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Publicado: 14-08-2019. Actualizado: 18-08-2019

El miércoles a las dos de la tarde se dio conocer el fallo del tribunal de Estocolmo. El veredicto fue: culpable de agresión en grado menor.

ASAP Rocky y dos miembros de su staff fueron condenados a dos años de sentencia condicional y a pagar una indemnización de 12.500 coronas al demandante, quien exigía 140.000 coronas.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

A las dos de la tarde en punto, los asistentes en el tribunal de primera instancia de Estocolmo repartieron los folios conteniendo el veredicto en el proceso legal en contra de Rakim Mayers y dos miembros de su equipo.

 

Y al minuto siguiente la noticia ya era primera plana en los medios nacionales. Internacionalmente, el interés fue menos, ASAP Rocky no pertenece a la categoría de las celebridades más connotadas, pero sin duda el juicio en Estocolmo contribuyó a que su fama aumentara. Sobre todo, después de que el mismo Donald Trump exigiera su liberación y se ofreciera a pagar la multa, hecho que solo hizo saltar a la vista la ignorancia del presidente estadounidense, puesto que en Suecia nadie puede quedar libre pagando dinero.

 

Y el fallo era lo esperado, según expertos en jurisprudencia. Mayers había reconocido el delito, y habían pruebas suficientes para probarlo.

 

Rakim Mayers y los otros dos imputados fueron considerados culpables de agresión al querellante, un hombre de 19 años, inmigrante de Afganistán.

 

Para ambas partes, el veredicto no era lo que querían. Mayers y sus amigos no fueron absueltos, la corte no aceptó el argumento de la defensa, de que habían actuado en “defensa propia”, y el querellante no obtuvo la suma de dinero que había exigido, casi 140.000 coronas suecas.

 

La corte tampoco consideró válida la petición del fiscal: seis meses de cárcel, puesto que “la agresión no fue de una naturaleza tan grave, que amerite una sentencia de prisión”. En cambio, los tres imputados fueron condenados a dos años de “sentencia suspendida” o “sentencia condicional”.

 

“Sentencia condicional” significa, como explicó el juez, Per Lennerbrandt, que los tres condenados no caerán a la cárcel en tanto que no cometan otros delitos en Suecia en el periodo de dos años.  

 

La agresión que los tres imputados reconocieron y que pudo ser comprobada mediante material audiovisual, significaría dos meses de prisión. Pero, considerando que los imputados fueron privados de su libertad por 31 días, la sentencia condicional no se combinará con multas.

 

Rakim Mayers y los dos hombres de su equipo deberán pagar una indemnización de 12.500 coronas suecas al querellante. Además, deberán cubrir los gastos de su abogado: alrededor de 200.000 coronas.

 

Respecto a los otros costes del juicio, el juez declaró que por el momento no era posible dar a conocer todas las cifras. No obstante, expertos calculan que este juicio ha significado al Estado sueco entre 5 y 10 millones de coronas.

 


Numerosos medios transmitieron en directo, cuando se iba a comunicar el fallo. Foto: Marisol Aliaga.

 

En "defensa propia"

 

La versión de los hechos, que Rakim Mayers presentó en la corte, no se contradijo en ningún momento. Él reconoció que había maltratado al querellante y que luego lo había agredido cuando yacía en el suelo. Pero, había actuado en “defensa propia” y convencido de que los jóvenes que los seguían se disponían a atacar - una vez más - a su guardaespaldas. Además de que posiblemente portaban cuchillos y estaban drogados.

 

La corte desestimó sus afirmaciones, basándose en el testimonio de las dos jovencitas que habían sido testigos de los hechos, y que prestaron testimonio en el tribunal. Según el tribunal, la agresión no fue antecedida por un ataque que haya motivado el uso de la violencia. Tampoco había surgido una situación en la que los imputados se hayan sentido amenazados.

 

Lo que sí se comprobó fue que los imputados maltrataron al querellante cuando yacía en el suelo, con combos y patadas, y Rakim le aplastó el brazo. No obstante, agrega el tribunal, en un comunicado de prensa, "no se ha probado que Rakim Mayers y sus acompañantes hayan coordinado la agresión", como había sostenido el fiscal.

 

Los otros dos imputados, además del guardaespaldas, quien también fue llamado a declarar, corroboraron todo lo dicho por el artista.

 

Las versiones del demandante y su amigo, en cambio, difirieron en varios puntos. La corte concluyó, además, que éstos sí habían actuado en mutuo acuerdo.

 

 

La mentada botella

 

El demandante aseguró en la corte que de pronto – en Appelbergsgatan, le habían pegado en la nuca con dos botellas. Y que cuando estaba en el suelo, los americanos le habían asestado veinte combos y patadas, cada uno. Algo que no pudo ser comprobado en el video que muestra la mayor parte de la agresión, según lo corroboraron los testigos.

 

La botella fue el detalle más peliagudo de todo el juicio, puesto que, si se hubiera comprobado el uso de tal objeto, la tipificación del delito habría pasado de “maltrato simple” a “intento de homicidio.”

 

No obstante, la existencia de una botella no fue nunca demostrada.

 

“En una evaluación general, el tribunal considera que no está comprobado que alguno de los imputados hubiera atacado este tipo de objeto” escribe el jurado en el comunicado de prensa que acompañó el fallo.

 

Agrega que “el tribunal considera que está comprobado que la víctima recibió cortes en los brazos durante el altercado con los imputados. Pero que no ha sido posible establecer exactamente cuando los recibió y de parte de quien. No se logró comprobar que los imputados lo hubieran maltratado con botellas, enteras o rotas. En relación con esto, la corte toma nota de que, en las imágenes de uno de los videos del incidente, que muestra el maltrato, se puede apreciar que los imputados no tienen nada en las manos, cuando la víctima se encuentra en el suelo”.

 

- La imagen total de evidencias en el caso ha sido compleja. El fiscal no ha podido comprobar que el demandante fue golpeado en la nuca con una botella o que fue maltratado con botellas de vidrio. Esto ha afectado la evaluación de la gravedad del acto, dijo el presidente del jurado, Per Lennerbrant, en un comentario.

 

 

Agresión – pero no grave

 

La corte consideró que existen circunstancias tanto agravantes como atenuantes en la agresión. Pero, después de una evaluación general, se llegó a la conclusión de que el maltrato no había sido tan grave como para una condena a prisión. Y, puesto que la cárcel ya no era una opción, tampoco lo era el combinar la sentencia condicional con el servicio comunitario.

 

Este tema se tocó el último día de alegatos. Entonces, Rakim Mayers declaró que “se ponía a las órdenes de lo que dictaminara la corte”. Cuando el fiscal preguntó a los tres imputados si, en el supuesto caso de ser condenados a servicio comunitario, estarían en condiciones de cumplirlo, en Suecia. Los tres respondieron que sí.

 

El juez preguntó, también, a cada uno de ellos, si habían sido condenados por algún delito durante los últimos cinco años. Los tres respondieron que “no”.

 

No obstante, cuando uno de los abogados de los imputados trató de preguntarle al demandante si éste había sido alguna vez condenado en Suecia anteriormente, el juez prohibió la pregunta.  

 

 

140.000 coronas de indemnización

 

El querellante exigía la suma de 139.700 coronas, por agravio, daños y perjuicios y por ausencia laboral.

 

Esta es una suma estratosférica que no se corresponde a los montos de indemnización que se aplican en Suecia. Las víctimas del atentado terrorista de Drottninggatan, por ejemplo, recibieron alrededor de 60.000 coronas.

 

La corte desestimó la suma exigida por el demandante, primero porque las indemnizaciones se determinan de acuerdo con sumas preestablecidas, y segundo porque las heridas del demandante no eran de la magnitud de lo sostenido por él. Los cortes en los brazos requirieron de atención médica, pero eran superficiales. Además, no se pudo comprobar cómo habían surgido.

 

La pérdida de dinero por ausencia laboral –10.000 coronas – no pudo ser ratificada, puesto que el demandante no presentó el contrato de trabajo.

 

 
El abogado de Rakim Mayers, después de una audiencia oral, durante el juicio. Foto: Marisol Aliaga.

 

Las reacciones

 

- Rakim Mayers está increíblemente decepcionado. Habíamos esperado un fallo absolutorio, dijo el abogado del principal imputado, en una conferencia de prensa, poco después de ser comunicado el veredicto.

 

Lamentó no haber alcanzado la meta – demostrar la inocencia de su defendido - y se culpó a sí mismo por esto.

 

- Tenemos que analizarlo. Es mejor tomar una decisión de esta naturaleza con la cabeza fría, dijo Slobodan Jovovic, ante la pregunta de una apelación.

 

El fiscal, por su parte, está conforme, pero no del todo. Él exigía una pena de cárcel de seis meses, aunque nadie creyó nunca que la corte aceptaría esta condena.  

 

- La corte hizo la misma apreciación que yo, con una excepción – el supuesto uso de una botella. Se considera que yo no pude comprobar si se usó ese objeto. Por lo tanto, el castigo es mucho menos de lo que yo había esperado, dijo Daniel Suneson a Aftonbladet.

 

Al igual que la parte demandante, no está seguro de si apelará el fallo.

 

El abogado del querellante, Magnus Strömberg, por su parte, tampoco se mostró satisfecho.

 

- El fallo significa una reparación. Pero no estamos completamente conformes, dijo.

 

Sus honorarios – alrededor de 200.000 coronas suecas, deberán ser costeados por Rakim Mayers, puesto que es el único de los tres imputados que cuenta con medios como para hacerlo. 

 

Los expertos calificaron el fallo como “esperado”. En la práctica, una sentencia condicional es como un “tirón de orejas”.

 

- El veredicto no dice en principio nada, se puede ver solamente como una advertencia, dijo la licenciada Ingela E. Hessius a TT.

 

 Respecto a la indemnización al demandante, explicó:

 

- El tribunal ha deliberado sabiamente, y no hay nada en el veredicto que asombre. La indemnización se corresponde por completo con lo normal en casos de agresión. Vale decir, 10.000 coronas por agravio, y 2.500 coronas por daños y perjuicios.

 

 

  

Reflexiones

 

Lo que más llama la atención, en este “circo mediático”, como lo han denominado algunos, es que un altercado callejero haya conducido a un juicio. En Suecia ocurren miles de casos similares anualmente, y la gran mayoría de estos se archivan casi de inmediato.

 

“Antes de que la tinta alcance a secarse en el papel”, dijo el criminólogo Leif G W Persson, quien desde un comienzo criticó que este caso se llevara a juicio. El experto aseguró desde un principio que, de no haberse tratado de una celebridad, el caso se habría archivado.

 

En este caso, poco rima con la “igualdad ante la ley”, con lo que Stefan Löfven le respondió a Donald Trump.

