Jueves, 19 Abril 2018 | Login
Kazuo Ishiguro sobre la campaña del MeToo El Premio Nobel de Literatura 2017, Kazuo Ishiguro. Foto: Marisol Aliaga.

Kazuo Ishiguro sobre la campaña del MeToo

En una conferencia de prensa en la Academia Sueca, el 6 de diciembre de 2017, el Premio Nobel de Literatura 2017, Kazuo Ishiguro, se refirió a la campaña de MeToo (YoTambién), que tanto revuelo ocasionó este año en Suecia.

Invitado por la Secretaria Permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, el literato británico respondió a las preguntas de la prensa. 

Kazuo Ishiguro afirmó que "lo que están viviendo Uds. en Suecia es una revolución", e invitó a los presentes a la Sala de la Bolsa a reflexionar sobre lo que el movimiento MeToo significa. 

MeToo, que comenzó como un hashtag en las redes sociales, se transformó en el país escandinavo en un movimiento que abarcó todos los sectores laborales de la sociedad. 

 

Producción del vídeo: Magazín Latino. 

Filmado el 6 de diciembre de 2017. 

Idioma: inglés. 

 

Más información (en español) en el artículo: Kazuo Ishiguro: Ustedes son parte de algo revolucionario


Media

About Author

Related items

  • Dimite la secretaria permanente de la Academia Sueca

    Publicado: 2018-04-12. Actualizado: 2018-04-14. Actualizado: 2018-04-16

    La turbulenta semana de la Academia Sueca culminó este jueves por la tarde con la dimisión de la secretaria permanente, Sara Danius.

    - Dejo el cargo de secretaria permanente de la Academia. El deseo de la Academia era que me retirara, y por lo tanto decidí además renunciar a mi sillón, el número siete. Esta decisión la he tomado con efecto inmediato, declaró Sara Danius a la prensa, y agregó que lo hacía pensando en el bien de la Academia.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Como una verdadera tragedia griega se ha ido desarrollando la peor crisis en tiempos modernos de la Academia Sueca.

     

    Y este jueves resultó en la dimisión de la mismísima secretaria permanente, Sara Danius, quien fue la primera mujer que asumió en el cargo, luego de 18 predecesores.

    - Me habría gustado quedarme más tiempo. Pero hay otras cosas interesantes que hacer en la vida, dijo Danius a la salida de la Casa de la Bolsa, luego de una reunión de tres horas con los miembros de la Academia.

     

    También se dio a conocer que la controvertida poeta y miembro de la Academia, Katarina Frostenson, se retira por un tiempo indeterminado.

    - Tenemos la esperanza de que la Academia pueda sobrevivir como institución, dijo el director de la misma, Anders Olsson, quien asume en el cargo de secretario permanente interino, en tanto que la Academia se reconstruye.

     

    Y agregó:

    - Nos vimos en la obligación de llegar a un acuerdo. De dar un paso atrás. Quienes anteriormente defendieron a Katarina Frostenson, dieron un paso atrás, y Katarina aceptó a renunciar a sus labores dentro de la Academia. Luego tratamos de resolver la crisis de confianza respecto a Sara Danius, mediante su dimisión, dijo Anders Olsson.

     

    Pero, la miembro más reciente de la Academia, la escritora Sara Stridsberg (elegida el 2016), dio otra versión del asunto:

     

    “Yo he luchado durante toda la tarde para que Sara Danius se mantuviera en el cargo de secretaria permanente. Para mí, ella ha sido una clara esperanza”, escribió, en un mensaje de texto a Dagens Nyheter.

     

    “El dealen  [trato] de la Academia fue que Katarina Frostenson dejase sus funciones en la Academia, no su sillón, si Sara Danius dimitía como secretaria permanente. Yo lloré, durante la reunión”, escribe Sara Stridsberg en un mensaje a DN.

     

    Con la dimisión de Sara Danius, se puede constatar que la esperanza de una renovación de esta arcaica institución se esfuma.

