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Mauricio Rojas mintió sobre su militancia en el MIR Mauricio Rojas, nuevo ministro de Cultura, Artes y Patrimonio de Chile; y el presidente de Chile, Sebastián Piñera. Foto: Prensa.Presidencia.cl.

Mauricio Rojas mintió sobre su militancia en el MIR

Gran disgusto entre la comunidad chilena en Suecia causó la designación de Mauricio Rojas como nuevo ministro de Cultura, Artes y Patrimonio de Chile. Chilenos radicados en Suecia recuerdan airados el paso del consejero de Sebastián Piñera por el país escandinavo.

Su amistad con el presidente de Chile lo sitúa ahora en la cúspide máxima de su carrera. Pero persiste una gran duda. ¿Quién es Mauricio Rojas? ¿Fue realmente militante del MIR, o inventó ese pasado revolucionario para obtener asilo en Suecia? 

 

 Por: Marisol Aliaga

 

El cambio de gabinete de Sebastián Piñera y la designación de Mauricio Rojas como nuevo titular de Cultura desató un animado debate en las redes sociales dentro de la comunidad chilena en Suecia.

Y, a los dos días, el debate seguía, ahora por los dichos de Rojas sobre el Museo de la Memoria, de que: ““Más que un museo (…) se trata de un montaje cuyo propósito, que sin duda logra, es impactar al espectador, dejarlo atónito, impedirle razonar (…) Es un uso desvergonzado y mentiroso de una tragedia nacional que a tantos nos tocó tan dura y directamente”.

En una entrevista con La Tercera, el ministro se retracta, pero el debate suma y sigue. El primero en reaccionar fue el poeta Raúl Zurita, quien le declaró la guerra e hizo un llamado a “no participar en instancias donde esté involucrado”.  

Mauricio Rojas se fue de Suecia hace años, sin embargo, mantiene los contactos y publica continuamente en el diario de derechas Svenska Dagbladet, su fan número uno en el país escandinavo.

Las columnas de Rojas en este periódico han despertado la ira de sus compatriotas en numerosas ocasiones, por sus mensajes xenófobos en contra de los inmigrantes, algo que los parridos de la derecha extrema han utilizado ampliamente.

Entre otras barbaridades ha dicho que los chilenos cometen delitos debido a su “tradición cultural” y que “los inmigrantes comparten la responsabilidad de que otros inmigrantes cometan crímenes”. Las Juventudes del partido que al fin lo albergó, en su recorrido por las derechas, el Liberal, exigieron la expulsión de Mauricio Rojas del partido. Pero su líder, Lars Leijonborg le dio su apoyo y pudo seguir a cargo de la Comisión de políticas de integración.

Sin embargo, Rojas se transformó en una piedra en el zapato para el partido, y se vio como un alivio el que, en 2008, se trasladara a España. Según él, a ocupar el puesto de rector de una universidad en Madrid.

Gracias a que el partido Liberal, demostrando que era un partido “incluyente” que acogía a los extranjeros, lo había puesto en los primeros lugares de su lista parlamentaria en las elecciones, y así Rojas ocupó un escaño en el Parlamento sueco entre el 2002 y el 2008.

En diciembre de 2011, Svenska Dagbladet publicó un artículo de la autoría de Rojas, que provocó el repudio de la comunidad chilena en Suecia. En esta columna, el íntimo amigo de Piñera culpa a Allende y al Partido Socialista de haber hecho todo lo posible por destruir la democracia en Chile.

“En este proceso de destrucción, la izquierda jugó un papel crucial, todos esos fervorosos revolucionarios, con el Partido Socialista de Allende a la cabeza, hicieron lo que pudieron por destrozar la democracia chilena. En su opinión era falsa, a diferencia de la verdadera democracia, que prevalecía en Cuba y en países comunistas similares”.   

Fue en la época de las protestas estudiantiles con Camila Vallejo y tantos otros jóvenes que exigían una educación digna y una sociedad justa. Coincidió, además, con que el gobierno de Piñera avaló los homenajes a Krasnoff Marchenko, por parte de los pinochetistas en Chile.

El alcalde de Providencia había gestado un homenaje a este monstruo, y el presidente Piñera lamentó no poder asistir, ¡pero les deseó buena suerte!

Fuimos varios los chilenos que le respondimos al director del diario, y nuestro medio publicó dos notas al respecto. Obtuvimos solamente una escueta respuesta, de parte del Sr.PJ Linder, a quien hace poco se le ve en una entrevista, cordialmente conversando con el Sr. Rojas.

