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Comienza el juicio contra ASAP Rocky en el tribunal de Estocolmo Asap Rocky, Donald Trump, Stefan Löfven. Foto Svt.

Comienza el juicio contra ASAP Rocky en el tribunal de Estocolmo

Este martes arranca el juicio oral contra el rapero estadounidense ASAP Rocky.

El artista fue arrestado el 1 de julio, luego de verse implicado en una pelea callejera en el centro de Estocolmo. El martes por la ma√Īana comparecer√° ante el tribunal.

Donald Trump exige su libertad, y ha criticado al primer ministro Stefan L√∂fven. El gobierno sueco respondi√≥ explicando que ‚Äúen Suecia todos son iguales ante la ley‚ÄĚ.

 

 Por: Magazín Latino

 

La noticia m√°s comentada de este verano la protagoniz√≥ el rapero estadounidense Rakim Mayers, m√°s conocido por su nombre art√≠stico ASAP Rocky. Su detenci√≥n, debido a una ri√Īa en una calle c√©ntrica de Estocolmo el 30 de junio pasado, ocasion√≥ grandes titulares, en la prensa nacional e internacional.

 

Tanto Kim Kardashian, como Justin Bieber, junto a muchos otros artistas y fans de ASAP Rocky se involucraron en su caso. También Melania y Donald Trump.

 

El presidente norteamericano y el primer ministro sueco sostuvieron una conversación telefónica de 20 minutos, para tomar el caso del artista.

 

‚ÄúAcabo de tener una muy buena conversaci√≥n con Stefan L√∂fven, quien me asegur√≥ que el ciudadano norteamericano ASAP Rocky ser√° tratado correctamente. Adem√°s, le asegur√© que no existe riesgo de que √©l se d√© a la fuga, y me ofrec√≠ personalmente a pagar su fianza, o alguna alternativa‚ÄĚ, escribi√≥ Trump, en un tuit.

 

Trump se mostró muy conforme con la conversación con Löfven, y pensó que el artista sería liberado de inmediato. Estaba dispuesto a pagar lo que fuera necesario.

 

Solo que la jurisprudencia sueca es muy distinta a la norteamericana. En Suecia el gobierno no puede ni debe influenciar en ning√ļn proceso legal.

 

Y en Suecia no existe el sistema de fianzas, propio de EE. UU.

 

Al ver que su llamada telef√≥nica no hab√≠a tenido¬†los resultados esperados, Trump se enfureci√≥ con Stefan L√∂fven, a quien antes hab√≠a calificado de ser una persona ‚Äúmuy talentosa‚ÄĚ.

 

‚ÄúEstoy muy decepcionado con el Primer Ministro Stefan L√∂fven, por su incapacidad para actuar. Suecia le ha fallado a los ciudadanos afroamericanos en los Estados Unidos. He visto los clips con ASAP Rocky y √©l fue perseguido y acosado por camorristas. ¬°Trate a los estadounidenses con justicia!‚ÄĚ,¬†tuite√≥¬†esta vez Trump.

 

Agregó que los Estados Unidos han hecho mucho por Suecia, pero al parecer sin recibir nada a cambio.

 

Trump, quien recientemente inst√≥ a unas congresistas a ‚Äúvolver a los pa√≠ses de donde proven√≠an‚ÄĚ, acus√≥ a Suecia de ‚Äúracista‚ÄĚ.

 

L√∂fven, por su parte, se lo tom√≥ con calma y declar√≥ m√°s tarde: ‚ÄúEn Suecia somos todos iguales ante la ley, tambi√©n los ciudadanos extranjeros‚ÄĚ. Y agreg√≥ que hab√≠a sido claro en se√Īalarle a Trump que el gobierno no pod√≠a interferir en un proceso legal en curso.

 

ASAP Rocky ha estado detenido desde el 5 de julio. El artista fue arrestado después de un concierto en Estocolmo, el 2 de julio. El 25 de julio, el fiscal decidió presentar cargos en su contra, por agresión con lesiones. 

 

Los hechos:

 

El 30 de junio pasado, ¬†a la salida de una hamburgueser√≠a en el centro de Estocolmo, ASAP Rocky y sus tres acompa√Īantes se involucran en una ri√Īa con dos j√≥venes.

 

Las versiones de los implicados difieren. Seg√ļn los j√≥venes, el artista y sus acompa√Īantes los agredieron sin tener motivos para ello.

