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Ariel Dorfman - "Epitafio para otro 11 septiembre" Foto: Nydailynews.com/ diasdehistoria.com. Montaje: Magazín Latino.

Ariel Dorfman - "Epitafio para otro 11 septiembre"

Hoy, 11 de septiembre, se cumplen 43 años del golpe cívico militar que en 1973 la derecha chilena, apoyada por Estados Unidos, derrocara al Presidente electo democráticamente, Salvador Allende. El "Compañero Presidente", como le gustaba que lo llamaran, fue el primero en pagar con su vida el haber soñado que un mundo mejor era posible. Le siguieron miles y miles de chilenos y una gran diáspora que partió al exilio y que ahora se encuentran en los más diversos países del mundo entero.

Para todos ellos, el 11 de septiembre seguirá siendo recordado como un día fatídico, de dolor y de muerte, de la desaparición de seres queridos que nunca más fueron encontrados. Pero la lucha por la recuperación de sus cuerpos aún sigue. La lucha por la verdad y la justicia sigue vigente. "Ni olvido ni perdón" es una de sus consignas.

En Suecia, como en otros países, el 11 de septiembre es recordado por el atentado a las torres gemelas y al Pentágono estadounidense, el 2001, quedando de lado "el otro 11 de septiembre", el ocurrido en Chile en 1973.

Por esas ironías del destino Ariel Dorfman, destacado escritor chileno-estadounidense - y que para el 73 era asesor cultural de Salvador Allende - vivió presencialmente ambos 11/9. El 11 de septiembre de 2011 escribió una crónica que ha sido ampliamente difundida y que lleva por título: "Epitafio para otro 11 septiembre".

"Es muy extraño, es como si la historia hubiera querido que estuviera presente en ambos sitios", dijo en una entrevista con Democracy Now!

 

 

Fuentes: Página 12 / Democracy Now!

 

Ariel Dorfman fue entrevistado, el 14 de 2011, por Democracy Now!, que escribió, en esa ocasión:

El 11 de septiembre de 1973, el general Augusto Pinochet —con el respaldo por Estados Unidos— dio un golpe de Estado en Chile y derrocó al presidente Salvador Allende, que había sido elegido democráticamente. Allende murió en el Palacio presidencial ese día. Ariel Dorfman se desempeñó como asesor cultural de Salvador Allende desde 1970 hasta 1973. Después del golpe, se exilió y hoy es considerado uno de los grandes escritores de América Latina. "Chile reaccionó al régimen de terror que se impuso con una resistencia pacífica. Por ejemplo, no fuimos a bombardear Washington porque Washington había ordenado y ayudado a dar el golpe de Estado en Chile. Por el contrario, hicimos una revolución pacífica contra Pinochet", señala Dorfman. "Si se compara eso con lo que hizo Bush por el accionar de esta banda de terroristas muy pequeña, los resultados han sido absolutamente terribles. Si se trató de una prueba, y creo que las grandes catástrofes siempre son pruebas de la voluntad y los valores de una Nación, EE.UU. fracasó terriblemente".

 

En este enlace, podrá ver la entrevista de Democracy Now! con Ariel Dorfman en su totalidad. En inglés y en español.

 

 

 Ariel Dorfman frente al Palacio de La Moneda, en Santiago. Foto: Nydailynews.com.

 

 

A continuación, la crónica de Ariel Dorfman en Página 12:

 

 

Epitafio para otro 11 septiembre

 

Aquel 11 de septiembre letal –recuerdo que era un martes– me despertó un sonido de angustia por la mañana, la amenaza de aviones que sobrevolaban nuestro hogar. Y cuando, una hora más tarde, divisé una nube de humo que subía desde el centro de la ciudad, supe que mi vida y la vida de mi país habían cambiado en forma drástica y tajante, por siempre jamás. El año era 1973 y el país era Chile y las fuerzas armadas acababan de bombardear el palacio presidencial en Santiago, estableciendo desde el principio la ferocidad con que responderían a cualquier intento de resistir el golpe contra el gobierno democrático de Salvador Allende. Ese día, que comenzó con la muerte de Allende, terminó convirtiendo en un degolladero la tierra donde habíamos intentado una revolución pacífica. Pasarían casi dos décadas, que viví mayormente en el exilio, antes de que pudiéramos derrotar a la dictadura y recuperar nuestra libertad.