 

El tema de la provocación y la agresión de parte del demandante al guardaespaldas de Mayers no fue algo que se tocó a fondo, durante los alegatos. El fallo nombra hechos agravantes, pero también atenuantes. Cuando fue preguntado sobre esto, en la conferencia de prensa del miércoles, el juez Lennerbrant respondió que no quería usar la palabra “provocación”.

 

No obstante, sí hubo un acoso y una provocación, incluso una agresión, de parte del demandante, quien no es la primera vez que asiste a un tribunal. Ha sido condenado cuatro veces, anteriormente, por drogas y por portar arma blanca.

 

Suecia ha sido criticada en varias ocasiones por sus largos periodos de prisión preventiva. Conforme al principio básico de un Estado de Derecho, de la presunción de inocencia, no es lógico que un sospechoso alcance a cumplir la condena incluso antes de que comience el juicio.

 

El comité contra la tortura, de las Naciones Unidas, ha criticado varias veces a Suecia por la prisión preventiva a la que somete a sospechosos de delitos. Esto es comparable a la tortura, sobre todo cuando se somete a los detenidos a un aislamiento total.

 

En Suecia no existe un límite de tiempo en el que la persona puede estar privada de su libertad. Esto no se corresponde con un Estado de derecho, aseguran expertos en jurisprudencia. El caso de ASAP Rocky puso nuevamente este debate en el tapete.

 

Por otra parte: Lo paradójico de este caso es que un rapero que nunca ha estado comprometido con la política, y que nunca ha querido ser un símbolo de la lucha por los derechos de los afroamericanos en su país, de pronto pasó a ser justamente eso.

 


El presidente del jurado, Per Lennerbrant, al momento de comunicar el fallo, en el tribunal de Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

  

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Suecia no firmará el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares

El viernes pasado, el gobierno declaró que Suecia no firmará el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares de la ONU.

Según la canciller sueca, Margot Wallström, el acuerdo tiene deficiencias. Por otra parte, el gobierno carece del apoyo del Parlamento, para suscribir el tratado.

- Desearía que tuviésemos una convención que se pueda firmar, pero también he visto cómo se ve esto. Debemos ser realistas, dijo Wallström en rueda de prensa.

 

 Por: Magazín Latino

 

Luego de dos años de discutir el tema, el gobierno sueco decidió no firmar el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares.

 

Esto, a pesar de que la canciller sueca, Margot Wallström, declaró, en rueda de prensa el viernes pasado, que Suecia considera que la proliferación de las armas nucleares es una de las amenazas para el mundo. Añadió que Suecia seguiría de observador.

 

- Me habría gustado tener una convención que fuera posible suscribir y que abarcara bien el asunto. Pero debemos ser realistas, dijo la ministra de Exteriores, en la conferencia de prensa del viernes, agregando que Suecia va a seguir siendo una “fuerte voz en un mundo sin armas nucleares”.

 

Según ella, este es el mejor camino a seguir, dadas las circunstancias actuales. Recordó que Suecia fue uno de los países que trabajó en la elaboración del tratado y que, por lo tanto, quiere seguir trabajando en esto. “Dejamos la puerta entreabierta”, dijo Wallström.

- Cuando comparamos esta imagen con la amenaza de las armas nucleares y la meta de un mundo sin estas, la situación es complicada, dijo.

 

Explicó que había ambigüedad en el acuerdo, que no estaba bien especificado de qué armas se trataba ni tampoco cómo se verificaría el desarme. Tampoco detalla qué relación tiene con los tratados ya existentes. Y enfatizó la necesidad de una convención que sea tanto “normativa, como una herramienta práctica”.

 

“Una convención que se pueda usar en la práctica”, dijo Wallström.

 

Fuera de estas razones, la canciller repitió varias veces que no existe el apoyo necesario de la cámara para ratificar el tratado.

 

Los partidos de derecha dijeron que votarían en contra de la suscripción del tratado. El partido de Izquierda es el único que claramente ha declarado que Suecia debe firmar el acuerdo, y el partido Verde exigió que se adoptara un rol de observador.

 

Como observador, Suecia supervisará y contribuirá al desarrollo del acuerdo. Puede opinar y dar sugerencias, pero no está habilitado para votar.

 

El investigador especial encargado por el gobierno, Lars-Erik Lundin, quien presentó su informe en enero del año en curso, consideró que el acuerdo “no es claro”. Que “debe desarrollarse”, y aconsejó no firmar.

 

Cuando 122 de los 192 Estados miembros de las Naciones Unidas votaron a favor del acuerdo, el 7 de julio de 2017, Suecia votó a favor. Pero no suscribió nada.

 

¿La razón? En el país comenzó un debate interno en el que también líderes de EE.UU. y la NATO se pronunciaron.

 

Además, Francia y Gran Bretaña han advertido, desde entonces, que la cooperación con Suecia se vería perjudicada si Suecia suscribía el acuerdo, que tampoco ha sido firmado por los países vecinos.

 

Por su parte el ministro de Defensa, Peter Hultkvist, ha dicho que la cooperación con otros países no puede aventurarse.

 

Aunque la canciller quiso remarcar que las decisiones al respecto las toma solamente Suecia.  

- Tomamos nuestras decisiones de política de seguridad como países no alineados. Nadie más nos va a dictar o amenazar con diferentes cosas. Decidimos en base a una evaluación general de todos los argumentos presentados, y eso es lo que hemos hecho, subrayó Wallström, en entrevista con Dagens Nyheter.

 

Añadió que Suecia continuaría con la cooperación con distintos países y organizaciones, “por la importancia que esto tiene en la política de seguridad”.

 


Beatrice Fihn. Foto: Twitter.

  

Beatrice Fihn: “Se sigue a Trump”

La organización Ican obtuvo el 2017 el Premio Nobel de la Paz por su labor en contra de las armas nucleares. La secretaria de la organización, la sueca Beatrice Fihn, se mostró el viernes muy desilusionada de la postura de Suecia.

 

La calificó de "contravención histórica en contra de la política de seguridad sueca", en momentos en que el riesgo de usar armas nucleares en el mundo está aumentando.

 

- Estamos extremadamente decepcionados y preocupados por este mensaje del gobierno sueco, expresó Fihn a la televisión sueca, SVT.

 

Agregó que la investigación encargada por el gobierno – que aconsejó no firmar – ha recibido muchas críticas de parte de expertos en el tema. Que la verdad es que “se ponen nerviosos frente a USA”. Y que esto debilita a Suecia.  

 

- Las armas nucleares son una amenaza para nosotros, pero el gobierno ahora elige legitimar estas armas y aceptarlas en lugar de pararlas, no siguiendo la política tradicional sueca, dijo Beatrice Fihn.

 

Según ella, las razones de no suscribir el acuerdo son otras:

- Estas son solamente excusas. Están nerviosos ante los Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia, las potencias nucleares. Se sigue a Trump, en lugar de seguir las directrices suecas.

 

Más información: 

El tratado se abrió para la firma el 20 de septiembre de 2017, en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, y entrará en vigor 90 días después de que 50 naciones lo ratifiquen. Hasta la fecha lo han ratificado 23 países.

 

Las nueve potencias nucleares: Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia, China, Corea del Norte, India, Pakistán e Israel no participaron en las negociaciones del tratado. De estas, cinco son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Rusia, Reino Unido, China, EE. UU. y Francia.

 


La Ministra de Exteriores, Margot Wallström, en la conferencia de prensa del viernes. Foto: captura de pantalla, Regeringen.se.

 

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El presidente estadounidense continúa ocasionando polémica, que rápidamente se hace eco en los medios internacionales. La más reciente, su forma de tratar a congresistas origen en países que el día anterior Trump había tildado de "los más incompetentes del mundo".

Pero el problema es otro, escribe el profesor Vicenc Navarro.

"Tal atención a la figura de Trump crea una percepción errónea de que el mayor problema que tiene EEUU es su presidente, ignorando que el problema real, apenas citado por los medios, es que la mayoría de la clase trabajadora de raza blanca (que es la mayoría de la clase trabajadora en EEUU) vota a Trump y, muy probablemente, continuará votándolo en el futuro". 

 

 Por: Vicenç Navarro (*)

 

Se están produciendo grandes cambios en EEUU que apenas han sido dados a conocer en España por parte de los mayores medios de información que, en su intento de informar a los españoles sobre la situación política en aquel país, se centran en presentar (y predominantemente ridiculizar) la figura del presidente Trump, comentando sus extravagancias y falsedades. Tal atención a la figura de Trump crea una percepción errónea de que el mayor problema que tiene EEUU es su presidente, ignorando que el problema real, apenas citado por los medios, es que la mayoría de la clase trabajadora de raza blanca (que es la mayoría de la clase trabajadora en EEUU) vota a Trump y, muy probablemente, continuará votándolo en el futuro (es interesante señalar, por las razones que citaré más adelante, que parece haber un redescubrimiento en aquel país de la clase trabajadora, a la que se había dado por desaparecida u olvidada, siendo sustituida por las clases medias.) Y es también interesante señalar que, aun cuando Trump ha sido votado por amplios sectores de la burguesía y la clase media, el hecho es que, sin el apoyo de la clase trabajadora de raza blanca, no habría sido elegido presidente de EEUU. En realidad, es incluso probable que sea reelegido de nuevo en 2020, y ello a pesar de que la mayoría de ciudadanos desaprueban su gestión. El sistema electoral de EEUU (que favorece a las fuerzas conservadoras), la enorme lealtad de sus votantes (el 82% de aquellos que lo votaron, volverían a hacerlo), y el desánimo y el rechazo de la clase trabajadora y de amplios sectores de las clases medias hacia el Partido Demócrata (que en su día se llamaba el Partido del Pueblo -the People’s Party­-, considerado, con una enorme generosidad, como el partido de izquierdas frente al partido de derechas, el Partido Republicano) son factores a favor de su reelección.

 

¿Por qué la clase trabajadora está votando a la ultraderecha? Por la misma razón que en Europa también lo hace

Tal como también ha ocurrido en Europa, el movimiento hacia la ultraderecha de votantes de la clase trabajadora se debe, en gran parte, al abandono por parte de los partidos de centroizquierda o izquierda de las políticas “labor friendly”, es decir, de las políticas públicas redistributivas que los habían caracterizado (y que habían favorecido al mundo del trabajo). Tal abandono ha ido acompañado de la adopción de políticas públicas de sensibilidad neoliberal que han incluido medidas que han debilitado mucho el mundo del trabajo, tales como las reformas laborales regresivas que han causado un gran aumento de las desigualdades (alcanzando niveles que nunca se habían conocido en los últimos cuarenta años y que han causado un claro deterioro de la calidad de vida y el bienestar de la clase trabajadora y demás componentes de las clases populares). Tales políticas neoliberales fueron iniciadas por el presidente Reagan en EEUU y por la Sra. Thatcher en el Reino Unido, habiendo sido continuadas más tarde incluso por partidos gobernantes que se definían de centroizquierda o izquierda, como en los gobiernos de Clinton y Obama en EEUU, y Blair, Schröder y Zapatero en Europa.

