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¿Qué pasa en Casa Chile? Las socias/os de Casa Chile no pudieron entrar al local, porque le habían puesto un seguro a la reja. En esta ocasión, querían esclarecer la situación de la asociación. Foto: Facebook.

¿Qué pasa en Casa Chile? Featured

Una grave situación enfrenta en estos momentos la asociación Casa Chile. Debido a graves deficiencias de administración y de contabilidad, el municipio de Estocolmo decidió retirar el apoyo económico a la organización.  

Irregularidades en la economía, expulsiones arbitrarias, discordias e incluso anónimos con amenazas de muerte, han manchado el prestigio de la agrupación. Su futuro se ve incierto.

Las socias están consternadas, no faltan quienes consideran que han sido manipuladas. Magazín Latino quiso saber qué está pasando en Casa Chile. Esto es lo que recabamos.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Casa Chile es una asociación chilena sin fines de lucro, una de las más antiguas. Se fundó con el fin de ser un punto de encuentro para latinoamericanas/os en Suecia. Ha cumplido una importante labor y se ha transformado en un referente, gracias a sus numerosas actividades culturales y sociales dirigidas a la comunidad latina en Estocolmo.

 

Sin embargo, últimamente la asociación se ha enfrentado a una serie de dificultades. Se han sucedido una serie de irregularidades en la economía, además de expulsiones de socios/as, denuncias policiales, cambios de directivas, etc.

 

Todo esto llevó a que el municipio de Estocolmo decidiera retirar el subsidio municipal a Casa Chile. Y la entidad ha declarado que “no quiere saber nada más de la organización”.

 

Las socias de Casa Chile se reunían para socializar, realizar trabajos manuales, tejer, pintar, y otras manualidades. Las “onces bailables del domingo” atraían a gran número de público.

 

Pero, al parecer, todo esto ahora se termina.

 

Magazín Latino quiso saber qué estaba ocurriendo, a raíz de un posteo de Casa Chile en Facebook. Se trataba de una declaración de los socios junto a una fotografía de éstos/as frente al local de su asociación. El posteo denuncia que el viernes 15 de junio de 2018 no pudieron ingresar a las dependencias de la asociación, ubicada en Kungsholmsgatan 12, en Estocolmo, debido a que la reja metálica de la entrada había sido bloqueada con un seguro para bicicletas.

 


El seguro de bicicleta poco se aprecia en la foto, al lado derecho de la reja. Foto: Facebook.  

 

Explican también que esa tarde se reunieron 22 socios. Habían citado al ex presidente (*) de la asociación, con el fin de pedirle explicaciones sobre el informe económico que la Administración para la Ancianidad (Äldreförvaltningen) había dado a conocer a principios de año. Este reporte había constatado graves deficiencias en la contabilidad y en la administración de Casa Chile y el municipio, al no recibir explicaciones por parte de la directiva, había optado por retirar el subsidio.

 

Según nuestras fuentes, en dos reuniones anteriores, la Asamblea (las socias de Casa Chile) había exigido aclaraciones sobre los documentos enviados por el municipio a la asociación. Al no recibirlas, el 18 de mayo de 2018, en una reunión de la Asamblea, el presidente fue destituido de su cargo.

 

Sin embargo, y según estas mismas fuentes, desde esa fecha y hasta el momento del cierre de esta publicación, esta persona se ha negado a hacer entrega de las llaves del local y sigue teniendo acceso a la cuenta bancaria de la organización. 

 

Ese viernes, cuando las socias esperaban explicaciones y poder aclarar - por fin - la situación de la organización, se vieron obligadas a irse al parque más cercano, a compartir la merienda que llevaban en sus carritos. La mayoría son señoras de edad, la mayor de ellas, de 82 años.

 

“Esto es para nosotros totalmente inaceptable, es un atropello a nuestros derechos como personas y como socios, una falta de respeto enorme hacia los adultos de la tercera edad. Y es gracias a ellos que esta organización recibe ayuda económica para su funcionamiento”, escriben, en el comunicado en Facebook.

 

En el mismo hilo, se publicó también un mail de la Administración para la Ancianidad:

 

“No hay mucho que agregar en este caso. Äldreförvaltningen ha retirado la ayuda económica a Casa Chile y ha exigido la devolución del dinero que se le había entregado. El motivo de esto, son deficiencias y graves errores en la contabilidad. La entidad no puede determinar quién o si hay un culpable, pero es cierto que Äldreförvaltningen ha instado a la directiva a hacer una denuncia policial. Puesto que no somos una entidad policial, no podemos afirmar si alguien ha cometido algún delito. Luego de que el dinero haya sido reembolsado, Äldreförvaltningen no tendrá ya más contacto con Casa Chile”.

