Domingo, 24 Enero 2021 | Login

“Yo podré ser la primera mujer en este cargo, pero no seré la ultima”, dijo la senadora demócrata, el sábado, cuando por fin se sabían los resultados de los reñidos comicios. A continuación, Joe Biden se dirigió a sus seguidores en su ciudad natal, Delaware.

El presidente electo llamó a los estadounidenses a la unión: “Prometo ser un presidente que no busca dividir, sino unificar. Es hora de dejar atrás la ira y la retórica dura y unirnos como nación”, expresó, sin nombrar a Trump. El republicano aún no reconoce su derrota y amenaza con ir a las cortes.

 

 Por: Magazín Latino

 

Luego de un conteo maratónico de votos, el sábado por la mañana la vicepresidenta electa, Kamala Harris, llamó a su compañero de fórmula para comunicarle:

 

- ¡Lo logramos, Joe, serás el próximo presidente de los EE. UU.!

 

Había pasado el umbral mágico de los 270 votos electorales exigidos para ser el vencedor de los comicios. Ahora estos suman 279, en tanto que Donald Trump obtiene 214, lo cual no impide que el republicano reconozca, hasta el día de hoy, su derrota y siga sosteniendo que el conteo estuvo amañado y que le robaron el triunfo.

 

Vale la pena recordar que en cuanto Trump pierda su calidad de presidente, le esperan varios procesos judiciales, al perder su impunidad.

 

Joe Biden, en tanto, dio a conocer un comunicado en el cual expresaba:

 

“Estoy honrado y humildemente agradecido por la confianza que el pueblo estadounidense depositó en mí y en la vicepresidenta electa Harris. En medio de obstáculos sin precedentes, un número récord de estadounidenses votaron, probando una vez más que la democracia late en lo profundo del corazón de Estados Unidos. Ahora que la campaña terminó, es hora de dejar atrás la ira y la retórica dura y unirnos como nación. Es hora de que Estados Unidos se una y se cure ".

 

Y pasadas las ocho de la noche pronunció un discurso en Wilmington, Delaware, su ciudad natal.

 

- Amigos, la gente de esta nación ha hablado. Nos han entregado una victoria convincente. Una victoria clara”, dijo en un emotivo discurso en el que hizo énfasis en la unión.

- Prometo ser un presidente que no busca dividir sino unificar. Esta noche, el mundo entero está mirando a Estados Unidos. Seremos líderes no por el ejemplo de nuestro poder sino por el poder de nuestro ejemplo”.

En un tono muy conciliador, también envió un mensaje para los votantes de Trump:

- Y para aquellos que votaron por el presidente, entiendo su decepción esta noche. Yo mismo he perdido un par de elecciones. Pero ahora, démonos una oportunidad. Para progresar, debemos dejar de tratar a nuestros oponentes como enemigos. No somos enemigos. Somos estadounidenses. Este es el momento de la sanación en Estados Unidos.

 

En tanto, el presidente Trump seguía tuiteando y asegurando que había un “fraude masivo” y que le habían “robado la elección”.

 

De esta forma se viene desarrollando una situación muy particular, con un Trump que se niega a reconocer su derrota y dificulta el desarrollo de un gobierno de transición. Algo de lo que no hay precedentes. Incluso muchos países han felicitado a Biden (entre estos Suecia) como también senadores republicanos y el expresidente Bush.

 

El presidente de México AMLO, no obstante, no se ha manifestado al respecto, ganándose críticas por ello.  “El respeto al derecho ajeno es la paz”, dijo López Obrador, sosteniendo que “no quería intervenir en asuntos internos del país vecino”.

 


La noche del sábado, y a pesar de que aún no es oficial el triunfo, Joe Biden y Kamala Harris celebraron la victoria. Foto: Telemundo.com.

 

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Varios políticos latinoamericanos, entre ellos los presidentes de Argentina y Venezuela firmaron una petición online a favor de la libertad del fundador de Wikileaks Julian Assange, informaron hoy los promotores de la iniciativa.

De acuerdo con la organización Lawyers for Assange (Abogados por Assange), además de los mandatarios Alberto Fernández y Nicolás Maduro, la lista de firmantes incluye a la vicepresidenta argentina Cristina Fernández, y a los expresidentes Dilma Rousseff y Luis Inacio Lula da Silva, de Brasil, al ecuatoriano Rafael Correa, y a Evo Morales, de Bolivia.

 

 Fuente: Prensa Latina. 21-09-2020

 

José Mujica (Uruguay), Martín Torrijos (Panamá), Ernesto Samper (Colombia), Fernando Lugo, de Paraguay, y el dominicano Leonel Fernández completan la lista de expresidentes latinoamericanos a favor de la liberación del periodista australiano, a quien Estados Unidos busca extraditar desde el Reino Unido para juzgarlo por publicar miles de documentos clasificados de la diplomacia y el Ejército norteamericanos.



Lawyers for Assange lanzó la iniciativa a mediados de agosto pasado, para exigir al gobierno británico que detenga el proceso de extradición en marcha en un tribunal de Londres, y ponga en libertad al fundador de Wikileaks. Lo exhortamos a actuar acorde con el derecho nacional e internacional, los derechos humanos y la ley, y poner fin al actual juicio de extradición del señor Assange, y concederle la libertad que le deben desde hace tiempo, afirmó la organización internacional en la carta enviada al primer ministro Boris Johnson y otras autoridades británicas.



En opinión de los expertos legales, la entrega de Assange, quien permanece encerrado en una cárcel británica de máxima seguridad londinense desde que fue arrestado en la embajada de Ecuador en esta capital en abril de 2019, sería ilegal, porque el tratado firmado por Londres y Washington prohíbe la extradición por motivos políticos.



Advierten además que de ser extraditado a Estados Unidos, donde enfrenta 17 cargos de espionaje y uno de piratería informática que en total conllevan una sentencia a 175 años de cárcel, el fundador de Wikileaks sería sometido a torturas o a un tratamiento inhumano y degradante.



La petición, respaldada hasta el momento por 167 personalidades de 27 países, recoge también las rúbricas del exvicepresidente boliviano Álvaro García Linera y del Premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel, además del expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero.



El juicio de extradición de Assange se reanudó el 7 de septiembre pasado en el tribunal londinense de Old Bailey, luego de una demora de varios meses debido a la pandemia de Covid-19.



Al igual que en la primera parte del proceso celebrado en febrero pasado, el fundador de Wikileaks asiste al proceso en su contra desde un cubículo encristalado al fondo de la sala, custodiado por dos guardias de seguridad, y sin tener contacto directo con sus abogados.



La defensa intenta demostrar que las revelaciones sobre los crímenes de guerra cometidos por los militares estadounidenses en Iraq y Afganistán no pusieron en peligro la vida de los informantes del Ejército, como asegura la fiscalía, y que de ser condenado en Estados Unidos, su cliente de 49 años de edad moriría en prisión.

 


John Shipton, padre de Julian Assange, en una manifestación en Estocolmo, en septiembre de 2019. Foto: Marisol Aliaga.

 

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El presidente estadounidense continúa ocasionando polémica, que rápidamente se hace eco en los medios internacionales. La más reciente, su forma de tratar a congresistas origen en países que el día anterior Trump había tildado de "los más incompetentes del mundo".

