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Caroline Edelstam: ”Mi abuelo fue un héroe” Participantes del seminario en honor a Harald Edelstam, en el Parlamento sueco. Caroline Edelstam es la primera de la derecha. Foto: Marisol Aliaga.

Caroline Edelstam: ”Mi abuelo fue un héroe”

El siete de diciembre pasado tuvo lugar un importante evento en la Segunda Cámara del Parlamento sueco, un seminario en honor a Harald Edelstam, Embajador de Suecia en Chile para el momento del golpe cívico-militar del 73. 

Marco Venegas, diputado del Partido Verde, estuvo a cargo del homenaje en el cual se recordó la figura y la acción del diplomático que salvó la vida de tantas personas, entre septiembre y diciembre de 1973, hasta que fuera expulsado por la dictadura militar, que lo declaró persona non gratta.

- Nosotros lo declaramos persona molto grata para toda la humanidad, dijo el Embajador de Chile en Suecia, José Goñi, agradeciendo el compromiso y la valentía de Harald Edelstam.

 

Por: Marisol Aliaga (texto y fotos)

 

El seminario sobre Harald Edelstam fue organizado por el diputado Marco Venegas, presidente del Grupo Parlamentario de Amistad con Chile, apoyado por el Instituto Latinoamericano de la Universidad de Estocolmo y la Embajada de Chile en Suecia. También contó con la participación del Instituto Sueco-Chileno de Cultura, que presentó el libro “Harald Edelstam – Hjälte då och nu”.

En el evento estuvieron presentes representantes de siete de los ocho partidos parlamentarios suecos: la Socialdemocracia, el Partido Liberal, el Partido de Izquierda, la Democracia Cristiana, los Moderados y el Partido de Centro.

"Un héroe que ha tenido una importancia enorme para Chile, Suecia y las relaciones entre ambos países", expresó Andrés Rivarola, director del Instituto Latinoamericano de la Universidad de Estocolmo, refiriéndose al diplomático sueco:

- Tal vez el homenaje a este nivel a una persona como Harald Edelstam haya tardado un poco. Pero las cosas a veces toman tiempo. Mario Benedetti ha dicho: "Existen muchos recuerdos, incluso en el olvido". Y el recuerdo de las buenas acciones que hizo Harald Edelstam han transcendido.

 

 

 

Andrés Rivarola, Mikael Wiehe, Annika Ben-David, Matilda Baraibar, David Maldonado, Jan Sandqvist, Tilde de Paula Eby, Barbro Westerholm, Marco Venegas, Eva Zetterberg.

 


El 2016 se saldó una deuda histórica que Chile tenía con Suecia. El gobierno chileno hizo un reconocimiento oficial por la valiente labor desempeñada por Harald Edelstam para el momento del golpe cívico-militar.

 

Durante su visita oficial a Suecia, la Presidenta Michelle Bachelet descubrió un busto de Harald Edelstam, hecho por el artista chileno radicado en Uppsala Luciano Escanilla. La escultura fue ubicada en una sala del Parlamento sueco llamada “La buena acción”, junto al busto de otro héroe nacional, Raoul Wallenberg.

 

El Embajador de Chile en Suecia, José Goñi, recordó la visita de la mandataria chilena, en mayo del 2016, y la entrega de la escultura al Estado sueco, en una ceremonia en la que participaron las autoridades máximas de Suecia, junto a la delegación chilena.

 

- Harald Edelstam es un héroe contemporáneo. Un ejemplo de la tradición democrática de  Suecia, que lo ubica junto a Raoul Wallenberg, Folke Bernadotte, Dag Hammarskjöld. La dictadura chilena lo declaró su enemigo acérrimo y lo expulsó del país como persona non grata. Nosotros lo declaramos hoy día  persona molto grata para toda la humanidad. Muchas gracias, embajador Edelstam, dijo José Goñi.

 

 

Annika Ben-David, Matilda Baraibar, David Maldonado, Jan Sandqvist, Tilde de Paula Eby, Barbro Westerholm, Marco Venegas, Eva Zetterberg, José Goñi, Caroline Edelstam. 

