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Con Chile en el corazón De izquierda a derecha: Jan Hammarlund, cantautor; Arja Saijonmaa, cantante; José Goñi, Embajador; Sonja Martinson Uppman; y Mireya García, Agregada Cultural. Foto: Marisol Aliaga.

Con Chile en el corazón

Una ceremonia muy especial tuvo lugar a fines del mes de agosto en la residencia del Embajador de Chile en Suecia, José Goñi.

El diplomático chileno hizo entrega de la Orden Pablo Neruda a dos artistas que se destacaron por su labor solidaria con Chile tras el golpe cívico-militar de 1973: Arja Saijomaa y Jan Hammarlund.

También se distinguió a Sonja Martinson Uppman, quien trabajó con Harald Edelstam, el embajador sueco en Chile que con su valiente actitud salvó la vida de tantas personas, cuando la oscuridad se cernió sobre Chile.  

 

 Por: Marisol Aliaga. (Texto y fotos)

 

La solidaridad y el compromiso del pueblo sueco para con sus hermanos chilenos, luego del sangriento golpe militar del 11 de septiembre de 1973 es algo conocido y documentado, entre otros por el historiador Fernando Padilla, quien ha publicado varios libros al respecto.

Los lazos fraternos que ya existían entre Salvador Allende y Olof Palme se fortalecieron más aun, luego de que el sueño de Allende, de conducir a Chile al socialismo por la vía pacífica fuera aplastado a punta de tanques y metralletas.  Con el primer ministro sueco, Olof Palme, a la cabeza, Suecia mostró desde el primer momento su solidaridad, acogiendo a miles de chilenos que se vieron forzados a partir al exilio.

El apoyo del pueblo sueco fue desbordante. Prácticamente en cada de este país de pocos habitantes se formó un “Chilekommitté”, con el fin de coordinar las acciones de solidaridad con los refugiados chilenos y con el pueblo de Chile. Acciones que fueron de suma importancia en el momento del plebiscito que permitió la vuelta a la democracia, luego de 17 años de dictadura.

Miles de ciudadanos suecos se comprometieron con la lucha del pueblo de Chile en contra de la feroz dictadura del general que traicionó a la Constitución y a su presidente e inició una matanza en contra de sus propios compatriotas.

Intelectuales, políticos, artistas, sindicalistas, trabajadores suecos se unieron en las protestas en contra del dictador asesino y del imperialismo norteamericano, que había posibilitado la caída de Allende. Icónicas se han vuelto las imágenes de las marchas en contra de la dictadura, en la década de los setenta, en Suecia.

Años después, el destino quiso que una intérprete sueco-finlandesa despidiera, con una canción de una cantautora chilena, al primer ministro sueco, asesinado a sangre fría el 28 de febrero de 1986.

Arja Saijonmaa entonó “Jag vill tacka livet”, el inmortal tema de la inolvidable Violeta Parra, en el funeral de Olof Palme.

Los destinos de Suecia y Chile están sellados con amor y lealtad.

El gobierno de Michelle Bachelet ha querido agradecer, formalmente, el apoyo del pueblo sueco por la recuperación de la democracia y la defensa de los Derechos Humanos en Chile, y ha condecorado a personalidades que se han destacado por su apoyo y su amor a Chile.

 

De izquierda a derecha: Jan Hammarlund, cantautor; Arja Saijonmaa, cantante; José Goñi, Embajador; Sonja Martinson Uppman; y Mireya García, Agregada Cultural. Foto: Marisol Aliaga.

 

A fines de agosto, fueron homenajeados la cantante Arja Saijonmaa, el cantautor Jan Hammarlund y Sonja Martinson Uppman, quien trabajó con Harald Edelstam, el embajador sueco en Chile durante la época del golpe.

Los tres se mostraron muy emocionados y honrados con este reconocimiento, cuando lo recibieron, de manos del embajador chileno José Goñi, en la residencia del mismo.

