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Kinberg Batra y Bush Thor en desacuerdo sobre los SD Ebba Bush Thor, en entrevista con Dagens Nyheter. Foto: Captura de pantalla del sitio web de DN.

Kinberg Batra y Bush Thor en desacuerdo sobre los SD

ESTOCOLMO: Diferencias de opiniones ha surgido dentro de la Alianza respecto a la posible colaboración con el partido Demócratas de Suecia, ante un eventual cambio de gobierno, el 2018.

Frente a la pregunta de si el partido de Jimmie Åkesson es racista o no lo es, las respuestas de las líderes de los partidos Moderado y Democratacristiano, Anna Kinberg Batra y Ebba Bush Thor, han diferido.

"Es racista", dijo Kinberg Batra. "No es racista", dijo Bush Thor. Más tarde, y presionada por las críticas, se retractó.

Ambas líderes están empeñadas en recuperar la fuga de sus simpatizantes a los Demócratas de Suecia. Y el partido de Åkesson sigue siendo una papa caliente en el parlamento escandinavo.


 

Por: Marisol Aliaga

 

A dos años de las próximas elecciones, a mediados del 2018, los ocho partidos parlamentarios se preocupan, desde ya, por las encuestas de opinión.

Ebba Bush Thor, presidenta de los democratacristianos, se preocupa más que el resto, y con razón. En encuestas de intención de voto, su partido ha llegado a obtener cifras tan bajas que, de verse corroboradas el día de las elecciones, significarían que la agrupación tendría que abandonar el Parlamento. El límite para poder tener representación parlamentaria es de un 4 % en las elecciones.

En una encuesta de la Oficina de Estadísticas, Statistiska centralbyrån, correspondiente al mes de mayo, los democratacristianos obtuvieron solamente un 2,8 por ciento. Se calcula que un 0,4 por ciento habrían cambiado sus preferencias y darían su voto a los Demócratas de Suecia.

Este partido, de extrema derecha y xenófobo, ha arriado votantes de casi todo el resto de los partidos, sin embargo la reacción de los otros líderes políticos es unísona, ninguno de ellos ha afirmado que colaboraría con SD (Demócratas de Suecia, por su sigla en sueco).

 

- Este es un partido racista con raíces en el nazismo, declaró hace meses atrás el primer ministro, Stefan Löfven.

Mientras que Annie Lööf, la presidenta del Partido de Centro, declaró al matutino Dagens Nyheter:

- SD es un partido con orígenes racistas y tiene una visión del ser humano que está muy lejos de la mía y la del Partido del Centro.

 

Christer Nylander, jefe de grupo de los Liberales en el Parlamento, expresó, al mismo medio:

- SD es un partido xenófobo, que sin duda alguna mantiene sus ideas racistas.

 

Hace días atrás, el líder de SD, Jimmie Åkesson, manifestó sus deseos de colaborar con el Partido de los Moderados y el Democristiano. Pero la presidenta de los Moderados, Anna Kinberg Batra, contestó a la pregunta de si los Demócratas de Suecia era un partido racista del siguiente modo:

- Ellos culpan a la inmigración de todos los problemas de Suecia. Entonces, es un partido racista que confronta a grupos de personas entre sí, y etiqueta a las personas. Esto no resuelve nada.

No obstante, Kinberg Batra se negó a dar una respuesta concreta sobre una posible colaboración de su partido con SD, en el Parlamento.

Una colaboración que por lo menos en el distrito de Gävle ya se está llevando a cabo.

 

Pero quien ocasionó grandes titulares en los medios nacionales y un fuerte debate en las redes sociales fueron la líder del partido cristiano, Ebba Bush Thor.

En una entrevista con el medio Dagen (El día), y respondiendo a la pregunta de si veía a SD como un partido racista, Bush Thor expresó:

- No. No lo veo así si hablamos de la política oficial del SD de hoy. Aunque el partido tiene una historia originada a partir de un movimiento racista. He conocido Demócratas de Suecia que son racistas, pero también he visto [racistas] en otros partidos. Es muy lamentable que SD siga confrontando a grupos entre ellos, lo cual socava el principio de igualdad y valor de todas las personas. Es muy problemático, tanto en la política de inmigración asó como sobre cuestiones relativas al cuidado de los mayores y de la familia.

Según Ebba Busch Thor, los valores básicos están pasando por una crisis, y en un artículo de opinión en Dagens Nyheter escribe sobre los valores que han hecho de Suecia lo que es:

"Nosotros, los democratacristianos, nos hemos basado siempre en los valores que resultan de la ética cristiana y el humanismo occidental. Estos [valores] han construido una Suecia fuerte. Para que Suecia siga siendo fuerte, estos valores deben guiar nuevamente la política."

