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Fallece la ex secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni.

Fallece la ex secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius

A la edad de 57 falleció hoy la escritora, docente en Literatura, y exsecretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius.

La primera y única mujer en este cargo se distinguió por querer modernizar la tradicional institución. Luchó valientemente contra el machismo y hermetismo en la Academia, en el más puro espíritu de Alfred Nobel.

Será recordada como un ícono del feminismo y como una brillante intelectual que logró traspasar las fronteras entre lo académico y lo popular.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

La noticia conmovió a todos, la mañana del sábado, a solo dos días del anuncio del Nobel de Literatura, que este año nuevamente ocasionó debate, por el laureado del 2019.

 

Luego de vencer un cáncer de mamas, diagnosticado el 2014, pero que parecía haber remitido, la enfermedad volvió con toda su fuerza. Esta vez Sara Danius perdió la batalla. Sus familiares más cercanos son su hijo Leo, sus hermanos y hermanas (era la mayor de nueve) y su madre, la connotada y controvertida escritora Anna Wahlgren.

 

Apenas se supo la noticia de su fallecimiento las redes se encendieron, y las condolencias de todos, desde el rey, pasando por el primer ministro, la ministra de Cultura y los redactores de todos los medios de comunicación no se dejaron esperar.

 

Pero también las muestras de cariño de todos quienes vieron en Sara Danius una luchadora incansable en contra del hermetismo y machismo que tanto daño hizo a la Academia Sueca. Una digna representante del movimiento #Metoo en Suecia.

 

Sara Danius luchó por solucionar los graves problemas que la Academia arrastraba desde hace dos décadas. Ya en abril de 1997, Expressen había publicado un artículo relacionado con los abusos sexuales cometidos por Jean-Claude Arnault, esposo de la poeta y miembra de la Academia, Katarina Frostenson. Pero el secretario permanente de entonces, Sture Allén, y sus sucesores, acallaron el asunto.

 

Pero, en el 2017, en el marco de #Metoo, otro aire se respiraba en Suecia. Y el artículo de Matilda Gustavson, en Dagens Nyheter, donde 18 mujeres dieron impactantes testimonios acerca de los abusos sexuales perpetrados por Arnault hizo temblar a la arcaica institución. Sara Danius ordenó una investigación externa que desveló cómo Frostenson y Arnault habían recibido dinero de la Academia para financiar sus actividades culturales. Más tarde se inició una investigación policial y posteriormente el ciudadano francés fue condenado a la cárcel.

 

No obstante, el machismo y el hermetismo existente en la Academia, en lugar de agradecer la iniciativa de más transparencia y de ir al fondo del asunto, arremetió contra Sara Danius. Horace Engdahl, sucesor de Allén, se refirió a ella en un artículo en Expressen como "la secretaria que había cumplido peor sus labores, desde 1786". En realidad ha sido la única, después de 16 hombres. 

 

Vale la pena aclarar que Engdahl era íntimo amigo de la pareja Arnault-Frostenson, y su más fiel defensor.

 

Al fin, todo decantó en que Sara Danius fue obligada a abandonar su sillón. A la salida del edificio de la Academia, y antes de que su amiga y colega, Sara Stridsberg, con ternura y firmeza la acompañara al taxi, declaró:

 

- Dejo mi cargo como secretaria permanente porque esa fue la voluntad de la Academia. Por eso decidí también dejar mi sillón, el número siete, en la Academia Sueca. Tomé esta decisión con efecto inmediato.

 

La imagen de las dos, cuando abandonan la Academia en medio de los flashes de las cámaras y del acoso de la prensa se han quedado grabadas en la retina.

 

Tiempo después, dijo, en una entrevista:

 

- Al final, el que me viera obligada a abandonar mi cargo, nunca me lo pude imaginar. Logré algo que yo siento que es muy grande. Perdí cuando la Academia quiso que renunciara como secretaria permanente, pero gané algo mucho más grande.

 


La creación que vestía Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni.