- Agradezco este fantástico galardón que se me ha otorgado, y que está lleno de recuerdos. Chile sufrió lo mismo que sufrió Grecia, y nuevamente usamos la canción como un arma de lucha. Esta es el arma más poderosa que tiene la humanidad. Y de esa manera nació mi vida en conjunto con los chilenos, dijo Arja Saijonmaa, al recibir su reconocimiento.

 

 

 

Jan Hammarlund contó que él comenzó a traducir y a interpretar las canciones de Violeta Parra en 1974. Luego se interiorizó en la obra de Pablo Neruda, y se transformó en un gran admirador del Nobel chileno.

- Nunca me he sentido tan honrado, en un momento tan especial como el de ahora, dijo Jan Hammarlund.

 

Sonja Martinson Uppman había viajado a al país en 1972, con planes de “quedarse a vivir en Chile para toda la vida”. Pero el destino no lo quiso así. A pedido de Harald Edelstam se desempeñó como secretaria en la Embajada de Suecia en Santiago, donde se refugiaron cientos de personas que más tarde llegaron a Suecia como refugiados políticos.

- Chile ha significado mucho para mí, y todo comenzó hace mucho tiempo atrás. Mi corazón late por Chile, dijo Sonja Martinson Uppman.

 

 

 

 

Al término de la ceremonia, la Agregada Cultural de Chile en Suecia, Mireya García, nos comentó:

- Estamos contentos con este reconocimiento a nuestros amigos que han sido tan solidarios y tan cercanos a ese Chile dictatorial que necesitaba en esos años tanta solidaridad. Se lo merecían, y creo que en este sentido nuestro gobierno está actuando correctamente, al reconocer a quienes tanto nos han entregado, dijo Mireya García.

 

Magazín Latino conversó también con el Embajador de Chile en Suecia, José Goñi, quien se mostró muy satisfecho de haber entregado este reconocimiento a nombre del Gobierno de Chile. “Desde que comenzó la tragedia de Chile, ellos han sido extraordinariamente solidarios con Chile y con los chilenos”, nos dijo.

 

¿Qué nos puede contar de los homenajeados?

- Sonja Martinson estaba en Chile al momento del golpe de Estado, y el embajador Edelstam le pidió que trabajara con él para reforzar el personal de la embajada. Ella se hizo cargo de tareas de organización de las casas que tenía la embajada de Suecia, puesto que, cuando la dictadura rompió relaciones con Cuba, Suecia, en términos diplomáticos, representó los intereses de Cuba ante el gobierno de Chile. Por lo tanto, asumió la responsabilidad de todas las casas, las oficinas y la residencia del embajador. Sonja estuvo a cargo de la residencia del embajador de Cuba, donde había, en ese momento, más de 75 refugiados políticos. Eso fue muy delicado, porque al comienzo la dictadura concentró su odio en la embajada de Cuba y en la residencia del embajador. Todos los días generaban provocaciones disparando contra la residencia. En una de esas ocasiones le impactó un balazo en la cabeza a un ex ministro de Allende, Rolando Calderón, quien por suerte no falleció. Posteriormente, al regreso de la democracia, fue senador de la república por el partido socialista.

 

¿De Arja Saijonmaa?

- Arja Saijonmaa, ha hecho contribuciones extraordinariamente importantes para la difusión de la cultura chilena, particularmente la de Violeta Parra. Y muy especialmente “Gracias a la vida”, con una interpretación que es conocida mundialmente. Por invitación de la familia Palme, ella interpretó esta canción en el funeral de Olof Palme. Yo recuerdo haberlo visto en televisión en esos momentos, y era muy impactante el ver que como parte central de los actos de despedida del primer ministro sueco estaba una canción de una chilena, interpretada por Arja Saijonmaa.

 

 

 

¿De Jan Hammarlund?

- Jan Hammarlund, es un artista que ha estado comprometido con Chile durante casi toda su vida. Desde muy joven, a los 22 años, como contó hoy día, descubrió a Violeta Parra y se enamoró de su música, de sus textos. Tradujo gran parte de la obra de Violeta y ha interpretado sus canciones en Suecia y en muchas partes del mundo. Junto con Arja, ha introducido dentro del pueblo sueco la música chilena, de nuestros cantantes tradicionales, de Violeta, de Víctor Jara y de tantos otros.

