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Aumentan a 50 las víctimas mortales del atentado terrorista en Nueva Zelanda El atentado terrorista del viernes conmocionó a todo el país. Foto: Publico.es.

Aumentan a 50 las víctimas mortales del atentado terrorista en Nueva Zelanda

La policía de Christchurch, de Nueva Zelanda, comunicó el sábado que el número de víctimas mortales del ataque a dos mezquitas de la ciudad había ascendido a 50 personas. Entre las víctimas se encuentran un niño de tres años y otro de 14. Otras víctimas se encuentran aún en estado crítico.

La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern calificó el hecho como un “atentado terrorista”. El presunto culpable, un australiano de 28 años, retransmitió en directo el ataque en Facebook. Asegura que quiso vengar, entre otros, a la niña de 11 años que perdiera la vida en el atentado terrorista en Estocolmo.

 

 Por: Magazín Latino

 

El atentado terrorista perpetrado supuestamente por el ciudadano australiano de 28 años, Brendon Tarrant, el viernes pasado tiene similitudes con el consumado por el terrorista noruego Anders Behring Breivik, quien diera muerte a 77 personas en Utoya y Oslo, en Noruega en 2011.

 

Con la siniestra diferencia que el australiano retransmitió en directo el ataque: en un video de 17 minutos que se pudo ver en Facebook. La red social recibió fuertes críticas por la demora en retirar el video de sus servidores.

 

Al igual que el terrorista noruego, el australiano publicó además un manifiesto antes del ataque. Un manifiesto lleno de propaganda de extrema derecha, supremacista y anti-musulmana.

 

A las 13.40 horas del viernes pasado, el individuo, armado de varias armas automáticas, ingresó a la mezquita de Masjid Al Noor, en la zona central de Christchurch y abrió fuego cuando los asistentes al culto del viernes se encontraban en plena oración. Dio muerte a una treintena de personas. Acto seguido, tomó su vehículo, condujo a la mezquita de Linwoody alcanzó a dar muerte a una veintena más, antes de ser abatido por los agentes.

 

El sábado pasado, la cifra de víctimas fatales se elevó a 50 personas. En tanto que otras personas, entre ellas una niña pequeña, se encuentran en estado grave y con riesgo vital.

- Este ha sido uno de los días más oscuros de nuestra historia, dijo la primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, quien calificó el hecho como un “atentado terrorista” y prometió restricciones en la ley de posesión de armas de fuego.

 

Nueva Zelanda ha sido siempre calificado como un país extremadamente seguro, un verdadero paraíso. Hasta ahora.

 

El terrorista se había paseado por distintos países europeos, antes de llegar a Nueva Zelanda. En el manifiesto que publicara antes del ataque, afirma que fue el atentado terrorista en Estocolmo, en 2017, lo que lo hizo llegar a la conclusión de que el “problema con los intrusos” (musulmanes y no-blancos) no se podía solucionar en forma democrática o política.  

 

Y escribe que el ataque es “una venganza por Ebba”, la niña de 11 años que falleciera en el atentado en Drottninggatan.

 

En la metralleta que portaba en la primera masacre, había escrito con pintura blanca sobre el metal negro el nombre y el apellido de la niña.

 

Y en el manifiesto elogia también a Anton Lundin Pettersson, quien dio muerte a tres personas en el ataque a una escuela en Trollhättan (al sur de Suecia), en 2015.

 

Los padres de Ebba se mostraron choqueados, cuando supieron que el terrorista había usado el nombre de la niña.

 

“Es profundamente trágico que se abuse del nombre de Ebba con fines de propaganda política”, comentó, en un mensaje escrito, la madre de Ebba, al vespertino Aftonbladet.

 

El padre de la niña reaccionó con indignación.

 

- Comencé a sudar helado tan pronto vi que había portado rifles con el nombre de mi hija. ¿Cómo diablos vamos a poder llevar nuestro luto en paz?, declaró a Aftonbladet.

 

Para él es completamente absurdo que el terrorista australiano nombrara a su hija.

 

  

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  • Epidemiólogo noruego: “Suecia va en contra del mundo entero”

    En entrevista con el diario nacional Svenska Dagbladet, el epidemiólogo noruego Frode Forland, critica a sus homólogos suecos Anders Tegnell y Johan Giesecke. “Giesecke debiera ser más humilde”, dijo.

