ministro. Pero no bajo cualquier condición.

     

    En tanto, las condiciones del partido del Centro y del partido Liberal son precisas: ambos quieren excluir al partido de Izquierda durante los cuatro años de la próxima administración.

     

    Uno de los puntos del acuerdo que se llevó a cabo entre S, MP, C y L, dice claramente esto:

     

    - Denna överenskommelse innebär att Vänsterpartiet inte kommer att ha inflytande över den politiska inriktningen i Sverige under den kommande mandatperioden.

     

    Traducido al español:

    "Este acuerdo significa que el Partido de Izquierda no tendrá influencia sobre la orientación política en Suecia durante el próximo mandato”.

     

    En la conferencia de prensa de Annie Lööf (C), este lunes, ella se mostró sorprendida de que esta cláusula “anti-V” despertara tanta animosidad dentro de las filas del partido de Izquierda.  

    - Estoy sorprendida de que se vea como una provocación. Estas son las cifras reales de las condiciones en el parlamento, dijo Lööf, defendiendo cada punto del acuerdo.

     

    Para ella el partido de la Izquierda es tan despreciable como los Demócratas de Suecia (SD).

     

    Pero no así para Stefan Löfven, quien quiso calmar los ánimos y afirmó que su partido sí colaboraría con el partido de Izquierda.  

    - En los puntos en los que estamos de acuerdo, podemos tener una colaboración también en el futuro, dijo Löfven, y agregó que la percepción de la Socialdemocracia respecto a los Demócratas de Suecia difería de la del Centro y los Liberales.

     

    En otras palabras, Löfven quiere conquistar nuevamente el apoyo del partido de Izquierda, pero tampoco puede ir muy lejos, porque entonces pierde el apoyo de C y L.

     

    Jonas Sjöstedt, por su parte, hizo este lunes una demostración de autoridad:

    - Nosotros somos un requisito para que este gobierno pueda llegar a ser realidad. Que piensen que pueden decir que vamos a tener cero participación, eso no lo aceptamos. Lo rechazamos. Esto no es posible, enfatizó, en rueda de prensa.

     

    Agregó que espera que pueda llegar a un acuerdo con Stefan Löfven, pero tuvo duras críticas en torno a los puntos del acuerdo cuadripartito, y de las consecuencias de este: reducciones de impuestos a los más ricos, aumentos del alquiler, inseguridad respecto de los derechos laborales, etcétera.

     

    - Estamos tan sorprendidos como desilusionados viendo cuánto a la derecha Stefan Löfven está dispuesto a girar. Este sería el gobierno socialdemócrata más cargado a la derecha que Suecia haya visto, dijo Sjöstedt.

     

    Él quiere que se restituyan las reformas que su partido llevó a cabo en conjunto con la administración anterior.  

     

    - Queremos que se respeten estas reformas y que se continúe con las escasas apuestas que existen de justicia e igualdad en la política de Suecia, subrayó el dirigente de la Izquierda.

     

    Pero ambos líderes no disponen de todo el tiempo del mundo. Andreas Norlén se mostró bastante irritado, este lunes, en su rueda de prensa, a las tres de la tarde. Él sabe que el pueblo sueco ya ha tenido demasiada paciencia.  

     

    - Considero que es lamentable, que es increíble, que no hayan hecho uso de estas semanas para asegurarse de que contaban con todo el apoyo que necesitaban, dijo el presidente del parlamento, y ya la irritación y el desencanto se le salía por todos los poros.

     

    Pero, como es él quien tiene que “poner orden en la clase”, comunicó que había concedido dos días más de plazo a los líderes que así lo habían solicitado, para “tranquilidad de su conciencia”.

     

    De esta manera, fijó para este miércoles nuevas rondas con los líderes de los partidos, al final de las cuales nominará al candidato a ser sometido a votación, el próximo viernes.

     

    Está por verse si entonces sale humo blanco del Riksdagen. 

     


    Andreas Norlén, el " talman" en la conferencia de prensa del lunes, se mostró algo agotado. Foto: Marisol Aliaga. 

     

     

  • ¿Stefan Löfven o Ulf Kristersson?

    Una movida mañana ocurrió en el Parlamento este jueves, cuando los dos contrincantes al cargo de primer ministro: Löfven y Kristersson, se reunieron una vez más con Andreas Norlén, el talman.

    Se avecina un fin de semana crucial, puesto que los partidos Liberal y del Centro decidirán, el sábado y el domingo, a cuál de los dos entregarán su apoyo en la votación del miércoles.