Veintiocho años después de aquel día inexorable en 1973, sobrevino un nuevo once de septiembre, también un martes por la mañana, y ahora les tocó el turno a otros aviones, fue otra ciudad que también era mía la que recibió un ataque, fue un terror diferente que descendió desde el aire, pero de nuevo mi corazón se llenó de angustia, de nuevo confirmé que nunca nada sería igual, ni para mí ni para el mundo. Esta vez el desastre no afectaría únicamente la historia de un país y no sería tan sólo un pueblo el que sufriría las consecuencias del odio y la furia, sino el planeta entero.

Me ha sobrecogido, durante los últimos diez años, esta yuxtaposición de fechas. Es posible que mi obsesión con buscar un sentido oculto detrás de tal coincidencia se deba a que era yo residente de ambos países en el momento preciso en que sobrellevaron la doble embestida, la circunstancia adicional de que estas dos ciudades agredidas constituyen los fundamentos gemelos de mi identidad híbrida. Porque crecí aprendiendo el inglés de niño en Nueva York y pasé mi adolescencia y juventud enamorándome del castellano en Santiago, porque pertenezco tanto a la América del Norte como a la del Sur, no puedo dejar de tomar en forma personal la paralela destrucción de esas vidas inocentes, abrigo la esperanza de que del dolor y la confusión ardiente nazcan algunas lecciones, tal vez algún aprendizaje. Chile y los Estados Unidos ofrecen, en efecto, modelos contrastantes de cómo se puede reaccionar ante un trauma colectivo.

Una nación sometida a una adversidad tan brutal enfrenta ineludiblemente una serie de preguntas básicas que interrogan sus valores esenciales, su necesidad de obtener justicia para los muertos y reparación para los vivos sin fracturar aún más un mundo quebrantado. ¿Es posible restaurar el equilibrio de ese mundo sin entregarnos a la comprensible sed de venganza? ¿No corremos el riesgo de parecernos a nuestros enemigos, de tornarnos en su sombra perversa, no arriesgamos acaso terminar gobernados por nuestra rabia, que suele ser tan mala consejera?

Si el 11 de septiembre del 2001 puede entenderse, entonces, como una prueba en que se sondea la sabiduría de un pueblo, me parece que Estados Unidos, desafortunadamente, salió mal del examen. El miedo generado por una pequeña banda de terroristas condujo a una serie de acciones devastadoras que excedieron en mucho el daño causado por el estrago original: dos guerras innecesarias; un derroche colosal de recursos destinados al exterminio que podrían haber sido invertidos en salvar a nuestro planeta de una hecatombe ecológica y a nuestros hijos de la ignorancia; cientos de miles de seres muertos y mutilados y millones más de desplazados; una erosión de los derechos civiles y el uso de la tortura por parte de los norteamericanos que les dio el visto bueno a otros regímenes para que abusaran aún más de sus poblaciones cautivas. Y, finalmente, el fortalecimiento en todo el mundo de un Estado de Seguridad Nacional que exige y propaga una cultura de espionaje, mendacidad y temor.

El pueblo chileno también pudo haber respondido a la violencia con más violencia. Sobraban razones que justificaban levantarse en armas contra el déspota que traicionó y derrocó a un presidente legítimo. Y, sin embargo, los chilenos democráticos y los líderes de la resistencia –con algunas lamentables excepciones– decidieron desalojar al general Pinochet del poder mediante una activa no-violencia, recuperando, brazo a brazo, una organización tras otra, el país que nos habían robado, hasta vencer al tirano en un plebiscito que tenía todas las de ganar. El resultado no ha sido perfecto. Pero a pesar de que décadas más tarde la dictadura derrotada sigue contaminando a la sociedad chilena, la forma en que libramos nuestra batalla sigue constituyendo un ejemplo, en definitiva, de cómo es posible crear una paz duradera después de tanta pérdida, tanto sufrimiento persistente. Chile ha mostrado una determinación cauta y juiciosa para asegurar que nunca habrá otro 11 de septiembre de muerte y destrucción.

