Martes, 16 Octubre 2018 | Login
Un cortejo de motocicletas despidió al joven baleado por la policía Eric Torell, el joven que fue baleado por la policía. Foto: Privada. Algunas de las motocicletas que participaron en el homenaje del domingo. Foto: Expressen TV.

Un cortejo de motocicletas despidió al joven baleado por la policía

Un cortejo fúnebre compuesto por cientos de motocicletas atravesó este domingo las calles de Estocolmo en homenaje a Eric Torell, el joven baleado por una patrulla policial el jueves pasado.

Eric, de 20 años, con síndrome de Down, portaba una pistola de juguete, lo cual bastó para que los agentes le dispararan. Falleció a los pocos minutos.

En medio de la devastación de haber perdido a su hijo, su madre declaró hoy que quiere que todo el mundo se entere de lo sucedido para que este hecho nunca más vuelva a ocurrir.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Gran consternación ha causado en Suecia el hecho tan lamentable como incomprensible que se desarrollara en el barrio de Vasastan, en Estocolmo, la madrugada del jueves 2 de agosto.

 

Eric Torell, que padecía del síndrome de Down y autismo, tenía la capacidad intelectual de un niño de tres años. Puesto que sus padres son separados, el joven vivía en casa de ambos.

- Él era absolutamente maravilloso, la persona más amorosa del mundo. Lo que más le gustaba era nadar, y mañana íbamos a ir a bañarnos con mis amigos en Tyresö, contó a Aftonbladet Katarina Söderberg, la madre de Eric. 

 

La noche del miércoles pasado, su hijo tomó un taxi para minusválidos, que lo llevó desde su casa, en Skarpnäck, a la de su padre, en Vasastan.

 

En el transcurso de la noche, el padre se dio cuenta de que Eric se había ido de la casa, algo que acostumbraba hacer anteriormente, pero que desde hacía tiempo no hacía.

 

Consigo portaba una pistola de juguete. Le costó la vida.

 

Un vecino dio la alarma a la policía, avisando que había visto a un hombre armado en la calle. A los pocos minutos arribaron tres agentes. Y le dispararon.

 

 El padre de Eric declaró, a Aftonbladet:

- Ellos dicen que era una réplica de una pistola. No es así, se trataba de una escopeta de juguete para un niño de cinco años. Es mucho más chica que un arma de fuego. Y barata, de plástico, dijo el padre del joven, quien, al percatarse de que Eric había abandonado el hogar, salió a buscarlo.

 

En la calle se encontró con tres coches policiales y les preguntó si habían visto a un chico con síndrome de Down.

- Él se fue de la casa, les dije. Entonces el policía dijo que no lo habían visto y que no tenían recursos para salir a buscarlo.

 

Volvió a casa para llamar al número de emergencia de la policía y avisar de la desaparición del joven, y más tarde salió nuevamente a la calle. Entonces se encontró nuevamente con los policías, quienes ahora le preguntaron cómo se veía su hijo.

- Cuando les respondo, él va a buscar a un superior, quien dice que le han disparado a Eric y que ha fallecido. Y yo no sé si él aún vivía, cuando salí a buscarlo la primera vez, dijo el padre.

Al igual que la madre de Eric, está devastado.

- Estamos completamente destruidos, en estado de shock. No puedo comprender que es verdad, dijo la madre.

Pero tuvo el coraje de hablar con los medios, poco después de enterarse de lo ocurrido. Ella quiere que se investigue a fondo qué fue lo que ocurrió la madrugada del jueves.

- Por supuesto que fue muy desafortunado que, por alguna razón inexplicable, salió con ese juguete. Pero ¿por qué tienen que matarlo, no le pudieron disparar a los pies? entonces al menos estaría vivo. ¿Y tres policías? Uno no puede ser baleado por un pedazo de plástico, dijo Katarina Söderberg a Aftonbladet.

 

Ella sostiene que su hijo era un amor, que siempre daba abrazos y besos a todos y que no le haría daño a una mosca.

- Yo siento que debemos hablar de lo ocurrido, puesto que lo único que se sabe, por el momento, es la versión de los policías. Un niño con síndrome de Down y autista. ¿De qué forma podría ser tan peligroso como dicen? No es así, dijo ella.

 

Sin embargo, ninguna de sus preguntas ha tenido respuesta, hasta el momento. Nadie de la policía se ha contactado con los padres de Eric y tampoco se ha llamado a declarar a los testigos.

 

El hecho está siendo investigado por un fiscal, y existen sospechas de error cometido por un funcionario en el ejercicio de su cargo. Los agentes arguyeron que se había producido una situación amenazante. Algo que los padres no logran entender.

- Yo mido 1,62 y él me alcanzaba a la nariz. Siento que esto no debe quedar sin respuesta. No puede quedar la imagen de Eric como grande y peligroso. Él no puede ser ni amenazador ni peligroso. Es bajito, tiene el síndrome de Down y un lenguaje corporal que grita a voces “soy minusválido”. Es increíble que ningún policía pudo comprender la situación, y lo balearon. Y nadie paró eso, dijo su madre al vespertino Expressen.

 

Agrega que su hijo fue “ejecutado” y quiere que todo el mundo lo sepa.

 

Y todo el mundo lo ha sabido. Este domingo, muchas personas se unieron al dolor de la familia, en un homenaje póstumo al joven, encabezado por motociclistas que partieron desde la casa de su madre a la de su padre, atravesando Estocolmo.

 

Un amigo de la familia hizo un llamado en Facebook a los motociclistas que quisieran participar de un último adiós a Eric. Pensó que vendrían algunos. Llegaron cientos.

 

Una de las pasiones del joven era, justamente, las motocicletas, y la de Christer Axenryd era su favorita.

- Él siempre tenía una sonrisa en los labios, y era increíblemente cálido y feliz. Por eso causa tanto dolor cuando ocurre algo así. No tuvimos nunca la oportunidad de decir adiós, así que esta es nuestra forma de hacerlo dijo, entre lágrimas, Christer Axenryd a Aftonbladet.

Las motocicletas finalizaron el cortejo en el lugar donde Eric perdiera la vida, donde depositaron flores y prendieron velas.

- Se siente como que alguien ha derramado miles de litros de amor sobre mí. Me cuesta creer que sea cierto, toda esta calidez y este amor – que tantos quieran honrar la memoria de mi hijo, dijo Katarina Söderberg, al recibir las muestras de solidaridad.

   

El cantante favorito de su hijo era Ted Gärdestad, y su canción predilecta “Sol, vind och vatten” (Sol, viento y agua). Eric no hablaba, solo podía decir “mamá”. Pero había aprendido el lenguaje de señas y esta canción se la sabía de memoria.

 

El guitarrista Janne Schaffer acompañó al cantante Stefan Jämtbäck, en la interpretación del tema, además de otras canciones de Gärdestad.

 

Y la lluvia se mezcló con las lágrimas de la madre de Eric, quien interpretó con señas la canción, como tantas veces lo había hecho junto a su hijo. 

 

 

 

 

 

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