De estas observaciones se deduce que el foco principal de la atención mediática debería ser el comportamiento de estos partidos gobernantes, intentando entender por qué sus bases electorales los han abandonado. Si hicieran esto, verían que los datos muestran claramente que fueron estas políticas neoliberales las que crearon una enorme crisis social que ha afectado sobre todo a las clases populares. Y es esta realidad la que el establishment político-mediático en EEUU ignora, enfatizando en su lugar las excelencias del modelo económico liberal de aquel país, mostrando su continuo crecimiento económico como mejor prueba de ello. Otros indicadores que también utilizan para mostrar la excelencia del modelo liberal estadounidense es la evolución de los indicadores tradicionales de eficiencia económica, tales como la tasa de desempleo, sin tener en cuenta que la gran mayoría de empleo nuevo es precario y temporal.

 

La falsedad del éxito del modelo económico neoliberal en EEUU

La tasa de desempleo en EEUU más divulgada en los mayores medios de información es, en teoría, muy baja (3,6% en mayo de 2019), y es la que el presidente Trump utiliza constantemente. También es la que los grandes medios de información españoles reproducen. Pero esta cifra es de escaso valor para conocer el estado del mercado de trabajo estadounidense. Una tasa más realista es la publicada por la Agencia de Estadísticas Laborales (US Bureau of Labor Statistics, cuadro A-15, en “The employment situation – May 2019”) del gobierno federal, que utiliza la cifra de 7,1%, siendo mucho mayor para las personas con una educación inferior a la secundaria (que incluye la mayoría de la clase trabajadora no cualificada) y que es del 16% entre blancos y del 28% entre afroamericanos. Pero, además de la elevada tasa de desempleo, hay también una muy alta precariedad en el empleo, así como un proceso de uberización del mismo (es decir, la externalización de la relación laboral, pasando de ser empleado de una empresa a un autónomo, perdiendo así el trabajador toda capacidad de negociar los salarios y derechos laborales). Como consecuencia de estos hechos, ha habido un descenso de los salarios durante el período definido como “exitoso”. Para los trabajadores no cualificados, el salario por hora ha descendido desde 1973 un 17%.

Las consecuencias de estos cambios en unas cifras vitales para la población se muestran con toda claridad. Lo que los medios de información no dicen es que han aumentado de una manera muy notable las enfermedades y muertes por desesperación (“diseases of despair”) entre estos trabajadores no cualificados, incluyendo epidemias de consumo de opiáceos (habiendo crecido 17 veces el número de muertes por adicción a las drogas), epidemias de alcoholismo (causando tantos muertos en un año como el número de soldados muertos en las guerras de Corea y Vietnam), y así un largo etcétera.

 

El deterioro de la calidad de vida de las clases populares

Este deterioro, sin ser tan acentuado ahora como a principios del siglo XX, en los años 30 (durante la Gran Depresión), ha creado una enorme crisis de legitimidad del sistema liberal económico y de su establishment político-mediático. Y es esta crisis la que no se está analizando en los grandes medios y sobre la que no se está informando, lo cual es grave, porque sin entenderlo no se puede explicar el auge de la ultraderecha –representada por Trump– (que ha aparecido también en Europa por causas semejantes). Esta ultraderecha tiene características comunes con el fascismo, tales como un nacionalismo extremo y autoritario, una demonización y represión de las minorías y de los inmigrantes, una homofobia y machismo muy extremos, una narrativa antiestablishment que considera que el Estado está captado por las minorías raciales, un desprecio por el sistema parlamentario y por las instituciones representativas, un deseo de control de los medios de comunicación con intolerancia a la crítica, unas promesas de recuperar un pasado idealizado con eslóganes que contienen enormes promesas de imposible ejecución, un culto al líder al que se considera dotado de cualidades sobrehumanas, así como un canto a la fuerza, al orden y a la seguridad, con un ejercicio de la fuerza y la violencia sin frenos. Su gran agresividad, sin embargo, no aparece en forma de intervenciones militares (ya que son conscientes de los desastres que supusieron intervenciones previas de este tipo), sino en forma de bloqueos económicos como han sido los casos de Irán y Venezuela (que han provocado más muertos que los que hubiera habido en caso de conflicto armado). No hay duda de que el desarrollo y continuidad de tales políticas podrían llevar a un desastre.

Existe una diferencia, sin embargo, entre la ultraderecha gobernante en EEUU y el fascismo europeo en cuanto a sus políticas económicas. El fascismo conocido en Europa (y que era la defensa de la estructura del poder capitalista frente a la amenaza del socialismo y del comunismo) no era anti-Estado. Tenía un barniz social, con el cual intentaba llegar a la clase trabajadora. Así, el nacionalsocialismo era un intento de derivar a la derecha el enfado popular hacia el sistema capitalista. No así la ultraderecha actual en EEUU, que es profundamente anti-Estado, teniendo características del libertarismo. Vox ejemplifica en España el trumpismo, a diferencia de la ultraderecha francesa, por ejemplo, liderada por el partido de Le Pen.

 

Las limitaciones políticas de carácter identitario de lo “políticamente correcto”

Frente a esta amenaza, la estrategia de la izquierda estadounidense, a través del Partido Demócrata, fue enfatizar las políticas antidiscriminatorias de género y de raza, encaminadas a la integración de las mujeres y minorías en el establishment político-mediático del país. Se seguía una estrategia basada en lo “políticamente correcto”, es decir, con unas prácticas y un lenguaje antidiscriminatorio focalizados en políticas públicas de afirmación identitaria (repito, fundamentadas en el género y la raza).

Tales intervenciones, sin embargo, aunque importantes, han sido insuficientes. Su falta de atención hacia la discriminación de clase (es decir, hacia la discriminación contra las clases populares) ha sido su gran punto flaco. El fracaso de esta estrategia, en el caso del mayor movimiento feminista en EEUU (NOW), se ve claramente en que la mayoría de mujeres de clase trabajadora (la mayoría de mujeres) no votaron a la candidata feminista, Hillary Clinton, sino a Trump. El supuesto de que el movimiento feminista estaba hablando en nombre y en defensa de todas las mujeres no convenció a muchas mujeres, incluyendo la mayoría de mujeres de la clase trabajadora, que no votaron por la candidata de NOW, sino por Trump, que se presentó como el candidato antiestablishment neoliberal, centrado –según él- en el Estado federal.

 

La discriminación olvidada: la discriminación de clase

Las mujeres, como los hombres, pertenecen a distintas clases sociales, cada una de las cuales sufre distintas formas de discriminación, sosteniendo intereses distintos e incluso opuestos. Y la realidad es que parte de las dirigentes del movimiento feminista son mujeres de clase media alta ilustrada (es decir, con titulación universitaria) cuyas propuestas y cuyo discurso no atrae a las mujeres de clase trabajadora, o no las atrae con suficiente fuerza para superar su identidad de clase. Como cualquier ser humano, las mujeres tienen varias identidades, una de ellas la de ser mujer. Pero tiene también otras identidades, como la de la clase social a la cual pertenecen. Y esta última define también cómo se expresa la identidad como mujer. La mujer liberal burguesa (de clase alta) por ejemplo, tiene una visión de “ser mujer” distinta a la visión de la mujer trabajadora. Y esta realidad queda ocultada, sin embargo, cuando las primeras se presentan como representantes de todas las mujeres. Lo que ha ocurrido en las últimas elecciones presidenciales en EEUU es un claro ejemplo de ello.

 

Los derechos políticos y sociales están muy determinados por los derechos económicos

El discurso identitario se ha centrado en EEUU principalmente en los derechos políticos y sociales (como por ejemplo los derechos de representación, puestos de poder ocupados por las personas discriminadas, sean estas mujeres o minorías), pero muy poco en los derechos económicos.

Más concretamente, el discurso identitario en EEUU se ha centrado en corregir la discriminación de las minorías y de las mujeres, con propuestas para facilitar la integración de dichas personas discriminadas en la estructura del poder actual, asumiendo que tal integración ayudaría a todas las mujeres o miembros de las minorías. En este sentido, la estrategia feminista se ha centrado en los temas identitarios, facilitando la integración político-social de los sectores discriminados, con un énfasis en el desarrollo de los derechos políticos y sociales de representatividad, tanto en la esfera pública como en la privada. Sin embargo, ha ofrecido una atención muy limitada a los derechos económicos (los derechos que centran la atención de las clases populares -mujeres y hombres- tales como el trabajo y los salarios dignos, el acceso a la sanidad, a la educación, a la vivienda, a la jubilación digna, etc.). Al centrarse en combatir las discriminaciones por raza o género, han olvidado la discriminación por clase, facilitando así la imagen de que el objetivo de la estrategia del Partido Demócrata era la supuesta captura del Estado federal por parte de las minorías y las mujeres. Y así lo han percibido las clases discriminadas. El Partido Demócrata, por ejemplo, ha dejado de estar liderado por hombres blancos, siendo estos sustituidos ahora por mujeres y afroamericanos (la mayoría de clase media ilustrada, es decir, con formación académica), que continúan imponiendo políticas neoliberales como por ejemplo el estímulo de la movilidad de capitales e inversiones -la odiada globalización- que ha dañado a las clases populares. La Sra. Clinton, líder feminista, era la mejor promotora, como ministra de Asuntos Exteriores del gobierno Obama, de la globalización del capital estadounidense, lo que facilitó la desindustrialización de EEUU y dañó a la clase trabajadora industrial, eje del apoyo a Trump.

 

El socialismo como ideología transversal

Esta orientación exclusivamente identitaria evitó la transversalidad que ofrecía el concepto de clase social, lo cual habría permitido relacionar los distintos movimientos identitarios, mostrando su relación e interdependencia. De ahí la novedad y atractivo del socialismo: un proyecto basado en la universalización de los derechos sociales y de los derechos económicos, que mejore la calidad de vida de las clases populares (en su distinta y variada composición de género y raza) a través de un proyecto de empoderamiento y emancipación que una las distintas luchas para disminuir y erradicar la explotación con un hilo conductor, utilizando las instituciones representativas y las movilizaciones sociales para alcanzar su objetivo.