Me parece maravilloso y hasta mágico que cuando tomaron los chilenos la decisión de luchar contra la malevolencia por medios pacíficos se estaban haciendo eco, sin saberlo, de otro 11 de septiembre. En efecto, en ese exacto día en 1906, Mohandas Gandhien en el Empire Theatre de Johannesburgo convenció a miles de sus compatriotas indios de usar la no violencia para impugnar un acopio de injustas leyes discriminatorias que, de hecho, preparaban ya el futuro régimen del apartheid en Sudáfrica. Esta incipiente estrategia de Satyagraha llevaría, con los años, a la independencia de la India y a muchos otros movimientos para conseguir paz y justicia en el mundo, incluyendo el combate de Martin Luther King por la igualdad racial y contra la explotación.

Ciento cinco años después de aquella memorable exigencia del Mahatma a imaginar una manera de salir del delirio y la trampa de la cólera, treinta y ocho años después de que esos aviones me despertaron por la mañana para advertirme que nunca más podría yo escapar del terror, diez años después de que el Nueva York de mi infancia fuera diezmado por el fuego, tengo la esperanza de que los epitafios finales para cada uno y todos los posibles 11 de septiembre sean las palabras suaves e inmortales de Gandhi: “La violencia habrá de prevalecer contra la violencia solamente cuando alguien me pueda probar que el modo de terminar con la oscuridad es con más oscuridad”.

 

Ariel Dorfman. 11 de septiembre de 2011. Página 12

 

Ariel Dorfman: Escritor (poeta, dramaturgo, novelista y ensayista) y activista de los derechos humanos chileno. Ha sido profesor de Literatura Iberoamericana en la Universidad de Chile, en la Universidad de Ámsterdam, en La Sorbona (Paris IV), en la Universidad de California, Berkeley y en la Universidad de Maryland.
Fuente: Cubadebate.

 

 Última imagen de Salvador Allende. Foto: Diasdehistoria.com.ar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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  • Otra mirada a Nicanor Parra

    A pesar de su talento en las letras, de su genialidad y de los galardones obtenidos en su paso terrenal de más de un siglo, el poeta y antipoeta Nicanor Parra fue un personaje que despertó controversias.

    Muchos lo amaron, otros lo odiaron. El escritor y dramaturgo chileno radicado en Suecia, Enrique Durán, nos muestra un lado menos favorable de Don Nicanor, la otra cara de la moneda, que tanto le gustaba buscar al antipoeta.

    Este es un artículo de opinión (*)

     

     Por: Enrique Durán

     

    Nicanor Parra falleció el 23 del pasado mes de enero, en su antigua casa de La Reina, en Santiago.  Tenía 103 años. En julio del año pasado se sentía ya muy mal y abandonó su casa de Las Cruces, junto al mar, donde había vivido tantos años. Había publicado un libro que sería el póstumo.  Se titulaba El último apaga la luz”, ¿una copia de la broma que hacían los compañeros Tupamaros que tenían que salir al exilio, abandonando su país, en la década de los 70?   Quizás.  Parra era extravagante y transgresor. Se sentía, acaso ¿el último o el penúltimo de los poetas?

    Lo cierto es que él era una persona, a veces, difícil de tratar, de comprender su comportamiento y la gran egolatría que fue creciendo en él.

    Su infancia fue difícil. Hijo mayor de una modesta familia campesina: nació en San Fabián de Alico, región del Bío-Bío, y tuvo ocho hermanos, entre ellos nuestra famosa y querida Violeta Parra. Fue el único de todos los hermanos que pudo terminar sus estudios e ingresar a la Universidad de Chile, donde estudió Matemáticas y Física. No tenía medios económicos y muchas veces su familia vivía en la mayor pobreza, debido a la conducta errática de su padre, profesor primario y músico. A menudo se pasaba las noches en cantinas y bares, cantando y tocando la guitarra y no iba a la escuela a hacer sus clases. Esto obligó a la familia a cambiar muchas veces de domicilio y de ciudades y lugares. 

    En 1932, Nicanor abandonó la familia y se fue a Santiago. Allí, gracias a la ayuda de Gonzalo Torres, su profesor en el Liceo de Temuco, consiguió una beca de la Liga de Estudiantes Pobres, para cursar el último año de Secundaria en el Internado Nacional Barros Arana. Allí conoció y entabló gran amistad con Jorge Millas, Luis Oyarzún y Carlos Pedraza, hijos de familias pudientes y bien consideradas en la sociedad santiaguina de la época.