 

Y la Academia volvió a ser tan gris como era antes de que Sara Danius se convirtiera en la primera mujer en ocupar el cargo, en 2015. Había sido aceptada en la Academia Sueca dos años antes, para ocupar el sillón que había sido de la primera mujer que había sido miembra de la Academia: Selma Lagerlöf.

 

En un programa en Radio Suecia, cuenta cuando el secretario permanente de ese entonces, Peter Englund, la llamó por teléfono para preguntarle si aceptaba el importante puesto.

 

- Estaba preparando la cena, como siempre un poco tarde, cuando sonó el teléfono. Como era un número privado, pensé que era un vendedor y me dispuse a declinar la llamada, pero luego cambié de opinión y respondí, dice, en el programa, y explica que le respondió inmediatamente: “Acepto con mucho gusto”.

 

Más tarde comenzó a dudar sobre si le daría la talla, y se preguntó si sería demasiado tarde para arrepentirse.

 

No lo hizo, y ese mismo año le correspondió anunciar el Premio Nobel de Literatura a la autora bielorrusa Svetlana Aleksijevitj. Nunca se había visto tanta elegancia, glamur y garbo, en un anuncio del Nobel. Y en la gala, la secretaria permanente brilló entre los oscuros fracs con sus ya conocidas y espectaculares creaciones.

 


Svetlana Aleksijevitj y Sara Danius en la conferencia de la autora bielorrusa, en la Academia Sueca. Foto: Marisol Aliaga.

 

Al año siguiente indignó a muchos al anunciar el Nobel a Bob Dylan. Sobre todo los literatos más empedernidos protestaron por la popularización del afamado premio.

 

Pero esa era la personalidad de Sara Danius, de descubrir lo cotidiano en lo extraordinario, a todo nivel.  Supo unir lo trivial de la moda con la seriedad de la literatura. Uno de sus ensayos lleva el sugestivo título: “Proust y la mayonesa”.

 

- Sara era una persona muy singular con una mezcla de integridad casi de estadista y una liviandad infantil. Me resultaba muy fácil reírme con ella, comenta hoy el jefe de cultura de Dagens Nyheter, Björn Wiman.

 

Justamente su sentido del humor es algo que todos quienes la conocieron recordaron hoy. Entre sus locuras más conocidas están la de su alter ego, “Gittan”, una personalidad que adoptaba cuando quería bromear.

 

“Ella era hilarante, divertida y extremadamente valiente. Hizo que toda Suecia se vistiera con blusa con corbata. Con su fuerza y humor, sus espectaculares vestidos para el Nobel y su inesperado alter ego, la locuaz "Gittan", se ganó nuestros corazones”, escribe Kerstin Nilsson, en Aftonbladet.

 

Se calificaba a sí misma como “severa por fuera, pero amable por dentro”.

 


Sara Danius durante el anuncio del Premio Nobel de Literatura 2017. Foto: Marisol Aliaga.

 

Personalmente lo pude experimentar la primera vez que quise hacerle una entrevista, luego del anuncio del Nobel 2015. Parecía tan estricta, todo lo contrario de Peter Englund, con quien se podía incluso bromear, después del anuncio. La seriedad de Danius amedrentaba un poco.  

 

Pero se mostró sumamente amable, en esa ocasión y en las siguientes. Al parecer, mientras más “underdog” o alternativo el medio que representábamos, ella más suavizaba sus respuestas. Se adaptaba a las preguntas, se bajaba a nuestro nivel.

 

Su lema era: “Duro con los poderosos y amable con los débiles”.

 

“Hoy llevamos blusa con corbata. Guerrera, gracias por todo”, escribe en Instagram la actriz Julia Dufvenius.

 

Y la periodista cultural y crítica literaria Jenny Aschenbrenner escribe, en Radio Suecia:

 

“Con la muerte de Sara Danius, no solo hemos perdido a una gran escritora y pensadora y a una persona verdaderamente valiente, que resistió con la frente en alto algunas de las crisis más violentas del mundo de la cultura, sino también justamente esa naturaleza obstinada que tanto necesita la cultura sueca. Una mente intransigente, un cerebro brillante - hoy lloro por todo lo que ella era.

