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Toda Suecia guardó un minuto de silencio por las víctimas del atentado Imagen de la plaza de Sergelstorg. Foto: Marisol Aliaga.

Toda Suecia guardó un minuto de silencio por las víctimas del atentado

Actualizado: 11-04-2017

Este lunes al mediodía el país entero guardó un minuto de silencio en homenaje a las víctimas del atentado del pasado viernes.

En el Ayuntamiento de Estocolmo se llevó a cabo una sobria ceremonia a la que asistieron la familia real, las autoridades de gobierno, y miembros del cuerpo diplomático.

Las cuatro víctimas ya han sido identificadas, entre ellas, una niña de 11 años, que iba a reunirse con su madre.

 

  Por: Marisol Aliaga

 

Este lunes Suecia comenzó una nueva semana laboral después de la pesadilla del pasado viernes 7 de abril.

 

Para quienes vivieron de cerca esas horas de espanto, es inexplicable comprender cómo no se registró un mayor número de víctimas fatales. Nueve personas permanecen hospitalizadas, dos de ellas con riesgo vital. Este domingo fue dado de alta un niño. Durante el fin de semana se constató que la niña de 11 años, que se encontraba desaparecida después del ataque había fallecido. Iba camino al metro, a la estación principal de Estocolmo, T-Centralen, a encontrarse con su madre.  

 

La consternación que se ha percibido en Suecia en los últimos tres días, es algo nunca antes visto que hace recordar, para quienes lo vivimos, el asesinato de Olof Palme, en 1986. La diferencia es que ahora se trata de cuatro personas que no se dedicaban a la política, que no tenían enemigos, que solamente cometieron un error: haberse encontrado en el lugar equivocado a la hora equivocada.

 

Que podríamos haber sido cualquiera de nosotros. Drottninggatan (la calle de la reina) es la más popular de Estocolmo, y el frontis de la tienda Åhléns el punto de encuentro más común, para los estocolmenses.

 

Tal vez sea ese el hecho por el cual la gente se ha volcado a las calles para manifestar su repulsa al terror y su compasión por las víctimas. Este domingo, alrededor de cincuenta mil personas guardaron un minuto de silencio en la plaza Sergel y sus inmediaciones, a las 14.53 horas, exactamente dos días después del atentado.

 

Unas 50.000 personas se manifestaron en la plaza Sergel, el domingo, en una "Manifestación por el amor". Foto: Marisol Aliaga. 

 

 

Ante el terrorismo, los suecos respondieron con una ”manifestación por el amor”, que rebasó la plaza de Sergel como nunca antes se había visto. E inacabables muestras de afecto se han venido sucediendo, en los últimos días. La gente ha colmado de flores los autos policiales y se ha acercado a ellos con café, golosinas, o simplemente para abrazarlos y llorar junto a ellos. Luego de sufrir críticas despiadadas durante largo tiempo, los guardianes del orden se han convertido en unos héroes a quienes todos quieren elogiar y agradecer.

 

No es para menos. A los pocos minutos de haber recibido la llamada de alerta, los agentes policiales y el piquete de fuerzas especiales llegaron al lugar de los hechos, facilitando la labor de los servicios de salvataje y de los paramédicos.

 

 

 

Imagen publicada por Aftonbladet, que refleja la atmósfera que se ha vivido en la capital sueca. Un hombre se acerca a una uniformada, y no puede dejar de llorar. "Estaba inconsolable", dijo al vespertino la mujer policía Marie. Foto: Aftonbladet.

 

 

  

Esto sucedió

 

A las 14.30 del viernes 7 de abril, en la calle Adolf Fredriks kyrkogata, perpendicular a Drottninggatan, un camión de la empresa cervecera Spendrups fue secuestrado cuando el chofer se encontraba despachando mercaderías al restaurante ”Caliente”. El secuestrador se dio vuelta a la manzana, y entró a Drottninggatan, arrollando a 18 personas a una velocidad de 70 – 80 kilómetros por hora en un trayecto de 600 metros.

