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¿Cómo votará el partido de Izquierda? - Jonas Sjöstedt lo comunica este lunes El líder del partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt. Foto: Marisol Aliaga.

¿Cómo votará el partido de Izquierda? - Jonas Sjöstedt lo comunica este lunes

Según TT y Aftonbladet, el domingo por la noche la directiva del partido tomó una decisión. Esta será dada a conocer por Jonas Sjöstedt el lunes por la mañana.

Luego de que tanto los Liberales, como el partido del Centro comunicaran, la semana pasada, que no se opondrían a la candidatura de Stefan Löfven (S) a primer ministro, faltaba saber cómo votaría el partido de Izquierda.

Antes de que Sjöstedt se reúna con el talman, a las 11,40 horas, se despejará la duda. Y ahora depende del partido de la Izquierda el que Stefan Löfven sea aprobado en la cámara este miércoles.

 

 Por: Magazín Latino

 

La situación política en Suecia se pone al rojo vivo, y la semana que recién comienza será aún más dramática que la anterior.

 

Injustamente, puesto que el partido de Izquierda ha estado excluido de todas las conversaciones sobre la gobernabilidad del país, ahora resulta estar en el ojo del ciclón, puesto que depende de la votación de este partido el que Stefan Löfven sea elegido primer ministro el miércoles 16 de enero.

 

La semana pasada, el partido Socialdemócrata (S), el Medioambientalista (MP), del Centro (C) y Liberal (L) llegaron a un acuerdo histórico que, en resumidas cuentas, significaba que asumiría el Gobierno la Socialdemocracia y el partido Medioambientalista, y contarían con el apoyo del Centro y los Liberales. que irían a oposición.

 

Un acuerdo que, en la práctica, significa un gobierno socialdemócrata que administra políticas liberales, y que excluye completamente al partido de Izquierda.

- En este convenio hay más política burguesa que la que conseguimos durante el gobierno de la Alianza, dijo Jan Björklund.

 

Enn la rueda de prensa, la líder del Centro, Annie Lööf, leyó un párrafo del mismo:  

 

“Este acuerdo significa que el Partido de Izquierda no tendrá influencia sobre la dirección política en Suecia durante el próximo mandato”.

 

Sin embargo, tanto Lööf, como Björklund y Löfven cuentan con que el partido de Izquierda apruebe esta constelación de centro, que a este mismo lo deja fuera de circulación.

 

En la conferencia de prensa ofrecida por Annie Lööf, la semana pasada, y luego de la extensa lectura de varios de los puntos del acuerdo entre los cuatro partidos, todos los líderes se apresuraron a dar declaraciones a la prensa.

 

Pero el partido de Izquierda calló. Ninguna palabra de parte de Jonas Sjöstedt o de otros representantes de su agrupación.

 

Hasta el domingo por la tarde, cuando se supo que la dirección del partido había sostenido una reunión telefónica de tres horas, y había tomado una decisión. Que sería comunicada este lunes.

 

Según la agencia noticiosa TT, la decisión se inclinaba a un “No”. Muchos militantes del partido consideran la cláusula “anti-izquierda” del acuerdo como una “verdadera humillación”.

- Somos un partido de izquierda, no tenemos ninguna razón para apoyar a un gobierno que tiene la intención de seguir políticas de derecha, dijo Mikael Ekvall, líder del grupo del Partido de Izquierda en Jönköping, a Radio Suecia de Jönköping.

Y una lista de nombres que no quieren que el partido de su aprobación al acuerdo de Löfven se ha hecho circular en el país.

La ex diputada Rossana Dinamarca es una de quienes se opone, en su Facebook escribe:

“Aparte del hecho de que el acuerdo entre S, MP, C y L significa una política que va en contra de los trabajadores, con salarios más bajos, seguros de cesantía más bajos, aumento de alquileres, pruebas de idioma para obtener la ciudadanía, ningún límite alguno, nuevamente, para ganancias en los sistemas de bienestar social, reducciones de impuestos y más ayuda para los ricos, así como propuestas mentecatas de prohibir los móviles en la escuela; es también una fuerte señal contra V [partido de Izquierda], que nos equipara con los fascistas del SD [Demócratas de Suecia]. Es totalmente inaceptable”.