Pero el problema es otro, escribe el profesor Vicenc Navarro.

"Tal atención a la figura de Trump crea una percepción errónea de que el mayor problema que tiene EEUU es su presidente, ignorando que el problema real, apenas citado por los medios, es que la mayoría de la clase trabajadora de raza blanca (que es la mayoría de la clase trabajadora en EEUU) vota a Trump y, muy probablemente, continuará votándolo en el futuro". 

 

 Por: Vicenç Navarro (*)

 

Se están produciendo grandes cambios en EEUU que apenas han sido dados a conocer en España por parte de los mayores medios de información que, en su intento de informar a los españoles sobre la situación política en aquel país, se centran en presentar (y predominantemente ridiculizar) la figura del presidente Trump, comentando sus extravagancias y falsedades. Tal atención a la figura de Trump crea una percepción errónea de que el mayor problema que tiene EEUU es su presidente, ignorando que el problema real, apenas citado por los medios, es que la mayoría de la clase trabajadora de raza blanca (que es la mayoría de la clase trabajadora en EEUU) vota a Trump y, muy probablemente, continuará votándolo en el futuro (es interesante señalar, por las razones que citaré más adelante, que parece haber un redescubrimiento en aquel país de la clase trabajadora, a la que se había dado por desaparecida u olvidada, siendo sustituida por las clases medias.) Y es también interesante señalar que, aun cuando Trump ha sido votado por amplios sectores de la burguesía y la clase media, el hecho es que, sin el apoyo de la clase trabajadora de raza blanca, no habría sido elegido presidente de EEUU. En realidad, es incluso probable que sea reelegido de nuevo en 2020, y ello a pesar de que la mayoría de ciudadanos desaprueban su gestión. El sistema electoral de EEUU (que favorece a las fuerzas conservadoras), la enorme lealtad de sus votantes (el 82% de aquellos que lo votaron, volverían a hacerlo), y el desánimo y el rechazo de la clase trabajadora y de amplios sectores de las clases medias hacia el Partido Demócrata (que en su día se llamaba el Partido del Pueblo -the People’s Party­-, considerado, con una enorme generosidad, como el partido de izquierdas frente al partido de derechas, el Partido Republicano) son factores a favor de su reelección.

 

¿Por qué la clase trabajadora está votando a la ultraderecha? Por la misma razón que en Europa también lo hace

Tal como también ha ocurrido en Europa, el movimiento hacia la ultraderecha de votantes de la clase trabajadora se debe, en gran parte, al abandono por parte de los partidos de centroizquierda o izquierda de las políticas “labor friendly”, es decir, de las políticas públicas redistributivas que los habían caracterizado (y que habían favorecido al mundo del trabajo). Tal abandono ha ido acompañado de la adopción de políticas públicas de sensibilidad neoliberal que han incluido medidas que han debilitado mucho el mundo del trabajo, tales como las reformas laborales regresivas que han causado un gran aumento de las desigualdades (alcanzando niveles que nunca se habían conocido en los últimos cuarenta años y que han causado un claro deterioro de la calidad de vida y el bienestar de la clase trabajadora y demás componentes de las clases populares). Tales políticas neoliberales fueron iniciadas por el presidente Reagan en EEUU y por la Sra. Thatcher en el Reino Unido, habiendo sido continuadas más tarde incluso por partidos gobernantes que se definían de centroizquierda o izquierda, como en los gobiernos de Clinton y Obama en EEUU, y Blair, Schröder y Zapatero en Europa.

De estas observaciones se deduce que el foco principal de la atención mediática debería ser el comportamiento de estos partidos gobernantes, intentando entender por qué sus bases electorales los han abandonado. Si hicieran esto, verían que los datos muestran claramente que fueron estas políticas neoliberales las que crearon una enorme crisis social que ha afectado sobre todo a las clases populares. Y es esta realidad la que el establishment político-mediático en EEUU ignora, enfatizando en su lugar las excelencias del modelo económico liberal de aquel país, mostrando su continuo crecimiento económico como mejor prueba de ello. Otros indicadores que también utilizan para mostrar la excelencia del modelo liberal estadounidense es la evolución de los indicadores tradicionales de eficiencia económica, tales como la tasa de desempleo, sin tener en cuenta que la gran mayoría de empleo nuevo es precario y temporal.

 

La falsedad del éxito del modelo económico neoliberal en EEUU

La tasa de desempleo en EEUU más divulgada en los mayores medios de información es, en teoría, muy baja (3,6% en mayo de 2019), y es la que el presidente Trump utiliza constantemente. También es la que los grandes medios de información españoles reproducen. Pero esta cifra es de escaso valor para conocer el estado del mercado de trabajo estadounidense. Una tasa más realista es la publicada por la Agencia de Estadísticas Laborales (US Bureau of Labor Statistics, cuadro A-15, en “The employment situation – May 2019”) del gobierno federal, que utiliza la cifra de 7,1%, siendo mucho mayor para las personas con una educación inferior a la secundaria (que incluye la mayoría de la clase trabajadora no cualificada) y que es del 16% entre blancos y del 28% entre afroamericanos. Pero, además de la elevada tasa de desempleo, hay también una muy alta precariedad en el empleo, así como un proceso de uberización del mismo (es decir, la externalización de la relación laboral, pasando de ser empleado de una empresa a un autónomo, perdiendo así el trabajador toda capacidad de negociar los salarios y derechos laborales). Como consecuencia de estos hechos, ha habido un descenso de los salarios durante el período definido como “exitoso”. Para los trabajadores no cualificados, el salario por hora ha descendido desde 1973 un 17%.

Las consecuencias de estos cambios en unas cifras vitales para la población se muestran con toda claridad. Lo que los medios de información no dicen es que han aumentado de una manera muy notable las enfermedades y muertes por desesperación (“diseases of despair”) entre estos trabajadores no cualificados, incluyendo epidemias de consumo de opiáceos (habiendo crecido 17 veces el número de muertes por adicción a las drogas), epidemias de alcoholismo (causando tantos muertos en un año como el número de soldados muertos en las guerras de Corea y Vietnam), y así un largo etcétera.

 

El deterioro de la calidad de vida de las clases populares

Este deterioro, sin ser tan acentuado ahora como a principios del siglo XX, en los años 30 (durante la Gran Depresión), ha creado una enorme crisis de legitimidad del sistema liberal económico y de su establishment político-mediático. Y es esta crisis la que no se está analizando en los grandes medios y sobre la que no se está informando, lo cual es grave, porque sin entenderlo no se puede explicar el auge de la ultraderecha –representada por Trump– (que ha aparecido también en Europa por causas semejantes). Esta ultraderecha tiene características comunes con el fascismo, tales como un nacionalismo extremo y autoritario, una demonización y represión de las minorías y de los inmigrantes, una homofobia y machismo muy extremos, una narrativa antiestablishment que considera que el Estado está captado por las minorías raciales, un desprecio por el sistema parlamentario y por las instituciones representativas, un deseo de control de los medios de comunicación con intolerancia a la crítica, unas promesas de recuperar un pasado idealizado con eslóganes que contienen enormes promesas de imposible ejecución, un culto al líder al que se considera dotado de cualidades sobrehumanas, así como un canto a la fuerza, al orden y a la seguridad, con un ejercicio de la fuerza y la violencia sin frenos. Su gran agresividad, sin embargo, no aparece en forma de intervenciones militares (ya que son conscientes de los desastres que supusieron intervenciones previas de este tipo), sino en forma de bloqueos económicos como han sido los casos de Irán y Venezuela (que han provocado más muertos que los que hubiera habido en caso de conflicto armado). No hay duda de que el desarrollo y continuidad de tales políticas podrían llevar a un desastre.