 

Magazín Latino se comunicó con Anita Cronholm, funcionaria de Äldreförvaltningenquien ha estado a cargo de la tramitación de Casa Chile:

- No hay nada más que agregar. Hemos retirado el subsidio a Casa Chile, y se debe a que ya no existe ninguna confianza en una asociación que no ha funcionado. No hay asociación, no hay directiva, no hay nada. Y ha desaparecido dinero. Es por eso.

 

Ud. escribe en el mail que Uds. ya no van a tener ningún contacto con ellos. ¿Significa esto que Casa Chile se cierra?

- Casa Chile puede hacer lo que quiera. Pero nosotros ya no tenemos contacto con ellos, puesto que está claro que hay distintas falanges que discuten, se pelean entre ellos, incluso se amenazan mutuamente con denuncias a la policía. Por eso nosotros no queremos saber nada más de ellos, es así de simple. Y no les vamos a entregar ayuda económica, ya que no han podido informar cómo utilizan los dineros. Por ende, no estamos seguros de dónde van a parar estos recursos.

 

Tengo entendido que Casa Chile debe devolver una suma ¿qué pasa si Uds. no reciben este dinero?

Lo vamos a recibir, les hemos enviado la factura. Ellos recibieron dinero por el primer trimestre, ese dinero no lo exigimos de vuelta. El dinero que falta es el del segundo trimestre, y ese tiene que ser reembolsado. El presidente de la asociación (*) prometió devolverlo y pienso que así lo hará. Pero el dinero que falta es el que corresponde a la contabilidad de años anteriores, y esta es la razón por la cual ya no recibirán aporte económico.

 

¿Pero si aparece el dinero?

- Se trata de cómo se presente la contabilidad. Ellos no han presentado el balance de todo el año 2016, y esta es la razón por la que el subsidio se acaba. No queremos nada más con ellos. Así de simple. Mientras no se aclararen estas irregularidades, mientras persista esta situación, no hay dinero. Ahora, si han decidido hacer una denuncia policial [por malversación de fondos], nosotros no nos pronunciamos sobre eso.

 

¿Consideran Uds. que es necesario asegurarse de que las organizaciones funcionen en forma correcta, sobre todo en lo relativo a las ayudas económicas?

- Por supuesto. Por eso seguiremos investigando a más organizaciones. Y no es solo Casa Chile. Lo que diferencia a Casa Chile es que, en el caso de ellos, no recibimos respuesta alguna. No obtuvimos claridad, no obtuvimos nada. Las directivas de otras organizaciones han dicho: “Bueno, mejoraremos. Haremos esto y esto”. Pero de ellos no hemos obtenido nada. Todo parece ser un gran desorden.

 

Anita Cronholm agrega que Äldreförvaltningen tiene todo el derecho de investigar que las organizaciones cumplan con los requisitos que exige el municipio de Estocolmo, ya que se trata de dineros municipales.

 

En otras palabras, del dinero de los contribuyentes.  

 

El 4 de diciembre de 2017, la Administración para la Ancianidad (Äldreförvaltningen) había realizado una inspección a Casa Chile. Vale decir, los inspectores se presentaron en persona en el local. El resultado de esta investigación fue publicado en un documento llamado: Rapport Granskning av ekonomi-funktionen hos [otra organización] – och Föreningen Casa Chile.

 

De este informe económico se desprende, entre otros puntos:

 

  • Casa Chile no pudo presentar la contabilidad de todo el año 2016. (Según la tesorera presente - denominada tesorera A - los archivos de la contabilidad de este año estaban en un armario, y no pudieron ser encontrados).
  • Casa Chile no declara impuestos por servicios prestados por algunos miembros, por ejemplo, por hacer  aseo.
  • Casa Chile no tiene métodos para la contabilidad de la “caja chica”, lo cual dificulta su auditoría.
  • La contabilidad se basa a menudo en boletas hechas a mano y basándose en datos que no son fiables.
  • El hecho de que cada tesorero tenga su propio método de trabajo dificulta la auditoria de la asociación.
  • Existe un gran riesgo de que se hayan cometido irregularidades durante el cambio de tesoreros, a principios del 2017, vale decir entre el tesorero A y B. (El informe explica detalladamente desde cuando y hasta cuando asumió cada tesorero).

