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Mientras el uso de la mascarilla se impone en la mayoría de los países europeos, Suecia aún debate el uso de las mascarillas, en tanto que los contagios y los fallecidos aumentan de forma alarmante. Aunque numerosos expertos suecos defienden el uso de la mascarilla, la Agencia de Salud pública se niega a recomendarla.

“Aunque las mascarillas "sólo" puedan salvar la vida de cientos de personas en Suecia, vale la pena recomendarlas”. Escribe Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina.

 

 Fuente: Svenska Dagbladet. 16-11-2020. Traducción: Magazín Latino

 

DEBATE – MASCARILLAS

Este es un artículo de opinión. Las opiniones expresadas son propias del autor.

La Covid-19 se está extendiendo a una velocidad vertiginosa. Entre los países nórdicos, Suecia lleva la delantera. Según el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC), Suecia tiene una propagación de la infección diez veces más rápida que en Finlandia, cuatro veces más rápida que en Noruega y dos veces más rápida que en Dinamarca. En Suecia, 6.164 personas han muerto a causa de la enfermedad, según la actualización del jueves de la Agencia Sueca de Salud Pública [hoy 6.321 en total, con 96 muertos en las últimas 24 horas]. La propagación de la infección también está aumentando en la mayoría de los demás países, sobre todo en el resto de Europa, los Estados Unidos y la India. Mis amigos en los Estados Unidos, que tampoco han logrado frenar la propagación de la infección exitosamente y bajo la influencia de su presidente, están preocupados por el escándalo sueco que, en muchos aspectos, según ellos, se puede comparar con el suyo propio.

 

En la mayoría de los países se han adoptado medidas drásticas, en tanto que Suecia ahora, como antes y en muchos aspectos, sigue su propio camino. Una de las discrepancias más sorprendentes frente a las acciones de los otros países es que no se emita una recomendación sobre el uso de la mascarilla. Muchos, dentro de la comunidad de médicos, no comprenden esto. Tanto la ECDC como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han analizado la documentación científica y han llegado a la conclusión de que la mascarilla debe ser recomendada. Se ha estimado que muchos cientos de miles de vidas podrían salvarse si se siguiera esa recomendación. Hace unos días atrás, el secretario de la Academia de Ciencias [ligada al Premio Nobel] dijo, en public service que él había llegado a la misma conclusión. Lena Einhorn [médica, escritora y documentalista] resumió recientemente en Svenska Dagbladet los argumentos a favor del uso de mascarillas. Recientemente, investigadores del Hospital Universitario analizaron virus Covid-19 en el sistema de ventilación del hospital y descubrieron que el virus se había propagado lejos de los pacientes infectados. La conclusión de ellos es que puede pensarse que las mascarillas posiblemente ayuden.

 

Después de las altas tasas de mortalidad en las residencias suecas para ancianos, al comienzo de la pandemia, el personal exigió que se le proporcionaran mascarillas, e hizo una demanda a la Agencia Sueca de Ambiente Laboral. Después de algunas vueltas, se decidió que se usarían mascarillas y viseras para proteger al personal. La importancia de la medida es, según la experiencia de los médicos especialistas en enfermedades infecciosas y entre los virólogos, aún mayor para proteger a los ancianos.

 

La Agencia Sueca de Salud Pública ya durante la primera fase de la pandemia desaconsejó el uso de mascarillas. Los argumentos poco realistas de que la gente se tocaría más la cara, y que esto aumentaría la propagación de la infección, no se sostienen. A pesar de la continua y abrumadora documentación sobre el valor de usar mascarillas en diversas situaciones, en autobuses y en el metro, en tiendas, y en los eventos con un aforo de 50 personas, la Agencia de Salud Pública sostiene a través del epidemiólogo estatal Anders Tegnell que “no hay razón alguna para cambiar la estrategia actual”. Con una propagación de la infección que aumenta velozmente y que va diez veces más rápido que en nuestro vecino más cercano, uno solo puede sorprenderse ante tal declaración.

 

Ya es hora de que el gobierno, Stefan Löfven y Lena Hallengren, muestren resolución y escuchen a la OMS, al ECDC y a expertos de otros países. No siempre somos los mejores del mundo. El afirmar que la estrategia de la Agencia de Salud Pública es buena, es una mentira. Incluso si las mascarillas "sólo" pueden salvar algunos cientos de vidas en Suecia, vale la pena recomendarlas.

 

Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina, Instituto Karolinska

 


En el sitio web de la OMS, una doctora explica cómo usar la mascarilla. Foto: Captura de pantalla/OMS. 

 

A raíz de la alarmante alza de contagiados del coronavirus en Suecia – con más de 4.600 personas en un día – las autoridades introdujeron nuevas restricciones. Solamente ocho personas se podrán reunir. La prohibición de bebidas alcohólicas pasadas las diez de la noche sigue vigente.  

Fuera de esto, el gobierno no quiere que vamos al gimnasio o a la biblioteca. Ni que tengamos cenas y fiestas en casa o que nos juntemos con personas fuera de nuestro núcleo familiar. “Cumple con tu deber y asume tu responsabilidad para limitar la infección”, pidió el primer ministro, Stefan Löfven, en rueda de prensa este martes.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Un fuerte llamado a la responsabilidad cívica hizo el primer ministro Stefan Löfven este lunes por la tarde, en una rueda de prensa digital convocada con escasa antelación. En esta participaron además la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, el ministro del Interior, Mikael Damberg, el ministro de Hacienda y Vivienda, Per Bolund, y el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson.

 

Una vez más, Löfven se mostró preocupado por el desarrollo de la pandemia en el país. La cantidad de contagiados aumentan – nuevamente - exponencialmente, algo que siempre ha hecho saltar todas las alarmas.

 


Fuente: European CDC. Comparación entre contagiados en Suecia y en Noruega. 

 

Según el premier, la ciudadanía no está siguiendo las recomendaciones, como lo hizo en la primavera. Y si los suecos no cambian su comportamiento, las consecuencias serán graves.

 

Por primera vez en la historia moderna del país, un gobierno toma este tipo de medidas, pero estas ahora armonizan más con el resto de Europa.

 

- Esta es una medida muy restrictiva que no tiene paralelo en los tiempos modernos. Pero es absolutamente necesario, explicó Löfven.

 

El primer ministro cambió su narrativa de que los suecos eran un “ejemplo de obediencia cívica”, algo que se ha venido repitiendo por las autoridades pero que, no obstante, no cuenta con evidencia científica (ver enlace).

 

Por el contrario, la ciudadanía al parecer se ha olvidado del peligro del contagio, y el personal de la salud lleva semanas tratando de llamar la atención sobre el problema que se les viene encima: que se repita lo que ocurrió en abril – mayo pasado. Más aún cuando no todos tuvieron la posibilidad de tomar unas largas vacaciones de verano.  

 

La ministra Hallengren reconoció hoy día que la gente no ha seguido lo suficientemente bien las nuevas recomendaciones, y que el número de contagiados ha aumentado de forma alarmante, con 600 nuevos positivos en un día, para al día siguiente 4.600.

 

- Tenemos el personal de la salud más eficiente del mundo, pero ningún sistema de salud aguanta una presión sin límites, dijo la titular.

 

El ministro del Interior, Mikael Damberg, por su parte, agregó que muchos se comportan como si el peligro ya hubiera pasado y también insistió en el autocuidado, con el fin de no recargar la presión hospitalaria.