 

Por otra parte, en dirección contraria, un guardia de seguridad estaba sentado al lado de su van, cuando se percató de lo que estaba sucediendo. Se subió al vehículo y lo condujo en sentido contrario al del camión, tocando las bocinas a más no poder. Seguidamente, estacionó su coche atravesado al trayecto del camión, con el propósito de detener su carrera. No obstante, el camión no alcanzó nunca a impactarlo, puesto que chocó con el escaparate trasero de la tienda Åhléns. Diversos medios aseguran que el accionar del guardia de seguridad contribuyó a que se salvaran vidas. 

 

 

Gráfico donde se aprecia el recorrido del camión. La línea roja indica la huída del perpetrador. Foto: Detalle de un gráfico de Dagens Nyheter.  

 

  

Increíblemente, el secuestrador quedó con vida, y se dio a la fuga. No obstante, fue registrado por dos cámaras de vigilancia, al entrar y salir de la estación del metro, lo que contribuyó que poco tiempo después del ataque la policía pudo dar difundir una fotografía con su imagen.

 

A cinco horas del atentado, y luego de que testigos vieran a un hombre con esas características que se comportaba de forma extraña. La patrulla 34-2610, formada por los policías Emma y Alex, de la comuna de Täby, fue la encargada de tomar el caso, y pudo capturar al sujeto en la localidad de Märsta, al norte de Estocolmo. El piquete de las fuerzas especiales, NOA, arribó 10 minutos después. Fragmentos de vidrios se habían incrustado en la ropa del detenido, lo cual corroboró las sospechas en su contra.

 

El martes fue formalizado por sospecha de delito de terrorismo. A través de su abogado confesó que era el autor de los hechos.

 

 

El sospechoso

 

Se trata de un uzbeco de 39 años, Rakhmat Akilov, que había solicitado asilo en 2014, y  que se le había denegado en junio del 2016, por contradicciones en sus declaraciones y por falsa identidad. Para no ser expulsado del país, Akilov permanecía en Suecia clandestinamente pero era buscado por la policía.

 

- De acuerdo a consideraciones policiales, estoy seguro de que tenemos al perpetrador. Me baso en evidencias, peritaje forense y datos provenientes del mismo individuo, dijo en una rueda de prensa el jefe de la Policía Nacional, Jan Eliasson.

 

El hecho de que se haya capturado al sospechoso vivo no es algo único, ha ocurrido anteriormente. Lo inusual  es que el sospechoso se quiera comunicar, la gran mayoría se mantienen herméticos y guardan silencio.

 

Según información - que no ha sido corroborada por la policía -  pero que publica el vespertino Aftonbladet, Akilov no estaría arrepentido de su acción. ”He arrollado a infieles”, habría dicho el sospechoso, según fuentes del diario.

 

Lo que sí confirmó la policía es que el sospechoso ha mostrado simpatías por entornos extremistas, entre ellos el Daesh (o el autodenominado Estado Islámico). No obstante, Eliasson subrayó que nada indicaba que el hombre cometería un atentado terrorista.

- Tal vez se trate de un impulso. Encontró un camión que podía ser robado. Usó guantes, lo que indica que no tenía intenciones de suicidarse. No quería dejar huellas dactilares. Se paran los pelos cuando uno ve sus fotos, se ve tan conforme, expresó a Aftonbladet el criminólogo Leif GW Persson. 

 

El sospechoso - este martes imputado - ha exigido, además, que se cambie su abogado, Johan Eriksson, por un defensor musulmán sunita. No obstante el tribunal de Estocolmo denegó su exigencia.

 

 

Rakhmat Akilov al momento de su captura. Ahora se ha comprobado, no obstante, que el sujeto ha presentado varias identidades, por lo que se desconoce cuál es la verdadera. Foto Aftonbladet.

 

 

Además de Akilov, los agentes detuvieron a otro individuo, que se supone tiene relación con éste. Esta persona fue declarada libre el lunes, sin embargo, debido a que pende sobre él una orden de expulsión, la policía lo mantuvo en prisión preventiva, y será posteriormente deportado. 

 

Los agentes han llevado a cabo una serie de allanamientos y mantenido alrededor de 600 interrogaciones. Cada persona que ha tenido algo que ver con Akilov, deberá ser interrogado. 

 

Este lunes el jefe de NOA, Nationella operativa avdelning (fuerzas especiales), expresó que su unidad se mantendrá "en plena disposición". Y afirmó  que la investigación tomará largo tiempo.