     

    En la práctica, se trató de un golpe para derrocar a Sara Danius. El "team Horace Engdahl" ganó al "team Sara Danius".

     

    Se trata de una lucha entre el hombre cultural y la mujer cultural, como lo ha dicho la académica Ebba Witt Brattström. 

     


    La secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius, a las salida de la reunión del jueves. Foto: Omni.se. 

     

    Este jueves, las redes sociales se encendieron. Muchos concuerdan en que lo mejor sería disolver la Academia, una institución feudal que no rima con un país moderno como Suecia.  Una institución que dispone de grandes cantidades de dinero, libre de impuestos y sin transparencia alguna. Una institución donde los miembros son vitalicios, y cuando alguno se va – porque fallece – otros pueden elegir a sus amigos. Otros se enfadan y se van, y su sillón permanece vacío por décadas.

     

    En otras palabras, las condiciones perfectas para la corrupción.

     

    El jefe de cultura de Dagens Nyheter, Björn Wiman, comentó esta tarde en el noticiero Aktuellt la situación, y dijo que la decisión de la Academia era “totalmente absurda”.  

    - Lo que ha ocurrido con la Academia no es más que una gran tragedia, tanto para la institución como para la vida cultural sueca, que depende de su buen funcionamiento. Ahora tenemos una institución en la que nadie confía. Es imposible ver cómo estos 11 miembros que permanecen y que claramente han demostrado que no solo están a un lado de la sociedad, sino además por debajo de la sociedad, van a salir adelante. Que no quieren seguir la recomendación de un renombrado bufete de abogados para recurrir a las autoridades pertinentes por sospechas de fraude. Que hacen oídos sordos a los abusos sexuales que ocurren a su alrededor.

     

    Horace Engdahl, que fuera secretario permanente de la Academia entre 1999 y 2009,  ha alabado a su amigo, el “perfil cultural” diciendo que es “el mayor gentleman que ha conocido”.

    18 mujeres no piensan lo mismo.

     

    Una institución arcaica y machista

    La Academia Sueca es una de las instituciones más machistas de la sociedad sueca. Desde 1786, hasta el 2016, cuando Sara Stridsberg fue elegida en el sillón número 13, la Academia ha contado con 190 miembros. ¿Cuántos de estos han sido mujeres?

    Once. (*) 

    La primera mujer en la Academia Sueca fue la escritora Selma Lagerlöf.  Fue elegida el 28 de mayo de 1914, luego de un cambio en los estatutos. 

    Sara Danius ocupaba el mismo sillón que Selma Lagerlöf, el número 7.

    Y ahora está vacío.

     

    Actualización: 

    (*) Anteriormente habíamos escrito nueve mujeres. La cifra correcta es once.

    Aquí, un gráfico con ellas.

     

     

    Foto: captura de pantalla de la edición digital de Svenska Dagbladet.

     

     

    A los 128 años de que se fundara la Academia Sueca, y se hubieran elegido a 114 miembros, pudo recién ocupar un sillón una mujer. La escritora Selma Lagerlöf, quien obtuvo el Premio Nobel de Literatura en 1909, que ese año - por primera vez - recayó en Suecia.

     

    Vale decir, durante los 232 de vida de la Academia, solamente once mujeres han sido elegidas en la institución. En 1978 fue elegida la escritora Kerstin Ekman, pasando a ser la tercera en la historia. Sin embargo, luego de una disputa por la fatua a  Salman Rushdie, la autora abandonó la Academia, en 1989, o sea, hace 30 años atrás. Su sillón continúa vacío, ya que los miembros son vitalicios y no pueden ser reemplazados.

     

    Y las mujeres no lo han tenido fácil. Selma Lagerlöf nunca logró tener gran influencia dentro de "los dieciocho", y fundó su propio fondo becas para escritoras, luego de que sus ilustres colegas no manifestaran deseo alguno de apoyarla en ello.