    En 1933, ingresa al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde empieza a estudiar Matemáticas y Física. Es un nuevo y gran cambio en su vida, porque, aunque la Poesía y la Literatura han llegado a ser partes integrales de su vida y ha escrito ya algunos poemas, estas ciencias se revelan para él como un nuevo universo.

    Para financiar sus estudios, continuó en el Internado Barros Arana, trabajando como inspector, junto a sus amigos Jorge Millas y Carlos Pedraza.

    En 1935 los tres amigos fundaron la Revista Nueva, y en ella, Nicanor Parra realiza sus primeras publicaciones. Sigue leyendo, ávidamente, poesía y gran literatura y comienza a integrar el mundo de la ciencia y de la realidad poética.  El gran poeta español Federico García Lorca ejerce sobre él una gran influencia. 

    En 1937, Nicanor Parra se gradúa como profesor de matemáticas y publica, entonces su primer libro, titulado "Cancionero sin Nombre". En estos poemas, la influencia de García Lorca es inmensa.

    Parra trabaja como profesor de Matemáticas y Física en diversos liceos de Santiago y de provincia. Estando en Chillán fue nombrado poeta laureado en la Fiesta de la Primavera. Allí se encontró por primera vez con Pablo Neruda, quién estaba en gira política apoyando la campaña presidencial de don Pedro Aguirre Cerda en representación del Frente Popular.  Este encuentro tiene gran significación para Nicanor Parra. Neruda es, quizás, en esos años el poeta más famoso y representativo de Chile, ya que ha publicado muchos años antes ”Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada" ”Crepusculario”, “Residencia en la Tierra” y, durante la guerra civil española, ”España en el Corazón”.

    Es Neruda, además, quien influye para que Nicanor Parra reciba el Premio Municipal de Poesía, otorgado por la Municipalidad de Santiago.

    Los poetas más grandes y leídos en el Chile de la época, cuando comienza la Segunda Guerra Mundial, son junto a Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Vicente Huidobro y Pablo de Rokha. Los tres son poetas comunistas, aunque tienen muchas y graves contradicciones entre sí. Las polémicas entre ellos se suceden y, en la práctica, llegan a rupturas irreconciliables. 

    Cuando Pablo de Rokha publica ”Neruda y Yo”, donde trata de dejar a Neruda por el suelo, el que pierde es de Rokha, dado que Neruda publica entonces su “Canto General de Chile”, y luego, durante la persecución de González Videla, Neruda va al exilio y se publica, clandestinamente, el ”Canto General”. Así Neruda llega a ser el poeta de nuestra generación de jóvenes de aquella época, que luchaban por una verdadera democracia y un camino al socialismo. 

    Huidobro muere, no recuerdo bien el año, ¿1948? Y de Rokha, a pesar de todos sus esfuerzos, es ignorado y, prácticamente se hunde en el olvido.

    Todo esto influye, creo yo, en una crisis y un conflicto ante la poesía que escribe Nicanor Parra. Todavía es joven y recibe becas, invitaciones y recursos para viajar a otros países. Estados Unidos, Inglaterra, los países nórdicos, Suecia entre ellos, para estudiar o dar charlas y conferencias sobre su especialidad de profesor en Matemáticas y Física.

    Él es un hombre muy inteligente y hábil.  Ha comprado una casa, en la subida de La Reina y allí ha reunido a gran parte de su familia.  Pero ya está decepcionado por la política. No sabe a dónde va el mundo, con la Guerra Fría entre EE. UU. y la Unión Soviética. Las universidades del capitalismo europeo no sólo lo amparan, sino que le ofrecen privilegios económicos y él se convierte en un personaje importante dentro del mundo científico. 

    Lo curioso, o lo cómico y extraordinario, es que él no ha olvidado su herencia cultural campesina. Esto y su oscilación política entre capitalismo y una sociedad futura, hace que empiece a escribir otro tipo de poemas, o de poesía. Lo que él empieza a nombrar como” antipoesía”. En éstos sus primeros poemas ”antipoéticos”, desarrolla un gran sentido del humor, podemos llamarlo campesino, pero también influenciado por la posición que ya ha adquirido en la sociedad profesional de Ciencias Matemáticas y de Física. Por ejemplo. El primer poema del libro ”Poemas y Antipoemas”, publicado por la Editorial Nacimiento, titulado ”Sinfonía de Cuna” comienza:

     ”Una vez andando -  Por un parque inglés – Con un angelorum – sin querer me hallé- Buenos días, dijo -  Yo le contesté. - El en castellano, - pero yo en francés.” Y así, el poema irónico continúa : ”Ángel más absurdo – non volveré a ver – Muerto de la risa – Dije good by sir.-  Siga su camino – Que le vaya bien. – Que la pise un auto. – Que la mate el tren. – Ya se acabó el cuento.- uno, dos y tres.”