 

- Mi apreciación preliminar es que puede tomar hasta un año, para que la investigación llegue a buen puerto, dijo Mats Löfving.

 

Declaración que se adjudicó las críticas, entre otros, de Leif GW Persson.

 

No obstante, la policía sostiene que el material que se está investigando es sumamente amplio y que se debe establecer, sin lugar a dudas, si el sospechoso será imputado por asesinato o por atentado terrorista. A pesar de que están seguros de haber capturado a la persona correcta.

 

Por otra parte, la policía secreta, Säpo, ha detectado otros problemas: mayor actividad dentro de la extrema derecha.

 

- Vemos que se mueve la parte activa criminal dentro de la extrema derecha. Sabemos, además, que se aproxima el periodo electoral, entonces estos movimientos se vuelven más activos, ha explicado el jefe de Säpo, Anders Thornberg.

 

La prioridad número uno de la policía secreta es impedir nuevos atentados. Pero también preocupa que se despierte un deseo de venganza, dentro de la extrema derecha.

 

 

Las víctimas

 

La primera víctima fue Mailys Dereymaeker, de 31 años, proveniente de Bélgica, quien se encontraba de visita en Estocolmo. Se tenía que encontrar con sus amigos en el cruce de las calles Drottninggatan y Olof Palme. Llegó antes de la hora acordada, y fue arrollada a pocos metros del lugar donde partió el camión. Era sicóloga y madre de un niño de año y medio. Sus padres están devastados.

  

Mailys Dereymaeker. Foto: Aftonbladet. 

 


  

Chris Bevington, 41 años, ciudadano británico que trabajaba en la connotada empresa Spotify, en la filial de Estocolmo. ”Todos estamos consternados por la muerte tan repentina y trágica de nuestro talentoso, apasionado y carinoso hijo Chris. Un maravilloso esposo, hijo, padre, hermano y amigo cercano para tantos", dice su padre John Bevington, en un comunicado.

 

Chris Bevington. Foto: Aftonbladet. 

 


 

Lena Wahlberg, de 69 años, era de la localidad de Ljungskile y estaba de paso en Estocolmo. "Era ella la mejor hermana mayor que uno puede tener. Causa tanto dolor que le haya sucedido esto", declaró a Aftonbladet el hermano menor de la víctima.

 

Lena Wahlberg. Foto: Aftonbladet. 

 


 

Ebba Åkerlund, 11 años. La niña había salido del colegio y se iba a juntar con su madre, en la estación del metro de T-Centralen.  Fue la víctima número cuatro del terrorista. Sus padres dieron a conocer este lunes su identidad, y concedieron permiso al canal 4 de la televisión, TV4, para publicar su fotografía. "Con todo nuestro corazón damos gracias al pueblo sueco por la calidez y el amor que nos han dado en un momento de desesperación y dolor. Ahora necesitamos paz y tranquilidad para procesar nuestro dolor y agradecemos la comprensión de que necesitamos hacerlo en paz”, escriben los padres de Ebba. 

 

Imagen del dibujo que le dedicaron sus compañeros de curso a Ebba y que ahora está junto al mar de flores en Sergelstorg. Foto: Marisol Aliaga. 

 


 

  

Ceremonia

 

Durante la ceremonia del lunes, en homenaje a las víctimas, la alcaldesa de Estocolmo, Karin Wanngård, declaró:

 

- Esta es una violencia cobarde y despiadada que afecta descriteriadamente a inocentes. Pero cuando el terror atacó a Estocolmo, sus habitantes se levantaron. La gente puso en peligro su propia seguridad para atender a los heridos ahí mismo. Los estocolmenses organizaron viajes y comida para aquellos que quedaron atrapados en el caos que dio como resultado el ataque. La reacción de Estocolmo no fue el más profundo de temor, sino la solidaridad y la compasión. Y cuando esto ocurrió,  el  terrorismo perdió.

 

 

Y agradeció a, personal de las escuelas y guarderías, que se quedaron con los niños hasta que sus padres lograron llegar y a quienes atendieron y se preocuparon de los heridos, y de los enfermos y los ancianos.

 

- Ustedes son nuestros héroes, dijo Karin Wanngård, y agregó:

- No cederemos nunca ante la violencia, no permitiremos que venza el terrorismo. Estocolmo seguirá siendo una ciudad abierta y tolerante.

