Viernes, 23 Agosto 2019 | Login
El fiscal presentó pruebas contundentes contra Akilov La entrada al tribunal. Drottninggatan después del atentado. Rakhmat Akilov. Foto:Metro.se.

El fiscal presentó pruebas contundentes contra Akilov

El fiscal presentó pruebas contundentes contra Akilov

Durante el segundo día de audiencias en el proceso en contra de Rakhmat Akilov, el miércoles de la semana pasada, el fiscal, Hans Ihrman, concluyó la exposición del desarrollo de los hechos.

Y presentó pruebas contundentes. Fotos, videos y chats de Akilov demuestran que éste estuvo en contacto con otras personas antes, durante y después del atentado.

El día anterior al atentado, Akilov juró fidelidad al Califa Ibrahim. Y, antes de tomar el metro a Estocolmo, el 7 de abril, envió otro video donde decía: “Hermanos, es hora de matar infieles”.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Todo estaba minuciosamente planificado.

En el segundo día de audiencias del juicio en contra de Rakhmat Akilov, el fiscal, Hans Ihrman concluyó con la presentación de los hechos.  

Al fin de la jornada se decidió que las audiencias se reanudarán el próximo martes, entonces será el turno del imputado de responder a las preguntas de los fiscales y de los representantes legales de la parte querellante, que son 145. Los querellantes son en total 150. 155 si se cuentan las víctimas fatales.

Y se repitió la misma escena del día anterior. A las 09.45 horas, se abrieron las puertas de la sala del Juzgado de Primera Instancia de Estocolmo, e hicieron entrada los jueces, fiscales y abogados. Como el día anterior, Akilov entró por la puerta de la izquierda, vistiendo una chaqueta de fleece y pantalones verdes. Cabizbajo, a excepción de una mirada furtiva a la sala donde se encuentra la prensa, detrás de una ventana a prueba de balas. Antes de tomar asiento, un guardia lo liberó de las esposas.

La seguridad es rigurosa. Todos quienes asisten a las audiencias deben someterse al control de seguridad típico de los aeropuertos.

Akilov lucía aún más demacrado que el día anterior, pero siguió con atención todo lo que se decía en la corte, a excepción de cuando el fiscal mostró las imágenes captadas por cámaras de seguridad, donde se ve el devastador efecto del paso del camión.

Con ayuda de alta tecnología y apoyado en los historiales de las llamadas telefónicas hechas por Akilov desde el 16 de enero de 2017, el fiscal mostró que éste estuvo todo el momento en contacto con representantes del Estado Islámico, en distintos países. Gracias a las fotografías captadas por los peritos policiales, se hizo una reconstrucción en 3D, del lugar del crimen: más de 400 metros palmo a palmo.

El fiscal mostró además imágenes captadas por las cámaras de seguridad de distintos centros comerciales de la calle Drottninggatan, que, por la magnitud del espacio, se dividió en zonas.

Imágenes impactantes en las que se aprecia la velocidad del camión que, a más de 60 kilómetros por hora, arrasó con todo lo que pilló a su paso.

No todas fueron mostradas a la prensa, antes de la pausa del mediodía, los periodistas que estábamos cubriendo la audiencia, tuvimos que abandonar la sala.

- Este juicio es tremendamente difícil para los querellantes. Estas imágenes muestran los últimos instantes de vida de algunas de las víctimas. Por respeto a ellas, hemos decidido que se haga a puertas cerradas, dijo Jessica Sandberg, representante legal de 13 querellantes.

La abogada explicó además que lo ocurrido “es un atentado terrorista que ha estremecido no solamente a los querellantes, sino también a todo el país. No hemos tenido un atentado terrorista de esta magnitud anteriormente, por ende, es muy duro para ellos”.

La fiscalía presentó contundentes pruebas técnicas, con lujo de detalles.