Pero también todo lo que a Sara Danius le quedaba por entregar, ahora que el claustrofóbico circo en torno a la academia finalmente la había liberado.

Somos muchos quienes hemos estado aguardando y esperando, es extremadamente triste que ahora solo se nos permita decir adiós”.

 

Este sábado, Radio Suecia transmitió un programa especial, en memoria de Sara Danius. El programa comienza con un extracto de uno de los programas que grabó para la emisora (en 2013) y es la voz de Sara, que nos cuenta:  

 

“El mismo otoño que comencé a estudiar en la universidad - tenía 20 años - Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura. No recuerdo cómo, pero me conseguí tres entradas para la conferencia Nobel que tenía lugar una tarde de diciembre en la Sala de la Bolsa, en Gamla Stan (la Ciudad Vieja). Mi padre, Nina y yo nos acicalamos y fuimos allí. Nina y yo no habíamos estado nunca en lugar, tal vez mi padre, no lo sé. Él estaba, de todas formas, muy conforme con mi iniciativa. Después de la conferencia fuimos a la cafetería de la plaza de Gamla Stan, a celebrar. Pensamos que habíamos sido parte de algo grandioso, que habíamos escuchado al escritor de “Cien años de soledad” en persona, y estábamos felices. Mi padre hizo un gesto con los brazos: por supuesto que íbamos a pedir chocolate con nata y bollos de zafrán.

 

Y en tanto que estábamos en eso, y hablábamos de la conferencia, comenzamos a hacer bromas. Acostumbrábamos a bromear con que ganábamos la lotería, y todo lo que haríamos entonces. Nina y yo tratábamos de decir las cosas más locas. Y cuanto más locas nuestras ocurrencias, el papá se reía con más ganas. Ahora yo me esforcé lo más que pude, y dije: "Papá, ¡algún día voy a estar en la Academia!" Mi padre se rio, bonachonamente. Pero Nina, que es tan inteligente como veloz, no se dejó amedrentar, y dijo: “Sabes, papá, ¡algún día voy a recibir el Premio Nobel!” Mi padre se rio con ternura. “Sí. Está bien niñas, está bien”, dijo. Él tenía paciencia con las pretenciosas bromas de sus hijas. Y nos fuimos a casa”.   

 

Enlace al programa de Radio Suecia, donde también se pueden apreciar fotos de distintos momentos de la trayectoria de Sara Danius  – haga clic

 

 
Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni. 

 

Hashtags: #SaraDanius #Metoo #SvenskaAkademien #NobelPrize #Literatura

 

  


Media

Producción: Magazín Latino 2016.

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  • No, los suecos no siguen las recomendaciones para evitar las infecciones

    La apuesta sueca frente a la pandemia se ha basado en recomendaciones y no obligaciones y las autoridades han recalcado a menudo que la ciudadanía sigue las instrucciones al pie de la letra. ¿Sin embargo, es así?

    “Estudios sobre la obediencia cívica de la población respecto a las recomendaciones de las autoridades demuestran que los suecos no han sido buenos para seguirlas. Anders Tegnell debería estar enterado de esto”, escribe Markus Balázs Göransson.

     

     Fuente: Aftonbladet. 04 noviembre 2020

     

    DEBATE. Los estudios sobre el cumplimiento de la ciudadanía a los consejos de las autoridades para evitar infecciones no muestran que los suecos hayan sido buenos para seguir estos durante la pandemia. Es importante que no alimentemos falsas esperanzas dando una falsa sensación de seguridad de que se están siguiendo los consejos. Esto puede llevar a decisiones incorrectas en el manejo de la infección.

     

    Es una verdad general y aceptada que los suecos han seguido bien los consejos de la Agencia Sueca de Salud Pública para evitar infecciones. Esta convicción parece estar bien asentada en los políticos y funcionarios suecos.