 

- Es un hecho, estamos en medio de la pandemia. Y es absolutamente necesario que demostremos solidaridad con el personal de la salud, dijo.

 

Stefan Löfven constató una vez más que la situación es extremadamente grave, y que “del comportamiento de todos y cada uno de nosotros dependerá que se logre parar el contagio".

 

- Vivimos en una época de prueba, y se pondrá peor. Cumple con tu deber y asume tu responsabilidad para limitar la infección, enfatizó.

 

Ni Löfven ni ninguno de sus ministros quisieron reconocer un posible fallo en la estrategia sueca para enfrentar la pandemia, al principio de esta, la primavera pasada, ante las preguntas de varios periodistas. Y respecto al uso/obligación de la mascarilla, respondió:

 

- Nadie ha dicho que esté prohibido usar mascarillas.

 

Vale la pena destacar, en este sentido, que el rechazo de la Agencia Sueca de Salud Pública al uso de mascarillas (sin presentar ninguna evidencia al respecto) ha resultado en que su uso no es obligatorio ni siquiera en los consultorios y hospitales en Suecia. Algo que otros expertos de salud han criticado desde la primavera pasada, entre éstos, el secretario de la Academia Nobel de Ciencias, Göran K Hansson y el llamado "Grupo de los 22". 

 

En Suecia la gran mayoría de los periodistas (según una encuesta reciente) aceptan, sin contrapreguntas, todo lo que declara el epidemiólogo estatal, Anders Tegnell. Él ha dicho que las mascarillas "dan una sensación de falsa seguridad" y que las personas que las portan "se tocan la cara más veces", lo cual es "contraproducente". 

 

En España, en cambio, un medio dirigido por periodistas investigativos analiza miles de declaraciones de políticos y autoridades, entre otros, y realiza una enorme labor, en la lucha contra las noticias falsas y los bulos que circulan en las redes sociales y medios. Maldita.es ha publicado numerosos bulos sobre el coronavirus, la covid-19 y las mascarillas - enlace.  

  

Los consejos o recomendaciones

 

Los  consejos que el gobierno y las autoridades sanitarias han transmitido desde que las cifras se dispararan una vez más (en octubre-noviembre) son de: no encontrarse con otras personas más que sus convivientes. (Fuera de las medidas desde un comienzo: el lavado de manos frecuente, el distanciamiento de dos metros y el no salir de casa si se tienen síntomas).  

 

Prácticamente un lockdown, pero sin nombrar la palabra que en Suecia está prácticamente prohibida. O un “QUÉDATE EN CASA”, así, con mayúsculas.  

 

Se espera que estas nuevas medidas comiencen a regir desde el 24 de noviembre. Si los números de contagiados, enfermos y fallecidos siguen yendo al alza, la fecha de término de estas se prolongará, lo que podrá afectar las festividades de fin de año.

 

Vale decir, esto resultaría en que tendríamos que pasar la Navidad confinados.

 


El primer ministro, Stefan Löfven, la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, y el ministro de Hacienda y Vivienda, Per Bolund. También participaron en la conferencia de prensa el ministro del Interior, Mikael Damberg, y el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson. Foto: Regeringen.se. 

 

La apuesta sueca frente a la pandemia se ha basado en recomendaciones y no obligaciones y las autoridades han recalcado a menudo que la ciudadanía sigue las instrucciones al pie de la letra. ¿Sin embargo, es así?

“Estudios sobre la obediencia cívica de la población respecto a las recomendaciones de las autoridades demuestran que los suecos no han sido buenos para seguirlas. Anders Tegnell debería estar enterado de esto”, escribe Markus Balázs Göransson.

 

 Fuente: Aftonbladet. 04 noviembre 2020

 

DEBATE. Los estudios sobre el cumplimiento de la ciudadanía a los consejos de las autoridades para evitar infecciones no muestran que los suecos hayan sido buenos para seguir estos durante la pandemia. Es importante que no alimentemos falsas esperanzas dando una falsa sensación de seguridad de que se están siguiendo los consejos. Esto puede llevar a decisiones incorrectas en el manejo de la infección.

 

Es una verdad general y aceptada que los suecos han seguido bien los consejos de la Agencia Sueca de Salud Pública para evitar infecciones. Esta convicción parece estar bien asentada en los políticos y funcionarios suecos.

 

La canciller Ann Linde ha declarado que "más del 80 por ciento de la gente sigue las recomendaciones". MSB [la Agencia Sueca de Contingencias Civiles, por sus siglas en sueco] ha dicho que "ocho de cada diez continúan siguiendo las recomendaciones". La Agencia Sueca de Salud Pública [FHM], ha afirmado que “una gran mayoría de la población sigue los consejos”. Rara vez se han escuchado voces disidentes.

 

Una parte de los medios de comunicación han estado de acuerdo. Dagens Nyheter ha escrito que "las encuestas muestran que ocho de cada diez suecos siguen las recomendaciones de FHM". Emma Frans, de SvD, ha declarado que "la mayoría parece que continúan siguiendo las recomendaciones de las autoridades". Expressen ha señalado que "la mayoría" de los suecos viven de acuerdo con los consejos.

 

Los más jóvenes a veces han recibido una o dos reprimendas. Pero en su mayor parte, los informes han transmitido que la ciudadanía sigue los consejos.

 

Sin embargo, la evidencia ha sido escasa. Recuerda un poco a los atuendos reales de cierto cuento infantil danés. Muchos han afirmado que los suecos siguen las recomendaciones, pero pocos han examinado acuciosamente las afirmaciones.

 

Si lo hubieran hecho, habrían descubierto muchos cabos sueltos.

 

Tomemos, por ejemplo, al epidemiólogo estatal Anders Tegnell, quien en una conferencia de prensa el 23 de junio dijo:

 

"Una gran mayoría de la población sigue verdaderamente estas pautas".

 

Las palabras eran hermosas, pero lamentablemente no son ciertas.

 

En las semanas previas a la conferencia de prensa, FHM, en colaboración con Novus, había examinado el cumplimiento de las recomendaciones por parte de los suecos. El material recolectado se clasificó como material de trabajo interno y no fue accesible, en un comienzo.  Pero después de un perseverante intercambio de correos electrónicos y una advertencia de que se llevara el caso a las Cortes, finalmente obtuve la información.

 

La documentación no mostraba en absoluto que una "gran mayoría (...) realmente" siguiera las recomendaciones. Los datos indicaban que solo el 35 por ciento había respondido que habían seguido completamente las recomendaciones.

 

Un epidemiólogo estatal debe saber que el 35 por ciento no es una gran mayoría.

 

Otro estudio que se ha reproducido incorrectamente es una encuesta de Kantar Sifo. El estudio se ha destacado como evidencia de que la población sigue las recomendaciones, pero adolece de graves deficiencias que lo hacen inutilizable para lograr una evaluación.  

 

De hecho, el estudio no mide en absoluto el cumplimiento de las recomendaciones. Lo que mide es si las personas han cambiado su comportamiento durante la pandemia. Por ejemplo, analiza si las personas se han lavado las manos con más frecuencia que antes, no si siguen los consejos sobre el lavado de manos, que es una diferencia crucial.

 

Hacer algo con más frecuencia no significa hacerlo con la suficiente frecuencia, al igual que el fumar menos no significa dejar de fumar o proteger los pulmones de posibles daños.