 

Ohly: No podemos ser un “limpiapiés” de S

El ex presidente del partido, Lars Ohly, concuerda con Dinamarca. En el programa de la televisión sueca, Agenda, el domingo por la noche, éste afirmó que el partido de Izquierda “no podía ser un “limpiapiés” de la Socialdemocracia”.

- Dan por sentado que el partido de Izquierda dirá que sí a un primer ministro que sigue políticas de derecha, al mismo tiempo que no se le dé ninguna influencia. Obviamente que esto no se puede aceptar porque, de hacerlo, el partido de Izquierda se ha hecho irrelevante en la política sueca, dijo Ohly en Agenda, el domingo por la noche.

 

Ulla Hoffman, otra ex diputada de larga trayectoria en el partido, acotó, por su parte:

- En alguna parte hay una autoestima y una ideología en el cuerpo. Esta dice que no se puede votar por una política que va completamente en contra de ella.

 

No obstante, la decisión no es fácil para el partido que cuenta con 28 mandatos en el parlamento (C tiene 31 y L 20).

Si se abstiene (botón amarillo), la cámara podría aprobar a Löfven como primer ministro. Si vota en contra (botón rojo), más de la mitad de los parlamentarios estaría en contra, y se iría a una nueva – y ultima – votación.

En esta nueva votación el candidato sería Ulf Kristersson (M) y, si C y L deciden cambiar de opinión y “darle la pasada”, la próxima administración sería una coalición de Moderados y de Democratacristianos, con el apoyo de los Demócratas de Suecia, SD.

En este caso, el partido de Izquierda injusta pero igualmente sería culpado de “haber ayudado al poder a un gobierno de derecha apoyado por la extrema derecha”.

Una difícil elección para el partido de Jonas Sjöstedt. Antes de las 11:40 horas del lunes, se despejará la incógnita.

 


El líder del partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

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  • Stefan Löfven va por su segundo mandato - hoy fue elegido primer ministro

    Luego de la espera más larga de la historia reciente, 131 días, hoy se solucionó la gobernabilidad en Suecia. Tal cual se había anunciado, la cámara “toleró” la candidatura del líder de la Socialdemocracia como primer ministro, en la votación del viernes.

    En su discurso, Löfven destacó que “Suecia seguía otro camino”, a diferencia de los países europeos, donde la extrema derecha ha llegado al poder.

    - Suecia tiene ahora un Gobierno fuerte, que no depende de la extrema derecha, dijo Löfven, agregando que, con este Gobierno, el país es quien más  gana. Aunque admitió que “no será fácil”.

     

    Por: Magazín Latino

     

    Amenazado tanto desde el flanco conservador, como de izquierda, Stefan Löfven se mantiene firme y sereno.

     

    Tal vez esa sea la clave de su éxito.

    - Estoy curtido”, había respondido a los periodistas, anteriormente, ante la pregunta de qué pasaría si la cámara lo rechazaba una vez más.

     

    Pero esta vez, la cámara de diputados le fue benevolente.

     

    A las 09.00 de la mañana comenzaron los líderes de los ocho partidos a pronunciar sus discursos, en los que explicaron su voto. Y se procedió a la votación.

     

    Y los partidos se dividieron en:

     

    153 votos en contra: de los Moderados, la Democracia Cristiana, los Demócratas de Suecia y una diputada del Centro que votó en contra de la línea de su partido. (Botón rojo).

     

    115 votos a favor: de la Socialdemocracia y del partido Medioambientalista. (Botón verde).

     

    77 votos de abstención: del partido del Centro, Liberales, y partido de Izquierda. (Botón amarillo).

     

    La pregunta surge de inmediato ¿cómo 153 votos en contra, 77 abstenciones y solamente 115 votos de aprobación pueden resultar en un “Sí”?

     

    Es porque en Suecia rige el “parlamentarismo negativo”, vale decir, basta con que una mayoría “tolere” al primer ministro, para que éste pueda ser elegido.

    La cámara se compone de 345 escaños, divididos en 8 partidos. No es necesario que la mitad, 175 vote, “Sí”, pero sí que 175 no voten “No”.

     

    En este caso, los votos en contra fueron 153. Y es lo que vale.

     

    Después de la votación, el talman, Andreas Norlén constató los resultados, y convocó a  – es de esperar – la última rueda de prensa de este largo proceso.

     

    Había cumplido con su misión, y destacó la importancia de analizar el proceso que tuvo una duración de 131 días.