     

    La segunda mujer en la Academia, Ellin Wägner, tuvo que ver con el Premio Nobel a Gabriela Mistral, al término de la Segunda Guerra Mundial. Pero solo alcanzó a ocupar su sillón durante cinco años, fue elegida en 1944 y falleció en 1949.

     

    Marianne Enge Scharz es una de las fundadoras del círculo Ellin Wägner, y ha estudiado las dificultades con que tuvieron que lidiar las primeras mujeres en la Academia.

     

    - Como en todas partes, no era nada fácil estar entre las primeras mujeres. Tampoco creo que ella pudo hacer cambios en la Academia. Wägner contribuyó a que una mujer, Gabriela Mistral, recibiera el Premio Nobel en 1945, pero más que eso, no. Una mujer sola difícilmente puede cambiar una directiva junto a 17 vejetes, dice Marianne Enge Scharz en un artículo en Svenska Dagbladet.

     


    Los dieciocho, que en la actualidad son 13 y, estos últimos días, solo 11. De cabecera de mesa, Horace Engdahl. A su derecha, Peter Englund (predecesor de Danius). A su izquierda, Sara Danius. Como se puede apreciar, la representación femenina es paupérrima: tres mujeres de diez hombres. Pero ha sido peor. Foto: Svenska Akademien. 

     


    Sara Danius y Sara Stridsberg cuando abandonan la Academia, el pasado viernes. Foto: TT. 

     

    Actualización:

     

    Si alguien pensó que el asunto terminaría aquí, se equivocó. En Suecia, país en donde el movimiento MeToo se ha dado más fuerte que en ninguno otro, no es fácil – ahora – acallar a las mujeres.

     

    Al día siguiente de la dimisión de Sara Danius, un gran número de personalidades, ministros/as, actores, actrices, cantantes, gentes de la cultura, intelectuales, opinólogos, youtubers y todo quien quiso, se manifestó a favor de la elegante ex secretaria permanente, portando la prenda favorita de ella: una blusa con lazo (en sueco: knytblus). 

     

    Hombres y mujeres. Aquí, algunos de ellas y ellos:

     

    Alice Bah Kuhnke, Ministra de Cultura y de Democracia (Partido Verde): “Un nuevo día amanece. La lucha feminista se libra todos los días, lo sabemos muy bien. En el autobús, en los corredores de la escuela, en la sala de reuniones del trabajo. Un paso atrás ayer significa, al menos, dos pasos adelante hoy. ¡Vamos unidos!”, escribe en Instagram.

     

     

     

    “Los señores de la Academia pensaron que la carrera estaba ganada, cuando echaron a Sara Danius. Well. No podrían estar más equivocados, porque la revolución que surge de un rancio sexismo se ha fortalecido con la cultura del powersuit #knyblus".

    "¿He entendido bien el asunto? Un hombre que es cercano a la Academia comete una serie de atropellos sexuales en contra de mujeres a lo largo de décadas. La solución de la Academia: Una mujer con talento, sentido del humor y clase [Talento y gusto es la divisa de la Academia] es obligada a dimitir. ¿Me he perdido algo?”, escribe en Twitter el tenor Rickard Söderberg.

     

     

     

    “¡Si hubiera tenido una blusa con lazo, la habría lucido hoy día! Las mujeres se ven obligadas a retirarse, mientras que la hegemonía de los vejetes se dan palmetazos en la espalda. #BortmedHorace (Fuera con Horacio) y que vuelva Sara!”, escribe la parlamentaria del Partido de Izquierda ante la Unión Europea, Malin Björk, en Twitter. Y aprovecha de decir que también se debe acabar con la monarquía.

     

     

     

    “Hoy todo el equipo se luce con blusa con lazo. Sin palabras ante la turbulencia de los últimos meses en la Academia”, escribe en Instagram el Ministro de Comercio (Socialdemócrata), Mikael Damberg.