 

Al comienzo del seminario el presidente del Parlamento, Urban Ahlin, recordó la figura del embajador que, con su forma muy peculiar de trabajo diplomático, contribuyó a salvar la vida de muchas personas, al estallar el sangriento golpe militar en Chile. Enfatizó además que esta no era la primera vez que Edelstam se destacaba por su coraje, en el espíritu de lo que hoy en día se llama “la buena acción”.

- Él fue un embajador excepcional. Trabajó con determinación y compromiso para salvar vidas humanas después del golpe de Estado en Chile, y son muchos quienes pueden dar testimonio de su lucha por los Derechos Humanos, expresó Ahlin.

Harald Edelstam se había adjudicado el nombre de “El clavel negro” durante la Segunda Guerra Mundial, cuando, estando cumpliendo funciones en Noruega, contribuyó a salvar a judíos y a militantes de la resistencia de las tropas de Hitler.

Por haber distendido “a veces considerablemente” los márgenes de su labor diplomática, al llevar a cabo estas acciones humanitarias, se adjudicó las críticas de algunos. Pero trascendió el mensaje.

- Hoy en día se mantiene el recuerdo de su obra, de su convicción y su labor humanitaria. Harald Edelstam fue un hombre que con su actuar marcó la diferencia, y constituye una fuente de inspiración para visitantes y para quienes trabajamos en el parlamento, concluyó Ahlin.

 

 

Urban Ahlin.

 

Caroline Edelstam, nieta del diplomático sueco, y presidenta de la Fundación Harald Edelstam, comenzó su intervención con una reflexión del psicólogo William James: “el referirse al heroismo es referirse a uno de los misterios más grandes de la vida”, dijo.

- Hay muchas clases de héroes. Mi abuelo fue un verdadero héroe. Él rescató a personas que se encontraban en peligro en distintas ocasiones, en distintos lugares. Como diplomático en Italia, en Noruega, en Indonesia, Guatemala y, sobre todo, en Chile.

 

Contó que en todas partes donde su abuelo había servido a su país, había luchado en contra de las injusticias y en defensa de los DD.HH. Porque “los Derechos Humanos se han convertido en el lenguaje universal, en la lingua franca”, expresó.

 

Su abuelo fue declarado persona non grata por la dictadura de Pinochet, luego de un caótico incidente en que los militares habían intentado arrestar a una mujer enferma de cáncer, en un hospital de Santiago. Edelstam declaró que ella estaba bajo la protección del Reino de Suecia, y los uniformados se vieron en la obligación de dejarla en libertad.

 

Pero el diplomático debió abandonar el país. A su regreso a Suecia, lo esperaban en el aeropuerto de Arlanda algunas de las más de 1.500 personas a quienes él, junto a la  Embajada sueca, habían ayudado a salir de Chile.

 

Caroline Edelstam reflexionó sobre el tema el coraje civil. El “actuar no en defensa propia, sino en defensa de los demás. El optar por arriesgar la propia vida, para salvar a otros”:

- La pregunta que nos hacemos todos es: ¿qué habríamos hecho nosotros? ¿Qué quiere decir Williams James? Seguramente que: aquellos a quienes llamamos héroes nos enseñan algo sobre la esencia del ser humano, sobre la dignidad. Nos enseñan que sin libertad la vida no tiene sentido.

 

Caroline Edelstam, Mireya García, Marco Venegas.

 

La presidenta del Instituto Chileno-Sueco de Cultura, Eva Zetterberg, también hizo uso de la palabra, enviando un saludo de la organización, mientras que la vicepresidenta, Marta Inostroza, hizo una introducción al libro: “Harald Edelstam – hjälte då och nu”. En este se cuentan los hechos ocurridos después del golpe militar de 1973, en Santiago.

 

El seminario contó también con un panel de discusión, integrado por Ignacio Concha Ferriera, Jan Sandqvist, David Maldonado, Tilde de Paula Eby y Matilda Baraibar. En este se conversó sobre la importancia de Harald Edelstam y el significado de su figura en la sociedad contemporánea. Cada uno de los panelistas, se refirió a su experiencia personal respecto al diplomático sueco.