Por supuesto nunca publicaron ninguna de nuestras cartas.

Incluso nos dimos la molestia de traducir una entrevista que, en el transcurso de nuestra investigación nos había llegado. Una entrevista con El Mercurio, diario que ha publicado numerosas columnas del nuevo ministro de Piñera.

La entrevista comienza así:

“Mauricio Rojas, el ex mirista que fue invitado a La Moneda

Yo me acuerdo de cuando tenía 15 o 16 años, del poder que sentía por mi intelecto, por mi pasión, por mi voluntad. Miraba a mis amigos del barrio, de la escuela, y pensaba que eran seres humanos chiquititos, que estaban al lado de un mesías y no se habían dado cuenta. Hasta que un día dije 'todos esos seres chiquititos da lo mismo que los matemos, porque son pequeñitos...'".

La entrevista fue publicada en El Mercurio el 27 de noviembre de 2011.

También nos llamó la atención, y se lo hicimos saber al editor del diario sueco, que Mauricio Rojas mentía, al decir al El Mercurio que era docente de la Universidad de Lund. Y mentía a Svenska Dagbladet, al decir que era rector de una Universidad en Madrid.

 

Ahora, al enterarnos de su designación en la cartera de la Cultura y las Artes, nuevamente surgió la pregunta de su supuesta militancia en el MIR.

Una de las primeras personas en pronunciarse al respecto en las redes fue el padre del ex diputado de la Socialdemocracia, Luciano Astudillo, quien en Facebook escribió el siguiente posteo:

“Mauricio Rojas nunca fue del MIR. Estudió Derecho en la Chile y salió del país hacia Argentina sin ningún problema, luego, buscando nuevos horizontes viajó a Suecia, donde pidió asilo político mintiendo para poder permanecer en Suecia. Allí comenzó sus estudios teóricos antimarxistas para darle sentido a su estatus de asilado político. No fue perseguido y nunca se le impidió volver a Chile, pero era más rentable permanecer en Suecia profitando de un falso exilio y militando en un partido de derecha al servicio de las grandes empresas suecas. Efectivamente fue parlamentario en Suecia y su principal preocupación legislativa fueron políticas en contra de los inmigrantes, por ejemplo, en su opinión solo podían permanecer en Suecia quienes hablaran perfectamente el idioma y que renunciaran a sus raíces.  Lo conocí personalmente, mi hijo Luciano también fue parlamentario por la Socialdemocracia en el mismo periodo, por cierto, con posiciones diametralmente opuestas. Este es el nuevo flamante ministro de Cultura, que llega al cargo por la amistad con otro renegado, Ampuero. Por último, este energúmeno, Rojas, escribió hace algún tiempo un panegírico alabando las cualidades de gran estadista del señor Piñera”.

 

Certero resumen del Sr. Cesar Astudillo y que encendió aún más las redes, respecto a la militancia y al pasado de Mauricio Rojas.

La pregunta clave era de si el nuevo ministro de Piñera mintió, al llegar a Suecia, en 1974, diciendo que era mirista, como un subterfugio para poder obtener asilo político en Suecia.

Igor Cantillana, conocido actor y dramaturgo chileno afincado en Suecia, así lo declaró, en una carta, más tarde.

“Yo, que fui miembro de la dirección del MIR en la universidad de Chile y secretario general del FER (Frente de Estudiantes Revolucionarios de la Universidad de Chile entre 1970 – 1972) nunca supe de la existencia de Mauricio Rojas como militante mirista. No eran muchos los miristas de la Escuela de Derecho en ese entonces. De cualquier manera, si lo fue y los demás no nos dimos cuenta, puede ser. Pero lo que sí es cierto es que ningún militante del MIR tuvo derecho al asilo sin que costase la expulsión del partido. Por lo tanto, no sé hasta qué punto el Sr. Rojas puede hacer uso de su militancia revolucionaria”. (Extracto de la carta).

Una serie de hechos se han ido sucediendo en Chile, respecto a este nuevo nombramiento. Hoy día, el connotado medio chileno El Desconcierto, publica una entrevista con el ex Secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionario, Andrés Pascal Allende. El titular: “Andrés Pascal: “Mauricio Rojas nunca militó en el MIR”.

