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Comienza juicio histórico en Suecia -Akilov enfrenta cargos de terrorismo El abogado defensor, este martes en la corte de Estocolmo. Johan Eriksson. Rakhmat Akilov antes de perpetrar el atentado del 7 de abril de 2017.

Comienza juicio histórico en Suecia -Akilov enfrenta cargos de terrorismo

Este martes 13 de febrero a las 09.15 de la mañana comenzó el juicio más extenso de la historia reciente de Suecia. Rakhmat Akilov está acusado de haber cometido un atentado terrorista en pleno centro de la capital sueca.

El fiscal, Hans Ihrman, comenzó la presentación del proceso con un doloroso resumen:

- 500 metros, 40 segundos, 12,5 toneladas de metal a una velocidad media de 60 kilómetros por hora en una calle peatonal llena de gente indefensa. El proceso trata, sustancialmente, de 40 segundos que por siempre cambiaron la vida de muchos más que quienes se encontraban en Drottninggatan.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Este martes por la mañana comenzó el juicio más grande que se ha tenido lugar en el Tribunal de Primera Instancia de Estocolmo.

A pesar de la gran cantidad de querellantes: 150, las audiencias no parecieron despertar el interés que se había esperado. La vida continúa, aunque para el millar de personas que se encontraban en la calle Drottninggatan el viernes 7 de abril de 2017, será algo imposible de olvidar.

No solo fallecieron cinco personas, otras 10 resultaron con lesiones de por vida.

Otros, luchan pos complejos de culpa. ¿El no haber actuado diferente, el haber hecho algo más?

Y, a pesar de que este primer día de audiencias fue intensivo, se avecinan momentos fuertes, cuando los testigos cuenten con sus propias palabras sus experiencias. 

Por primera se vio en persona a Rakhmat Akilov. Ingresó a la sala, esposado y flanqueado por guardias de seguridad. Vestía un buzo de color verde, propio del establecimiento penal. Apenas miró a su alrededor, antes de tomar asiento, cabizbajo, de frente a los jueces, de espalda a los asistentes en la sala de audiencias y a nosotros, los periodistas en la sala de prensa. A su derecha su abogado, Johan Eriksson, a su izquierda uno de los tres intérpretes que de cuando en cuando se iban turnando para traducir, del sueco al ruso.  

El uzbeco de 39 años (cumple 40 hoy, 14 de febrero), ha adelgazado bastante. Se dejó crecer la barba, sin bigotes, y es de tez más clara que lo que se aprecia en las fotos que se han publicado anteriormente de él. Se mostró tranquilo y estuvo atento a todo lo que se decía en la corte.

El fiscal Hans Ihrman comenzó la presentación del juicio haciendo un resumen de lo ocurrido el 7 de abril del año pasado:

- 500 metros, 40 segundos, 12,5 toneladas de metal a una velocidad media de 60 kilómetros por hora en una calle peatonal llena de gente indefensa. El proceso trata, sustancialmente, de 40 segundos que por siempre cambiaron la vida de muchas más personas que las que se encontraban en Drottninggatan.

 

Y explicó los motivos que – según la fiscalía – tuvo Akilov:

- La acusación es delito de terrorismo e intento de delito de terrorismo o, en su defecto, poner en peligro la vida de terceras personas. Este crimen habría podido dañar seriamente a Suecia, y Rakhmat Akilov lo perpetró con la intención de intimidar gravemente a la población sueca. Además, e, indebidamente, obligar al gobierno y al parlamento de Suecia a cesar su participación en la misión educativa de la coalición global contra el Estado Islámico en Irak.

 

Seguidamente, la fiscalía presentó testimonios y resultados del peritaje técnico. Detalladamente se mostró una serie de evidencias consistentes en conversaciones en distintas aplicaciones para celular, imágenes de Akilov en la ciudad de Estocolmo, las búsquedas que había realizado en Internet, etc. Un completo monitoreo desde el 16 de enero del 2017, hasta el día antes del 7 de abril.

El material muestra que Akilov planeó concienzudamente su ataque. Primero había tenido la idea de atacar la parada gay. Más tarde buscó distintos lugares donde llevar a cabo su plan y eligió, al fin, el lugar apropiado para hacer más daño y causar más pánico en la población.

Utilizó Google Translate para traducir frases como: “¡Bájate del camión o te mato!” o “Boletos para un crucero”, o “Gay club”. Y también para como adquirir material para fabricar una bomba.