 

Y después tenemos una conexión con Inti Illimani y Mikis Theodorakis…

- Arja cantó con también con Inti Illimani durante mucho tiempo. Y ella participó también en algo que los chilenos lamentablemente conocen poco: una musicalización del Canto General, de Pablo Neruda, que hizo Mikis Theodorakis, el gran compositor griego. Esta obra musical fue presentada en muchas partes del mundo como una de las obras cumbres de compositor. Y la cantante, la soprano, era justamente Arja Saijonmaa. Como contó hoy día, ella y Theodorakis le presentaron a Pablo Neruda las primeras versiones del Canto General, en París.

 

¿Y que puede agregar respecto al homenaje en general?

- Este es un homenaje muy merecido, muy importante. Un reconocimiento más en la línea de esta embajada y de este gobierno, de ir reconociendo a ciudadanos suecos, a amigos que viven en este país y que nos ayudaron en momentos difíciles. Lamentablemente es imposible reconocerlos a todos, fueron muchos, fueron miles, sería imposible hacerlo. Pero por lo menos que tengamos el gesto de destacar a algunos de ellos. Y las tres personas que hoy día hemos distinguido lo merecen sin ninguna duda, por sus muchos méritos.

 

 

 

 

 

Jan Eliasson, diplomático, José Goñi, Embajador de Chile en Suecia, Jakob Kiefer, Embajador de Suecia en Chile, Arja Saijonmaa, artista. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

 

Pronto:

Entrevista con Arja Saijonmaa y con Jan Hammarlund.

 

 

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  • Te recuerdo, Miguel

    El golpe de Estado del 73 no solo dejó hondas cicatrices en la memoria histórica en Chile. Dejó también innumerables historias que nunca fueron contadas, y que, si no las traemos a la luz, nunca iluminarán nuestro futuro.

    Esta crónica de Lilian Aliaga rescata a uno de esos héroes anónimos que cayeron luchando por un mundo mejor.

     

     Por: Lilian Aliaga

     

    Sentada en frente de una hoja en blanco intento plasmar las emociones que me invaden luego de escuchar las diversas opiniones que difunden los noticieros en relación con los últimos acontecimientos que se han venido desarrollando en Chile:

     

    La acusación constitucional a los jueces del Tribunal Supremo de la nación, que concedieron libertad a prisioneros de Punta Peuco condenados por delitos de lesa humanidad.

     

    Los esfuerzos de algunos para hacer valer su opinión de “poner en contexto” los hechos ocurridos durante la dictadura, como si existiese “un contexto” que validara tanta crueldad y tanto ensañamiento con tantas miles de víctimas.

     

    Algunos, los de siempre, tratando de defender lo indefendible, quizás con el objetivo en mente de que algún día el olvido le gane a la memoria y las nuevas generaciones lleguen, tal vez, a negar lo ocurrido ese 11 de septiembre de 1973, diciendo que fue un “montaje”. Como ocurre también en relación con el Holocausto, con los llamados “negacionistas”.

     

    Ante esto, con la esperanza y la convicción de que no podemos dejar que esto ocurra, y dejándome llevar más por el corazón que por la razón, escribo por vez primera acerca de mis vivencias personales de aquellos días:

     

    El radiante sol de primavera y el persistente viento más bien frío me retrotraen a aquella mañana de septiembre del 73, cuando con apenas 20 años deambulaba por cada centro de detención en Santiago y alrededores en busca del hombre que me había robado el corazón.

     

    Un hombre soñador, amante de los perros callejeros y de las palomas. Cantor y poeta que, como tantos jóvenes idealistas de aquella época, había cruzado la cordillera de Los Andes para venir a conocer esta insólita llegada al poder por la vía democrática. La vía pacífica de un gobierno que representaba sus ideales, tan pisoteados en su propio país por las sucesivas dictaduras militares.