     

    La canciller Ann Linde ha declarado que "más del 80 por ciento de la gente sigue las recomendaciones". MSB [la Agencia Sueca de Contingencias Civiles, por sus siglas en sueco] ha dicho que "ocho de cada diez continúan siguiendo las recomendaciones". La Agencia Sueca de Salud Pública [FHM], ha afirmado que “una gran mayoría de la población sigue los consejos”. Rara vez se han escuchado voces disidentes.

     

    Una parte de los medios de comunicación han estado de acuerdo. Dagens Nyheter ha escrito que "las encuestas muestran que ocho de cada diez suecos siguen las recomendaciones de FHM". Emma Frans, de SvD, ha declarado que "la mayoría parece que continúan siguiendo las recomendaciones de las autoridades". Expressen ha señalado que "la mayoría" de los suecos viven de acuerdo con los consejos.

     

    Los más jóvenes a veces han recibido una o dos reprimendas. Pero en su mayor parte, los informes han transmitido que la ciudadanía sigue los consejos.

     

    Sin embargo, la evidencia ha sido escasa. Recuerda un poco a los atuendos reales de cierto cuento infantil danés. Muchos han afirmado que los suecos siguen las recomendaciones, pero pocos han examinado acuciosamente las afirmaciones.

     

    Si lo hubieran hecho, habrían descubierto muchos cabos sueltos.

     

    Tomemos, por ejemplo, al epidemiólogo estatal Anders Tegnell, quien en una conferencia de prensa el 23 de junio dijo:

     

    "Una gran mayoría de la población sigue verdaderamente estas pautas".

     

    Las palabras eran hermosas, pero lamentablemente no son ciertas.

     

    En las semanas previas a la conferencia de prensa, FHM, en colaboración con Novus, había examinado el cumplimiento de las recomendaciones por parte de los suecos. El material recolectado se clasificó como material de trabajo interno y no fue accesible, en un comienzo.  Pero después de un perseverante intercambio de correos electrónicos y una advertencia de que se llevara el caso a las Cortes, finalmente obtuve la información.

     

    La documentación no mostraba en absoluto que una "gran mayoría (...) realmente" siguiera las recomendaciones. Los datos indicaban que solo el 35 por ciento había respondido que habían seguido completamente las recomendaciones.

     

    Un epidemiólogo estatal debe saber que el 35 por ciento no es una gran mayoría.

     

    Otro estudio que se ha reproducido incorrectamente es una encuesta de Kantar Sifo. El estudio se ha destacado como evidencia de que la población sigue las recomendaciones, pero adolece de graves deficiencias que lo hacen inutilizable para lograr una evaluación.  

     

    De hecho, el estudio no mide en absoluto el cumplimiento de las recomendaciones. Lo que mide es si las personas han cambiado su comportamiento durante la pandemia. Por ejemplo, analiza si las personas se han lavado las manos con más frecuencia que antes, no si siguen los consejos sobre el lavado de manos, que es una diferencia crucial.

     

    Hacer algo con más frecuencia no significa hacerlo con la suficiente frecuencia, al igual que el fumar menos no significa dejar de fumar o proteger los pulmones de posibles daños.

     

    Probablemente, muchos más han cambiado su comportamiento, que aquellos que siguen los consejos al pie de la letra. Por tanto, existe un riesgo inminente de que el diseño del estudio haya dado lugar a cifras excesivamente elevadas que no reflejan el grado real del cumplimiento de las recomendaciones.

     

    Es muy preocupante que el estudio se haya utilizado para fundamentar las afirmaciones de que las recomendaciones se cumplen.

     

    Otros estudios han dado un panorama más sombrío. En mayo, Novus descubrió que hasta el 36 por ciento de los suecos que tenían síntomas de resfriado iban a trabajar. En julio, una recopilación de informes sobre la situación en 19 de las 21 administraciones provinciales de Suecia declaró que "un gran número de municipios han identificado graves deficiencias en el cumplimiento" de las recomendaciones.

     

    Esto rima mal con las afirmaciones de un alto grado de cumplimiento de los consejos.