 

La tensión subió en la sala, cuando se reprodujo el audio de la llamada a SOS (urgencia), de una mujer que clamaba pidiendo ayuda, al ver como las personas caían a su alrededor. Era el día del atentado.

- Hay un loco que ha arrollado a un montón de personas en Drottninggatan. Manden todo lo que puedan!, decía, tratando al mismo tiempo de mantener la calma, sin lograrlo.

Seguidamente, el fiscal explicó detalladamente el recorrido de Rakhmat Akilov, desde Adolf Fredriks Kyrkogata, hasta que el camión se estrella en los escaparates de la multitienda Åhlens. De cómo, al no detonar la bomba que llevaba consigo, abandona el camión, baja al metro, sale, más allá por la calle Vasagatan y luego toma el tren a Arlanda. Se baja en la estación de Märsta, toma un bus local. Poco después se baja y comienza a deambular sin rumbo fijo hasta que, a las 19.55 es aprehendido por una patrulla de policía. Lo primero que hace es confesarse culpable de haber conducido el camión que arrolló a transeúntes en Drottninggatan.

Su plan era morir en el intento. Carecía de plan B.

La similitud con los atentados en otras ciudades europeas, como lo muestra la fiscalía, es evidente. Akilov mira con atención cuando el fiscal presenta videos de estos atentados.

Luego se suceden algunas de las conversaciones (chats) mantenidas por Akilov en diferentes aplicaciones (Zello, Whatsapp, Telegram, Facebook) en su celular incautado. También fueron incautadas USB memorias conteniendo fotos y videos. La gran mayoría de este material audiovisual había sido borrado por Akilov, pero los expertos lograron recuperarlos.

Ocho archivadores con conversaciones en chats. Más de 9000 mensajes.

- Comenzando el 16 de febrero y hasta perpetrar el atentado terrorista, en una serie de conversaciones de chat, Rakhmat Akilov se ha ofrecido a perpetrar el atentado terrorista a nombre del Estado Islámico. Él ha recopilado información y ha adquirido el material necesario para fabricar una bomba, dijo Ihrman.

El fiscal leyó algunos de los mensajes de los chats.

“Hermano mío, quiero perpetrar una operación mártir aquí en Suecia en los próximos días. Pueden darme un poco de guía espiritual. Necesito de vuestro apoyo, hermano mío”.

“Si Dios quiere, llevo a cabo la operación mártir en contra de los infieles”.

“Cómo se hace el juramento de fidelidad, hermano mío. Después de jurar, planeo hacer una operación mártir en nombre del Estado Islámico”.

“Esa calle está llena de infieles. De maricones y de lesbianas, hermano mío”.

“Yo quiero aterrorizar a los infieles e inmolarme”.

“Quiero arrollar a gente en Centralen y asegurarme un lugar en el Paraíso. Tengo todo. Ahora entiendo mejor el Corán. Ahora quiero encontrarme con Dios”.

“Suecia da billones a la OTAN, para que nos ataquen”.

 

Estos son algunos de los mensajes rescatados en distintas conversaciones en ruso, árabe y otros idiomas con usuarios que, según explicó el fiscal, no se encuentran en Suecia.

De las conversaciones se desprende, además, que cuando Akilov comenzaba a dudar de cometer la acción, estos usuarios lo instaban a seguir. Como cuando, por ejemplo, aduce a que sus hijos serán atacados, o cuando recuerda que Suecia no es miembro de la OTAN y además ha acogido a muchos refugiados, entre estos, gente de su misma religión.

“Mi querido hermano, yo sé que puede escocer y causar dolor, pero lo hacemos de todas maneras, por el Islam”, le responden.

También lo instan a enviar un video donde jura fidelidad al Estado Islámico (Daesh) cosa que Akilov al final hace y envía el día anterior al atentado. Y que por primera vez se hizo público.

“La paz sea contigo, hermano mío. Recibe el video con el juramento”, escribe Akilov, y envía un vídeo a dos de sus contactos, donde jura fidelidad a los príncipes del EI.

Su abogado defensor, Johan Eriksson, explicó que su cliente se declara culpable de los cargos que se le imputan, acepta la sentencia que pide el fiscal y también el ser deportado a su país.

