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¿Hacia dónde va el partido de Izquierda? "Hacemos un llamado a la dirección del partido para que tome urgentemente la responsabilidad de la desafortunada situación que ha surgido. A no participar en campañas contra camaradas del partido, a invitar, en cambio, a todos y todas a respetarnos los un

¿Hacia dónde va el partido de Izquierda?

28 de mayo de 2016 | OPINIÓN |

Bastó con un posteo apresurado en Facebook para que la diputada del Partido de Izquierda, Amineh Kakabaveh, cayera repentinamente en el ojo del ciclón. La noticia cobró rápidamente vuelo mediático,  y se difundió en los medios tanto de la izquierda como de derecha y recibió una crítica masiva. No bastó con que A K presentara, inmediatamente después de haberse dado cuenta de su error, sus más encarecidas disculpas, en todos los medios y foros - incluso en el serio Expo - se dio a conocer la información de que Kakabaveh había difundido propaganda racista e incluso neonazi.

Y todos los años que la diputada kurda ha luchado por los derechos de las mujeres, en contra del racismo y a favor de los derechos humanos se esfumaron en un instante.

Este jueves 26 de mayo, representantes del Partido de Izquierda critican a su dirección en un artículo de opinión publicado en Flamman.

La diputada se vio obligada a tomar un "time out" y la dirección de su partido le prohibió hacer declaraciones a la prensa por un tiempo. El 31 de mayo termina su periodo de silencio.

 

 

Fuente: FLAMMAN. 26-05-2016. Traducción: Magazín Latino

 

Somos cada vez más los miembros del partido por muchos años que estamos profundamente preocupados sobre lo que ha sucedido este último tiempo y sobre la imagen que el partido ahora perfila entre sus miembros, el público y en los medios de comunicación de derecha y de izquierda.  Hemos tenido muchas batallas dentro del partido, pero nunca antes hemos experimentado que la dirección, de esta forma, contribuya a estigmatizar ciertos miembros públicamente.

 

La brecha entre los miembros arriesga ser cada vez más profunda y amenaza convertirse en un abismo que dañará el partido por mucho tiempo.

 

Se trata entre otras cosas, de la forma de actuar frente a nuestra parlamentaria Amineh Kakabaveh y el debate posterior. Ella actuó muy insensatamente en los medios sociales, por lo que, con razón, debe ser criticada, y por lo cual ella ha pedido sinceras disculpas. Ella llegó a un acuerdo con el secretario del partido sobre una pausa del trabajo político externo, firmó una declaración formulada por él y aceptó guardar silencio en los medios. Desgraciadamente, después de esto, el distrito del partido en Estocolmo y parte de los parlamentarios del partido se han expresado en los medios con exigencias sobre su renuncia y con sentencias que Amineh Kakabaveh no ha podido responder.

 

Pero también se trata de un conflicto más profundo en torno a la visión de la violencia relacionada con el honor, la libertad de religión y la forma de ver el fundamentalismo y el antirracismo. Es un gran desafío el combinar nuestro feminismo con el respeto y apertura a otras culturas y religiones.

 

Existen intereses muy diversos y muy fuertes, respecto a estos temas. Muchas palabras condenatorias han sido emitidas desde ambas partes. Estos son temas difíciles que exigen análisis, conocimiento de los hechos y menos asertividad. La dirección del partido y el distrito de Estocolmo han manejado la situación - hasta el momento - de una forma torpe y unilateral, lo que ha llevado a que el conflicto más bien se ha profundizado.

 

El partido de Izquierda es feminista y antirracista. Los feministas deben defender los derechos de todas las mujeres. EL antirracismo no significa agacharse ante el fundamentalismo, independientemente de que en qué  religión o grupo étnico ocurra esto.

 

En el Partido de Izquierda deberíamos tratarnos mutuamente en forma humana y de camaradería. Ha sido un espectáculo denigrante contemplar como la dirección ha puesto en marcha una campaña en contra de un miembro que ha luchado toda su vida contra el racismo y los prejuicios y que además está expuesta constantemente a hostigamientos y amenazas de las organizaciones racistas de derecha.

