Martes, 16 Octubre 2018 | Login
Duro golpe para la ultraderecha sueca - pierde la vicepresidencia en el parlamento Jimmie Åkesson, Demócratas de Suecia. Lotta Johnsson Fornarve, partido de Izquierda. Foto: Marisol Aliaga.

Duro golpe para la ultraderecha sueca - pierde la vicepresidencia en el parlamento

En una maratónica jornada, este lunes el parlamento sueco eligió a su presidente y tres vicepresidentes.

Los Demócratas de Suecia perdieron la vicepresidencia. El partido de Izquierda presentó a Lotta Johnsson Fornarve, quien desafió a Björn Söder (SD), y ganó el puesto.

El líder del SD, Jimmie Åkesson, se mostró muy frustrado por la votación de la Alianza, y dijo: “Nosotros apoyamos el candidato de ellos, y ellos apoyaron a una comunista”.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

A las 11.00 de la mañana del lunes comenzó la votación en el parlamento sueco para elegir a quienes dirigirán las sesiones en estos nuevos cuatro años.

 

Luego de los fracasados intentos de la Socialdemocracia de llevar un candidato en común para dirigir el parlamento, éstos propusieron a Åsa Lindestam. Y, en una votación cerrada, dirigida por la parlamentaria que lleva más tiempo en funciones, la conservadora Beatrice Ask (M), fue elegido Andreas Norlén como nuevo presidente.

 

El cargo de primera vicepresidenta recayó entonces en Åsa Lindestam.

 

Hasta ahora todo iba según lo previsto. Pero después le siguió la maratónica sesión. Los parlamentarios debieron depositar su voto en la urna no solo una ni dos, sino tres veces, para elegir al segundo vicepresidente.

 

Al tercer intento, resultó ganadora la candidata del partido de Izquierda, Lotta Johnsson Fornarve, quien pasa a ocupar el puesto que en cuatro años ha ocupado Björn Söder (SD), y que era, sin duda, un motivo de orgullo para el partido de ultraderecha.   

 

La desilusión de los Demócratas de Suecia, que esperaban no solo ser el partido más votado en estas elecciones, sino también que se les dieran cargos de importancia en una nueva jefatura, fue considerable.

 

- Es increíblemente blandengue, especialmente de parte de los Moderados. Nosotros apoyamos el candidato de ellos al cargo de presidente del parlamento, y ellos apoyan a una comunista para el cargo de vicepresidente de la cámara. Pero, por la forma en que han actuado, más deseos tengo de luchar. Estoy en pie de guerra, declaró el líder de SD, Jimmie Åkesson.

 

Cuando el partido de Åkesson vio que perdía la segunda vicepresidencia, propuso al mismo Söder al cargo de tercer vicepresidente, pero resultó nuevamente derrotado, esta vez por Kerstin Lundgren, del partido del Centro.

 

En el noticiero de SVT, más tarde, Åkesson dijo que los demócratas suecos habían ayudado a los Moderados, pero no habían recibido nada de vuelta.

 

- No vamos a seguir apoyándolos sin que nos ofrezcan nada a cambio. Los más de un millón de personas que votaron por nosotros exigen que tengamos influencia en la política sueca.

 

- Nosotros votamos por el candidato de los Moderados. Ahora, que se dé el caso de que fuera también el candidato de la Alianza no tiene mayor importancia, la Alianza está muerta. Pero si los moderados quieren que vamos a la oposición, no nos queda otra.

 

Y remató con que ahora lo principal es “deponer al gobierno dañino de Stefan Löfven”.

 

 

Andreas Norlén asumió su cargo de inmediato, y convocó a una rueda de prensa en la que dijo que estaba consciente de que no todos los parlamentarios votaron por él, pero que "trataría de ejercer su cargo en un espíritu de imparcialidad".

 

Anunció que a las 9:30 del martes, la cámara decidirá, mediante votaciones, si el actual primer ministro, Stefan Löfven, se mantiene en su cargo, o si debe presentar su renuncia.

 

- No es bueno para nadie el esperar aún más con esto, dijo Norlén.

 

Ante la pregunta de si propondrá a Ulf Kristersson (M) como sucesor de Löfven, explicó que “primero tenía que hablar con los líderes de los partidos”.

 

- Mi rol, como presidente de parlamento, significa que voy a ser apolítico y presentar una propuesta que sea tolerada por la cámara. Yo soy presidente, no mago. Vale decir, si un candidato no tiene apoyo de la cámara, no es elegido/a.

 


El nuevo presidente del parlamento sueco, Andreas Norlén (M). Foto: Marisol Aliaga.