Al final del día, pareciera como que todo está claro y no hay nada más que alegar. No obstante, el hecho de que Rakhmat Akilov se haya declarado culpable – según la jurisprudencia sueca – no basta. Todo lo que haya dicho hasta la fecha no tiene, en realidad, mucha importancia. El fiscal deberá demostrar – más allá de toda duda – que se trata de un delito de terrorismo.

También se debe demostrar de si Akilov actuó por iniciativa propia, o si recibió órdenes del Estado Islámico que, cabe recordar, no reivindicó el acto, ya sea por las “escasas” víctimas, porque Akilov no logró morir en el acto, o por otras razones.

 

Este caso muestra, sea como sea, la espantosa realidad de que una persona, gracias a un celular, sus aplicaciones y las instrucciones que recibe a través de este, logre cometer un ataque de esta magnitud “a distancia”.

Se sabe que Akilov nunca logró su meta inicial: la de viajar a Irak a combatir por el Estado Islámico.

Pero, ¿es un terrorista? Esa es la pregunta que la corte tiene tres meses para dilucidar.

 

El abogado defensor, este martes en la corte de Estocolmo. Johan Eriksson. Rakhmat Akilov antes de perpetrar el atentado del 7 de abril de 2017. 

 

 

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  • El autor del tiroteo en Noruega portaba una cámara – filmó el ataque

    Un juez noruego dictaminó este lunes prisión preventiva para Philip Manshaus, de 21 años. El hombre fue arrestado bajo sospecha de crimen terrorista, homicidio, e intento de homicidio, luego del tiroteo en una mezquita en Baerum, en Noruega.

    Permanecerá en arresto durante cuatro semanas, de las cuales dos en completo aislamiento.

    Manshaus portaba dos armas cuando irrumpió en la mezquita de Al Noor y abrió fuego. Fue reducido por un hombre mayor, lo que impidió que siguiera disparando. Hoy negó todos los cargos, entre estos, el haber asesinado a su hermana de 17 años.

     

     Por: Magazín Latino

     

    La audiencia en el Tribunal de Oslo comenzó a las 13.15 del lunes.

     

    Tres horas más tarde, el juez dictaminó que Philip Manshaus sería arrestado por cuatro semanas, las primeras dos en aislamiento total.

     

    El joven hombre entró a la sala del tribunal vistiendo una sudadera oscura y, aparentemente, sin rasgos de nerviosismo. Al contrario, sonrió a las cámaras de los numerosos medios que cubrían la noticia. La sala en la que se llevó a la sala la comparecencia se construyó especialmente para el proceso en contra de Anders Behring Breivik. Quien también acostumbraba a sonreír.

     

    Presentaba moretones en la cara y en el cuello. En el ataque a la mezquita fue tumbado al suelo por dos hombres que asistían al servicio religioso. El primero de éstos, Muhamed Rafiq, de 65 años, lo redujo tirándolo al suelo. Y, junto a otras personas, lo retuvieron hasta que llegaron los agentes.

     

    La policía noruega había recibido tips acerca de Manshaus hace un año atrás, pero había descartado cualquier tipo de operativo para prever un ataque.

    - La policía dijo que lo había tenido en sus radares desde hace un año, en ese sentido, esto es un fracaso. Al mismo tiempo, es sumamente difícil saber cuando alguien se dispone a cometer este tipo de delitos. Es difícil determinar si tienen la capacidad de hacerlo, las armas necesarias y todo eso. Se necesita otra clase de recursos para determinar algo así, dijo al canal TV4 Daniel Poohl, director de Expo, medio especializado en la extrema derecha.

     

    - Pero, sabemos que esto se ha venido desarrollando durante bastante tiempo. Con el atentado al World Trade Center, las miradas se dirigieron al extremismo islámico, y olvidó a la extrema derecha. Vivimos bajos las consecuencias de esta deficiencia. Tenemos que salir de allí de a poco, en forma lenta pero segura.

     

    ¿Podría ocurrir algo así en Suecia?

    - Hechos similares han ocurrido constantemente en Suecia, en Alemania y en el Reino Unido, durante los ultimas décadas. Existe una comunidad internacional y se comunican entre sí en foros y en inglés. Aquí encuentran amigos, obtienen inspiración y además estímulo.

     

    Manshaus se ha negado a responder las preguntas de la policía, pero aceptó ser fotografiado al momento de entrar a la sala del tribunal, pero la comparecencia se hizo a puertas cerradas.