     

    La gestión sueca de la pandemia se basa en la responsabilidad individual. La esencia de esto es que la población sigue los consejos de las autoridades para protegerse de los contagios.

     

    El hecho de que representantes gubernamentales, funcionarios gubernamentales y periodistas describan incorrectamente la evidencia sobre el comportamiento de los suecos puede habernos adormecido en una falsa sensación de seguridad.

     

    Esto puede haber contribuido a que no se introdujeran determinadas medidas, por ejemplo, recomendaciones sobre mascarillas en el transporte público, por la creencia de que la población ya sigue los consejos de mantener la distancia y de quedarse en casa en caso de presentar síntomas.

     

    También puede haber llevado a un enfoque excesivo en el comportamiento individual, en lugar de en factores más amplios, como explicaciones de pautas en la propagación de la infección.

     

    El hecho de que la propagación de la infección disminuyó durante el verano y aumentó durante el otoño probablemente se debió menos a los cambios en las elecciones individuales de las personas que a, por ejemplo, la transición al teletrabajo, las condiciones climáticas, las largas vacaciones y el cierre/apertura de universidades e institutos.

     

    Se sabe que la ignorancia no es una fortaleza. Ya es hora de que se realicen estudios científicos serios sobre el seguimiento de las recomendaciones para evitar infecciones y que examinemos las afirmaciones que se hacen, para saber si están respaldadas por la evidencia.

     

    Markus Balázs Göransson es profesor titular del Colegio de Defensa Nacional de Suecia y Ph.D. dr en Política Internacional. Columnista en la página editorial de VLT.

     


    Estudios sobre la obediencia cívica de la población respecto a las recomendaciones de las autoridades demuestran que los suecos no han sido buenos para seguirlos. Anders Tegnell debería estar enterado de eso, escribe Markus Balázs Göransson. Foto: VLT/Aftonbladet. Montaje: Magazin Latino. 

  • Tres investigadores son galardonados con el Premio Nobel de Física por sus descubrimientos en torno a los agujeros negros

    El Premio Nobel de Física 2020 se otorga a Roger Penrose, Reinhard Genzel y Andrea Ghez. Su investigación ha demostrado que existen los agujeros negros. Además, han comprobado la existencia de un agujero negro en medio de la Vía Láctea.

     

     Fuente: SVT. 6-10-2020. Traducción: Magazín Latino

     

    Tres científicos comparten el Premio Nobel de Física 2020 por su investigación sobre uno de los fenómenos más oscuros y extraños del universo, los agujeros negros.

    - La ciencia es tan importante y tratar de comprender cómo funciona nuestro mundo físico es tan importante como comprender cómo funcionamos los humanos, dijo la galardonada con el premio Nobel, Andrea Ghez, durante la conferencia de prensa en la Real Academia Sueca de Ciencias, este martes.

     

    Un gigante de la Física Teórica

    Roger Penrose, utilizó modelos matemáticos para demostrar que los agujeros negros realmente existían ya en la década de 1960. Su investigación es un desarrollo de la teoría general de la relatividad.

    El propio Albert Einstein no creía que existieran los agujeros negros, pero solo diez años después de la muerte de Einstein, Roger Penrose demostró, en enero de 1965, que los agujeros negros realmente pueden originarse, y los describió en detalle.

    - Esto es fantástico. Penrose es un gigante de la Física Teórica, y las observaciones de estos objetos superpesados son realmente la crème de la crème, dice Magdalena Larfors, profesora asociada e investigadora dentro del área de la Teoría de Cuerdas en la Universidad de Uppsala.

    Roger Penrose tiene 89 años y es profesor en la Universidad de Oxford en el Reino Unido.

     


    Ilustración: Ill. Niklas Elmehed. © Nobel Media.

     

    La cuarta mujer en la historia

    Reinhard Genzel y Andrea Ghez pudieron demostrar que existía un agujero negro en medio de la Vía Láctea debido a que pudieron seguir la ruta de ciertas estrellas alrededor del agujero. Resultó que algo invisible y extremadamente pesado controla las órbitas de las estrellas más cercanas al centro de nuestra propia galaxia.