 

 

Ignacio Concha Ferriera, Jan Sandqvist, Matilda Baraibar, David Maldonado y Tilde de Paula Eby. 

 

 

La conocida conductora del canal 4 de televisión, Tilde de Paula Eby, contó que su familia había sido la primera en llegar a Suecia – la familia completa -  gracias a la ayuda de Edelstam. Ella constató, recordando el tiempo del golpe, y el apoyo que el embajador recibiera del entonces primer ministro sueco, Olof Palme:

-El coraje civil que Harald Edelstam demostró, en esa época, lo echo mucho de menos ahora. Porque hoy en día no tenemos ese tipo de políticos - o embajadores -  que cuando llaman por teléfono y dicen: “están matando gente”, sus superiores les responden: "¡salva a todos los que más puedas!". Hoy en día, nuestros políticos se preguntan cómo pueden evitar salvar vidas humanas. Esto es imperdonable. Es imperdonable que dejemos que mueran niños porque hemos decidido que hay fronteras que no se pueden traspasar.

 

 

 

Tilde de Paula Eby.

 

 

Y, tratándose de solidaridad internacional y universal, no podía faltar la música. El connotado cantautor nacional Mikael Wiehe interpretó: “Una canción a la valentía”.

 

Entre todo su gran repertorio, Wiehe no podía haber elegido un tema mejor.

 

 

 

Mikael Wiehe.

 

Mikael Wiehe y Eva Zetterberg.

 

 

 Para ver más imágenes, haga clic en este enlace.

 

 

 

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  • 11 de septiembre de 1973 - Una fecha para Nunca Más

    “Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina”, escribe la psicóloga y escritora Thamar Álvarez Vega. ¿Cómo vivieron los niños ese día fatídico en la historia de Chile? La autora nos comparte su experiencia y nos recuerda la importancia de la memoria histórica.

     

     Por: Thamar Álvarez Vega

     

    Hoy, 11 de septiembre, se conmemora uno de los eventos más duros, crueles y sanguinarios de la Historia de Chile. Pues se cumplen exactamente 48 años del golpe de Estado de 1973. Tengo claro que serán muchos los que rememoren este día desde su visión como militantes, simpatizantes, colaboradores, participantes o, simplemente, ciudadanos de a pie de la época de la UP y del gobierno del presidente Salvador Allende.

    Yo rememoraré ese día y los subsiguientes - previos al exilio de mi familia- desde la perspectiva de la persona que era entonces. Una niña de 8 años a quien el golpe de Estado alcanzó en su casa, en el seno de una familia de izquierdas, con abuelos, padres, tías y tíos militantes del PC y el MIR.


    Salvador Allende durante su campaña presidencial, con a los abuelos de la autora: Luis (a la derecha) y Raquel (izquierda). Foto: Privada. 

    Ustedes dirán que poco puede aportar a la memoria histórica y a la verdad una niña de tan corta edad. Pero se equivocarían. Pues lo que recuerdo de aquellos días impactó con tal fuerza en mi familia y en mi entorno, que me dejó imágenes, frases, escenas y, en suma, recuerdos imborrables. Como, estoy segura, ocurrió con muchos niños y niñas de entonces.

    El golpe de Estado comenzó muy temprano, en Valparaíso, puerto del que somos originarios todos los miembros de mi familia chilena. Mi abuelo, Luis Vega, era abogado y trabajaba como asesor jurídico del gobierno de Salvador Allende en la Intendencia de Valparaíso, sita en aquellos días en el edificio de la Armada, en Plaza Sotomayor. Desde muy temprano aquella mañana, captó movimientos sospechosos por parte de la plana mayor de la Armada e intentó alertar al presidente Allende por teléfono. No pudo. Fue detenido en la misma Intendencia y conducido, en primera instancia, a La Esmeralda, donde fue brutalmente interrogado y torturado. En los días y semanas siguientes, mi abuelo sería trasladado a Isla Dawson y, posteriormente, a los campos de concentración de Ritoque y Puchuncaví, donde seguiría sufriendo todo tipo de apremios y torturas.