Y este es el proyecto que Bernie Sanders anunció en la presentación de su candidatura en Washington D.C. Habló del socialismo democrático como la continuación del New Deal iniciado por el presidente más popular que haya tenido EEUU, el presidente Franklin D. Roosevelt. Fue este el que habló de la necesidad de que el Estado federal garantizara, junto a los derechos sociales y políticos (la libertad de expresión, de asamblea y de religión, de participación en el proceso electoral, de acceso a la información y de organización, entre otros) los derechos económicos y sociales (como el derecho al trabajo digno y bien remunerado, a los servicios sanitarios, a la salud, a la educación -desde escuelas de infancia a la universidad-, a la vivienda digna y confortable, a un medioambiente de calidad y a la jubilación -también digna y satisfactoria-, entre otros).

La materialización de tales derechos exigía un cambio sustancial de las políticas públicas que, como había denunciado el presidente Roosevelt antes y Martin Luther King más tarde, habían sido favorables a ofrecer todo tipo de ayudas públicas a las rentas del capital y de las clases pudientes (el “socialismo para los ricos y para el mundo empresarial”, corporate socialism). España se podría haber añadido el socialismo bancario (por haber recibido la banca la ayuda pública más importante que el Estado haya hecho, con 60.000 millones de euros).

 

El socialismo para los ricos y el mundo empresarial

Lo que era necesario (según había apuntado Roosevelt) era un cambio de 180º en el tipo de socialismo. El socialismo democrático popular tenía que sustituir al “socialismo de las élites financieras y económicas”, socialismo este último que había sido un desastre y estaba (está) llevando a EEUU a la “barbarie”, forzando, como bien predijo Karl Marx, a tener que escoger entre “barbarie o socialismo”. Y la realidad lo está demostrando hoy también. Actualmente existe un gran rechazo hacia el capitalismo salvaje (el socialismo de los ricos) que Trump representa. La gran mayoría de los jóvenes y de las mujeres (los dos grupos con peores condiciones económicas) preferirían vivir en un socialismo democrático que no el capitalismo actual. En un país donde el 1% de la población estadounidense posee el 92% de todas las acciones bancarias y en el que el director ejecutivo de la compañía comercial más grande, Walmart (que tenía a la Sra. Clinton en su dirección), gana más de mil veces más que uno de sus empleados medios, no es sorprendente que las clases populares estén enfadadas. Y todo esto queda ocultado con el énfasis en Trump. Lo que es prácticamente nuevo en EEUU es que grupos que han sido víctimas del sistema, intenten romper con la monopolización de su victimismo para coordinarse e incluso unirse en un proyecto común que favorezca a todos los amplios sectores de la población que están explotados y discriminados. Para entender el elemento de transversalidad en su estrategia unitaria, hay que recuperar el concepto de poder de clase y el significado del socialismo. Este hecho, que es lo más importante en EEUU, es lo que el establishment político-mediático español quiere ocultar.

 

 (*) Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Políticas Públicas de The Johns Hopkins University

 

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Jueves, 27 Junio 2019 22:52

“No son criminales, son humanos”

La imagen del migrante salvadoreño Oscar Alberto Martínez y su hija Valeria, que murieron ahogados en el Río Bravo causó consternación en todo el mundo.

El miércoles, el senador Chuck Schumer, del partido Demócrata, mostró la fotografía en el Senado de USA. E instó a Trump a hacerse cargo de las consecuencias de sus políticas migratorias. “Cómo puede el presidente Trump ver esta fotografía y no entender que son seres humanos huyendo de la violencia”, subrayó el senador.

 

 Por: Magazín Latino

 

Nuevamente una fotografía que deja al descubierto la terrible realidad que enfrentan los migrantes recorrió las portadas de los medios de todo el mundo.

 

Nadie pudo permanecer insensible ante la imagen del joven padre salvadoreño, Oscar Alberto Martínez, y su hija Valeria, tumbados boca abajo a la orilla del Río Bravo, en el estado mexicano de Tamaulipas, en México.

 

Algunos medios tomaron la decisión de no publicar la cruda imagen. Otros prefirieron visibilizar la tragedia de una familia salvadoreña que representa la de tantos migrantes que pierden la vida tratando de cruzar la frontera sur de los Estados Unidos.

 

La periodista mexicana que tomó la fotografía, Julia Le Duc, contó a BBC Mundo que estas tragedias son frecuentes, pero que no siempre captan la atención de los medios. Ella espera que las fotografías contribuyan a crear conciencia sobre la situación de los migrantes.

 

Le Duc había llegado a Matamoros el domingo, luego de avisos de que algo sucedía en la zona.

- En la tarde del domingo reportan a la policía que hay una mujer gritando en la orilla [del Río Bravo] y cuando llego allí, está esta mujer muy joven, Tania Valdez Ávalos, en muy mal estado, contando que a su familia, a su esposo y a su niña pequeña se la había llevado el río, contó a BBC Mundo la corresponsal del diario mexicano La Jornada.

 

La historia detrás de la imagen que captó con su cámara es desgarradora. La joven familia había llegado a Matamoros luego de una espera de dos meses en un centro migratorio de México. La meta era pedir asilo en Estados Unidos.

 

Debido a que la oficina migratoria del lugar estaba cerrada, Oscar Martínez tomó la decisión de cruzar a nado el río fronterizo. Atravesó la corriente con la niña y la dejó en la orilla del otro lado para ir por su esposa. Pero, cuando la pequeña se vio sola, se metió al río en busca de su padre, que regresó por ella.  La corriente se llevó a ambos.

 

Tania, en tanto, clamaba, desesperada, por ayuda. Las autoridades comenzaron la búsqueda, pero se vieron en la obligación de abandonarla, por lo peligroso del terreno.

- Algunos reporteros acudimos la mañana siguiente, cuando se reanudó la búsqueda y los cuerpos aparecen poco después de las 10:00 horas. Los que estábamos ahí tomamos las fotos, y la sorpresa fue que los dos cuerpos emergieron juntos y abrazados.

 

Apenas fueron publicadas las fotos del padre y su pequeña hija, las imágenes se hicieron virales.

- He cubierto las notas policiales y tomado fotos de unos 25 ahogados. Pero creo que esta conmovió más por el tema de cómo salieron padre e hija abrazados. Lo que describe la imagen es que él, en el intento, mete a la niña en la camiseta, la niña lo abraza y así aparecen los cuerpos, explicó la periodista, agregando que la imagen la afectó mucho.

 

El joven padre había querido una mejor vida para su hija, pero se había dejado llevar por la desesperación.

 


La madre de Oscar, Rosa Ramírez, había intentado convencer a su hijo de no irse del país. Foto: Laprensagrafica.com. 

 

En su país de origen, El Salvador, el testimonio de su madre ha sido estremecedor. Ella le había implorado que “no persiguiera el sueño americano”.

- Como madre fue muy triste. Lamentablemente sucedió lo que todos ya saben. Estamos pidiéndole a Dios porque es el único que nos da esa fortaleza, dijo Rosa Ramírez a La Prensa Gráfica.

 

En un video de BBC Mundo, Rosa relata, entre lágrimas, su dolor:  

- Esa bebé ha dejado un vacío inmenso en toda la familia. El 18 de julio iba a cumplir sus dos añitos. Era una niña alegre, esta casa sin ella no va a ser lo mismo, ya no fue lo mismo el día en que se fueron. Hay tantos recuerdos bonitos que quedan. Somos pobres, no teníamos cosas materiales, pero hay riqueza en amor, en unión en todo eso. Gracias a Dios, eso lo teníamos.

 

La madre y abuela quiere dejar el mensaje de que los jóvenes no abandonen el país, como lo hizo su hijo.

- Es más valiosa nuestra vida que el irse a conseguir ese sueño que ellos dicen pero que al final se encuentra la muerte. Porque no solo es mi hijo, sino tantos otros casos. Tantas familias que han pasado por este dolor por el cual yo estoy pasando. Que no intenten eso. Sé que es difícil, pero con la ayuda de Dios se sale adelante.

 

 

En Estados Unidos, la imagen de Oscar Alberto Martínez y su hija Valeria ha causado polémica.

 

El miércoles, el senador Chuck Schumer, del partido Demócrata, mostró la fotografía en el Senado de USA. E instó a Donald Trump a hacerse cargo de las consecuencias de sus políticas migratorias.

- Su pequeña cabeza metida dentro de la camisa de él, su brazo abrazando su cuello. Presidente Trump, quiero que vea esta foto. Estos no son criminales, no son narcotraficantes, son personas huyendo de una situación horrible en su país de origen. Cómo puede el presidente Trump ver esta fotografía y no entender que estos son seres humanos huyendo de la violencia, dijo el senador Schumer en una alocución en el Senado de los Estados Unidos.

 

El senador aboga por la posibilidad de que los migrantes puedan pedir asilo desde sus países de origen.

 

El aludido Trump, por su parte, culpó a los demócratas de la muerte de Oscar y Valeria, por no aprobar una legislación que, según él, evitaría los peligrosos viajes.

 

Preguntado sobre la imagen, respondió: “la odio”.

Agregó que Oscar Martínez probablemente era “un tipo maravilloso”.

 

 

El gobierno de El Salvador comunicó que se hará cargo de los gastos de repatriación de los cuerpos del joven padre y su pequeña hija.


El senador Chuck Schumer, del partido Demócrata, mostró la fotografía de Oscar y Valeria en el Senado de USA, este miércoles. Foto: Julia Le Duc/Laprensagrafica.com. 

 


Oscar Alberto Martínez y su hija Valeria. Foto: Laprensagrafica.com. 

 

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Estados Unidos y México han alcanzado este viernes un acuerdo con el que Washington devolverá a su vecino a todos los inmigrantes solicitantes de asilo que crucen la frontera, pacto con el que el presidente, Donald Trump, ha accedido a suspender los aranceles que tenían que entrar en vigor el lunes.

  

 Fuente: Eldiario.es. Publicado: 08/06/2019 (Creative Commons)

 

° El acuerdo recoge que las personas que crucen la frontera sur para pedir asilo serán devueltas a México, "donde podrán esperar la resolución de sus solicitudes".

° La delegación mexicana intentaba buscar a contrarreloj una fórmula que evitase la imposición de gravámenes a sus productos a partir del lunes.

 

"Las aranceles programados para entrar en vigor el lunes contra México quedan suspendidos indefinidamente. México a cambio ha aceptado tomar medidas contundentes para detener la marea migratoria a través de México hacia nuestra frontera sur", ha anunciado Trump en Twitter.

"Esto lo hacemos -ha añadido- para reducir considerablemente, o eliminar, la inmigración ilegal que viene de México a Estados Unidos".

 

El acuerdo, detallado en una declaración conjunta de los dos Gobiernos, contempla que Estados Unidos devuelva a México a todos los solicitantes de asilo, un colectivo que conforma el grueso de la actual oleada migratoria. "Aquellos que crucen la frontera sur de Estados Unidos para pedir asilo serán rápidamente devueltos a México, donde podrán esperar la resolución de sus solicitudes", indicaron los Ejecutivos de Donald Trump y Andrés Manuel López Obrador.

