Martes, 19 Enero 2021 | Login
El partido de Izquierda junta fuerzas para frenar la reforma de la Oficina del Trabajo El presidente del Partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt. Foto de Archivo.

El partido de Izquierda junta fuerzas para frenar la reforma de la Oficina del Trabajo

El partido de Izquierda (V) quiere unirse a otros partidos de oposición para frenar la reforma impulsada por el partido del Centro, de desmontar la Oficina del Trabajo. La medida, que fuera uno de los caballitos de batalla de Annie Lööf, en el acuerdo de enero, ha sido fuertemente criticada, tanto por la derecha como la izquierda.

- Se trata de estar de acuerdo en lo básico: de detener esto, dijo el vocero del partido de Izquierda en asuntos laborales, Ali Esbati, al vespertino Expressen.

 

 Por: Magazín Latino

 

Uno de los 73 puntos del llamado ”acuerdo de enero” (entre S, MP, C y L) aborda la gran reforma de la Oficina del Trabajo, que cambiará por completo la entidad estatal (Arbetförmedlingen) que pasará a ser controlada en su totalidad por intereses privados.

 

Los cambios se habrán concretado para el 2021. Y significan recortes de cuatro mil millones de coronas en las subvenciones a la Oficina del Trabajo y a las políticas laborales.

 

132 oficinas serán desmontadas. 4.500 trabajadores han sido advertidos de su pronto despido. Y ya se han visto las primeras consecuencias de lo que esto significa: por ejemplo, personas con discapacidad que gozan de subsidios para actividades laborales han perdido esta ayuda, y son remitidos a la última instancia: solicitar ayuda de la oficina del Social.

 

La privatización de la Oficina del Trabajo fue una de las exigencias más importantes de la líder del partido del Centro, Annie Lööf  (C)  para aceptar a Stefan Löfven como primer ministro, mediante el acuerdo de enero.

 

Pero la medida ha provocado una fuerte resistencia, tanto de parte de la derecha, como del partido de Izquierda.

 

”Taller de experimentos” llamó el presidente de los Moderados, Ulf  Kristersson, esta privatización, y tanto los Demócrata Cristianos (KD), como los Demócratas de Suecia (SD) han ratificado en la crítica. También la nueva líder de los liberales, Nyamko Sabuni, ha declarado que quiere que la reforma se postergue.

 

De concretarse el plan de reformas, la entidad pasará a manos de privados, de aquí al 2021.

 

“La Oficina del Empleo dejará de gestionar puestos de trabajo y será reemplazada por agentes de empleo autónomos, a quienes se les remunerará cuando hayan ayudado a los desempleados a encontrar un trabajo permanente. El modelo ha sido probado en otros países, con buenos resultados.”, escribe en un artículo de opinión en Aftonbladet el arquitecto de la reforma, Martin Ådahl, vocero en asuntos laborales del partido del Centro.

 

El artículo fue replicado por otros políticos, que no están de acuerdo en lo que él plantea. 

 

El partido de Izquierda ha sido un claro detractor de esta reforma y ahora quiere hacer causa común con otros partidos, incluso de la derecha, en la Cámara de diputados.

 

En una reunión en la comisión parlamentaria del trabajo este martes, el partido de Izquierda (V) trató de reunir apoyo de otros partidos.

 

Según informó el vespertino Expressen, su líder, Jonas Sjöstedt, no logró su cometido. Pero la iniciativa sigue vigente.

 

- Tengo la esperanza de que recibamos apoyo en esto y que logremos tener un denominador en común para frenar la reforma, declaró a Expressen el vocero del partido de Izquierda en asuntos laborales, Ali Esbati.

 

Agregó que esta reforma debe ser analizada a fondo y con más tiempo. Lo mismo opinó la líder de los democristianos, Ebba Bush Thor. 

 

- Queremos obtener una interrupción temporal y un nuevo plan de trabajo. Los municipios deben ser notificados, y se debe llevar a cabo una auditoría seria. No podemos, simplemente, apoyarnos en lo que se suscribió en el acuerdo de enero y esperar que de alguna forma mágica esto salga bien. Porque no va a salir bien, subrayó Esbati.

 


El presidente del Partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt. Foto de Archivo. 

 

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     Por: Magazín Latino

     

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     Fuente: Svenska Dagbladet. 16-11-2020. Traducción: Magazín Latino

     

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    Este es un artículo de opinión. Las opiniones expresadas son propias del autor.

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    En la mayoría de los países se han adoptado medidas drásticas, en tanto que Suecia ahora, como antes y en muchos aspectos, sigue su propio camino. Una de las discrepancias más sorprendentes frente a las acciones de los otros países es que no se emita una recomendación sobre el uso de la mascarilla. Muchos, dentro de la comunidad de médicos, no comprenden esto. Tanto la ECDC como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han analizado la documentación científica y han llegado a la conclusión de que la mascarilla debe ser recomendada. Se ha estimado que muchos cientos de miles de vidas podrían salvarse si se siguiera esa recomendación. Hace unos días atrás, el secretario de la Academia de Ciencias [ligada al Premio Nobel] dijo, en public service que él había llegado a la misma conclusión. Lena Einhorn [médica, escritora y documentalista] resumió recientemente en Svenska Dagbladet los argumentos a favor del uso de mascarillas. Recientemente, investigadores del Hospital Universitario analizaron virus Covid-19 en el sistema de ventilación del hospital y descubrieron que el virus se había propagado lejos de los pacientes infectados. La conclusión de ellos es que puede pensarse que las mascarillas posiblemente ayuden.

