Lunes, 09 Diciembre 2019 | Login

La corte de apelaciones de migraciones rechazó el permiso de residencia a Iryna, de nacionalidad ucraniana, y le da cuatro semanas de plazo para abandonar el país.

Esto, a pesar de que las autoridades suecas habían prometido ayudarla en todo sentido, luego de que perdiera una pierna en el atentado terrorista de abril del 2017.

- Estoy choqueada. Desde que recibí la resolución, no he podido levantarme, dice Iryna, en entrevista con Dagens Nyheter.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

La decisión de la corte de apelaciones de migraciones, de rechazar la apelación de Iryna y no concederle el permiso de residencia en Suecia causó rechazo en la opinión pública.

 

Pero Iryna ha apelado a todas las instancias posibles, y deberá abandonar el país dentro de cuatro semanas, de lo contrario, será expulsada por la policía sueca.

 

Ella tuvo la mala suerte de encontrarse en el recorrido del camión del terrorista que el 7 de abril de 2017 perpetró un ataque en pleno centro de Estocolmo. Fue arrollada por el pesado vehículo, y de milagro salió con vida.  

 

Después del atentado, la oficina de inmigraciones le concedió un permiso de residencia temporal, para que pudiera dar su testimonio en la corte, en el juicio en contra de Rakhmat Akilov.

 

Así lo hizo, con valentía y a pesar del trauma de lo que esto significaba para ella. Las autoridades le prometieron que “todo saldría bien”.

 

Pero este lunes las esperanzas de que así sería, se desplomaron por completo.

 

- Estoy aquí y no puedo ni siquiera levantarme, después de conocer la decisión. Ni siquiera puedo hablar sobre eso. Mi hija también está devastada, y yo apenas me atrevo a mirarla. Ella me dijo: mamá, mis amigos se han ido de vacaciones y vuelven en agosto, no alcanzaré a encontrarme con ellos”, dijo Iryna, en una entrevista con Dagens Nyheter.

 

Iryna viene de Kiev, la capital de Ucrania. Había viajado a Suecia en busca de trabajo, y el 7 de abril, faltando pocos minutos para las tres de la tarde, se encontraba frente a la gran tienda de Åhléns, en Drottninggatan. Iba a comprar un regalo para su hija, un llavero para su colección.  

 

Al dar la vuelta a la esquina, apenas divisa, durante la fracción de un segundo, que una mole negra se le viene encima. Era el camión que conducía el terrorista que apagó la vida de cinco personas.

 

Muchas más resultaron heridas, entre éstas, Irina, de gravedad.  

 

Cayó a la vereda y allí quedó, tendida de boca al suelo hasta que una joven mujer vino en su ayuda. Aunque era bajita y de contextura delgada, la levantó en brazos unos dos metros. Y cuando el vehículo comenzó a incendiarse, al chocar con los escaparates de la tienda de Åhléns, la sacó de allí. En brazos la llevó hasta la calle Olof Palme, donde había una ambulancia.

 

- Primero, estaba callada. No entendía nada. Después vi como estaba mi pierna, toda dañada. Entonces grité todo el tiempo. Me callaba, y después gritaba nuevamente. Después vino una dulce chica sueca y me salvó, dijo Iryna al diario Dagens Nyheter.

 

La joven que la ayudó se llama Kristina, es azafata y vive en Malmö (al sur de Suecia). Se encontraba en Estocolmo visitando unos amigos, según consigna un artículo en Dagens Nyheter del 20 de enero de 2018. Texto y fotos de Alexander Mahmoud.

 

- Yo me concentré en una sola cosa. Mantenerla con vida. Dice Kristina, en la entrevista.

Agrega:

 

- Traté de darle sensación de seguridad, cuando la llevaba en brazos. Cuando tenía frío, trataba de darle calor. Cuando gritaba y lloraba, la arrullaba cantándole una canción.

 

En el hospital, le pusieron una cinta a la muñeca no con su nombre, sino con el texto: “Mujer desconocida”. Como estaba en espera de recibir la residencia, le fue asignado un número de reserva, en lugar de número personal.   