    Los países nórdicos se preparan para una desescalada, pero miran con recelo a Suecia, el sexto país del mundo con más muertos por millón de habitantes. Los expertos suecos fallaron en su propósito de proteger a los mayores, en tanto que la OMS advierte sobre el peligro de tratar de obtener la inmunidad a costa de los más vulnerables.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Suecia es motivo de debate en los foros de discusión sobre la pandemia del covid-19, en el mundo entero.

     

    La estrategia oficial de la Agencia de Salud Pública sueca es aplanar la curva y proteger a los ancianos. El epidemiólogo estatal, Anders Tegnell, sostiene que el virus no se puede parar y que todos nos contagiaremos, tarde o temprano. Es mejor que nos vamos enfermando de a poco, para que el sistema de salud de abasto y no colapse.

     

    Vale decir, la estrategia no oficial es conseguir la inmunidad de rebaño, y los expertos y sus asociados figuran a menudo en los medios nacionales e internacionales pronosticando cuando se va a producir este fenómeno. Hasta la fecha ninguno ha acertado. Tegnell ha afirmado que esta inmunidad se conseguiría en mayo, pero hasta la fecha los estudios arrojan que no más de un 15 % presentaría anticuerpos, en Estocolmo. En el resto del país la cifra es aún menor.

     

    La OMS advirtió recientemente sobre la peligrosidad de esta estrategia. Michael Ryan, uno de los directores de la entidad sanitaria, declaró que, al no aplicar medidas rigurosas contra la propagación del virus, “los gobiernos podrían permitir que sus poblaciones se vuelvan inmunes a costa de las muertes de los más vulnerables. Este es un cálculo realmente peligroso”.

     

     

    Y un estudio español reciente arrojó que se detectaron anticuerpos en solo un 5 % de los examinados. En Bélgica se llegó a la misma cifra.

     

    Sin embargo, los expertos suecos de la Agencia de Salud Pública (Folkhälsomyndigheten) siguen sosteniendo que en Estocolmo se llegará pronto a un 40 % de personas que presentan anticuerpos. En el mes de mayo. Aunque no han mostrado ninguna evidencia científica que así lo pruebe, y la inmunidad más alta que han logrado mostrar es de un 15 %.

     

    Para que la inmunidad de rebaño resulte, se requiere que al menos un 70 % de la población se haya recuperado de la enfermedad.  

     

    A pesar de ello, y a pesar de las cifras catastróficas que presenta Suecia, a diferencia de sus vecinos nórdicos, la mayor parte de la población sueca apoya la gestión de las autoridades sanitarias.

     

    El matutino Svenska Dagbladet entrevistó recientemente al epidemiólogo estatal noruego, Frode Forland. Él piensa que en Suecia no existe un debate crítico sobre la gestión del gobierno frente a la pandemia del covid-19.

     

    Y que al parecer los medios nacionales tampoco han mostrado una posición crítica al respecto.

     

    - Me han entrevistado varios medios suecos y todos hacen preguntas sobre temas que apoyan la estrategia de Suecia. Parece que quieren apoyar a su propio gobierno y a su estrategia. Pero Suecia va en contra del mundo entero, expresó Frode Forland a Svenska Dagbladet.

     

    Su país, Noruega, al igual que Finlandia y Dinamarca, deberán decidir qué medidas adoptan respecto a la desescalada. Porque, mientras ellos han tomado duras medidas de confinamiento, cuarentenas, cierre de bares y parques, etc. Suecia se ha destacado por su relajada postura. Todos sus vecinos cerraron sus fronteras, Suecia no. Actualmente Suecia, presenta las peores cifras, no solo dentro de los países nórdicos, si no también en sentido global, ocupando el sexto lugar en el mundo, en mortalidad.

     

    Estas cifras hablan por sí solas, de este lunes 18 de marzo:

    Muertos por millón: (18-05-2020)

    Bélgica: 784

    España: 591

    Italia: 528

    UK: 511

    Francia: 431

    Suecia: 366. Nuevos reportados: 19

    Países Bajos: 332

    Irlanda: 313

      

    Noruega: 43 Nuevos reportados: 1

    Finlandia: 54 Nuevos reportados: 2

    Dinamarca: 95 Nuevos reportados: 1

    Islandia: 29 Nuevos reportados: 0

     

    Fuente: https://www.worldometers.info/coronavirus/

     

    A pesar de que todos concuerdan que no es posible hacer una apreciación de qué país pudo controlar mejor la pandemia, Suecia es mirada por sus vecinos con recelo. Si hubiera tenido una estrategia más de acorde a ellos, los países nórdicos ahora podrían llegar a acuerdos en común. Pero al parecer esto no va a poder ser posible.