El artículo comienza: “Rotundo y molesto, Andrés Pascal Allende, ex Secretario General del Movimiento de Izquierda Revolucionaria, desmiente la historia militante que ha difundido el nuevo ministro de Cultura nombrado por Sebastián Piñera. El jefe mirista reconoce que tuvo que averiguar sobre los antecedentes de Rojas en Suecia y califica su autobiografía política como una desfachatez que ofende a las mujeres y hombres del MIR que sufrieron la brutalidad represiva de la dictadura con torturas, asesinatos y desapariciones”.

 

Esta entrevista aclara muchas dudas. No hacen falta más explicaciones.

 

Ahora, artistas, intelectuales y luchadores de los DD.HH. en Chile exigen la dimisión de Mauricio Rojas como ministro de las Culturas, Artes y Patrimonio de Chile.

 

 

Dato al pie de la nota:

 

Mauricio Rojas ha mencionado en numerosas oportunidades que su madre fue detenida y torturada en Villa Grimaldi.Lo que no cuenta es que fue su madre quien se asiló primero en Suecia y nos consta que MR tenía una pésima relación con ella. Fue indolente y frío con ella aún en sus últimos días, cuando ella estaba a punto de morir, debido a un cáncer. Se sabe que Juana Mullor nunca le perdonó a su hijo su traición. Nunca hicieron las paces.

 

 
Mauricio Rojas, nuevo ministro de Cultura, Artes y Patrimonio de Chile; y el presidente de Chile, Sebastián Piñera. Foto: Prensa.Presidencia.cl. 

 

 

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  • 11 de septiembre de 1973 - Una fecha para Nunca Más

    “Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina”, escribe la psicóloga y escritora Thamar Álvarez Vega. ¿Cómo vivieron los niños ese día fatídico en la historia de Chile? La autora nos comparte su experiencia y nos recuerda la importancia de la memoria histórica.

     

     Por: Thamar Álvarez Vega

     

    Hoy, 11 de septiembre, se conmemora uno de los eventos más duros, crueles y sanguinarios de la Historia de Chile. Pues se cumplen exactamente 48 años del golpe de Estado de 1973. Tengo claro que serán muchos los que rememoren este día desde su visión como militantes, simpatizantes, colaboradores, participantes o, simplemente, ciudadanos de a pie de la época de la UP y del gobierno del presidente Salvador Allende.

    Yo rememoraré ese día y los subsiguientes - previos al exilio de mi familia- desde la perspectiva de la persona que era entonces. Una niña de 8 años a quien el golpe de Estado alcanzó en su casa, en el seno de una familia de izquierdas, con abuelos, padres, tías y tíos militantes del PC y el MIR.


    Salvador Allende durante su campaña presidencial, con a los abuelos de la autora: Luis (a la derecha) y Raquel (izquierda). Foto: Privada. 

    Ustedes dirán que poco puede aportar a la memoria histórica y a la verdad una niña de tan corta edad. Pero se equivocarían. Pues lo que recuerdo de aquellos días impactó con tal fuerza en mi familia y en mi entorno, que me dejó imágenes, frases, escenas y, en suma, recuerdos imborrables. Como, estoy segura, ocurrió con muchos niños y niñas de entonces.

    El golpe de Estado comenzó muy temprano, en Valparaíso, puerto del que somos originarios todos los miembros de mi familia chilena. Mi abuelo, Luis Vega, era abogado y trabajaba como asesor jurídico del gobierno de Salvador Allende en la Intendencia de Valparaíso, sita en aquellos días en el edificio de la Armada, en Plaza Sotomayor. Desde muy temprano aquella mañana, captó movimientos sospechosos por parte de la plana mayor de la Armada e intentó alertar al presidente Allende por teléfono. No pudo. Fue detenido en la misma Intendencia y conducido, en primera instancia, a La Esmeralda, donde fue brutalmente interrogado y torturado. En los días y semanas siguientes, mi abuelo sería trasladado a Isla Dawson y, posteriormente, a los campos de concentración de Ritoque y Puchuncaví, donde seguiría sufriendo todo tipo de apremios y torturas.

    Mi padre, Víctor Manuel, fue exonerado de su trabajo y mi madre, Mariana, debió abandonar sus estudios universitarios en la Universidad de Playa Ancha pues esta cerró sus puertas con carácter indefinido desde el mismo 11 de septiembre. Ambos recibieron el aviso del golpe de Estado gracias a una vecina – en ese entonces vivíamos en la Población Empart de 15 Norte, en Viña del Mar – que recibió el llamado telefónico de mi abuela, Raquel, desde Valparaíso, y avisó a mis padres. Yo estaba en ese momento tomando mi desayuno, pues me aprestaba a acudir al Colegio Hebreo, donde estudiaba 4º básico. En ese mismo instante, con mi taza de té con leche en la mano, el mundo que me rodeaba cambió para siempre.


