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Mientras el uso de la mascarilla se impone en la mayoría de los países europeos, Suecia aún debate el uso de las mascarillas, en tanto que los contagios y los fallecidos aumentan de forma alarmante. Aunque numerosos expertos suecos defienden el uso de la mascarilla, la Agencia de Salud pública se niega a recomendarla.

“Aunque las mascarillas "sólo" puedan salvar la vida de cientos de personas en Suecia, vale la pena recomendarlas”. Escribe Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina.

 

 Fuente: Svenska Dagbladet. 16-11-2020. Traducción: Magazín Latino

 

DEBATE – MASCARILLAS

Este es un artículo de opinión. Las opiniones expresadas son propias del autor.

La Covid-19 se está extendiendo a una velocidad vertiginosa. Entre los países nórdicos, Suecia lleva la delantera. Según el Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC), Suecia tiene una propagación de la infección diez veces más rápida que en Finlandia, cuatro veces más rápida que en Noruega y dos veces más rápida que en Dinamarca. En Suecia, 6.164 personas han muerto a causa de la enfermedad, según la actualización del jueves de la Agencia Sueca de Salud Pública [hoy 6.321 en total, con 96 muertos en las últimas 24 horas]. La propagación de la infección también está aumentando en la mayoría de los demás países, sobre todo en el resto de Europa, los Estados Unidos y la India. Mis amigos en los Estados Unidos, que tampoco han logrado frenar la propagación de la infección exitosamente y bajo la influencia de su presidente, están preocupados por el escándalo sueco que, en muchos aspectos, según ellos, se puede comparar con el suyo propio.

 

En la mayoría de los países se han adoptado medidas drásticas, en tanto que Suecia ahora, como antes y en muchos aspectos, sigue su propio camino. Una de las discrepancias más sorprendentes frente a las acciones de los otros países es que no se emita una recomendación sobre el uso de la mascarilla. Muchos, dentro de la comunidad de médicos, no comprenden esto. Tanto la ECDC como la Organización Mundial de la Salud (OMS) han analizado la documentación científica y han llegado a la conclusión de que la mascarilla debe ser recomendada. Se ha estimado que muchos cientos de miles de vidas podrían salvarse si se siguiera esa recomendación. Hace unos días atrás, el secretario de la Academia de Ciencias [ligada al Premio Nobel] dijo, en public service que él había llegado a la misma conclusión. Lena Einhorn [médica, escritora y documentalista] resumió recientemente en Svenska Dagbladet los argumentos a favor del uso de mascarillas. Recientemente, investigadores del Hospital Universitario analizaron virus Covid-19 en el sistema de ventilación del hospital y descubrieron que el virus se había propagado lejos de los pacientes infectados. La conclusión de ellos es que puede pensarse que las mascarillas posiblemente ayuden.

 

Después de las altas tasas de mortalidad en las residencias suecas para ancianos, al comienzo de la pandemia, el personal exigió que se le proporcionaran mascarillas, e hizo una demanda a la Agencia Sueca de Ambiente Laboral. Después de algunas vueltas, se decidió que se usarían mascarillas y viseras para proteger al personal. La importancia de la medida es, según la experiencia de los médicos especialistas en enfermedades infecciosas y entre los virólogos, aún mayor para proteger a los ancianos.

 

La Agencia Sueca de Salud Pública ya durante la primera fase de la pandemia desaconsejó el uso de mascarillas. Los argumentos poco realistas de que la gente se tocaría más la cara, y que esto aumentaría la propagación de la infección, no se sostienen. A pesar de la continua y abrumadora documentación sobre el valor de usar mascarillas en diversas situaciones, en autobuses y en el metro, en tiendas, y en los eventos con un aforo de 50 personas, la Agencia de Salud Pública sostiene a través del epidemiólogo estatal Anders Tegnell que “no hay razón alguna para cambiar la estrategia actual”. Con una propagación de la infección que aumenta velozmente y que va diez veces más rápido que en nuestro vecino más cercano, uno solo puede sorprenderse ante tal declaración.