 

Por su parte, "México autorizará la entrada a todas esas personas por razones humanitarias, en cumplimiento de sus obligaciones internacionales, mientras esperan la resolución de sus peticiones de asilo. México también les ofrecerá empleo, salud y educación de acuerdo a sus principios".

 

El acuerdo ha roto con la posición expresada al principio del día por Marc Short, el jefe de gabinete del vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, que formó parte del equipo negociador el miércoles. Según Short, Trump tenía previsto firmar este viernes una "notificación legal" destinada a imponer los aranceles, aunque explicó que "existe la posibilidad, si las negociaciones continúan yendo bien, de que el presidente pueda desactivar eso en algún momento de este fin de semana".

 

Las negociaciones se produjeron en el Departamento de Estado entre funcionarios de EE.UU. y una delegación mexicana, encabezada por el canciller, Marcelo Ebrard, e integrada por la embajadora de México en EE.UU., Martha Bárcena, y Alejandro Celorio, asesor legal del Ministerio de Exteriores de México.

Por parte de EE.UU., acudieron la secretaria adjunta de Estado para Latinoamérica, Kimberly Breier; el encargado de Negocios de la Embajada de EE,UU. en México, John Creamer; y uno de los asesores legales del Departamento de Estado, Marik String, dijo a Efe una fuente familiarizada con las conversaciones.

 

Esta tercera ronda de diálogo comenzó a las 9.00 hora local (13.00 GMT) y el acuerdo se anunció casi doce horas después.

 

Desde el miércoles, la delegación mexicana intentaba buscar a contrarreloj una fórmula que evitase la imposición de gravámenes a sus productos y frenase las exigencias de Trump, que acusa a México de no hacer lo suficiente para frenar a los miles de centroamericanos que huyen de la miseria y violencia de su tierra natal.

 

El jueves, Ebrard mostró la capacidad de compromiso de México al anunciar que su Gobierno enviará 6.000 efectivos de su Guardia Nacional al sur de su territorio y la frontera con Guatemala.

 

Este es, de hecho, el segundo pilar del acuerdo alcanzado, con el que México se compromete a adoptar "medidas sin precedentes para (...) frenar la inmigración irregular", así como "medidas contundentes para desmantelar las organizaciones de tráfico de personas y sus redes ilícitas de finanzas y de transporte".

 

Frente a las peticiones de EE.UU., México ha tratado de impulsar la idea de que la mejor forma de frenar la migración es impulsar una mejora de las condiciones económicas y de seguridad del Triángulo Norte de Centroamérica (El Salvador, Honduras y Guatemala), de donde provienen la mayor parte de migrantes.

 

A finales de mayo, el propio Ebrard acudió a Washington para pedirle a EE.UU. que financie el llamado "Plan Marshall" para el Triángulo Norte, que fue diseñado con ayuda de la Cepal, el órgano de la ONU que fomenta el desarrollo económico y social en Latinoamérica. Para que ese plan funcione, México quiere que EE.UU. invierta 4.800 millones de dólares.

 

Los aranceles suspendidos por Trump a raíz del acuerdo tenían que entrar en vigor el lunes con una tasa del 5% e iban a aumentar gradualmente mes a mes hasta un 25% en octubre.

 

En su nivel más bajo, habrían incrementado el precio del aguacate por encima de los 2,20 dólares por unidad y añadido 1.500 dólares al precio de un automóvil nuevo, de acuerdo a un estudio de mayo de este año del Banco de la Reserva Federal de Nueva York.

 


Donald Trump. Foto: Eldiario.es. 

 

 

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En el marco de una gira por varios países europeos, el viceministro venezolano para Europa, Yvan Gil, sostuvo una rueda de prensa con medios latinos en Estocolmo con el fin de poner en contexto la situación en Venezuela.

- Nosotros no estamos pidiendo la defensa de un gobierno en particular. Estamos aquí porque creemos en los principios fundamentales de la ONU. De no injerencia, de no utilización de la fuerza, y de los principios de autodeterminación del pueblo venezolano, dijo Gil, enfatizando que la única salida es el diálogo.

 

 Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos

 

Día a día los grandes medios internacionales nos informan sobre la caótica situación por la que atraviesa Venezuela. Sin embargo, “la información llega siempre desde un solo lado y dista de ser imparcial”, según la periodista Kajsa Ekis Ekman y el investigador JuanVelásquez. Ambos han estado en Venezuela hace poco tiempo atrás y participaron en el seminario que se llevó a cabo el sábado pasado en el Café Marx, en Estocolmo.

 

Ellos coincidieron en que la prensa internacional nos presenta solo una versión de la situación del país caribeño, la que no coincide plenamente con la realidad. Y a veces, incluso, dista mucho de ella.   

 

Por esta razón, el motivo del seminario era dar una información más diversificada sobre Venezuela, que por estos días enfrenta la crisis tal vez más grave del gobierno de Nicolás Maduro, luego de que, el diputado Juan Guaidó se auto proclamara “presidente encargado” de Venezuela. Apoyado, por supuesto, por el gobierno de los EE. UU.

 

A los pocos minutos de que Guaidó se auto proclamara, Donald Trump le daba su completo apoyo, vía Twitter, como es su costumbre. ¿Coincidencia o plan en común? En todo caso el supremacista Trump ya había asegurado – como ya todos saben – que “todas las opciones están sobre la mesa”. Y Guaidó le da la bienvenida a una intervención militar externa.

 

Ese mismo día, el 23 de febrero, se cumplía un mes de la auto proclamación, y el “presidente encargado” de Venezuela debió haber llamado a elecciones, de haber seguido lo que dicta la Constitución. No lo hizo. No cumplió.

 

En cambio, se llevó a cabo una puesta en escena en Cúcuta, en la frontera colombo-venezolana con la “ayuda humanitaria” que debería ingresar a Venezuela “sí o sí”, y un concierto a favor de la intervención militar de EE. UU. en Venezuela.

- Ayer hubo una cosa muy extraña, un concierto con cantantes internacionales llamando a una invasión a Venezuela. Hemos visto conciertos por la paz, conciertos en ayuda de los niños de África, pero por primera vez en la historia vemos un concierto por la guerra, dijo Yvan Gil, en una conferencia de prensa con medios latinos, el sábado pasado, en el Café Marx, en el centro de Estocolmo.

 

Hay que hacer la aclaración de que Yvan Gil es el viceministro venezolano para Europa, no el canciller de Venezuela, Jorge Arreaza, como los grandes medios suecos TT y Omni consignan hoy (28 de febrero) en la noticia de que Noruega mediará en unas posibles conversaciones entre las partes. Gil visitó recientemente, además de otros países europeos, Noruega.

 


Seminario en el Café Marx. Kajsa Ekis Ekman, Juan Velasquez, Håkan Svenneling y Ruth Cartaya, panelistas. 

 

 

 

NOTA EN DESARROLLO

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En visita relámpago a Estocolmo, el presidente del Partido Comunista de Chile, Guillermo Teillier, tuvo un encuentro la semana pasada con chilenos y latinoamericanos residentes en Suecia, para referirse a la situación actual en Chile.

El líder comunista afirmó que, si bien la derecha ha ido perdiendo la iniciativa política, la oposición no ha sido capaz de tomarla. Por falta de unidad.  

- Ese es el problema que tenemos en Chile y que ocurre en muchas partes: la falta de unidad de las fuerzas de izquierda y del centro, de las fuerzas progresistas, dijo Teillier.

 

 Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos

 

Encontrándose de paso en Europa, para visitar a familiares, Guillermo Teillier aprovechó de reunirse también con “la familia grande”, el vienes pasado en Allaktivitetshuset, en Sundbyberg, en Estocolmo.

Teillier hizo una exposición bastante exhaustiva sobre la situación en Chile, durante la hora que duró su alocución, que los asistentes escucharon con interés, y al final de la cual pudieron extender sus preguntas. También se refirió a la difícil situación por la que atraviesa Venezuela, que este sábado 23 de febrero se enfrentará a su punto más álgido.

Comenzó refiriéndose a la derrota de la Izquierda en las elecciones presidenciales del año pasado. La derecha derrotó a la Nueva Mayoría con más del 50 % de votación.

- Comenzaron a gobernar con mucha “pachorra”, como decimos en Chile, dijo, sobre la segunda administración de Sebastián Piñera.

El presidente se ha propuesto deshacer muchas de las reformas que se lograron durante el gobierno de Michelle Bachelet. A pesar de que la oposición tiene mayoría, tanto en la Cámara de Diputados, como en el Senado.

- Si quisiéramos actuar en conjunto, podríamos tener una oposición muy firme al gobierno de derecha, que quiere impulsar contrarreformas, o sea, echar para atrás muchos avances del gobierno de la Nueva Mayoría y la presidenta Michelle Bachelet, dijo Teillier.

Piñera ha bajado considerablemente en las encuestas de opinión, y bajó de un   60 a un 40 % de aprobación en la ciudadanía. Según Teillier, Piñera creó expectativas muy grandes en la población:

“Cuando yo llegue a la Presidencia, va a haber un crecimiento acelerado de la economía y de las inversiones en Chile”, dijo. Prometió más empleos, mejores sueldos y el crecimiento de la economía.

- La economía ha crecido. Es verdad, subió de un 2 a un 4 %. Es bastante, pero no se refleja ni en los bolsillos ni en los estómagos de la gente, al contrario. Los precios han subido y esto ha incidido en las encuestas. Hay menos empleos - han tratado de cambiar los índices diciendo que los cálculos del INE estaban errados - pero con ese mismo instrumento se hicieron los cálculos anteriores. El poder adquisitivo de los trabajadores ha bajado, al contrario de lo que ocurrió el gobierno pasado. Subió poco, pero subió.

Durante el gobierno de Bachelet, hubo grandes empresarios que no quisieron hacer inversiones en Chile, pero igualmente la economía experimentó un crecimiento anual de un 2 %. Crecimiento que se vio disminuido por la baja de los precios del cobre, que representa el 40 % del Producto Bruto en Chile. A finales del gobierno anterior, el precio del cobre comenzó nuevamente a subir, y Piñera recibió una economía en ascenso, a diferencia del país que recibiera Bachelet.

 

“Hay que echar por tierra dos grandes mentiras de la derecha”, dijo Teillier:

- 1) Que cuando ellos fueron gobierno dejaron la economía en alto. Mentira, porque ya un año antes de que finalizara su periodo, la economía había comenzado a declinar, y al gobierno de Bachelet le tocó recibir una economía en pleno declive. Cuando discutimos el último presupuesto de la nación, ellos calcularon que iba a crecer un 4,1 %, y no era así. Manipularon los datos de tal manera, que el presupuesto que se aprobó para el año siguiente era inadecuado y no correspondía a la realidad.