    El lunes, Andreas Norlén propondrá, nuevamente, un candidato a primer ministro, que será sometido a votación el miércoles ¿será Stefan Löfven o Ulf Kristersson?

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    A cuatro semanas y un día de las elecciones parlamentarias Suecia sigue sin Gobierno.

     

    Tanto el líder de la Socialdemocracia, Stefan Löfven (S), como su par Moderado, Ulf Kristersson (M), están dispuestos a asumir en el cargo de primer ministro. Pero hasta el momento la cámara ha rechazado a ambos.

     

    A pesar de esto, el presidente del parlamento, Andreas Norlén, no tiene mucho donde elegir, en su próxima propuesta. Este lunes propondrá a uno de los dos, y la cámara tendrá que dirimir, tarde o temprano.

     

    De lo contrario, solo queda la última alternativa: nuevas elecciones.

     

    Este fin de semana se prevé clave, puesto que los dos partidos que hasta la fecha no han logrado decidir a quién dar su apoyo: el Centro ( C) y los Liberales (L), sostendrán reuniones decisivas en las que se supone que tomarán una decisión.

     

    De modo que tal vez ya el domingo se sepan los resultados de la votación del miércoles. En Suecia, poco se mantiene en secreto.

     

    Aunque tanto Löfven como Kristersson fueron bastante lacónicos en su encuentro con la prensa, luego del encuentro con Norlén. Löfven a las 10.00 de la mañana, Kristersson media hora después.

     

    El líder socialdemócrata, dijo que él y su partido había pasado el asueto navideño en intensas conversaciones con los partidos que podrían conformar su propuesta de gobierno: MP, L y C. Tanto la Socialdemocracia, como los Moderados, se disputan el apoyo del partido del Centro y los Liberales. Finalmente,  serán ellos quienes decidan. A no ser que se convoque a nuevas elecciones.

    - No quiero dar un pronóstico, es muy difícil, no tengo ningún porcentaje dijo Löfven, refiriéndose al apoyo de L y de C. Tenemos una forma constructiva de colaboración y espero que dé frutos. No podemos hacer más que esforzarnos al máximo para que Suecia tenga un Gobierno fuerte lo antes posible, agregó.

     

    En tanto que Kristersson expresó:

    - Estoy dispuesto a formar un gobierno que lleve a cabo políticas de derecha. Estoy a disposición al cargo de primer ministro, luego corresponde a otros tomar sus decisiones, dijo.

      

    La líder del partido del Centro, Annie Lööf, ha perdido apoyo, de acuerdo con las encuestas más recientes, luego de que no ha brindado su apoyo ni a los Socialdemócratas ni a los Moderados, a pesar de que su partido forma parte de la Alianza de Derecha. No obstante, cuenta con el apoyo de su partido.

     

    Para el líder liberal Jan Björklund (L), en cambio, la pista se le ha puesto difícil. Su partido se encuentra profundamente dividido en el tema de a quien dar su apoyo. Una falange tiende a apoyar a Löfven, y formar gobierno con la Socialdemocracia, mientras que otros consideran que lo lógico es apoyar a su candidato pre-elecciones: Kristersson. El ambiente está tan crispado en este partido, que incluso podría costarle a Björklund el liderazgo.

     

    El peligro que los detractores liberales ven, en no apoyar a Löfven, es que un gobierno de Kristersson dependería en cada votación en el parlamento de los Demócratas de Suecia. Esto podría, incluso, llevar a nuevas elecciones, después de haberse formado un gobierno. Lo ven como una alternativa poco estable. 

     

    Por otra parte, se rumorea que la coalición de la derecha, con Kristersson a la cabeza, estaría elaborando un documento que garantice que no se dejarán presionar por el partido de Åkesson (Demócratas de Suecia, SD), quien contrarrestó declarando que, si esto se llevara a cabo, ya no apoyaría a Kristersson, en una supuesta votación en el parlamento.

     

    O sea, la situación está tan difícil como lo ha estado desde el 10 de septiembre pasado.

    Aunque es posible que el domingo hayan novedades.

     

    Este jueves, además, el talman Norlén recibió el informe de la Oficina Nacional Electoral, Valmyndigheten, que considera como posible fecha de elecciones – en caso de que sea necesario – el 7 de abril. La entidad calcula que los nuevos comicios tendrían un costo de 346 millones de coronas.

     


    El líder de la Socialdemocracia, Stefan Löfven (S), y el líder de los Moderados, Ulf Kristersson (M). Foto: Marisol Aliaga.

     

     

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