Viernes, 26 Febrero 2021 | Login

A pesar de las advertencias de médicos, enfermeras y auxiliares, las autoridades encargadas de la región más importante de Suecia no aseguraron el abastecimiento de los insumos necesarios para combatir una pandemia.

Un médico de urgencias del hospital Söder, en Estocolmo, calificó la gestión de las autoridades de: “irresponsable”. “Suecia tomó las medidas necesarias para una influenza estacional, no para una pandemia”, dijo otro facultativo.

 

 Por: Magazín Latino

 

Contra viento y marea, Suecia sigue su propio camino en la lucha contra el Covid-19. Con cifras superiores de mortalidad más altas respecto a sus vecinos nórdicos y con las restricciones más moderadas de prácticamente el mundo entero, vale la pena hacerse la pregunta de si la arriesgada apuesta sueca es la correcta.

 

Las escuelas primarias permanecen abiertas. La restricción máxima de encuentros es de 50 personas y Estocolmo, a diferencia de otras ciudades europeas, no se ha blindado. En los aeropuertos los pocos pasajeros que arriban son instados a guardar confinamiento voluntario, nada más.  Algunos lo respetan, otros no. Nadie les toma los datos, ni se preocupa de qué país proceden.

 

Las instrucciones de la Agencia de Salud Pública (Folkhälsomyndigheten) es que: si no se tienen síntomas, no se contagia a nadie.

 

A pesar de las duras cifras de más de 5000 contagiados con el coronavirus, 489 más que el día anterior; 259 fallecidos; 1322 hospitalizados, 309 de éstos en cuidados intensivos; y alrededor de cien recuperados, la temible curva de la pandemia sigue en ascenso. Y la Agencia de Salud Pública continúa afirmando que “tenemos control”, que “la curva está aplanando” o, al menos, “se mantiene estable”.

 

En tanto, los profesionales de la salud, que día a día se enfrentan al virus, han comenzado a manifestar su preocupación cada vez más contundente. Sienten que el ir al trabajo significa ahora una cuestión de vida o muerte. Una lista de protesta ha juntado miles de firmas y han declarado en distintos foros que “no se sienten seguros.

 

¿Qué pasó?

Las autoridades sanitarias encargadas del abastecimiento de insumos de la región de Estocolmo no despertaron a tiempo y, lo que es más, la jefa de administración de la región de Estocolmo mintió ayer, en el noticiario de Aktuellt, diciendo que ellos seguían las recomendaciones de la OMS, cosa que en el noticiario de hoy (miércoles) quedó demostrado que no era así.

 

Al ser preguntado sobre la difícil situación que enfrentan los profesionales de la salud hoy en día en Suecia, el primer ministro Stefan Löfven evadió la pregunta y también la responsabilidad que le cabe sobre la situación actual. Una situación en la que en los centros médicos escasea incluso hasta el desinfectante y, más que nada, los equipos de protección que se requieren para tratar a pacientes de Covid-19.  

 

En el noticiario televisivo del martes de Aktuellt, se pudo apreciar una enfermera que hacía uso de una capa para la lluvia en su trabajo. La había adquirido por cuenta propia. Otros han ideado unos visires hechos de hojas de overhead, cada cual se las ha ingeniado a su manera.

 

Pero la rabia va en aumento, tanto dentro de los profesionales que se desempeñan dando atención médica a pacientes de Covid-19, como entre quienes trabajan en casas de reposo de ancianos, han manifestado fuertemente su preocupación.

 

En un tercio de las residencias para adultos mayores se han detectado una o más personas infectadas con el virus corona, según comunicó la oficina de administración de la ciudad de Estocolmo al noticiario Ekot, este miércoles.

 

Al menos 29 residencias de ancianos presentan casos de infección de corona.

 

La presidenta del sindicato Kommunal, Elisabeth Antfolk, dijo hoy que la situación de sus afiliados era “caótica”.

 

- No hay equipo de protección. No hay alcogel. No hay delantales No está claro de un momento a otro si usar mascarilla o no, al atender a los ancianos. Y no hay jabón para lavarse en todas las residencias.

 

Se ha demostrado que las instrucciones al personal han cambiado. Cuando no hay delantales de mangas largas, se ha recomendado el uso de mangas cortas, totalmente en desacuerdo con las directrices de la Organización Mundial de la Salud, OMS.

 


Los paramédicos utilizan mascarillas procedentes del ejército, a falta de las de uso sanitario, cuando van a recoger a un paciente. Sin embargo, las instrucciones que han recibido, al llegar al centro de asistencia médica, es trabajar SIN MASCARILLA. Muchos no hacen caso a esta norma. "Sabemos cómo tenemos que protegernos", han dicho. Foto: Pantallazo SVT. 

 

NOTA EN DESARROLLO

 

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