 

Seg√ļn ASAP Rocky y su s√©quito, los j√≥venes los hab√≠an seguido y molestado por varias cuadras. Al final, se fueron a los pu√Īos.¬†Al d√≠a siguiente, el medio norteamericano TMZ publica un video que muestra cuando¬†ASAP Rocky lanza a un joven por el aire. Y, cuando √©ste cae en la vereda, el artista y sus acompa√Īantes le pegan pu√Īetazos y patadas.

 

Más tarde, Rocky publica en su cuenta de Instagram otro video, en el que se muestran otros detalles de la reyerta.

 

Seg√ļn el abogado del artista, Solobodan Jovicic, la violencia de ASAP Rocky y su s√©quito fue ‚Äúproporcional al acoso del que hab√≠an sido objeto‚ÄĚ.

 

Agregó que lo que se ha dicho acerca de que Rocky habría atacado al joven con una botella no se corresponde con la realidad.

 

Este martes 30 de julio todos los involucrados en el incidente est√°n citados a comparecer ante el tribunal de Estocolmo.

 

Las comparecencias¬†comienzan a las 09:30 de la ma√Īana, durar√°n todo el d√≠a y tendr√°n lugar en la sala de seguridad del tribunal de Estocolmo, debido al gran inter√©s que el caso ha ocasionado, sobre todo en medios norteamericanos.

 

Si ASAP Rocky es considerado inocente, tendrá derecho a recibir una indemnización de alrededor de 16 millones de coronas suecas, por pérdida de ingresos. 


Asap Rocky, Donald Trump, Stefan Löfven. Foto Svt. 

 

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  • Tribunal sueco declara a ASAP Rocky culpable de agresi√≥n ‚Äď aunque consider√≥ que fue de menor grado

    Publicado: 14-08-2019. Actualizado: 18-08-2019

    El miércoles a las dos de la tarde se dio conocer el fallo del tribunal de Estocolmo. El veredicto fue: culpable de agresión en grado menor.

    ASAP Rocky y dos miembros de su staff fueron condenados a dos a√Īos de sentencia condicional y a pagar una indemnizaci√≥n de 12.500 coronas al demandante, quien exig√≠a 140.000 coronas.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    A las dos de la tarde en punto, los asistentes en el tribunal de primera instancia de Estocolmo repartieron los folios conteniendo el veredicto en el proceso legal en contra de Rakim Mayers y dos miembros de su equipo.

     

    Y al minuto siguiente la noticia ya era primera plana en los medios nacionales. Internacionalmente, el interés fue menos, ASAP Rocky no pertenece a la categoría de las celebridades más connotadas, pero sin duda el juicio en Estocolmo contribuyó a que su fama aumentara. Sobre todo, después de que el mismo Donald Trump exigiera su liberación y se ofreciera a pagar la multa, hecho que solo hizo saltar a la vista la ignorancia del presidente estadounidense, puesto que en Suecia nadie puede quedar libre pagando dinero.

     

    Y el fallo era lo esperado, seg√ļn expertos en jurisprudencia.¬†Mayers hab√≠a reconocido el delito, y hab√≠an pruebas suficientes para probarlo.

     

    Rakim Mayers y los otros dos imputados fueron considerados culpables de agresi√≥n al querellante, un hombre de 19 a√Īos, inmigrante de Afganist√°n.

     

    Para ambas partes, el veredicto no era lo que quer√≠an. Mayers y sus amigos no fueron absueltos, la corte no acept√≥ el argumento de la defensa, de que hab√≠an actuado en ‚Äúdefensa propia‚ÄĚ, y el querellante no obtuvo la suma de dinero que hab√≠a exigido, casi 140.000 coronas suecas.

     

    La corte tampoco consider√≥ v√°lida la petici√≥n del fiscal: seis meses de c√°rcel, puesto que ‚Äúla agresi√≥n no fue de una naturaleza tan grave, que amerite una sentencia de prisi√≥n‚ÄĚ. En cambio, los tres imputados fueron condenados a dos a√Īos de ‚Äúsentencia suspendida‚ÄĚ o ‚Äúsentencia condicional‚ÄĚ.

     

    ‚ÄúSentencia condicional‚ÄĚ significa, como explic√≥ el juez, Per Lennerbrandt, que los tres condenados no¬†caer√°n a la c√°rcel en tanto que no cometan otros delitos en Suecia en el periodo de dos a√Īos. ¬†

     

    La agresión que los tres imputados reconocieron y que pudo ser comprobada mediante material audiovisual, significaría dos meses de prisión. Pero, considerando que los imputados fueron privados de su libertad por 31 días, la sentencia condicional no se combinará con multas.