 

Ya es hora de que el gobierno, Stefan Löfven y Lena Hallengren, muestren resolución y escuchen a la OMS, al ECDC y a expertos de otros países. No siempre somos los mejores del mundo. El afirmar que la estrategia de la Agencia de Salud Pública es buena, es una mentira. Incluso si las mascarillas "sólo" pueden salvar algunos cientos de vidas en Suecia, vale la pena recomendarlas.

 

Gösta Gahrton, profesor emérito de medicina, Instituto Karolinska

 


En el sitio web de la OMS, una doctora explica cómo usar la mascarilla. Foto: Captura de pantalla/OMS. 

 

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"Dejar que el virus circule sin control solo acarrea infecciones innecesarias, sufrimiento y muerte", dijo el Director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus en una rueda de prensa digital este lunes, desde Ginebra.

El virus se derrota protegiendo a las personas, "no exponiéndolas a este", enfatizó Tedros, refiriéndose a la discusión internacional sobre esta peligrosa estrategia.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

La OMS está preocupada porque, en los últimos días, el mundo está viendo el aumento más rápido de infecciones por el coronavirus durante el transcurso de toda la pandemia, especialmente en Europa y las Américas.

- Cada uno de los últimos cuatro días ha sido el mayor número de casos notificados hasta ahora. Muchas ciudades y países están también reportando un aumento en las hospitalizaciones y de ocupación de camas de cuidados intensivos, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus.

 

Tedros recalcó además que esta es "una pandemia desigual", puesto que cada país está respondiendo de manera diferente. Y subrayó que los brotes pueden controlarse mediante medidas específicas, por ejemplo, evitando eventos que pudieran ser riesgo de infecciones, promoviendo el aislamiento y los tests.

 

Y quiso dejar en claro algo que muchos tienden a confundir:

- No se trata de una elección entre dejar libre el virus o cerrar nuestras sociedades, enfatizó.

 

Porque mucha gente piensa que no hay más opciones que estas dos. Suecia, por ejemplo, dejó libre el virus a poco comenzar la pandemia, la primavera pasada. Cuando se implantaron las medidas restrictivas, ya la infección se había filtrado en las residencias de ancianos, lo que ocasionó una gran mortandad entre los residentes. 

 

Suecia apostó por la inmunidad de rebaño. Y es uno de los países que tiene más muertos per cápita en el mundo.  

 

Recientemente el prestigioso magazín Time publicó un artículo llamado “La respuesta sueca frente al covid-19 es un desastre. No debería ser un modelo para el resto del mundo”.

 

Por su parte el New York Times escribe, en otro reportaje: “Décadas de recorte presupuestario y reformas del mercado sentaron las bases para una ola de muerte en residencias de ancianos suecas”.

 

Y en el referente científico The Lancet, 80 científicos advierten sobre esta “peligrosa falencia, inmunidad de rebaño, que carece de toda evidencia científica”.

 

Volviendo a la rueda de prensa del lunes, Tedros Adhanom Ghebreyesus advirtió:

- La inmunidad de rebaño es un concepto utilizado para la vacunación, en el que una población puede protegerse de un determinado virus si se alcanza un umbral de vacunación.

 

Pero, explicó que esto se logra protegiendo a las personas del virus, "no exponiéndolas a este".

- Nunca en la historia de la salud pública se ha utilizado la inmunidad del rebaño como estrategia para responder a un brote.

 

Tedros calificó esta estrategia como "científica y éticamente problemática".

 

Explicó que, para obtener inmunidad de rebaño contra el sarampión, por ejemplo, alrededor del 95 por ciento de la población debe ser vacunada.

 

Cuando se trata del coronavirus, no obstante y según estimaciones de la OMS, menos del 10% de la población mundial tiene inmunidad alguna a este virus, lo que significa que la "gran mayoría" en el mundo es susceptible a este (o sea, puede contraer la enfermedad). 

- Dejar que el virus circule sin control, por lo tanto, significa permitir infecciones innecesarias, sufrimiento y muerte, constató Tedros.

 


El Director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Foto: captura de pantalla/UN News. 

 

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Contrariando las recomendaciones de la OMS respecto al uso de mascarillas, la Agencia de Salud Pública sueca se mantiene en su posición de no imponerlas en el espacio publico.