 

Más tarde, los facultativos le dijeron que todo estaba bien con ella, que todo iba a salir bien.

 

- Yo oscilaba entre tener miedo – y tener miedo y estar sola. Los médicos hicieron todos los exámenes en el Karolinska [hospital universitario]. Dijeron que todo está bien. Te encuentras bien. Solo que tenemos que amputar tu pierna, cuenta Iryna en la entrevista en DN, explicando lo difícil que era no tener un número personal, algo que dificultaba los numerosos trámites que luego debía hacer.

 

Durante su estadía en el hospital, recibió la visita de nada menos que el primer ministro, Stefan Löfven. Éste le preguntó que era lo que ella más deseaba. Iryna le respondió: “mi pierna. Andar. Correr”.

 

- Vas a caminar. ¡Vas a correr!, le respondió Löfven.

 

En la entrevista cuenta que después le hubiese querido preguntar al primer ministro por qué todos se habían olvidado del ataque.

 

- Es mi sensación. Al mismo tiempo que retiraron las flores [que la gente fue a depositar a Drottninggatan], yo fui olvidada. Después de una semana se sentía como que todos se desligaron del ataque. Pero yo seguía en el Karolinska, dopada con morfina.

 


Iryna perdió una pierna en el ataque a Drottninggatan. Foto: captura de pantalla/Dagens Nyheter.

 

Este lunes, Stefan Löfven expresó que no le era posible comentar el caso de Iryna, puesto que el gobierno no puede comentar casos en particular.

 

A diferencia de otros países europeos, Suecia carece de medidas en relación con los afectados por el terrorismo. Las víctimas del atentado de Drottninggatan recibieron indemnizaciones muy bajas, en relación con otros países europeos. Francia, por ejemplo, cuenta de un fondo especial para estos casos. No así Suecia.

 

Y ahora, una corte ha decidido que una de las personas que resultó más afectada en el atentado, debe ser expulsada de Suecia. A pesar de que su tratamiento está a medio camino, la prótesis debe ser cambiada cada tres meses. Y la recuperación va a tomar aún más tiempo.

 

El abogado de Iryna, Henrik Hoffman, dijo a Dagens Nyheter que ahora su clienta – y su hija, que vino desde Ucrania para acompañar a su madre - deberán abandonar el país dentro de cuatro semanas. De lo contrario, la orden de expulsión la ejecutará la policía, y en ese caso no podrán volver a Suecia.

 

- Las autoridades no han considerado que su situación es lo suficientemente delicada. Son muy pocos a quienes se les ha otorgado permiso de residencia por casos “particularmente compasivos”. Se hicieron cambios en las normas hace unos años atrás, declaró el licenciado a Dagens Nyheter, agregando que la decisión de la corte era “muy lamentable”.

 

Según el investigador experto en terrorismo, Magnus Ranstorp, quien ha criticado la decisión de expulsar a Iryna, la ley sí da espacio para otorgarle la residencia, por “motivos compasivos”.

 

 
Iryna recibió este lunes el fallo de la corte de apelaciones. Foto: captura de pantalla del sitio web de Dagens Nyheter. 

 

ACTUALIZACIÓN: 

El jueves, el canal de televisión TV4 informó, en el noticiario de las 22:00 horas que Iryna elevará una petición de "indulto" al gobierno sueco. En teoría, el gobierno podría revocar el fallo de la corte.  El Ministro del Interior, Mikael Damberg declaró, no obstante, que examinarán la petición en cuanto la reciban, pero no prometió nada. "El gobierno no puede pasar a llevar la Ley", aclaró.

Por su parte el abogado de Iryna, Henrik Hoffman, sostuvo que las autoridades habían fracasado en su labor de proteger a la población. "Rakhmat Akilov se encontraba en el país en forma ilegal y debería haber sido expulsado del país. De haber sido así, el atentado nunca habría ocurrido", dijo. 

 

Published in Sociedad

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