     

    Rakim Mayers y los dos hombres de su equipo deberán pagar una indemnización de 12.500 coronas suecas al querellante. Además, deberán cubrir los gastos de su abogado: alrededor de 200.000 coronas.

     

    Respecto a los otros costes del juicio, el juez declaró que por el momento no era posible dar a conocer todas las cifras. No obstante, expertos calculan que este juicio ha significado al Estado sueco entre 5 y 10 millones de coronas.

     


    Numerosos medios transmitieron en directo, cuando se iba a comunicar el fallo. Foto: Marisol Aliaga.

     

    En "defensa propia"

     

    La versi√≥n de los hechos, que Rakim Mayers present√≥ en la corte, no se contradijo en ning√ļn momento. √Čl reconoci√≥ que hab√≠a maltratado al querellante y que luego lo hab√≠a agredido cuando yac√≠a en el suelo. Pero, hab√≠a actuado en ‚Äúdefensa propia‚ÄĚ y¬†convencido de que los j√≥venes que los segu√≠an se dispon√≠an a atacar - una vez m√°s -¬†a su guardaespaldas. Adem√°s de que posiblemente portaban cuchillos y estaban drogados.

     

    La corte desestim√≥ sus afirmaciones, bas√°ndose en el testimonio de las dos jovencitas que hab√≠an sido testigos de los hechos, y que prestaron testimonio en el tribunal. Seg√ļn el tribunal, la agresi√≥n no fue antecedida por un ataque que haya motivado el uso de la violencia. Tampoco hab√≠a surgido una situaci√≥n en la que los imputados se hayan sentido amenazados.

     

    Lo que s√≠ se comprob√≥ fue que los imputados maltrataron al querellante cuando yac√≠a en el suelo, con combos y patadas, y Rakim le aplast√≥ el brazo. No obstante, agrega el tribunal, en un comunicado de prensa, "no se ha probado que Rakim Mayers y sus acompa√Īantes hayan coordinado la agresi√≥n", como¬†hab√≠a sostenido¬†el fiscal.

     

    Los otros dos imputados, además del guardaespaldas, quien también fue llamado a declarar, corroboraron todo lo dicho por el artista.

     

    Las versiones del demandante y su amigo, en cambio, difirieron en varios puntos. La corte concluyó, además, que éstos sí habían actuado en mutuo acuerdo.

     

     

    La mentada botella

     

    El demandante asegur√≥ en la corte que de pronto ‚Äď en Appelbergsgatan, le hab√≠an pegado en la nuca con dos botellas. Y que cuando estaba en el suelo, los americanos le hab√≠an asestado veinte combos y patadas, cada uno. Algo que no pudo ser comprobado en el video que muestra la mayor parte de la agresi√≥n, seg√ļn lo corroboraron los testigos.

     

    La botella fue el detalle m√°s peliagudo de todo el juicio, puesto que, si se hubiera comprobado el uso de tal objeto, la tipificaci√≥n del delito habr√≠a pasado de ‚Äúmaltrato simple‚ÄĚ a ‚Äúintento de homicidio.‚ÄĚ

     

    No obstante, la existencia de una botella no fue nunca demostrada.

     

    ‚ÄúEn una evaluaci√≥n general, el tribunal considera que no est√° comprobado que alguno de los imputados hubiera atacado este tipo de objeto‚ÄĚ escribe el jurado en el comunicado de prensa que acompa√Ī√≥ el fallo.

     

    Agrega que ‚Äúel tribunal considera que est√° comprobado que la v√≠ctima recibi√≥ cortes en los brazos durante el altercado con los imputados. Pero que no ha sido posible establecer exactamente cuando los recibi√≥ y de parte de quien. No se logr√≥ comprobar que los imputados lo hubieran maltratado con botellas, enteras o rotas. En relaci√≥n con esto, la corte toma nota de que, en las im√°genes de uno de los videos del incidente, que muestra el maltrato, se puede apreciar que los imputados no tienen nada en las manos, cuando la v√≠ctima se encuentra en el suelo‚ÄĚ.

     

    - La imagen total de evidencias en el caso ha sido compleja. El fiscal no ha podido comprobar que el demandante fue golpeado en la nuca con una botella o que fue maltratado con botellas de vidrio. Esto ha afectado la evaluación de la gravedad del acto, dijo el presidente del jurado, Per Lennerbrant, en un comentario.