     

    Recuerdo las largas y apasionadas conversaciones sostenidas en el salón comedor de la UNCTAD, donde con frecuencia y por muy poco dinero, comprábamos nuestros almuerzos muchos universitarios pobres como yo, que estudiábamos gratuitamente. Trabajadores, intelectuales, artistas y un mundo variopinto de personas en un ambiente imposible de describir por su diversidad y efervescencia.

     

    Hoy tú ya habrías pasado los 70 años, y si los sueños de aquella época se hubiesen hecho realidad, viviríamos tal vez más al Sur, en una casa pequeña de paredes muy blancas y rodeados del espacio suficiente para acoger a tantos perros como hubieses podido rescatar de la calle.

     

    Pero tu destino fue otro y tú, que tan sólo tenías tu inseparable cuaderno y tu lápiz como únicas armas, fuiste uno más de los caídos en aquel desigual e injusto combate.

     

    En marzo de 1974, mi peregrinar terminó abruptamente cuando tus restos, o lo que dijeron que eran, fueron enviados a tus padres, quienes nunca lograron tener la certeza de que habían recibido el cuerpo de su hijo.

     

    Supe por testigos, muchos años más tarde, que fuiste atrozmente torturado antes de morir, te mataron a punta de golpes. Tu estatura, tu pelo claro ensortijado y tus bellos ojos color de miel eran una amenaza. Te veían como un fiel representante de un “enemigo de la patria”, como me espetó un soldado cuando mencioné tu nombre y tu nacionalidad, luego de horas de espera a pleno sol, frente al Ministerio de Defensa, en Santiago. Me respondió con una rabia tal, que sentí miedo. Me apuré en irme y me quedé con la sensación de que me seguían.

     

    Sin darme cuenta, finalmente, dirijo mis palabras a ti, Miguel, y en tu nombre rindo homenaje a los miles de hombres, mujeres y niños que corrieron tu misma suerte. A todos quienes vieron sus vidas trastocadas, sus sueños destrozados, y a quienes el destino llevó, a raíz de tan aciagos acontecimientos, por rumbos jamás imaginados.

     

    Lilian Aliaga

    11 de septiembre de 2018

     


    Foto: Eldesconcierto.cl. 

     

     

  • Chile, once de septiembre: culminación y comienzo

    Hoy se cumplen 45 años del golpe cívico-militar en Chile.

    Es imprescindible, necesario, conveniente y obligatorio hablar de ello, recordar los hechos, que a casi medio siglo de ocurridos, mantienen su vigencia en el dolor de los familiares de las víctimas, en el trauma de quienes lograron sobrevivir y sobreviven aún, y sobre todo en momentos en que tres jueces de la Corte Suprema, el máximo tribunal del Poder Judicial chileno, les otorga libertad condicional a siete monstruos que torturaron salvajemente a miles de compatriotas, hombres y mujeres, violaron, asesinaron, hicieron desaparecer y enviaron al exilio a más de un millón de personas.

     

     Por: Jorge Romero

     

    Sin embargo, la fecha 11 de septiembre,que muchos confunden, por ignorancia o por complicidad con los esbirros de la dictadura, con la voladura de las torres gemelas en Estados Unidos, es a mi juicio sólo la culminación de un proceso que comenzó mucho antes, de una idea que estuvo siempre presente, no sólo en las mentes retrógradas de la oligarquía, los terratenientes y, en general de los ricos de Chile, sino también de las Fuerzas Armadas del país, en el sentido de considerar un peligro para sus intereses económicos  los primeros, el ascenso al poder de las fuerzas políticas de izquierda con base en el proletariado obrero, campesino, pescador, minero o mapuche;  y el sueño de la oficialidad nazi-fascista de liberarse  de la autoridad civil sobre sus propias prerrogativas y de tener un papel protagónico en el exterminio del pueblo pobre y de sus ideales de justicia y libertad.

     

    Desde antes de la llamada ”Pacificación de la Araucanía" y del exterminio casi total del pueblo mapuche, entre los años 1861 y 1893, ha sido constante el asesinato por parte de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile de obreros, mineros, campesinos, pescadores, estudiantes.