 

Estamos profundamente preocupados, y exhortamos a la dirección del partido a tomar su  responsabilidad  rápidamente ante esta lamentable situación que ha surgido. A no participar en campañas en contra de miembros del partido, a motivar, en cambio, a respetarnos mutuamente y a asegurar de que se realice un debate abierto y respetuoso en el que todos los miembros se sientan bienvenidos a participar.

 

 

 

Firmado por

 

Ann-Margarethe Livh, Concejal, Vice alcaldesa, Municipio de Estocolmo

Ann Mari Engel, Distrito de Estocolmo, Vita Bergen

Siv Holma, Kiruna, ex parlamentaria

Kerstin Åkare,   Upplands Bro.

Lars Örback,   Nacka

Åsa Tillbom,   Birka Vasa

Mujde Rashid, Sollentuna

Gunnar Ågren, Vita Bergen, ex concejal regional

Per Sundgren, Vantör, ex concejal

Lillemor Samuelsson, Bromma

Necia Boro, Norra Järva

Mehdi Oguzoy, Birka Vasa

Jonas Ljungsted, Tensta-Rinkeby

Lars Erik Backman, Birka Vasa

Marianne Eriksson, Birka Vasa, ex europarlamentaria

Maria Hannäs, Hammarby Skarpnäck

Francisco Contreras, Österåker

Inger Stark, Farsta

Brit Rundberg, ex concejal

Marianne Ramström, presidenta asociación pensionados

Anki Erdman, Tensta Rinkeby

Margareta Olofsson, ex concejal, Estocolmo

Kenneth Kvist, ex secretario del partido y ex parlamentario

 

 

 

 

La diputada del Partido de Izquierda, Amineh Kakabaveh. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

 

 

 

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  • Ultimátum de Dadgostar a Löfven: “El gobierno tiene 48 horas para decidirse”

    Este jueves a las 10:00 se vence el plazo estipulado por la líder del partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar al gobierno de Stefan Löfven, con relación a la propuesta sobre marknadshyror. La exigencia de Dadgostar es que el gobierno deponga la propuesta sobre alquileres regulados por el mercado o, en su defecto, que inicie negociaciones con la Asociación de Inquilinos. De no ser así, el partido de Izquierda amenaza con iniciar una moción de censura, en otras palabras: tratar de derrocar al gobierno.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Tantas veces va el cantarillo a la fuente [...] (El Quijote II 30).

    Al parecer la paciencia del partido de Izquierda se ha colmado. La administración del socialdemócrata (S) Stefan Löfven ha llevado a cabo políticas no pocas veces más de derecha que la misma derecha. El ejemplo más emblemático fue la abolición del värnskatt, últimamente la demolición del LAS, y ahora, que el mercado regule los alquileres en las construcciones nuevas – que más tarde devendrá en que las regule también en todos los alquileres – como advierte el partido de Izquierda. Incluso lo admitió el partido del Centro (Center) que fue el que exigiera esta modalidad, a cambio de permitir que Stefan Löfven asumiera como primer ministro en su segundo mandato, en 2019.

    Ahora llegó el momento de saldar esas cuentas pendientes y de ahí que el gobierno presentara la propuesta sobre los alquileres regulados por el mercado. O, mejor dicho, un “utredning” (investigación) que más tarde resultaría en una nueva regulación que entrará en vigor dentro de un año.

    Esta fue una de las exigencias de la líder del partido del Centro, Annie Lööf, que es quien más ha abogado porque sea el libre mercado quien regule los alquileres.

    Stefan Löfven se defiende diciendo que solamente aplicará para las nuevas construcciones. Pero ¿podemos confiar en el mercado?

    Durante la rueda de prensa del martes por la mañana, Nooshi Dadgostar enfatizó que el proyecto de ley sobre cambios en la legislación de alquileres genera una mayor inseguridad para los inquilinos y que, en cambio, beneficia a los propietarios.

    La académica Irene Molina es de la misma opinión. Ver entrevista.