     

     

    Agresi√≥n ‚Äď pero no grave

     

    La corte consideró que existen circunstancias tanto agravantes como atenuantes en la agresión. Pero, después de una evaluación general, se llegó a la conclusión de que el maltrato no había sido tan grave como para una condena a prisión. Y, puesto que la cárcel ya no era una opción, tampoco lo era el combinar la sentencia condicional con el servicio comunitario.

     

    Este tema se toc√≥ el √ļltimo d√≠a de alegatos. Entonces, Rakim Mayers declar√≥ que ‚Äúse pon√≠a a las √≥rdenes de lo que dictaminara la corte‚ÄĚ. Cuando el fiscal pregunt√≥ a los tres imputados si, en el supuesto caso de ser condenados a servicio comunitario, estar√≠an en condiciones de cumplirlo, en Suecia. Los tres respondieron que s√≠.

     

    El juez pregunt√≥, tambi√©n, a cada uno de ellos, si hab√≠an sido condenados por alg√ļn delito durante los √ļltimos cinco a√Īos. Los tres respondieron que ‚Äúno‚ÄĚ.

     

    No obstante, cuando uno de los abogados de los imputados trató de preguntarle al demandante si éste había sido alguna vez condenado en Suecia anteriormente, el juez prohibió la pregunta.  

     

     

    140.000 coronas de indemnización

     

    El querellante exig√≠a la suma de 139.700 coronas, por agravio, da√Īos y perjuicios y por ausencia laboral.

     

    Esta es una suma estratosférica que no se corresponde a los montos de indemnización que se aplican en Suecia. Las víctimas del atentado terrorista de Drottninggatan, por ejemplo, recibieron alrededor de 60.000 coronas.

     

    La corte desestimó la suma exigida por el demandante, primero porque las indemnizaciones se determinan de acuerdo con sumas preestablecidas, y segundo porque las heridas del demandante no eran de la magnitud de lo sostenido por él. Los cortes en los brazos requirieron de atención médica, pero eran superficiales. Además, no se pudo comprobar cómo habían surgido.

     

    La p√©rdida de dinero por ausencia laboral ‚Äď10.000 coronas ‚Äď no pudo ser ratificada, puesto que el demandante no present√≥ el contrato de trabajo.

     

     
    El abogado de Rakim Mayers, después de una audiencia oral, durante el juicio. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Las reacciones

     

    - Rakim Mayers está increíblemente decepcionado. Habíamos esperado un fallo absolutorio, dijo el abogado del principal imputado, en una conferencia de prensa, poco después de ser comunicado el veredicto.

     

    Lament√≥ no haber alcanzado la meta ‚Äď demostrar la inocencia de su defendido - y se culp√≥ a s√≠ mismo por esto.

     

    - Tenemos que analizarlo. Es mejor tomar una decisión de esta naturaleza con la cabeza fría, dijo Slobodan Jovovic, ante la pregunta de una apelación.

     

    El fiscal, por su parte, est√° conforme, pero no del todo. √Čl exig√≠a una pena de c√°rcel de seis meses, aunque nadie crey√≥ nunca que la corte aceptar√≠a esta condena. ¬†

     

    - La corte hizo la misma apreciaci√≥n que yo, con una excepci√≥n ‚Äď el supuesto uso de una botella. Se considera que yo no pude comprobar si se us√≥ ese objeto. Por lo tanto, el castigo es mucho menos de lo que yo hab√≠a esperado, dijo Daniel Suneson a Aftonbladet.

     

    Al igual que la parte demandante, no est√° seguro de si apelar√° el fallo.

     

    El abogado del querellante, Magnus Strömberg, por su parte, tampoco se mostró satisfecho.

     

    - El fallo significa una reparación. Pero no estamos completamente conformes, dijo.

     

    Sus honorarios ‚Äď alrededor de 200.000 coronas suecas, deber√°n ser costeados por Rakim Mayers, puesto que es el √ļnico de los tres imputados que cuenta con medios como para hacerlo.¬†

     

    Los expertos calificaron el fallo como ‚Äúesperado‚ÄĚ. En la pr√°ctica, una sentencia condicional es como un ‚Äútir√≥n de orejas‚ÄĚ.

     

    - El veredicto no dice en principio nada, se puede ver solamente como una advertencia, dijo la licenciada Ingela E. Hessius a TT.

     

     Respecto a la indemnización al demandante, explicó:

     

    - El tribunal ha deliberado sabiamente, y no hay nada en el veredicto que asombre. La indemnizaci√≥n se corresponde por completo con lo normal en casos de agresi√≥n. Vale decir, 10.000 coronas por agravio, y 2.500 coronas por da√Īos y perjuicios.