 

Luego de sus declaraciones en Dagen, la lider debió soportar una masiva crítica, y más tarde cambió su discurso. En una entrevista con Dagens Nyheter, Busch Thor respondió lo siguiente, ante la misma pregunta:

-No lo es si se mira estrictamente su programa oficial. Pero es un partido que todavía está muy marcado por su historia racista y que todavía tiene grandes elementos racistas en su movimiento y entre sus representantes.

Y sobre la discordancia con Anna Kinberg Batra, explicó:

"Es un partido racista en cuanto a su historia y a las actuaciones de sus representantes y de parte de su movimiento. Luego ellos pueden afinar su programa oficial, y es por eso que, viendo estrictamente a este, no se puede decir que sea un partido racista.

 

 

 Ebba Bush Thor, en entrevista con Dagens Nyheter. Foto: Captura de pantalla del sitio web de DN. 

 

 

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  • Paula Bieler (SD) deja el Parlamento

    La diputada de Demócratas de Suecia, Paula Bieler, comunicó sorpresivamente este martes que abandona el Parlamento.

    La representante del SD había solicitado un mes de permiso para su boda y luna de miel, licencia que le fue negada.  

    - Yo no digo que se puede pedir asuetos constantemente, pero hay ciertos hitos en la vida que son especiales. El contraer matrimonio es uno de estos, dijo la diputada a Ekot.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Paula Bieler, portavoz del partido Demócratas de Suecia (SD) en asuntos de migración fue miembro de la junta directiva hasta el otoño del año pasado. Es una de las figuras más connotadas, dentro del partido, y muchos la veían como una posible sucesora de Jimmie Åkesson, que ya lleva 14 años en el cargo.

     

    Sin embargo, Åkesson no ha dado señales de querer renunciar y, por otra parte, las posibilidades de que una mujer sea líder del partido que cuenta con menos apoyo femenino en Suecia son prácticamente nulas.

     

    Ahora, la joven parlamentaria (31 años), apuesta a reanudar sus estudios de matemáticas y a su relación amorosa.

    - Si una ha dedicado tiempo completo a la política cuando tiene 20 años, probablemente también sea bueno vivir un poco fuera de este mundo loco, dijo Beiler, en una entrevista con el noticiario radial Ekot.

     

    Las reglas del Parlamento sueco (Riksdagen) son estrictas, y solo se otorgan licencias en caso de enfermedad, licencia parental, para misiones internacionales o para ocupar cargos ministeriales. Paula Bieler opina que estas normas son demasiado duras, y quiere levantar el debate.  

    - Esta es una discusión importante. ¿Vamos a ser quienes solo apretamos un botón, estando siempre presentes en el Parlamento? ¿Vamos a dejar de lado nuestra privacidad, nuestras familias? ¿O deberíamos revisar esto, para que las personas puedan tener una vida emocional plena, con niños, con familias, con una base en la realidad que existe fuera de este lugar?, dijo. 

     

    Agregó que desde hace un tiempo atrás no se siente en sintonía con su partido. Durante el congreso del año pasado, por ejemplo, no apoyó la exigencia de SD de reducir el límite para el derecho al aborto a 12 semanas. Y respaldó la legislación actual, en discordancia con su agrupación política.

     

    - Para mí personalmente, es obvio que se ha vuelto más difícil, cuando siento que yo y el partido estamos comenzando a tomar caminos diferentes sobre varios temas, declaró a Ekot.

     

    Como ya es habitual en los políticos, Bieler comunicó su decisión en un posteo en Facebook, donde explicó sus razones.

     

    “Gradualmente, me ha quedado cada vez más claro que el Parlamento no es el lugar donde puedo trabajar mejor. Al menos no ahora”, escribe.

     

    Cuando la cámara no aprobó su solicitud de permiso de un mes – sin sueldo – para su boda y luna de miel, la diputada llegó a la conclusión que lo mejor para ella era retomar sus estudios de matemáticas y concentrarse en su vida privada junto a su novio.

     

    No obstante, no descarta la posibilidad de un comeback. Ante la pregunta de suceder a Åkesson como líder de los demócratas suecos, Bieler respondió:

     

    - Primero, él sigue en su cargo un buen tiempo más. Segundo, yo no cierro puertas en ninguna dirección. Nunca lo he hecho.

     

     

    Enlace al comunicado de prensa – haga clic

     

    Más información:

    Con la salida de Paula Bieler, el partido SD se torna aún más homogéneo, con solamente hombres en su cúpula máxima, lo que seguramente dificultará aún más obtener el voto femenino.