     

     

    ¿Nos va a echar de menos?

    - Nos vamos a ver en otras oportunidades, contestó, sonriendo, Andreas Norlén, el personaje más importante de este proceso.

     

    - Opino que está bien que Suecia tenga un nuevo Gobierno. Estoy aliviado de que se ha llegado a buen puerto, por fin.

     

     

    A los pocos minutos fue el turno del flamante primer ministro electo, Stefan Löfven, quien arribó a la sala de prensa del parlamento sin siquiera mostrar muestras de cansancio.

     

    Comenzó explicando que, a diferencia de otros países europeos, Suecia había encontrado un compromiso que lograba alejar a la extrema derecha del poder.

     

    - Suecia tiene ahora un Gobierno fuerte, que no depende de la extrema derecha. Tenemos importantes tareas a realizar durante el próximo mandato y llevaremos a cabo las reformas rápidamente, dando ejemplos de las distintas reformas que componen el “convenio de enero”.

     

    La Socialdemocracia había argumentado, durante la campaña electoral, el año pasado,  que las reducciones a los impuestos a los más ricos, las ganancias en la sociedad de bienestar, los derechos laborales conducían a alejar las fuerzas de la extrema derecha.

     

    Ahora quiere desbaratar la extrema derecha con políticas económicas de derecha. Pero, ante la pregunta de cuán a la derecha estaba dispuesto a extenderse, la respuesta fue difusa. Pero agregó que no se puede esperar que se consiga todo, en una negociación.

     

    - Algunas de las reformas no las habríamos escogido, por ejemplo, el de las reducciones de impuestos a los más adinerados.

     

    Y reconoció que el mandato de cuatro años (ahora tres y medio) no sería fácil.

     

    A las 11.00 de la mañana del próximo lunes, Stefan Löfven presentará su gabinete. 

     


    El presidente de la Socialdemocracia, Stefan Löfven, quien nuevamente asumirá como primer ministro. Foto: Marisol Aliaga.

     

     

     

    NOTICIA EN DESARROLLO

     

     

  • El partido de Izquierda se abstiene en la votación - Norlén nomina a Löfven como candidato a primer ministro

    Jonas Sjöstedt (V) comunicó este miércoles que el partido de Izquierda se abstendrá en la votación del viernes en la cámara de diputados. Con esto, su partido apoya la candidatura de Stefan Löfven (S) a primer ministro. Pero con reservaciones.

    - Nos abstendremos, pero lo hacemos con la promesa de un voto de censura. Si el nuevo Gobierno presenta acuerdos sobre alza de alquileres o deterioros en los derechos laborales, destituiremos a Stefan Löfven, subrayó Sjöstedt.

     

     Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos

     

    Todo parece indicar que este viernes saldrá humo blanco del Riksdagen (Parlamento sueco), después de 129 días, 95 conferencias de prensa y 7 rondas de conversaciones con el talman, Andreas Norlén, de las elecciones de septiembre. 

     

    Este miércoles se desarrolló una intensiva jornada que culminó en que Norlén presentó a Stefan Lofven (S), como candidato al cargo de primer ministro sueco.

     

    La votación en la cámara de diputados se llevará a cabo este viernes a las 09.00 horas, luego de la cual el presidente del parlamento ofrecerá una rueda de prensa para comunicar los resultados.

     

    Pero los resultados prácticamente ya se saben.

     

    El miércoles alrededor de las 11 horas, la sala de prensa del parlamento estaba atiborrada al máximo. Todos esperaban con gran expectación saber la decisión del partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt, que resultó ser una pieza clave en este juego político que se ha venido desarrollando durante cuatro meses. Parecía un cuento de nunca acabar.

    - He conversado con Stefan Löfven. Hemos llegado a un acuerdo sobre una serie de puntos, y sobre otros no, comenzó Sjöstedt.

     

    Explicó que la cláusula del acuerdo entre la Socialdemocracia, el partido Medioambientalista, el Centro y los Liberales, de excluir al partido de Izquierda de la política sueca durante cuatro años estaba, en la práctica, desbaratada. Y que Löfven había prometido defender las reformas de ecuanimidad que el partido de Izquierda había logrado durante la administración anterior.

     


    Jonas Sjöstedt. 