     

     

      

    Reflexiones

     

    Lo que m√°s llama la atenci√≥n, en este ‚Äúcirco medi√°tico‚ÄĚ, como lo han denominado algunos, es que un altercado callejero haya conducido a un juicio. En Suecia ocurren miles de casos similares anualmente,¬†y la gran mayor√≠a de estos se archivan casi de inmediato.

     

    ‚ÄúAntes de que la tinta alcance a secarse en el papel‚ÄĚ, dijo el crimin√≥logo Leif G W Persson, quien desde un comienzo critic√≥ que este caso se llevara a juicio. El experto asegur√≥ desde un principio que, de no haberse tratado de una celebridad, el caso se habr√≠a archivado.

     

    En este caso, poco rima con la ‚Äúigualdad ante la ley‚ÄĚ, con lo que Stefan L√∂fven le respondi√≥ a Donald Trump.

     

    El tema de la provocaci√≥n y la agresi√≥n de parte del demandante al guardaespaldas de Mayers no fue algo que se toc√≥ a fondo, durante los alegatos. El fallo nombra hechos agravantes, pero tambi√©n atenuantes. Cuando fue preguntado sobre esto, en la conferencia de prensa del mi√©rcoles, el juez Lennerbrant respondi√≥ que no quer√≠a usar la palabra ‚Äúprovocaci√≥n‚ÄĚ.

     

    No obstante, sí hubo un acoso y una provocación, incluso una agresión, de parte del demandante, quien no es la primera vez que asiste a un tribunal. Ha sido condenado cuatro veces, anteriormente, por drogas y por portar arma blanca.

     

    Suecia ha sido criticada en varias ocasiones por sus largos periodos de prisión preventiva. Conforme al principio básico de un Estado de Derecho, de la presunción de inocencia, no es lógico que un sospechoso alcance a cumplir la condena incluso antes de que comience el juicio.

     

    El comité contra la tortura, de las Naciones Unidas, ha criticado varias veces a Suecia por la prisión preventiva a la que somete a sospechosos de delitos. Esto es comparable a la tortura, sobre todo cuando se somete a los detenidos a un aislamiento total.

     

    En Suecia no existe un límite de tiempo en el que la persona puede estar privada de su libertad. Esto no se corresponde con un Estado de derecho, aseguran expertos en jurisprudencia. El caso de ASAP Rocky puso nuevamente este debate en el tapete.

     

    Por otra parte: Lo paradójico de este caso es que un rapero que nunca ha estado comprometido con la política, y que nunca ha querido ser un símbolo de la lucha por los derechos de los afroamericanos en su país, de pronto pasó a ser justamente eso.

     


    El presidente del jurado, Per Lennerbrant, al momento de comunicar el fallo, en el tribunal de Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

      

  • ASAP Rocky fue puesto en libertad y parti√≥ a USA en su avi√≥n privado

    El tercero y √ļltimo d√≠a del juicio contra ASAP Rocky y sus acompa√Īantes concluy√≥ el pasado viernes en medio de gran algarab√≠a.

    Al finalizar los alegatos, los tres imputados fueron puestos en libertad, en espera del fallo que ser√° comunicado el 14 de agosto.

    A la hora siguiente, el artista, junto a su familia y amigos se encontraban a bordo de su avión privado, rumbo a los Estados Unidos.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Al final, todo ocurrió inesperadamente rápido, en el juicio al rapero norteamericano Rakim Mayers, alias ASAP Rocky, y dos integrantes de su team.

     

    A las 19.20 de la tarde del viernes, y luego de que el jurado deliberara durante una hora, el jubilo estalló en la sala de seguridad del tribunal de Estocolmo. Los tres imputados fueron puestos en libertad, en espera del fallo que será comunicado el 14 de agosto.

     

    En comparación a dos largos alegatos orales anteriores, el lunes y el martes, el día viernes se caracterizó por su efectividad y un toque de dramatismo.

     

    Al mismo tiempo,  varios cabos que habían quedado sueltos se aclararon, aunque no todos. 

     

    Tanto el fiscal, como los abogados defensores del querellante y de los imputados mostraron sus herramientas m√°s eficientes, en defensa de sus clientes.

     

    El viernes prestaron testimonio las dos chicas que fueron testigos de lo ocurrido la tarde del 30 de junio.  Ninguna quiso estar en persona, por miedo a represalias, y testificaron a través de una transmisión por video. Una de ellas fue quien grabó el videoclip que más tarde se hizo viral. El video donde Mayer lanza al chico por el aire.

