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Kazuo Ishiguro: Ustedes son parte de algo revolucionario El Premio Nobel de Literatura 2017, Kazuo Ishiguro, en la Sala de la Bolsa. Foto: Marisol Aliaga.

Kazuo Ishiguro: Ustedes son parte de algo revolucionario

Este miércoles el Premio Nobel de Literatura, Kazuo Ishiguro, fue el blanco de la atención de la prensa nacional e internacional que lo esperaba expectante, en la Academia Sueca a la una de la tarde.

 Y la pregunta que pendía en el ambiente no tardó en llegar: ¿Qué opinión tiene el laureado sobre el movimiento MeToo?  

- Ustedes en Estocolmo son parte de algo revolucionario. Pienso que el foco debe estar en el acoso sexual cometido por hombres en posiciones de poder contra personas vulnerables, dijo Ishiguro. Pero agregó que la autoridad del Premio Nobel “no ha sido dañada en lo absoluto”.

 

Por: Marisol Aliaga

 

Este lunes se dio comienzo a la semana Nobel. Los laureados ya se encuentran en Estocolmo para participar en una serie de actividades que incluyen conferencias de prensa, clases magistrales, visita al Museo Nobel y todo lo demás que se hace en una visita a la capital escandinava, que por estos días se ha presentado con mucho frío, pero sin nieve.

 

El domingo les espera el broche de oro: la premiación y la fiesta de las fiestas: el banquete. Pero aún faltan algunos días para el nervioso momento en que recibirán la medalla y el diploma Nobel, de las manos del Rey de Suecia, Carl XVI Gustaf.

 

Hoy miércoles se llevó a cabo la conferencia de prensa con el Premio Nobel de Literatura, Kazuo Ishiguro, a la una de la tarde en Sala de la Bolsa de la Academia Sueca.

 

Donde tanto drama se ha desarrollado, durante estas últimas semanas.

 

Luego de una tensa espera, la secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, abrió, por fin, la puerta lateral blanca de ribetes dorados y pidió a los periodistas y fotógrafos congregados en el elegante salón dar la bienvenida al escritor británico-japonés.

 

Y apenas Kazuo Ishiguro hizo su aparición, las cámaras y los flashes no dejaron de sonar, durante la hora que duró el punto de prensa, cosa que no pareció incomodarle al flamante Nobel, quien se dio tiempo para pasear su mirada ante las cámaras hasta que los fotógrafos quedaron satisfechos.

 

También se dio tiempo para contestar acuciosamente cada una de las numerosas preguntas que surgieron, de parte de la prensa nacional e internacional. Demostró ser una persona muy amable, a menudo con una sonrisa asomada a los labios, pero también bastante reflexivo.

 

Cuando un reportero le preguntó sobre el nombre de su conferencia (que será transmitida live este jueves, a las 17.30 horas), Ishiguro le contestó entre risas: “Pero no te puedo contestar eso, ¡es un secreto!”. (Aquí se puede ver ahora la conferencia de Ishiguro, del 7 de diciembre a las 17.30 horas). 

 

Sin embargo, al referirse al Brexit, se puso muy serio. Para él, el Brexit es algo completamente equivocado. Y, a pesar de que es conocido en su país por no opinar sobre política, no ha tenido pelos en la lengua para decir lo que piensa respecto a la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea.

- El Brexit se puede comparar con un vendedor de puerta en puerta que entra a una casa en medio de una riña familiar y promete un montón de cosas agradables. Unas semanas más tarde, la familia se percata de que esas promesas jamás se cumplirán. Y entonces el vendedor les dice: “Jaja, ya han escrito el contrato, no hay nada que hacer”. Nadie sabía lo que la salida significaría en la práctica. Durante la campaña circularon muchas afirmaciones falsas.

 

Pero volviendo a Suecia y a Estocolmo, muchos de los presentes en la sala querían saber su opinión respecto a la campaña #MeToo, la cual también ha salpicado a la respetable Academia Sueca, que se ha visto envuelta en una serie de escándalos, durante este último tiempo.