 

 

La plaza de Sergelstorg, donde se han trasladado las flores, las velas y todo lo que los habitantes de Estocolmo han querido dejar en recuerdo a las víctimas. Los niños han dejado peluches, dibujos y golosinas. Foto: Marisol Aliaga. 

 

La pareja real, al finalizar la ceremonia en el Ayuntamiento de Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga. 

 

La alcaldesa de Estocolmo, Karin Wanngård, junto al primer ministro, Stefan Löfven y su esposa Ulla Löfven. Foto: Marisol Aliaga. 

 

 

 

 

 

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  • Entrevista a Isabella Lövin y Gustav Fridolin

    El lunes 10 de abril, en el Ayuntamiento de Estocolmo, se llevó a cabo la ceremonia oficial en memoria de las víctimas del atentado en Drottninggatan, que cobrara la vida de cuatro personas.

    En la ceremonia estuvieron presentes la familia real, las autoridades de gobierno y miembros del cuerpo diplomático.

    También asistieron representantes de todos los partidos políticos. Magazín Latino tuvo la oportunidad de entrevistar a Isabella Lövin, vice primera ministra, y Gustav Fridolin, Ministro de Educación. Lövin y Fridolin son los voceros del Partido Verde.

    Estas fueron las preguntas y respuestas:

      

     Por: Marisol Aliaga

     

               

    Después de la ceremonia oficial del lunes pasado, en el Ayuntamiento de Estocolmo, Magazín Latino quiso saber las impresiones de dos de las personalidades más sobresalientes del gobierno conformado por la Socialdemocracia y el Partido Verde.

     

    El Partido Medioambientalista (MP, por sus siglas en sueco: Milöpartiet) es liderado siempre por un hombre y una mujer, que se van turnando en el cargo.

     

    Isabella Lövin es la sucesora de Åsa Romson, quien dimitiera el 2016. Lövin es la actual vice primera ministra y Ministra de Ayuda al Desarrollo.

     

    Gustav Fridolin es vocero del Partido Verde desde 2011. Fue dirigente de las Juventudes del partido entre el 2001 y 2003.

     

     

     

    ¿Qué fue lo primero que pensaron, cuándo tuvo lugar el atentado, el viernes?

     

    - Isabella Lövin: Teníamos la esperanza de que esto nunca sucedería en Estocolmo, o en Suecia. Pero esto es algo que ha afectado a muchas ciudades en Europa, y ahora fue el turno de nosotros. Por supuesto, mi primer pensamiento fue qué medidas se debían tomar, pero, obviamente, también pensé en la familia y en amigos que se encontraban en la zona.

     

    - Gustav Fridolin: Por supuesto que los primeros pensamientos fueron de: no es posible, no una vez más, este terror no debe continuar. Pero luego, comenzó el trabajo. Vimos como la organización sueca en casos de crisis fue extremadamente fuerte en crear seguridad en la ciudad después del espanto de lo ocurrido. Nosotros, en el gobierno, hemos seguido el trabajo, asegurándonos de que las autoridades tengan los recursos que necesitan y entregándolos en forma correcta para facilitar la labor de todas las instituciones.

     

     

    ¿Algunas personas reaccionaron con asombro ante lo sucedido. Otros sabían que Suecia también podía ser afectada. ¿Qué pensaron Uds.?

     

    - GF: Trabajamos fuertemente cada día, para que esto no suceda. Al mismo tiempo que Suecia ha estado bajo una mayor amenaza de terrorismo, puesto que se ha constatado que este tipo de ataques pueden ocurrir cuando existen personas que están dispuestos a sacrificar sus propias vidas para dañar a otros. Es precisamente por esta razón que ponemos más empeño, y tratamos de aprender cada vez que vemos el terror repugnante, aquí o en otro país. Tratamos de encontrar formas para evitar que esto ocurra.

    - IL: Teníamos la esperanza de que no seríamos afectados, pero el gobierno ha estado preparado, y todas las instituciones sociales han asumido que lo peor podría suceder aquí también, por supuesto. Y esto se demostró el viernes, que la vigilancia dio buenos resultados, en el sentido de que pudimos rápidamente tomar las medidas necesarias para restringir este acto terrorista.