 

Probablemente, muchos más han cambiado su comportamiento, que aquellos que siguen los consejos al pie de la letra. Por tanto, existe un riesgo inminente de que el diseño del estudio haya dado lugar a cifras excesivamente elevadas que no reflejan el grado real del cumplimiento de las recomendaciones.

 

Es muy preocupante que el estudio se haya utilizado para fundamentar las afirmaciones de que las recomendaciones se cumplen.

 

Otros estudios han dado un panorama más sombrío. En mayo, Novus descubrió que hasta el 36 por ciento de los suecos que tenían síntomas de resfriado iban a trabajar. En julio, una recopilación de informes sobre la situación en 19 de las 21 administraciones provinciales de Suecia declaró que "un gran número de municipios han identificado graves deficiencias en el cumplimiento" de las recomendaciones.

 

Esto rima mal con las afirmaciones de un alto grado de cumplimiento de los consejos.

 

La gestión sueca de la pandemia se basa en la responsabilidad individual. La esencia de esto es que la población sigue los consejos de las autoridades para protegerse de los contagios.

 

El hecho de que representantes gubernamentales, funcionarios gubernamentales y periodistas describan incorrectamente la evidencia sobre el comportamiento de los suecos puede habernos adormecido en una falsa sensación de seguridad.

 

Esto puede haber contribuido a que no se introdujeran determinadas medidas, por ejemplo, recomendaciones sobre mascarillas en el transporte público, por la creencia de que la población ya sigue los consejos de mantener la distancia y de quedarse en casa en caso de presentar síntomas.

 

También puede haber llevado a un enfoque excesivo en el comportamiento individual, en lugar de en factores más amplios, como explicaciones de pautas en la propagación de la infección.

 

El hecho de que la propagación de la infección disminuyó durante el verano y aumentó durante el otoño probablemente se debió menos a los cambios en las elecciones individuales de las personas que a, por ejemplo, la transición al teletrabajo, las condiciones climáticas, las largas vacaciones y el cierre/apertura de universidades e institutos.

 

Se sabe que la ignorancia no es una fortaleza. Ya es hora de que se realicen estudios científicos serios sobre el seguimiento de las recomendaciones para evitar infecciones y que examinemos las afirmaciones que se hacen, para saber si están respaldadas por la evidencia.

 

Markus Balázs Göransson es profesor titular del Colegio de Defensa Nacional de Suecia y Ph.D. dr en Política Internacional. Columnista en la página editorial de VLT.

 


Estudios sobre la obediencia cívica de la población respecto a las recomendaciones de las autoridades demuestran que los suecos no han sido buenos para seguirlos. Anders Tegnell debería estar enterado de eso, escribe Markus Balázs Göransson. Foto: VLT/Aftonbladet. Montaje: Magazin Latino. 

Gran pesar causó en Suecia la partida del afamado actor Sven Wollter, a los 86 años.

“Es con una tristeza infinita que la familia de Sven Wollter anuncia hoy, 10 de noviembre, que él voló directamente hacia la luz, debido al Covid”, escribió su hija Stina, en su cuenta de Instagram.

El actor era muy apreciado dentro de la comunidad latina en Suecia, puesto que participó por décadas en eventos de solidaridad y artísticos.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Las alarmas saltaron cuando la hija del connotado y popular actor Sven Wollter, Stina,  escribiera en Instagram, el sábado 31 de octubre:

 

“Sí, es cierto que papá tiene covid. Sí, estoy muy, pero muy preocupada y asustada. Él está en Luleå. Yo vivo en Uppsala”.

 

Sus seguidores le desearon una pronta mejoría, cosa que Stina Wollter, también artista, agradeció cálidamente.

 

"Le he leído un montón de saludos por teléfono al viejo y él se rio con su voz ronca y dijo que era tan bonito", añadió.  

 

A pesar de sus 86 años, el actor se mantenía muy activo, incluso había realizado una gira con su banda de músicos, Nynningen, el verano pasado, tomando en cuenta las medidas de precaución por la covid.

 

Justamente por esta razón, y para poder mantener la distancia física, se había trasladado a vivir a la ciudad de Luleå, al norte del país, junto a su esposa, Lisa Wede. Tenía una cabaña al lado del mar y disfrutaba del paisaje y la tranquilidad y de no tener que estar en aglomeraciones, como ocurre en la capital sueca.

 

Quería guardar la distancia física, que tanto recomiendan las autoridades sanitarias.

 

Pero la necesidad de ver a sus hijos lo llevó a viajar a Estocolmo, a fines de octubre. Se alojó en casa de su hijo, y al llegar, supo que uno de los miembros de la familia estaba contagiado.

 

Trató de mantener la distancia lo mejor que pudo, pero ya era demasiado tarde. Comenzó a sentirse mal y, al hacerse la prueba del coronavirus, este resultó positivo.

 

A Aftonbladet declaró que “Tenía que estar muy tranquilo y no irse de paseos por la ciudad”.

 

A la pregunta de si estaba preocupado respondió:

 

- Sí, un poco. Tengo 86 años, así que tengo razones para estar un poco preocupado. Pero no es como de pánico.

 

Pero razones para estar preocupado no le faltaban. Fuera de su edad, padecía de bronquitis crónica (KOL, en sueco) y sus pulmones no estaban en las mejores condiciones.

 

No tuvo ninguna chance, ante el agresivo virus. 

 

Junto con comunicar la noticia de su fallecimiento por Covid, Stina escribió, en Instagram, sobre su padre: "Un cuerpo desgastado por el uso, con bronquitis crónica y enfisemas que resultaron en que no fue capaz de pasar por esta su última prueba. Fue despedido, sin tener dolor, en compañía de todos sus seres queridos". 

 

Pero Sven Wollter no solo fue uno de los representantes más grandes del Teatro nacional, también fue un luchador incansable por la lucha de los oprimidos.

 

Se mantuvo fiel al Partido Comunista sueco, Kommunistiska Partiet (no confundir con el Partido de Izquierda) durante toda su vida. 

 

Ante la pregunta de por qué mantenía sus convicciones, el actor había dicho: 

 

- Se trata básicamente de, en el mundo actual de violencia, de crueldad, del desprecio de quienes ostentan el poder, de la codicia insaciable de los ricos, del terror del Imperio y de la amenaza atroz que representa el capitalismo global a la supervivencia de la humanidad en este pobre planeta atormentado en el infinito, en medio de todo esto, preservar la dignidad, la honestidad.

 

- Entonces tenemos que comenzar con nosotros mismos aquí y ahora. Por eso soy comunista. 

 

"Soy comunista porque quiero sentirme como un ser humano.

Soy comunista para que todos sepan de qué lado estoy.

Soy comunista por solidaridad con la humanidad y por fe en la vida".

 

Sven Wollter - Carrera - Vida personal - Filmografía 

 

Curiosidad: En 1987 fue elegido como "El hombre más sexy de Suecia", algo que él comentó como "absurdo".  


Sven Wollter cuando joven y poco antes de su partida. Foto: Aftonbladet. 


Sven Wollter. Foto: Wikipedia. 

 

“Yo podré ser la primera mujer en este cargo, pero no seré la ultima”, dijo la senadora demócrata, el sábado, cuando por fin se sabían los resultados de los reñidos comicios. A continuación, Joe Biden se dirigió a sus seguidores en su ciudad natal, Delaware.