    Mi padre, Víctor Manuel, fue exonerado de su trabajo y mi madre, Mariana, debió abandonar sus estudios universitarios en la Universidad de Playa Ancha pues esta cerró sus puertas con carácter indefinido desde el mismo 11 de septiembre. Ambos recibieron el aviso del golpe de Estado gracias a una vecina – en ese entonces vivíamos en la Población Empart de 15 Norte, en Viña del Mar – que recibió el llamado telefónico de mi abuela, Raquel, desde Valparaíso, y avisó a mis padres. Yo estaba en ese momento tomando mi desayuno, pues me aprestaba a acudir al Colegio Hebreo, donde estudiaba 4º básico. En ese mismo instante, con mi taza de té con leche en la mano, el mundo que me rodeaba cambió para siempre.


    Thamar junto a su hermana, Marcia y a su padre, Victor Manuel. Foto: Privada.

    El descalabro en mi familia podría verse como una metáfora, a escala menor, de lo que ocurrió en el país desde ese día oscuro. Un descalabro terrorífico que se volvió cotidiano en miles de hogares chilenos, y que para muchos de ellos duró 17 años.

    Muchas serían las remembranzas que podría compartir con ustedes de aquellos días. La visión del departamento de mis abuelos en Valparaíso luego del allanamiento sufrido por militares. El largo pasillo atestado de libros, revistas, posters, carpetas, que dificultaban el paso al transitar por este; los muebles corridos, las vitrinas volcadas, los cables arrancados de la pared… La detención de mi madre una noche de octubre, estando solas en casa, los golpes y gritos atronadores en la puerta, y cómo los militares se la llevaron no sin antes permitir – todo un detalle - que nos dejara a mi hermana y a mí al cuidado de una vecina, Inés; las detenciones de mis tías en la academia de guerra naval, el cuartel Silva Palma, y en el caso de una de ellas, en un barco de guerra, el Lebu; el llanto de mi abuela ante la violencia que sacudía a su familia; la radio transmitiendo una única palabra con voz tétrica y metalizada: “Esculapio”; el miedo y el desconcierto por la falta de información del estado de mi abuelo; mi padre alejado del peligro gracias al proverbial trabajo que un familiar le consiguió en Los Andes; la persecución que sobrevino después de la liberación de mi madre y mis tías; el transcurrir de los meses en un clima de amenazas constantes y la incertidumbre por el futuro del país. Y, finalmente, el exilio de toda mi familia, que dio comienzo a una diáspora que dura, para muchos de nosotros y nosotras, hasta el día de hoy.

    Sin embargo, no todos son recuerdos propios. Llegadas las Fiestas Navideñas y con mi padre ausente, mi madre, mi abuela, mi hermana y yo nos reunimos nuevamente en casa de Inés. Y lo que sucedió esa noche tuvieron que contármelo pues la tengo borrada, bloqueada. Por mi madre pude enterarme de que esa Nochebuena, ya oscuro, por el ventanal del jardín apareció una joven mujer disfrazada de Papá Noel. Desde dentro del departamento se apresuraron a abrir el ventanal y dejarla entrar, pues ya era hora del toque de queda. La joven les explicó que se encontraba sola, que su padre y su marido estaban presos y en paradero desconocido. Y que, sola y triste en su casa, había tomado la resolución de vestirse de fiesta y salir por la población a alegrar a los niños… Pero, allí sentada en el tresillo del salón, sus palabras se convirtieron en llanto desolado, que contagió a todos quienes la escuchaban. ¿A alguien puede extrañar que una niña bloqueara en su memoria una escena como esa?


    La autora junto a su hermana y a su madre. Foto: Privada.

    En una niña es comprensible. En un país, no. Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina. El principio de una dictadura cruel que duró 17 años y que significó miles de muertos, desaparecidos, exiliados, torturados, exonerados, relegados y mujeres violadas y también asesinadas y desaparecidas.

    Una fecha para no olvidar. Una fecha para Nunca Más.