     

     

    ¿Cómo debemos actuar, debemos ser más prudentes, o vivir la vida como de costumbre? Es muy diferente como reacciona cada uno cuando algo así sucede.

     

    - IL: Creo que hay que tratar de vivir con normalidad, tanto como sea posible. Luego, por supuesto que este tipo de sucesos llevan a que estamos más conscientes de que algo así puede pasar. Pero de parte del gobierno, vamos a hacer todos los esfuerzos posibles para preservar nuestra sociedad abierta.

     - GF: Estamos trabajando día y noche para que mantener una sociedad segura. Y esta seguridad se requiere para que las personas puedan tener confianza entre sí. Para que mostremos toda la solidaridad que hemos mostrado en los dos últimos días. El terror quería dividirnos, pero los habitantes de Estocolmo demostramos que somos fuertes.

     

    Se han visto muchas manifestaciones de amor, en Estocolmo…

     -GF: Mucha solidaridad cotidiana. Desde ese pequeño gesto que en momentos difíciles significa tanto: mirarnos a los ojos, preguntar cómo va. Hasta que la gente, el viernes pasado, invitó a cenar a otros a sus casas. Voluntarios que se aseguraron de que había café para quienes no pudieron llegar a sus hogares. Incluso un sofá donde pasar la noche. Los habitantes de Estocolmo respondieron al terror con solidaridad y muestras de afecto.    

     

     Isabella Lövin y Gustav Fridolin conversaron con Magazín Latino al terminar la ceremonia. Foto: Marisol Aliaga. 

     

    El Primer Ministro sueco, Stefan Löfven, al momento de pronunciar su discurso en el Ayuntamiento de Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

      

    El Rey Carlos Gustavo (Carl XVI Gustaf) y la Reina Silvia al concluir la ceremonia en el jardín del Ayuntamiento de Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Isabella Lövin y Gustav Fridolin son entrevistados por la agencia noticiosa TT. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Isabella Lövin. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Gustav Fridolin. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Isabella Lövin y Gustav Fridolin en el Ayuntamiento de Estocolmo en una entrevista para un medio extranjero. Foto: Marisol Aliaga.

     

     

     

     

  • El 7 de abril murió algo dentro de todos nosotros

    "Hay mucha gente en esta ciudad que aún no acepta que está deprimida, pues la tristeza se manifiesta de diversas formas y matices y esa tristeza hay que trabajarla y formarla y hay que despedirla con el tiempo, eso es un lujo que los familiares de los que ya no están no podrán darse", escribe nuestro columnista invitado, el joven escritor chileno Patricio Zamorano. 

     

     Por: Patricio Zamorano

     

    Este horrible suceso me ha hecho notar que pienso muy diferente a una inmensa cantidad de amigos en el Facebook, me he cuestionado bastante. No significa por ello que dejaré de ser amigo de mis amigos, pero significa, tal vez, que me he alejado del que una vez fuí. Creo que el 7 de abril murió algo dentro de todos nosotros. Cuesta dejar de pensar en las ausencias perpetuas a las cuales han sido condenadas cuatro familias, el británico que trabajaba en Estocolmo, la turista belga que estaba en la flor de la vida, la niña que comenzaba a vivir, y me pregunto quién será la otra víctima. (*)

     

    (Entre las víctimas también había un perrito, una mascota que acompaña a alguien en una imagen grabada en la desgracia y quien hasta el último momento supo ser amigo).

     

    Hay mucha gente en esta ciudad que aún no acepta que está deprimida, pues la tristeza se manifiesta de diversas formas y matices y esa tristeza hay que trabajarla y formarla y hay que despedirla con el tiempo, eso es un lujo que los familiares de los que ya no están no podrán darse.

     

    Hoy Estocolmo salió a la calle y la calle se llenó de flores. El pueblo de Suecia le manifestó su amor a la memoria de las víctimas y le manifestó un sincero e innegable afecto al cuerpo de policía, desde ahora les será más difícil a algunos el lanzarle piedras a los policías ,cuando acudan al llamado, en las tardías horas de la noche.