El presidente electo llamó a los estadounidenses a la unión: “Prometo ser un presidente que no busca dividir, sino unificar. Es hora de dejar atrás la ira y la retórica dura y unirnos como nación”, expresó, sin nombrar a Trump. El republicano aún no reconoce su derrota y amenaza con ir a las cortes.

 

 Por: Magazín Latino

 

Luego de un conteo maratónico de votos, el sábado por la mañana la vicepresidenta electa, Kamala Harris, llamó a su compañero de fórmula para comunicarle:

 

- ¡Lo logramos, Joe, serás el próximo presidente de los EE. UU.!

 

Había pasado el umbral mágico de los 270 votos electorales exigidos para ser el vencedor de los comicios. Ahora estos suman 279, en tanto que Donald Trump obtiene 214, lo cual no impide que el republicano reconozca, hasta el día de hoy, su derrota y siga sosteniendo que el conteo estuvo amañado y que le robaron el triunfo.

 

Vale la pena recordar que en cuanto Trump pierda su calidad de presidente, le esperan varios procesos judiciales, al perder su impunidad.

 

Joe Biden, en tanto, dio a conocer un comunicado en el cual expresaba:

 

“Estoy honrado y humildemente agradecido por la confianza que el pueblo estadounidense depositó en mí y en la vicepresidenta electa Harris. En medio de obstáculos sin precedentes, un número récord de estadounidenses votaron, probando una vez más que la democracia late en lo profundo del corazón de Estados Unidos. Ahora que la campaña terminó, es hora de dejar atrás la ira y la retórica dura y unirnos como nación. Es hora de que Estados Unidos se una y se cure ".

 

Y pasadas las ocho de la noche pronunció un discurso en Wilmington, Delaware, su ciudad natal.

 

- Amigos, la gente de esta nación ha hablado. Nos han entregado una victoria convincente. Una victoria clara”, dijo en un emotivo discurso en el que hizo énfasis en la unión.

- Prometo ser un presidente que no busca dividir sino unificar. Esta noche, el mundo entero está mirando a Estados Unidos. Seremos líderes no por el ejemplo de nuestro poder sino por el poder de nuestro ejemplo”.

En un tono muy conciliador, también envió un mensaje para los votantes de Trump:

- Y para aquellos que votaron por el presidente, entiendo su decepción esta noche. Yo mismo he perdido un par de elecciones. Pero ahora, démonos una oportunidad. Para progresar, debemos dejar de tratar a nuestros oponentes como enemigos. No somos enemigos. Somos estadounidenses. Este es el momento de la sanación en Estados Unidos.

 

En tanto, el presidente Trump seguía tuiteando y asegurando que había un “fraude masivo” y que le habían “robado la elección”.

 

De esta forma se viene desarrollando una situación muy particular, con un Trump que se niega a reconocer su derrota y dificulta el desarrollo de un gobierno de transición. Algo de lo que no hay precedentes. Incluso muchos países han felicitado a Biden (entre estos Suecia) como también senadores republicanos y el expresidente Bush.

 

El presidente de México AMLO, no obstante, no se ha manifestado al respecto, ganándose críticas por ello.  “El respeto al derecho ajeno es la paz”, dijo López Obrador, sosteniendo que “no quería intervenir en asuntos internos del país vecino”.

 


La noche del sábado, y a pesar de que aún no es oficial el triunfo, Joe Biden y Kamala Harris celebraron la victoria. Foto: Telemundo.com.

 

En conferencia de prensa el primer ministro sueco hizo hincapié, este martes, en que “la situación es extremadamente seria”, e instó a todos los ciudadanos a cumplir con las nuevas recomendaciones.

El gobierno decretó nuevas medidas que ahora abarcan tres nuevas regiones y afectan a 7 de cada 10 suecos. “El desarrollo [de la pandemia] ha dado un giro peligroso”, dijo la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren, también presente en el punto de prensa.

 

 Por: Magazín Latino

 

Las nuevas recomendaciones – que, según el primer ministro se deben tomar como obligaciones – afectan a tres provincias, que se suman a las anteriores. Estas son: Halland, Örebro y Jönköping. Las anteriores eran Estocolmo, Uppsala, Västra Götaland, Östergötland y la sureña región de Skåne.

 

Con esto, prácticamente toda Suecia deberá atenerse a las nuevas restricciones.

 

Y pasa a una nueva fase, luego de haber tenido una apuesta de “dejar pasar”. Ahora las recomendaciones son: “Salga lo menos posible de su casa. No comparta con personas ajenas a su familia. Salga solamente a hacer las compras de alimentos y medicinas y mantenga la distancia física y el lavado de manos frecuente”.

 

Obviamente se sigue repitiendo el mantra de: “Quédese en casa si tiene síntomas”. El  epidemiólogo estatal mantiene su visión de que “los asintomáticos representan un porcentaje mínimo en los contagios”, a pesar de que la evidencia científica demuestra que muchas personas contagian antes de presentar síntomas.

 

Pero hoy las autoridades sanitarias suecas están preocupadas.  “Tenemos un desarrollo en la dirección equivocada” dijo Anders Tegnell, en una de las dos ruedas de prensa de la semana, del martes.

 

Y la ministra Hallengren enfatizó que “El desarrollo [de la pandemia] ha dado un giro peligroso”.

 

- La situación es muy grave. Cada día se utilizan más camas críticas en pacientes de Covid. Mucho nos indica que el número de muertes aumentará", dijo Stefan Löfven.

 

El caso es que las infecciones en Suecia se han disparado. La propagación de la infección por Covid-19 se duplicó en dos semanas. Desde el viernes pasado se reportaron 10.000 nuevos positivos, uno de cada cinco pacientes en cuidados intensivos padece del Covid, y 500 personas se encuentran hospitalizadas debido a la enfermedad.

 

28 personas han fallecido en las últimas 24 horas (del miércoles) y el martes se registraron 31 (acumulados desde el viernes), esto suman 5.997 muertes en Suecia asociadas al Covid-19.

 

El personal de la salud de todo el país teme que se produzca una situación similar a la pesadilla experimentada durante la primavera pasada.

 


Curva sobre el desarrollo de casos confirmados. Número de casos confirmados al día. Fuente: SVT. Aktuellt 3 octubre 2020.

 

Debido al desarrollo negativo de un aumento de contagios galopante, Stefan Löfven anunció el martes que en cualquier momento puede haber restricciones más severas.

 

- El gobierno puede tomar rápidamente nuevas decisiones sobre restricciones, al mismo tiempo que estas puedan abarcar más regiones. Esto se debe a que vemos que el desarrollo gira rápidamente en dirección equivocada en muchos lugares de Suecia, dijo el primer ministro.

 

Y enfatizó que las recomendaciones se deben tomar como obligaciones.

- De cómo nos esforcemos para seguir estas medidas dependerá de qué tipo de Navidad vamos a poder celebrar. Esto puede parecer duro, pero es la realidad. Estamos lidiando con una pandemia y una enfermedad peligrosa, advirtió.

 

Restricciones (o recomendaciones) para las zonas ya nombradas son:

 

  • Evitar el transporte público
  • Abstenerse de eventos, tipo fiestas, bodas, y grandes entierros
  • Evitar ambientes interiores estrechos (sobre todo aglomeraciones)
  • Evitar el contacto físico con personas que no sean aquellas con las que vive.
  • Los empleadores deberán asegurar de que los empleados que pueden trabajar desde casa tengan la oportunidad de hacerlo

 

Estas medidas se armonizan ahora con las que anteriormente se habían recomendado para las personas de más de 70 años.