     

    Y no solo eso, Bieler atraía también a votantes jóvenes, con sus 31 años. Jimmie Åkesson tiene 40 años, Mattias Karlsson 42 y Richard Jomshof, 50.

     

    El partido Demócratas de Suecia se fundó (oficialmente) en 1988 por, entre otros, reconocidos neonazis. La agrupación ha luchado durante todos estos últimos años por lavar su imagen y por ser un partido “como todos los demás”.

     

    Jimmie Åkesson ha asegurado y sigue asegurando en entrevistas que “no sabe nada sobre las raíces neonazis” de SD. A su llegada al Parlamento (2010) contaban con 5.000 miembros, ahora la cifra ha aumentado a más de 30.000 y se perfilan como el más numeroso de Suecia, junto a los Socialdemócratas, quienes en la actualidad enfrentan cifras catastróficas.

     


    La representante de los Demócratas de Suecia en el Parlamento, Paula Bieler. Foto: Marisol Aliaga. 

     

  • Jonas Sjöstedt: “Nadie quiere esta reforma”

    El líder del partido de Izquierda (V) comunicó el jueves que la amenaza de una moción de censura contra la ministra del Trabajo va en serio. Si el gobierno continúa la privatización de la Oficina del Trabajo, Jonas Sjöstedt propondrá la votación en el Parlamento.

    - Queremos detener este caos de privatizaciones, subrayó.

    Actualización: en rueda de prensa este lunes, Jonas Sjöstedt comunicó que retira la amenaza contra la ministra, puesto que el Gobierno retrocede en sus planes de privatización de la Oficina del Trabajo. No obstante, la oficina se privatizará, pero a más largo plazo.

     

     Por: Magazín Latino

     

    En una rueda de prensa este jueves, la ministra del trabajo, Eva Nordmark, presentó a la nueva directora general de la Oficina del Trabajo, la experimentada jurista Maria Mindhammar.

     

    No obstante, esta y otras medidas presentadas por el gobierno respecto al futuro de la Oficina del Trabajo no fueron suficientes para satisfacer las exigencias del partido de Izquierda, que se ha opuesto a la privatización que exigiera el partido del Centro, para aceptar el acuerdo de enero.

     

    - La Oficina del Trabajo se encuentra sumida en una profunda crisis, dijo Jonas Sjöstedt, en la sesión en la cámara. Y comunicó que buscará el apoyo del partido Conservador (Moderaterna) para presentar una moción de censura en contra de la ministra del Trabajo, que puede llevar a su dimisión.

     

    Los otros partidos que apoyarían la moción de censura son los Democratacristianos (KD) y los Demócratas de Suecia (SD). De esta manera, el partido de Izquierda lograría su propósito con ayuda de sus enemigos políticos. La votación parlamentaria podría resultar incluso en nuevas elecciones.

     

    Aunque Sjöstedt declaró que su fin no era derribar el gobierno de Stefan Löfven. Lo que pretende es poner fin a la acelerada privatización de la Oficina del Trabajo.

     

    - Nuestra meta es que ellos digan: reconocemos, no tenemos apoyo para este caos de privatizaciones. Yo creo que el gobierno va a desistir de sus propósitos porque esta política no lleva a buen puerto y afecta más que nada a los desempleados, dijo el líder de Izquierda a Aftonbladet.

     

    Por su parte los Socialdemócratas ven esta jugada del partido con quienes colaboraron el periodo pasado como “poco responsable”.

     

    - Ahora el partido de Izquierda nos sumerge en una situación complicada, y vale la pena preguntarse qué pretenden con esto, dijo al vespertino la jefa del grupo parlamentario de la Socialdemocracia, Annelie Karlsson.

     

    Según ella, el gobierno está consciente de las dificultades que enfrenta la entidad laboral. Sin embargo, manifestó no entender el hecho de que Jonas Sjöstedt esté dispuesto a hacer causa común “con quienes han ocasionado esta situación”, la derecha. 

     

    - Nosotros gobernamos de acuerdo con un presupuesto de los Conservadores (Moderaterna) y de los Democratacristianos – quienes quitaron recursos a la Oficina del Trabajo - y ahora Sjöstedt quiere hacer un pacto con ellos y deponer el gobierno. Entiendo que los electores tengan dificultades en entender esto. Es muy raro, agregó Annelie Karlsson.

     

    En tanto, Ulf Kristersson, presidente de los Conservadores (M), junto a la líder democratacristiana, Ebba Bush Thor, comunicaron en rueda de prensa el jueves pasado que, desde entonces y hasta este martes, el gobierno tiene que retroceder en los cambios fundamentales planteados en la reforma de la Oficina del Trabajo.