     

    Agregó que, si el Gobierno de Löfven impulsaba propuestas que encarecen los alquileres o que van en contra de los derechos laborales, traerá consecuencias.

    - Entonces destituiremos a Stefan Löfven, amenazó. Y recordó cuando, en 1991, el partido de Izquierda destituyó a Ingvar Carlsson (Socialdemócrata).

     

    Otra salida a la difícil elección en la que se encontró el partido de Izquierda, con el “acuerdo de enero”, era hacer lo posible para que se llevaran a cabo nuevas elecciones. Pero esto no conduciría a nada bueno, llegó a la conclusión el partido.

    - Si la alternativa hubiera sido nuevas elecciones, lo habríamos acatado. Pero no confiamos en que los principios antirracistas del partido del Centro y de los Liberales se habrían mantenido, si cae Lofven. Con toda seguridad un voto en su contra, este viernes, habría resultado en que ya la semana próxima habríamos tenido un Gobierno azul-marrón de Kristersson, dijo Sjöstedt.

     

    Y enfatizó que el partido de Izquierda ahora se va a oposición.

    - No somos parte de su acuerdo. Somos muchos quienes queremos atajar las propuestas de la derecha que se incluyen en el acuerdo. Cuando la Socialdemocracia ha perdido su brújula ideológica, nosotros estamos aquí.

     

    Pero los periodistas quisieron saber si existía un acuerdo escrito entre Löfven y Sjöstedt.

     

    ¿De qué clase de acuerdo se trata, es un acuerdo oral o escrito?

    - Hay un papel que ustedes nunca verán, dijo, enigmáticamente, Jonas Sjöstedt.

     

    Más tarde, en el noticiario Aktuellt, ante la misma pregunta, explicó que eran “unas anotaciones”.

     

    Tampoco Löfven quiso ahondar más en el tema, al recibir la misma pregunta, poco después. Löfven dijo solamente que el acuerdo vigente era el de S, MP, C y L y era el que sería llevado a cabo, punto por punto.

     

    Por su parte, ni Annie Lööf ( C), ni Jan Björklund (L), se mostraron preocupados por un posible acuerdo secreto entre Löfven y Sjöstedt. “Lo que se va a realizar es lo que dice el acuerdo” dijeron ambos.

     

    El “acuerdo de enero”, como fue bautizado, contiene una serie de puntos que hacen ver rojo al partido de Izquierda. Y, además, están en completo desacuerdo con lo que había prometido la Socialdemocracia en su manifiesto electoral.

     

    Pero, a pesar de esto, el líder de los Moderados una vez más manifestó su descontento con la traición de sus ex aliados. Ulf Kristersson considera que la Alianza de derecha “murió”, en tanto que Jan Björklund (L) asegura que “solo ha tomado una pausa”.

    - El Centro y los Liberales, al parecer, van a ser partidos de apoyo [a Löfven] y la cláusula sobre de que el partido de Izquierda no va a tener influencia se ha pulverizado. Es una decisión increíble. El Centro y los Liberales han sido engañados en un acuerdo. Es una formación absurda de gobierno, dijo Kristersson.

     

    Agregó que destituirá a Löfven apenas tenga la oportunidad, incluso si esto significa hacer causa común con el partido de Izquierda.

     

    La líder del partido Democratacristiano, Ebba Bush Thor,  también fue implacable en sus declaraciones:

    - Esta es una alianza profana. Todas las aseveraciones de que el partido de Izquierda no tendría injerencia, han demostrado ser falsas. Este grupo de los cinco no tiene ninguna dirección ni plan para enfrentar el futuro. Tienen un acuerdo roto.

     


    Ebba Bush Thor. 

     

    Y, al igual que Kristersson, manifestó su voluntad de destituir a Löfven apenas se dieran las condiciones.

     

    Vale decir: este nuevo Gobierno de Stefan Löfven recibe amenazas desde todos los flancos. Pero esto parece no incomodarle. Con este acuerdo consigue dos cosas que se había propuesto: romper la Alianza de derecha, y mantenerse en el puesto de primer ministro. La pregunta es a qué precio. “Nada es gratis”, ha recalcado varias veces Annie Lööf.

    - Tenemos que poner punto final a cuatro meses de inseguridad. Ahora hemos llegado a un acuerdo entre cuatro partidos. Está instalado, y es la mejor garantía para tener un gobierno eficaz, dijo Löfven el miércoles.