    En el debate en el Parlamento sobre el tema, cuando se presentó la propuesta de ley, Dadgostar exclamó:

    - Pero Dios mío, el primer ministro no quiere hablar conmigo, ¡no quiere negociar conmigo! ¿Cómo puede el partido Socialdemócrata aceptar estas propuestas extremas del partido del Centro? Ni siquiera Fredrik Reinfeldt (ex primer ministro, conservador (M)) aceptó estas proposiciones.

    Agregó que su partido había obtenido el mote de ser el “felpudo del gobierno”, pero que ya “no lo iban a ser más”.

    Lo que pasó después del debate fue bastante curioso. Nooshi Dadgostar comentó a la prensa que Stefan Löfven tenía agendada una reunión con ella al día siguiente, en la que discutirían el tema. No obstante, el staff de Löfven desmintió que existiera este punto en la agenda del PM.

    Al parecer el encuentro sí estaba agendado.

    Pero en vista de que el encuentro nunca se llevó a cabo, Dadgostar llamó a una rueda de prensa el martes por la mañana, en la cual comunicó que el gobierno tenía 48 horas para actuar:

    - Le damos al gobierno dos alternativas: la primera es abstenerse de cambiar la legislación. La segunda opción es que el gobierno comience inmediatamente nuevas negociaciones con la Asociación de Inquilinos. Esas negociaciones deben estar listas para la apertura del Riksdag y deben ser aceptadas por la Asociación de Inquilinos.

    Si el partido de Izquierda no recibe respuesta, levantará una moción de censura, para destituir al gobierno.

    - Si no aceptan ninguna de las alternativas, no tenemos confianza en este gobierno. Entonces el Partido de Izquierda no forma parte de la base del gobierno y, si se levanta una moción de censura, Löfven será derrocado, dijo Dadgostar.

    No es la primera vez que su partido amenaza con esto, Jonas Sjöstedt, su antecesor, lo hizo unas cuantas veces, antes de dimitir.

    Es por esto que no pocos desconfían de que Dadgostar vaya a llevar a cabo sus amenazas. La líder de los democratacristianos, Ebba Busch, reaccionó con sorna ante las declaraciones de ella:

    - Si quiere un apoyo, solo le basta llamar a Jimmie Åkesson, dijo.

    Y el líder de los conservadores, Ulf Kristersson, dijo que “no pensaba ayudar al partido de Izquierda”.  

    Ambos, los democratacristianos y los conservadores (moderaterna) apoyan el sistema de marknadshyror.

    La derecha apoya siempre al capital.

    Y, faltando un año para las próximas elecciones, ninguno de los dos tiene ganas de derrocar al primer ministro, por el miedo a que sus votantes los acusen de provocar caos y desestabilizar el panorama político nacional.

    De modo que al partido de Izquierda le quedaría solamente una salida, para levantar una moción de censura: pedir el apoyo de los Demócratas de Suecia, SD. Pero, como ellos son sus enemigos encarnizados, no van a tomar contacto con Jimmie Åkesson.

    Aunque durante la tarde del miércoles se supo que, si Demócratas de Suecia toman la iniciativa de derrocar a Stefan Löfven, el partido de Izquierda los apoyaría.

    Y de repente, la pelota está en el tejado de Åkesson.

    Queda por ver qué comunica Nooshi Dadgostar este jueves, pasadas las diez de la mañana.

      

    Más datos:

    Al menos 35 miembros deben firmar una declaración de censura contra el gobierno, para poder ir a votación.

    Para que un ministro o gobierno sea depuesto, al menos 175 de los 349 miembros del Riksdag deben votar a favor.

     


    La presidenta del partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar, en la rueda de prensa del martes por la mañana. Foto: Pantallazo SVT.

  • Jonas Sjöstedt: “Nadie quiere esta reforma”

    El líder del partido de Izquierda (V) comunicó el jueves que la amenaza de una moción de censura contra la ministra del Trabajo va en serio. Si el gobierno continúa la privatización de la Oficina del Trabajo, Jonas Sjöstedt propondrá la votación en el Parlamento.