     

    Algo ha cambiado, y al menos los que pensamos distinto nos hemos sincerado en el dolor o en la rabia y nos hemos acercado en el cariño que sentimos por este país, porque ese cariño es el factor común que nos une a todos.

     

    Creo que es legítimo manifestar su ira ante los asesinos y sus simpatizantes, es un sentimiento legítimo y nadie tiene derecho a taparnos la boca a la hora de expresarlo, solo se debe cuidar la forma de expresarlo y la forma de actuar con este sentimiento. El amor es legítimo, es la fuerza motriz del actuar humano, pero el cariño a nuestra sociedad debe estar cimentado en bases reales y concretas. Las palabras hermosas, pero vacías de contenido, solo llevan a la falsedad y a un posterior desencanto. Una sociedad plena debe descansar sobre un Estado fuerte y soberano, que sepa ser severo ante las fuerzas del oscurantismo, vengan estas de donde vengan.

     

    Esta es una opinión, y opiniones hay tantas como gotas de lluvia.

     

    La vida es frágil y hermosa y debemos vivirla intensamente, contagiando de esa intensidad a los demás, mientras la tengamos, siempre. Tratando de embellecer la vida ajena.

     

    La amenaza continúa, lo sabemos como sabíamos que esto era cuestión de tiempo, pero sin embargo esperamos, de todo corazón, que esto nunca más vuelva a repetirse, que los niños nunca más sean ni víctimas ni testigos del terrorismo.

     

    Lucharemos por que así sea. Esperamos que la fortuna bendiga a Suecia en el tiempo y en la historia. Suecia se lo merece, por ser un país digno, cuna de músicos e inventores, amante de los estudiantes y de la ciencia y gestora principal del asilo en contra de la opresión, se lo merece por ser el hogar de los innovadores y emprendedores, de los seres pensantes y festivos, de los que añoran habitar el campo abierto cercano almar, por ser la tierra antigua, libre y montañosa, de los que quieren vivir y morir en el Norte.

     

    Patricio Zamorano

    Sábado 8 de abril 2017

     

     

    (*) Al momento de escribir la columna, no se sabía la identidad de la cuarta víctima. Más tarde se supo que se trataba de Lena Wahlberg, de 69 años, de la localidad de Ljungskile, quien estaba de paso en Estocolmo. En esta nota se nombran las víctimas mortales. 

     

     

     

    La policía de Estocolmo recibió flores y abrazos, de parte de los habitantes de Estocolmo, entre ellos, muchos niños. Foto: Marisol Aliaga. 

     

     

     

     

  • Atentado terrorista en Estocolmo - Santiago Cueva ayudó a evacuar el lugar y atender a los heridos

    El viernes pasado, a las 14.53 de la tarde, un camión arrolló a hombres mujeres y niños que paseaban a esa hora por la calle más concurrida de la capital sueca: Drottninggatan.

    La gente se vio obligada a correr para salvar su vida.

    El guardia de seguridad Santiago Cueva, hizo todo lo contrario: condujo su vehículo en dirección contraria a la del camión que se acercaba a gran velocidad.

    Magazín Latino, conversó con el guardia que trabajó codo a codo con la policía, el pasado viernes, cuando el caos se apoderó de Estocolmo. Este es su testimonio:

     

      Por: Marisol Aliaga

     

    Dentro del inmenso flujo noticioso que ocasionara el atentado del pasado viernes, un nombre se queda en la memoria: Santiago Cueva, el guardia de seguridad que se encontraba en servicio el viernes a las tres de la tarde en el corazón mismo de Estocolmo, donde ocurriera el atentado.

     

    Rápidamente Magazín Latino se pone en contacto con él. En una entrevista telefónica nos cuenta que tiene 27 años, reside en Suecia desde el 2006, es casado y tiene dos hijos.

     

    Santiago Cueva ha trabajado en la empresa de seguridad Nokas desde el 2013, y conduce a menudo su furgoneta por las calles céntricas de Estocolmo.

     

    El viernes 7 de abril, se encontraba frente a la tienda de Åhléns. Debía conducir su coche por Drottninggatan hasta llegar al cruce con Kungsgatan, unas cuadras más arriba, en dirección contraria a la Ciudad Vieja.