     

    En la rueda de prensa de la una de la tarde, cuando fue nominado como candidato a Primer ministro por Andreas Norlén, Löfven esquivó las preguntas sobre el mentado acuerdo con Sjöstedt. Solo dijo que ambos mantendrían conversaciones, como siempre, en temas que no tocaran los puntos del convenio.

    Un acuerdo que se compone de 16 páginas y 73 puntos.

     

     

    Rossana Dinamarca: "Una equivocación histórica"

     

    Para emitir un voto de censura se requieren 35 mandatos. Vale decir, los 28 mandatos del partido de Izquierda no son suficientes. Para ganar el voto de censura se necesitan más de 175, la mitad de los mandatos en la cámara. O sea, tampoco alcanzan los escaños de los Moderados (70) y los Democratacristianos (22).

     

    Por ende, necesitaría, además, del apoyo de la extrema derecha, los Demócratas de Suecia (62 mandatos).

     

    ¿Harían causa común los Demócratas de Suecia y el partido de Izquierda?

     

    Cosas raras han ocurrido, este otoño-invierno. La líder del Centro, por ejemplo, Annie Lööf, había dicho anteriormente que “antes de colaborar con Stefan Löfven, se comería su zapato derecho”.

     

    No faltaron los memes al respecto.

     

    Ni tampoco los alusivos a la decisión de Jonas Sjöstedt, a quien una parte de su partido critica, por haberse dejado tratar como un “limpiapiés”.

     

    Una de las críticas viene de parte de la ex parlamentaria, Rossana Dinamarca, quien afirma que el partido de Izquierda dejó pasar una valiosa oportunidad de influir en la política sueca. Deberían, al menos, tratado cambiar algún punto del acuerdo. “Pero lo aceptaron sin cambiar una coma”, dijo.

     

    En sus redes sociales escribió:

     

    “La decisión del partido de Izquierda es una equivocación histórica. La chance de injerencia se nos ha ido de las manos. Ahora el partido de Izquierda permite un gobierno de derecha liderado por la Socialdemocracia sin recibir nada a cambio. Acuerdos de palabra sobre que Löfven va a luchar para que reformas que ha promovido el partido vuelvan, durante esta administración, no es para nada suficiente para un partido que podía mover la balanza en una u otra dirección. La amenaza de un voto de censura que requiere de más diputados que con los que tiene el partido de Izquierda no son nada más que palabras vacías".

     

    La votación en la cámara de diputados se llevará a cabo este viernes a las 09.00 de la mañana. Alrededor de las 09:30, Andreas Norlén ofrecerá una conferencia de prensa para comunicar el resultado. En este enlace la puede seguir en vivo y en directo - haga clic. 

     

     
    El presidente del parlamento, Andreas Norlén, y el presidente de la Socialdemocracia, Stefan Löfven. 

     

  • Norlén: "Les doy 48 horas para que resuelvan esto"

    Ante la negativa de Jonas Sjöstedt (V), de apoyar la candidatura de Stefan Löfven (S) como primer ministro, Andreas Norlén dio dos días más de plazo a ambos líderes, para que lleguen a una solución. Con esto, la votación en la cámara se posterga para el viernes.  

    - Aunque ya han tenido el tiempo suficiente, dijo Norlén en rueda de prensa. Se mostró sorprendido e irritado de que Löfven no se haya asegurado de que contaba con el apoyo necesario para su jefatura.

    Sjöstedt, por su parte, quiere ver a Stefan Löfven como primer ministro, pero no bajo cualquier condición. Y esto lo dejó claro el lunes.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El partido de Izquierda (V, por su sigla en sueco: Vänsterpartiet) ha estado excluido de las conversaciones en pos de encontrar una gobernabilidad para Suecia, que se han venido sosteniendo entre distintos partidos, durante el asueto de Navidad y, obviamente, antes de este.

     

    A pesar de eso, es el partido de Izquierda el que ahora tiene la batuta.

     

    Cuando Stefan Löfven ya veía asegurada una nueva administración de 4 años, en coalición con el partido Medioambientalista y con el apoyo en la cámara de dos partidos de la Alianza (o de lo que era la Alianza), el Centro y los Liberales, se había olvidado de un “pequeño detalle”. Necesitaba también que el partido de Izquierda (V) no se opusiera a ello.