 

Para la votación del martes, la Alianza ha declarado que va a votar en contra de Stefan Löfven. Los Demócratas de Suecia, por su parte han declarado que van a apoyar a la Alianza y serán, a, fin y al cabo, quienes muevan la balanza para un lado u otro. Existe un riesgo de que quieran vengarse de los Moderados, votando en contra de éstos, pero todo parece apuntar a que el odio a Stefan Löfven pesa más.

 

Los Demócratas de Suecia, que luchan por ser “un partido como los demás”, se diferencian del resto en un punto más: son los únicos que no descartan las posibilidades de ir a nuevas elecciones.

 

Tres mujeres y un hombre dirigirán el parlamento sueco. De izquierda a derecha: Åsa Lindestam (S), Kerstin Lundgren (C), Andreas Norlén (M) och Lotta Johnsson Fornarve (V). Foto: TT.

 

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  • La pelota vuelve a Löfven - conversará con todos menos con SD

    Tal cual se esperaba, el presidente del parlamento instó, este lunes, a Stefan Löfven (S) a formar gobierno. Al igual que Ulf Kristersson (M), el líder de la Socialdemocracia tiene ahora dos semanas para intentarlo.

    - Voy a hacer todo lo que esté de mi parte, y espero y confío en que los partidos están preparados para colaborar por sobre los bloques, dijo en rueda de prensa, este lunes.

    Añadió que conversará con los líderes de todos los partidos, menos con los Demócratas de Suecia (SD).

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Este lunes se llevó a cabo la tercera jornada de conversaciones de los líderes de los ocho partidos parlamentarios con el presidente del parlamento, Andreas Norlén, en vías de la gobernabilidad de Suecia.

     

    Luego de haberse reunido con todos, Norlén ofreció una rueda de prensa en la que comunicó que había instado a Stefan Löfven a intentar formar gobierno. Pero constató que la situación se mantiene bloqueada.

     

    Todos quieren que los otros cambien, pero nadie quiere ceder ni un milímetro.

    - Los partidos deben comenzar a sostener difíciles razonamientos, primero internamente y luego con los otros partidos, para que este proceso pueda seguir adelante. De lo contrario, Suecia no logrará tener un nuevo gobierno, dijo Norlén, con un tono de irritación en la voz.

     


    Andreas Norlén, durante la conferencia de prensa del lunes 15 de octubre. Foto; Marisol Aliaga. 

     

    Como las veces anteriores, el proceso fue el mismo. Los líderes fueron pasando uno a uno, por la oficina del talman, para luego tener un punto de prensa.

     

    Sin embargo, la situación se aprecia tan bloqueada como al día siguiente de las elecciones. Los partidos de la Alianza, a pesar de ser minoría, siguen apoyando a su candidato, Ulf Kristersson, a pesar de lo ocurrido el sábado.

     

    Stefan Löfven no va a darle el mando a un partido menor. Y ninguno quiere colaborar y ni siquiera conversar con los Demócratas de Suecia.

     

    A pesar de que la Alianza no tuvo problemas en aceptar el apoyo de éstos para destituir a Stefan Löfven, apenas el parlamento comenzó sus funciones, el 25 de septiembre.

     

    Dos palabras, o conceptos, se repitieron a lo largo de la jornada del lunes: “Paciencia” y “soluciones por encima de los bloques”.

     

    Porque el proceso de constituir un gobierno “que sea tolerado por la cámara”, como dice el talman, puede tomar tiempo. Mucho tiempo. En realidad, la Constitución sueca no pone un plazo, para este ejercicio democrático. Cuando esta fue escrita, nunca se pensó que Suecia enfrentaría una situación como la actual. De hecho, existían solo cinco partidos y la Socialdemocracia contaba con más del 40 % de los votos.

     

    Y, Stefan Löfven está consciente de que la tarea que le fue encomendada hoy día no es fácil. Necesita del apoyo de – al menos – dos partidos, que hace poco votaron para su destitución: el Centro (C) y los Liberales (L).

     

    ¿Por qué habrían de votar ahora en apoyo?

     

    Durante la rueda de prensa explicó que sostendrá conversaciones con todos los líderes de los partidos, menos con Jimmie Åkesson. 

    - Será necesario humildad y compromisos de todas las partes. No es algo que se hará en un dos por tres. Uds. conocen mi posición, yo quiero acuerdos por sobre los bloques. Espero y confío en que más partidos, fuera del  mío propio estén dispuestos a tomar esta responsabilidad, subrayó.

     

    Al igual que Ulf Kristersson, Stefan Löfven cuenta ahora con dos semanas de plazo, para formar un gobierno que la cámara tolere.

     

    Una misión casi imposible, pero si en algo es experto Löfven es en negociar.

     

     

     

  • Ulf Kristersson tira la toalla

    El líder de los Moderados declaró, en una rueda de prensa el domingo al mediodía, que sus intentos de formar gobierno fracasaron.