Minuto a minuto del día 7 de abril de 2017, el fiscal fue explicando lo que el imputado había hecho. Cada llamada, cada chat, cada video que envió desde su celular (historial que debió ser traducido al sueco). Fuera de eso, gracias a las cámaras de seguridad de las líneas del metro, apostadas en las calles, en restaurantes y tiendas, se pudo seguir paso a paso a Rakhmat Akilov, desde que salió de su casa, en dirección al centro de la capital.

 


Akilov, captado por una cámara de seguridad en Vårby. Foto: Polisen.

 

Anteriormente éste había preparado todo lo que necesitaba. Gracias a instrucciones recibidas en su celular, había fabricado una bomba, consistente en cinco botellas de gas butano, a las cuales les había adherido, con cinta adhesiva, 5 hojas de cuchillo de alfombras, además de una gran cantidad de clavos y de tornillos.

Este aparato explosivo, más un cuchillo de cocina de color rojo lo había depositado en el bolso que portaba ese día, siguiendo las instrucciones al pie de la letra, e inspirado en los atentados en Francia, Alemania y Barcelona (como también lo mostró el fiscal).

 

El artefacto explosivo que Akilov portaba consigo el 7 de abril. Foto: Polisen. 

 

Temprano por la mañana del mismo día, había escuchado en su celular, un discurso de un representante del Estado Islámico, un homenaje al “Profeta” donde se decía que “El Estado Islámico es la única medicina contra la maldad”. Luego había chateado con dos personas y les había enviado una foto de la bomba que había fabricado.

  

A las 12:47 horas, y luego de comprar snus en el quiosco, toma el metro hacia T-Central. Antes de abordar el tren, se toma una foto apuntando con el dedo índice, y la envía a sus contactos.

A las 13:15, una cámara lo capta, cuando cambia de tren, en dirección a Odenplan. Cerca de esta estación, sale a la calle y graba un video, que también envía a sus contactos. Advierte que no hablará mucho: ”La paz sea con vosotros y bendiciones para todos ustedes, mis hermanos que están en Zello junto al maestro Shahomada y escuchan mi verso. Mis hermanos, ha llegado la hora de Levante. Pónganse de pie, ahora es tiempo de matar los infieles”, dice, en un trozo de su arenga.  

Acto seguido, deambula por las calles aledañas, en busca de un vehículo de carga. A las 14:24 horas, frente al restaurante Caliente, en la calle Adolf Fredrik kyrkogata, encuentra un camión con las llaves en el control de mando. El chofer se encontraba descargando la mercadería. Se sube al pesado vehículo, se saca otra foto que envía a sus contactos y pone en marcha el camión. Da unas vueltas por las calles aledañas, al principio en dirección contraria, y chocando con algunos coches aparcados.

 


Los leones ubicados en Drottninggatan. Foto: Polisen. 

 

Luego de una velocidad lenta, toma finalmente Drottninggatan en dirección a Sergelstorg. Y comienza a acelerar. Gracias a las cámaras de las calles, los expertos pudieron calcular la velocidad del camión: una media de más de 60 kilómetros por hora, en una calle colmada de transeúntes.

Pasa a llevar los leones de cemento que se suponen eran obstáculos para los vehículos pesados. “Los leones vuelan como guantes”, dice el fiscal. Uno de estos (pesan 900 kilos) se atasca en el parachoques y es arrastrado 250 metros, antes de aterrizar en una tienda. Algunas personas son alcanzadas por la mole de cemento.

Las víctimas que fueron alcanzadas por el camión son encontradas a varios metros del lugar del impacto. Un padre arranca a su hijo de su coche y lo tira por los aires. El niño salva la vida, su padre fallece en el acto.

 

Ebba Åkerlund, de 11 años, iba a encontrarse con su madre, como de costumbre, en Drottninggatan. Sus padres recibieron la mala noticia de que era una de las víctimas a las cinco de la mañana del día siguiente, luego de largas horas de incertidumbre y de escuchar en todos los hospitales que no habían niños, entre las víctimas.