    Thamar junto a su hermana, Marcia y a su padre, Victor Manuel. Foto: Privada.

    El descalabro en mi familia podría verse como una metáfora, a escala menor, de lo que ocurrió en el país desde ese día oscuro. Un descalabro terrorífico que se volvió cotidiano en miles de hogares chilenos, y que para muchos de ellos duró 17 años.

    Muchas serían las remembranzas que podría compartir con ustedes de aquellos días. La visión del departamento de mis abuelos en Valparaíso luego del allanamiento sufrido por militares. El largo pasillo atestado de libros, revistas, posters, carpetas, que dificultaban el paso al transitar por este; los muebles corridos, las vitrinas volcadas, los cables arrancados de la pared… La detención de mi madre una noche de octubre, estando solas en casa, los golpes y gritos atronadores en la puerta, y cómo los militares se la llevaron no sin antes permitir – todo un detalle - que nos dejara a mi hermana y a mí al cuidado de una vecina, Inés; las detenciones de mis tías en la academia de guerra naval, el cuartel Silva Palma, y en el caso de una de ellas, en un barco de guerra, el Lebu; el llanto de mi abuela ante la violencia que sacudía a su familia; la radio transmitiendo una única palabra con voz tétrica y metalizada: “Esculapio”; el miedo y el desconcierto por la falta de información del estado de mi abuelo; mi padre alejado del peligro gracias al proverbial trabajo que un familiar le consiguió en Los Andes; la persecución que sobrevino después de la liberación de mi madre y mis tías; el transcurrir de los meses en un clima de amenazas constantes y la incertidumbre por el futuro del país. Y, finalmente, el exilio de toda mi familia, que dio comienzo a una diáspora que dura, para muchos de nosotros y nosotras, hasta el día de hoy.

    Sin embargo, no todos son recuerdos propios. Llegadas las Fiestas Navideñas y con mi padre ausente, mi madre, mi abuela, mi hermana y yo nos reunimos nuevamente en casa de Inés. Y lo que sucedió esa noche tuvieron que contármelo pues la tengo borrada, bloqueada. Por mi madre pude enterarme de que esa Nochebuena, ya oscuro, por el ventanal del jardín apareció una joven mujer disfrazada de Papá Noel. Desde dentro del departamento se apresuraron a abrir el ventanal y dejarla entrar, pues ya era hora del toque de queda. La joven les explicó que se encontraba sola, que su padre y su marido estaban presos y en paradero desconocido. Y que, sola y triste en su casa, había tomado la resolución de vestirse de fiesta y salir por la población a alegrar a los niños… Pero, allí sentada en el tresillo del salón, sus palabras se convirtieron en llanto desolado, que contagió a todos quienes la escuchaban. ¿A alguien puede extrañar que una niña bloqueara en su memoria una escena como esa?


    La autora junto a su hermana y a su madre. Foto: Privada.

    En una niña es comprensible. En un país, no. Hoy se cumplen 48 años del golpe de Estado de 1973. Una traición imperdonable a la Constitución y al gobierno democráticamente elegido del presidente Salvador Allende, a Chile entero. Una acción bárbara, sanguinaria, criminal y asesina. El principio de una dictadura cruel que duró 17 años y que significó miles de muertos, desaparecidos, exiliados, torturados, exonerados, relegados y mujeres violadas y también asesinadas y desaparecidas.

    Una fecha para no olvidar. Una fecha para Nunca Más.

     

    Esplugues de Llobregat, Barcelona, España

    Thamar Álvarez Vega 

    Psicóloga y escritora 

     


    Salvador Allende tenía una gran preocupación por los niños. El medio litro de leche diario fue una de sus emblemáticas medidas, que contribuyó a mejorar la calidad de vida, sobre todo de los niños que vivían en la extrema pobreza. Foto: Wikimedia.org.


    El Palacio de la Moneda siendo bombardeado, el 11 de septiembre de 1973. Foto: Archivos.

  • Erik Helmerson: Un liberal no puede jamás titubear ante dictadores

    Mauricio Rojas vuelve a la política sueca. En rueda de prensa, la líder del partido Liberal, Nyamko Sabuni, le dio una calurosa bienvenida y lo presentó como el nuevo asesor los liberales respecto a temas de integración. Pero su nombramiento es controversial, sobre todo dentro de la comunidad chilena en Suecia.

