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Las ondas gravitacionales de Einstein motivan el Premio Nobel de Física 2017 © Nobel Media. Ill. N. Elmehed.

Las ondas gravitacionales de Einstein motivan el Premio Nobel de Física 2017

Los científicos, Rainer Weiss, Barry C. Barish y Kip S. Thorne han sido galardonados con el Premio Nobel de Física 2017 por detectar las ondas gravitacionales de Einstein.

Weiss recibe la mitad del premio y la otra mitad la comparten Barish y Thorne.

El anuncio fue hecho por el profesor Göran K. Hansson, secretario general de la Real Academia de Ciencias sueca este martes, poco antes del mediodía. Se premia a los científicos  “por su contribución decisiva al detector-LIGO y la observación de las ondas gravitacionales”.

Enlace al sitio web del Premio Nobel, que transmite en directo los anuncios. Este miércoles a las 11.45 horas se anuncia el Premio Nobel de Química.

 

 Por: Marisol Aliaga

 

Las ondas gravitacionales forman parte de la Teoría de la Relatividad, y esta es la última parte de la teoría de Einstein que faltaba por demostrar.

Albert Einstein predijo las ondas gravitacionales hace 100 años atrás, pero estaba convencido que estas nunca se podrían medir. En eso se equivocó, y el Nobel de Física 2017 va justamente para quienes han demostrado que sí se podía.

No obstante, ha sido una lucha ardua y larga.

El año pasado, el 14 de septiembre, las ondas gravitacionales fueron observadas por primera vez en el detector LIGO, en los Estados Unidos, hasta donde llegaron las ondas de una colisión entre dos agujeros negros, luego de un viaje de 1.300 años luz.

Según los científicos, esta detección ha revolucionado la astrofísica. A pesar de que la señal fue extremadamente débil, promete una nueva forma de observar los sucesos más violentos que ocurren en el espacio, y amplía los límites de nuestro conocimiento, según lo explica la Academia de Ciencias sueca.

Más de mil científicos han trabajado en conjunto en un proyecto  que involucra a más de 80 instituciones de 20 países. Su labor se centra en dos detectores-LIGO (Laser Interferometer Gravitational-Wave Observatory), uno en EE.UU. y otro en Europa.

La Academia escribe, en el comunicado de prensa que “Rainer Weiss, Barry C. Barish y Kip S. Thorne han realizado una visión de casi cincuenta años. Los galardonados con el Premio Nobel 2017 han sido cada uno, con su entusiasmo y determinación, valiosísimos para el éxito de LIGO. Los pioneros Rainer Weiss y Kip S. Thorne, junto con Barry C. Barish, el científico y líder que llevó el proyecto a buen puerto, se aseguraron de que cuatro décadas de esfuerzos consiguieran finalmente que las ondas gravitacionales finalmente fueran observadas”.

 

Breve información sobre los laureados:

Rainer Weiss, nacido en 1932 en Berlin, Alemania. Ph.D. 1962 de Massachusetts Institute of Technology, MIT, Cambridge, MA, USA. Professor of Physics, Massachusetts Institute of Technology, MIT, Cambridge, MA, USA.
http://web.mit.edu/physics/people/faculty/weiss_rainer.html B

 

Barry C. Barish, nacido en 1936 en Omaha, NE, USA. Ph.D. 1962 de University of California, Berkeley, CA, USA. Linde Professor of Physics, California Institute of Technology, Pasadena, CA, USA
https://labcit.ligo.caltech.edu/~BCBAct/ K

 

Kip S. Thorne, nacido en 1940 en Logan, UT, USA. Ph.D. 1965 de Princeton University, NJ, USA. Feynman Professor of Theoretical Physics, California Institute of Technology, Pasadena, CA, USA
https://www.its.caltech.edu/~kip/index.html/

 

LIGO/VIRGO COLLABORATION


www.ligo.org

 

 

© Nobel Media. Ill. N. Elmehed

 

 

Dotación del premio: 9 millones de coronas suecas.  

 

Enlace al anuncio - haga clic 

 

Enlace al sitio de los Premios Nobel - haga clic

 


 

 

Mañana se hará el anuncio del Premio Nobel de Química 2017, y el jueves se sabrá el nombre del laureado o laureada con el Premio Nobel de Literatura 2017. 