     

    En Wikipedia encontramos un detalle cronológico de 14 masacres ocurridas en Chile. No figuran en este listado los asesinatos individuales, por ejemplo, de Víctor Jara, de Litre Quiroga, de jóvenes mapuche, de Miguel Henríquez y tantos otros. Sólo masacres. Daremos cuenta aquí de algunas de ellas.

     

    El 18 de agosto de 1891, tuvo lugar en Santiago la llamada Masacre de Lo Cañas. Bajo el mando del general Orozimbo Barbosa, el Ejército asesinó a 84 personas.

     

    En el llamado "Mitin de la carne", el general Roberto Silva Renard dio la orden por la que resultaron muertas más de 100 personas que pedían rebaja en los precios. Esto bajo la presidencia de Germán Riesco Errázuriz.

     

    El mismo Silva Renard comandaba las tropas que asesinaron a más de 3 mil obreros del salitre, junto con sus mujeres y sus hijos en la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique, el 21 de diciembre de 1907. Era presidente de Chile Pedro Montt.

     

    Bajo el gobierno de Arturo Alessandri Palma, y según estimaciones de diplomáticos británicos, fueron asesinadas más de 800 personas (hombres, mujeres y niños) en la denominada Masacre de La Coruña, el 5 de junio de 1925.

     

    En los meses de junio y julio de 1934, hubo un levantamiento de campesinos y mapuche en la provincia de Malleco. Pedían el fin de los abusos por parte de los terratenientes. El presidente Alessandri Palma ordenó nuevamente una masacre en Ranquil, de la que resultaron asesinados por fuerzas de Carabineros de Chile más de 500 campesinos.

     

    En la Matanza del Seguro Obrero en Santiago, el 5 de septiembre de 1933, fueron asesinadas 59 personas.

    En Puerto Montt fueron masacrados 10 pobladores, el 9 de marzo de 1969, por orden del ministro del Interior Edmundo Pérez Zujovic. Gobernaba el país el democristiano Eduardo Frei Montalva.

     

    El 18 de septiembre de 1973, ya en dictadura, fueron asesinados 19 obreros en la Matanza del Laja.

     

    Esta matanza, que forma parte del exterminio masivo de dirigentes políticos de izquierda, de sindicalistas, estudiantes, obreros, campesinos, mineros, pescadores, mujeres y niños, del asalto al palacio de La Moneda y la muerte del Presidente Salvador Allende, es el comienzo de una nueva forma de represión y asesinatos masivos por parte de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, más los organismos represivos creados por la dictadura, la CNI y la DINA.

     

    Las Fuerzas Armadas habían logrado independencia del poder civil. Ya no tenían que responder ante nadie de sus actos, ni siquiera ante organismos internacionales y la oligarquía chilena aseguraba, con este triunfo de sus guardianes, que sus intereses económicos no fueran tocados.

     

    De manera que me parece absolutamente lícito, al referirnos al 11 de septiembre de 1973, hablar de culminación y comienzo. Culminación, meta largamente soñada por civiles golpistas y Fuerzas Armadas fascistas y comienzo de una nueva era, marcada por la represión, la desaparición forzada de personas, la tortura, el asesinato masivo y el exilio. El contubernio entre civiles y militares sigue y seguirá funcionando como reloj suizo, hasta que el pueblo de Chile los borre del mapa e inicie su propio camino hacia el futuro.

     

    Testimonio personal en dos casos

    Trabajando para el gobierno de la Unidad Popular en la Gobernación de El Loa, en Calama, fui enviado por el gobernador Edmundo Checura Jeria a fiscalizar el tren Antofagasta-Oruro. Había aumentado ostensiblemente el contrabando por esa vía, en ambos sentidos. De mi investigación resultó ser que el capo de la mafia era el propio jefe de Aduana en Ollague, pueblo salitrero en la frontera con Bolivia. Y de mi informe enviado a las autoridades centrales en Santiago, resulté declarada persona 'non grata' en todo el Norte Grande, mientras el funcionario aludido conservaba su puesto. Era militante del Partido Socialista de Chile.