 

- Ahora todo el mundo deberá tomar las medidas que anteriormente eran principalmente para los mayores, dijo Johan Carlson.

 

 
La Ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren; el Primer Ministro, Stefan Lofven, y el director general de la Agencia de Salud Pública, Johan Carlson, en la rueda de prensa del martes. Foto: Captura de pantalla. Regeringen.se.

 

Con un 97 % de votos se impuso en Suecia el Apruebo ante el “Rechazo”, en el plebiscito del domingo por una nueva Constitución.

Los chileno-suecos siguieron la senda heroica de los estudiantes en Chile hace un año atrás, que impulsaron el estallido social. Y ahora fueron partícipes de este plebiscito histórico que marca el adiós definitivo a la Constitución de Pinochet.

Magazín Latino conversó con votantes en el centro de votación, el Hotel Clarion en Estocolmo.

 

 Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos. 

 

La sensación de ser parte de algo histórico se palpaba en el aire, este domingo, cuando acudimos al Hotel Clarion, para ejercer nuestro derecho cívico. Después del Plebiscito de 1988, este es, seguramente, el hito más importante en la consolidación de una democracia más robusta en Chile.

 

Y esta vez sí pudimos participar.

 

La opción del “Apruebo” se impuso con un 97 % de los votos sobre el “Rechazo”, entre los chilenos residentes en Suecia. Así mismo, los chilenos-suecos optaron por que la Carta Magna fuera redactada por una Convención Constitucional (94%) y no por una Convención Mixta Constitucional.

 

Vale decir, la gran mayoría desea que sean miembros (155) elegidos en su totalidad por voto popular quienes redacten la nueva Constitución, y no una mezcla de 86 políticos y 86 elegidos.

 

En Suecia se constituyeron siete mesas, con un padrón electoral de 1.590 habilitados en Estocolmo y 663 en Gotemburgo.

 

Un total de 1.405 personas ejercieron su voto (un 68% en Estocolmo y 48% en Gotemburgo). No obstante, se apreció un aumento en la participación ciudadana y, sobre todo, de más jóvenes.

 

Tres cosas no podían faltar, al momento de ir a votar: cédula de identidad, lápiz azul y mascarilla. En tiempos de pandemia, la votación se llevó a cabo tomando en cuenta todas las medidas sanitarias vigentes en Chile -vale la pena recalcar – puesto que en Suecia no se ha impuesto el uso de mascarillas.

 

La jornada se realizó en un ambiente tranquilo, aunque algunos votantes se vieron forzados a esperar más que otros por un descompaginamiento que posteriormente se solucionó.

 

Aquí, las impresiones de algunos de las votantes, quienes respondieron a la pregunta de por qué habían ido a votar y cuál es la prioridad principal de una nueva Constitución.

 

Hilda Gonzales fue a votar junto a su madre, la señora Hilda, de 93 años, quien dijo que ella quería votar era porque “estoy en mi derecho, y como mujer chilena que soy quiero hacerlo”. Además quiso recalcar que lo hacía “por todos aquellos que no lo pueden hacer”.  

- Vine a votar porque, como dice mi madre, es un derecho. Este es un momento histórico del cual ninguno de nosotros, como chilenos en el exterior o donde sea que estemos, podemos restarnos. Porque es parte de la democracia que debemos defender. Pienso que octubre es un mes que nos enseñó a defender, aún más, nuestros derechos. Por todos aquellos que comenzaron esta lucha, por la dignidad de los chilenos, por los niños, por el derecho a la salud, a la educación, por una vejez digna. Ya es hora de cambiar esta herencia de la dictadura militar, que todavía sigue imperando en nuestro país.

- Por supuesto que se debe tratar de una Convención Constitucional y no Mixta, porque de lo contrario nuevamente repetimos un modelo que está obsoleto. Y esto lo demostró Chile, gracias a los jóvenes valientes que se atrevieron a saltar las barreras del metro, lo cual fue muy simbólico, porque ellos se atrevieron a hacer lo que no hizo toda una generación, nuestra generación. Hay que cambiar la Constitución y esta tiene que ser realmente participativa. La gente nos ha demostrado, con hechos, la discriminación, la miseria, la pobreza, la desigualdad, y eso es lo principal que se debe cambiar. Y, por supuesto, es muy importante que las mujeres estemos presentes en la redacción de la nueva Constitución.


Anna Cuadra Hernández, periodista.


Ana Cuadra (a la derecha) junto a Paola Medel. 

- Durante muchos a muchos años luchamos por el derecho al voto en el exterior. Este apruebo no es la solución, pero es una esperanza para poder cambiar la Constitución hecha durante la dictadura militar por el ideólogo Jaime Guzmán. La lucha la dieron los muchachos y es importante que en esta Nueva Constitución se garanticen los derechos mínimos de los ciudadanos, que son la educación, la salud, la vivienda, sueldos justos e igualitarios, porque los políticos que han gobernado a Chile – de todas las tendencias – han gobernado para los ricos. Hoy es un día histórico para Chile, ha costado vidas, ha costado sangre. ¡Por eso yo Apruebo!


Alejandra Pizarro Carrasco, directora de Educación en la Universidad de Estocolmo. Ella es la apoderada general de los comandos por el Apruebo y por la Convención Constitucional.

- Para mí la razón más importante de participar en este plebiscito es cambiar el futuro de nuestro Chile por un futuro más democrático, donde la participación de todas las personas sea la base. Este es un rumbo muy propio nuestro, un rumbo chilensis. No somos ni Venezuela ni Suiza, somos Chile. Lo más importante de la Nueva Constitución es asegurar la igualdad y la necesidad de que todas las personas tengan las mismas posibilidades de desarrollarse en una sociedad democrática. El Estado debe garantizar una vida digna a todos sus ciudadanos y ciudadanas.

 



Esta vez los jóvenes acudieron a las urnas. Sentían que se trataba de un hito histórico en la historia de Chile. 

 

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Resultados de la votación en Suecia 

  

Jueves, 22 Octubre 2020 18:49

Löfven: “Se acabó la fiesta”

“No podemos descartar que lo que pasó esta primavera no vuelva a ocurrir ahora”, dijo el primer ministro sueco, Stefan Löfven, en rueda de prensa este miércoles.

Löfven manifestó su malestar por las incesantes aglomeraciones en clubes nocturnos.

- Mientras algunos se van de parranda, los sanitarios luchan día y noche, dijo, e hizo un serio llamado a la responsabilidad individual.

 

 Por: Magazín Latino

 

El gobierno quiere que se acabe la fiesta.

 

En rueda de prensa y flanqueado por los ministros del interior, de cultura y el director general de la Agencia de Salud Publica, Stefan Löfven dio a conocer las nuevas recomendaciones frente a la pandemia de Covid-19.

 

Y esta vez subió el tono considerablemente.

- Se tiene que acabar la fiesta en los clubes nocturnos. Esto deberá prolongarse durante el tiempo necesario para evitar que nuevamente tengamos un aumento dramático de la infección, enfatizó Löfven.

 

Se refirió a lo que se ha estado reportando desde hace tiempo, el hecho de que la gente sigue saliendo de copas exactamente como lo han hecho siempre, sin guardar el distanciamiento físico y – puesto que Suecia es uno de los pocos países del mundo donde no se ha implantado el uso de estas - sin mascarilla.