 

 

 


Media

Producción: Nobel Prize.

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  • Tres investigadores son galardonados con el Premio Nobel de Física por sus descubrimientos en torno a los agujeros negros

    El Premio Nobel de Física 2020 se otorga a Roger Penrose, Reinhard Genzel y Andrea Ghez. Su investigación ha demostrado que existen los agujeros negros. Además, han comprobado la existencia de un agujero negro en medio de la Vía Láctea.

     

     Fuente: SVT. 6-10-2020. Traducción: Magazín Latino

     

    Tres científicos comparten el Premio Nobel de Física 2020 por su investigación sobre uno de los fenómenos más oscuros y extraños del universo, los agujeros negros.

    - La ciencia es tan importante y tratar de comprender cómo funciona nuestro mundo físico es tan importante como comprender cómo funcionamos los humanos, dijo la galardonada con el premio Nobel, Andrea Ghez, durante la conferencia de prensa en la Real Academia Sueca de Ciencias, este martes.

     

    Un gigante de la Física Teórica

    Roger Penrose, utilizó modelos matemáticos para demostrar que los agujeros negros realmente existían ya en la década de 1960. Su investigación es un desarrollo de la teoría general de la relatividad.

    El propio Albert Einstein no creía que existieran los agujeros negros, pero solo diez años después de la muerte de Einstein, Roger Penrose demostró, en enero de 1965, que los agujeros negros realmente pueden originarse, y los describió en detalle.

    - Esto es fantástico. Penrose es un gigante de la Física Teórica, y las observaciones de estos objetos superpesados son realmente la crème de la crème, dice Magdalena Larfors, profesora asociada e investigadora dentro del área de la Teoría de Cuerdas en la Universidad de Uppsala.

    Roger Penrose tiene 89 años y es profesor en la Universidad de Oxford en el Reino Unido.

     


    Ilustración: Ill. Niklas Elmehed. © Nobel Media.

     

    La cuarta mujer en la historia

    Reinhard Genzel y Andrea Ghez pudieron demostrar que existía un agujero negro en medio de la Vía Láctea debido a que pudieron seguir la ruta de ciertas estrellas alrededor del agujero. Resultó que algo invisible y extremadamente pesado controla las órbitas de las estrellas más cercanas al centro de nuestra propia galaxia.

    Un agujero negro superpesado es la única explicación conocida en la actualidad.

    Andrea Ghez es la cuarta mujer en la historia que recibe el Premio Nobel de Física. Tiene 55 años y es profesora en la Universidad de California, Los Ángeles, EE. UU.

    Reinhard Genzel tiene 68 años y es director del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre en Garching, Alemania y profesor de la Universidad de California en Berkeley, EE. UU.

     

    Crearon sus propios instrumentos

    Desde principios de la década de 1990, Genzel y Ghez han liderado cada uno un grupo de astrónomos y se han centrado en un área en el medio de la Vía Láctea llamada Sagitario A *.

    Para lograr ver el centro de la Vía Láctea, no bastaba con utilizar el telescopio más grande del mundo. Los grupos de investigación tuvieron que traspasar los límites de la tecnología y han creado sus propios sofisticados instrumentos. Y resultó que las medidas de los dos grupos de astrónomos coincidían bien.

    - Esta investigación nos ayuda a comprender el universo y lo que está sucediendo, dónde estamos y qué desarrollo puede tener lugar, dice Eva Olsson, miembro del Comité Nobel.

     

    Comparten el Premio

    El premio está dotado de 10 millones de coronas suecas. La mitad es para Roger Penrose y la otra mitad la comparten Reinhard Genzel y Andrea Ghez.

     

    Motivación del jurado:

    "El Premio Nobel de Física 2020 se dividió. La mitad fue otorgada a Roger Penrose "por el descubrimiento de que la formación de agujeros negros es una predicción robusta de la teoría general de la relatividad", la otra mitad junto a Reinhard Genzel y Andrea Ghez "por el descubrimiento un objeto compacto supermasivo en el centro de nuestra galaxia "".


    Enlace al sitio web del Premio Nobel - haga clic 

     

  • Sobre los Premios Nobel 2019

    “Este año, la fundación Nobel galardonó a quince personas, a trece hombres y dos mujeres, que lejos del mérito indiscutible de cada uno en particular, representa, en general, la baja participación de las mujeres en diversas áreas de la sociedad” escribe Romina Fornes, sobre los premios más famosos del mundo, en memoria a Alfred Nobel.   

