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Akilov quería inmolarse y matar a decenas de personas Rakhmat Akilov se declaró culpable de todos los cargos que se le imputan. La imagen del doctor Joakim Nordahl atendiendo a los heridos en Drottninggatan recorrió el mundo entero.

Akilov quería inmolarse y matar a decenas de personas

El fiscal Hans Ihrman presentó este martes la querella contra Rakhmat Akilov, por ser autor del atentado terrorista del 7 de abril de 2017 en Drottninggatan, en el centro de Estocolmo.

Según la querella, Akilov mató a 5 personas, intentó matar a 130 personas y puso en peligro la vida de otras 20. El imputado se ha declarado, según dijo su abogado, culpable de todos los cargos. Y no ha mostrado señales de arrepentimiento, al contrario, ha dicho que su objetivo era matar a 40 – 50 personas y morir en el acto.

- Él quería castigar a Suecia por su participación en la coalición global contra el Estado Islámico, dijo el fiscal Ihrman, y agregó que su meta es que  Akilov nunca más pueda moverse libremente en la sociedad. 

 

 Por: Magazín Latino

 

Luego de un largo tiempo de investigación preliminar, este martes, a las 11 horas de la mañana, el fiscal Hans Ihrman presentó la querella contra Rakhmat Akilov, por los delitos de terrorismo, intento de atentado terrorista y por poner en peligro la vida de terceras personas.

Las preguntas sobre Rakhmat Akilov y los motivos que tuvo para segar la vida de personas inocentes se han ido acumulando, durante estos nueve meses.

Pero hoy día se dieron a conocer una serie de hechos que aclaran – en parte – el atentado del 7 de abril de año pasado. El auto de procesamiento comprende 36 páginas, y el protocolo de interrogaciones 9.000 páginas.

La imagen de Akilov se esclarece algo, pero no del todo, aún quedan muchas preguntas por contestar. Pero tanto el fiscal, como la policía secreta, Säpo, y el abogado de Akilov esperan que sea él mismo quien explique con sus propias palabras los motivos que lo llevaron a perpetrar el atentado.

El juicio comienza el 13 de febrero y será público. En otras palabras, quienes estén interesados podrán asistir a las audiencias, en la medida de la capacidad de la sala del tribunal, el interés es grande y las partes demandantes, 155 personas. Se espera que el tribunal dicte sentencia el mes de mayo.

En la conferencia de prensa en la Fiscalía de Estocolmo participaron el fiscal a cargo del caso, Hans Ihrman, el inspector de las fuerzas especiales de la Policía Nacional, NOA, Christer Nilsson y el jefe operativo de la policía secreta, Säpo, Johan Olsson.

El fiscal Ihrman comenzó expresando sus condolencias a las familias de las víctimas. Acto seguido explicó los motivos de Akilov y el propósito del proceso penal.

- Él quería castigar a Suecia por su participación en la coalición global contra el Estado Islámico.

- Mi meta es que Akilov nunca más se pueda mover libremente en la sociedad nuevamente.

Y el fallo debe ser cadena perpetua y deportación del país, de por vida.

Más tarde, el abogado de Akilov, Johan Eriksson, ofreció también una conferencia de prensa, en la cual explicó que su cliente había tenido “motivos terroristas”, que se confiesa culpable de todos los delitos imputados pero que “se opone a ser condenado a cadena perpetua”.

- Él quiere ser tratado de una forma humana y correcta, dijo el magistrado.

 

Durante la jornada del martes si hizo también publica la investigación preliminar, consistente en 9.000 páginas. De esta y del auto de procesamiento se desprenden más datos en torno a los motivos y a la persona del terrorista.

Rakhmat Akilov tiene 39 años y proviene de la ciudad de Samarcanda, en Uzbekistán. Tiene cuatro hijos y es separado. Su ex esposa vive en Turquía. En 2014 solicitó asilo en Suecia, el que le fue denegado, al igual que la apelación. En febrero de 2017 recibió la orden de deportación, pero en lugar de entregarse a la policía, se mantuvo en Suecia clandestinamente, sin posibilidades de conseguir ni trabajo ni vivienda. Hasta la fecha del atentado vivía donde podía.

Gracias a cámaras de vigilancia, a mensajes de texto encontrados en su celular y en otros equipos, la policía de investigaciones ha podido monitorear los movimientos de Akilov cada minuto del día del atentado.

Se sabe que el viernes 7 de abril de 2017 partió del suburbio de Vårby Gård, en metro, con un bolso grande, en el cual llevaba una bomba casera. Se baja en la estación de Odenplan y camina por los barrios aledaños. En la calle Adolf Fredriks kyrkogata hay un camión estacionado frente a un restaurante. Se apodera de este y da vueltas en U hasta tomar, dentro de pocos minutos, Drottninggatan, y comienza a atropellar a los transeúntes que en esos momentos paseaban tranquilamente por la calle más popular de la capital sueca.