 


Fotos de la calle Drottninggatan tomadas de Google maps para la investigación preliminar. 

 

Para ilustrar el escaso espacio entre el camión y la muralla, el fiscal hizo uso de una cuerda, mostrando un metro. Esa fue la distancia que hubo entre el camión y los escaparates de las tiendas. En ciertos tramos, Akilov tuvo que elegir - debido a los bancos ubicados al centro de la calle - tomar su derecha o su izquierda. Con las consecuencias para quienes se encontraban en uno u otro lado.  

Al final del recorrido de 40 segundos de horror, el camión choca con otro león de cemento, pierde el control y se estrella contra el escaparate de la tienda Åhléns. Akilov prende la bomba, que no explota, pero que comienza a incendiarse.

De haber estallado, habría alcanzado a las numerosas personas que en esos momentos no entendían que esto podía suceder, y se acercaban al camión.

Cuando su pantalón prende fuego, Akilov, herido, abandona el camión saltando a través del parabrisas. Al poco tiempo, la policía publica una foto del sospechoso y, gracias a la imagen y a los numerosos tips de la población, el hombre es atrapado faltando cinco minutos para las ocho de la noche, en las afueras de Märsta, al norte de Estocolmo.

 

Rakhmat Akilov, al momento de su detención. Foto: Polisen. 

 

Desde entonces ha estado recluido en una celda, vigilado las 24 horas del día y sin que se apague nunca la luz. ¿La razón? El inminente riesgo de suicidio.

El fiscal presentó también en la segunda jornada de audiencias una animación del recorrido del camión, desde que Akilov lo abordó, hasta que se estrelló con el escaparate, desde tres puntos de vista distintos: a dos metros de distancia antes del vehículo, a dos metros detrás y desde la perspectiva del chofer. Impactante recreación ante la cual el imputado reaccionó con desgano. Más bien agachó aún más la cabeza.  

Hans Ihrman explicó también que en el bolsillo de la chaqueta de Akilov se había encontrado fragmento del vidrio del parabrisas del camión, de acuerdo con los peritajes y el dictamen de laboratorio. También se realizaron pruebas de ADN.

Porque, como ya lo hemos dicho anteriormente, de poco vale que el imputado se haya declarado culpable. Es necesario que el fiscal presente las pruebas técnicas que atan a éste al  delito del cual se le acusa.

De este modo, la fiscalía presentó hechos que señalan que el atentado sembró el miedo y el caos en la población. Con fotos de la gente que, a pie, se dirigía a sus hogares, y la plaza de Sergelstorg, que acostumbra bullir de gente, completamente vacía, un viernes por la tarde.

La meta principal del fiscal es demostrar que este fue un acto terrorista que estuvo dirigido no solo hacia unas personas, sino hacia todo el país.

Los fiscales deben probar que “la acción provocó una crisis que significó una fuerte carga sobre la sociedad que se vio amenazada en sus valores y funciones fundamentales”.

Este martes, Rakhmat Akilov deberá explicar los motivos que tuvo para causar el pánico en Estocolmo, ese fatídico 7 de abril de 2017.

 

 

 
La entrada al tribunal. Drottninggatan después del atentado. Rakhmat Akilov. Foto:Metro.se. 

 


Vårby, la zona donde Akilov tomó el metro hacia el centro de Estocolmo. Foto: Polisen. 

 

 

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  • El autor del tiroteo en Noruega portaba una cámara – filmó el ataque

    Un juez noruego dictaminó este lunes prisión preventiva para Philip Manshaus, de 21 años. El hombre fue arrestado bajo sospecha de crimen terrorista, homicidio, e intento de homicidio, luego del tiroteo en una mezquita en Baerum, en Noruega.

    Permanecerá en arresto durante cuatro semanas, de las cuales dos en completo aislamiento.