     

    - Noruega, Dinamarca e Islandia han logrado estabilizar sus situaciones. En Suecia, la situación es más alarmante, dice hace poco la ministra del Interior de Finlandia, Maria Ohisalo.

     

    En Noruega han fallecido 233 personas, por covid-19. En Suecia, que tiene el doble de población que este, han fallecido, hasta la fecha, 3.698 personas.

     

    - Cuando no teníamos control sobre la propagación a mediados de marzo, el gobierno introdujo medidas estrictas. Ahora se ha detenido, y podemos volver a abrir gradualmente, dice Frode Forland, director de prevención de infecciones del Instituto de Salud Pública, correspondiente a la Agencia de Salud Pública de Suecia, al diario Svenska Dagbladet.

     

     
    Foto: Captura de pantalla de SvD.

     

    Forland piensa que en su país ya pasó la primera ola de la pandemia, que fue contenida y ahora va en descenso. Luego seguramente vendrán focos más pequeños que espera se logren contener con testeos, trazabilidad y cuarentena. Es la estrategia de Corea del Sur y de Singapur, y ha dado buenos resultados.

     

    En cambio, no confía de la estrategia de que todos se vayan contagiando de a poco para que la infección termine cuando una gran parte de la población se haya enfermado. Según él, es mucho mejor asegurarse y evitar que las personas mueran.

     

    Expertos internacionales han hablado de una “segunda ola” de contagio, entre estos, Anders Tegnell, quien confía que a Suecia no le afectaría tanto, puesto que muchos suecos ya habrán contraído la enfermedad.

     

    Pero en la entrevista con SvD, el epidemiólogo noruego explica que tal vez no haya una segunda ola. Según él, estas teorías se basan en estudios sobre la llamada gripe “española”, la primera pandemia global que se extendió a gran velocidad por todo el mundo entre 1918 y 1919.  

     

    - Estas son viejas teorías epidemiológicas que se basan en gran parte en epidemias de gripe. Creo que se ha puesto demasiado énfasis en los modelos históricos en Suecia.

     

    También le ha molestado la actitud de tanto el epidemiólogo estatal Anders Tegnell y su antecesor, Johan Giesecke, senior asesor de la OMS (no asalariado), quien figura a diario en los medios, tanto nacionales como internacionales. Giesecke asegura que “todos se van a contagiar” y él mismo espera contagiarse ahora y no en un año más (cumple 71 años en septiembre).

     

    Tanto Tegnell como Giesecke son categóricos en sus declaraciones, y no toleran ni críticas ni están abiertos a otros puntos de vista. Cuando el vespertino Expressen quiso saber la opinión de Giesecke frente a declaraciones de la OMS, que iban en contra de lo sostenido por él, respondió al diario: “podemos dejarlo”.

     

    También ha dicho que “todos los países, con excepción de Suecia, lo están haciendo bien”, algo que indignó a Frode Forland.

     

    - Eso él no lo puede saber. Debería ser más humilde. Hay muchas cosas que no sabemos, en relación con este virus.

     

    Johan Giesecke, por su parte, comenta al diario que “Suecia tiene la mejor estrategia y las cifras de muertos se van a estabilizar con el tiempo”. Lamenta haber parecido arrogante y afirma:

     

    - He sido un poco malito con Noruega, y me expresé tala vez muy categóricamente. Pero me gusta muchísimo Noruega. Es un país favorito.

     

    El experto noruego concuerda en que aún no se pueden hacer comparaciones sobre la mortalidad en los distintos países, pero opina que en la actualidad es mejor hacer lo posible por contener la propagación del virus, en espera de una vacuna o un tratamiento para la enfermedad.

     

    - Creo que tenemos que seguir manteniendo un distanciamiento social, no abrazarnos y no viajar tanto durante mucho tiempo más. Pero la sociedad seguirá funcionando de todas formas, expresó a SvD.

     

     

    Más sobre Johan Giesecke

     

    Johan Giesecke fue  el epidemiólogo estatal sueco entre 1995 a 2005. Ha sido jefe de investigación en la Agencia Europea de Protección de Enfermedades (ECDC) y desde 2019 es parte del equipo de asesores en la Organización Mundial de la Salud (OMS).