    Hay muchos análisis de lo que contiene la anti-poesía, y de sus contradicciones.  Algunos la consideran como una burla a lo que ha sido la poesía desde sus orígenes. Otros, como una respuesta a que el mundo cultural, el mundo real se está hundiendo y nuestras vidas ya no tienen sentido. Estamos aún, en esos años, en plena Guerra Fría.     

    En Nicanor Parra existe la tradición de la poesía popular, folklórica, que vivió en su infancia campesina. Pero, él es una de esas personas extraordinarias e inteligentes que, por formación y aprendizaje cultural, sobrepasan o abandonan la clase en que han nacido, y así viven en un mundo distinto al que vivieron de niños.

    Y con los años que se vienen encima y los nuevos recursos económicos que adquieren empiezan a sentir que son distintos, que son otros: que ahora viven en niveles superiores. Pero está el conflicto de si son ellos o no. La personalidad cambia, se transforma, adquiere, aun cuando no lo quieran una nueva personalidad.   En el caso de Nicanor Parra, la conclusión llega a ser: ”Yo soy único”.

    Quizá es la razón de su antagonismo con otros poetas que habían logrado realizar una nueva poesía. Los surrealistas de la ”Mandrágora, Vicente Huidobro, Pablo de Rokha, y fundamentalmente Pablo Neruda. Todos ellos son despreciables o antagónicos a él.  Él, Nicanor, es único. Y esto él dice claramente cuando escribe;…”Nosotros condenamos . Y esto sí que digo con respeto, la poesía del pequeño Dios (Huidobro) La poesía de vaca sagrada (Neruda) La poesía de toro furioso (de Rokha).

    Y finaliza ”Los poetas bajaron del Olimpo”.

    ¿Respeto?, me pregunto. Sobre todo, ya que fue Neruda quien logró que Parra fuera admitido como miembro a la Academia Literaria y lo presentó él mismo con un elogioso poema. Parra respondió con un poema juguetón, donde sutilmente se burlaba de Neruda y de otros poetas.  Posteriormente escribió: "Durante medio siglo la poesía fue el paraíso del tonto solemne, hasta que vine yo y me instalé con mi montaña rusa”.

    Mucho se podría hablar de Nicanor Parra y no precisamente para regalarle elogios.  

     

    Sun Axelsson, en su juventud.

     

    Por ejemplo, la relación erótica - que tuvo con esa extraordinaria escritora sueca, Sun Axelsson, a quién dejó embarazada y sin ayuda.  En Suecia, en esos años y también en Chile, el aborto estaba prohibido por la Ley.  Fue Jorge Teiller, poeta y miembro de una familia de militantes comunistas, quien se endeudó para conseguir dinero y Sun Axelsson pudiera poner fin al embarazo. Esto lo relató la distinguida periodista y escritora chilena Virginia Vidal, quién contó este episodio, hastiada del machismo y anti-feminismo de Nicanor Parra.

    Sun Axelsson había viajado a Chile para decirle a Parra que estaba embarazada, que esperaba un hijo de él. Él se negó a escucharla y la dejó en la calle. Violeta se enfureció con su hermano. Arrendó una habitación para Sun y trató de ayudarla para que pudiera tener algún dinero. Le consiguió trabajo en el Departamento Cultural en la Casa Central de la Universidad de Chile. Así fue como Jorge Tellier y Enrique Lihn conocieron a Sun Axelsson y la ayudaron a salir de su complicada situación.  Sólo en la lujosa clínica Santa María había algunos médicos que clandestinamente realizaban abortos, pero eso costaba mucho dinero. Esto enfrió la relación entre Violeta y Nicanor, quién jamás quiso aludir al ”asunto” como él lo llamó.