    Manshaus portaba dos armas cuando irrumpió en la mezquita de Al Noor y abrió fuego. Fue reducido por un hombre mayor, lo que impidió que siguiera disparando. Hoy negó todos los cargos, entre estos, el haber asesinado a su hermana de 17 años.

     

     Por: Magazín Latino

     

    La audiencia en el Tribunal de Oslo comenzó a las 13.15 del lunes.

     

    Tres horas más tarde, el juez dictaminó que Philip Manshaus sería arrestado por cuatro semanas, las primeras dos en aislamiento total.

     

    El joven hombre entró a la sala del tribunal vistiendo una sudadera oscura y, aparentemente, sin rasgos de nerviosismo. Al contrario, sonrió a las cámaras de los numerosos medios que cubrían la noticia. La sala en la que se llevó a la sala la comparecencia se construyó especialmente para el proceso en contra de Anders Behring Breivik. Quien también acostumbraba a sonreír.

     

    Presentaba moretones en la cara y en el cuello. En el ataque a la mezquita fue tumbado al suelo por dos hombres que asistían al servicio religioso. El primero de éstos, Muhamed Rafiq, de 65 años, lo redujo tirándolo al suelo. Y, junto a otras personas, lo retuvieron hasta que llegaron los agentes.

     

    La policía noruega había recibido tips acerca de Manshaus hace un año atrás, pero había descartado cualquier tipo de operativo para prever un ataque.

    - La policía dijo que lo había tenido en sus radares desde hace un año, en ese sentido, esto es un fracaso. Al mismo tiempo, es sumamente difícil saber cuando alguien se dispone a cometer este tipo de delitos. Es difícil determinar si tienen la capacidad de hacerlo, las armas necesarias y todo eso. Se necesita otra clase de recursos para determinar algo así, dijo al canal TV4 Daniel Poohl, director de Expo, medio especializado en la extrema derecha.

     

    - Pero, sabemos que esto se ha venido desarrollando durante bastante tiempo. Con el atentado al World Trade Center, las miradas se dirigieron al extremismo islámico, y olvidó a la extrema derecha. Vivimos bajos las consecuencias de esta deficiencia. Tenemos que salir de allí de a poco, en forma lenta pero segura.

     

    ¿Podría ocurrir algo así en Suecia?

    - Hechos similares han ocurrido constantemente en Suecia, en Alemania y en el Reino Unido, durante los ultimas décadas. Existe una comunidad internacional y se comunican entre sí en foros y en inglés. Aquí encuentran amigos, obtienen inspiración y además estímulo.

     

    Manshaus se ha negado a responder las preguntas de la policía, pero aceptó ser fotografiado al momento de entrar a la sala del tribunal, pero la comparecencia se hizo a puertas cerradas.

     

    Al término de esta, su abogada, Unni Fries, dijo que su cliente exigía ser dejado en libertad.

     

    - Él no admitido ningún delito, y por lo demás ha hecho uso del derecho de no tener que dar explicaciones, dijo la licenciada a los medios, según el diario noruego NTB.  

     

    A pesar de que todo apunta a que es él el perpetrador del ataque, Manshaus no lo ve como tal. Al igual que Anders Behring Breivik parece verlo como una lucha de liberación. Esa es su realidad.

     

    En un foro en Internet, ha elogiado los atentados en Christchurch, en Nueva Zelanda, y en El Paso, en Estados Unidos. Desde hacía un año, se había radicalizado y posteaba comentarios racistas y misóginos. Por lo cual sus conocidos ya habían advertido a la policía.

     

    En un posteo que publicó en las redes sociales poco antes del ataque, concluyó con las palabras “El Valhalla está esperando”.

      

    También es sospechoso del homicidio de su hermana de 17 años. El cuerpo de la joven fue encontrado en su departamento poco después del ataque a la mezquita.

     

    Al irrumpir a la mezquita, Manshaus portaba un casco con una cámara de tipo Go-pro, con la cual pensaba transmitir en vivo. En cambió, grabó gran parte del desarrollo de los hechos.