     

    En Suecia es un personaje controvertido, lo más reciente es que, a pesar de las recomendaciones para las personas de más de 70 años de permanecer en casa y, de, por ejemplo, no encontrarse con sus nietos. Fue justamente lo que hizo el fin de semana.

     

    Según él, los jubilados suecos son más sanos que los pensionistas de otros países y deberían cambiar las regulaciones.

     

    Giesecke, al igual que Tegnell, cree que todos nos vamos a contagiar, y cuando antes mejor. En algunas entrevistas ha dicho que él ya tuvo el covid-19 y en otras que es mejor enfermarse ahora, antes que el próximo año. Tiene 71 años.

     

    Piensa que no hay forma de parar el coronavirus.

     

    - Es un desastre natural. Es la naturaleza la que contraataca de alguna manera. Y, al igual que en el caso de una erupción volcánica, un terremoto o similar, los más débiles son los más perjudicados. Los que "corren demasiado lento", afirmó en una entrevista con Dagens Nyheter. 

      

    Pero, de esto tal vez se trate todo: de proteger a quienes no pueden correr tan rápido como los demás. Más de la mitad de los fallecidos en Suecia son personas mayores. Las directivas de las autoridades son de no derivar a personas de más de 80 años a las UCI, porque se supone que no tolerarían el ser entubados. Aunque las autoridades sanitarias han dicho que "esto lo decide cada médico en particular". En la actualidad hay más de mil plazas disponibles, de cuidados intensivos y los sanitarios trabajan al tope de su capacidad, en turnos de más de 12 horas.

     

    Muchos familiares de personas mayores que han fallecido antes de ser trasladados a unidades de cuidados intensivos han hecho las denuncias correspondientes, y el gobierno anunció el comienzo de una investigación al respecto.

     

    Las investigaciones tardan al menos un año en llegar a algún resultado. 

     

    El epidemiólogo noruego Frode Forland y el experto sueco Johan Giesecke. Foto: Captura de pantalla de SvD y Aftonbladet. 

     

  • Chile, once de septiembre: culminación y comienzo

    Hoy se cumplen 45 años del golpe cívico-militar en Chile.

    Es imprescindible, necesario, conveniente y obligatorio hablar de ello, recordar los hechos, que a casi medio siglo de ocurridos, mantienen su vigencia en el dolor de los familiares de las víctimas, en el trauma de quienes lograron sobrevivir y sobreviven aún, y sobre todo en momentos en que tres jueces de la Corte Suprema, el máximo tribunal del Poder Judicial chileno, les otorga libertad condicional a siete monstruos que torturaron salvajemente a miles de compatriotas, hombres y mujeres, violaron, asesinaron, hicieron desaparecer y enviaron al exilio a más de un millón de personas.

     

     Por: Jorge Romero

     

    Sin embargo, la fecha 11 de septiembre,que muchos confunden, por ignorancia o por complicidad con los esbirros de la dictadura, con la voladura de las torres gemelas en Estados Unidos, es a mi juicio sólo la culminación de un proceso que comenzó mucho antes, de una idea que estuvo siempre presente, no sólo en las mentes retrógradas de la oligarquía, los terratenientes y, en general de los ricos de Chile, sino también de las Fuerzas Armadas del país, en el sentido de considerar un peligro para sus intereses económicos  los primeros, el ascenso al poder de las fuerzas políticas de izquierda con base en el proletariado obrero, campesino, pescador, minero o mapuche;  y el sueño de la oficialidad nazi-fascista de liberarse  de la autoridad civil sobre sus propias prerrogativas y de tener un papel protagónico en el exterminio del pueblo pobre y de sus ideales de justicia y libertad.

     

    Desde antes de la llamada ”Pacificación de la Araucanía" y del exterminio casi total del pueblo mapuche, entre los años 1861 y 1893, ha sido constante el asesinato por parte de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile de obreros, mineros, campesinos, pescadores, estudiantes.

     

    En Wikipedia encontramos un detalle cronológico de 14 masacres ocurridas en Chile. No figuran en este listado los asesinatos individuales, por ejemplo, de Víctor Jara, de Litre Quiroga, de jóvenes mapuche, de Miguel Henríquez y tantos otros. Sólo masacres. Daremos cuenta aquí de algunas de ellas.

     

    El 18 de agosto de 1891, tuvo lugar en Santiago la llamada Masacre de Lo Cañas. Bajo el mando del general Orozimbo Barbosa, el Ejército asesinó a 84 personas.