    Y no solo allí, el columnista de Dagens Nyheter, Erik Helmerson, escribe, en esta columna, que Rojas “debe dar cuenta, de una vez por todas, sobre sus puntos de vista sobre el Chile de Pinochet”.

     

     Fuente: Dagens Nyheter. 24.08.2021. Traducción: Magazín Latino

     

    El nuevo asesor de integración del partido Liberal, Mauricio Rojas, debe dar cuenta, de una vez por todas, sus puntos de vista sobre el Chile de Pinochet.

     

    Este es un texto publicado en las páginas editoriales de Dagens Nyheter. La postura política del consejo editorial es independiente y liberal.

     

    Está claro que Mauricio Rojas puede hacer un buen trabajo como nuevo asesor de integración de los liberales, lo cual fue presentado la semana pasada. Tiene méritos de peso. A lo largo de los años, ha tenido opiniones sobre la migración y la integración que pueden describirse como "controvertidas", pero esto no está prohibido en una democracia.

    Solo hay una cosa que primero debe investigarse, y son algunas declaraciones sobre el exdictador militar de Chile, Augusto Pinochet.

    El número de muertos en el Chile de Pinochet es controvertido. El New York Times escribe en el obituario del dictador, el 11 de diciembre de 2006, que más de 3.200 fueron ejecutados o "desaparecidos" mientras que "miles" de personas más fueron arrestadas, torturadas o enviadas al exilio. Según el mismo texto, los partidarios de Pinochet se "desilusionaron" cuando, en el transcurso de su último año, salió a la luz que el dictador tenía al menos 28 millones de dólares en cuentas secretas en el extranjero. Ese sentimiento bien podría haber ocurrido antes.

    Si yo estuviera a cargo de una prueba de laboratorio sobre si una persona es liberal o no, mi primera pregunta sería: "¿Qué opinas de los dictadores?" Si la respuesta no llega rápidamente y se ubica en la sección "la escoria de la tierra", la persona habrá, por una parte, reprobado como liberal, y por otra, se habrá demostrado directamente inadecuada para tareas políticas en una democracia.

    Rojas se ha pronunciado en varias ocasiones sobre el general Pinochet. Lo más conocido es cuando, en un libro, critica al Museo de Historia y Derechos Humanos de Santiago, que documenta los abusos de Pinochet: “Más que un museo, es una instalación cuyo propósito ... es escandalizar a los espectadores, sorprenderlos y evitar que razonen por su propia cuenta”, escribió, lo que llevó a su destitución como ministro de Cultura en Chile luego de solamente 90 horas en el cargo.

    En una entrevista con el diario Metro [de diciembre de 2004]  Rojas destacó el crecimiento económico de Chile bajo Pinochet y dijo que "la mayoría de las alternativas" al dictador eran peores.

     


    Foto: Twitter. Traducción: ¿La imagen de Pinochet es demasiado unilateral? - Algunos querían que las cosas le salieran mal económicamente a Chile durante la dictadura, para que se pudiera condenar y decir que todo era miseria. Ese no fue el caso. Pinochet dejó Chile con un diez por ciento de crecimiento. ¿Quiere decir que los suecos chilenos no quieren ver lo positivo con Pinochet? - No han madurado. Sobre todo, no admiten su propia culpa por lo sucedido, quieren ser víctimas. Los exiliados chilenos se quedaron en lo ocurrido en 1973. Yo suelo decir que la mayoría de las opciones eran peores.

     

    La derecha liberal debería tener esto en cuenta, para no terminar en la misma vergonzosa apología de una dictadura.

    Cabe decir aquí, de inmediato, que Rojas afirma haber sido citado erróneamente y que él también había criticado a Pinochet y dicho que debería estar en la cárcel. Sería bueno que repitiera esas palabras, preferiblemente con énfasis, y lo más rápido posible.

    Pero la pregunta es si lo necesita, por estos días. La gente lo defiende de todos modos. Polemistas liberales conocidos, políticos locales conservadores y otros que deberían tener más conocimiento de las cosas, han apoyado recientemente de varias formas su nombramiento sin abordar, y mucho menos sin problematizar, las declaraciones de Rojas respecto a su país natal.

    El viejo adagio "el enemigo del enemigo es mi amigo" sigue vigente, pero ahora se puede formular más bien como "quien manda a mis opositores en las redes es mi amigo".