     

    Esplugues de Llobregat, Barcelona, España

    Thamar Álvarez Vega 

    Psicóloga y escritora 

     


    Salvador Allende tenía una gran preocupación por los niños. El medio litro de leche diario fue una de sus emblemáticas medidas, que contribuyó a mejorar la calidad de vida, sobre todo de los niños que vivían en la extrema pobreza. Foto: Wikimedia.org.


    El Palacio de la Moneda siendo bombardeado, el 11 de septiembre de 1973. Foto: Archivos.

  • Stefan Löfven vuelve a ser primer ministro de Suecia

    Con un acotado margen el Parlamento sueco aceptó – por tercera vez – a Stefan Löfven (S) como primer ministro, luego de haber sido depuesto de su cargo, hace dos semanas atrás.

    - El Riksdag me ha dado la confianza para seguir liderando Suecia. Es una gran confianza. Asumo la tarea con determinación y respeto, dijo Löfven.

    El viernes presentará su nuevo gabinete, y se reunirá - según la tradición - con el rey.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El malabarista de la política sueca, se le ha llamado últimamente al premier sueco, quien, como un mono porfiado o un gato de nueve vidas, vuelve a pararse, después de recibir un porrazo.

    Hace dos semanas atrás, el Riksdagen votó en su contra, fue depuesto de su cargo como primer ministro, y pasó a dirigir un gobierno de transición.  

     

    Ahora, 7 de julio de 202, vuelve como primer ministro de Suecia, pero no en gloria y majestad, sino más bien con una votación muy acotada a su favor, en la Cámara.

    - El Riksdag me ha dado la confianza para seguir liderando Suecia. Es una gran confianza. Asumo la tarea con determinación y respeto, dijo Löfven, luego de la votación.

     

    116 de los 349 diputados del Riksdagen votaron “verde” vale decir, a favor de que Stefan Löfven volviera a tomar las riendas del país. 173 diputados votaron “rojo” (en contra) y 60 “amarillo” (se abstuvieron). Estas abstenciones, del partido del Centro y del partido de Izquierda fueron las que aseguraron el retorno del presidente de la Socialdemocracia como líder del país. 

     

    En Suecia rige el “parlamentarismo negativo”, vale decir que no importa cuántos votos se tengan a favor, lo importante es no tener más de la mitad de los diputados en contra. El límite son 175 mandatos, Löfven obtuvo 173, en contra.

     

    La diputada independiente (anteriormente de Izquierda) Amineh Kakabaveh llegó a un acuerdo con la Socialdemocracia, exigiendo medidas en lo referente a crímenes por honor y a ganancias en el sistema de bienestar. Y votó en línea con su ex partido: se abstuvo.

     

    Las discordias dentro del partido Liberal (L) se hicieron evidentes en esta votación, puesto que la diputada Nina Lundström votó en contra de la línea de su partido (que votó en contra) y, en cambio, se abstuvo.

    "Antes de las elecciones de 2018, el partido Liberal prometió no cooperar ni gobernar con el apoyo de los Demócratas de Suecia", escribe Lundström en Dagens Nyheter, afirmando que solo respeta lo que su partido prometiera. 

     

    Como todos saben, la líder del partido Liberal, Nyamko Sabuni, “cambió de equipo”. Luego de que se los Demócratas de Suecia levantaran una moción de censura contra el PM sueco, declaró que el Acuerdo de enero se disolvía, y se unió a los partidos de oposición (de derecha), los conservadores (M), los Democratacristianos (KD) y los Demócratas de Suecia (SD). La cúpula del partido aceptó la decisión de Sabuni, pero, dentro de las bases, la polémica continua. La agrupación Liberal está profundamente fragmentada, y según los sondeos de intención de voto, también se encuentra debajo del 4 por ciento.  

     

    En su discurso de aceptación, Stefan Löfven criticó a los partidos que hace dos semanas atrás votaron en su contra, en la moción de censura presentada por los Demócratas de Suecia, luego de que el partido de Izquierda le retirara su apoyo:

    - Ha sido un periodo político distinto. Puedo constatar que el líder de la derecha-conservativa de oposición eligió derrocar al gobierno sin tener un plan propio de cómo gobernar o dirigir el país. Y luego de dos días de intentar buscar apoyo a su propia alternativa de gobierno, tiró la toalla.