     

    - Tenemos ese video en nuestro poder. Es una prueba importante, dijo el fiscal Pål-Freddrik Hjort Kraby.

     

    Pero la policía, durante la conferencia de prensa del lunes no quiso dar más detalles respecto a la filmación.


    Este lunes fue puesto en prisión preventiva Philips Manshaus, por sospecha de delito de terrorismo, homicidio e intento de homicidio. Sonrió, en el tribunal. Foto: Captura de pantalla de TV4.

     

     

  • Iryna perdió una pierna en el atentado terrorista – Ahora será expulsada de Suecia

    La corte de apelaciones de migraciones rechazó el permiso de residencia a Iryna, de nacionalidad ucraniana, y le da cuatro semanas de plazo para abandonar el país.

    Esto, a pesar de que las autoridades suecas habían prometido ayudarla en todo sentido, luego de que perdiera una pierna en el atentado terrorista de abril del 2017.

    - Estoy choqueada. Desde que recibí la resolución, no he podido levantarme, dice Iryna, en entrevista con Dagens Nyheter.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La decisión de la corte de apelaciones de migraciones, de rechazar la apelación de Iryna y no concederle el permiso de residencia en Suecia causó rechazo en la opinión pública.

     

    Pero Iryna ha apelado a todas las instancias posibles, y deberá abandonar el país dentro de cuatro semanas, de lo contrario, será expulsada por la policía sueca.

     

    Ella tuvo la mala suerte de encontrarse en el recorrido del camión del terrorista que el 7 de abril de 2017 perpetró un ataque en pleno centro de Estocolmo. Fue arrollada por el pesado vehículo, y de milagro salió con vida.  

     

    Después del atentado, la oficina de inmigraciones le concedió un permiso de residencia temporal, para que pudiera dar su testimonio en la corte, en el juicio en contra de Rakhmat Akilov.

     

    Así lo hizo, con valentía y a pesar del trauma de lo que esto significaba para ella. Las autoridades le prometieron que “todo saldría bien”.

     

    Pero este lunes las esperanzas de que así sería, se desplomaron por completo.

     

    - Estoy aquí y no puedo ni siquiera levantarme, después de conocer la decisión. Ni siquiera puedo hablar sobre eso. Mi hija también está devastada, y yo apenas me atrevo a mirarla. Ella me dijo: mamá, mis amigos se han ido de vacaciones y vuelven en agosto, no alcanzaré a encontrarme con ellos”, dijo Iryna, en una entrevista con Dagens Nyheter.

     

    Iryna viene de Kiev, la capital de Ucrania. Había viajado a Suecia en busca de trabajo, y el 7 de abril, faltando pocos minutos para las tres de la tarde, se encontraba frente a la gran tienda de Åhléns, en Drottninggatan. Iba a comprar un regalo para su hija, un llavero para su colección.  

     

    Al dar la vuelta a la esquina, apenas divisa, durante la fracción de un segundo, que una mole negra se le viene encima. Era el camión que conducía el terrorista que apagó la vida de cinco personas.

     

    Muchas más resultaron heridas, entre éstas, Irina, de gravedad.  

     

    Cayó a la vereda y allí quedó, tendida de boca al suelo hasta que una joven mujer vino en su ayuda. Aunque era bajita y de contextura delgada, la levantó en brazos unos dos metros. Y cuando el vehículo comenzó a incendiarse, al chocar con los escaparates de la tienda de Åhléns, la sacó de allí. En brazos la llevó hasta la calle Olof Palme, donde había una ambulancia.

     

    - Primero, estaba callada. No entendía nada. Después vi como estaba mi pierna, toda dañada. Entonces grité todo el tiempo. Me callaba, y después gritaba nuevamente. Después vino una dulce chica sueca y me salvó, dijo Iryna al diario Dagens Nyheter.