    Muchos años después, cuando Violeta se encontraba en una difícil situación económica con su carpa de La Reina, agobiada y quebrada sentimentalmente ante el quiebre de su relación amorosa con su novio belga, Nicanor tampoco le prestó ayuda monetaria. Después del suicidio de Violeta, Nicanor tiene la desvergüenza o la impudicia de escribir ese poema llamado” Defensa de Violeta Parra”. Es un poema muy hermoso y hace llorar. Pero, también indica o puede decirnos que Nicanor Parra vivía en su propio” paraíso” y su ”Antipoesía” es, quizás la manera de burlarse de todos, incluso de sí mismo, de su valía como ser humano y de que la vida no merece ser vivida.

    Ojalá me equivoque, pero es la contradicción que veo entre su vida, su politicismo neutro, ambiguo, y la gran admiración que siente por sí mismo. En su egolatría intenta condenar a todos los poetas. Él es el único poeta válido con que cuenta Chile y el planeta.  Pero no era como poeta que fue invitado a países extranjeros, sino como científico en Matemáticas y Física. El mismo hecho de vivir sus últimos años en Las Cruces, a un par de kilómetros de Isla Negra, ¿fue para que se le comparara o se le igualara con Pablo Neruda? 

    Y mi pregunta es, mi duda: ¿Toda de poesía, y su vida, fue una broma o una tragedia que él quiso ignorar o, quizás, olvidar?

     

    Enrique Durán B. Estocolmo, 4 de febrero 2018

     

     

     

     

     

     

     

    (*) Este es un artículo de opinión, lo que significa que Magazín Latino no se hace responsable de las opiniones vertidas en el artículo.

     

     

  • Luego de escándalo - Personas adoptadas planean querellarse

    Crece la crítica entre los niños [que ahora son adultos] que fueron adoptados de Chile. Tommy Leite cree ser una de las víctimas del tráfico de seres humanos, luego de la investigación de periodistas de la televisión estatal sueca, SVT y colegas en Chile. Él exige que los responsables rindan cuentas, y planea iniciar un proceso judicial. 

     

    Fuente: SVT. 31 de enero de 2018. Traducción: Magazín Latino.

     

    Nos encontramos con Tommy Leite en casa de sus padres adoptivos, en un apartamento en el centro de Malmö. Él, como muchos, otros han participado en la investigación que han llevado a cabo periodistas del canal de televisión chileno Chilevision, junto a colegas de SVT. 

    La investigación muestra que varios – un número desconocido - de los más de 2.000 niños adoptados de Chile durante las décadas de los 70 y 80 pueden ser víctimas de trata de seres humanos.

     

    Historia inventada

     

    En 1978, Tommy fue adoptado de Chile, cuando tenía 17 meses de edad. Según el historial de los documentos de adopción, su madre tomó la decisión de adoptarlo, debido a que ella no tenía no tenía la posibilidad de hacerse cargo de él.

    Esta versión resultó ser, en gran parte, ficticia, al menos según la madre biológica, con quien Tommy ha entrado en contacto recientemente.

    - Soy una víctima de secuestro, así es como lo veo yo después de haber escuchado la verdad, dice Tommy Leite.

    En un principio, Tommy tuvo contacto con su hermana biológica, el otoño pasado. A esto le siguió un tiempo turbulento. 

    - Mi hermana me dijo que mi madre estaba profundamente deprimida y que nunca pudo superar el hecho de que yo desapareciera. Me contacté con ella, y surgieron muchas emociones desbordadas, cuando hablamos por Skype.

     

    Viajó a Chile

    Tommy viajó a Chile la Navidad pasada, y se reunió con Marisol, su madre, así como con su hermana y los hijos de ella.

    - Pasamos varios días, en los que solo hablamos y hablamos. Recibí las respuestas a tantas preguntas que siempre me había hecho, reconocí rasgos propios míos en ella.

    Algo que ha sido difícil para Tommy es que él piensa que habría sido capaz de tener una buena vida, también en Chile.

    - Siempre he pensado que habría ido a parar a la calle, sin hogar, si no hubiera sido dado en adopción. Pero en realidad mi madre luchó mucho para dar una buena vida a mis hermanos, cosa que han recibido, han estudiado en la Universidad y todo. Creo que yo también habría tenido una vida completamente normal en Chile.

    Según la madre adoptiva de Tommy, trabajadores sociales unidos al Centro Sueco de Adopción fueron quienes lo robaron. Su madre estaba enferma y estaba pasando por momentos difíciles. Ellos le ofrecieron ayuda temporal.