     

     

     

    "El hecho de que Sara Danius dimite de la Academia Sueca es una gran pena, ¡y una mancha más en un gobelino ya bastante sucio del 1700!" Escribe en Twitter el escritor y conductor Mark Levengood.

     

     

     

    Y, este jueves, cuando los ilustres dieciocho – que ahora solo son 11 – se reúnan, en la Sala de la Bolsa, en la Ciudad Vieja, se encontrarán con una manifestación en apoyo a Sara Danius. Convoca, Cissi Wallin:

     

    “Nos vemos el jueves a las 17.00? La actuación de la Academia Sueca refleja las estructuras que imperan en cada rincón de nuestra “moderna” sociedad. El jueves nos unimos y demostramos a toda la sociedad que este es un modelo que es necesario romper”, escribe Cissi Wallin en Instagram, e insta a unirse a la manifestación de las blusas con lazo y por la disolución de Academia en pleno.

     

     

     

     

  • Rey Carl Gustaf: "Hemos caído en una difícil situación"

    Publicado: 2018-04-09. Actualizado: 2018-04-11

    Un escándalo de grandes proporciones remece desde hace días la prestigiosa Academia Sueca.

    Luego de que tres miembros se marginaran, el viernes pasado, la crisis ha ido en aumento, y este lunes se pronunció al respecto el patrón de la Academia, el Rey Carl XVI Gustaf.

    - Los problemas están para resolverse. Esperamos que este se pueda resolver pronto, expresó el monarca. Pero reconoció que la antigua institución está ante un problema serio, y que sigue con atención el desarrollo de los hechos.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La noticia del día en Suecia, este martes – fuera de la visita de la primera ministra de Reino Unido, Theresa May – fue el nuevo escándalo de la Academia Sueca. Luego de que tres de sus miembros se marginaran, el viernes pasado, la situación ha empeorado día a día.

     

    A tal punto que este lunes el mismísimo rey hizo declaraciones a la prensa. Breves, pero las hizo.

     

    El fin de semana el monarca había llamado al palacio a la secretaria permanente de la Academia, Sara Danius,para conversar sobre la crisis. No obstante, Danius no ha hecho aún declaraciones a los medios, y se espera que en cualquier momento llame a una conferencia de prensa para despejar las numerosas dudas al respecto.

     

    Esta es la crisis más grave que afronta no solo Sara Danius, sino también la antigua institución – al menos en los últimos años - fundada por el rey Gustav III en 1786, con el fin de “trabajar en la pureza, el vigor y la majestad de la lengua sueca”.

    Desde 1901, la Academia, compuesta por 18 literatos, llamada por lo tanto “los dieciocho”, designa cada año al laureado con el Premio Nobel de Literatura, uno de los premios que instaurara Alfred Nobel.

     


    La secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius. Foto: Marisol Aliaga. 

     

    La crisis de la Academia comenzó el año pasado, luego de que el matutino Dagens Nyheter publicara un artículo en el cual 18 mujeres acusaban al esposo de una de la miembras de “los dieciocho”, de abusos sexuales y violaciones.

     

    Ahora el tema resurge, luego de que, en la reunión del jueves de la semana pasada (los miembros de la Academia se reúnen todos los jueves), se llevara a cabo una votación para expulsar a Katarina Frostenson, la esposa del llamado “perfil cultural” (algunos medios lo llaman por su nombre y apellido, otros se abstienen).

     

    Seis miembros votaron a favor de la expulsión de Frostenson, ocho en contra y cuatro no votaron. Entre quienes votaron por la expulsión de la poeta se encuentra la misma Sara Danius, y los tres que se marginaron el viernes pasado están de acuerdo con ella. Ellos son: Peter Englund, Klas Östergren y Kjell Espmark.

     

    Otros miembros han declarado que también están pensando abandonar sus funciones. Si es así, el futuro de la labor de la Academia corre peligro. Según los estatutos, no puede funcionar con once miembros.