     

     Por: Romina Fornes. Matrona, PhD, Instituto Karolinska

     

    Como cada octubre, la atención mundial estuvo concentrada una vez más en la nueva premiación de la fundación Nobel. Este premio históricamente ha galardonado a los hombres y mujeres que han sobresalido por su trabajo en cinco áreas específicas que el mismo Alfred Nobel decidió y que quedó plasmado en su testamento antes de morir.

     

    Estas áreas son Medicina/Fisiología, Química, Física y Literatura. Además de ellas, Nobel decidió que se premiaría también a la o las personas que con sus acciones colaboraron sustancialmente a la paz mundial. Hay un sexto premio, el de Economía, que fue establecido por el Banco Nacional de Suecia el año 1968.

     

    Los galardonados reciben un diploma, una medalla y una suma cercana a los 9 millones de coronas suecas, los que son compartidos entre los laureados de una misma categoría, si hay más de una persona reconocida.

     


    Réplica de la medalla Nobel, que se encuentra en la Academia de las Ciencias, en Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Este año, la fundación galardonó a quince personas: trece hombres y dos mujeres, que lejos del mérito indiscutible de cada uno en particular, representa, en general, la baja participación de las mujeres en diversas áreas de la sociedad.

     

    Desde sus inicios, la Fundación Nobel es la encargada de enviar cartas a instituciones en diferentes partes del mundo, que son invitados a ser nominadores. Esto significa que son estas personas las que sugerirán los potenciales ganadores del preciado premio en las diversas categorías. Éstos son, generalmente, miembros de la academia, científicos y previos galardonados e incluso algunos parlamentarios, los cuales históricamente han sido y son en su mayoría hombres.

     

    Lo curioso de este proceso es que la información de todos los nominadores y todos los nominados o nominadas se guarda en secreto por 50 años, quizás como una forma de darle más suspenso, importancia al ganador o ganadora y/o evitar especulaciones o presiones de prensa y de otros actores.

     

    Aunque quizás sea importante mantener el secreto en un proceso de tal importancia mediática, no lo es cuando se quiere analizar la cantidad de premiados hombres con respecto a la cantidad de mujeres que han sido homenajeadas. Desde 1901 ha habido 52 organizaciones y 908 personas premiadas, de las cuales en sólo 54 ocasiones las mujeres han sido reconocidas.

     

    Mayoritariamente las mujeres han sido elegidas en las categorías de Literatura, Paz y Medicina. Sólo siete mujeres han recibido el premio en Química y/o Física (Marie Curie recibió ambos con una diferencia de ocho años) y sólo dos mujeres, Elinor Ostrom y Esther Duflo, han recibido el Premio Nobel de Economía.

     

    Como el proceso es secreto, sólo se tiene la información de las nominaciones previas hasta cincuenta años antes. Si se toma en cuenta el total de las nominaciones desde 1901 hasta el 1965, se aprecia que las nominaciones hasta ese año habían sido realizadas mayoritariamente por hombres, blancos y, en su mayoría, de países europeos. Si bien no podremos saber hasta en cincuenta años más quienes participaron en los procesos que se han llevado a cabo en la última década, lo más probable es que en las nominaciones actuales siga existiendo la misma lógica que permite que la mayoría de los homenajeados siga siendo hombres, blancos y de países desarrollados los que reciban el premio.

     

    Si bien esta columna no pretende menospreciar el trabajo de los galardonados, de los que se hablará más adelante, es importante resaltar la baja representación de las mujeres en esta premiación. Esta baja representación no es casual, sino que responde a la lógica de que por cientos de años no hemos sido parte ni del desarrollo de la ciencia, ni de la toma de decisiones políticas. Gracias a los últimos movimientos sociales, que durante los últimos años han llamado la atención en cuanto a la participación de la mujer en el sistema, hoy en día las instituciones, ya sea educacionales, gubernamentales, políticas, entre otras, están llamadas a tener cuotas de género en todas las áreas. Se espera entonces que, con estas medidas, quizás en cincuenta años más podamos ver igual número de mujeres y hombres galardonados/as con este prestigioso premio.

     


    Busto de Alfred Nobel en la Academia de Ciencias de Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga. 