- 2) Que la economía comenzó a subir porque Piñera asumió el gobierno. No es así. Es el ciclo natural del capitalismo. El cobre subió, pero luego los factores internacionales comenzaron a incidir en el precio del metal. Luego, cuando Trump le declaró la guerra comercial a China y a otros países, el cobre se estancó, para después subir nuevamente. Pero, no alcanza para revertir el déficit de la economía chilena.

 

 

La desigualdad

Chile es uno de los países más desiguales del mundo, y eso representa un problema para cualquiera administración. Teillier sostiene que esto desespera al actual gobierno, y lo ha llevado a perder la iniciativa política. Para desviar la atención de los problemas internos, se ha focalizado en otros países, como, por ejemplo, Venezuela. Al mismo tiempo intentan llevar a cabo ciertas reformas, una de estas la educación, tratando de revertir la reforma anterior.

- Lo curioso es que, si bien el gobierno ha perdido esa iniciativa política, no la ha tomado la oposición. Es el problema que tenemos en Chile, y creo que ocurre en muchas partes: la falta de unidad de las fuerzas de izquierda y del centro, de las fuerzas progresistas. A pesar de tener desafíos tan importantes de cómo enfrentar las contrarreformas de la derecha y cómo vislumbrar las elecciones que se nos vienen por delante, apuntó Teillier.

 

Aclaró que no se trata de una unidad cualquiera, sino de unidad con propósitos concretos, como la que hubo con el gobierno de Bachelet. Con una propuesta de varias reformas que se llevaron a cabo y que ahora Piñera tiene bajo la mira.

- Estamos en una situación muy compleja. Este año se van a empezar a discutir los proyectos emblemáticos de este gobierno. ¿Cuáles son? Pues, durante el gobierno de Bachelet se hizo una reforma tributaria que significó que los más ricos, el 0, 1 % de los chilenos, pague 300 millones de dólares al año. Con esa plata se logró instalar la educación superior gratuita. Este gobierno va a hacer otra reforma tributaria, que en la práctica es una contrarreforma. Cambiando la manera de cobrar los impuestos le va a traspasar a estos grandes empresarios mil millones de dólares. Y lo dicen con todo desparpajo. Y como van a recuperar esos mil millones, ¿según ellos? cobrando más impuestos a la generalidad de la población pero bajándole a los que ganan más. Al contrario de lo que hicimos nosotros: cobrarles impuestos a las grandes empresas y evitar también la evasión tributaria. Fue una ley bastante drástica.

 

Otro proyecto de Piñera es una reforma laboral que va en contra de lo conseguido en el gobierno de Bachelet, que dio nuevos derechos a los trabajadores, sobre todo durante el conflicto y durante la huelga. Algo que los trabajadores chilenos no tenían.

 

Teillier explicó que en Chile existía el derecho a huelga, pero que los empresarios podían, por ejemplo, desplazar a todos los trabajadores durante el paro. Los  sindicatos no podían negociar, porque lo que había eran grupos negociadores. O sea, el patrón podía negociar con quien quisiera “y amañar a su antojo la negociación”.

- Eso se terminó con esta ley, a pesar de lo imperfecta que quedó, por la intervención del Tribunal Constitucional. Y los grandes empresarios han dicho al gobierno de Piñera que no van a invertir si no cambia esta reforma laboral, porque no es beneficioso para ellos. Y quieren flexibilizar más las normas del trabajo para pagar menos y tener más utilidades. Nosotros sabemos lo que significa esa fórmula, pero este gobierno lo está haciendo con todo desparpajo.

 

El sistema chileno de pensiones  

El tercer proyecto de ley del gobierno actual trata del sistema de pensiones. El sistema previsional chileno es absolutamente privado y se cotiza individualmente. Durante el gobierno de Bachelet surgió un movimiento llamado No + AFP.

 

¿Que son las AFP?(Administradoras de Fondos de Pensiones)

- Las AFP tienen como 35 – 40 de existencia. Las inventó la dictadura y después se exportaron a diversos otros países, lo que resultó ser absolutamente perjudicial para los trabajadores, por lo que ya están revirtiendo la situación.La tasa de retorno (jubilación) de una persona, que gana, por ejemplo, 1 millón de pesos - si es que ha trabajado 30 años y ha pagado sus cotizaciones mes a mes - va a ser de no más de 200.000 pesos. Vale decir, el retorno es de menos de un tercio, casi un cuarto. Chile es uno de los países que tiene las jubilaciones más bajas. Las ganancias de las AFP, que son las empresas privadas que administran esos fondos, suben cada día más, en tanto que las pensiones son cada vez más pequeñas.

Este es el motivo por el cual más de un millón de personas se movilizaron en las calles, en Chile, en protestas contra las AFP, y para terminar con este nefasto sistema.

Sin embargo, Teillier reconoce que no es tarea fácil.

- Porque las AFP en Chile son la base del sistema económico actual, porque la capitalización individual les sirve a las grandes empresas para tener créditos, bancos, para iniciar emprendimientos. Si eso se saca, la economía queda coja, porque es una cantidad enorme de dinero, 200.000 millones de dólares, por lo menos, que están endosados. Entonces, durante el gobierno de Bachelet se hizo un proyecto de que ahora empezaban a cotizar, además, los trabajadores. Un 5 % lo tenía que poner la empresa, más el 10 % los trabajadores. Ese 5 % iba casi en su totalidad a un fondo especial que lo administraba el Estado. Vale decir, ya le empezábamos a sacar una parte de los fondos a las AFP, se los traspasábamos al Estado, y el Estado de inmediato usaba esto como una especie de fondo de reparto solidario, lo que significaba elevar en un 20 % las pensiones de las AFP. De acuerdo con esa fórmula.

Según Teillier, Piñera toma lo que hizo Bachelet, pero lo distorsiona para atrás. La parte que entregan los empresarios no pretende entregarla al Estado, sino a empresas privadas, para aumentar la competencia. Lo que, según él, va a llevar a mejorar las pensiones.

- Lo que hace significa que van a subir las pensiones, pero en 30 años más. Podrán aumentar las pensiones solidarias, que creó Bachelet, para la gente que nunca ha trabajado o que tiene pensiones muy bajas que se compensa con una cantidad de dinero que no es muy alta, pero que ha sido una solución, aunque pequeña, pero para alrededor de un millón y medio de familias por lo menos.

Estos son los proyectos emblemáticos del gobierno chileno, explica Teilller.

- Entonces, o nos ponemos de acuerdo, dentro de la oposición y los que creemos en esto, o sencillamente la derecha va a aprobar estos proyectos. Y hay diputados de algunos partidos que eran de la Nueva Mayoría que han votado incondicionalmente por este gobierno. O sea, no sé si incondicionalmente, porque detrás de esto siempre hay una negociación, alguna prebenda, pero el gobierno hasta ahora se las ha arreglado para conseguir votos.

 

Prueba de esto, y lo que colmó el vaso, según Teilller, fue la actitud de estos partidos respecto a la ley sobre Migración. Chile no quiso suscribir el Pacto Mundial sobre Migración, de las Naciones Unidas. Se dictó, en cambio, una ley en la que la oposición no ganó ninguna de las indicaciones que presentó. 

- Era una ley necesaria, pero las perdimos todas, teniendo la mayoría en la cámara de diputados. Y las perdimos porque diputados de la Democracia Cristiana y del Partido Radical votaron con el gobierno, sencillamente. Y 1 millón 300.000 migrantes quedaron en muy malas condiciones. No tienen prácticamente derechos reconocidos.

 

Respecto al tema de los pueblos originarios, lo califica como otro error de este gobierno.

- El homicidio del comunero mapuche Camilo Catrillanca fue un asesinato en todas sus letras. Esto develó además los montajes de Carabineros para engañar a la opinión publica. Quedó totalmente desvelado que el gobierno, en este caso el Ministro del Interior, Chadwick, estaba interiorizado de lo que había ocurrido. Él incluso ha entregado como tres versiones sobre la misma situación. Primero en la interpelación en la Cámara de Diputados, y luego de que salieran a la luz unos vídeos. En los Tribunales de Justicia se inició un juicio en contra de los carabineros que lo asesinaron, quienes físicamente cometieron el acto, pero políticamente creo que no ha existido ni va a existir justicia. Se estaba encausando una acusación constitucional, pero, hay partidos de la propia oposición que no quieren llevar adelante la acusación constitucional.

 

 

 

NOTA EN DESARROLLO

 

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Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Pensamiento Crítico” en el diario PÚBLICO, 15 de junio de 2018.

Aunque este artículo se centra en EEUU indicando que el problema mayor que existe en aquel país no es Trump, si no el hecho de que la mayoría de la clase trabajadora le vota, también hace observaciones de su relevancia para Europa incluyendo España. Cuestiona así algunas de las tesis más extendidas sobre el populismo existentes a los dos lados del Atlántico Norte.

El mayor problema en EEUU no es Trump: el problema es que la mayoría de la clase trabajadora le vota.

 

 Por: Vicenç Navarro (*) 

 

Leyendo la prensa española se llega a la conclusión de que el mayor problema que existe en EEUU es Donald Trump, una figura que se ridiculiza constantemente en los principales medios de información (como ocurre también en EEUU) presentándolo como un individuo incompetente, y fácilmente ridiculizable por sus comportamientos atípicos dentro de lo que se considera aceptable en la sabiduría convencional del país. Este énfasis exclusivo en Trump obstaculiza, sin embargo, la comprensión de lo que está ocurriendo en EEUU. Por extraño que parezca, el mayor problema que tiene EEUU  no es Trump, sino el hecho de que la mayoría de un sector grande de la población muy olvidado en dicho país, la clase trabajadora blanca, le ha votado y que es probable que le vote de nuevo. Las encuestas muestran una impresionante lealtad electoral a tal figura por parte de aquellos que emitieron su voto a favor suyo. Aunque su popularidad entre la población en general es muy limitada, no lo es entre la mayoría de la población que le votó. Y no está claro que en las próximas elecciones al Congreso de EEUU (este noviembre) el Partido Republicano vaya a perder el control de la Cámara Baja o incluso del Senado, eliminando con ello la posibilidad de ser apartado de la Presidencia mediante un impeachment. Parece, por lo tanto, que va a haber Trump para mucho tiempo. Y su impacto en la sociedad estadounidense y en las relaciones internacionales está siendo enorme.

 

¿Por qué Trump fue elegido Presidente y puede que sea reelegido de nuevo?