     

    ACTUALIZACIÓN:

     

    Esta noticia sigue en desarrollo. Este jueves nuevamente se reunirán los dieciocho, “de aderton” para deliberar ahora el futuro de Sara Danius, según declaró Per Wästberg al noticiero Aktuellt, la tarde del miércoles.

     

    En otras palabras, el conflicto ha llegado a una magnitud tal, que el prestigio de la Academia se ha visto afectado e incluso se teme que los literatos no puedan dedicarse como deben a su labor más importante: elegir quien será el laureado con el Premio Nobel de Literatura 2018. Este trabajo ya debería haber comenzado.

     

    ¿Cómo comenzó el conflicto, que ha pasado a ser un verdadero culebrón protagonizado por la “créme de la créme” de la intelectualidad sueca?

     

    Tiene que ver con MeToo. Al hilo delfuerte movimiento mundial de las mujeres, en contra de los abusos sexuales, que tuviera su origen en Hollywood, el matutino Dagens Nyheter publicó un reportaje en las cual 18 mujeres acusaban al cónyuge de la miembro KatarinaFrostenson de violaciones y abusos sexuales. Esto conmocionó la Academia Sueca, poco antes del anuncio del Premio Nobel de Literatura 2017.

     

    Poco a poco las aguas se fueron calmando. Ishiguro Kazuo demostró ser una elección del gusto de todos, y, cuando se le pidió su opinión respecto al peliagudo tema, el Nobel constató la gravedad del asunto y respondió con sinceridad: “Las mujeres suecas están haciendo una revolución”.  

     


    ¿Ahora, por qué esta nueva crisis?


    Tiene que ver aún con lo mismo, con la debacle ocasionada por las andanzas del marido de Frostenson y su acoso sexual que se prolongara por décadas y sin que nadie reaccionara. Ahora se sabe que dentro de la Academia había miembros que sabían lo que hacía el “perfil cultural”, pero que hicieron la vista gorda.

     

    Recientemente, el bufete de abogados que contratara la Academia para investigar el escabroso tema terminó su investigación, y aconsejó a los ilustres iniciar una querella en contra del esposo de Frostenson, no por el tema sexual, sino por “conflicto de interés”. Porque, gracias a que Katarina Frostenson es miembro de "los dieciocho", ha influido para que su marido reciba dinero para financiar sus actividades culturales en “El Club”, del cual ella misma es la directora. La empresa cultural ha recibido apoyo económico de la Academia durante años. Fuera de esto, el hombre cultural, de origen francés, ha hecho uso del departamento en la zona fashion de París como si fuera suyo. Y ha cometido allí abusos sexuales, según testimonios de  mujeres que lo acusan.

     

    Fuera de esto, ha filtrado, según lo informó la prensa, estos días, el nombre de siete de los laureados con el Nobel de Literatura, lo que, gracias a las quinielas, ha devenido en ganancias monetarias para algunos.

     

    Por su parte él llama las acusaciones “caza de brujas”, y niega todo lo de que se le acusa.

     

    No obstante, por esto y por otros “detalles”, algunos de los miembros de la Academia resolvieron que se debía expulsar a Katarina Frostenson. Sin embargo, no lograron ponerse de acuerdo y en la votación ganó el grupo de Horace Engdahl, que más tarde, publicó un agresivo artículo en el vespertino Expressen, afirmando que Sara Danius era "la peor secretaria permanente que había tenido la Academia, desde 1786”.

     

    Fue en este momento, que la disputa de los literatos llegó a su nivel más bajo.

     

    Sara Danius, por su parte, no ha hecho declaración alguna, en tanto que Engdahl se adjudicó numerosas críticas por su aseveración.  

      

    ¿Qué pasa ahora?

     

    Se supone que este jueves los 18 voten sobre si Sara Danius se mantiene en su puesto, como la primera mujer en la historia que ocupa el cargo de secretaria permanente de la arcaica institución.

     

    “Es el hombre cultural contra la mujer cultural”, ha dicho la experta en Literatura, Ebba Witt Brattström. Quien, vale la pena el alcance, estuvo casada con Horace Engdahl durante 26 años. Y durante años criticó la Academia.  