     

    La joven que la ayudó se llama Kristina, es azafata y vive en Malmö (al sur de Suecia). Se encontraba en Estocolmo visitando unos amigos, según consigna un artículo en Dagens Nyheter del 20 de enero de 2018. Texto y fotos de Alexander Mahmoud.

     

    - Yo me concentré en una sola cosa. Mantenerla con vida. Dice Kristina, en la entrevista.

    Agrega:

     

    - Traté de darle sensación de seguridad, cuando la llevaba en brazos. Cuando tenía frío, trataba de darle calor. Cuando gritaba y lloraba, la arrullaba cantándole una canción.

     

    En el hospital, le pusieron una cinta a la muñeca no con su nombre, sino con el texto: “Mujer desconocida”. Como estaba en espera de recibir la residencia, le fue asignado un número de reserva, en lugar de número personal.   

     

    Más tarde, los facultativos le dijeron que todo estaba bien con ella, que todo iba a salir bien.

     

    - Yo oscilaba entre tener miedo – y tener miedo y estar sola. Los médicos hicieron todos los exámenes en el Karolinska [hospital universitario]. Dijeron que todo está bien. Te encuentras bien. Solo que tenemos que amputar tu pierna, cuenta Iryna en la entrevista en DN, explicando lo difícil que era no tener un número personal, algo que dificultaba los numerosos trámites que luego debía hacer.

     

    Durante su estadía en el hospital, recibió la visita de nada menos que el primer ministro, Stefan Löfven. Éste le preguntó que era lo que ella más deseaba. Iryna le respondió: “mi pierna. Andar. Correr”.

     

    - Vas a caminar. ¡Vas a correr!, le respondió Löfven.

     

    En la entrevista cuenta que después le hubiese querido preguntar al primer ministro por qué todos se habían olvidado del ataque.

     

    - Es mi sensación. Al mismo tiempo que retiraron las flores [que la gente fue a depositar a Drottninggatan], yo fui olvidada. Después de una semana se sentía como que todos se desligaron del ataque. Pero yo seguía en el Karolinska, dopada con morfina.

     


    Iryna perdió una pierna en el ataque a Drottninggatan. Foto: captura de pantalla/Dagens Nyheter.

     

    Este lunes, Stefan Löfven expresó que no le era posible comentar el caso de Iryna, puesto que el gobierno no puede comentar casos en particular.

     

    A diferencia de otros países europeos, Suecia carece de medidas en relación con los afectados por el terrorismo. Las víctimas del atentado de Drottninggatan recibieron indemnizaciones muy bajas, en relación con otros países europeos. Francia, por ejemplo, cuenta de un fondo especial para estos casos. No así Suecia.

     

    Y ahora, una corte ha decidido que una de las personas que resultó más afectada en el atentado, debe ser expulsada de Suecia. A pesar de que su tratamiento está a medio camino, la prótesis debe ser cambiada cada tres meses. Y la recuperación va a tomar aún más tiempo.

     

    El abogado de Iryna, Henrik Hoffman, dijo a Dagens Nyheter que ahora su clienta – y su hija, que vino desde Ucrania para acompañar a su madre - deberán abandonar el país dentro de cuatro semanas. De lo contrario, la orden de expulsión la ejecutará la policía, y en ese caso no podrán volver a Suecia.

     

    - Las autoridades no han considerado que su situación es lo suficientemente delicada. Son muy pocos a quienes se les ha otorgado permiso de residencia por casos “particularmente compasivos”. Se hicieron cambios en las normas hace unos años atrás, declaró el licenciado a Dagens Nyheter, agregando que la decisión de la corte era “muy lamentable”.

     

    Según el investigador experto en terrorismo, Magnus Ranstorp, quien ha criticado la decisión de expulsar a Iryna, la ley sí da espacio para otorgarle la residencia, por “motivos compasivos”.

     

     
    Iryna recibió este lunes el fallo de la corte de apelaciones. Foto: captura de pantalla del sitio web de Dagens Nyheter. 