 

Más de cuatro minutos demoró Ishiguro en responder la pregunta, contestando al final con una contrapregunta.    

- Yo creo que el énfasis debe estar en la esencia de lo que es Es una acusación en contra de mi sexo, del sexo masculino, y en parte de la sociedad en su conjunto. De que ha existido algo profundamente erróneo acerca de lo que es aceptable, en el día a día de las personas.

 

Pero al mismo tiempo quiso dejar en claro que, según su perspectiva, lo que ha sucedido dentro de la Academia no afecta en nada al prestigio de la Institución.

- Como alguien que viene desde afuera – yo no sé cómo ha sido aquí, en Estocolmo –pero estoy completamente satisfecho de que la integridad de la Academia Sueca y de la Fundación Nobel no se hayan visto comprometidas por esto.

 

Según el Nobel, es necesario analizar este movimiento, y ser capaz de dilucidar qué es lo esencial, lo que trasciende.   

- Pienso que el foco debe estar, como en el resto del mundo, en el acoso sexual cometido por hombres en posiciones de poder contra personas vulnerables. Y pienso que si perdemos ese foco le hacemos un flaco favor a las valientes personas que dan la cara.

 

El corresponsal no se quedó conforme con la respuesta, y le preguntó si a él, como novelista, no le interesaba tratar el tema de “una venerable institución que requiere abordar recuerdos desplazados y desagradables”, uno de los típicos temas Ishigurianos.

 

Ante lo cual el escritor dio una larga respuesta sobre los temas que sí ha tratado, más de carácter histórico, por ejemplo, de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias, que lo que sucede en las instituciones de arte, que “no es su primera prioridad”.

 

Y terminó su respuesta planteando otra propuesta:

- Yo les pido a Uds. que traten de hacerse la pregunta: ¿qué es lo importante de la campaña de MeToo? Uds, en Estocolmo, forman parte de algo más grande - posiblemente algo revolucionario - respecto a las relaciones entre hombres y mujeres en sus lugares de trabajo. Por este motivo les pediría que se preguntaran, seriamente, ¿Por qué es tan importante?

 

Para este momento ya Sara Danius se había levantado del asiento y, con un gesto amable pero firme, le daba la palabra a otros corresponsales.

 

El Nobel de Literatura se refirió a los temas de siempre: la nostalgia de sus padres por regresar a Japón, algo que marcó su infancia. Se refirió también al significado de los premios, al poder de unificación de estos; a su relación con los mangas, y al tema de su próxima obra: la Inteligencia Artificial y de cómo esta afectará nuestras relaciones y nuestras sociedades.

 

También de la importancia de concluir su próximo libro. “Una de las reflexiones que te da el haber recibido el Premio Nobel es que uno se dice a sí mismo: “debería terminar mi novela”, dijo, sonriendo.

 

 

Kazuo Ishiguro nació en 1954 en Nagasaki, Japón, pero su familia se trasladó al Reino Unido cuando él era un niño. A Estocolmo viajó acompañado de su esposa, Lorna Ishiguro, y su hija, Naomi Ishiguro, y de amigos y colegas, redactores la gran mayoría.

 

 

El  Premio Nobel de Literatura 2017, Kazuo Ishiguro, en la Sala de la Bolsa. Foto: Marisol Aliaga.

 

 

 

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    En una conferencia de prensa en la Academia Sueca, el 6 de diciembre de 2017, el Premio Nobel de Literatura 2017, Kazuo Ishiguro, se refirió a la campaña de MeToo (YoTambién), que tanto revuelo ocasionó este año en Suecia.

    Invitado por la Secretaria Permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, el literato británico respondió a las preguntas de la prensa. 

    Kazuo Ishiguro afirmó que "lo que están viviendo Uds. en Suecia es una revolución", e invitó a los presentes a la Sala de la Bolsa a reflexionar sobre lo que el movimiento MeToo significa. 

    MeToo, que comenzó como un hashtag en las redes sociales, se transformó en el país escandinavo en un movimiento que abarcó todos los sectores laborales de la sociedad. 