Otros expertos no están de acuerdo. El infectólogo Björn Olsen, declaró este lunes en entrevista con Aftonladet que “en Suecia, la mascarilla se ha convertido en un insulto”. Él considera que es necesario romper con este tabú.

 

 Por: Magazín Latino

 

Este lunes, el director general de la OMS, Tedros Adhanom, informó que ya se registran 13 millones de contagiados con Covid-19 a nivel mundial, con un récord de 230.370 nuevos casos reportados en las últimas 24 horas.

 

Aunque los recuperados suman siete millones, el director de la OMS insistió en la importancia de que los países cumplan con las medidas de contención de la pandemia y de que los gobiernos establezcan estrategias integrales para suprimir la transmisión del coronavirus y salvar vidas.

 

- Tengo que ser sincero con Ustedes. No habrá un regreso a la normalidad en un futuro previsible. El coronavirus es nuestro enemigo número uno, sin embargo, muchos países van en la dirección equivocada y hacen caso omiso de esto, dijo Tedros Adhanom, sin dar nombres.

 

Las recomendaciones de la OMS son claras: respetar la distancia física, lavarse las manos, usar mascarillas y aislarse en caso de estar enfermo. Si no se siguen estos principios básicos, aseguró Adhanom, “esta pandemia solo puede ir en una dirección: de peor en peor”.

 


El director general de la OMS, Tedros Adhanom.

 

Suecia asegura que sigue las recomendaciones de la OMS al pie de la letra, sin embargo, cada vez es más evidente que el uso de mascarillas es un punto en el que la agencia sanitaria no va a ceder.

 

- ¿No van a recomendar nunca el uso de mascarillas?, preguntó un periodista en la rueda de prensa de la Agencia de Salud Pública del martes (ahora se realizan dos veces a la semana).

 

La respuesta fue la misma de siempre: "nosotros recomendamos mantener la distancia física". La Agencia ha dicho desde el primer momento del brote del Covid-19 que no existe evidencia científica respecto a los beneficios de las mascarillas y que, en caso de síntomas, el consejo es quedarse en casa. "El uso de mascarillas no se adecúa a la estrategia sueca contra el coronavirus", ha estipulado el epidemiólogo estatal Anders Tegnell. 

 

Aunque ahora la autoridad sanitaria sí reconoce la existencia de los asintomáticos, pero asegura que éstos no son motivo para imponer el uso de mascarillas en los espacios públicos.

 

A pesar de los reportes de trenes llenos, playas atiborradas y aviones completos, donde, evidentemente, el mantener la distancia es imposible.

 

El infectólogo Björn Olsen es uno de los 23 investigadores que en varias oportunidades ha exigido a la agencia de salud que reconsidere algunas medidas y que cambie el rumbo de la estrategia. Hasta la fecha sin resultados.

 

En una entrevista con Aftonbladet, Olsen, profesor de enfermedades infecciosas de la Universidad de Uppsala, expresó su preocupación por el desarrollo de la pandemia, que se ha cobrado la vida de más de 500.000 personas en todo el mundo.

 

- Los números están comenzando a ser grotescos. Pero es casi clásico del desarrollo del curso de una pandemia. Ahora es principalmente el sur de los Estados Unidos el que se ve muy afectado. Luego está la situación en América del Sur, donde realmente ahora está escalando.

 

Pero el aumento en los casos no necesariamente significa algo negativo, explica Olsen, al testear más -  como últimamente se está haciendo en Suecia - se aprecia, obviamente un incremento en el número de casos. Él supone que quienes den positivo en la prueba tratarán, de forma natural, de mantenerse alejados de otros, lo cual es una forma efectiva de evitar el contagio.

 

Sin embargo, los números no bajan con la rapidez esperada, y Suecia sigue lamentando fallecidos por el Covid-19. Aunque las cifras van en descenso, este martes se registraron nueve muertos.

 

Olsen desearía que la propagación de la infección disminuyera más rápidamente.

 

- Debemos prepararnos para el hecho de que esto no terminará en mucho tiempo. Ahora también hay informes de que las primeras pruebas de la vacuna no han sido tan exageradamente buenas. Por lo tanto, seguramente no solo se debería confiar en una vacuna, sino que deberíamos confiar en el distanciamiento social, en el uso de mascarillas, en ese tipo de cosas. Las mascarillas se han convertido en una suerte de insulto en Suecia, pero los barbijos utilizados adecuadamente son, de todas maneras, barreras importantes.