     

    ACTUALIZACIÓN: 

    El jueves, el canal de televisión TV4 informó, en el noticiario de las 22:00 horas que Iryna elevará una petición de "indulto" al gobierno sueco. En teoría, el gobierno podría revocar el fallo de la corte.  El Ministro del Interior, Mikael Damberg declaró, no obstante, que examinarán la petición en cuanto la reciban, pero no prometió nada. "El gobierno no puede pasar a llevar la Ley", aclaró.

    Por su parte el abogado de Iryna, Henrik Hoffman, sostuvo que las autoridades habían fracasado en su labor de proteger a la población. "Rakhmat Akilov se encontraba en el país en forma ilegal y debería haber sido expulsado del país. De haber sido así, el atentado nunca habría ocurrido", dijo. 

     

  • Misión cumplida - Patricio Gálvez y sus nietos ya se encuentran en Suecia

    A las 10.00 de la mañana aterrizó en el aeropuerto de Landvetter el avión en el que viajaban  Patricio Gálvez y sus siete nietos.

    El vuelo provenía de Irak, donde la familia se encontraba a la espera de los documentos necesarios para el viaje de regreso a Suecia.

    - Cuando aterrizamos los niños gritaron “jippie!”, contó Galvez a la televisión sueca.

    Una misión prácticamente imposible llegaba a buen puerto: evacuar los niños del campo de al-Hol, al norte de Siria, donde se encontraban en condiciones paupérrimas y convivían con terroristas del EI.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La larga odisea de Patricio Gálvez llegó a su fin este miércoles, cuando, junto junto a sus siete nietos y a pesar de todas las dificultades que enfrentaron en el camino, arribaron al aeropuerto de Landvetter, en las afueras de Gotemburgo.

     

    A su llegada, la cansada pero aliviada familia fue recibida y sacada del área por policías, con el fin  protegerlos de la presión mediática y de la miradas de los curiosos.

     

    - Cuando el avión aterrizó, los niños gritaron “Jippie!”, dijo Gálvez a la televisión sueca.

     

    Agregó que el viaje había salido bien y que los niños habían estado tranquilos.

     

    - Ahora nos van a a llevar a la oficina del servicio social y a un lugar donde podamos estar en paz y tranquilidad.

     

    Las autoridades sociales de la ciudad de Gotemburgo decidirán dónde serán ubicados los niños, en un primer momento.

     

    Más tarde, un juzgado determinará quién tendrá la tuición de los niños y quien será su responsable jurídico.

     

    Sin embargo, las autoridades son cautas al respecto, y no desean hacer declaraciones.

     

    - No nos pronunciamos sobre el tema por razones confidenciales. Pero puedo decir lo que puede pasar en términos generales, dijo Ing-Marie Larsson, jefa de sección de los servicios sociales de Östra Göteborg (Gotemburgo), a la agencia TT.

     

    - Cuando se llega [a Suecia] sin padres ni tutores - y es muy trágico ser huérfano – los servicios sociales son quienes se hacen cargo de investigar qué necesidades tienen los menores.

     

    Esto comprende la atención médica y psicológica que requerirán los niños. Tomando en cuenta las experiencias a las que han sido expuestos,  se cree que necesitarán de un amplio apoyo profesional, con el fin de curar sus heridas tanto físicas como psicológicas.

     

    - Nosotros actuamos pensando siempre en lo mejor para los niños, en su seguridad, dijo Larsson.

     

    Los siete nietos de Patricio Gálvez son los primeros niños suecos que han sido evacuados. Esto se logró gracias a negociaciones entre las autoridades kurdas y la cancillería sueca. Las conversaciones se mantuvieron en reserva absoluta, hasta el punto de que Gálvez fue informado de la evacuación de sus nietos solo y cuando éstos estaban en camino entre el campamento de al-Hol (en Siria) y Arbil ciudad al norte de Irak).

     

    Se calcula que entre 60 y 80 niños se encuentran aún en el campo de al-Hol.

     

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