    Al mismo tiempo que no aclaró cómo él mismo va a asegurar que el Riksdagen acepte su presupuesto, en septiembre, a vuelta de vacaciones. Hasta el momento las posiciones están totalmente trabadas entre los partidos de los cuales depende. El partido del Centro aceptó "tolerar" este nuevo mandato con la condición de tre puntos, sin embargo, el partido Verde - que forma parte de la coalición de gobierno - se opone fehacientemente a, al menos, dos de estos, a los concernientes el derecho a playas y al de poseer bosques.

    Fuera de esto, Annie Lööf ( C) se opone a que Löfven negocie el presupuesto con el partido de Izquierda. "Le han prohibido al primer ministro que hable con nosotros", dijo Nooshi Dadgostar a SVT, este miércoles.

     


    La líder del partido de Izquierda, Nooshi Dadgostar. Foto: Pantallazo Svt.se. 

     

    Tanto el partido del Centro como el de Izquierda van a presentar sus propios presupuestos, lo que significa que la derecha podría ganar la votación del presupuesto, este otoño. En este caso, Stefan Löfven tendría dos alternativas: gobernar con el presupuesto de la oposición (de derecha), o dimitir. 

    Ha asegurado que optará por la segunda opción. En este caso, estaríamos entonces frente a la misma situación de los últimos días, con la diferencia de que ya una elección extraordinaria no sería viable. 

    Löfven reconoció estar consciente de que la situación en el Parlamento sueco es sumamente complicada, "las fuerzas están muy equiparadas", dijo. Pero agregó, en tono distendido, frente a la prensa, que, después los resultados de la votación del miércoles, “tal vez también Uds., los periodistas, podrán tomarse unas merecidas vacaciones”.

    "Den dagen, den sorgen", reza un dicho sueco. Más o menos: "Cada día tiene su afán".

     


    El nuevamente elegido primer ministro sueco, Stefan Löfven, en la rueda de prensa del miércoles. Foto: Pantallazo SVT. 

     

  • Stefan Löfven presentó su dimisión

    “La decisión política más difícil que he tomado”, dijo el primer ministro sueco, luego de comunicar su dimisión, este lunes. Sostuvo que, debido a la crisis sanitaria por la pandemia, “el llamar a elecciones extraordinarias no es lo más conveniente para el país”.

    Y culpó al Partido de Izquierda de la crisis política, por “aliarse con conservadores de derecha sin tener una alternativa en común” a lo cual el partido respondió, en Twitter: “Los únicos con quienes nos hemos aliado son los inquilinos”.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Tenía plazo hasta la medianoche del lunes, para comunicar su decisión, pero a la 10:15 horas de la mañana, en rueda de prensa telemática, Stefan Löfven comunicó al país que había presentado su renuncia al presidente del Parlamento sueco, Andreas Norlén.

    Sobre Norlén  recae ahora la responsabilidad de llamar a rondas de consultas, para investigar qué alternativa de gobierno tiene el apoyo mayoritario en el Riksdag. Y, como en realidad el Parlamento ya se encuentra de vacaciones, el presidente de este ya anunció que “hará el proceso lo más rápido posible”. 

    A las 10:00 de la mañana del martes está citado Stefan Löfven, a las 10:30 el líder de los conservadores, Ulf Kristersson, y así, sucesivamente, del más grande al más pequeño (que es el socio del gobierno de Löfven: el Partido Verde (MP).

    La idea es que de estas reuniones – que al final, la vez anterior terminaron siendo tediosas para todos – Norlén presente a un nuevo candidato para que asuma la gobernanza del país. Como la vez anterior, tiene cuatro posibilidades.

    De fallar las cuatro, Norlén llamará a elecciones extraordinarias, que seguramente se realizarían en septiembre.

    Y en las cuales dos partidos corren el riesgo de quedar fuera del Parlamento: El Partido Verde (MP) y el Partido Liberal (L).