     

    Y eso fue justamente lo que pasó, este lunes. El líder del partido de Izquierda (V), Jonas Sjöstedt, comunicó antes de su encuentro con el talman, que quiere ver a Stefan Löfven asumir el cargo de primer ministro. Pero no bajo cualquier condición.

     

    En tanto, las condiciones del partido del Centro y del partido Liberal son precisas: ambos quieren excluir al partido de Izquierda durante los cuatro años de la próxima administración.

     

    Uno de los puntos del acuerdo que se llevó a cabo entre S, MP, C y L, dice claramente esto:

     

    - Denna överenskommelse innebär att Vänsterpartiet inte kommer att ha inflytande över den politiska inriktningen i Sverige under den kommande mandatperioden.

     

    Traducido al español:

    "Este acuerdo significa que el Partido de Izquierda no tendrá influencia sobre la orientación política en Suecia durante el próximo mandato”.

     

    En la conferencia de prensa de Annie Lööf (C), este lunes, ella se mostró sorprendida de que esta cláusula “anti-V” despertara tanta animosidad dentro de las filas del partido de Izquierda.  

    - Estoy sorprendida de que se vea como una provocación. Estas son las cifras reales de las condiciones en el parlamento, dijo Lööf, defendiendo cada punto del acuerdo.

     

    Para ella el partido de la Izquierda es tan despreciable como los Demócratas de Suecia (SD).

     

    Pero no así para Stefan Löfven, quien quiso calmar los ánimos y afirmó que su partido sí colaboraría con el partido de Izquierda.  

    - En los puntos en los que estamos de acuerdo, podemos tener una colaboración también en el futuro, dijo Löfven, y agregó que la percepción de la Socialdemocracia respecto a los Demócratas de Suecia difería de la del Centro y los Liberales.

     

    En otras palabras, Löfven quiere conquistar nuevamente el apoyo del partido de Izquierda, pero tampoco puede ir muy lejos, porque entonces pierde el apoyo de C y L.

     

    Jonas Sjöstedt, por su parte, hizo este lunes una demostración de autoridad:

    - Nosotros somos un requisito para que este gobierno pueda llegar a ser realidad. Que piensen que pueden decir que vamos a tener cero participación, eso no lo aceptamos. Lo rechazamos. Esto no es posible, enfatizó, en rueda de prensa.

     

    Agregó que espera que pueda llegar a un acuerdo con Stefan Löfven, pero tuvo duras críticas en torno a los puntos del acuerdo cuadripartito, y de las consecuencias de este: reducciones de impuestos a los más ricos, aumentos del alquiler, inseguridad respecto de los derechos laborales, etcétera.

     

    - Estamos tan sorprendidos como desilusionados viendo cuánto a la derecha Stefan Löfven está dispuesto a girar. Este sería el gobierno socialdemócrata más cargado a la derecha que Suecia haya visto, dijo Sjöstedt.

     

    Él quiere que se restituyan las reformas que su partido llevó a cabo en conjunto con la administración anterior.  

     

    - Queremos que se respeten estas reformas y que se continúe con las escasas apuestas que existen de justicia e igualdad en la política de Suecia, subrayó el dirigente de la Izquierda.

     

    Pero ambos líderes no disponen de todo el tiempo del mundo. Andreas Norlén se mostró bastante irritado, este lunes, en su rueda de prensa, a las tres de la tarde. Él sabe que el pueblo sueco ya ha tenido demasiada paciencia.  

     

    - Considero que es lamentable, que es increíble, que no hayan hecho uso de estas semanas para asegurarse de que contaban con todo el apoyo que necesitaban, dijo el presidente del parlamento, y ya la irritación y el desencanto se le salía por todos los poros.

     

    Pero, como es él quien tiene que “poner orden en la clase”, comunicó que había concedido dos días más de plazo a los líderes que así lo habían solicitado, para “tranquilidad de su conciencia”.

     

    De esta manera, fijó para este miércoles nuevas rondas con los líderes de los partidos, al final de las cuales nominará al candidato a ser sometido a votación, el próximo viernes.

     

    Está por verse si entonces sale humo blanco del Riksdagen. 

     


    Andreas Norlén, el " talman" en la conferencia de prensa del lunes, se mostró algo agotado. Foto: Marisol Aliaga. 

     

     

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