     

    En el llamado "Mitin de la carne", el general Roberto Silva Renard dio la orden por la que resultaron muertas más de 100 personas que pedían rebaja en los precios. Esto bajo la presidencia de Germán Riesco Errázuriz.

     

    El mismo Silva Renard comandaba las tropas que asesinaron a más de 3 mil obreros del salitre, junto con sus mujeres y sus hijos en la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique, el 21 de diciembre de 1907. Era presidente de Chile Pedro Montt.

     

    Bajo el gobierno de Arturo Alessandri Palma, y según estimaciones de diplomáticos británicos, fueron asesinadas más de 800 personas (hombres, mujeres y niños) en la denominada Masacre de La Coruña, el 5 de junio de 1925.

     

    En los meses de junio y julio de 1934, hubo un levantamiento de campesinos y mapuche en la provincia de Malleco. Pedían el fin de los abusos por parte de los terratenientes. El presidente Alessandri Palma ordenó nuevamente una masacre en Ranquil, de la que resultaron asesinados por fuerzas de Carabineros de Chile más de 500 campesinos.

     

    En la Matanza del Seguro Obrero en Santiago, el 5 de septiembre de 1933, fueron asesinadas 59 personas.

    En Puerto Montt fueron masacrados 10 pobladores, el 9 de marzo de 1969, por orden del ministro del Interior Edmundo Pérez Zujovic. Gobernaba el país el democristiano Eduardo Frei Montalva.

     

    El 18 de septiembre de 1973, ya en dictadura, fueron asesinados 19 obreros en la Matanza del Laja.

     

    Esta matanza, que forma parte del exterminio masivo de dirigentes políticos de izquierda, de sindicalistas, estudiantes, obreros, campesinos, mineros, pescadores, mujeres y niños, del asalto al palacio de La Moneda y la muerte del Presidente Salvador Allende, es el comienzo de una nueva forma de represión y asesinatos masivos por parte de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, más los organismos represivos creados por la dictadura, la CNI y la DINA.

     

    Las Fuerzas Armadas habían logrado independencia del poder civil. Ya no tenían que responder ante nadie de sus actos, ni siquiera ante organismos internacionales y la oligarquía chilena aseguraba, con este triunfo de sus guardianes, que sus intereses económicos no fueran tocados.

     

    De manera que me parece absolutamente lícito, al referirnos al 11 de septiembre de 1973, hablar de culminación y comienzo. Culminación, meta largamente soñada por civiles golpistas y Fuerzas Armadas fascistas y comienzo de una nueva era, marcada por la represión, la desaparición forzada de personas, la tortura, el asesinato masivo y el exilio. El contubernio entre civiles y militares sigue y seguirá funcionando como reloj suizo, hasta que el pueblo de Chile los borre del mapa e inicie su propio camino hacia el futuro.

     

    Testimonio personal en dos casos

    Trabajando para el gobierno de la Unidad Popular en la Gobernación de El Loa, en Calama, fui enviado por el gobernador Edmundo Checura Jeria a fiscalizar el tren Antofagasta-Oruro. Había aumentado ostensiblemente el contrabando por esa vía, en ambos sentidos. De mi investigación resultó ser que el capo de la mafia era el propio jefe de Aduana en Ollague, pueblo salitrero en la frontera con Bolivia. Y de mi informe enviado a las autoridades centrales en Santiago, resulté declarada persona 'non grata' en todo el Norte Grande, mientras el funcionario aludido conservaba su puesto. Era militante del Partido Socialista de Chile.

     

    En julio de 1973 me presenté como periodista en la Comisaría de Los Ángeles a exigir los nombres de cinco jóvenes fascistas de Patria y Libertad (brazo armado del Partido Nacional) que habían apedreado a la entrada de la ciudad un bus de la línea Vía Sur, con resultado de varias personas heridas de gravedad con cortes profundos, especialmente en sus rostros. Mientras era sacado violentamente de la Comisaría, grabé los gritos de un capitán, que decía:  - Menos mal que les queda poco a estos c. de su m!

     

    El Sr. Intendente, militante del Partido Comunista de Chile le hizo saber al ministro del Interior, Daniel Vergara, sobre lo ocurrido... y no pasó nada. 

     

    El primer caso nos muestra la contribución que hizo la propia izquierda chilena al golpe de Estado. Con el segundo ejemplo queda claro que el golpe fascista era inevitable y que se sabía que ocurriría, tarde o temprano.