     

     

    ¿O será el rey quién salve la situación?

      

    El rey, Carl XVI Gustaf es el protector y patrón de la Academia Sueca, aunque nunca se ha inmiscuido en la labor de esta. Pero ante la turbulencia de los últimos días, cuando miembros de esta se atacan ferozmente y hacen declaraciones en distintos medios, el uno más descabellado que el otro, el monarca se pronunció estos últimos días, y dijo primero que “los problemas están para ser resueltos”, y después que: “tal vez haya que cambiar los estatutos”.


    Aunque muchos se rieron ante la posibilidad de que sea el rey quien resuelva el conflicto, ahora parece ser lo más cuerdo.

     

    Porque, según los antiguos estatutos, el rey tiene la potestad de hacer y deshacer en la Academia.

     

    Sara Danius ha sido partidaria de hacer reformas en las reglas estatutarias, sobre todo respecto a la membresía de por vida. Ahora, al parecer, el rey está de acuerdo.

     

    En un comunicado de prensa, Carl XVI Gustaf informa:

     

    "Es mi firme convicción de que el Monarca dispone sobre los estatutos de la Academia Sueca, que mi predecesor Gustav III, estableció.  A la luz de los acontecimientos, pasaré a considerar la necesidad de adiciones a los estatutos, en particular el derecho de dimisión".

     

     

     

     

    El Museo Nobel, donde también se encuentra la Academia Sueca. Foto: Marisol Aliaga.

     

     

     

     

     

  • Homenaje a Gabriel García Márquez en el Museo Nobel de Estocolmo

    Al cumplirse 91 años del nacimiento del escritor colombiano Gabriel García Márquez, el pasado 6 de marzo, se celebró un homenaje en su honor en el Museo Nobel de Estocolmo.

    En esta ocasión, la Embajadora de Colombia en Suecia, Sra. Sonia Durán, hizo entrega al director del museo, Olov Amelin, de dos gafas, un maletín y un reloj pulsera, para ser incorporados a la colección de objetos personales del Museo Nobel. Objetos que fueron donados por la viuda de “Gabo”, Mercedes Barcha.

     

     Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos. 

     

    Desde el 6 de marzo pasados, los visitantes del Museo Nobel, ubicado en el corazón mismo de la Ciudad Vieja, en Estocolmo, tienen la oportunidad de apreciar objetos personales que han sido usados por el gran novelista colombiano Gabriel García Márquez.

     

    Se trata de dos pares de gafas, unas grandes, con marco negro, que usaba a diario el escritor, además de otras, más pequeñas, que usaba en ocasiones especiales. Un maletín, donde guardaba el periódico, un libro y una libreta donde anotar las ideas que le venían a la cabeza. “Él decía que había que estar siempre listo para anotarlo, cada vez que se encuentra con un detalle para una historia”, dijo, durante la ceremonia, el escritor y cineasta colombiano Juan Pablo Bustamante.

     

    En la ceremonia hicieron también uso de la palabra, entre otros, el director del museo, Olov Amelin, y la Embajadora de Colombia en Suecia, Sonia Durán.

     

    Los objetos personales del Nobel colombiano fueron donados al Museo Nobel por su viuda y compañera de toda su vida, Mercedes Barcha.

     

     

    Magazín Latino tuvo la oportunidad de conversar, en esta ocasión con el director del Museo Nobel, Olov Amelin.

    - Es realmente fantástico. Tanto porque hemos recibido esta donación, y porque podemos contar más y mejor sobre Gabriel García Márquez, uno de los escritores más grandes del mundo. Que ahora lo podamos honrar de esta manera, no podía ser mejor, nos comenta Olov Amelin.

     

    ¿Cuándo comenzó el museo a recolectar estos “artefactos”, como se les llama en inglés?