La respuesta a esta pregunta es, en realidad, muy fácil de entender aun cuando no es fácil que usted pueda leerla o verla en los mayores medios de información españoles. Para ello, tenemos que observar qué ha estado pasando no tanto a la derecha sino a la izquierda del abanico electoral. Hay que ver qué ha pasado en EEUU durante estos años, analizando los cambios que le han ido ocurriendo a la izquierda estadounidense, es decir, al Partido Demócrata. Históricamente, el binomio izquierda-derecha en EEUU quedaba reflejado  en el conflicto entre el Partido Demócrata –que en su día se auto definía como el Partido del Pueblo (People’s Party)-, que representaba sobre todo a la clase trabajadora y a otros sectores de las clases populares, y el Partido Republicano, que representaba a las derechas, muy cercanas al mundo empresarial. En este escenario, el mayor debate político se centraba predominantemente en la distribución de las rentas (y, en menor medida, de propiedad) entre el mundo del trabajo y el mundo del capital. El dominio en la vida política estadounidense durante el período de la postguerra (1945-1978) por parte del Partido Demócrata determinó que las rentas del trabajo crecieran notablemente a costa del descenso de las rentas del capital. Las primeras alcanzaron su máximo nivel al final de tal periodo llegando a constituir el 70% en 1979 de todas las rentas. Fue cuando se habló de “la época dorada del capitalismo”. Una situación semejante ocurrió en los otros países del mundo capitalista desarrollado a los dos lados del Atlántico Norte.

 

La contrareforma neoliberal que comienza en los años 80: el triunfo del capital

La respuesta de los propietarios y gestores del capital, a los que solía llamárseles los miembros de la “clase capitalista”, (término que no se utiliza hoy por considerarse “anticuado”), no tardó en presentarse. Fue la revolución neoliberal liderada por el Presidente Reagan que fue, ni más ni menos, que una lucha frontal contra la clase trabajadora estadounidense. Hay que recordar que la primera intervención pública que hizo tal presidente fue precisamente la destrucción de un sindicato: el sindicato de los controladores de vuelos en los aeropuertos. El eje de estas políticas neoliberales era debilitar a los sindicatos, desregular los mercados laborales y dar plena libertada a la movilización de capitales, expandiéndose el proceso de globalización, medidas todas ellas mantenidas más tarde por los gobiernos republicanos y también por los gobiernos demócratas. Entre estos últimos, el Presidente Clinton, fundador de lo que se llamaría posteriormente la Tercera Vía (representada en Europa por Tony Blair en el Reino Unido y Gerhard Schröeder en Alemania) abandonó las políticas redistributivas, haciendo suyas las políticas neoliberales iniciadas por Reagan y Bush senior.

 

A partir de entonces, la dicotomía izquierda-derecha no se basó en políticas redistributivas centradas en el conflicto entre los intereses de las clases populares, por un lado, y los intereses de las élites financieras y económicas que constituirían lo que en EEUU se llama la corporate class (la clase de los que poseen y/o gestionan las grandes corporaciones del país), por el otro. En su lugar, el conflicto se centró en si incluir o no a los grupos discriminados (afroamericanos, predominantemente, y mujeres) dentro de la estructura del poder de la cual habían sido excluidos, marginados y discriminados. Las políticas de inclusión e identidad sustituyeron el conflicto capital-trabajo. El éxito de tales políticas se tradujo en un aumento muy notable de afroamericanos y mujeres en las instituciones públicas (y, en menor grado, privadas) que alcanzó su zénit con la elección de un afroamericano, Barack Obama, como presidente de EEUU (en enero de 2009) y se esperaba que se completara con la elección  de una mujer, Hilary Clinton, como presidenta. Esta última, basó su campaña en movilizar predominantemente a las mujeres y a las minorías. Las políticas públicas federales del Partido Demócrata enfatizaron la identidad y la antidiscriminación, generando una considerable expansión de afroamericanos y mujeres en las estructuras de poder político del país. Pero en políticas económicas el Partido Demócrata básicamente continuó las políticas neoliberales. En realidad, el primer presidente afroamericano de EEUU siguió las mismas políticas neoliberales que había seguido Clinton, los dos Bush y Reagan. De hecho, una de las personas más entusiastas de la globalización había sido su Ministra de Asuntos Exteriores, la Sra. Clinton, proponente de los tratados de libre comercio.

 

Las consecuencias de tales políticas neoliberales: el deterioro del nivel de vida de la clase trabajadora

La aplicación de tales políticas neoliberales tuvo un impacto devastador en el nivel de vida de la clase trabajadora. Las rentas del trabajo descendieron pasando de un 70% (en 1979) a un 63% (en 2014). Y los grupos más afectados fueron los miembros de la clase trabajadora en los sectores industriales, que eran los mejor pagados (y en su gran mayoría personas blancas), en parte debido a que habían tenido sindicatos fuertes. Las políticas federales favorables a la globalización provocaron un desplazamiento muy marcado de las industrias a países subdesarrollados, en busca de salarios bajos. Barrios blancos, de obreros industriales, han quedado destruidos por esta movilidad. Baltimore, por ejemplo, una de las ciudades más industriales de aquel país, quedó enormemente afectada cuando los Altos Hornos del Acero (uno de los mayores centros de empleo en tal  urbe) dejó la ciudad. El barrio obrero blanco más grande de Baltimore (Dandork) es hoy un barrio deteriorado en extremo. Casi el 100% del electorado en este barrio votó a Trump, lo cual es lógico, pues identificaron la gran pérdida de su nivel de vida con las políticas federales que estimularon la globalización. Es más, percibían al gobierno federal como defensor de los afroamericanos y de las mujeres (de clase alta y media alta), ignorándolos a ellos, los obreros blancos. De ahí que la gran mayoría de mujeres de clase trabajadora votara a Trump. Y no puede atribuirse este hecho a un crecimiento del racismo, pues muchos de estos barrios blancos habían votado  a Obama en elecciones anteriores. En realidad, los delegados al Colegio Electoral que dieron la mayoría a Trump procedían de barrios obreros que habían votado a Obama en 2009. Este enorme descenso del nivel de vida de la clase trabajadora blanca se ha traducido en el descenso de su esperanza de vida, como consecuencia del incremento de la mortalidad causado por el crecimiento de las enfermedades típicas del deterioro social.

 

¿Quién canalizó este enfado?

Este enfado se dirigió hacia el establishment político mediático del Este de EEUU, basado en el gobierno federal, y muy en particular hacia el que había sido el Partido del Pueblo. La canalización de este enfado antiestablishment, (que incluyó también un rechazo al establishment republicano) benefició a la ultraderecha, liderada por Trump, un personaje de una enorme astucia política, que sabe muy bien cómo comunicarse con los sectores abandonados por tal establishment, incluyendo a la clase trabajadora blanca y las zonas rurales, muy conservadoras en el país, que jugaron un papel clave en la victoria de Trump. Lejos de ser un incompetente, Trump es extremadamente astuto en su discurso iconoclasta, grosero e insultante (en contra de lo “políticamente correcto”) y que conecta muy bien con sus bases electorales que le son sumamente leales. Y la constante crítica por parte de los medios, le beneficia, pues los mayores medios de información son también altamente impopulares.

Ahora bien, se está exagerando el rol del personaje Trump. No fue Trump el que creó el movimiento antiestablisment. Fue al revés. Este último creó a Trump. Solo Bernie Sanders, el candidato socialista, podría haber representado una alternativa progresista a Trump. En realidad, las encuestas indicaban que Sanders habría podido ganar las elecciones a Trump. Pero el aparato del Partido Demócrata destruyó a Sanders. Y la victoria de Trump era inevitable. Hoy el Partido Demócrata está en una crisis enorme y todo parece indicar que no entienden (o que no quieren entender) las causas de su derrota. Hoy el aparato de tal Partido continúa controlado por la clase media ilustrada (personas con educación superior), con conexiones con el mundo empresarial y muy en particular con el financiero, muy alejado de su base electoral tradicional.

 

Algo parecido está ocurriendo en Europa (y en España)

El control de los partidos de izquierda por componentes de esta nueva clase social (la clase media ilustrada), que se han distanciado claramente de sus bases de clase trabajadora, ha estado creando situaciones semejantes en Europa y en España. Barrios obreros que habían votado a las izquierdas, están votando a la ultraderecha en país tras país en Europa. Y ello es resultado de la conversión de los partidos de izquierda a las políticas neoliberales (globalización y políticas de austeridad) que han hecho un daño tremendo a sus bases populares. El surgimiento del nacionalismo, del deseo de proteccionismo, de la recuperación de la soberanía nacional y el rechazo a la austeridad, son los ingredientes que caracterizan a los movimientos de rechazo y del mal llamado “populismo antiestablishment”. Las características de este mal llamado populismo varían. Pero es interesante resaltar la importancia del nacionalismo soberanista anti-globalización (antieuropeización) que, instrumentalizado por la ultraderecha en EEUU, juega un papel clave en las políticas “populistas”. Tal nacionalismo es especialmente atractivo para la clase trabajadora que atribuye el descenso de su nivel de vida a estas políticas llevadas a cabo por aquellos que en su día ellos apoyaron. Y la mayor base social de estos movimientos son sectores muy precarizados de la clase trabajadora así como amplios sectores  de las clases medias proletarizadas que están viendo sus rentas disminuir notablemente.

 

Los movimientos antiestablishment a lo largo de Europa están  tomando también un cariz antieuropeización que es comprensible pues  identifican al estalishment europeo con las políticas de austeridad y las reformas neoliberales que han dañado, claramente, su calidad de vida y bienestar. Y cada uno de los sectores más perjudicados de las clases populares en general, y de la clase trabajadora en particular, son las bases más importantes de estos movimientos.

 

Una excepción en esta canalización del enfado por parte de la ultraderecha ha sido España donde Podemos fue un terremoto político que barrió el panorama político español convirtiéndose más tarde, junto con Izquierda Unida, la segunda fuerza de la oposición en un período muy corto. Existe, sin embargo, una versión de ultraderecha, Ciudadanos, con claro compromiso neoliberal, que está utilizando un nacionalismo jacobino muy agresivo, que intenta apelar a la clase trabajadora utilizando una narrativa de apelación a tal clase (es uno de los pocos partidos en España que explícitamente habla y apela a la clase trabajadora) que está creciendo enormemente, sobre todo en Cataluña donde tal nacionalismo españolista uninacional se presenta como el único capaz de evitar lo que definen como “ruptura de España” frente a un establishment gobernante en Cataluña, también de derechas y también nacionalista pero de sentido contrario. De ahí el reto de que las izquierdas, además de dirigirse a las clases populares en general y a la clase trabajadora en particular, deban desarrollar una visión distinta y opuesta a la visión de las derechas españolas y catalanas, ambas uninacionales presentando en su lugar una concepción de España plurinacional. Este es el reto de las fuerzas progresistas en Cataluña y en el resto de España.