Existe una diferencia, sin embargo, entre la ultraderecha gobernante en EEUU y el fascismo europeo en cuanto a sus políticas económicas. El fascismo conocido en Europa (y que era la defensa de la estructura del poder capitalista frente a la amenaza del socialismo y del comunismo) no era anti-Estado. Tenía un barniz social, con el cual intentaba llegar a la clase trabajadora. Así, el nacionalsocialismo era un intento de derivar a la derecha el enfado popular hacia el sistema capitalista. No así la ultraderecha actual en EEUU, que es profundamente anti-Estado, teniendo características del libertarismo. Vox ejemplifica en España el trumpismo, a diferencia de la ultraderecha francesa, por ejemplo, liderada por el partido de Le Pen.

 

Las limitaciones políticas de carácter identitario de lo “políticamente correcto”

Frente a esta amenaza, la estrategia de la izquierda estadounidense, a través del Partido Demócrata, fue enfatizar las políticas antidiscriminatorias de género y de raza, encaminadas a la integración de las mujeres y minorías en el establishment político-mediático del país. Se seguía una estrategia basada en lo “políticamente correcto”, es decir, con unas prácticas y un lenguaje antidiscriminatorio focalizados en políticas públicas de afirmación identitaria (repito, fundamentadas en el género y la raza).

Tales intervenciones, sin embargo, aunque importantes, han sido insuficientes. Su falta de atención hacia la discriminación de clase (es decir, hacia la discriminación contra las clases populares) ha sido su gran punto flaco. El fracaso de esta estrategia, en el caso del mayor movimiento feminista en EEUU (NOW), se ve claramente en que la mayoría de mujeres de clase trabajadora (la mayoría de mujeres) no votaron a la candidata feminista, Hillary Clinton, sino a Trump. El supuesto de que el movimiento feminista estaba hablando en nombre y en defensa de todas las mujeres no convenció a muchas mujeres, incluyendo la mayoría de mujeres de la clase trabajadora, que no votaron por la candidata de NOW, sino por Trump, que se presentó como el candidato antiestablishment neoliberal, centrado –según él- en el Estado federal.

 

La discriminación olvidada: la discriminación de clase

Las mujeres, como los hombres, pertenecen a distintas clases sociales, cada una de las cuales sufre distintas formas de discriminación, sosteniendo intereses distintos e incluso opuestos. Y la realidad es que parte de las dirigentes del movimiento feminista son mujeres de clase media alta ilustrada (es decir, con titulación universitaria) cuyas propuestas y cuyo discurso no atrae a las mujeres de clase trabajadora, o no las atrae con suficiente fuerza para superar su identidad de clase. Como cualquier ser humano, las mujeres tienen varias identidades, una de ellas la de ser mujer. Pero tiene también otras identidades, como la de la clase social a la cual pertenecen. Y esta última define también cómo se expresa la identidad como mujer. La mujer liberal burguesa (de clase alta) por ejemplo, tiene una visión de “ser mujer” distinta a la visión de la mujer trabajadora. Y esta realidad queda ocultada, sin embargo, cuando las primeras se presentan como representantes de todas las mujeres. Lo que ha ocurrido en las últimas elecciones presidenciales en EEUU es un claro ejemplo de ello.

 

Los derechos políticos y sociales están muy determinados por los derechos económicos

El discurso identitario se ha centrado en EEUU principalmente en los derechos políticos y sociales (como por ejemplo los derechos de representación, puestos de poder ocupados por las personas discriminadas, sean estas mujeres o minorías), pero muy poco en los derechos económicos.

Más concretamente, el discurso identitario en EEUU se ha centrado en corregir la discriminación de las minorías y de las mujeres, con propuestas para facilitar la integración de dichas personas discriminadas en la estructura del poder actual, asumiendo que tal integración ayudaría a todas las mujeres o miembros de las minorías. En este sentido, la estrategia feminista se ha centrado en los temas identitarios, facilitando la integración político-social de los sectores discriminados, con un énfasis en el desarrollo de los derechos políticos y sociales de representatividad, tanto en la esfera pública como en la privada. Sin embargo, ha ofrecido una atención muy limitada a los derechos económicos (los derechos que centran la atención de las clases populares -mujeres y hombres- tales como el trabajo y los salarios dignos, el acceso a la sanidad, a la educación, a la vivienda, a la jubilación digna, etc.). Al centrarse en combatir las discriminaciones por raza o género, han olvidado la discriminación por clase, facilitando así la imagen de que el objetivo de la estrategia del Partido Demócrata era la supuesta captura del Estado federal por parte de las minorías y las mujeres. Y así lo han percibido las clases discriminadas. El Partido Demócrata, por ejemplo, ha dejado de estar liderado por hombres blancos, siendo estos sustituidos ahora por mujeres y afroamericanos (la mayoría de clase media ilustrada, es decir, con formación académica), que continúan imponiendo políticas neoliberales como por ejemplo el estímulo de la movilidad de capitales e inversiones -la odiada globalización- que ha dañado a las clases populares. La Sra. Clinton, líder feminista, era la mejor promotora, como ministra de Asuntos Exteriores del gobierno Obama, de la globalización del capital estadounidense, lo que facilitó la desindustrialización de EEUU y dañó a la clase trabajadora industrial, eje del apoyo a Trump.

 

El socialismo como ideología transversal

Esta orientación exclusivamente identitaria evitó la transversalidad que ofrecía el concepto de clase social, lo cual habría permitido relacionar los distintos movimientos identitarios, mostrando su relación e interdependencia. De ahí la novedad y atractivo del socialismo: un proyecto basado en la universalización de los derechos sociales y de los derechos económicos, que mejore la calidad de vida de las clases populares (en su distinta y variada composición de género y raza) a través de un proyecto de empoderamiento y emancipación que una las distintas luchas para disminuir y erradicar la explotación con un hilo conductor, utilizando las instituciones representativas y las movilizaciones sociales para alcanzar su objetivo.

Y este es el proyecto que Bernie Sanders anunció en la presentación de su candidatura en Washington D.C. Habló del socialismo democrático como la continuación del New Deal iniciado por el presidente más popular que haya tenido EEUU, el presidente Franklin D. Roosevelt. Fue este el que habló de la necesidad de que el Estado federal garantizara, junto a los derechos sociales y políticos (la libertad de expresión, de asamblea y de religión, de participación en el proceso electoral, de acceso a la información y de organización, entre otros) los derechos económicos y sociales (como el derecho al trabajo digno y bien remunerado, a los servicios sanitarios, a la salud, a la educación -desde escuelas de infancia a la universidad-, a la vivienda digna y confortable, a un medioambiente de calidad y a la jubilación -también digna y satisfactoria-, entre otros).