    - Creo que comenzamos hace unos diez años atrás. Entonces, fueron los laureados de ese año a quienes les pedimos que trajeran algún objeto para el museo. Y significa que tenemos objetos de los Nobeles más recientes, del año 2000, 2005 en adelante, podemos decir. Cuando se trata de premios anteriores es más esporádico, dependiendo de quienes hemos podido contactar, ya sean ellos mismos o su familia.

     

    ¿Y cómo fue el caso con los objetos que hoy se agregan a la colección?

    - [Risas] Es una historia larga y fantástica. Pero el caso fue que una persona que era conocida de la viuda de Gabo estaba de visita en Estocolmo, como turista, fue al museo y se preguntó por qué no había más material sobre Gabriel García Márquez y así comenzó todo.

     

    ¿Cuál de estos objetos le llama más la atención?

    - Pienso que son fantásticas las dos gafas, puesto que reflejan tanto su personalidad como su herramienta de trabajo, que seguramente usaba cuando  escribía sus grandes obras. Estos objetos se sienten muy cercanos a él, así que es tal vez es lo que siento más fascinante.

     

    ¿Cuál es su libro favorito de Gabriel García Márquez?

    Cien años de soledad, porque dentro de sus obras, fue el que leí primero y que me conmovió mucho. Yo era entonces un adolescente, tenía 18- 19 años cuando lo leí, y fue una experiencia fantástica de lectura.

      

     
    El director del Museo Nobel, Olov Amelin, y la Embajadora de Colombia en Suecia, Sonia Durán. 

     

    También conversamos con la Embajadora de Colombia en Suecia, Sonia Durán:

     

    ¿Qué le pareció el evento de hoy?

    - Muy emocionante, el tener la oportunidad de entregar, finalmente, los objetos que donó la familia de Gabo, después de que se abrió esta belleza de museo, en el 2001.

     

    ¿Cómo se pudieron traer los objetos?

    - Con Marta habíamos tratado infructuosamente, el año pasado, de traer algunos objetos, pero no encontrábamos la forma más segura, porque cualquier transportadora no se compromete a asegurar objetos personales de un Premio Nobel. Pero finalmente encontramos a la persona ideal, Juan Pablo Bustamante, lo que nos dio una grata sorpresa. Él es hijo de la mejor amiga de la viuda del maestro, Mercedes Barcha. La madre de él se llama Cecilia Restrepo. Estamos muy contentos de que se haya solucionado de esta forma y que los objetos donados por Gabriel García Márquez se alojen en este templo estupendo de los Nobel.

     

    ¿Cómo fue la elección de estos?

    - Fue directamente escogencia de la familia. De Mercedes Barcha y uno de sus hijos, que fue también quien los llevó a Cartagena. Juan Pablo estaba en esta ciudad, y la universidad donde estaba terminando sus estudios le dio la oportunidad de escoger un lugar para estudiar y escribir su próxima novela. Él estaba muy interesado en esta criminología de las novelas negras suecas y quería venir a entenderlas desde Estocolmo, desde Suecia, entonces, está alojado aquí como estudiante, y él los trajo.

     

    ¿Cuál es su libro favorito de Gabriel García Márquez?

    - Son varios. Me he paseado por su obra, desde luego Cien años de soledad. Pero hay una que me encanta porque es una obra muy especial, y es El otoño del patriarca, que relata la vida del general y hace una referencia a los dictadores en América Latina. Fue un libro que leí en la universidad, a finales de los 70, soy científica política, y me encantó desde el punto de vista político de la época en que él lo escribió. Pero he leído muchos, El amor en los tiempos del cólera, en fin, tengo muchos favoritos. Y también su autobiografía me ha gustado mucho, por eso comencé mis palabras esta tarde con esa frase histórica de Gabo, de su autobiografía.

      

    La embajadora se refería a la frase con la que el padre del realismo mágico comienza Vivir para contarla:

     

    “La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla”.

     

     

     

News Letter

Inscríbase a nuestro servicio de News Letter

  

Magazín Latino te informa en español