Martes, 19 Enero 2021 | Login

Mientras el uso de la mascarilla se impone en la mayoría de los países europeos, Suecia aún debate el uso de las mascarillas, en tanto que los contagios y los fallecidos aumentan de forma alarmante. Aunque numerosos expertos suecos defienden el uso de la mascarilla, la Agencia de Salud pública se niega a recomendarla.

“Aunque las mascarillas "sólo" puedan salvar la vida de cientos de personas en Suecia, vale la pena recomendarlas”. Escribe Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina.

 

 Fuente: Svenska Dagbladet. 16-11-2020. Traducción: Magazín Latino

 

DEBATE – MASCARILLAS

Este es un artículo de opinión. Las opiniones expresadas son propias del autor.

La Covid-19 se está extendiendo a una velocidad vertiginosa. Entre los países nórdicos, Suecia lleva la delantera. Según el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC), Suecia tiene una propagación de la infección diez veces más rápida que en Finlandia, cuatro veces más rápida que en Noruega y dos veces más rápida que en Dinamarca. En Suecia, 6.164 personas han muerto a causa de la enfermedad, según la actualización del jueves de la Agencia Sueca de Salud Pública [hoy 6.321 en total, con 96 muertos en las últimas 24 horas]. La propagación de la infección también está aumentando en la mayoría de los demás países, sobre todo en el resto de Europa, los Estados Unidos y la India. Mis amigos en los Estados Unidos, que tampoco han logrado frenar la propagación de la infección exitosamente y bajo la influencia de su presidente, están preocupados por el escándalo sueco que, en muchos aspectos, según ellos, se puede comparar con el suyo propio.

 

En la mayoría de los países se han adoptado medidas drásticas, en tanto que Suecia ahora, como antes y en muchos aspectos, sigue su propio camino. Una de las discrepancias más sorprendentes frente a las acciones de los otros países es que no se emita una recomendación sobre el uso de la mascarilla. Muchos, dentro de la comunidad de médicos, no comprenden esto. Tanto la ECDC como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han analizado la documentación científica y han llegado a la conclusión de que la mascarilla debe ser recomendada. Se ha estimado que muchos cientos de miles de vidas podrían salvarse si se siguiera esa recomendación. Hace unos días atrás, el secretario de la Academia de Ciencias [ligada al Premio Nobel] dijo, en public service que él había llegado a la misma conclusión. Lena Einhorn [médica, escritora y documentalista] resumió recientemente en Svenska Dagbladet los argumentos a favor del uso de mascarillas. Recientemente, investigadores del Hospital Universitario analizaron virus Covid-19 en el sistema de ventilación del hospital y descubrieron que el virus se había propagado lejos de los pacientes infectados. La conclusión de ellos es que puede pensarse que las mascarillas posiblemente ayuden.

 

Después de las altas tasas de mortalidad en las residencias suecas para ancianos, al comienzo de la pandemia, el personal exigió que se le proporcionaran mascarillas, e hizo una demanda a la Agencia Sueca de Ambiente Laboral. Después de algunas vueltas, se decidió que se usarían mascarillas y viseras para proteger al personal. La importancia de la medida es, según la experiencia de los médicos especialistas en enfermedades infecciosas y entre los virólogos, aún mayor para proteger a los ancianos.

 

La Agencia Sueca de Salud Pública ya durante la primera fase de la pandemia desaconsejó el uso de mascarillas. Los argumentos poco realistas de que la gente se tocaría más la cara, y que esto aumentaría la propagación de la infección, no se sostienen. A pesar de la continua y abrumadora documentación sobre el valor de usar mascarillas en diversas situaciones, en autobuses y en el metro, en tiendas, y en los eventos con un aforo de 50 personas, la Agencia de Salud Pública sostiene a través del epidemiólogo estatal Anders Tegnell que “no hay razón alguna para cambiar la estrategia actual”. Con una propagación de la infección que aumenta velozmente y que va diez veces más rápido que en nuestro vecino más cercano, uno solo puede sorprenderse ante tal declaración.