    - Hoy le comuniqué al presidente del parlamento que actualmente no existen las condiciones para ninguna de mis opciones de gobierno, dijo Kristersson, después de su encuentro con Andreas Norlén.

    Ahora la pelota volvió al talman. ¿Quién será el próximo en recibirla?

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Luego de una semana política en la que no hubo grandes novedades, todos esperaban un fin de semana tranquilo. El lunes se reunirían los líderes de la Alianza y el martes Ulf Kristersson informaría a Andreas Norlén sobre los resultados de sus intentos de formar gobierno.

    Sin embargo, el sábado estuvo marcado por el drama.

    ¿La razón?

    Después de haber llevado a cabo infructuosas conversaciones dentro de la Alianza, y luego de la negativa de Stefan Löfven, de apoyar su proyecto de gobierno, Kristersson comenzó a perder la paciencia. Y no encontró nada mejor que, en un largo posteo en Facebook (¡!) prácticamente dar un ultimátum a Annie Lööf (C) y a Jan Björklund (L), instándolos a demostrar con hechos a quien apoyaban.

    El posteo no tuvo muy buena acogida ni en Lööf ni en Björklund, quienes no ocultaron su irritación frente al ultimátum de Kristersson, y al hecho de no haber sido informados de su jugada con anterioridad.

    Y convocaron de inmediato a una rueda de prensa en el parlamento.

    Jan Björklund (L) expresó que la propuesta de Kristersson de “3-2-1”, que significa un gobierno de solamente los Moderados, o con uno o dos partidos de la Alianza, no es una buena alternativa. Y que, si éste presenta la propuesta de un gobierno de los Moderados (M) más los Democristianos (KD) su partidon votará que no.

    - Este sería un gobierno débil y malo para Suecia. Además, arriesga a darle influencia a los Demócratas de Suecia. Es una mala alternativa dijo Björklund.

    Y criticó al líder moderado, por el posteo:

    - Ulf Kristersson presentó sus alternativas en Facebook ayer, sin que yo lo supiera antes. Yo pensaba que tendríamos una reunión el lunes, dijo, ácidamente.

     

    La líder del Centro, por su parte, tampoco se mostró satisfecha con la propuesta del moderado.

    - Un gobierno de la Alianza que se componga de menos de cuatro partidos, no se puede definir como un gobierno de la Alianza, dijo Annie Lööf.

    Agregó que Kristersson aún puede retirar esta propuesta, y que espera que no la someta a votación.

     

    La líder democristiana, Ebba Bush Thor, por su parte, defendió a Kristersson, diciendo que éste había informado a sus colegas de la Alianza sobre el posteo en cuestión, antes de publicarlo, y lamentó las respuestas de L y C. 

     

    Al final no trascendió quién tenía la razón, pero quedó de manifiesto que la crisis de la Alianza aumenta día a día. Que es una coalición dividida. Por una parte, M y KD, que quieren colaborar “en alguna medida” con los Demócratas de Suecia (SD), y por otra C y L, que no aceptan ningún tipo de dependencia de éstos.

     


    Ulf Kristersson en la rueda de prensa del domingo. Foto: Captura de pantalla de SVT.

     

    El domingo, el panorama se aclaró algo, cuando, después de una corta reunión con el presidente del parlamento, Ulf Kristersson comunicó que tiraba la toalla.

    - Estoy preparado para dirigir un gobierno compuesto por toda la Alianza, solamente por los Moderados o por los partidos de la Alianza que quieran formar parte de este gobierno que yo lidere. Pero hoy le comuniqué al presidente que actualmente no existen las condiciones para ninguna de estas opciones, dijo Kristersson, y manifestó además su descontento por la respuesta del C y L, porque “se pierde la oportunidad de un gobierno de la Alianza”.

     

    Por su parte el líder de los Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson, comentó los últimos acontecimientos de la forma habitual en él: “Dejen el parque de juegos y conversen conmigo”, dijo.

    - Era 100 por ciento esperado. Ulf Kristersson quiere mantener con vida la Alianza hasta el último aliento. Ahora lo ha hecho, comentó al noticiero de SVT.

    Agregó que Suecia tiene solamente dos alternativas: Nuevas elecciones o que los líderes se dirijan a él:

    - Alguno de los partidos mayoritarios debe dejar de jugar y comenzar a hablar conmigo. Es la única forma de resolver este conflicto, subrayó.

    Este lunes continúa el drama, con la tercera vuelta de reuniones del presidente del parlamento con los líderes de los partidos, para discutir posibles constelaciones en el proceso de constituir gobierno.  