 

 

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Actualizado: 4 de marzo de 2017

Este martes 28 de febrero se cumplen 31 años del magnicidio del líder socialdemócrata, Olof Palme. Como todos los años, hoy su partido le rindió un homenaje en su tumba, en el cementerio de la Iglesia de Adolf Fredrik, a pocos metros del lugar donde fuera asesinado. El alevoso crimen sigue impune, y el trauma en la sociedad sueca sigue vigente.  

 ”Cuando las velas se hayan apagado, vamos a llevar la llama dentro de nosotros para seguir luchando por la paz, la igualdad y la democracia, en el espíritu de Olof Palme”, reza el mensaje de la Socialdemocracia en su grupo en Facebook.

 A más de tres décadas de su muerte, el mundo necesita más que nunca de sus ideales y de políticos como él: valientes y consecuentes.

 



Por: Marisol Aliaga

 

El 28 de febrero es una fecha fatídica en la memoria colectiva sueca. Nadie, que haya vivido esa mañana del 1 de marzo de 1986, ha podido olvidar donde y cuando se enteró de la noticia de que el primer ministro había sido asesinado. En pleno centro de la capital.

 

A todos nos pilló de sorpresa. Muchos pensamos – equivocándonos en la fecha – que era una broma de mal gusto del 1 de abril. Pero la realidad era otra. Era que los enemigos de Palme habían al final conseguido lo que hace tiempo estaban deseando: que dejara de existir. Palme se había convertido en un estorbo, y tenía bastantes detractores. Detractores con poder y con dinero.

 

Ahora, a 31 años del magnicidio, Suecia es un país completamente diferente al de tiempos de Olof Palme, a quien se sigue recordando con nostalgia y pesar. La gran mayoría de los suecos desearían que el crimen se aclarara, para poder poner punto final a este trauma nacional. Sin embargo, pocos creen en que esto se cumpla.

 

Y con cada año que pasa, se pierde aún más la esperanza. El tiempo va borrando recuerdos y detalles importantes, y cada vez son menos quienes tienen algo que aportar para ayudar a que se resuelva el caso.

 

También están quienes consideran que el crimen ya fue aclarado. Un hombre fue considerado culpable: Christer Pettersson, un personaje que rápidamente figuró entre los sospechosos, y a quien Lisbet Palme señalara como el hombre que le disparó a su marido, a la salida de una función de cine, cuando paseaban rumbo a casa. La primera bala que percutara el asesino esa noche del 28 de febrero de 1986 le dio en la espalda a Olof Palme, quien se desplomó de inmediato y falleció a las horas después. La segunda bala rozó el hombro de Lisbet, quien tuvo un ”ángel de la guarda” y se libró, por muy poco, de correr la misma suerte que su marido.

 

Pero, el tribunal de apelaciones desestimó el fallo anterior, y determinó la inocencia de Petterson. Seguidamente, el Tribunal Supremo se negó a tomar el caso, por lo que el fallo se mantuvo y Pettersson salió de la cárcel como un hombre libre. A pesar de que a varios de sus amigos les había confesado – en secreto – que él había cometido el magnicidio. Detalle que en realidad no aporta mucho, Pettersson no era de las personas que se ajustaban a la verdad.

 

El primer ministro, Stefan Löfven, es uno de quienes dan por cerrado el caso. Al cumplirse las tres décadas del asesinato de Palme, el año pasado, declaró:

 

- Hay una persona que fue condenada y después absuelta. Lisbet Palme asegura que fue Christer Pettersson, por tanto yo creo en esto.

 

 

La declaración pasó casi inadvertida, a pesar de lo controversial de su postulado: el primer ministro sueco desestima un fallo de la corte de apelaciones. Esto quiere decir que no cree en el juicio. No cree que se hizo justicia. Cree que Pettersson fue quien acabó con la vida del principal líder de la Socialdemocracia, su propio partido que nunca se recuperó de la ausencia de Palme. Existe un antes y un después de Olof Palme, en la Socialdemocracia.

 

No deja de ser extraña la declaración de Löfven. Uno querría escuchar (ya que él considera que no se hizo justicia): ”vamos a hacer todo lo posible para que este crimen se resuelva, pase el tiempo que pase”. Pero no. Stefan Löfven considera que el caso ya está resuelto. Aunque el sospechoso haya sido absuelto.

 

Porque las dudas no se han resuelto. Según fuentes, el hombre que le disparó a la pareja Palme era fornido y atlético. Y fue certero, una sola bala le bastó para terminar con la vida de Palme, y por poco también acaba con la de Lisbet. El fanfarrón de Pettersson poco o nada tenía que ver con estas características. Dedicado al alcohol, las drogas y crímenes de poca monta, se hace difícil creer que hubiera actuado con la pericia del perpetrador y que haya tenido la preparación física del asesino.

 

Se sabe que Lisbet Palme, al señalar a Christer Pettersson como culpable, a los tres años de ocurrido el hecho, se dejó influenciar por sus prejuicios. ”Es él. El que tiene aspecto de alcohólico. Todos saben como se ve un alcohólico”, dijo, apuntando a uno de los hombres detrás de la ventana, a Christer Pettersson, en el careo. Esta fue una de las razones de más peso para que el tribunal de apelaciones no considerara válido su testimonio.

 

La pregunta que queda es, si no fue Pettersson, ¿quien fue?  

 

En la actualidad se barajan tres posibles autores del crimen: Pettersson; agentes sudafricanos; la policía secreta sueca. Se han escrito libros y se han hecho innumerables reportajes al respecto, pero, hasta la fecha, no se ha logrado demostrar nada. El arma nunca ha sido encontrada, y sin esta, imposible encontrar al culpable.

 

Y ya han pasado más de tres décadas.

 

El 2010, se cumplía el tiempo de prescripción del delito, el caso corría el riesgo de ser cerrado, pero el Parlamento Sueco determinó que este crimen no se archivaría nunca, al igual que otros crímenes de lesa humanidad. Esto cambió las condiciones legales para evitar la impunidad de la que gozaban genocidas que se habían refugiado en Suecia. Un gran punto para la justicia y algo que, por ejemplo el partido racista Demócratas de Suecia parece haber olvidado, que afirman lo contrario.

 

 

Algo que lamentan quienes se han interiorizado en el tema, es que el asesinato de Olof Palme le restó importancia al político y a su legado. Se han publicado varios libros sobre el asesinato, los posibles culpables y las distintas teorías, pero poco se ha escrito - para todo lector - sobre el cambio experimentado en la Socialdemocracia, sin Palme.  

 

Habría sido interesante ver cuál habría sido la postura de Palme respecto a la administración de Donald Trump. Olof Palme no era una persona que se guardara sus opiniones, tenía una agudeza excepcional y no dudaba de ponerse al lado de los más débiles. Su lucha en contra del Apartheid resultó que Suecia se levantara mundialmente como una poderosa voz de defensa de los Derechos Humanos. Lo mismo frente a las dictaduras en Latinoamérica y en otras partes del mundo.

 

 

Palme ayudó a muchos chilenos y latinoamericanos, después del golpe de Estado en Chile, al ofrecer refugio a miles de exiliados.

 

 

La semana próxima, en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, en Santiago de Chile, se le rendirá un merecido homenaje, con la inauguración de la exposición ”Olof Palme o la solidaridad urgente”.

 

El miércoles 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, por lo tanto la fecha calza muy bien, Palme fue un reconocido feminista.

 

”El día en que los hombres se den cuenta de que ser feminista también les conviene a ellos, habremos avanzado mucho”, acostumbraba decir Olof Palme, respecto al tema.

 

 

 

Entrevista con David Frost, 1969 (en inglés) - haga clic  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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El Ministro de Justicia, Morgan Johansson, comentó hoy el artículo de opinión que Jimmie Åkesson y Mattias Karlsson publicaran ayer en el periódico norteamericano Wall Street Journal, en el que afirman que Donald Trump está acertado en sus opiniones sobre Suecia.

Según los dirigentes del partido xenófobo, Suecia es un país asolado por la violencia, y los culpables son los inmigrantes. Afirman que lo dicho por Trump es más bien ”un eufemismo que una exageración” y que la política sueca de acogida a refugiados no funciona.

 En conversación con los medios, Morgan Johansson comentó la jugada de SD:

- Han llegado a tanto, que ahora dañan deliberadamente a Suecia, mintiendo sobre nosotros internacionalmente. Por supuesto que es lamentable.

 

Por: Magazín latino

 

Luego de las recientes declaraciones de Donald Trump, sobre un ataque terrorista que nunca tuvo lugar y los siguientes ataques a Suecia en Twitter, el líder de los Demócratas de Suecia, Jimmie Åkesson, junto a su brazo derecho, Mattias Karlsson, decidieron aprovechar la coyuntura publicando un artículo de debate en el connotado periódico estadounidense  Wall Street Journal.

 

En este, defienden las declaraciones de Donald Trump, pintando una oscura imagen de una Suecia al borde del abismo. Según Åkesson y Karlsson, los judíos residentes en la ciudad de Malmö, al sur de Suecia, se han convertido en ”refugiados internos” en su país de origen, al verse en la obligación de mudarse a otras ciudades de Suecia, debido a la violencia en Malmö.

 

Escriben también que las declaraciones de Trump – en su discurso de la semana pasada en Orlando – no son exageraciones, sino más bien ”eufemismos”, que muchas mujeres en Suecia no se sienten seguras y que los delitos sexuales han ido en aumento, puesto que ”los inmigrantes son más propensos a violar que los hombres suecos”.

 

A pesar de que numerosos medios demostraron la falta de veracidad del discurso de Trump, los dirigentes SD (por sus siglas en sueco, Sverigedemokraterna) aseguran que esto sí es correcto. Que la criminalidad y la violencia armada han aumentado, como una consecuencia directa con la crisis migratoria y que el ”gobierno socialista” acoge a soldados del Daesh (Estado Islámico) ”con los brazos abiertos”.

 

En contraposición, ”Nuestro partido, los Demócratas de Suecia, quiere poner la seguridad y el bienestar de los ciudadanos suecos en primer lugar”, escriben, recordando el eslogan del presidente Trump: ”America first”, que ha sido profusamente parodiado en todo el mundo.

 

Según Åkesson y Karlsson, la culpa de todo lo malo que puede existir en Suecia la tienen los inmigrantes. Para ello nombran, por ejemplo,  un atentado terrorista yihadista no del viernes pasado - como creyó Trump -  sino de diciembre del 2010. Hecho que se saldó con la muerte del mismo terrorista y que ocurriera mucho antes de la crisis migratoria de los últimos años.

 

 

 

 

 

 

 

NOTA EN DESARROLLO

 

 

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