La velocidad del camión era entre 80 y 90 metros por hora, solamente al chocar de lado con un león de cemento (de 900 kilos de peso) aminora la carrera, puesto que el león queda incrustado en la parte inferior del vehículo, según testigos oculares. Akilov, por su parte, asegura que el choque se debió a que trató de evitar el atropellar a niños.   

Eligió el día viernes puesto que entonces hay más gente en la calle. Dos veces había estado inspeccionando el lugar anteriormente, que había elegido concienzudamente. Los otros posibles lugares para llevar a cabo el ataque habrían podido ser cruceros, clubes gay, Hötorget, Vasagatan, y otros puntos céntricos con gran afluencia de gente.

- El lugar del crimen es de 1.063 metros, y él no contaba con sobrevivir, dijo Christer Nilsson, en la rueda de prensa, explicando que había sido una investigación ardua y minuciosa.

La meta de Akilov era matar al mayor número de personas fuera posible, y morir en el acto, por lo tanto, no tenía ningún plan para huir del lugar.

Gracias a las cámaras de seguridad y a las huellas de sangre que iba dejando a su paso, la policía pudo detectar su paradero, y fue apresado a las 5 horas de haber cometido el atentado, en Märsta, en las afueras de Estocolmo, minutos antes de las tres de la tarde.

- Pertenezco al Estado Islámico, fui yo quien manejé el camión. Exijo un abogado “del califato”, dijo, al ser detenido.

 

Más tarde, en interrogaciones, ha dicho: “Me monté en el camión y atropellé a infieles. Fui yo quien perpetró el ataque terrorista”. “Quería hacerme estallar y llegar al paraíso”.

Y, en caso de que la bomba casera que llevaba en su bolso no hubiera explotado, el creía que sería abatido por la policía, como ocurrió en el atentado en Niza, el verano del 2016.

Cosa que no ocurrió. Al chocar con los escaparates de la multitienda Åhléns, activó el dispositivo, que explotó, pero no lo mató. Al ver que su ropa era alcanzada por las llamas, abandonó el vehículo y bajó corriendo las escaleras al metro. Más tarde tomó el tren en dirección al aeropuerto, al poco de bajarse de este tren, y deambular por un camino rural, fue alcanzado por una patrulla policial.

Rakhmat Akilov no fue llevado por un impulso. Había planeado el atentado desde el 16 de enero de 2017, según la investigación policial, que incluye miles de chats desde aplicaciones encriptadas, por lo que la identidad de éstas no ha podido ser esclarecida. En varias de estas conversaciones, Akilov ofrece sus servicios al Estado Islámico (Daesh).  

El día anterior al atentado, Akilov grabó un video donde jura su lealtad al EI, y solo horas antes de este, graba un video donde dice: “es hora de matar”. También trató de recibir ayuda de otras personas, para llevar a cabo el ataque. Contactó, de esta forma, a un solicitante de asilo, para “atropellar a infieles”.

También envió, mediante una aplicación en su celular, fotos de antes y después del atentado a sus contactos.

“Arrollé a diez personas, en el centro de Estocolmo, ¡ahora tengo que tratar de salir de aquí!” escribió en uno de sus últimos mensajes, a uno de sus contactos, que serían más de 10 personas.

Sin embargo, la radicalización de Akilov parece ser un tema complicado.

- En lo que respecta a la radicalización [del imputado] es algo que se aclarará durante el juicio. Él se ha radicalizado y no ha sido poco antes del atentado, al menos puedo decir. Tenemos pruebas para afirmar que ha sido un proceso que se ha llevado a cabo. Más detalles los guardo para las audiencias, dijo el fiscal Hans Ihrman.

En el allanamiento en un departamento donde Akilov se había alojado, la policía incautó un lápiz USB, junto a objetos que podrían pertenecer al sujeto. La memoria contenía videos con propaganda del Estado Islámico con ejecuciones en masa de personas, con la bandera del EI. La memoria data del 2014.

Hay cosas que están claras y otras que no. De que fue un atentado terrorista, lo fue. Cumple con la denominación de un atentado terrorista, según la ley. Lo que aún se desconoce es si Akilov realmente era un “soldado del Estado Islámico”, como lo ha asegurado.

Queda por probar si los motivos que llevaron a Akilov a cometer su despreciable acción fueron los de un fanático religioso o simplemente de una persona a quien no le ha ido bien en la vida. Sus conocidos han dicho que nunca fue un fervoroso creyente y se sabe que consumía drogas.

El Estado Islámico no reivindicó nunca el atentado en Drottninggatan.

 

Es de esperar que las dudas se aclaren con las audiencias que comienzan en dos semanas más, en el tribunal de primera instancia de Estocolmo.  

 

 

 

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