    - Ahora quiero discutir con los otros partidos sobre el camino a seguir, y es razonable pensar que otra persona reciba la misión de sondear las posibilidades de formar un gobierno que sea tolerado por la cámara, dijo Norlén.

     

    Se supone que es muy posible que ahora la pelota caiga en el tejado de Stefan Löfven.

     

     

     

  • Una ecuación imposible - Suecia sigue a la espera de un Gobierno

    Este martes se cumplió una semana desde que el presidente del parlamento instó al líder de los Moderados a constituir Gobierno. Hasta el momento, los esfuerzos de Ulf Kristersson (M) han sido infructuosos, y en cinco días más se vence el plazo.

    Kristersson intenta formar un Gobierno de la Alianza, pero para ello necesita el apoyo de otros partidos fuera de este bloque. Ha buscado el apoyo de Stefan Löfven (S), pero la negativa de éste fue rotunda.

    EXTRA: NOTICIA EN DESARROLLO – C y L comunicaron este sábado que no apoyarán a Kristersson como primer ministro mientras dependa de SD.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El martes 9 de octubre se cumplió un mes desde que el pueblo sueco asistiera a las urnas. Y hasta hoy, sigue un gobierno en funciones, a la espera de que alguno de las formaciones políticas logre formar Gobierno.

    Esta es una situación inédita. Nunca, en la historia moderna de Suecia, había pasado tanto tiempo entre las elecciones y la toma de mando.

    Porque la democracia sueca difiere con las – por ejemplos – latinas. No hay segundas elecciones si un candidato no obtiene la mitad más uno de los votos. Si no hay una victoria suficientemente contundente, el presidente del Parlamento inicia rondas de conversaciones con los distintos jefes de los partidos, para instar a quien tenga mayores posibilidades a formar Gobierno.

    Después de las elecciones del 9 de septiembre, se llevó a cabo en el parlamento la elección de un presidente del parlamento, resultando elegido el conservador Andreas Norlén (M).

    Pocos días después, Norlén anunciaba que la Cámara había destituido al primer ministro, Stefan Löfven (S).

     

     

    ¿Cómo sucedió esto?

    Los diputados de la Alianza (que obtuvo 143 mandatos) se unieron a los Demócratas de Suecia (que obtuvieron 62 mandatos) y votaron en contra de “tolerar” a Stefan Löfven en el cargo de primer ministro.

    Después comenzó la primera ronda de sondeos de Andreas Norlén. Uno a uno, los líderes de los partidos se reunieron con él, comenzando por el partido más grande, la Socialdemocracia, siguiendo con los Moderados, los Demócratas de Suecia y así sucesivamente.

    Las conversaciones fueron infructuosas. La situación, al final de estas, se mantenía tan bloqueada como al comienzo de las mismas.

    El “talman” Norlén llamó a una segunda ronda de sondeos. La situación se veía tan imposible como antes. Sin embargo, en la conferencia de prensa al término de las conversaciones, Norlén comunicó que le había dado a Kristersson la oportunidad de intentar formar Gobierno. Y tenía dos semanas para ello.

    Su opción soñada es formar un Gobierno de la Alianza con él mismo como primer ministro, y apoyado por la Socialdemocracia. Por lo que sostuvo conversaciones con Stefan Löfven, para tratar de convencerlo de que lo apoyara.

    La respuesta de Löfven fue clara: No.

     

    ¿Las razones?

    Por que Lövfen iba a ayudar a quienes lo destituyeron?

    Fuera de esto, la Socialdemocracia tiene 100 escaños en el parlamento. Los Moderados tienen 70. La Alianza junta 343, la coalición rojiverde 344.

    ¿Por qué el más grande va a apoyar al más pequeño?

    Esto no ocurre, al menos en la política.  

    Y Kristersson – por más que siga repitiendo su consigna de “¡ända in i kaklet!” (hasta el último aliento) finalmente también se percató de ello.

    El próximo martes se vence el plazo para Kristersson. Si no logra encontrar asociados, la pelota volverá a manos del “talman” y es probable que el próximo en recibirla sea Stefan Löfven.

     

    EXTRA: NOTICIA EN DESARROLLO: 

    Este sábado el drama aumentó más aún, debido a las declaraciones de los líderes del C y L. En sendas conferencias de prensa, Annie Lööf y Jan Björklund declararon que no apoyarán a Ulf Kristersson en tanto no busque soporte fuera de su bloque. Porque un gobierno dentro de una misma coalición se haría dependiente de los Demócratas de Suecia.

    En vista de los acontecimientos del sábado, este domingo Ulf Kristersson ha citado a una rueda de prensa.


    Los líderes de la Alianza: Ebba Bush Thor (KD), Ulf Kristersson (M), Annie Lööf ( C) y Jan Björklund (L). Foto: Sveriges Radio. 

     

     

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