     

    Producción del vídeo: Magazín Latino. 

    Filmado el 6 de diciembre de 2017. 

    Idioma: inglés. 

     

    Más información (en español) en el artículo: Kazuo Ishiguro: Ustedes son parte de algo revolucionario

  • Visita del Nobel a Rinkeby – Mariana le dio la bienvenida a Ishiguro

    Esta semana concluyó la semana Nobel, con eventos que mantuvieron a los laureados en constante actividad, antes de regresar a sus casas.

    Magazín Latino tuvo la oportunidad de seguir de cerca uno de estos eventos, muy apreciado por los homenajeados por su calidez, frescura y espontaneidad tan típicas de los niños y jóvenes.

    Y conversamos con Mariana, quien este año fue la encargada de darle la bienvenida a Kazuo Ishiguro, cuando el Nobel visitó Rinkeby. “Fue una experiencia muy bonita”, nos contó ella.

     

    Por: Marisol Aliaga (texto y fotos)

     

    Si hay algo que se pueda decir, sin correr el riesgo de generalizar, es que la gran mayoría de los galardonados con el Premio Nobel siguen manteniendo a su niño interior. El juego, la parte lúdica del ser humano parece ser un elemento muy fructífero, al momento de investigar o de crear.

     

    Tal vez sea por esto, que los Nobel se sienten tan a sus anchas cuando visitan la escuela de Rinkeby, sin duda el evento más simpático entre la agitada agenda de los laureados en la capital sueca. Los niños, olvidándose de todo protocolo y solemnidad de otras actividades, son una verdadera inyección de alegría y espontaneidad, para los laureados.

     

    Gracias a la amabilidad de la gestora principal de este evento, la escritora Gunilla Lundgren, Magazín Latino tuvo la oportunidad de estar junto a los niños, esperando el arribo de Kazuo Ishiguro.

     

     

    Y la expectación era grande. Unos seis niños y niñas esperaban la llegada del literato, y se preguntaban cómo sería, con quien vendría y si llegaría en taxi o en el “auto Nobel”.

     

    La respuesta la tuvimos pasadas las doce del mediodía, cuando el Nobel de literatura llegó en un sobrio coche de color gris con el logo Nobel en las puertas. Le acompañaban su señora, Lorna, y su hija, Naomi.

     Mariana le dio la bienvenida a Kazuo Ishiguro. 

     

     

     

    Mariana Nicole Pereira Vargas, tiene 14 años y asiste a la clase 8 A, de la escuela de Rinkeby. Nació en Bolivia y llegó a Suecia a los dos años. Como los otros niños, habla español, sueco, inglés y un poco de francés. Con Kazuo Ishiguro fue fácil, porque todos los niños hablan inglés.

     

    ¿Cómo pensabas que iba a ser el encuentro con él, estabas nerviosa?

    - Un poco nerviosa sí, porque él ha obtenido un premio tan importante, es un honor tener la oportunidad de poder conocerlo. Pero me pareció divertido, buena persona y muy amable. Hace chistes y uno se siente bien con él. Transmite buenas vibraciones, es una persona positiva.

     

    ¿Era más divertido que lo que parecía no?

    - Sí. Cuando yo lo fui a recoger, lo primero que hizo al bajarse del auto fue hacer una broma. Hace chistes poquito a poco, y nosotros nos sentimos más cómodos con él, más en confianza.

     

    ¿Y qué te pareció que él dijera que esta visita le había gustado tanto?

    - Bueno, uno se pone feliz de que le haya gustado lo que hicimos y, como ya hemos trabajado en esto durante medio año, siento que hemos cumplido nuestro objetivo, que él se sienta bien y que le guste. En otros años también les ha gustado mucho, y ese es nuestro objetivo. Él se sintió bien aquí y este encuentro con nosotros le gustó más que otras cosas, así es que nos puso muy felices a todos.

     

    ¿Cómo se prepararon ustedes y qué era lo principal que tenían que decirle a él, especialmente?