 

Ya es hora de que el gobierno, Stefan Löfven y Lena Hallengren, muestren resolución y escuchen a la OMS, al ECDC y a expertos de otros países. No siempre somos los mejores del mundo. El afirmar que la estrategia de la Agencia de Salud Pública es buena, es una mentira. Incluso si las mascarillas "sólo" pueden salvar algunos cientos de vidas en Suecia, vale la pena recomendarlas.

 

Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina, Instituto Karolinska

 


En el sitio web de la OMS, una doctora explica cómo usar la mascarilla. Foto: Captura de pantalla/OMS. 

 

Published in Columnas
Sábado, 05 Septiembre 2020 19:07

Después de los aplausos - el despido

En medio de la pandemia de covid-19 el personal de la salud en Suecia fue colmado de aplausos y felicitaciones. Pero ahora, con la llegada del otoño, hospitales en Estocolmo reducen su personal. El Hospital universitario del Karolinska, por ejemplo, anunció el despido de 266 médicos y asistentes de enfermería.

“A nadie parece importarle realmente cómo nos sentimos”, dijo la enfermera de la UCI del Nuevo Karolinska, Catherine Jiménez Flores, en entrevista con SvD.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Este viernes se registraron 3 nuevos fallecidos por covid-19 (el jueves 13), y la cifra total de muertos es de 5.835. Suecia, con 10 millones de habitantes, es el más castigado de los países nórdicos, que presentan cifras mucho mejores.

 

Con la llegada del otoño, la vuelta a clases y al trabajo para millones de personas, la situación frente a nuevos brotes de coronavirus es tensa, sobre todo para el personal de la salud, y para muchos que no alcanzaron a recuperarse del todo después de tomar sus vacaciones.  

 

En los meses más duros de la pandemia, abril mayo, el personal de la salud se destacó por su lucha incondicional frente al coronavirus y en sus discursos del verano, todos los políticos agradecieron su labor.  

 

Pero después de los aplausos, las condiciones de trabajo de los sanitarios siguen siendo precarias. Y en los hospitales, en lugar de mejoras se vienen despidos. Algunos profesionales no resisten el exceso de trabajo y presentan su renuncia. En el hospital universitario de Karolinska, en Solna, donde se le ha dado atención a más pacientes enfermos de covid-19, una treintena de enfermeras y asistentes de enfermería han presentado su renuncia debido a las condiciones infrahumanas en las que tienen que trabajar. Nadie sabe cómo las van a reemplazar. 

 


La enfermera Sara Nordin es una de las enfermeras del Karolinska que decidió presentar su renuncia, por el exceso de trabajo. Foto: Aftonbladet/Privada. 

 

Por otra parte está el creciente número de pacientes crónicos.  Según una encuesta de Novus, podría tratarse de unas 150.000 personas. A eso es necesario agregar más de 10.000 intervenciones quirúrgicas aplazadas y alrededor de 50.000 visitas al médico.

 

¿Cómo va a poder solucionarse esta deuda sanitaria? Nadie lo sabe.

 

A la vuelta al trabajo y después de unas merecidas vacaciones, los profesionales de la salud se encuentran ante una recarga laboral parecida a la del invierno pasado. Ante esto, un considerable número de profesionales de la salud están a punto de tirar la toalla. “Me siento como ante una máquina de moler carne”, dijo una enfermera, en redes sociales. En el noticiario, otra describía el “nudo en el estómago” que sentía ante una nueva jornada laboral.   

 

Atrás quedaron los aplausos recibidos antes de las vacaciones, y ahora los políticos se desentienden del asunto. A pesar de que se necesitará más personal nunca, las jefaturas se mantienen firmes en su decisión de despedir a médicos y asistentes de enfermería. 