    En general a ningún partido – a excepción de los Demócratas de Suecia – le atrae la idea de que el pueblo vaya a las urnas. Y tanto los comentadores políticos como los líderes de partidos aseguran que no es algo que el pueblo quiera. Pero se olvidan de preguntarle al pueblo. Muchos opinan que unas elecciones – con la pandemia y todo – “revolvería un poco la olla” y limpiaría el aire.

     

    Durante la rueda de prensa en la cual comunicó su renuncia, Stefan Löfven comenzó con una larga lista de logros de su gobierno – desde su perspectiva.

    Luego dijo que elecciones extraordinarias no eran una opción:

    - Faltando un año para las elecciones ordinarias y dada la extraordinaria situación en la que se encuentra el país, con una pandemia en curso, y los especiales desafíos que conllevaría, una elección extra no es lo mejor para el país.

    Y comunicó su dimisión:

    - He presentado mi renuncia como primer ministro al presidente del Parlamento. Partiendo con esto, el presidente puede ahora comenzar el trabajo de proponer un primer ministro que sea tolerado por el Riksdag. El gobierno continúa gobernando el país por el momento, ahora como un gobierno de transición.

    También dirigió una fuerte crítica – o ataque – al Partido de Izquierda, quien, según él, ocasionó la crisis política:

    - No hay duda de que la actuación del Partido de Izquierda y su voluntad de formar una mayoría transitoria con los conservadores de derecha ha resultado en la difícil situación política actual. Destituyeron al gobierno sin tener una alternativa de gobierno común, dijo Löfven, sin nombrar ni una sola vez el motivo de la discordia: el punto 44 de la lista que firmara en 2019, y que le permitió seguir estando en su cargo, luego de los estrechos resultados de las votaciones.

    Stefan Löfven no se refirió al hecho de que, al formar la coalición con el partido Verde – después de las elecciones de 2018 – se comprometió a cumplir los 73 puntos de la lista que los Liberales y el Centro le presentaron, a cambio de que “le dieran la pasada en el Parlamento”.

    Dos de esos puntos constituían una bomba de tiempo, puesto que el Partido de Izquierda le dio su apoyo pero con la condición de que dos puntos – el sobre los derechos laborales y el sobre la regulación en los precios de alquileres – nunca se llevaran a cabo.

    El punto sobre los derechos laborales se resolvió a duras penas y luego de interminables negociaciones entre la patronal y los sindicatos, que no quedaron conformes del todo. 

    El punto 44, de que los propietarios regulen los precios de los alquileres de construcciones nuevas (que más adelante incluiría todos los arriendos) fue el límite que el Partido de Izquierda no podía dejar pasar.

    Vale decir, la Izquierda solamente cumplió su promesa. Stefan Löfven sabía muy bien que esto podía suceder, y el culpar a Nooshi Dadgostar, no fue muy bien recibido. Se ganó críticas incluso dentro de sus mismos correligionarios.

    ¿Por qué? Porque Löfven necesita – una vez más - los votos del Partido de Izquierda, si quiere ser investido una vez más en su cargo. Hoy dijo que estaba dispuesto a "ponerle el hombro a la responsabilidad de conducir el país".

    Y no se ataca a quien se necesita.

    Por otra parte, la idea de que las elecciones extraordinarias no se lleven a cabo por motivo de la pandemia fue difícil de creer, tanto por la opinión pública, como por los analistas. Porque Stefan Löfven tiene más chance de ser elegido nuevamente primer ministro sueco luego de una votación en el Parlamento. Las urnas puede ser una jugada peligrosa, sobre todo cuando su socio de gobierno puede quedar fuera del Parlamento (en las últimas sondeos de intención de voto, el Partido Verde recibe menos del 4 por ciento).

    Incluso y a pesar de que la votación en el Parlamento puede depender de un par de diputados independientes (vildar), que no se puede asegurar cómo van a votar, por lo tanto, puede ser el azar quien decida. 

     


    El primer ministro sueco - ahora en gobierno de transición, Stefan Löfven. Foto: pantallazo regeringen.se.

     

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