     

    - Desde donde yo estaba, en Drottninggatan a la altura de la Casa de la Cultura, pude ver, a lo lejos, que un camión venía a mucha velocidad. Vi una tremenda polvareda y escuché un ruido muy fuerte. Tú ves cuando algo viene en tu camino, porque en mi profesión, cuando llegamos a un sitio miramos automáticamente para adelante y para atrás, para detectar peligros, comienza Santiago su relato.

     

     

    Eran cerca de las tres de la tarde, y desde entonces todo pasó también a una velocidad vertiginosa. En fracciones de segundo, Santiago tomó una decisión.

     

     

    ¿Qué fue lo primero que pensaste, antes de reaccionar?

     - Directamente me di cuenta de que se trataba de un atentado. Por la agresividad con que este camión venía por Drottninggatan. Vi la polvareda, escuché el tremendo ruido, entonces lo único que pensé fue en aparcar mi carro en la mitad de la calle, para que si el camión seguía su carrera, mi coche lo bloqueara de algún modo. Después pensé en cómo buscar refugio, estaba a unos 150 metros del Åhléns, frente a la tienda de juguetes y con la Casa de la Cultura a la espalda. Pero de pronto, unos metros antes de llegar al Åhléns, en el cruce con Mäster Samuelsgatan, veo que el camión choca con los leones de cemento y con el macetero gigante que están allí. Se lleva por delante a uno de los leones, que lleva a que el camión de un salto inesperado. Al parecer, el chofer perdió entonces el control del camión y se estrelló contra los escaparates de la parte trasera de la tienda.

     

     

    Una de las leonas que pasó a llevar el camión, pero que en cierta forma logró que se desviara. Cruce Drottninggatan/Mäster Samuelsgatan. Foto: Marisol Aliaga. 

     

     

    ¿Qué hiciste tú entonces?

    - Me bajé rápidamente de mi auto y me fui corriendo al lugar, a ayudar a los heridos y evacuar la gente que se encontraba en las inmediaciones. Había que actuar rápido, ya que el camión comenzó a incendiarse. Vi que salían llamas del vehículo, entonces comenzamos a gritarle a la gente que se hicieran a un lado, porque no sabíamos si esto ya había terminado o si iba a suceder alguna otra cosa más. En ese momento llegaron otros guardias de seguridad y juntos comenzamos a ayudar en esto mientras llegaba la policía.

     

    ¿Te encontraste con alguna víctima?

    - Sí, la primera víctima que vi fue una señora que estaba lastimada en sus piernas. Es una de las imágenes más fuertes que tengo del accidente, y que es difícil sacarla de mi mente, ya que fue lo primero que vi cuando llegué al lugar. Luego, por supuesto, había más gente que estaba herida e incluso que había perdido su vida pero lo más fuerte que llevo en mi recuerdo es esta señora herida que se encontraba cerca del camión. Veo que tres personas comienzan a ayudarla y yo me dediqué entonces a evacuar a la gente, mientras llegaba la policía. Cuando llegaron, me quedé un par de horas con ellos, ayudándoles a evacuar y a cerrar las calles. En esa confusión habían muchos padres que no encontraban a sus hijos, no sabían donde estaban. Era muy terrible no poder ayudarles, porque estaban desesperados, pero había que evacuar el lugar.

     

    ¿Esa era la prioridad principal?

    - Sí. La prioridad principal que teníamos todos los guardias que estábamos en el lugar era despejar el sitio, sacar a todos de allí. Todo pasa tan rápido que hay que reaccionar al instante y despejar el sitio. Muchas personas estaban en estado de chock.

     

    ¿Cuál era la atmósfera que se vivía entonces?

    - Para la gente que estuvo por donde había pasado el camión, que vio en primer plano lo que había pasado, fue caótico. Pero los que estaban al otro lado del Åhléns no sabían exáctamente qué había pasado. Nosotros nos dedic- amos a sacarlos del lugar, porque ellos desconocían la gravedad del asunto, incluso muchos querían sacar sus teléfonos y filmar, no se percataban de cuán grave había sido eso. Además la gente es muy distraída y se encuentra pensando en otras cosas. Si yo me di cuenta es justamente porque mi trabajo me obliga a tener una buena visión de lo qué sucede en todos lados, tanto cerca como lejos del coche.

     

     Entonces, ¿tú y tus compañeros trabajaron codo a codo con la policía?