     

    La joven liceana¬†cont√≥ que hab√≠a querido mostrar que estaban con el artista y sus amigos, mediante la aplicaci√≥n Snapchat. Segundos despu√©s de que comenzara a filmar, ocurri√≥ el incidente. Seg√ļn ella, la transmisi√≥n se cort√≥ antes de que terminara la golpiza, pero que grab√≥ la mayor parte de esta.

     

    Las chicas corroboraron también lo que habían dicho anteriormente, que el querellante y su amigo habían acosado sexualmente a unas chicas, como quedó grabado en un vídeoclip. Y es lo que le dicen a Mayers y a su grupo, cuando se encuentran con ellos. Algo que también el guardaespaldas, que prestó testimonio más tarde, corroboró.

     

    Pero, y para disconformidad del fiscal, las jóvenes no respaldaron el detalle de la botella que supuestamente se habría usado para agredir al querellante. Al final, este hecho no pudo ser comprobado, por lo tanto fue excluído de los cargos.  Las chicas admitieron que escucharon el sonido de una botella, pero que no vieron ninguna botella en el altercado.

     

    También dio testimonio el amigo del querellante, quien lo conoce desde cuando vivían en el mismo centro de acogida a inmigrantes. El joven hombre se presentó ante el tribunal esposado y en traje de interno, puesto que está detenido por otro delito.

     

    Contó una versión totalmente distinta de la de los imputados, y se negó a responder una serie de preguntas. Reconoció que cuando ocurrieron los hechos estaba bajo el efecto de benzodiazepinas. Agreegó  que su amigo no había consumido drogas en esa ocasión.

     

    Asegur√≥ que hab√≠a tratado de defender al querellante, y que tambi√©n hab√≠a recibido golpes, estando en el suelo. Esto se contradice con los testimonios de todos los dem√°s implicados ‚Äď incluso de su amigo. Ellos¬†¬†aseguraron que el chico arranc√≥ cuando comenz√≥ el ataque.

     

    La abogada Carla Pantzar, quien representa a uno de los dos imputados amigos de Mayers,¬†quiso preguntarle si esa tarde portaba alg√ļn arma ‚Äď ha sido condenado anteriormente por este delito - pero el juez le record√≥ al interrogado que no ten√≠a obligaci√≥n de responder. Y la pregunta qued√≥ sin respuesta.

     

    Otro testigo fue el terapeuta del querellante, quien declaró que el chico había quedado  traumatizado debido al incidente, que padecía de insomnio y tenía miedo constantemente. Dijo que las consecuencias de la golpiza habían sido considerables y dejarían huellas por largo tiempo.

     

    Pasado el mediodía prestó testimonio el guardaespaldas de Mayers. Contó que el querellante fue quien había tomado contacto con el grupo desde el principio y que él mismo había considerado que podía constituir un peligro para Mayers y su grupo. Entonces , le pidió que se alejara del lugar.

     

    El chico no hizo caso, al contrario, seguía preguntando cosas incoherentes. Al final, el guardia lo había levantado y empujado lejos.

     

    También explicó que en su país, cuando una persona molesta a otra por segunda vez, se considera hostigamiento, y las personas tienen derecho a defenderse. Contó además que el querellante lo había atacado con sus auriculares, causándole un corte en la mano, que había sangrado bastante.

     

    El guardaespaldas agregó que, a pesar de que le pidió repetidas veces que se alejaran, los chicos los persiguieron por varias cuadras. Y, como no conocían ni el país ni el idioma, no sabían cómo llamar a la policía o a un taxi.

     

    Seg√ļn √©l, lo que puede haber ocasionado la ira del joven fue que unas chicas se acercaron a Mayers y le dijeron que los dos j√≥venes hombres las hab√≠an atacado sexualmente. ‚ÄúDisculpe, su se√Īor√≠a, pero dijeron que les hab√≠an agarrado las nalgas‚ÄĚ, dijo.

     

    Cont√≥ que √©l tem√≠a que el querellante portara alg√ļn tipo de arma. Que cuando llegaron a la calle Appelbergsgatan, el chico comenz√≥ a tratar de darle pu√Īetazos, en tanto que el otro se le acercaba por el otro costado. Al mismo tiempo sab√≠a que ten√≠a que proteger a su jefe.

     

    Entonces fue que Rakim Mayers actuó de la manera en que lo hizo.