     

    - El gobierno tendrá que ceder porque hay una mayoría parlamentaria que quiere otra cosa, dijo Kristersson.

     

    La privatización de la Oficina del Trabajo es parte del acuerdo de enero. Este es un proyecto neoliberal diseñado por el político del partido del Centro Martin Ådahl, y es dirigido por la organización empresarial Almega. La meta final es una privatización total de la entidad laboral. 

     


    La ministra del Trabajo, Eva Nordmark (S). El líder del partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt (V). Foto: Riksdagen.se/Marisol Aliaga.

     

  • El partido de Izquierda junta fuerzas para frenar la reforma de la Oficina del Trabajo

    El partido de Izquierda (V) quiere unirse a otros partidos de oposición para frenar la reforma impulsada por el partido del Centro, de desmontar la Oficina del Trabajo. La medida, que fuera uno de los caballitos de batalla de Annie Lööf, en el acuerdo de enero, ha sido fuertemente criticada, tanto por la derecha como la izquierda.

    - Se trata de estar de acuerdo en lo básico: de detener esto, dijo el vocero del partido de Izquierda en asuntos laborales, Ali Esbati, al vespertino Expressen.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Uno de los 73 puntos del llamado ”acuerdo de enero” (entre S, MP, C y L) aborda la gran reforma de la Oficina del Trabajo, que cambiará por completo la entidad estatal (Arbetförmedlingen) que pasará a ser controlada en su totalidad por intereses privados.

     

    Los cambios se habrán concretado para el 2021. Y significan recortes de cuatro mil millones de coronas en las subvenciones a la Oficina del Trabajo y a las políticas laborales.

     

    132 oficinas serán desmontadas. 4.500 trabajadores han sido advertidos de su pronto despido. Y ya se han visto las primeras consecuencias de lo que esto significa: por ejemplo, personas con discapacidad que gozan de subsidios para actividades laborales han perdido esta ayuda, y son remitidos a la última instancia: solicitar ayuda de la oficina del Social.

     

    La privatización de la Oficina del Trabajo fue una de las exigencias más importantes de la líder del partido del Centro, Annie Lööf  (C)  para aceptar a Stefan Löfven como primer ministro, mediante el acuerdo de enero.

     

    Pero la medida ha provocado una fuerte resistencia, tanto de parte de la derecha, como del partido de Izquierda.

     

    ”Taller de experimentos” llamó el presidente de los Moderados, Ulf  Kristersson, esta privatización, y tanto los Demócrata Cristianos (KD), como los Demócratas de Suecia (SD) han ratificado en la crítica. También la nueva líder de los liberales, Nyamko Sabuni, ha declarado que quiere que la reforma se postergue.

     

    De concretarse el plan de reformas, la entidad pasará a manos de privados, de aquí al 2021.

     

    “La Oficina del Empleo dejará de gestionar puestos de trabajo y será reemplazada por agentes de empleo autónomos, a quienes se les remunerará cuando hayan ayudado a los desempleados a encontrar un trabajo permanente. El modelo ha sido probado en otros países, con buenos resultados.”, escribe en un artículo de opinión en Aftonbladet el arquitecto de la reforma, Martin Ådahl, vocero en asuntos laborales del partido del Centro.

     

    El artículo fue replicado por otros políticos, que no están de acuerdo en lo que él plantea. 

     

    El partido de Izquierda ha sido un claro detractor de esta reforma y ahora quiere hacer causa común con otros partidos, incluso de la derecha, en la Cámara de diputados.

     

    En una reunión en la comisión parlamentaria del trabajo este martes, el partido de Izquierda (V) trató de reunir apoyo de otros partidos.

     

    Según informó el vespertino Expressen, su líder, Jonas Sjöstedt, no logró su cometido. Pero la iniciativa sigue vigente.

     

    - Tengo la esperanza de que recibamos apoyo en esto y que logremos tener un denominador en común para frenar la reforma, declaró a Expressen el vocero del partido de Izquierda en asuntos laborales, Ali Esbati.

     

    Agregó que esta reforma debe ser analizada a fondo y con más tiempo. Lo mismo opinó la líder de los democristianos, Ebba Bush Thor. 

     

    - Queremos obtener una interrupción temporal y un nuevo plan de trabajo. Los municipios deben ser notificados, y se debe llevar a cabo una auditoría seria. No podemos, simplemente, apoyarnos en lo que se suscribió en el acuerdo de enero y esperar que de alguna forma mágica esto salga bien. Porque no va a salir bien, subrayó Esbati.

     


    El presidente del Partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt. Foto de Archivo. 

     

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