    La culminación de los sueños dictatoriales de los ricos con las Fuerzas Armadas de Chile estaba a las puertas de nuestra historia.

     

    Jorge Romero, desde Oslo

     

    Septiembre 11 de septiembre de 2018

     



    Foto y montaje: El Desconcierto.

     

     

  • ¿Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo?

    Desde Noruega, nuestro columnista asociado, Jorge Romero, también gran colaborador de Radio Latin-Amerika, nos envía esta crónica de post Navidad y fin de año, con un titular que nunca se ve entre signos de interrogación, pero al que él le da su explicación. 

    "Escribo esto la madrugada del día 28, a las 6 de la mañana, y pongo el título sin pensarlo mucho como pregunta. Me lo dicta la certeza de que no ha sido una feliz Navidad y el Año Nuevo será una copia burda del que se va", escribe Jorge Romero.

    No obstante, y como cada año, esperamos que el año que está a punto de nacer sea mejor que el que se va. Tal vez porque la esperanza, dicen, es lo último que abandona al ser humano. 

     

     Por: Jorge Romero

     

    Escribo esto la madrugada del día 28, a las 6 de la mañana, y pongo el título sin pensarlo mucho como pregunta. Me lo dicta la certeza de que no ha sido una feliz Navidad y el Año Nuevo será una copia burda del que se va. Porque como todos, soy yo y mis circunstancias, y porque ni yo ni mis circunstancias son propicias para esperar algo diferente. "Hay que ser positivos, dirán muchos, y en esa primera frase hay mucho pesimismo y mucha falta de confianza en tus propias facultades y en tu propia realidad". 

     

    Y tienen toda la razón los que proponen optimismo, confianza, fe y esperanza en el futuro. Porque con ese engaño se pasa mejor, se soportan mejor el tedio, la soledad, las malas noticias y en general las desgracias propias y ajenas.

     

    Pero a mí no me resulta el engaño y no puedo pasarme gato por liebre. Porque de nuevo y como cada diciembre desde hace muchos años me asalta una depresión irremediable que no logro superar. Porque de nuevo me quedé encerrado en casa, con los regalos para los nietos sin llevárselos y concretamente no fui a reunirme con la familia, que cada año cumple religiosamente con el rito de la comida, el arbolito, las luces, los regalos y las buenas intenciones de todos para todos. Y no es por supuesto que yo tenga malas intenciones con ellos. Los quiero mucho y yo también me quiero, no faltaba más. Pero la nostalgia, los recuerdos, el olor a albahaca, los dulces hechos por mi madre me superan. Me anulan y me dejan como hándicap, como lisiado, como héroe de guerra en silla de ruedas. Y sencillamente no puedo evitarlo.

     

    Qué hago entonces en esa soledad sin fondo. Pues como siempre recurro a los libros. Como cada diciembre, nada nuevo. Otra vez leo pasajes de la Biblia y del Quijote mientras escucho música barroca, oigo a Plácido Domingo cantando con Paloma San Basilio, a los tres tenores que todos sabemos, piezas musicales o bailables del Coro del Ejército Ruso. Me sumerjo en el Lazarillo de Tormes, en La Metamorfosis, o en la novela El viejo y el mar mientras veo la película Zorba el Griego con el mejicano Antonio Quin y Alan Bates.

     

    Y se me van las horas así, que es lo que pretendo. Es una lucha contra el tiempo para que amanezca pronto el primero de enero del año que viene, para volver a la vida normal, a la rutina acostumbrada, a esa realidad que no podemos cambiar.

     

    Con todo, creo que la realidad de cada uno, que es diferente para cada ser humano, debemos llevarla con el mínimo de sobresaltos, con la decisión diaria de no dejarnos avasallar, de no dejar que nos gane la adversidad, ni en lo cotidiano ni en lo general. Si se nos quebró un plato pues comemos de la olla misma. Si se indulta a un asesino, que no nos duela de modo que nos frene en el quehacer cotidiano. Que no nos alcancen al punto de herirnos las amenazas de Trump ni las derrotas políticas. Que no nos cague la vaca mientras la ordeñamos.

     

    De esta forma termino sacando el signo de interrogación del título para desearles a todas y todos una muy FELIZ NAVIDAD Y UN PRÓSPERO AÑO NUEVO.

     

    Desde Noruega, Jorge Romero

     

     

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