 

El informe data del 18 de enero de 2018, sin embargo, en conversación con Magazín Latino, socias dijeron que ellas no fueron informadas sobre este importante documento. Muchas socias no se percataron nunca de que la organización tenía graves problemas con el municipio.

 

También conversamos con el ex tesorero (que en el reporte es denominado como “tesorero B”) quien fue elegido en su cargo el 25 de marzo de 2017 para el periodo 2017/2018. Este tesorero no estuvo presente en la inspección a Casa Chile porque había sido depuesto. Sí estuvo presente la tesorera anterior (tesorera A, en el informe).

 

El informe económico critica fuertemente a Casa Chile, debido a que encuentra graves deficiencias en la contabilidad de la asociación.

 

Sin embargo, los problemas no solo tratan de la parte económica.

 

Los estatutos de Casa Chile establecen que un presidente puede ejercer dos años, luego de los cuales no puede ser reelegido. Según nuestras fuentes, entre el año 2011 o 2013, hasta el 2015, dos personas fueron turnándose en el cargo de presidente.

 

Vale decir, uno era elegido presidente; cuando había transcurrido un año, este presidente renunciaba y era elegida la otra persona, quien, al transcurrir un año, hacía lo mismo. De esta forma, uno de los dos ocupaba siempre la presidencia. (Esto, según fuentes con las que hemos tenido contacto).  

 

Más tarde fue elegido el presidente más reciente, quien luego fue reelegido en la Asamblea del 25 de marzo de 2017, en contradicción con los estatutos, que prohibían la reelección.

- Fuera de esto, se eligieron de directores a personas que no asistieron a la reunión y no se habían postulado. Que estaban fuera de Suecia, dice el ex tesorero, quien no pudo ejercer su cargo hasta fines de abril de 2017, cuando se le hizo entrega de la “caja chica”, con la cantidad de 9.300 coronas en efectivo.

 

Según este tesorero, muchas de las boletas que él debía pagar estaban hechas a mano, y muchas veces no había boletas.

- La socia XX, en reunión de directiva, exigió que se le pagaran 2.000 coronas mensuales por hacer el aseo del local. Y para eso no se pagaba impuestos, dijo.

 

Rápidamente el tesorero entró con conflicto con el presidente de la asociación. Según éste, en una ocasión el presidente le exigió que cancelara una suma de dinero a una persona que había contratado con el fin de iniciar un proceso en contra de unas socias.

- Yo me negué a hacer ese pago, puesto que el dinero de la asociación no puede ser usado para esos fines. Desde entonces el presidente se propuso destituirme del cargo, afirma.

 

Y, en octubre o noviembre de 2017, el tesorero fue destituido, acusado de haber robado dinero de la organización, y de ser la persona detrás de unos mails anónimos que habían comenzado a llegar a los socios, de un personaje llamado “Justa Candelaria”.

- Yo pude demostrar que yo no era la Candelaria, que tengo todas las cuentas claras, y que no he robado nada. Si él [el presidente] me acusa a la policía, yo tengo todas las pruebas para defenderme, dijo el ex tesorero.

 

¿Ahora, de cuánto dinero estamos hablando?

Magazín Latino se comunicó con el municipio de Estocolmo, la sección Äldreförvaltningen, para averiguar a cuanto había ascendido la ayuda económica percibida por Casa Chile durante los últimos años. Para nombrar solo dos años, el 2016, la asociación recibió 191.472 coronas, para el pago de alquiler. 74.693 coronas, para otros pagos de local y 91.105 coronas de subvención para actividades concretas. En total, Casa Chile recibió 357.270 coronas el año 2016.

 

La contabilidad de este año se desapareció – de forma inexplicable – y esta es la razón por la cual Casa Chile pierde la ayuda económica del municipio de Estocolmo, como ya se mencionó más arriba.

 


Carta del municipio de Estocolmo a la directiva de Casa Chile, explicando las razones por las cuales se retira el subsidio. 

 

El año en curso, 2018, a Casa Chile se le aprobó la suma de 184.347 coronas de verksamhetsbidrag y 203.880 coronas de subvención para el alquiler.

 

Vale la pena recalcar además, que, del dinero que Casa Chile recibía para actividades concretas (verksamhetsbidrag), las socias no veían prácticamente nada. Según han señalado a Magazín Latino, ellas han pagado siempre sus propios materiales y solamente han hecho uso del local. La cuota anual es de 250 coronas. En las fiestas, los socios pagaban algo menos, pero también pagaban.