    - Le dijeron que yo iba a vivir en un hogar de niños por corto tiempo, y después ella me recogería.

    Pero ya la misma noche que la madre de Tommy dejó a su hijo, tuvo un mal presentimiento. Al día siguiente, habría vuelto donde la trabajadora social, para decirle que quería que le devolvieran a Tommy.

    - Pero entonces él ya estaba desaparecido. Ella recibió todo tipo de excusas, hasta que finalmente le dijeron que yo había sido dado en adopción. Pero nunca dijeron que yo estaba en Suecia.

     

    La Corte Europea de Justicia

    La madre de Tommy, al igual que otras madres, dicen que nunca firmaron papel alguno. En cambio, los documentos de adopción habrían sido falseados. Él siente una gran frustración y exige que los responsables se hagan cargo de sus actos.

    - Somos varios quienes estamos en la misma situación, y que ahora planeamos iniciar un proceso. Estamos investigando el camino a seguir. Otros adoptados han tratado de levantar un proceso judicial aquí, pero como los presuntos crímenes a menudo han prescrito, no ha conducido a nada. Eventualmente vamos a dirigirnos directamente a la Corte Europea de Justicia.

    Según Tommy, hay varios culpables. Por una parte, argumenta él, que el Centro Sueco de Adopción tiene una gran responsabilidad, puesto que ellos fueron los intermediarios de las adopciones

    - Pero también MFOF, la institución que tiene como misión supervisar que las adopciones se lleven a cabo en forma correcta. También tienen una responsabilidad, así como las autoridades suecas en general, que no se aseguraron de que se haya investigara a fondo la situación de los niños.

    La Directora General de MFOF dice que se han puesto en contacto con las autoridades chilenas, para obtener más información acerca de estos casos.

    El Centro Sueco de Adopción ha dicho a SVT que ellos creen que todo se ha llevado a cabo según las leyes y normas vigentes en Chile durante ese período.

     

     

     

    Tommy Leite. Foto SVT (la imagen ha sido recortada). 

     

     

     

  • "Francisco, aquí sí hay pruebas": así le responden al Papa en Perú tras dichos en Chile

    Los coletazos de la visita que el Papa Francisco realizó en Chile continúan. Así quedó claro en Perú luego de la aparición de un lienzo en clara referencia a sus dichos en el país.

     

     Fuente: Biobiochile.cl

     

    Recordemos que el líder católico defendió ante los micrófonos de Radio Bío Bío la presencia del obispo de Osorno, Juan Barros, en sus actividades ecuménicas, ya que a su juicio no existen pruebas que lo culpen de encubridor de los abusos sexuales cometidos por Fernando Karadima.

     

    Lee también: Papa defiende a Barros: “El día que me traigan una prueba voy a hablar, todo es calumnia”

     

    Pues bien, el religioso no ha podido escapar del tema de los abusos en la Iglesia Católica en su visita al país vecino. En Lima y específicamente en en un edificio frente a la Iglesia de Las Nazarenas, fue colgado un lienzo que dice “Francisco, aquí sí hay pruebas”.

     

    El mensaje está acompañado de una foto del Papa y otra de Luis Fernando Figari, laico fundador del Sodalicio de Vida Cristiana, movimiento católico acusado de cometer abusos sexuales contra niños.

     

    Según informó Perú 21, si bien Figari no ha sido condenado por la justicia, el Vaticano sí confirmó los hechos en una investigación eclesiástica, tal como ocurrió con Karadima.

     

    Claro que en los tribunales sus delitos aún se siguen viendo, ya que en diciembre pasado la fiscal María León Pizarro pidió 9 meses prisión preventiva para Figari, los que no se han concretado porque vive en Roma.

     

    Días antes de la visita del Papa a Perú, el Vaticano intervino el Sodalicio de Vida Cristiana según informó Infobae.

     

    Además, no se trata de la única protesta relacionada con Figari. Tal como informó BioBíoChile, hace unos días se proyectó en un edificio su imagen vestido con un traje a rayas de presidiario y con a palabra “despedofilízate” y la frase “Yo sí te espero”.

     

    El Papa Francisco. Foto: Captura de pantalla del sitio web de  Radio Bio, de Chile.

     

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