La materialización de tales derechos exigía un cambio sustancial de las políticas públicas que, como había denunciado el presidente Roosevelt antes y Martin Luther King más tarde, habían sido favorables a ofrecer todo tipo de ayudas públicas a las rentas del capital y de las clases pudientes (el “socialismo para los ricos y para el mundo empresarial”, corporate socialism). España se podría haber añadido el socialismo bancario (por haber recibido la banca la ayuda pública más importante que el Estado haya hecho, con 60.000 millones de euros).

 

El socialismo para los ricos y el mundo empresarial

Lo que era necesario (según había apuntado Roosevelt) era un cambio de 180º en el tipo de socialismo. El socialismo democrático popular tenía que sustituir al “socialismo de las élites financieras y económicas”, socialismo este último que había sido un desastre y estaba (está) llevando a EEUU a la “barbarie”, forzando, como bien predijo Karl Marx, a tener que escoger entre “barbarie o socialismo”. Y la realidad lo está demostrando hoy también. Actualmente existe un gran rechazo hacia el capitalismo salvaje (el socialismo de los ricos) que Trump representa. La gran mayoría de los jóvenes y de las mujeres (los dos grupos con peores condiciones económicas) preferirían vivir en un socialismo democrático que no el capitalismo actual. En un país donde el 1% de la población estadounidense posee el 92% de todas las acciones bancarias y en el que el director ejecutivo de la compañía comercial más grande, Walmart (que tenía a la Sra. Clinton en su dirección), gana más de mil veces más que uno de sus empleados medios, no es sorprendente que las clases populares estén enfadadas. Y todo esto queda ocultado con el énfasis en Trump. Lo que es prácticamente nuevo en EEUU es que grupos que han sido víctimas del sistema, intenten romper con la monopolización de su victimismo para coordinarse e incluso unirse en un proyecto común que favorezca a todos los amplios sectores de la población que están explotados y discriminados. Para entender el elemento de transversalidad en su estrategia unitaria, hay que recuperar el concepto de poder de clase y el significado del socialismo. Este hecho, que es lo más importante en EEUU, es lo que el establishment político-mediático español quiere ocultar.

 

 (*) Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Políticas Públicas de The Johns Hopkins University

 

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Jueves, 27 Junio 2019 22:52

“No son criminales, son humanos”

La imagen del migrante salvadoreño Oscar Alberto Martínez y su hija Valeria, que murieron ahogados en el Río Bravo causó consternación en todo el mundo.

El miércoles, el senador Chuck Schumer, del partido Demócrata, mostró la fotografía en el Senado de USA. E instó a Trump a hacerse cargo de las consecuencias de sus políticas migratorias. “Cómo puede el presidente Trump ver esta fotografía y no entender que son seres humanos huyendo de la violencia”, subrayó el senador.

 

 Por: Magazín Latino

 

Nuevamente una fotografía que deja al descubierto la terrible realidad que enfrentan los migrantes recorrió las portadas de los medios de todo el mundo.

 

Nadie pudo permanecer insensible ante la imagen del joven padre salvadoreño, Oscar Alberto Martínez, y su hija Valeria, tumbados boca abajo a la orilla del Río Bravo, en el estado mexicano de Tamaulipas, en México.

 

Algunos medios tomaron la decisión de no publicar la cruda imagen. Otros prefirieron visibilizar la tragedia de una familia salvadoreña que representa la de tantos migrantes que pierden la vida tratando de cruzar la frontera sur de los Estados Unidos.

 

La periodista mexicana que tomó la fotografía, Julia Le Duc, contó a BBC Mundo que estas tragedias son frecuentes, pero que no siempre captan la atención de los medios. Ella espera que las fotografías contribuyan a crear conciencia sobre la situación de los migrantes.

 

Le Duc había llegado a Matamoros el domingo, luego de avisos de que algo sucedía en la zona.

- En la tarde del domingo reportan a la policía que hay una mujer gritando en la orilla [del Río Bravo] y cuando llego allí, está esta mujer muy joven, Tania Valdez Ávalos, en muy mal estado, contando que a su familia, a su esposo y a su niña pequeña se la había llevado el río, contó a BBC Mundo la corresponsal del diario mexicano La Jornada.

 

La historia detrás de la imagen que captó con su cámara es desgarradora. La joven familia había llegado a Matamoros luego de una espera de dos meses en un centro migratorio de México. La meta era pedir asilo en Estados Unidos.

 

Debido a que la oficina migratoria del lugar estaba cerrada, Oscar Martínez tomó la decisión de cruzar a nado el río fronterizo. Atravesó la corriente con la niña y la dejó en la orilla del otro lado para ir por su esposa. Pero, cuando la pequeña se vio sola, se metió al río en busca de su padre, que regresó por ella.  La corriente se llevó a ambos.

 

Tania, en tanto, clamaba, desesperada, por ayuda. Las autoridades comenzaron la búsqueda, pero se vieron en la obligación de abandonarla, por lo peligroso del terreno.

- Algunos reporteros acudimos la mañana siguiente, cuando se reanudó la búsqueda y los cuerpos aparecen poco después de las 10:00 horas. Los que estábamos ahí tomamos las fotos, y la sorpresa fue que los dos cuerpos emergieron juntos y abrazados.

 

Apenas fueron publicadas las fotos del padre y su pequeña hija, las imágenes se hicieron virales.

- He cubierto las notas policiales y tomado fotos de unos 25 ahogados. Pero creo que esta conmovió más por el tema de cómo salieron padre e hija abrazados. Lo que describe la imagen es que él, en el intento, mete a la niña en la camiseta, la niña lo abraza y así aparecen los cuerpos, explicó la periodista, agregando que la imagen la afectó mucho.

 

El joven padre había querido una mejor vida para su hija, pero se había dejado llevar por la desesperación.

 


La madre de Oscar, Rosa Ramírez, había intentado convencer a su hijo de no irse del país. Foto: Laprensagrafica.com. 

 

En su país de origen, El Salvador, el testimonio de su madre ha sido estremecedor. Ella le había implorado que “no persiguiera el sueño americano”.

- Como madre fue muy triste. Lamentablemente sucedió lo que todos ya saben. Estamos pidiéndole a Dios porque es el único que nos da esa fortaleza, dijo Rosa Ramírez a La Prensa Gráfica.

 

En un video de BBC Mundo, Rosa relata, entre lágrimas, su dolor:  

- Esa bebé ha dejado un vacío inmenso en toda la familia. El 18 de julio iba a cumplir sus dos añitos. Era una niña alegre, esta casa sin ella no va a ser lo mismo, ya no fue lo mismo el día en que se fueron. Hay tantos recuerdos bonitos que quedan. Somos pobres, no teníamos cosas materiales, pero hay riqueza en amor, en unión en todo eso. Gracias a Dios, eso lo teníamos.

 

La madre y abuela quiere dejar el mensaje de que los jóvenes no abandonen el país, como lo hizo su hijo.