     

    En julio de 1973 me presenté como periodista en la Comisaría de Los Ángeles a exigir los nombres de cinco jóvenes fascistas de Patria y Libertad (brazo armado del Partido Nacional) que habían apedreado a la entrada de la ciudad un bus de la línea Vía Sur, con resultado de varias personas heridas de gravedad con cortes profundos, especialmente en sus rostros. Mientras era sacado violentamente de la Comisaría, grabé los gritos de un capitán, que decía:  - Menos mal que les queda poco a estos c. de su m!

     

    El Sr. Intendente, militante del Partido Comunista de Chile le hizo saber al ministro del Interior, Daniel Vergara, sobre lo ocurrido... y no pasó nada. 

     

    El primer caso nos muestra la contribución que hizo la propia izquierda chilena al golpe de Estado. Con el segundo ejemplo queda claro que el golpe fascista era inevitable y que se sabía que ocurriría, tarde o temprano.

    La culminación de los sueños dictatoriales de los ricos con las Fuerzas Armadas de Chile estaba a las puertas de nuestra historia.

     

    Jorge Romero, desde Oslo

     

    Septiembre 11 de septiembre de 2018

     



    Foto y montaje: El Desconcierto.

     

     

  • ¡Aguante, Suecia!

    ELECCIONES 2018 EN SUECIA   - ARTÍCULO DE OPINIÓN 

    Este domingo, entre las ocho de la mañana y las ocho de la noche, se espera que siete millones y medio de votantes elijan el futuro de Suecia. Un futuro que se ve muy incierto, debido a las altas cifras de intención de voto obtenidas por el partido xenófobo y eurófobo Demócratas de Suecia.

    Pero las elecciones parlamentarias de este domingo no es lo más interesante, la pregunta es qué ocurrirá después de los comicios. ¿Quién formará gobierno con quién? Todos los partidos han asegurado que no pactarán con SD, pero ¿quiénes cumplirán con esto?

     

    Por: Marisol Aliaga

     

    Desde que voto en Suecia, (desde 1980) nunca he participado en unas votaciones más inciertas y más tensas.  Ya no solo preocupa el hecho de que gane un partido que comience a favorecer a los ricos en desmedro de los pobres, a disminuir los impuestos de quienes ganan más y a aumentar el de los que ganan menos. A privatizar la salud y la educación, eso hace siempre la Derecha, y por esta razón, el gobierno actual  rojiverde de la Socialdemocracia y el partido Verde recibió un déficit presupuestario de 60 mil millones de coronas que, en cuatro años lo ha revertido en 60 mil millones de superávit (excedente).

    Sin embargo, lo que preocupa ahora es el riesgo latente de que un partido xenófobo y eurófobo llegue al poder. Preocupa que Demócratas de Suecia logre aliarse con partidos que dicen “velar por el bien de Suecia” pero que solo les interesa llegar al poder, sea como sea.

    Y que podrían aliarse con el mismo diablo, si fuera necesario.

    En especial uno, los Democratacristianos (KD), contrató incluso al ex líder del partido racista de principio de los 90 (de Nueva Democracia, Bert Karlsson), para la campaña electoral, ya que, según los sondeos, quedarían bajo el 4 % necesario para obtener participación parlamentaria. La campaña les fue favorable y actualmente se encuentran sobre el 6 %. 

    La necesidad tiene cara de hereje.

    En el último sondeo de SIFO, el bloque de izquierda alcanza el 40,6 % de intención de voto, en tanto que el de derecha llega al 39,2 %. Los Demócratas de Suecia, por su parte, obtienen un 17,0 %.

    Me preocupa mucho que, según este sondeo, SD sea el partido con más intención de voto dentro de los hombres, alrededor de un 24 %. Me alegra, en cambio, que  la intención de voto de las mujeres respecto a este partido racista sea de solo un 10%. Pero si solo loso hombres votaran, SD sería el partido más grande en Suecia. 

    La pregunta es ¿qué constelaciones se formarán, este lunes? ¿Qué partido o coalición aceptará el apoyo de SD? ¿Cómo se logrará llegar a una mayoría en el parlamento?