 


El profesor Björn Olsen. Foto: Aftonbladet. 

 

Desde comienzos de junio, la OMS recomienda el uso de mascarillas en espacios públicos y cuando no es posible mantener la distancia física. En otros países se está más consciente, además, del problema que constituyen los asintomáticos.

 

No obstante, la Agencia de Salud Pública (Folkhälsomyndigheten) se mantiene en su posición de no recomendar el uso de protectores faciales. Aunque hasta la fecha no ha presentado soluciones sobre medidas a tomar cuando el distanciamiento físico no es posible.

 

En las redes, en tanto, abundan los testimonios de personas que son acosadas por usar mascarilla en los espacios públicos. En Suecia la agencia de salud ha difundido la imagen de que la gente no sabe usar las mascarillas, y que las personas que usan mascarilla están enfermas y, por ende, deben permanecer en sus casas.

 

- Las autoridades se han aferrado a la creencia de que todos los que llevan mascarilla abusan de su uso, o que pueden propagar la infección aún más. Sin embargo, no existe evidencia de esto. Mas bien todo lo contrario, dice Olsen en la entrevista con Aftonbladet.

 

Agrega que él usa mascarilla cuando entra a un local comercial, y que a medida que pasa el tiempo se ha convencido de que estas realmente funcionan.

 

- Y no lo hago para protegerme a mí mismo, sino para proteger a los demás, en caso de que esté contagiado. De eso se trata. También se trata de lograr un comportamiento en el que no nos miremos raro si alguien usa mascarilla.

 

Otro de los puntos en los que Suecia se diferencia de otros países es que las autoridades suecas siguen aconsejando que las personas vayan a sus trabajos y a los colegios incluso cuando algún miembro de la familia esté enfermo.

 

- Ha sido como un mantra de la Agencia de Salud Pública, el que solo contagian aquellos que presentan síntomas. Yo considero que es es un gran error, concluyó Björn Olsen.

 

En la rueda de prensa del martes, la autoridad sanitaria declaró que las recomendaciones actuales se mantienen vigentes.

 


La Organización Mundial de la Salud recomienda el uso de mascarillas en los espacios públicos. Foto: OMS.

 

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Después de haberlo negado consecuentemente hasta ahora, la Agencia de Salud Pública de Suecia reconoció este viernes el peligro que constituyen las personas asintomáticas, en la propagación del coronavirus.

“Existe el riesgo teórico” de que una persona que no presenta síntomas contagie a otras”, escribe la entidad en su sitio web. Pero virólogos suecos declaran que este es un riesgo real.  La OMS ha instado a los países a detectar urgentemente estos casos.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

La pandemia del Covid-19 sigue causando víctimas en el país del norte, a dos meses de que se reportara el primer caso (31 de enero 2020), con una velocidad de infección de 432 nuevos infectados este domingo. Los fallecidos ascienden a 506 personas y más de 1700 están hospitalizados, 415 de éstos en cuidados intensivos.  

 

La preocupación más urgente es que la infección se ha constatado en un tercio de las casas de reposo para mayores, en la región de Estocolmo. Hasta la fecha, no se ha podido dilucidar cómo pudo ocurrir esto, puesto que las visitas a estos recintos estaban prohibidas. Pero el personal ha presentado quejas y reclamos porque los equipos de protección individual no han dado abasto, incluso en algunos ha escaseado el jabón liquido, tan importante como medida de protección contra la infección.

 

En los hospitales los profesionales de la salud han recibido instrucciones de trabajar sin mascarilla, incluso cuando se trata de pacientes con Covid-19. Esto debido a que los insumos se han agotado. Las regulaciones han cambiado día a día: si alcanzan las mascarillas, se trabaja con estas, si se acaban, la orden es que se trabaje sin mascarilla. Lo mismo ha ocurrido con delantales, guantes y otros implementos de protección individual.  

 

Tres médicos y dos enfermeras han sido tratados en UCIs, en Estocolmo. El sindicato de la salud ha amenazado con un paro de labores, puesto que el lugar de trabajo no ofrece seguridad a sus trabajadores.