    - Sí. Esa ayuda es automática, ves que en esos momentos te necesitan y tienes que entrar y ayudar, es algo que no se piensa, se trata de ser solidario. Justamente en ese sitio, cerca de Åhléns, hay bastantes guardias de seguridad, entonces, trabajamos todos juntos, todos ayudaron. Lo único es que al principio se hablaba mucho de que la policía había hecho un gran trabajo, y nadie se acordaba de los guardias de seguridad que estuvieron allí al principio, justamente cuando comenzó todo.

     

    ¿Pensaste tú que podría venir una explosión?

    - Sinceramente no sabía. Dentro de mí pensaba que tal vez podría haber alguna bomba o algo más porque, como te comenté al principio, me di cuenta rápidamente de que se trataba de un atentado, por la forma en que vi la situación, por la agresividad de los hechos. Pero hemos visto lo que ha pasado en otras ciudades, entonces pensé que sí, que podían seguir pasando otras cosas, que otra persona hiciera otra tontera.

     

    ¿De ahí que lo más importante era evacuar la gente lo más rápido posible?

    - Exactamente. 

     

    ¿Sentiste miedo en algún momento?

    Es muy difícil sentir algo en ese momento, justamente por la rapidez con que pasan las cosas. El camión venía a tanta velocidad que es difícil pensar y sentir algo cuando todo pasa tan rápido, entonces actúas solo por instinto propio, ni siquiera sabes por qué lo haces.

     

    ¿A qué velocidad calculas que venía el camión?

    - Yo supongo que iba a unos 60 – 70 kilometros por hora. Iba a mucha velocidad.

     

    En fin, ¿con qué impresión te quedaste, al fin de esa jornada tan impactante?

    - Al final de ese día sentíamos una sensación de impotencia al no poder ayudar a los padres a encontrar a sus hijos, que no sabían dónde estaban. Ese tipo de cosas.

     

    ¿A qué hora te pudiste reunir nuevamente con tu familia?

    - Como a las siete -  ocho de la noche. Después de que había pasado todo, y cuando ya he querido abandonar el lugar, ha venido mi empresa a ayudarme. Me llevaron a la oficina y me brindaron todo el apoyo con que cuenta la empresa, como es el apoyo sicológico y ese tipo de ayuda.

     

    ¿Qué pensaste cuando te encontraste con tus hijos, ese día?

    - Bueno, yo sabía que ellos estaban bien. Pero, obviamente, fue muy bonito encontrarse con ellos, tranquilos y en seguridad.

     

    ¿Tu señora debe haber estado tremendamente preocupada?

    - Ella sabía que yo me encontraba en el centro, y, por supuesto, estaba preocupada. Yo estaba en la labor de ayudar a la policía, pero tanto yo como mi empresa – que me ua apoyado mucho - se encargaban de comunicarle que me encontraba bien. Aproximadamente una hora después de lo sucedido hablé con ella y le expliqué lo que había pasado.

     

    ¿Tal vez entonces te llegó todo el cansancio, la reacción a tanta tensión?

    - Si, exactamente. Y justamente es un poco de eso también ahora, de esa sensación. Es un cansancio inexplicable, un agotamiento, incluso dolor de cabeza, que es algo extraño para lo que soy yo normalmente. Como que uno sigue pensando en eso, en lo que pasó entonces.

     

    ¿Qué es lo más difícil de procesar, lo que te queda dando vueltas?

    - Lo más impactante fue el momento en que me encontré con la primera víctima. Esa es la imagen que se ha quedado grabada en mí, la de la señora herida en sus piernas. Es una huella para toda la vida.

     

     

     

    Santiago Cueva. Foto: Privada. 

     

     

    Imagen de la manifestación del domingo, a la que se unieron alrededor de 50.000 personas. Cruce Drottninggatan/Klarabergsgatan. Foto: Marisol Aliaga. 

     

     

    Las leonas que adornan la calle de Drottninggatan, y que al mismo tiempo sirven de protección. Foto: Marisol Aliaga. 

     

    Imagen del sábado. Los niños dejaron flores velas, golosinas, y peluches que ahora serán donados a niños de menos recursos. Foto: Marisol Aliaga. 

     

     

     

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