 

Si los ciudadanos se lavan las manos o no es, naturalmente, imposible de saber.

 

Pero el gobierno parece estar disgustado con los ciudadanos, y de los halagos anteriores, Löfven pasó a un “tirón de orejas”.

 

- Se han reportado demasiadas deficiencias, demasiada congestión repetidas veces en los clubes nocturnos. Y esto, cuando el personal médico se deja la piel trabajando día y noche. Es una falta de respeto, cuando el mismo personal aprecia en los periódicos fotos de parrandas en clubes nocturnos y pistas de baile llenas de gente, subrayó el premier, con enfado.

 

Al mismo tiempo explicó que el gobierno aumenta el número de asistentes a eventos deportivos y representaciones teatrales con un público sentado hasta un límite de 300 personas.  

 

El límite anterior era de 50 y se esperaba un nuevo aforo de 500 personas.

 

No fue así.

 

Sin embargo, significa un gran cambio para, por ejemplo, los teatros, conciertos, cines, eventos deportivos, etc.

 

Se aplica de modo que se permitirá un máximo de 300 personas sentadas, respectivamente 50 personas en otro tipo de eventos o reuniones públicas.  Estas nuevas medidas comenzarán a regir desde el 1 de noviembre.

 

Al mismo tiempo, la ministra de asuntos sociales, Lena Hallengren, anunció, el miércoles por la mañana, que desde ahora las recomendaciones de distanciamiento social y otras rigen para todos los ciudadanos.

 

Vale decir: a los mayores de 70 años ya no se les recomiendan medidas más restrictas.

 

Según la ministra, este cese de medidas de máxima cautela para los adultos mayores resultan en otros problemas, como el aislamiento y la soledad. Y el gobierno ahora quiere poner coto a esta situación.

 

El ministro del interior, Mikael Damberg, por su parte, explicó que se trata de mantener una normalidad en la medida de lo posible, al mismo tiempo que recalcó que las fiestas y aglomeraciones eran una “falta de respeto” y que los dueños de bares deberán hacerse cargo.

- No se trata de recomendaciones, se trata de sanciones, dando a entender que el desobedecimiento de estas significará multas a los implicados.

 

Hasta ahora los inspectores de salud han debido lidiar con los asistentes a clubes, armados solo de unas varas de color rosa, para medir si los festejantes respetan el distanciamiento estipulado por las autoridades.

 

Nuevas medidas:

  • El límite de eventos públicos con público sentado se elevó de un máximo de 50 a 300 personas. No a 500, como se esperaba.
  • Los participantes deberán sentarse a una distancia de un metro.
  • Hasta un máximo de ocho personas pueden sentarse juntas, en un restaurante (esto no quedó completamente claro, por lo tanto está en desarrollo)
  • Las reglas se aplican a eventos culturales y deportivos, pero también a otras reuniones, como de tipo religioso.


El primer ministro Stefan Löfven estima que ya se ha festejado lo suficiente y llamó a los ciudadanos a asumir su responsabilidad frente al coronavirus. Foto: Captura de pantalla/Regeringen.se.


El monistro del interior, Mikael Damberg, la ministra de cultura, Amanda Lind, el primer ministro, Stefan Löfven y el director de la Agencia de Salud Pública, Johan Carlson. Foto: Captura de pantalla/Regeringen.se. 

 

Los ancianos han representado la gran mayoría de las muertes por Covid-19 en Suecia, ya sea en residencias de ancianos o en sus propios hogares, a menudo solos. A mediados de mayo de 2020, solo el 13 por ciento de aquellas víctimas habían recibido tratamiento en hospitales suecos. En agosto de 2020, solo el cinco por ciento de los pacientes de Covid-19 admitidos para recibir tratamiento en hospitales provenían de esos hogares. Comparada con sus países vecinos nórdicos, Suecia presenta con creces la mayor proporción de muertes entre los casos confirmados de corona. Este artículo analiza las posibles razones.

 Por: Marcello Ferrada de Noli (*)

La inmunidad grupal


Las comparaciones internacionales de la situación epidemiológica del covid-19 pueden ayudar a evaluar la eficacia de las diferentes estrategias utilizadas por las autoridades sanitarias. Es posible que algunos países antes conocidos como "tercer mundo", hayan asimilado estas estrategias, o ponderan hacerlo. Esto bajo una concepción de atribuir conocimientos técnicos superiores en materia de salud pública, a países considerados más desarrollados económicamente – lo cual aún persiste en algunos círculos gubernamentales. Por esta misma razón, países de América Latina, África y otras regiones han sido blanco en una propaganda diseñada en los países desarrollados que promueven, con la ayuda de medios de comunicación locales, la exportación de sus métodos epidemiológicos.


En Europa, Italia fue el primer país en aplicar el enfoque de "lockdown" (confinamiento). Al comienzo de la ‘segunda ola’, Italia tuvo una de las incidencias más bajas de nuevos casos de Covid-19. El modelo que se presenta en Europa como alternativa al italiano es la "inmunidad colectiva", más asociada a la interpretación neoliberal de Suecia. La idea aquí es priorizar la economía: no cerrar fábricas, escuelas o restaurantes. El epidemiólogo estatal sueco, Anders Tegnell, dijo que "si cerramos las escuelas perderíamos el 25% de la fuerza laboral" (los padres tendrían que quedarse en casa). También ha declarado que “la inmunidad colectiva es lo único que eventualmente detendrá la propagación de este virus”. En palabras de Johan Giesecke, principal asesor de la Agencia de Salud Pública de Suecia, y mentor de Tegnell, la estrategia de inmunidad colectiva consistiría en "dejar que el virus atraviese la población".

 


Anders Tegnell, el arquitecto de la estrategia sueca del coronavirus, en un bar en Estocolmo, el 28 de mayo de 2020. Hacia entonces, Suecia había registrado las muertes por Covid-19 per cápita más altas de Europa. El autor destaca la ausencia de ‘distanciamiento social’ observado por los huéspedes del bar, a pesar de las recomendaciones impartidas al público por el propio Tegnell. Foto Aftonbladet.

 

Hay varios hechos que prueban que la dirigencia de Folkhälsomyndigheten (Agencia Sueca de Salud Pública) había optado por la ‘inmunidad de rebaño’. En un reciente artículo, Time reproduce un intercambio de emails en que Tegnell especula sobre el beneficio de aquella estrategia, y escribe: “Un punto sería mantener las escuelas abiertas para lograr la inmunidad de rebaño rápidamente”.

 

Tengo entendido que uno de los primeros análisis críticos sobre el experimento sueco en medios de difusión internacionales, fue una entrevista y luego el primero de una serie que publiqué en RT, y que fue mencionado en Suecia en el diario Expresen. Luego siguieron otros académicos e investigadores suecos en diversos medios de Occidente, lo que motivó críticas, o al menos escepticismo, sobre el modelo gubernamental sueco para enfrentar la pandemia. En sus respuestas, el gobierno sueco ha intentado distanciarse del término, pero en la práctica la estrategia de inmunidad de rebaño no ha cambiado, tan solo se ha transformado en un problema semántico – parafraseando lo que Sir Patrick Vallance, el jefe científico británico, manifestó sobre el confinamiento, la estrategia opuesta. Es decir, independientemente de como Tegnell o el Primer Ministro Stefan Löfven quieran llamarlo ahora, en los hechos el modelo sueco ha sido un experimento dirigido a la inmunidad de rebaño “rápidamente” – como escribe Tegnell.