    - Queremos detener este caos de privatizaciones, subrayó.

    Actualización: en rueda de prensa este lunes, Jonas Sjöstedt comunicó que retira la amenaza contra la ministra, puesto que el Gobierno retrocede en sus planes de privatización de la Oficina del Trabajo. No obstante, la oficina se privatizará, pero a más largo plazo.

     

     Por: Magazín Latino

     

    En una rueda de prensa este jueves, la ministra del trabajo, Eva Nordmark, presentó a la nueva directora general de la Oficina del Trabajo, la experimentada jurista Maria Mindhammar.

     

    No obstante, esta y otras medidas presentadas por el gobierno respecto al futuro de la Oficina del Trabajo no fueron suficientes para satisfacer las exigencias del partido de Izquierda, que se ha opuesto a la privatización que exigiera el partido del Centro, para aceptar el acuerdo de enero.

     

    - La Oficina del Trabajo se encuentra sumida en una profunda crisis, dijo Jonas Sjöstedt, en la sesión en la cámara. Y comunicó que buscará el apoyo del partido Conservador (Moderaterna) para presentar una moción de censura en contra de la ministra del Trabajo, que puede llevar a su dimisión.

     

    Los otros partidos que apoyarían la moción de censura son los Democratacristianos (KD) y los Demócratas de Suecia (SD). De esta manera, el partido de Izquierda lograría su propósito con ayuda de sus enemigos políticos. La votación parlamentaria podría resultar incluso en nuevas elecciones.

     

    Aunque Sjöstedt declaró que su fin no era derribar el gobierno de Stefan Löfven. Lo que pretende es poner fin a la acelerada privatización de la Oficina del Trabajo.

     

    - Nuestra meta es que ellos digan: reconocemos, no tenemos apoyo para este caos de privatizaciones. Yo creo que el gobierno va a desistir de sus propósitos porque esta política no lleva a buen puerto y afecta más que nada a los desempleados, dijo el líder de Izquierda a Aftonbladet.

     

    Por su parte los Socialdemócratas ven esta jugada del partido con quienes colaboraron el periodo pasado como “poco responsable”.

     

    - Ahora el partido de Izquierda nos sumerge en una situación complicada, y vale la pena preguntarse qué pretenden con esto, dijo al vespertino la jefa del grupo parlamentario de la Socialdemocracia, Annelie Karlsson.

     

    Según ella, el gobierno está consciente de las dificultades que enfrenta la entidad laboral. Sin embargo, manifestó no entender el hecho de que Jonas Sjöstedt esté dispuesto a hacer causa común “con quienes han ocasionado esta situación”, la derecha. 

     

    - Nosotros gobernamos de acuerdo con un presupuesto de los Conservadores (Moderaterna) y de los Democratacristianos – quienes quitaron recursos a la Oficina del Trabajo - y ahora Sjöstedt quiere hacer un pacto con ellos y deponer el gobierno. Entiendo que los electores tengan dificultades en entender esto. Es muy raro, agregó Annelie Karlsson.

     

    En tanto, Ulf Kristersson, presidente de los Conservadores (M), junto a la líder democratacristiana, Ebba Bush Thor, comunicaron en rueda de prensa el jueves pasado que, desde entonces y hasta este martes, el gobierno tiene que retroceder en los cambios fundamentales planteados en la reforma de la Oficina del Trabajo.

     

    - El gobierno tendrá que ceder porque hay una mayoría parlamentaria que quiere otra cosa, dijo Kristersson.

     

    La privatización de la Oficina del Trabajo es parte del acuerdo de enero. Este es un proyecto neoliberal diseñado por el político del partido del Centro Martin Ådahl, y es dirigido por la organización empresarial Almega. La meta final es una privatización total de la entidad laboral. 

     


    La ministra del Trabajo, Eva Nordmark (S). El líder del partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt (V). Foto: Riksdagen.se/Marisol Aliaga.