     

    Al término de esta, su abogada, Unni Fries, dijo que su cliente exigía ser dejado en libertad.

     

    - Él no admitido ningún delito, y por lo demás ha hecho uso del derecho de no tener que dar explicaciones, dijo la licenciada a los medios, según el diario noruego NTB.  

     

    A pesar de que todo apunta a que es él el perpetrador del ataque, Manshaus no lo ve como tal. Al igual que Anders Behring Breivik parece verlo como una lucha de liberación. Esa es su realidad.

     

    En un foro en Internet, ha elogiado los atentados en Christchurch, en Nueva Zelanda, y en El Paso, en Estados Unidos. Desde hacía un año, se había radicalizado y posteaba comentarios racistas y misóginos. Por lo cual sus conocidos ya habían advertido a la policía.

     

    En un posteo que publicó en las redes sociales poco antes del ataque, concluyó con las palabras “El Valhalla está esperando”.

      

    También es sospechoso del homicidio de su hermana de 17 años. El cuerpo de la joven fue encontrado en su departamento poco después del ataque a la mezquita.

     

    Al irrumpir a la mezquita, Manshaus portaba un casco con una cámara de tipo Go-pro, con la cual pensaba transmitir en vivo. En cambió, grabó gran parte del desarrollo de los hechos.

     

    - Tenemos ese video en nuestro poder. Es una prueba importante, dijo el fiscal Pål-Freddrik Hjort Kraby.

     

    Pero la policía, durante la conferencia de prensa del lunes no quiso dar más detalles respecto a la filmación.


    Este lunes fue puesto en prisión preventiva Philips Manshaus, por sospecha de delito de terrorismo, homicidio e intento de homicidio. Sonrió, en el tribunal. Foto: Captura de pantalla de TV4.

     

     

  • Iryna perdió una pierna en el atentado terrorista – Ahora será expulsada de Suecia

    La corte de apelaciones de migraciones rechazó el permiso de residencia a Iryna, de nacionalidad ucraniana, y le da cuatro semanas de plazo para abandonar el país.

    Esto, a pesar de que las autoridades suecas habían prometido ayudarla en todo sentido, luego de que perdiera una pierna en el atentado terrorista de abril del 2017.

    - Estoy choqueada. Desde que recibí la resolución, no he podido levantarme, dice Iryna, en entrevista con Dagens Nyheter.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La decisión de la corte de apelaciones de migraciones, de rechazar la apelación de Iryna y no concederle el permiso de residencia en Suecia causó rechazo en la opinión pública.

     

    Pero Iryna ha apelado a todas las instancias posibles, y deberá abandonar el país dentro de cuatro semanas, de lo contrario, será expulsada por la policía sueca.

     

    Ella tuvo la mala suerte de encontrarse en el recorrido del camión del terrorista que el 7 de abril de 2017 perpetró un ataque en pleno centro de Estocolmo. Fue arrollada por el pesado vehículo, y de milagro salió con vida.  

     

    Después del atentado, la oficina de inmigraciones le concedió un permiso de residencia temporal, para que pudiera dar su testimonio en la corte, en el juicio en contra de Rakhmat Akilov.

     

    Así lo hizo, con valentía y a pesar del trauma de lo que esto significaba para ella. Las autoridades le prometieron que “todo saldría bien”.

     

    Pero este lunes las esperanzas de que así sería, se desplomaron por completo.

     

    - Estoy aquí y no puedo ni siquiera levantarme, después de conocer la decisión. Ni siquiera puedo hablar sobre eso. Mi hija también está devastada, y yo apenas me atrevo a mirarla. Ella me dijo: mamá, mis amigos se han ido de vacaciones y vuelven en agosto, no alcanzaré a encontrarme con ellos”, dijo Iryna, en una entrevista con Dagens Nyheter.

     

    Iryna viene de Kiev, la capital de Ucrania. Había viajado a Suecia en busca de trabajo, y el 7 de abril, faltando pocos minutos para las tres de la tarde, se encontraba frente a la gran tienda de Åhléns, en Drottninggatan. Iba a comprar un regalo para su hija, un llavero para su colección.  

     

    Al dar la vuelta a la esquina, apenas divisa, durante la fracción de un segundo, que una mole negra se le viene encima. Era el camión que conducía el terrorista que apagó la vida de cinco personas.