    A lo largo de los años, no mucho ha fascinado más a un viejo liberal que cuando gente de izquierda tararea sobre distintos torturadores con banderas rojas  y que, probablemente, son buenas personas, a pesar de todo. Lenin, Mao, Castro, Chávez - bueno, claro que hicieron muchas locuras, pero tengamos en cuenta que tuvieron que lidiar con el gran capital y el imperialismo de USA, y entonces no es tan fácil organizar elecciones libres y abstenerse de torturar a opositores.

    Ahora se escuchan tonos similares sobre Chile: el tal Allende que Pinochet derrocó era, después de todo, un granuja sospechoso, y mira las cosas lindas que el general hizo con la economía. Y sí, los dictadores pueden tener cosas lindas para encandilar, como autopistas, medicinas y cifras del PIB. Pero no se atreven, de todas formas, a convocar a elecciones.

    La derecha liberal debería tener esto en cuenta, para no terminar en la misma humillante apología de la dictadura. Y antes que nada, Mauricio Rojas debería explicar claramente y de una vez por todas sus puntos de vista sobre Pinochet.

     


    Mauricio Rojas cuando asumía la cartera de Cultura, de Sebastián Piñera. El dictador Augusto Pinochet. Foto: Presidencia.cl. Santiago Llanquin/AP.


    La presidenta del partido Liberal (antes Folkpartiet), Nyamko Sabuni y el nuevo asesor del partido en temas de integración: Mauricio Rojas. Foto: Pantallazo Liberalerna.se. 

     

    Video: El presidente de Chile, Sebastián Piñera, quien nombró a Rojas en el cargo de ministro, abogó fervorosamente por la libertad de Augusto Pinochet, la única vez que éste estuvo a punto de ser enjuiciado por los crímenes de lesa humanidad que se cometieron en Chile durante la dictadura. Sebastián Piñera nombró (2020) a una familiar de Pinochet como ministra de la Mujer y a un pinochetista como ministro de Trabajo (2021). Las relaciones entre Piñera y el pinochetismo es evidente, y la pregunta es si Nyamko Sabuni tiene conocimiento de ello.

  • "El vuelo de Canquén". Réquiem por la muerte de Pedro Enríquez

    En Concepción muere el abogado Pedro Enríquez Barra, quien fuera allí el primer secretario regional del MIR, 1965-1968. El Profesor Marcello Ferrada de Noli, uno de sus compañeros en la fundación del MIR, y entonces Jefe de la Brigada Universitaria del MIR en Concepción, le rinde un homenaje en prosa y poesía.

     

     Por: Marcello Ferrada de Noli

     

    Mis recuerdos. Pedro Enríquez Barra tuvo una temprana participación en la formación del MIR[a] Venía del grupo trotskista de Gamaliel Carrasco, y el primer encuentro orgánico con él lo realizamos en una reunión en la casa del Dr. Edgardo Condeza en marzo 1964, o sea un mes después de nuestra partida del Partido Socialista, en su XX Congreso. Más tarde entró junto a nosotros a la VRM y en 1965 fundábamos el MIR. En el destartalado microbús que nos llevó a Santiago él iba sentado al lado de Juan Saavedra Gorriateguy ("Patula", como lo llamábamos cariñosamente, luego también abogado como Pedro, y con los años alcalde de Pedro Aguirre Cerda). El CC confirmó a Pedro como Secretario Regional en Concepción, cargo que ya tenía en el tiempo de la VRM. 

       

    Como a incontables otros, realmente muchos otros, en lo personal me asistió profesionalmente en varias ocasiones con motivo de mis detenciones y encarcelación, principalmente en 1967 y 1969. Lo llamaban con justicia "el abogado del MIR", y de hecho fue el asesor jurídico de la FEC en nuestro tiempo. La última vez que lo vi fue el 17 de enero de 1974, en el Estadio Regional de Concepción, cuando se lo llevaron a Chacabuco. Fue siempre muy correcto, circunspecto, solidario, incluso en lo personal. Por ejemplo, en nuestros tiempos de estudiantes de Derecho, nos dio en su oficina de abogado, a Juan Saavedra y a mí, trabajo ocasional como procurador judicial [b] en casos de derecho laboral. Juan Saavedra continuó en ese desarrollo al alero profesional de Pedro, y mantuvieron una gran y continua amistad que solo la interrumpió esta partida.[c]

     

    Mi recuerdo en lo político-orgánico, es que mientras Pedro era jefe regional del MIR, tiempo en que en gran parte estuve a cargo de la Brigada Universitaria del MIR, tuvimos más de alguna discrepancia sobre cómo llevar las cosas adelante, en su velocidad y profundidad. Lo recuerdo como muy sabio y prudente, y sin sus reservas las cosas habrían resultado aún peor para todos nosotros en el período de la primera clandestinidad de 1969-70. A pesar de nuestras diferencias siempre lo he considerado un militante ejemplar y disciplinado (categoría de la que por supuesto me excluyo), y con una solvencia moral inigualable. Pedro estuvo, en total, en ocho centros de detención entre Concepción, Talcahuano y Santiago, incluyendo su larga detención en Chacabuco. En 1975 debió partir al exilio en Francia, en donde militó en el Partido Socialista. Las posiciones que él mantuvo fueron siempre de izquierda humanista, y jamás renunció al ideario ético del MIR histórico. 