Nada ha sido nunca gratis, para las Socias de Casa Chile.

Y cuando han querido hacer obras de solidaridad, han tenido que costearlo ellas mismas. No han recibido ninguna ayuda para, por ejemplo, recolectar fondos para campañas de solidaridad. 

- Tanto este presidente, como los anteriores, nos dijeron siempre que Casa Chile no estaba para actos de beneficencia. Eso me dio mucha pena, nos confesó una socia.

 

Magazín Latino ha conversado con varias de ellas, aunque todas prefieren ser anónimas. Están devastadas ante los lamentables sucesos que se han venido sucediendo dentro de su organización.

Una de ellas nos contó que ingresó a la organización en 2014, porque le interesaban los cursos de manualidades. Más tarde se incorporó a un curso de Reiki, algo que le hacía muy bien, ya que mitigaba los achaques propios de la edad y le servía para tener contacto con otras señoras. “Lo pasábamos muy bien”, nos dijo.

- Pero ya luego no teníamos local para las clases, porque el presidente le prohibió la entrada a la profesora que nos hacía clases. La declaró “persona no grata”. Ella se había atrevido a criticarlo, por eso entró en conflicto con él. Yo veía las injusticias que se cometían, y cuando veo injusticias me da mucha impotencia, confesó. 

Ella, al igual que otras socias, no habían caído en la cuenta sobre los problemas económicos y de administración que venía acarreando la asociación, hasta que fue demasiado tarde.

- Ahora estamos muy nerviosas, vemos que Casa Chile se va a cerrar y nos da mucha pena. Lo que está pasando ha influido en el diario vivir de todas nosotras. A mí me servía como relajación, de distracción, para juntarme y conversar con las señoras. Pero esta gente ha creado un ambiente muy malo. Han hecho una persecución de socias que son muy buenas para la organización, ¡incluso las han acusado de robar!

 

[De hecho, nuestro medio se ha enterado de socias que han sido acosadas, recibiendo mensajes de odio, e incluso amenazas de muerte. Al menos tres personas han hecho las denuncias correspondientes, por acoso, maltrato e injurias].

 

¿Cómo se siente Ud. con lo que ha pasado?

- Me he sentido muy mal, muy deprimida, al igual que otras socias. Nosotras veíamos que pasaban cosas raras, pero siempre teníamos la esperanza de que se arreglara todo. Pero nunca vi un grupo tan mal dirigido, esa directiva no tiene nombre.

 

¿En qué sentido?

- Siento que fuimos utilizadas. Que fuimos manipuladas. Nos engañaron, haciéndonos creer cosas. Ahora nos sentimos tan tontas, y eso nos deprime aún más.

 

¿Y qué van a hacer?

- Hay que hacer una limpieza. Mientras estén esas personas, yo no voy a ir a Casa Chile. Lamento mucho que se haya llegado a este punto, pero últimamente ya no se podía trabajar en paz, era demasiado el griterío y la falta de respeto, falta de empatía total. Y más encima, el problema de la economía. El dinero de la comuna debería haber sido para las actividades de las socias, que son la mayoría de la tercera edad. En cambio, nos encontramos con malversación de fondos y aprovechamiento. Y nosotras, que siempre nos hemos costeado todo…esto no tiene nombre.

 


Las socias/os de Casa Chile no pudieron entrar al local, porque le habían puesto un seguro a la reja. En esta ocasión, querían esclarecer la situación de la asociación. Foto: Facebook.   

 

 

Magazín Latino ha tratado de comunicarse con el presidente de Casa Chile (*), hasta el momento sin resultados. No obstante, pocas horas antes de la publicación de esta nota, logramos comunicarnos telefónicamente con él.

 

Debido al espacio, dejamos sus declaraciones para otra nota. Aunque podemos adelantar que él considera que todo lo que nuestras fuentes nos han dicho son “una burda mentira que se ha manipulado”. Y agrega que él sigue siendo el presidente de Casa Chile.

 

(*) ACLARACIÓN: Las socias con quienes hemos conversado afirmaron que este presidente fue depuesto de su cargo en la Asamblea del 18 de mayo de 2018. ´Al ser destituido, dijo que se iba a ir a fines de ese mes. Luego dijo que se iría a fines de junio. Ahora dice que Casa Chile “está cerrada por vacaciones” ´, subrayaron nuestras fuentes.

 

 

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