     

    Quién es el guardaespaldas de quién? preguntó el abogado.  

     

    - Yo soy el guardaespaldas de Rakim. Pero √©l es como es y eso no le import√≥. √Čl vino en mi ayuda cuando yo lo necesitaba, respondi√≥.

     

    Y explicó que no es la primera vez que se ven envueltos en situaciones de peligro. Que el ser un famoso implica que muchas veces se les acerque gente que no siempre tiene buenos propósitos. Al igual Rakim Mayers, quien había testificado el día anterior, aseguró que la situación fue escalando cada vez más y temían que pudiera terminar muy mal. A pesar de que ninguno de ellos querían meterse en líos .

     

    El fiscal, Daniel Suneson, no aceptó, no obstante, la versión de los tres imputados, de que actuaron en defensa propia.

     

    Exigi√≥ seis meses de c√°rcel para Mayers, y penas menores para los otros dos imputados. Y mostr√≥ una serie de casos similares en los que la pena fue de esta magnitud. Seg√ļn √©l, Rakim Mayers y sus amigos, en lugar de irse a un lugar donde hab√≠a m√°s gente, se dirigieron ¬†a un peque√Īo callej√≥n vac√≠o. Y, de com√ļn acuerdo, agredieron al joven de 19 a√Īos.

     

    El abogado de √©ste, Magnus Str√∂mberg, dijo, en su alegato final, que nunca hab√≠a tenido un cliente tan atemorizado. Que lo sucedido la tarde del 30 de junio devast√≥ la vida de su defendido y que ‚Äúhab√≠a sido muy duro para √©l el asistir al juicio‚ÄĚ.

     

    El joven  exige una indemnización  de 139.700 coronas suecas.

     

    Slobodan Jovicic: "El diablo est√° en los detalles"

     

    Cuando fue el turno del abogado de Mayers, Slobodan Jovicic, de pronunciar su alegato final, quiso comenzar con una reflexión:

     

    - El circo afuera continuará. Las cámaras y los reflectores se apagarán y la aglomeración se dispersará. Mientras el espectáculo se instala en otro lugar, nosotros, los miembros de la corte, volveremos el lunes a ocuparnos de nuevas tareas.

     

    Explic√≥ enigm√°ticamente que ‚Äúel diablo est√° en los detalles‚ÄĚ, y coloc√≥ una botella vac√≠a de vino cava en la mesa de los jueces. La foto de la investigaci√≥n, donde aparece una botella rota en el suelo se corresponde con la de la botella de vino espumante.

     

    - El querellante afirma que fue agredido en la cabeza con una botella. Pero esa botella es muy pesada, y habr√≠a ocasionado graves da√Īos que habr√≠an sido documentados en el informe m√©dico.

    - Mi cliente y los otros tres no ten√≠an nada en sus manos, seg√ļn se aprecia muy bien en el videoclip, dijo.

     

    Y explic√≥ una vez m√°s que las heridas del querellante podr√≠an haberse ocasionado por el vidrio en la suela de los zapatos de quienes lo agredieron. En el clip se ve cuando Mayers le pone el pie encima del brazo. El que haya sucedido de esa forma no fue descartado por los m√©dicos. Y Mayers asegur√≥ que lo hab√≠a hecho para desarmarlo, puesto que cre√≠a que llevaba consigo alg√ļn tipo de objeto punzante.

     

    Más información:

    Rakim Mayers se convirti√≥ en un artista de fama internacional gracias a su talento musical.¬†Sin embargo,¬†proviene de condiciones humildes del barrio de Harlem. Junto a su madre y su hermana trataban de salir adelante, luego de que el padre cayera a la c√°rcel y el hermano muriera a los 13 a√Īos.

     

    El querellante de 19 a√Īos lleg√≥ a Suecia en 2015, proveniente de Ir√°n. En Suecia solicit√≥ asilo, al llegar como menor no acompa√Īado. Sus padres son originarios de Afganist√°n, pero hab√≠an emigrado a Ir√°n. El¬†joven hombre no iba a estar presente en el juicio, seg√ļn trascendi√≥ m√°s tarde, porque hab√≠a planeado viajar a Ir√°n, para asistir a las bodas de un familiar.

     

    El fallo se dar√° a conocer el 14 de agosto.

     


    ASAP Rocky. Foto: captura de pantalla de SVT. 

     

     

  • Madre de ASAP Rocky: ‚ÄúEsto es una pesadilla‚ÄĚ

    En medio de una gran atención mediática comenzó este martes el juicio oral contra ASAP Rocky y dos miembros de su team, acusados de un delito de agresión.  