     

    Y es aquella consecuencia que él tuvo, el no cambiar de ideología básica ni principios políticos fundamentales, lo que hoy me ha inspirado este humilde pero sentido réquiem pedagógico, a continuación de este texto. Debo aclarar que yo entiendo como "ideología básica" no un conglomerado de exégesis doctrinarias, sino como a la expresión en la praxis política personal, de una postura ética primaria: la de siempre estar al lado de los más oprimidos, por su justicia y dignidad, y la de apoyar sus luchas libertarias. Al contrario del ejemplo de Pedro, y el de la gran mayoría de los que sobrevivieron el MIR histórico, algunos casos de ex militantes del MIR “cambiaron la chaqueta”. Siguieron llamándose de Izquierda, pero algunos llegaron al punto de ganarse el pan desde posiciones de gobierno que prosiguieron la persecución a los militantes que, equivocados o no, se mantuvieron fieles a tácticas revolucionarias aprendidas o inspiradas en el viejo MIR –y que en aquel tiempo las suscribíamos no como 'delictivas', sino como cuestión de honor. Contrastando con la siempre consecuente postura de Pedro Enríquez Q.E.P.D., una moraleja de estos versos es que los que abandonan su redil ético primario, nunca serán aceptados como leales por sus antiguos enemigos, y nunca podrán contar de nuevo con la lealtad de su nido original.

     

     

    "El vuelo de Canquén"
    (Moraleja que dejó el abogado de los pobres)"

     

     
    Loica de Concepción con los colores de la bandera del MIR.

     

    (Por Marcello Ferrada de Noli)

    Ya murió el abogado de los pobres

    Esta noche las lágrimas del pueblo

    Cubrirán su espíritu de blanco

    En su honor altruista y militante.

     

    Golondrinas barranqueras en bandadas

    Se encargarán de llevarlo a su descanso

    Las guiará una loica pecho rojo

    Esparciendo dolor negro con su grazno.

     

    En longeva vida consecuente,

    atesoró reflexiones y vivencias.

    Un cuento,

    que bien pudo

    haber brotado

    de sus labios,

    muy bien podría ser este siguiente:

    --

     

    Cuentan que en el barrio de hermosura

    en la insigne U de Concepción, 

    en torno a la Laguna de los Cisnes [d]

    vivía un pájaro mendigo.

     

    Ignorado por el vulgo espectador

    fue en vez bautizado por la ciencia:

    Te llamarás Chloephaga poliocephala.[e]

    A lo que el pájaro protesta. 

     

    Me llamo Canquén, él repetía, 

    pero nadie lo veía ni escuchaba.

    Identidad política de paria,

    el hambre poco a poco lo mataba.

     

    Afligido hasta el cansancio,

    de académicos sin brillo,

    y de cisnes petulantes

    despojados de empatía,

     

    De estudiantes sin conciencia,

    Y profesores sin orgullo,

    con su corazón dado vuelta,

    y colocado en sus bolsillos.

    Su alma caviló 

    sobre su pájaro destino,

    y decidió un plan de fuga

    que incluía su retorno- 

     

    “Me voy a la tierra de los cisnes, 

    aprendo su idioma y su cultura, 

    me tiño los cabellos de mis plumas, 

    y regreso con la luz de La Sorpresa.”

     

    (La sorpresa es el Asombro 

    ayudado por la Ausencia,

    que olvidando entre los hombres

    cuál fue nuestra ideología

    la impide comparar

    con lo que son nuestras obras)

     

    “Entonces me llamarán 

    ’el Cisne que volvió’

    Y compartirán conmigo

    el pan de sus migajas

    Y me elegirán de caudillo 

    Y reinaré entre sus acequias.”

     

    Vuela, vuela, vuela…

     

    Ya una vez en el remonte de los cielos, 

    Canquén se encontró con una anciana.