     

    Muchas más resultaron heridas, entre éstas, Irina, de gravedad.  

     

    Cayó a la vereda y allí quedó, tendida de boca al suelo hasta que una joven mujer vino en su ayuda. Aunque era bajita y de contextura delgada, la levantó en brazos unos dos metros. Y cuando el vehículo comenzó a incendiarse, al chocar con los escaparates de la tienda de Åhléns, la sacó de allí. En brazos la llevó hasta la calle Olof Palme, donde había una ambulancia.

     

    - Primero, estaba callada. No entendía nada. Después vi como estaba mi pierna, toda dañada. Entonces grité todo el tiempo. Me callaba, y después gritaba nuevamente. Después vino una dulce chica sueca y me salvó, dijo Iryna al diario Dagens Nyheter.

     

    La joven que la ayudó se llama Kristina, es azafata y vive en Malmö (al sur de Suecia). Se encontraba en Estocolmo visitando unos amigos, según consigna un artículo en Dagens Nyheter del 20 de enero de 2018. Texto y fotos de Alexander Mahmoud.

     

    - Yo me concentré en una sola cosa. Mantenerla con vida. Dice Kristina, en la entrevista.

    Agrega:

     

    - Traté de darle sensación de seguridad, cuando la llevaba en brazos. Cuando tenía frío, trataba de darle calor. Cuando gritaba y lloraba, la arrullaba cantándole una canción.

     

    En el hospital, le pusieron una cinta a la muñeca no con su nombre, sino con el texto: “Mujer desconocida”. Como estaba en espera de recibir la residencia, le fue asignado un número de reserva, en lugar de número personal.   

     

    Más tarde, los facultativos le dijeron que todo estaba bien con ella, que todo iba a salir bien.

     

    - Yo oscilaba entre tener miedo – y tener miedo y estar sola. Los médicos hicieron todos los exámenes en el Karolinska [hospital universitario]. Dijeron que todo está bien. Te encuentras bien. Solo que tenemos que amputar tu pierna, cuenta Iryna en la entrevista en DN, explicando lo difícil que era no tener un número personal, algo que dificultaba los numerosos trámites que luego debía hacer.

     

    Durante su estadía en el hospital, recibió la visita de nada menos que el primer ministro, Stefan Löfven. Éste le preguntó que era lo que ella más deseaba. Iryna le respondió: “mi pierna. Andar. Correr”.

     

    - Vas a caminar. ¡Vas a correr!, le respondió Löfven.

     

    En la entrevista cuenta que después le hubiese querido preguntar al primer ministro por qué todos se habían olvidado del ataque.

     

    - Es mi sensación. Al mismo tiempo que retiraron las flores [que la gente fue a depositar a Drottninggatan], yo fui olvidada. Después de una semana se sentía como que todos se desligaron del ataque. Pero yo seguía en el Karolinska, dopada con morfina.

     


    Iryna perdió una pierna en el ataque a Drottninggatan. Foto: captura de pantalla/Dagens Nyheter.

     

    Este lunes, Stefan Löfven expresó que no le era posible comentar el caso de Iryna, puesto que el gobierno no puede comentar casos en particular.

     

    A diferencia de otros países europeos, Suecia carece de medidas en relación con los afectados por el terrorismo. Las víctimas del atentado de Drottninggatan recibieron indemnizaciones muy bajas, en relación con otros países europeos. Francia, por ejemplo, cuenta de un fondo especial para estos casos. No así Suecia.

     

    Y ahora, una corte ha decidido que una de las personas que resultó más afectada en el atentado, debe ser expulsada de Suecia. A pesar de que su tratamiento está a medio camino, la prótesis debe ser cambiada cada tres meses. Y la recuperación va a tomar aún más tiempo.

     

    El abogado de Iryna, Henrik Hoffman, dijo a Dagens Nyheter que ahora su clienta – y su hija, que vino desde Ucrania para acompañar a su madre - deberán abandonar el país dentro de cuatro semanas. De lo contrario, la orden de expulsión la ejecutará la policía, y en ese caso no podrán volver a Suecia.

     

    - Las autoridades no han considerado que su situación es lo suficientemente delicada. Son muy pocos a quienes se les ha otorgado permiso de residencia por casos “particularmente compasivos”. Se hicieron cambios en las normas hace unos años atrás, declaró el licenciado a Dagens Nyheter, agregando que la decisión de la corte era “muy lamentable”.