     

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    Fuera de esto, el gobierno no quiere que vamos al gimnasio o a la biblioteca. Ni que tengamos cenas y fiestas en casa o que nos juntemos con personas fuera de nuestro núcleo familiar. “Cumple con tu deber y asume tu responsabilidad para limitar la infección”, pidió el primer ministro, Stefan Löfven, en rueda de prensa este martes.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Un fuerte llamado a la responsabilidad cívica hizo el primer ministro Stefan Löfven este lunes por la tarde, en una rueda de prensa digital convocada con escasa antelación. En esta participaron además la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, el ministro del Interior, Mikael Damberg, el ministro de Hacienda y Vivienda, Per Bolund, y el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson.

     

    Una vez más, Löfven se mostró preocupado por el desarrollo de la pandemia en el país. La cantidad de contagiados aumentan – nuevamente - exponencialmente, algo que siempre ha hecho saltar todas las alarmas.

     


    Fuente: European CDC. Comparación entre contagiados en Suecia y en Noruega. 

     

    Según el premier, la ciudadanía no está siguiendo las recomendaciones, como lo hizo en la primavera. Y si los suecos no cambian su comportamiento, las consecuencias serán graves.

     

    Por primera vez en la historia moderna del país, un gobierno toma este tipo de medidas, pero estas ahora armonizan más con el resto de Europa.

     

    - Esta es una medida muy restrictiva que no tiene paralelo en los tiempos modernos. Pero es absolutamente necesario, explicó Löfven.

     

    El primer ministro cambió su narrativa de que los suecos eran un “ejemplo de obediencia cívica”, algo que se ha venido repitiendo por las autoridades pero que, no obstante, no cuenta con evidencia científica (ver enlace).

     

    Por el contrario, la ciudadanía al parecer se ha olvidado del peligro del contagio, y el personal de la salud lleva semanas tratando de llamar la atención sobre el problema que se les viene encima: que se repita lo que ocurrió en abril – mayo pasado. Más aún cuando no todos tuvieron la posibilidad de tomar unas largas vacaciones de verano.  

     

    La ministra Hallengren reconoció hoy día que la gente no ha seguido lo suficientemente bien las nuevas recomendaciones, y que el número de contagiados ha aumentado de forma alarmante, con 600 nuevos positivos en un día, para al día siguiente 4.600.

     

    - Tenemos el personal de la salud más eficiente del mundo, pero ningún sistema de salud aguanta una presión sin límites, dijo la titular.

     

    El ministro del Interior, Mikael Damberg, por su parte, agregó que muchos se comportan como si el peligro ya hubiera pasado y también insistió en el autocuidado, con el fin de no recargar la presión hospitalaria.

     

    - Es un hecho, estamos en medio de la pandemia. Y es absolutamente necesario que demostremos solidaridad con el personal de la salud, dijo.

     

    Stefan Löfven constató una vez más que la situación es extremadamente grave, y que “del comportamiento de todos y cada uno de nosotros dependerá que se logre parar el contagio".

     

    - Vivimos en una época de prueba, y se pondrá peor. Cumple con tu deber y asume tu responsabilidad para limitar la infección, enfatizó.

     

    Ni Löfven ni ninguno de sus ministros quisieron reconocer un posible fallo en la estrategia sueca para enfrentar la pandemia, al principio de esta, la primavera pasada, ante las preguntas de varios periodistas. Y respecto al uso/obligación de la mascarilla, respondió:

     

    - Nadie ha dicho que esté prohibido usar mascarillas.

     

    Vale la pena destacar, en este sentido, que el rechazo de la Agencia Sueca de Salud Pública al uso de mascarillas (sin presentar ninguna evidencia al respecto) ha resultado en que su uso no es obligatorio ni siquiera en los consultorios y hospitales en Suecia. Algo que otros expertos de salud han criticado desde la primavera pasada, entre éstos, el secretario de la Academia Nobel de Ciencias, Göran K Hansson y el llamado "Grupo de los 22". 

     

    En Suecia la gran mayoría de los periodistas (según una encuesta reciente) aceptan, sin contrapreguntas, todo lo que declara el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell. Él ha dicho que las mascarillas "dan una sensación de falsa seguridad" y que las personas que las portan "se tocan la cara más veces", lo cual es "contraproducente". 

     

    En España, en cambio, un medio dirigido por periodistas investigativos analiza miles de declaraciones de políticos y autoridades, entre otros, y realiza una enorme labor, en la lucha contra las noticias falsas y los bulos que circulan en las redes sociales y medios. Maldita.es ha publicado numerosos bulos sobre el coronavirus, la covid-19 y las mascarillas - enlace.  

      

    Los consejos o recomendaciones

     

    Los  consejos que el gobierno y las autoridades sanitarias han transmitido desde que las cifras se dispararan una vez más (en octubre-noviembre) son de: no encontrarse con otras personas más que sus convivientes. (Fuera de las medidas desde un comienzo: el lavado de manos frecuente, el distanciamiento de dos metros y el no salir de casa si se tienen síntomas).  

     

    Prácticamente un lockdown, pero sin nombrar la palabra que en Suecia está prácticamente prohibida. O un “QUÉDATE EN CASA”, así, con mayúsculas.  

     

    Se espera que estas nuevas medidas comiencen a regir desde el 24 de noviembre. Si los números de contagiados, enfermos y fallecidos siguen yendo al alza, la fecha de término de estas se prolongará, lo que podrá afectar las festividades de fin de año.

     

    Vale decir, esto resultaría en que tendríamos que pasar la Navidad confinados.

     


    El primer ministro, Stefan Löfven, la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, y el ministro de Hacienda y Vivienda, Per Bolund. También participaron en la conferencia de prensa el ministro del Interior, Mikael Damberg, y el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson. Foto: Regeringen.se. 

     

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