 

Pero, a pesar de todo, la arriesgada apuesta sueca para combatir la pandemia, tan distinta al resto de países del mundo entero, se mantiene. Las escuelas de enseñanza primaria siguen abiertas, la gente se amontona como siempre en los parques y bares y muy pocos portan mascarillas, a pesar del cambio de la OMS, que ahora recomienda el uso de estas.

 

En una conferencia de prensa con las autoridades máximas del país, la semana pasada, un periodista le preguntó al primer ministro, Stefan Löfven, si se había hecho la prueba.

 

- No me la he hecho porque no he tenido síntomas. Yo, al igual que todos, sigo las recomendaciones de la Agencia de Salud Pública, dijo, escuetamente, Löfven, sonriendo.

Y este es un tema que se ha discutido poco o tal vez nada, en Suecia. Hasta ahora, la Agencia de Salud Pública (Folkhälsomyndigheten)  ha afirmado tajantemente que solo las personas que presentan síntomas, vale decir, que han pasado el tiempo de incubación (que puede ser de 4 a 14 días) pueden contagiar a otras. Sin embargo, la OMS ha advertido, sobre todo este ultimo tiempo, sobre el grave problema que constituyen los asintomáticos, las personas que están contagiadas pero que presentan pocos o incluso ningún síntoma. También el Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades, ECDC ha tocado el tema. 

 

Según un estudio estadounidense, estas personas podrían representar a un 25 % de la población. Estudios de otros países corroboran esto, y la OMS instó la semana pasada a todos los países a poner atención a estos casos.

 

Incluso en las noticias suecas en text-tv, salió la noticia, este domingo por la noche.

 

 

 

No obstante, en la conferencia diaria en la Agencia de Salud Pública, este lunes 6 de marzo, el epidemiólogo estatal Anders Tegnell nuevamente se refirió a los asintomáticos como “casos muy raros que no afectan para nada en las cifras”.

 

La recomendación de la entidad estatal sigue siendo la misma desde que se constató el primer caso: “Si no tienes síntomas, no contagias”. Por lo tanto el examen por el Covid-19 se les hace solamente a las personas enfermas.

 

En su sitio web, la agencia escribe que hay “riesgos teóricos” de que una persona que no presenta síntomas pueda contagiar a otras, que se trata de “unos pocos casos”.

 

Sin embargo, no todos comparten lo estipulado por la entidad estatal. El matutino Svenska Dagbladet publicó el viernes pasado un artículo que trata del tema.

  

“Niklas Arnberg, profesor de virología en la Universidad de Umeå, dice que el conocimiento actual sobre el virus corona y las lecciones aprendidas de otros virus que causan infecciones respiratorias respaldan la afirmación de que la enfermedad puede transmitirse en cierta medida por personas sin síntomas”, escribe el diario.

 

- Probablemente diría que no es solo un riesgo teórico, sino que más bien es más probable que algunas personas puedan transmitir la infección al final del período de incubación y en contactos cercanos, dice el profesor a SvD.

 

Según el virólogo, el riesgo de propagación de la infección de esta forma es probablemente bastante pequeño. Sin embargo, debido a que Suecia se encuentra en la fase 4, vale decir que existe una propagación general de la infección en la sociedad, la probabilidad de que muchas personas se encuentren en el período de incubación es alta, lo que en conjunto aumenta el riesgo de que el virus se propague por una persona sin síntomas.

 

- Probablemente pueda toser o estornudar algunas veces sin darse cuenta de que está enfermo o que está a punto de serlo. Durante ese tiempo, la infección puede transmitirse. Probablemente pasen unas horas antes de que tengan síntomas, dice Niklas Arnberg.

 

Y enfatiza que justamente por ello, es de suma importancia el observar su propio estado de salud, especialmente si se trabaja en el área de la salud o en el cuidado de personas mayores, que son, sin duda, el grupo donde la mortalidad es más alta.

 

La Agencia Publica de Salud, en tanto, continúa dando la información - en inglés - de que el virus probablemente no se propaga durante el período de incubación.

 

 
Tanto la OMS como el El Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC), recomienda el distanciamiento social. Foto: ECDC/Marisol Aliaga

 

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