    Un agujero negro superpesado es la única explicación conocida en la actualidad.

    Andrea Ghez es la cuarta mujer en la historia que recibe el Premio Nobel de Física. Tiene 55 años y es profesora en la Universidad de California, Los Ángeles, EE. UU.

    Reinhard Genzel tiene 68 años y es director del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre en Garching, Alemania y profesor de la Universidad de California en Berkeley, EE. UU.

     

    Crearon sus propios instrumentos

    Desde principios de la década de 1990, Genzel y Ghez han liderado cada uno un grupo de astrónomos y se han centrado en un área en el medio de la Vía Láctea llamada Sagitario A *.

    Para lograr ver el centro de la Vía Láctea, no bastaba con utilizar el telescopio más grande del mundo. Los grupos de investigación tuvieron que traspasar los límites de la tecnología y han creado sus propios sofisticados instrumentos. Y resultó que las medidas de los dos grupos de astrónomos coincidían bien.

    - Esta investigación nos ayuda a comprender el universo y lo que está sucediendo, dónde estamos y qué desarrollo puede tener lugar, dice Eva Olsson, miembro del Comité Nobel.

     

    Comparten el Premio

    El premio está dotado de 10 millones de coronas suecas. La mitad es para Roger Penrose y la otra mitad la comparten Reinhard Genzel y Andrea Ghez.

     

    Motivación del jurado:

    "El Premio Nobel de Física 2020 se dividió. La mitad fue otorgada a Roger Penrose "por el descubrimiento de que la formación de agujeros negros es una predicción robusta de la teoría general de la relatividad", la otra mitad junto a Reinhard Genzel y Andrea Ghez "por el descubrimiento un objeto compacto supermasivo en el centro de nuestra galaxia "".


    Enlace al sitio web del Premio Nobel - haga clic 

     

  • Vicejefe de la policía: “Tenemos al menos 40 clanes criminales en Suecia”

    Las declaraciones vertidas recientemente por el vicejefe de la policía sueca, Mats Löfvin, en una entrevista radial impulsaron un encendido debate sobre la criminalidad en Suecia.

    “Espero que haya abierto las puertas a un debate necesario”, dijo Löfvin, posteriormente, en el programa televisivo Agenda. Algunos concuerdan, otros difieren, pero la discusión nuevamente ha saltado a la palestra.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Mats Löfving es vicejefe de la Policía Nacional de Suecia, y además dirige NOA (Departamento Nacional de Operaciones, por sus siglas en sueco).

     

    En una entrevista con Radio Suecia, hace un par de semanas atrás, se refirió a la criminalidad en Suecia.

     

    En el transcurso del año se han registrado en el país 230 balaceras, con un saldo de 27 muertos y 70 heridos graves. 30 personas permanecen en prisión preventiva y 200 hombres han sido arrestados por portar armas de fuego.

     

    Las estadísticas muestran que la situación ha ido empeorando. Un hecho que estremeció a la sociedad, el año pasado, fue el homicidio de una joven doctora que trató de arrancar de los agresores con su bebé en brazos. Fue asesinada cerca de su vivienda, en la calle, a plena luz del día. Todo indica que su pareja era el objetivo de los asesinos.

     

    Hasta la fecha nadie ha sido procesado por este crimen, y la violencia extrema se agrava aún más, según Löfving, por la “cultura del silencio”. Ni siquiera cuando los involucrados pierden a un familiar, los sobrevivientes se atreven a declarar. Y cuando se trata de clanes criminales, impera el silencio. No se es leal a la sociedad, sino al clan, a la familia.  

     

    En la entrevista en la radio, Mats Löfvin expresó que su unidad había identificado a una cuarentena de redes familiares criminales - o clanes.  