- Es más valiosa nuestra vida que el irse a conseguir ese sueño que ellos dicen pero que al final se encuentra la muerte. Porque no solo es mi hijo, sino tantos otros casos. Tantas familias que han pasado por este dolor por el cual yo estoy pasando. Que no intenten eso. Sé que es difícil, pero con la ayuda de Dios se sale adelante.

 

 

En Estados Unidos, la imagen de Oscar Alberto Martínez y su hija Valeria ha causado polémica.

 

El miércoles, el senador Chuck Schumer, del partido Demócrata, mostró la fotografía en el Senado de USA. E instó a Donald Trump a hacerse cargo de las consecuencias de sus políticas migratorias.

- Su pequeña cabeza metida dentro de la camisa de él, su brazo abrazando su cuello. Presidente Trump, quiero que vea esta foto. Estos no son criminales, no son narcotraficantes, son personas huyendo de una situación horrible en su país de origen. Cómo puede el presidente Trump ver esta fotografía y no entender que estos son seres humanos huyendo de la violencia, dijo el senador Schumer en una alocución en el Senado de los Estados Unidos.

 

El senador aboga por la posibilidad de que los migrantes puedan pedir asilo desde sus países de origen.

 

El aludido Trump, por su parte, culpó a los demócratas de la muerte de Oscar y Valeria, por no aprobar una legislación que, según él, evitaría los peligrosos viajes.

 

Preguntado sobre la imagen, respondió: “la odio”.

Agregó que Oscar Martínez probablemente era “un tipo maravilloso”.

 

 

El gobierno de El Salvador comunicó que se hará cargo de los gastos de repatriación de los cuerpos del joven padre y su pequeña hija.


El senador Chuck Schumer, del partido Demócrata, mostró la fotografía de Oscar y Valeria en el Senado de USA, este miércoles. Foto: Julia Le Duc/Laprensagrafica.com. 

 


Oscar Alberto Martínez y su hija Valeria. Foto: Laprensagrafica.com. 

 

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Estados Unidos y México han alcanzado este viernes un acuerdo con el que Washington devolverá a su vecino a todos los inmigrantes solicitantes de asilo que crucen la frontera, pacto con el que el presidente, Donald Trump, ha accedido a suspender los aranceles que tenían que entrar en vigor el lunes.

  

 Fuente: Eldiario.es. Publicado: 08/06/2019 (Creative Commons)

 

° El acuerdo recoge que las personas que crucen la frontera sur para pedir asilo serán devueltas a México, "donde podrán esperar la resolución de sus solicitudes".

° La delegación mexicana intentaba buscar a contrarreloj una fórmula que evitase la imposición de gravámenes a sus productos a partir del lunes.

 

"Las aranceles programados para entrar en vigor el lunes contra México quedan suspendidos indefinidamente. México a cambio ha aceptado tomar medidas contundentes para detener la marea migratoria a través de México hacia nuestra frontera sur", ha anunciado Trump en Twitter.

"Esto lo hacemos -ha añadido- para reducir considerablemente, o eliminar, la inmigración ilegal que viene de México a Estados Unidos".

 

El acuerdo, detallado en una declaración conjunta de los dos Gobiernos, contempla que Estados Unidos devuelva a México a todos los solicitantes de asilo, un colectivo que conforma el grueso de la actual oleada migratoria. "Aquellos que crucen la frontera sur de Estados Unidos para pedir asilo serán rápidamente devueltos a México, donde podrán esperar la resolución de sus solicitudes", indicaron los Ejecutivos de Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador.

 

Por su parte, "México autorizará la entrada a todas esas personas por razones humanitarias, en cumplimiento de sus obligaciones internacionales, mientras esperan la resolución de sus peticiones de asilo. México también les ofrecerá empleo, salud y educación de acuerdo a sus principios".

 

El acuerdo ha roto con la posición expresada al principio del día por Marc Short, el jefe de gabinete del vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, que formó parte del equipo negociador el miércoles. Según Short, Trump tenía previsto firmar este viernes una "notificación legal" destinada a imponer los aranceles, aunque explicó que "existe la posibilidad, si las negociaciones continúan yendo bien, de que el presidente pueda desactivar eso en algún momento de este fin de semana".

 

Las negociaciones se produjeron en el Departamento de Estado entre funcionarios de EE.UU. y una delegación mexicana, encabezada por el canciller, Marcelo Ebrard, e integrada por la embajadora de México en EE.UU., Martha Bárcena, y Alejandro Celorio, asesor legal del Ministerio de Exteriores de México.

Por parte de EE.UU., acudieron la secretaria adjunta de Estado para Latinoamérica, Kimberly Breier; el encargado de Negocios de la Embajada de EE,UU. en México, John Creamer; y uno de los asesores legales del Departamento de Estado, Marik String, dijo a Efe una fuente familiarizada con las conversaciones.

 

Esta tercera ronda de diálogo comenzó a las 9.00 hora local (13.00 GMT) y el acuerdo se anunció casi doce horas después.

 

Desde el miércoles, la delegación mexicana intentaba buscar a contrarreloj una fórmula que evitase la imposición de gravámenes a sus productos y frenase las exigencias de Trump, que acusa a México de no hacer lo suficiente para frenar a los miles de centroamericanos que huyen de la miseria y violencia de su tierra natal.

 

El jueves, Ebrard mostró la capacidad de compromiso de México al anunciar que su Gobierno enviará 6.000 efectivos de su Guardia Nacional al sur de su territorio y la frontera con Guatemala.

 

Este es, de hecho, el segundo pilar del acuerdo alcanzado, con el que México se compromete a adoptar "medidas sin precedentes para (...) frenar la inmigración irregular", así como "medidas contundentes para desmantelar las organizaciones de tráfico de personas y sus redes ilícitas de finanzas y de transporte".

 

Frente a las peticiones de EE.UU., México ha tratado de impulsar la idea de que la mejor forma de frenar la migración es impulsar una mejora de las condiciones económicas y de seguridad del Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Honduras y Guatemala), de donde provienen la mayor parte de migrantes.

 

A finales de mayo, el propio Ebrard acudió a Washington para pedirle a EE.UU. que financie el llamado "Plan Marshall" para el Triángulo Norte, que fue diseñado con ayuda de la Cepal, el órgano de la ONU que fomenta el desarrollo económico y social en Latinoamérica. Para que ese plan funcione, México quiere que EE.UU. invierta 4.800 millones de dólares.

 

Los aranceles suspendidos por Trump a raíz del acuerdo tenían que entrar en vigor el lunes con una tasa del 5% e iban a aumentar gradualmente mes a mes hasta un 25% en octubre.

 

En su nivel más bajo, habrían incrementado el precio del aguacate por encima de los 2,20 dólares por unidad y añadido 1.500 dólares al precio de un automóvil nuevo, de acuerdo a un estudio de mayo de este año del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.

 


Donald Trump. Foto: Eldiario.es. 

 

 

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En el marco de una gira por varios países europeos, el viceministro venezolano para Europa, Yvan Gil, sostuvo una rueda de prensa con medios latinos en Estocolmo con el fin de poner en contexto la situación en Venezuela.