    - Fuimos a distintos lugares, por ejemplo, cuando se hizo el anuncio donde dijeron quién había recibido el Premio Nobel de Literatura, estábamos en la Academia Sueca cuando Sara Danius anunció el premio, lo que también fue un honor. También hablamos con diferentes personas y visitamos lugares que tienen relación con el Nobel. Y, cuando supimos que era él, lo primero que hicimos fue ver sus libros, su biografía, para saber más de él. Vimos entrevistas con él y también leímos su libro “Nunca me abandones” (Never let me go).

     

    ¿Por qué eligieron justamente esa novela?

    - Creo que es uno de los mejores que ha escrito, y también vimos la película. Tal vez es porque se trata de unos niños, como nosotros, pero ellos no viven mucho tiempo, se trata de clones. Y esa historia da mucha tristeza, pero al mismo tiempo nos hace ver que hay cosas por las que tenemos que estar felices, porque nosotros tenemos a nuestros padres – ellos no tenían padres – nosotros podemos elegir qué queremos ser, tenemos ese privilegio, mientras que ellos no podían elegir. Ellos nacieron para donar sus órganos… a nosotros también nos dejó muy pensativos.

     

    ¿Tal vez muy tristes?

    - Sí, es una historia muy triste.

     

    ¿Y de qué conversaron cuando tomaron el té con él?

    - Más que todo de si le gustó el acto. También le presentamos a todos nuestros profesores, para que cada uno de ellos lo saludara, y le preguntamos qué le había parecido esta semana.

     

    ¿Me imagino que vas a contarles a tus padres con lujo de detalles sobre este encuentro con Kazuo Ishiguro?

    - Sí, les voy a decir que fue una experiencia muy bonita, y que también un gran honor. Además, fue divertido.

     

    Ellos se habrán asombrado mucho, ¿no?

    - Sí, pero también están un poquito acostumbrados, porque mis hermanos también han ido a este colegio y también han hecho lo mismo antes, entonces, es algo que ya ha pasado antes. Pero ahora me tocó el turno a mí.

     

    ¿Y te gusta la literatura, qué libros prefieres?

    - Me gusta bastante, pero me cuesta encontrar buenos libros. Me gustan más los de fantasy, por ejemplo, uno que me gusta mucho The Maze Runner.

     

    Durante el acto, varios niños hablaron sobre sus sueños. ¿Cuál es el tuyo?

    - En realidad, no he pensado mucho en mi sueño aun, si veo una oportunidad de hacer algo grande lo tomaré, pero aún no tengo una idea clara de qué quiero ser cuando sea adulta. Pero eso ya lo veré [risas].

     

     

    Mariana junto a Gunilla Lundgren. 

     

     

     

     

  • Kazuo Ishiguro en Rinkeby – "En un mundo lleno de conflictos, esto me llena de esperanzas"

    Muy conmovido se mostró el Premio Nobel de Literatura, Kazuo Ishiguro, al reunirse con alumnos de la escuela de Rinkeby, este martes al mediodía.

    Por decimonovena vez, los niños y adolescentes le rindieron un homenaje al laureado con una procesión de Lucía – que se celebra el 13 de diciembre - y la entrega de un folleto, además de un retrato del literato.

    - Me conmovió profundamente, y me llevo este recuerdo en el corazón, dijo el escritor, quien se mostró muy a sus anchas con los alumnos y alumnas que le dieron la bienvenida en 17 idiomas diferentes, para luego disfrutar de una taza de té y de repostería oriental.

     

    Por: Marisol Aliaga (texto y fotos)

     

    Junto al diploma Nobel y la medalla de oro que el Nobel de Literatura recibiera este domingo en Estocolmo, otro recuerdo de Suecia ocupará seguramente también un lugar destacado en el hogar de la familia Ishiguro, en Londres.

     

    En la visita a Rinkeby, el martes por la tarde, el escritor recibió un retrato hecho por una de las alumnas de la escuela de Rinkeby, Sabina Mastafa. Y comentó, riendo: “¡Aquí me veo mejor!”.