     El choque entre la jurisprudencia sueca y la norteamericana es evidente. Donald Trump envió a un experto en liberación de rehenes, para presenciar los alegatos.

    La madre de ASAP Rocky tampoco entiende que su hijo est√© tras las rejas. ‚ÄúEsto es una pesadilla‚ÄĚ, dijo a Dagens Nyheter ayer, en una pausa en los alegatos.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El juicio en contra del rapero norteamericano ASAP Rocky y dos de sus hombres de confianza - uno de 23 a√Īos y el otro de 24 - que comenz√≥ ayer en Estocolmo es, sin duda, uno de los m√°s medi√°ticos de este √ļltimo tiempo.

     

    Ya a las ocho de la ma√Īana estaban las c√°maras y sistemas de transmisi√≥n en vivo instalados afuera de la sala de seguridad del tribunal de Estocolmo, en Bergsgatan 50. Periodistas de 40 medios ocuparon por completo los 70 asientos de la sala adyacente a la sala donde comparecen los imputados y los representantes de la ley. Este auditorio est√° separado de la sala de comparecencia por un vidrio antibalas. M√°s de 10 lugares estaban reservados, all√≠, para los familiares de los imputados. La madre de ASAP Rocky, Renee Black, se sent√≥ en la primera corrida de asientos, junto al padre de otro de los imputados. Detr√°s de ella tom√≥ asiento el enviado de Trump, Robert O¬īBrien, experto en resolver temas de rehenes.

     

    La madre de Rocky no hizo declaraciones, pero en una pausa dijo a Dagens Nyheter que esto era ‚Äúuna pesadilla‚ÄĚ.

     

    Y O¬īBrien dijo que su misi√≥n era que ‚Äúlos ciudadanos norteamericanos regresaran a casa lo antes posible‚ÄĚ

     

    Debido al gran n√ļmero de personas que quer√≠an presenciar el juicio (las ‚Äúentradas‚ÄĚ se agotaron), las sesiones comenzaron con media hora de retraso, alrededor de las 10:00 de la ma√Īana.

     

    ASAP Rocky y sus dos colaboradores vestían sudadera verde y pantalones del mismo color, la vestimenta propia de los internos. No buscaron las miradas de sus familiares, al entrar a la sala, y tomaron asiento frente al juez y el resto del jurado, de espaldas a la sala donde se encontraban sus familiares. La madre del artista se secó las lágrimas, al ver a su hijo.  

     

    Tambi√©n entr√≥ el querellante, vistiendo pantalones oscuros y una camisa blanca. Se trata de un joven de 19 a√Īos, de padres afganos, que resid√≠a en Ir√°n. Lleg√≥ a Suecia en 2015, como menor no acompa√Īado.

     

    El fiscal, Daniel Suneson, comenzó una exposición de los hechos, la investigación preliminar es extensa, alrededor de 500 páginas. Al poco de comenzar, ocurrió algo inusual: el abogado defensor de ASAP Rocky lo interrumpió para hacerle tres preguntas. Tenían que ver con la afirmación del fiscal de que los imputados no solo golpearon a la víctima, sino que también lo agredieron con una botella rota.

     

    Slobodan Jovicic quiso saber si el fiscal tenía pruebas sobre el uso de una botella.

     

    El fiscal respondió con evasivas. En la investigación preliminar existe una foto en la que se aprecia a uno de los amigos de Rocky con dos botellas de cerveza en las manos. Corresponde a la tarde en la que ocurrieron los hechos, el 30 de junio pasado, en la calle Apelbergsgatan, en el centro de Estocolmo.

     

    Sin embargo, en el video de la agresi√≥n, no figura ninguna botella. Rocky y sus amigos golpean al joven de 19 a√Īos a punta de pu√Īetes y patadas.

     

    En el lugar se encontró una botella rota, la que fue enviada a un análisis de ADN. Los resultados fueron negativos. No se encontraron rastros de ADN de ninguno de los imputados.

     

    ¬ŅAhora, por qu√© importa tanto este ‚Äúdetalle‚ÄĚ?

     

    Porque en el caso de que exista algo que se pueda usar como arma, el delito se tipifica como de mayor gravedad.

     


    La madre de ASAP Rocky, Renee Black, al momento de llegar al tribunal de Estocolmo, este martes 30 de julio. Foto: Marisol Aliaga. 

       

    NOTA EN DESARROLLO

     

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