 

Por añadidura, el mismo embajador de Suecia en Estados Unidos declaró meses atrás que "Estocolmo podría alcanzar la inmunidad de rebaño en mayo". Aunque, de todas maneras, cinco meses después, esto no se ha logrado. Y la economía de Suecia ha sufrido tanto, si no peor, que sus vecinos que utilizaron medidas de confinamiento.

Los indicadores epidemiológicos que presento a continuación exponen los efectos nefastos, por no decir macabros, del modelo sueco. El mensaje para otras naciones es: no lo adopten. En cambio, sobrevivan.



Tasa de letalidad en Suecia y en sus vecinos nórdicos Dinamarca, Finlandia y Noruega

Basándome en datos internacionales actuales, realicé una comparación de indicadores de mortalidad entre Suecia y los países nórdicos que aplicaron formas de bloqueo.

Ciertamente, existen múltiples modelos para tales comparaciones epidemiológicas. Sin embargo, comenzaré con un método simple para determinar si existe una significancia estadística en las diferencias reportadas con respecto al número total de fatalidades, número de muertes por cápita, etc. Como sabemos, no todas las altas diferencias en las tasas de mortalidad son epidemiológica o estadísticamente significativas, aunque pueden aparecen como tales en los medios de comunicación cotidianos.

En este case, sin embargo, los resultados encontrados a través de comparaciones entre el número de muertes por Covid-19 en Suecia (n = 5.883) con el número total en Dinamarca, Finlandia y Noruega (n = 1.284), dan una sobrerrepresentación significativa de las muertes suecas (X2 = 3023.3239, p = <0,00001). Por tanto, la diferencia es altamente significativa desde el punto de vista estadístico.

Otro método es la tasa de fatalidad (en lo sucesivo llamada CFR, acrónimo de Case Fatality Rate). El CFR tiene como objeto el estimar la proporción de muertes entre los casos confirmados. Muestra la proporción de enfermos que finalmente fallecieron, y la OMS lo considera como “una medida de gravedad de los casos detectados”. Entre más de 200 países incluidos en las tablas internacionales sobre el coronavirus, Suecia ocupa actualmente el puesto número 14 entre los 15 países con la tasa de mortalidad por Covid-19 más alta por 1 millón de habitantes. Sin embargo, cuando se tiene en cuenta el CFR, Suecia sube al sexto lugar en ese grupo, lo que ilustra la importancia del método CFR. Esta posición de Suecia en la clasificación mundial se ha mantenido bastante uniforme. Mi cálculo (de octubre de 2020) indica los mismos resultados establecidos en un trabajo de investigación de mayo de 2020.

 

Tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y países vecinos

En cuanto a la comparación de la tasa de letalidad entre los ya nombrados países nórdicos, he utilizado dos modelos de cálculo de CFR. Uno es el CFR habitual, que solo necesita el número de muertos y el número de pacientes confirmados con Covid-19. El segundo consiste en un método más depurado, recientemente referido por la OMS, que además requiere en el cómputo el número de casos que se han recuperado de la enfermedad.

Con el primer método, el cálculo del CFR da como resultado: Dinamarca 2.18, Finlandia 3.16, Noruega 1.8 y Suecia 6.11 por ciento.

 

 

Además, según la OMS, el resultado en un CFR determinado puede resultar subestimado cuando se producen retrasos en el informe de las muertes, que es el caso de Suecia, como lo demuestra un artículo reciente publicado por nueve investigadores suecos. Entonces, incluso si el CFR mencionado anteriormente de Suecia parece definitivamente más alto que el de los países vecinos, podría ser aún más alto si se considera el factor mencionado por la OMS.

El segundo modelo para calcular el CFR, y que es el recomendado por la OMS,  consiste en un cálculo que también incluye el número de casos recuperados. La pregunta es, ¿podría aplicarse ese cálculo con precisión en la comparación internacional que incluye a Suecia? Sin mayor análisis, la respuesta sería: no. Esto se debe a que Suecia no entrega datos sobre tales casos a nivel internacional. ¿Por qué no? Porque, en primer lugar, según la explicación dada por el Directorio Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsen), ni siquiera ellos llevan un registro del número total de casos recuperados en el país.

Esta fue la respuesta que recibí del Coordinador de Estadísticas de la Junta Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsens Statistik samordnare), quien me envió un correo electrónico el 6 de octubre de 2020:

 

"Socialstyrelsen no tiene una estimación del número total de casos recuperados de Covid-19" .

Sin embargo, hay dos hallazgos que ayudarían a estimar aproximadamente el número de casos recuperados perdidos (o no reportados) de Suecia. Primero está el porcentaje de casos confirmados en todo el mundo que se han recuperado, que es del 75%, lo que proporciona un promedio del 75%. El segundo hallazgo muestra que el número de casos recuperados de casos confirmados en los países nórdicos vecinos de Suecia también da una media del 75%.

 

 

Por lo tanto, estimaría que el número de casos recuperados en Suecia es el 75 por ciento del total de casos confirmados en el país (n = 96,145), lo que da n = 72,109. Por consiguiente, aquí el resultado del CFR de acuerdo con el método recomendado por la OMS: Dinamarca 2.7 %, Finlandia 4.1 %, Noruega 2.4 %, y Suecia 7.5 %.

 

 

¿Qué hay detrás del alto CFR del Covid-19 en Suecia?

En Suecia, la mayoría de las víctimas del covid-19 tenían 70 años o más. En junio de 2020, se sabía que la mitad de esas personas (n = 2.036) vivían en hogares de ancianos, con un número adicional (n = 1.062) en el sistema de atención domiciliaria o en residencias donde muchas víctimas vivían solas.  Sólo el 13 por ciento de las víctimas de hogares de ancianos habían recibido tratamiento en hospitales suecos a mediados de mayo. En agosto, los residentes de hogares de cuidados de Covid-19 constituían solamente el 5 por ciento de los pacientes tratados en hospitales.

Mientras que en Dinamarca, el 50 %  de los pacientes con Covid-19 mayores de 70 años ingresaron en cuidados intensivos, y en Noruega ingresaron el 30%, en Suecia solo el 21% del mismo grupo de edad recibió atención hospitalaria. Las autoridades sanitarias de Suecia emitieron una directiva que estipulaba que ciertos grupos de pacientes deberían quedar fuera de recibir cuidados intensivos. Estos incluyeron: los mayores de 80 años, los mayores de 70 años con una enfermedad importante y los entre 60 y 70 años con al menos dos enfermedades de órganos, incluidos el corazón, los pulmones y los riñones.

Posteriormente, en mayo de 2020, el Hospital Karolinska informó que sólo el 80% de las plazas de IVA en el Hospital Karolinska estaban ocupadas. Esto llevó a la televisión sueca a transmitirlo como "muy positivo", mientras que Aftonbladet se preguntaba si "lo estamos haciendo mejor que en otros países". Sin embargo, al mismo tiempo a decenas de ancianos suecos se les había negado el tratamiento en esas instalaciones de cuidados intensivos.

 

¿Son o no comparables las estadísticas de mortalidad por Covid-19 de Suecia?