     

     

     

    Sabina y sus compañeras y compañeros de las clases 8ª y 7-9D, de la escuela de Rinkeby, han trabajado todo el otoño en la elaboración de un folleto sobre el Premio Nobel de Literatura, en colaboración con la biblioteca de la escuela, la biblioteca de Estocolmo y el Museo Nobel.

     

    Comenzaron su investigación con una visita a la Academia Sueca el segundo jueves del mes de octubre, cuando Sara Danius anunció el premio a las letras más importante del mundo. Le siguió una visita al ayuntamiento de Estocolmo (City Hall), donde se lleva a cabo el banquete Nobel; y también al laboratorio de investigación BioArctic.

     

    Para profundizarse en la obra de Nobel de Literatura 2017, eligieron la lectura de la novela ”Nunca me abandones”, que, al igual que “Los restos del día”, también tuvo una adaptación cinematográfica.

     

    Este martes los niños pudieron hacerle entrega a Kazuo Ishiguro del fruto de este trabajo: un folleto y un retrato. El escritor llegó acompañado de su esposa Lorna MacDougall, y de su hija Naomi, quienes disfrutaron tanto como éste con el acto que los alumnos habían preparado en su honor.

     

     

    Rinkeby es una zona suburbana multicultural de Estocolmo. Aquí se hablan más de cien idiomas diferentes, lo cual se demostró en la bienvenida al Nobel de las letras, en sueco, romaní, turco, francés, español y otros, también en japonés.  

     

    Luego de la bienvenida, niños y niñas de la escuela de Askeby participaron en una procesión de Santa Lucía, una de las festividades más tradicionales de Suecia, que se celebra el 13 de diciembre en escuelas e iglesias. Como cada año, la dirección estuvo a cargo de Rolando Romo.

     

     

    En años anteriores, los laureados, alojados en el Grand Hotel de Estocolmo durante su estadía en Suecia, eran sorprendidos a tempranas horas de la mañana con una procesión de Santa Lucía: niñas vestidas de blanco, con guirnaldas en el cabello, portando velas, entonando cánticos y ofreciéndoles bollos de azafrán. Esta bella y particular celebración se ha dejado de lado, tal vez con el ánimo de proteger la privacidad de tan ilustres huéspedes.

     

    Pero en Rinkeby, en el homenaje al Nobel sigue presente, para deleite de la familia Ishiguro, que siguió con atención la ceremonia en la que los niños fueron presentando extractos del folleto, que comienza con las palabras: “Querido Premio Nobel 2017”.

     

     

    Le cuentan que se conmovieron con la novela “Nunca me abandones”, puesto que es un tema que les concierne. También tocan el tema de la diversidad:  “Querido Kazuo, nos sentimos identificados cuando tú describes el tema de identidad. Para nosotros, el pertenecer a dos culturas tiene lados positivos y negativos", escriben, y agregan que el hecho de ser moreno y usar velo a veces es motivo de racismo. 

     

    También le contaron cuáles eran sus sueños. El que llamó más la atención fue el que dijo que quería ser un Premio Nobel, cuando fuera adulto. 

     

     

     

    Al terminar el acto, Kazuo Ishiguro agradeció a sus anfitriones confesándoles que se había emocionado mucho, al igual que su esposa y su hija.

    - Durante los últimos días hemos participado en una serie de actividades, por el Nobel. Ayer estuvimos en el palacio real, y estuve sentado al lado de la reina, pero les puedo decir honestamente que me siento más conmovido hoy día, con todos ustedes. Casi se me cayeron las lágrimas, cuando cantaron en distintos idiomas, expresó.

     

    Y agregó que "este es un recuerdo que llevaré siempre en el corazón".

     

    Seguidamente, los niños lo invitaron a tomar el té con ellos y a platicar un rato.  

     

     

    El Nobel de Literatura 2017, Kazuo Ishiguro, junto a su hija y su esposa, a la hora del té con alumnas y alumnos de la escuela de Rinkeby. Foto: Marisol Aliaga. 

     

     

     

     

     

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