 

Catherine Jiménez Flores, enfermera de la UCI del hospital Nuevo Karolinska, dijo, en una entrevista con el matutino Svenska Dagbladet: “A nadie parece importarle realmente cómo nos sentimos”.

 

- No fue solo todo con esto del corona, comenzó ya cuando nos cambiamos al Nuevo Karolinska y se nos impuso una organización completamente nueva. Fue un momento difícil y estresante, con muchos turnos dobles, debido a la falta de personal. Pero el detonante [para mí] fue que no me dieron permiso para una capacitación como enfermera anestesista.

 

La dirección del Karolinska se excusa diciendo que Catherine Jiménez Flores ya tiene una especialidad, y que ellos no están dispuestos a costearle otra.

 

Sin embargo, la enfermera se siente traicionada – al igual que otra compañera que está en la misma situación - por la falta de comprensión de sus superiores.

 

- Habíamos planeado trabajar extra durante el año que estudiábamos, pero no se hizo nada para que nos quedáramos y regresáramos después de la capacitación. Ningún aprecio en absoluto. Probablemente conseguiremos trabajo en cualquier parte cuando nos graduemos, pero en KS probablemente no lo será, dijo Catherine.

 

Por otra parte, el sindicato de la Salud se ha opuesto a la actitud de la patronal.

 

- En cierto modo no me sorprende que solo miren el esquema en un futuro cercano, pero es muy extraño cuando los hospitales al mismo tiempo tienen una tremenda necesidad de enfermeras especializadas. Al mismo tiempo sabemos que el mercado laboral es bueno para este grupo, que puede obtener mejores horarios de trabajo y mejores sueldos en empresas de contratación de personal o en empresas privadas, dijo al diario Emma Jonsson, vicepresidenta del Sindicato de la Salud para el departamento de Estocolmo.

 

Sin embargo, conviene recalcar que las empresas de contratación de personal constituye un gasto enorme para la administración de los hospitales. Además,  no es bien mirado, de parte del personal de planta, que una colega de una empresa de contratación gane 20 por ciento más que ellos y que al mismo tiempo haga menos.

 

- Agradecemos todos los aplausos durante la pandemia, pero ahora se requiere la acción de los políticos donde se nos valore económicamente y tengamos un mejor ambiente laboral. Me preocupa mucho que no podamos hacer frente a la atención médica que debería existir en una sociedad moderna. Debemos tener suficiente personal, competencia y experiencia, de lo contrario, la seguridad y la accesibilidad del paciente se verán afectadas, dijo Emma Jonsson.

 

El presidente del Colegio Médico de Estocolmo, Johan Styrud, por su parte, opina que la atención ha funcionado bien durante el verano, puesto que esta fue reforzada durante la pandemia, con más plazas de atención y de cuidados intensivos. Sin embargo, le teme a una nueva ola.

 

- Ha habido menos pacientes, al mismo tiempo que teníamos un búfer adicional en el sistema. Pero la deuda sanitaria ha aumentado y será difícil ponerse al día. Puede llevar varios años, pero todo depende de cómo se desarrolle la covid-19 durante el otoño. Si tenemos una segunda ola, la situación puede empeorar aún más.

 

Johan Styrud no comprende la lógica de despedir a 266 médicos y asistentes de enfermería en el Nuevo Karolinska, al mismo tiempo que se contrata a personal al que se le paga mucho más.

- Esto crea un ambiente muy malo, con avisos de despidos y recortes, al mismo tiempo que se espera que el personal trabaje aún más. El hecho de que Karolinska esté contratando personal para reducir ciertas colas para las cirugías es también una verdadera provocación, dice Johan Styrud.

 


La 
enfermera Catherine Jimenez Flores también presentó su renuncia. Foto: Captura de pantalla, SvD. 

 

Published in Sociedad

News Letter

Inscríbase a nuestro servicio de News Letter

  

Magazín Latino te informa en español