    Los Demócratas de Suecia votan en el parlamente generalmente por la Alianza, no por la coalición de Izquierda. A pesar de que siempre han dicho que son anti todos los siete partidos restantes.  

    En los otros países nórdicos, los partidos de extrema derecha han llegado al gobierno, pactando con otros partidos. Suecia es el único que se sigue resistiendo al embate populista, pero me pregunto ¿hasta cuándo aguantará?

    Las declaraciones de Jimmie Åkesson en el último debate televisivo dejaron en claro que Demócratas de Suecia es un partido racista, cuando él, su líder, aseguró que los extranjeros: “no consiguen trabajo porque no son suecos y no encajan en Suecia”.

    Todos quienes estábamos atentos al debate esperamos que los siete candidatos restantes hubieran abandonado el plató.

    Por supuesto que no ocurrió.

    La dirección del canal de SVT, se apresuró a declarar que no compartían lo dicho por Åkesson. Pero en este mundo al revés, éste se sintió agraviado, anunció que se querellará con el canal y lo denunció a los observadores internacionales que por primera vez vigilan unas elecciones en Suecia.

    Así de tenso está el panorama. Nunca antes habíamos requerido en Suecia la presencia de observadores internacionales, en un país donde la participación ciudadana en elecciones es del 85 %.

    Respecto al “problema" con SVT, Martin Kinnunen, vocero de SD y ex presidente de las Juventudes del partido, publicó en Twitter que SVT era un “canal de mierda” y comunicó que su partido boicotearía las transmisiones del canal estatal de las elecciones.

    Después de insultar a una gran parte de la población sueca, los Demócratas de Suecia declaran que son ellos los insultados.

    Pero curiosamente muchos de los simpatizantes de SD son extranjeros. Si se hubieran tomado la molestia de leer las propuestas del partido, sin duda no lo serían, porque SD promueve el retorno de los extranjeros a sus países de origen, quiere abolir la doble nacionalidad y quiere el “Swexit”, la salida de Suecia de la Unión Europea. ¿Qué inmigrante adhiere a esto?

    ¿Qué mujer está de acuerdo con que se limite el aborto libre, que tenga que imponer junto a su marido, lo cual la perjudica considerablemente? Sambeskattning (*) ¿Y qué persona, con un modesto sueldo quiere que los alquileres vayan a parar a las fauces del mercado y ya no sea capaz de pagar el arriendo?

    Por esto y por mil razones más espero que Suecia aguante. Espero que los electores paren el nacionalismo retrógrado y racista de Jimmie Åkesson y que Suecia no se deje doblegar, como sus vecinos, a las oscuras fuerzas del populismo de la ultra derecha.

    ¡Aguante, Suecia!

     

     

    (*) Sambeskattning significa que los cónyuges en un matrimonio imponen la mitad del ingreso total. Esto favorece a la parte que gana más y desfavorece a quien gana menos. Generalmente el hombre gana más que la mujer, por eso en Suecia, la tributación conjunta del ingreso fue abolida en una reforma tributaria en 1971.

     

     

    INFORMACIÓN SOBRE LOS RESULTADOS:

     

    Cuando se cierren las urnas y comience el conteo, se podrán ver, paso a paso los resultados en el sitio web de la Oficina de Elecciones, Valmyndigheten - haga clic 

    A las 22.00 o 23.00 se dará a conocer el primer pronóstico, que es el que acostumbra mantenerse, por lo tanto es muy importante verlo para saber el resultado de las elecciones. En el mismo enlace. 

     


    Los líderes de los partidos y sus respectivos logos. A la izquierda la coalición rojiverde oficialista. El segundo, de izquierda a derecha es Stefan Löfven, líder de la Socialdemocracia y primer ministro de Suecia. A la derecha, la Alianza. El primero de derecha a izquierda es Jimmie Åkesson, con el logo del partido, una flor que la sacaron "de alguna parte, en Internet". Foto: Aftonbladet. 

     

     

     

     

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