- Nosotros no estamos pidiendo la defensa de un gobierno en particular. Estamos aquí porque creemos en los principios fundamentales de la ONU. De no injerencia, de no utilización de la fuerza, y de los principios de autodeterminación del pueblo venezolano, dijo Gil, enfatizando que la única salida es el diálogo.

 

 Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos

 

Día a día los grandes medios internacionales nos informan sobre la caótica situación por la que atraviesa Venezuela. Sin embargo, “la información llega siempre desde un solo lado y dista de ser imparcial”, según la periodista Kajsa Ekis Ekman y el investigador JuanVelásquez. Ambos han estado en Venezuela hace poco tiempo atrás y participaron en el seminario que se llevó a cabo el sábado pasado en el Café Marx, en Estocolmo.

 

Ellos coincidieron en que la prensa internacional nos presenta solo una versión de la situación del país caribeño, la que no coincide plenamente con la realidad. Y a veces, incluso, dista mucho de ella.   

 

Por esta razón, el motivo del seminario era dar una información más diversificada sobre Venezuela, que por estos días enfrenta la crisis tal vez más grave del gobierno de Nicolás Maduro, luego de que, el diputado Juan Guaidó se auto proclamara “presidente encargado” de Venezuela. Apoyado, por supuesto, por el gobierno de los EE. UU.

 

A los pocos minutos de que Guaidó se auto proclamara, Donald Trump le daba su completo apoyo, vía Twitter, como es su costumbre. ¿Coincidencia o plan en común? En todo caso el supremacista Trump ya había asegurado – como ya todos saben – que “todas las opciones están sobre la mesa”. Y Guaidó le da la bienvenida a una intervención militar externa.

 

Ese mismo día, el 23 de febrero, se cumplía un mes de la auto proclamación, y el “presidente encargado” de Venezuela debió haber llamado a elecciones, de haber seguido lo que dicta la Constitución. No lo hizo. No cumplió.

 

En cambio, se llevó a cabo una puesta en escena en Cúcuta, en la frontera colombo-venezolana con la “ayuda humanitaria” que debería ingresar a Venezuela “sí o sí”, y un concierto a favor de la intervención militar de EE. UU. en Venezuela.

- Ayer hubo una cosa muy extraña, un concierto con cantantes internacionales llamando a una invasión a Venezuela. Hemos visto conciertos por la paz, conciertos en ayuda de los niños de África, pero por primera vez en la historia vemos un concierto por la guerra, dijo Yvan Gil, en una conferencia de prensa con medios latinos, el sábado pasado, en el Café Marx, en el centro de Estocolmo.

 

Hay que hacer la aclaración de que Yvan Gil es el viceministro venezolano para Europa, no el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, como los grandes medios suecos TT y Omni consignan hoy (28 de febrero) en la noticia de que Noruega mediará en unas posibles conversaciones entre las partes. Gil visitó recientemente, además de otros países europeos, Noruega.

 


Seminario en el Café Marx. Kajsa Ekis Ekman, Juan Velasquez, Håkan Svenneling y Ruth Cartaya, panelistas. 

 

 

 

NOTA EN DESARROLLO

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El Partido Comunista de Chile expresa su rechazo categórico al ataque realizado anoche por las fuerzas armadas de EE.UU contra una base aérea del Estado Sirio.

 


 Por: Equipo ES. Santiago

 

El imperialismo norteamericano nuevamente se autoproclama justiciero mundial y actúa en represalia contra Siria, responsabilizando al gobierno de ese país - sin ninguna evidencia concreta - del bombardeo con gases venenosos contra un poblado controlado por fuerzas militares de oposición. Esta situación nos recuerda los argumentos falsos sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Iraq que EE.UU. empleó para justificar la invasión a dicho país.

La decisión bélica, adoptada unilateralmente por Trump, sin consulta a la ONU y ni siquiera a su propio Congreso, pone en peligro la paz mundial, desafiando irresponsablemente a potencias nucleares y evidenciando la forma en que el imperialismo norteamericano pretende desarrollar su  política internacional  volviendo a la diplomacia de las armas y la acción militar desatada.

Solo la acción coordinada de los pueblos a favor de la paz y la independencia puede frenarlo.

El Partido Comunista de Chile llama a nuestro  Gobierno  a condenar la nueva e irresponsable escalada desatada por Trump y a apoyar una solución pacífica al conflicto que afecta al hermano pueblo de Siria.

 

Santiago de Chile, 07 de abril 2017

 

PARTIDO COMUNISTA DE CHILE - COMITÉ CENTRAL 

 

 

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A las once de la noche del domingo, el Presidente de los Estados Unidos contestó, en Twitter, la pregunta del ministerio de exteriores sueco acerca de sus declaraciones recientes sobre Suecia.

Trump escribe en un tuit que su argumento se basó en el programa de la cadena Fox ”Tucker Carlson tonight”. En este, el conductor entrevista al documentalista Ami Horowitz acerca de su reportaje alarmista sobre Suecia.

 Sin embargo, el reportaje de Horowitz -  que Trump dio por verídico - está plagado de errores y afirmaciones xenófobas.  Este lunes, dos policías que aparecen en la filmación escriben a Dagens Nyheter, explicando que fueron entrevistados bajo premisas falsas. ”Nosotros no apoyamos esto en lo absoluto. Fue un chock cuando lo vimos”, dijo a DN el comisario Anders Göranzon.

 

Por: Marisol Aliaga

 

Cuando al fin se supo a qué había hecho referencia Donald Trump en su discurso del sábado pasado en Orlando, la controversia cesó.

 

Este lunes los dos policías que fueron entrevistados por el documentalista Ami Horowitz y que aparecen en su film ”Stockholm syndrome” contactaron al matutino Dagens Nyheter, para aclarar que se sienten engañados por Horowitz.

- Las preguntas que nos hizo se referían a la criminalidad en ciertos barrios, no a la inmigración. Pero el periodista lo arregló a su gusto y mostró las respuestas fuera de contexto, explicó Anders Göranzon a DN.

 

 

También el vespertino Aftonbladet conversó con Anders Göranzon, quien contó que él y su colega Jacob Ekström habían sido contactados por Ami Horowitz con motivo de contestar preguntas sobre la criminalidad de las pandillas en zonas vulnerables.

 

Los policías confiaron en Horowitz, puesto que él había hecho reportajes en distintas partes del mundo. ”Pensamos que era periodista, por lo tanto no debería haber nada raro en ello”, dijo Göranzon a Aftonbladet.

 

Pero cual no sería su sorpresa al ver el programa ”Tucker Carlson tonight”, que mostró el reportaje de Horowitz, donde los comisarios parecen afirmar que la criminalidad y los conflictos sociales en Suecia son producto de la acogida de refugiados.

- Él ha hecho una pregunta completamente distinta y luego ha editado de modo que parezca que estamos respondiendo a preguntas que nunca nos hizo, dice Anders Göranzon.

 

Y critica con contundencia el método de trabajo y la ética profesional de Ami Horowitz:

 

- No sé si reír o llorar. Esto es, por supuesto, un periodismo totalmente deshonesto. Vivimos en democracia, por lo tanto no se puede andar todo el tiempo sospechando de la gente. Pero esto es más que despreciable, es una locura. Y es una locura aún más grande el hecho de que el presidente de los Estados Unidos haga referencia al reportaje.