Los epidemiólogos suecos
intentarían explicar que las estadísticas de mortalidad por Covid-19 para Suecia son difíciles o no son precisas, para las comparaciones internacionales porque el número de personas reales con la enfermedad debe estimarse más alto que los casos confirmados, como en el caso de la tasa de mortalidad por infecciones (IMR). Pero entonces, ¿por qué los tests de Suecia para Covid-19 han sido los más bajos entre sus países nórdicos vecinos, y también bajos en comparación con los países europeos? ¿Son las pruebas de Covid-19 en Suecia incompatibles con otros países?


Sin embargo, con respecto a los tests, la respuesta lógica es simple: reducir el número de tests significa menos oportunidades para detectar a las personas con la enfermedad. Lo que no es lo mismo que asumir que esos individuos enfermos no existen. De hecho, existen y son contagiosos. Sin embargo, la "ventaja" de esto es que tenemos un número menor de casos nuevos que informar. Por tanto, un problema de salud pública real se convierte en una herramienta para cubrir una estrategia epidemiológica defectuosa y, hasta aquí, fracasada.

 

La epidemiología como ciencia y los epidemiólogos gubernamentales suecos

 

En su definición, la epidemiología se esfuerza por identificar tanto los factores de riesgo que pueden conducir a la morbilidad / mortalidad de la enfermedad como los grupos de población que están particularmente expuestos. Como explicación de la desproporcionada mortalidad por Covid-19 de Suecia entre los ancianos, el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson, declaró que el epidemiólogo estatal Anders Tegnell no tiene responsabilidad en "lo que ha sucedido en el cuidado de los ancianos" en Suecia, que [en su lugar] “Es una consecuencia de una estructura y preparación descuidadas”.

No obstante, los ancianos eran un grupo de riesgo conocido, incluso para la propagación del virus. ¿Por qué entonces no se tuvo en cuenta ese problema “estructural” en la arquitectura de la estrategia sueca Covid-19 desde el principio? Por ejemplo, ¿por qué se retrasaron tanto las directrices nacionales sobre residencias de ancianos (a partir del 1 de abril de 2020)? Unas semanas más tarde, se supo que los hogares de ancianos en el 81% de los municipios de Suecia "habían confirmado o sospechado casos de Covid-19".

¿Qué necesitamos?

Necesitamos no seguir el modelo de inmunidad colectiva/de rebaño. Para diezmar el SARS-cov-2 lo que sí necesitamos es una vacuna. Lo que necesitan los países golpeados por esta pandemia, es considerar la conveniencia de comenzar desde ya con programas de vacunación por el momento disponibles.

Al adoptar un modelo sueco de salud pública, es posible que se estará sirviendo también a un modelo político cuyas competencias son la codicia, el poder económico empresarial y la adhesión a una interpretación muy sui generis de lo que debería significar democracia. Porque, ¿qué es la democracia en el contexto de este debate? ¿Quién decidirá en última instancia la estrategia interna de un problema que amenaza la vida de todos los ciudadanos de un país, y por ende compete la opinión y decisión de todos?

Las decisiones democráticas se basan en la participación de todos y en el interés de todos, asegurando que se escuchen todas las voces. En mi experiencia, este no es el caso en Suecia. Los resultados de esta investigación sobre la tasa de fatalidad en Suecia por motivo del Covid-19 no se conocían públicamente antes de este trabajo. Sin embargo, los principales periódicos suecos declinaron hacerlos conocer. Prefieren, en cambio, controlar el discurso, permitiendo sólo críticas leves, que sirven como coartada a las autoridades en el actual debate Covid-19. Este nuevo concepto neoliberal de democracia ensamblado tipo Ikea, no debería ser desempacado por países de América Latina, África y otras latitudes. Allí, una fórmula digna para la democracia debería excluir la praxis sueca de cómo, sin la participación de los dēmos ("pueblo" en griego), los que están en el poder ejercen los kratos (id. "gobernar") para beneficiarse políticamente.

 

(*)  Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito de epidemiología. Anteriormente en el Instituto Karolinska, Suecia, y en la Escuela de Medicina de Harvard. Presidente de la ONG Doctores Suecos por los Derechos Humanos – SWEDHR.

 

 

"Dejar que el virus circule sin control solo acarrea infecciones innecesarias, sufrimiento y muerte", dijo el Director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus en una rueda de prensa digital este lunes, desde Ginebra.

El virus se derrota protegiendo a las personas, "no exponiéndolas a este", enfatizó Tedros, refiriéndose a la discusión internacional sobre esta peligrosa estrategia.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

La OMS está preocupada porque, en los últimos días, el mundo está viendo el aumento más rápido de infecciones por el coronavirus durante el transcurso de toda la pandemia, especialmente en Europa y las Américas.

- Cada uno de los últimos cuatro días ha sido el mayor número de casos notificados hasta ahora. Muchas ciudades y países están también reportando un aumento en las hospitalizaciones y de ocupación de camas de cuidados intensivos, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus.

 

Tedros recalcó además que esta es "una pandemia desigual", puesto que cada país está respondiendo de manera diferente. Y subrayó que los brotes pueden controlarse mediante medidas específicas, por ejemplo, evitando eventos que pudieran ser riesgo de infecciones, promoviendo el aislamiento y los tests.

 

Y quiso dejar en claro algo que muchos tienden a confundir:

- No se trata de una elección entre dejar libre el virus o cerrar nuestras sociedades, enfatizó.

 

Porque mucha gente piensa que no hay más opciones que estas dos. Suecia, por ejemplo, dejó libre el virus a poco comenzar la pandemia, la primavera pasada. Cuando se implantaron las medidas restrictivas, ya la infección se había filtrado en las residencias de ancianos, lo que ocasionó una gran mortandad entre los residentes. 

 

Suecia apostó por la inmunidad de rebaño. Y es uno de los países que tiene más muertos per cápita en el mundo.  

 

Recientemente el prestigioso magazín Time publicó un artículo llamado “La respuesta sueca frente al covid-19 es un desastre. No debería ser un modelo para el resto del mundo”.

 

Por su parte el New York Times escribe, en otro reportaje: “Décadas de recorte presupuestario y reformas del mercado sentaron las bases para una ola de muerte en residencias de ancianos suecas”.

 

Y en el referente científico The Lancet, 80 científicos advierten sobre esta “peligrosa falencia, inmunidad de rebaño, que carece de toda evidencia científica”.

 

Volviendo a la rueda de prensa del lunes, Tedros Adhanom Ghebreyesus advirtió:

- La inmunidad de rebaño es un concepto utilizado para la vacunación, en el que una población puede protegerse de un determinado virus si se alcanza un umbral de vacunación.

 

Pero, explicó que esto se logra protegiendo a las personas del virus, "no exponiéndolas a este".

- Nunca en la historia de la salud pública se ha utilizado la inmunidad del rebaño como estrategia para responder a un brote.

 

Tedros calificó esta estrategia como "científica y éticamente problemática".

 

Explicó que, para obtener inmunidad de rebaño contra el sarampión, por ejemplo, alrededor del 95 por ciento de la población debe ser vacunada.

 

Cuando se trata del coronavirus, no obstante y según estimaciones de la OMS, menos del 10% de la población mundial tiene inmunidad alguna a este virus, lo que significa que la "gran mayoría" en el mundo es susceptible a este (o sea, puede contraer la enfermedad). 

- Dejar que el virus circule sin control, por lo tanto, significa permitir infecciones innecesarias, sufrimiento y muerte, constató Tedros.

 


El Director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Foto: captura de pantalla/UN News. 

 

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