     

    Según el investigador experto en terrorismo, Magnus Ranstorp, quien ha criticado la decisión de expulsar a Iryna, la ley sí da espacio para otorgarle la residencia, por “motivos compasivos”.

     

     
    Iryna recibió este lunes el fallo de la corte de apelaciones. Foto: captura de pantalla del sitio web de Dagens Nyheter. 

     

    ACTUALIZACIÓN: 

    El jueves, el canal de televisión TV4 informó, en el noticiario de las 22:00 horas que Iryna elevará una petición de "indulto" al gobierno sueco. En teoría, el gobierno podría revocar el fallo de la corte.  El Ministro del Interior, Mikael Damberg declaró, no obstante, que examinarán la petición en cuanto la reciban, pero no prometió nada. "El gobierno no puede pasar a llevar la Ley", aclaró.

    Por su parte el abogado de Iryna, Henrik Hoffman, sostuvo que las autoridades habían fracasado en su labor de proteger a la población. "Rakhmat Akilov se encontraba en el país en forma ilegal y debería haber sido expulsado del país. De haber sido así, el atentado nunca habría ocurrido", dijo. 

     

  • Misión cumplida - Patricio Gálvez y sus nietos ya se encuentran en Suecia

    A las 10.00 de la mañana aterrizó en el aeropuerto de Landvetter el avión en el que viajaban  Patricio Gálvez y sus siete nietos.

    El vuelo provenía de Irak, donde la familia se encontraba a la espera de los documentos necesarios para el viaje de regreso a Suecia.

    - Cuando aterrizamos los niños gritaron “jippie!”, contó Galvez a la televisión sueca.

    Una misión prácticamente imposible llegaba a buen puerto: evacuar los niños del campo de al-Hol, al norte de Siria, donde se encontraban en condiciones paupérrimas y convivían con terroristas del EI.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La larga odisea de Patricio Gálvez llegó a su fin este miércoles, cuando, junto junto a sus siete nietos y a pesar de todas las dificultades que enfrentaron en el camino, arribaron al aeropuerto de Landvetter, en las afueras de Gotemburgo.

     

    A su llegada, la cansada pero aliviada familia fue recibida y sacada del área por policías, con el fin  protegerlos de la presión mediática y de la miradas de los curiosos.

     

    - Cuando el avión aterrizó, los niños gritaron “Jippie!”, dijo Gálvez a la televisión sueca.

     

    Agregó que el viaje había salido bien y que los niños habían estado tranquilos.

     

    - Ahora nos van a a llevar a la oficina del servicio social y a un lugar donde podamos estar en paz y tranquilidad.

     

    Las autoridades sociales de la ciudad de Gotemburgo decidirán dónde serán ubicados los niños, en un primer momento.

     

    Más tarde, un juzgado determinará quién tendrá la tuición de los niños y quien será su responsable jurídico.

     

    Sin embargo, las autoridades son cautas al respecto, y no desean hacer declaraciones.

     

    - No nos pronunciamos sobre el tema por razones confidenciales. Pero puedo decir lo que puede pasar en términos generales, dijo Ing-Marie Larsson, jefa de sección de los servicios sociales de Östra Göteborg (Gotemburgo), a la agencia TT.

     

    - Cuando se llega [a Suecia] sin padres ni tutores - y es muy trágico ser huérfano – los servicios sociales son quienes se hacen cargo de investigar qué necesidades tienen los menores.

     

    Esto comprende la atención médica y psicológica que requerirán los niños. Tomando en cuenta las experiencias a las que han sido expuestos,  se cree que necesitarán de un amplio apoyo profesional, con el fin de curar sus heridas tanto físicas como psicológicas.

     

    - Nosotros actuamos pensando siempre en lo mejor para los niños, en su seguridad, dijo Larsson.

     

    Los siete nietos de Patricio Gálvez son los primeros niños suecos que han sido evacuados. Esto se logró gracias a negociaciones entre las autoridades kurdas y la cancillería sueca. Las conversaciones se mantuvieron en reserva absoluta, hasta el punto de que Gálvez fue informado de la evacuación de sus nietos solo y cuando éstos estaban en camino entre el campamento de al-Hol (en Siria) y Arbil ciudad al norte de Irak).

     

    Se calcula que entre 60 y 80 niños se encuentran aún en el campo de al-Hol.

     

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