    Era un cisne cuello negro, 

    ojos verdes de laurel, 

    sosegada en un trono 

    de nieve y de suspiros.

     

    Palabras como perlas

    del fondo de un mar sereno

    fluían en cascadas

    como sus plumas de plata.

     

    –Querido Canquén diminuto,

    Tienes la mirada de un león

    Pero sin sus garras en tus uñas.

    No tienes esa fuerza,

    Ni la de un hombre desnudo.

    Pero quieres cambiar el mundo

    y tu canto de pájaro pequeño.

     

    Quieres ser un cisne 

    Unus sed leo [f]

    Con alas de arcoíris

    Y un vozarrón de fierro.

    Quieres cambiar tu piel

    Para comer sus alimentos.

     

    Quieres ser comandante

    Sin saber ser soldado

    Quieres navegar los mares

    Sin haber sido marino

     

    Quieres ser un rey ‘bueno’

    Pintando tu sangre

    De color azul

    Sin saber que la de ellos

    Es incolora de bondad

    Inodora de empatía

    E insípida, 

    como su crueldad.

     

    (La bandera del pueblo 

    es Roja como venganza

    Blanca como pureza

    Negra como la noche,

    Como esta que cobija 

    el apresto de mis armas

    mientras te digo adiós.

    Atacaremos al alba).

     

    Ahora escúchame Canquén diminuto,

     

    Quieres ser el gobierno de los cisnes

    a partir de tu apetito egolatrado

    Pero el poder ejercido sin amor

    sólo engendrará tu cautiverio.

     

    Así como victoria

    sin piedad,

    a un enemigo

    que yace por el suelo,

    el poder practicado sin cariño

    excluye el honor, la gloria niega.

     

    Y la vida sin honor no es una vida.

     

    Triunfamos solamente

    si somos lo que somos

    y somos lo que hacemos 

    y no lo que usurpamos.

     

    Por tanto te diré

    La historia que se encuentra

    En la experiencia entera

    De todos los Canquén 

    Desde Esopo a La Fontaine 

    Desde Iriarte a Samaniego:

     

    Érase una vez 

    Un ave de nombre Milano 

    quien tenía mucha admiración

    por el relincho de un caballo.

     

    Érase una vez 

    que se posa cerca de él 

    y comenzó a imitarle, 

    gritando cuanto podía,

    y tanto fue su esfuerzo,

    que al final perdió su voz. [g]

     

    No sólo no aprendió

    a relinchar como un equino

    Tampoco ya más logró 

    graznar como un milano.

     

    Cuando volvió a su tribu 

    no pudo dar la contraseña.

    Los milanos asustados 

    lo expulsaron por cautela. 

     

    O como el cuervo negro

    que pintó sus alas

    para entrar al corral

    de pichones blancos,

    y devorar comidas

    que no eran suyas.

    Y al descubrirlo, 

    lo tiraron fuera.

    Y quedó sin casa,

    con plumaje extraño,

    que ni sus propios pares

    le reconocían [h]

     

    –Querido Canquén diminuto,

    Vuela pronto a tu redil. 

    Respétate por lo que eres

    Y podrás ser comprendido.

     

    Si no puedes cambiar 

    a los cisnes de la laguna

    No cambies tú,

    Cámbiales el agua. 

    Y a los profesores y estudiantes

    Les cambias su sociedad.

     

    Y en el intertanto

    Toma sólo lo que es tuyo

    Dales sólo lo que es de ellos

    Y por la razón y su fuerza

    Sólo abraza tus principios

    Y tu propio abecedario.

     

       Marcello Ferrada de Noli, 13 abril 2021

     

    Notas

     

    [a] Los que fundamos el MIR https://libertarianbooks.eu/2021/03/03/los-que-fundamos-el-mir-origenes-del-movimiento-de-izquierda-revolucionaria/

    [b] Actuación en los tribunales de justicia en representación de un abogado, era una posibilidad para estudiantes luego del tercer año de Derecho.

    [c] Último contacto acaecido solo cinco días antes de la muerte de Pedro.

    [d] Con los años conocida como “Laguna de Los Patos”.

    [e] http://avesdeconcepcion.blogspot.com/2006/07/canqun-chloephaga-poliocephala.html 11th July 2006

    [f] Del Latin: ”Uno, pero un león”.

    [g] Esopo, El milano que quiso relinchar. Fábulas Completas, Ediciones Ibéricas, 1965. Pág. 56.

    [h] Esopo, La corneja y los pichones. Fábulas Completas, Ediciones Ibéricas, 1965. Pág. 69.

     

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