     

  • El partido de Izquierda junta fuerzas para frenar la reforma de la Oficina del Trabajo

    El partido de Izquierda (V) quiere unirse a otros partidos de oposición para frenar la reforma impulsada por el partido del Centro, de desmontar la Oficina del Trabajo. La medida, que fuera uno de los caballitos de batalla de Annie Lööf, en el acuerdo de enero, ha sido fuertemente criticada, tanto por la derecha como la izquierda.

    - Se trata de estar de acuerdo en lo básico: de detener esto, dijo el vocero del partido de Izquierda en asuntos laborales, Ali Esbati, al vespertino Expressen.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Uno de los 73 puntos del llamado ”acuerdo de enero” (entre S, MP, C y L) aborda la gran reforma de la Oficina del Trabajo, que cambiará por completo la entidad estatal (Arbetförmedlingen) que pasará a ser controlada en su totalidad por intereses privados.

     

    Los cambios se habrán concretado para el 2021. Y significan recortes de cuatro mil millones de coronas en las subvenciones a la Oficina del Trabajo y a las políticas laborales.

     

    132 oficinas serán desmontadas. 4.500 trabajadores han sido advertidos de su pronto despido. Y ya se han visto las primeras consecuencias de lo que esto significa: por ejemplo, personas con discapacidad que gozan de subsidios para actividades laborales han perdido esta ayuda, y son remitidos a la última instancia: solicitar ayuda de la oficina del Social.

     

    La privatización de la Oficina del Trabajo fue una de las exigencias más importantes de la líder del partido del Centro, Annie Lööf  (C)  para aceptar a Stefan Löfven como primer ministro, mediante el acuerdo de enero.

     

    Pero la medida ha provocado una fuerte resistencia, tanto de parte de la derecha, como del partido de Izquierda.

     

    ”Taller de experimentos” llamó el presidente de los Moderados, Ulf  Kristersson, esta privatización, y tanto los Demócrata Cristianos (KD), como los Demócratas de Suecia (SD) han ratificado en la crítica. También la nueva líder de los liberales, Nyamko Sabuni, ha declarado que quiere que la reforma se postergue.

     

    De concretarse el plan de reformas, la entidad pasará a manos de privados, de aquí al 2021.

     

    “La Oficina del Empleo dejará de gestionar puestos de trabajo y será reemplazada por agentes de empleo autónomos, a quienes se les remunerará cuando hayan ayudado a los desempleados a encontrar un trabajo permanente. El modelo ha sido probado en otros países, con buenos resultados.”, escribe en un artículo de opinión en Aftonbladet el arquitecto de la reforma, Martin Ådahl, vocero en asuntos laborales del partido del Centro.

     

    El artículo fue replicado por otros políticos, que no están de acuerdo en lo que él plantea. 

     

    El partido de Izquierda ha sido un claro detractor de esta reforma y ahora quiere hacer causa común con otros partidos, incluso de la derecha, en la Cámara de diputados.

     

    En una reunión en la comisión parlamentaria del trabajo este martes, el partido de Izquierda (V) trató de reunir apoyo de otros partidos.

     

    Según informó el vespertino Expressen, su líder, Jonas Sjöstedt, no logró su cometido. Pero la iniciativa sigue vigente.

     

    - Tengo la esperanza de que recibamos apoyo en esto y que logremos tener un denominador en común para frenar la reforma, declaró a Expressen el vocero del partido de Izquierda en asuntos laborales, Ali Esbati.

     

    Agregó que esta reforma debe ser analizada a fondo y con más tiempo. Lo mismo opinó la líder de los democristianos, Ebba Bush Thor. 

     

    - Queremos obtener una interrupción temporal y un nuevo plan de trabajo. Los municipios deben ser notificados, y se debe llevar a cabo una auditoría seria. No podemos, simplemente, apoyarnos en lo que se suscribió en el acuerdo de enero y esperar que de alguna forma mágica esto salga bien. Porque no va a salir bien, subrayó Esbati.

     


    El presidente del Partido de Izquierda, Jonas Sjöstedt. Foto de Archivo. 

     

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