 

No obstante, y debido a que el film no fue publicado en Suecia, los dos policías no se han contactado con Horowitz para hacerle partícipe de sus críticas.

- Si hubiera sido un reportaje más largo y se hubiera publicado en Suecia tal vez habríamos tomado contacto con él. Pero vamos a examinarlo nuevamente y veremos si seguimos con esto, de algún modo. Pero cualquier persona se puede dar cuenta de que esto ha sido cortado y pegado, dijo Anders Göranzon a Aftonbladet.

 

Y enfatiza, tanto en Dagens Nyheter, como en Aftonbladet, que en el futuro lo pensará dos veces antes de dar entrevistas a periodistas.

- Cuando se hace periodismo de esta manera, los resultados son totalmente erróneos.

 

Dagens Nyheter se ha tratado de comunicar con Ami Horowitz, sin éxito.

 

 

Por su parte la Ministra de Exteriores, Margot Wallström, comentó el incidente afirmando que ”Desgraciadamente, estamos viendo una tendencia general de que la aparición de datos falsos ha ido en aumento”.

 

La Embajada de Suecia en USA, en tanto, y ante la respuesta de Trump en Twitter, contestó también en su cuenta de Twitter:

 

”We look forward to informing the US administration about Swedish immigration and integration policies”. ”Deseamos informar a la administración de Estados Unidos sobre la política sueca de inmigración e integración).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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A las pocas horas de que Donald Trump tomara posesión como Presidente de los Estados Unidos comenzaron las protestas en su país. Y el fin de semana estas se hicieron globales.

Unas 600.000 personas participaron en la Marcha de las Mujeres, en Washington D.C. el sábado. Pero esta fue una manifestación simultánea en París, Londres y otras capitales mundiales.

En Estocolmo marcharon alrededor de tres mil personas en defensa de los derechos de las mujeres. La misoginia declarada de Trump provocó la reacción de quienes no se han quedado calladas. 763 marchas se registraron este sábado alrededor de todo el mundo, en total, más de cuatro millones de participantes.

”La Marcha de Mujeres trajo un mensaje al mundo: que los derechos de las mujeres son Derechos Humanos”, escribe Brittney Lopez, quien asistió a la marcha en Estocolmo.

 

Por: Brittney López

 

El pasado proceso electoral en los Estados Unidos tuvo repercusión en todo el mundo, por los insultos y las amenazas que Donald Trump vertió en contra de inmigrantes, personas con capacidades diferentes, de piel morena, musulmanes, comunidad LGBTQIA, comunidades nativas, entre otras.

 

Este comportamiento, y su forma misógina de relacionarse con las mujeres, atrajo los ojos del mundo, pero no solo eso, consiguió también unidad ante lo que más tarde sería la Marcha de las Mujeres. El movimiento que nació en Washington D.C. y se expandió por y el resto de Estados Unidos en un momento perfecto para elevar el nivel de conciencia de la nación.

 

Pero esta voz rebasó fronteras, haciendo una concienzación mundial que busca la unidad. Las acciones necesarias para un futuro donde se tomen en cuenta el calentamiento global y la seguridad ciudadana. Un futuro justo, seguro e igualitario para todos.

 

El sábado fue un día histórico. En todo el mundo se registraron 673 marchas con 4,603,500 hermanas marchando. Un movimiento en el que honramos a los héroes de los Derechos Humanos, dignidad y justicia que vinieron antes que nosotros. Nos unimos en diversidad y con una presencia tan numerosa, que no se pueda ignorar.

 

La Marcha de Mujeres trajo al mundo un mensaje: que los derechos de las mujeres forman parte de los Derechos Humanos. Que el defender a los más marginados es defenderse a sí mismo. Como el Dr. Martin Luther King dijo: “No recordaré las palabras de mi agresor. Pero sí, el silencio de mi amigo”.

 

La marcha fue en apoyo a los movimientos que luchan por la diversidad y los derechos humanos, esta marcha fue el primer paso para unificar nuestras comunidades, logrando nuevas relaciones para crear un cambio desde la raíz. Este es un movimiento pacífico que no cesará hasta que las mujeres tengan igualdad en la sociedad, reconociendo que no hay paz sin justicia e igualdad para todos sin importar raza, etnia, religión, identidad sexual, etc.

 

Una marcha que – vale la pena recalcarlo - no es en contra de un hombre, es en contra de todas las veces que los Derechos Humanos no han sido respetados. Que viene a despertar en una sola ola el momento de asumir que estamos en el siglo XXI. Es el momento de asumir la desinformación a la que estamos expuestos por los medios masivos de comunicación que nos impiden la queja inmediata y la organización masiva.  

 

Como dijo Audre Lorde, conocida escritora afroamericana, poeta, activista y defensora de los Derechos Humanos.“No son las diferencias que nos dividen. Es la incapacidad de reconocer, aceptar, y celebrar esas diferencias”.

 

 

Un número significante de celebridades participaron en la marcha en Washington D.C . Michael Moore instó a acciones diarias, como marcar el número 20-22-25-31-21 cada día, exigiendo otros representantes. El actuar en las redes sociales, en grupos ambientales, de planeación familiar, de equidad de género, por ejemplo. Información valiosa como esta se escuchó a lo largo de la inauguración de las marchas en el mundo.

 

En Estocolmo la cita fue a las 14 hrs, en el punto de reunión, Norrmalmstorg. Allí, la explanada llena y diversa latía al unísono de carteles de todos los tamaños y colores, con las frases: “Ama a tu vecino”, “Una voz”, “Juntos”, “Amor”, “Crea puentes, no muros”, “Sé el cambio que deseas ver en el mundo”, “Alto el odio”, “Yo importo, tú importas, nosotros importamos”, “El futuro es femenino”, “Pelea como una niña” “Estados Unidos de inmigrantes, ciudadanos, veteranos, judíos, cristianos, ateos, asiáticos, nativos, blancos, negros, latinos, boomers, gen-x, millennials, lgbtqia, discapasitado, pobres, el 1% de la clase media”, “El lugar de la mujer está en la resistencia”.

 

Fue una marcha tranquila. Al momento del atardecer partimos, a las 15.00 horas, algunos en silencio, otros charlando, sonriendo, tomando videos y fotografías, los bebés tranquilos en sus carriolas, miraban atentos los árboles, a sus madres o padres, el cielo azul, morado, rosa y naranja con una pacífica caminata de 2 km por Strandvägen hasta la Embajada de Estados Unidos.

 

Allí, el el coro Tantpatrullen entonó We shall overcome y ¡Venceremos! para disolver la marcha con los últimos rayos del sol, la gratitud y sonrisas satisfactorias.

 

 

Brittney López

Twitter:@nombrepopero
Instagram:  B.L.H.C 

 

 

Foto: Sugar sugar.

 

Foto: Sugar sugar.

 

Hen (término sueco para la no identificación con un género).  hombres y mujeres de todas las edades, sin importar capacidades, raza, preferencias, lugar de nacimiento o religión, marcharon juntos en solidaridad por la protección de nuestros derechos, seguridad, salud, por nuestras familias, reconociendo que nuestra vibrante y diversa comunidad es la fortaleza de nuestro mundo. Foto: Setareh Malekzadeh.