     

    - En este momento tenemos al menos 40 redes familiares delictivas en Suecia, los llamados clanes. Han venido a Suecia, creo, únicamente con el propósito de organizar y sistematizar crímenes. Estas personas educan a sus hijos para que tomen el control de la organización criminal. No les interesa ser parte de la sociedad, para ellos la familia es más importante que el Estado.

     

    La sorprendida conductora del programa le respondió que esta era una afirmación "muy controvertida" y que "muchos dicen que la criminalidad se debe a factores socioeconómicos". Ante la pregunta de cómo la policía sabía que "venían a Suecia con ese propósito", Löfving respondió que "esta es la imagen que tienen nuestros servicios de inteligencia". 

     

    - Trabajan para conseguir poder y tienen un gran potencial de violencia. Quieren ganar dinero y lo hacen a través de narcotráfico, violentas transgresiones y extorsiones. Se infiltran en los negocios y en la política. Quieren jugar un rol en la gobernanza pública en municipios, incluso en toda Suecia, dijo Löfving.

     

    Según él, el crimen de pandillas está claramente vinculado a barrios vulnerables, donde es ocho veces más común que en otras zonas.

     

    Piensa que los suecos han sido “inocentes” al no querer reconocer un problema que cada vez se agudiza más. Y que tiene que ver con la inmigración y la integración.

     

    - Los políticos parecen unos yo-yos, hablan sobre la integración. Después se olvidan y al cabo de un tiempo retoman el tema. 

     

    Para él, no son medidas que estén dando resultados.

     

    Su colega y jefa de la unidad de inteligencia de NOA, Linda H Staaf, está de acuerdo con él. También está preocupada por el hecho de que estas redes familiares se estén infiltrando en la sociedad sueca, hasta el punto de convertirse en una amenaza para el sistema.

     

    - El poder debe estar en el Estado, no en redes familiares, afirma en el vespertino Expressen.

     

    Y luego de haber negado su existencia durante décadas, todos los políticos hablan ahora de los clanes. O de “redes familiares delictivas”, como algunos prefieren llamarlas.

     

    La narrativa cambia, dependiendo del partido político. A grandes rasgos, la izquierda atribuye la creciente criminalidad a razones socioeconómicas. Mientras que la derecha resalta el tema de la inmigración.

     

    La diputada del partido de Izquierda, Linda Snecker, opinó que Mats Löfvin no debería usar el termino “clan”, porque “está asociado a etnicidad”.

     

    Los Demócratas de Suecia, por su parte, siguen afirmando que la solución a todos los problemas es parar la inmigración, que según éstos nutre la criminalidad.

     

    Hasta ahora el primer ministro, Stefan Löfven, se había negado a hablar del tema, pero afirmó, la semana pasada:

     

    - Con una gran inmigración donde no somos capaces de resolver la integración, se corre el riesgo de que surjan este tipo de problemas. Lo que yo quiero evitar, y con lo que tenemos que ser muy cuidadosos, es de no relacionar automáticamente la criminalidad con el color de la piel.

     

    Mats Löfvin, en tanto, está interesado en resolver el problema, independientemente de cómo surja o cómo se le denomine. “El tema de las definiciones se lo dejo a otros”, dijo en Agenda, el domingo pasado.

     

    -Yo soy policía, y mi labor es realizar un beneficio social concreto, y sobre todo hacia todas esas buenas personas que residen en áreas vulnerables. A nosotros nos interesa combatir a los criminales que delinquen usando la familia y los parientes.

     

    Él desearía que la policía contara con más recursos y más facultades. Como por ejemplo, que se les permita intervenir teléfonos de sospechosos antes de que cometan un crimen, como operan los colegas de otros países europeos.

     


    El vicejefe de la Policía Nacional de Suecia, Mats Löfving. Foto: Captura de pantalla. SVT. 

     


    Un hecho típico que ilustra el problema ocurrió en Gotemburgo. Cuando dos policías se disponían a apresar a un hombre en motoneta, se vieron rodeados por un grupo de sujetos que exigían su liberación. Los agentes debieron pedir refuerzos, entre amenazas e insultos. Foto: Expressen. 

     

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