 

 

#womensmarch #women #peacemakers #heforshe #whyImarhc #everywoman #transgender #blacklives #femthefuture #WMW #wethepeople #resist #whywemarch #womenmarch

 

Principios de Unidad https://www.womensmarch.com/principles

Marchas en el mundo: https://www.womensmarch.com/sisters

Fotografías de algunas de las marchas en el mundo: https://www.nytimes.com/interactive/2017/01/21/world/womens-march-pictures.html?_r=2

 

 

Más información:

Una contreversia se ha destadao entre los medios estadounidenses y Donald Trump sobre cuánto público asistió a la investidura de Trump, que tuvo "el mayor número de público en la historia", según el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer.  Las imágenes hablan por sí mismas:

 

La posesión de Donald Trump (izq.) y la de Barack Obama 2009. La imagen fue tomada del famoso obelisco que está en el centro de Washington, en el momento en que ambos presidentes juraban en su cargo. Fuente: BBC. Foto: Reuters. 

 

 

 

 

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Miércoles, 09 Noviembre 2016 18:18

¿Cómo ha sido posible la victoria de Trump?

El día siguiente de las elecciones en Estados Unidos, el mundo entero se despierta ante el hecho de que Donald Trump, a pesar de que todas las encuestas lo daban como perdedor, es el nuevo presidente de los EE.UU.

 

El discurso del nuevo presidente norteamericano fue ahora más conciliador que el que ofreció durante la campaña electoral, que se caracterizó por lo sucia, enconada y plena de golpes bajos.

 

Su contrincante, Hillary Clinton, demoró en su discurso, pero cuando lo hizo  fue también en tono conciliador y recordándole a los jóvenes que ”nunca dejéis de luchar por lo que está bien, vale la pena”.

 

Barack Obama por su parte, recordó lo mismo agregando que no se trata de ser republicanos o demócratas, se trata de que son todos  americanos.

 

La pregunta que cabe hacerse, en un un día como hoy, es cómo fue posible que Donald Trump llegara a la presidencia de los Estados Unidos. El columnista del diario Público, Carlos Enrique Bayo, nos da la respuesta.

 

Fuente: Publico.es

 

Una vez más, ni los sondeos ni los expertos en demoscopia fueron capaces de prever el desastre. Porque, probablemente, sus presunciones fundamentales les llevaron a errar en cuanto a la importancia de la diversidad racial y demográfica de EEUU, así como a sobrestimar la reacción de las mujeres norteamericanas frente al descaro machista de Trump… y a subestimar la ira ciudadana contra el establishment de Washington y los políticos profesionales frente a los que ha triunfado el candidato populista republicano.

Las encuestas estadounidenses siempre se han cocinado en función de los sondeos a pie de urna de las elecciones anteriores, dando por supuesto que la distribución socio-económica y demográfica de los votantes corresponde casi exactamente con esos resultados. Suposición clave para elaborar los cálculos, ya que la elevadísima abstención en todas las citas electorales del país obliga a estimar con precisión la clase social, el origen étnico, la edad, el sexo y la formación de los que sí acuden a depositar su voto, tras efectuar los complicados trámites para registrarse y buscar algún momento para votar sin saltarse ni un minuto de su jornada laboral.

Hasta el pasado verano, esas estimaciones daban por supuesto que Obama arrolló en 2012 gracias a los votos de las minorías (hispanos, negros, etc.), mientras que la mayor parte del voto de los blancos con escasa formación y avanzada edad fue a parar a su rival Romney. Sin embargo, cálculos mucho más precisos y fundados en los datos de la Oficina del Censo, así como en los del instituto demoscópico Catalist, descubrieron que en realidad votaron muchos más blancos sin estudios mayores de 45 años de lo que se creía (unos 10 millones más) y que una gran proporción de ellos apoyó al candidato demócrata, hoy presidente saliente.

Así que Trump tenía un granero de votantes dispuestos a abrazar su mensaje xenófobo y racista mucho más grande de lo que se pensaba, estimando equivocadamente que eran muchos menos los trabajadores blancos sin estudios que acudían a las urnas. Precisamente los que se han convertido en ejército de frustrados seguidores del multimillonario, castigados por la crisis con la pérdida de casi toda esperanza de ver cumplido el sueño americano de prosperidad creciente y decepcionados con la clase política que controla los resortes del poder, contra la que ha arremetido Trump furiosamente como si él no se hubiera aprovechado más que nadie de ese régimen injusto de desigualdades desaforadas.

Los analistas tampoco fueron capaces de comprender la intensidad de la indignación de los electores con el establishment, encarnado a la perfección en Hillary Clinton, que no sólo ha formado parte de esa casta desde que era esposa del gobernador de Arkansas hace un cuarto de siglo, sino que prácticamente ha pasado por todos los estadios del político profesional: actuando como primera dama con poder de gestión gubernamental, como senadora por Nueva York representando los intereses de Wall Street y como secretaria de Estado al cargo de la diplomacia de la ya única superpotencia militar.

En esa larga carrera, Clinton se ha granjeado –con su soberbia intelectual y falta de carisma popular– mucho más odio que admiración entre las clases trabajadoras estadounidenses… incluidas, por supuesto, las mujeres. Por tanto, la esperada movilización femenina contra Trump no se ha transformado en una afluencia masiva de votantes por Hillary –como se ha descubierto con sorpresa en los sondeos a pie de urna–, porque muchas estadounidenses no le tienen ninguna simpatía… y seguramente fueron engañadas por las encuestas que daban casi por segura su victoria, con lo que optaron por ahorrarse apoyar a alguien que detestan.

En cualquier caso, al iniciarse la jornada electoral el New York Times afirmaba que Clinton tenía un 85% de probabilidades de ganar la Presidencia. Otros grandes medios llegaron a estimar sus opciones en un 90%. Pocas veces en la historia moderna de EEUU se han equivocado tanto las estimaciones demoscópicas. Igual que pocas veces el resultado de las presidenciales ha sido tan ajustado… salvo el caso de George W. Bush ganando a Al Gore gracias a sus amigos los jueces de Miami pese a que obtuvo medio millón de votos menos que su rival.

¿Cómo se explica todo esto? Pues con la misma lógica con la que se ha destruido a la clase media que siempre formó la base socio-económica de la estabilidad política estadounidense. Cuando se arrincona a la gente entre la pobreza y la explotación, mientras puede ver a su alrededor a los poquísimos que ostentan fortunas fabulosas a cambio de su miseria, se les impulsa a arrojarse en los brazos de cualquiera que les prometa cambiarlo todo. Y si antes se ha procurado que su formación política e intelectual sea la mínima posible, la receta para el desastre es explosiva.

Tras la catastrófica victoria de Trump, el mundo entero tiembla ante las inimaginables consecuencias de semejante disparate. Pronto se empezará a buscar culpables y justificaciones. Pero la raíz de este despropósito yace en las entrañas del mismo sistema que tanto tratan de convencernos que es el único posible.

Bienvenidos a la era Trump. Ellos lo han querido.

 

 

 

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