      

    Premios Nobel 2019

     

    Como todos los años el premio Nobel en las categorías del conocimiento científico destaca el avance de un tema en particular. Este año, el premio Nobel de Medicina lo recibieron tres médicos: William G. Kaelin Jr, Sir Peter J. Ratcliffe y Gregg L. Semenza, quienes han contribuido con el estudio del oxígeno y su función en diversos procesos celulares. En resumen, el cuerpo tiene diversos mecanismos con los que detecta el nivel de oxígeno que entra al cuerpo en un momento determinado. Uno de estos mecanismos es a través del cuerpo carotídeo, que es un conjunto de células ubicadas en el cuello, que son las encargadas de detectar la cantidad de oxígeno en la sangre y regular el proceso de la respiración como respuesta a los niveles de oxígeno detectado. Pero hay otros mecanismos de adaptación a los niveles de oxígeno que han sido postulados y entre ellos los de los médicos recientemente galardonados.

     

    Cuando el cuerpo está sometido a hipoxia (baja cantidad de oxígeno circulante), el cuerpo responde produciendo eritropoyetina que es una hormona que induce la formación de glóbulos rojos, que son a su vez, las células que transportan el oxígeno a los tejidos y órganos. Antes se pensaba que el mecanismo de la regulación del gen que contiene la información para que se produzca más eritropoyetina era una característica exclusiva de las células que están en el riñón, pero lo que estos investigadores descubrieron fue que el mecanismo por el que se activa el gen de la eritropoyetina no es exclusivo de esas células, sino mas bien, funciona en la mayoría de las células del cuerpo humano regulando otros genes y procesos, entre ellos, la formación de vasos sanguíneos.

     

    El conocimiento que estos médicos han generado ha permitido estudiar, por ejemplo, como se produce el desarrollo placentario, el desarrollo de ciertos cánceres y cómo se adapta el cuerpo a la altura. Por último, este descubrimiento ha permitido ser más eficiente en el estudio y desarrollo de ciertas terapias para el tratamiento de la anemia, el cáncer y otras enfermedades.

     


    Ill. Niklas Elmehed. © Nobel Media.

     

    Premio de Física

    Este año, los ganadores del Premio Nobel de Física lo recibieron tres hombres que han dedicado su vida al estudio del universo. Uno de ellos, Jim Peebles, ha estudiado la radiación ancestral que proviene desde el inicio del universo en el modelo del Big-Bang. Los otros dos galardonados fueron los suizos Michel Mayor y Didier Queloz, quienes descubrieron el primer exoplaneta, el exoplaneta, 51 Pegasi b. Un exoplaneta es un cuerpo de nuestra galaxia, pero que orbita una estrella fuera de nuestro sistema solar. Después de ese descubrimiento en 1995, más de 4000 exoplanetas se han descrito en la vía láctea.

     

    Premio de Química

     

    Es raro que, en Chile, teniendo más del 50 % de las reservas de litio en el mundo, no se haya dado la importancia de este premio y su vínculo con nuestro país y la región comprendida entre Chile, Argentina y Bolivia, ni siquiera a nivel periodístico. Este año, la Real Academia de Ciencias de Suecia decidió otorgar el premio a tres científicos: los dos estadounidenses John B. Goodenough y M. Stanley Whittingham y al japonés Akira Yoshino, por el desarrollo de las baterías de ion-Litio. Si bien el metal fue descubierto en 1987 por Johan Arfvedson, no fue hasta 1970 que Whittingham usó el material para crear una fuente de energía libre de combustibles fósiles. La batería diseñada por Whittingham fue diseñada en donde los iones de litio eran intercalados en una matriz de disulfuro de titanio. El resultado fue una batería de 2 Volts, pero muy explosiva. Mas tarde Goodenough mejoró la batería cambiando la matriz por otro metal, lo que hizo que la batería fuera más potente y viable que la desarrollada por Whittingham.

     

    En 1985, y tomando como base la batería mejorada por Goodenough, Akira Yoshino creó la primera batería comercial, más liviana y eficiente y fue el puntapié inicial para que el 1991 se comercializara masivamente. Las baterías de ion litio son hoy en día usadas en la mayoría de los artículos electrónicos que usamos hoy en día, debido a su eficiencia, resistencia al deterioro y poco peso. Además, al ser baterías que se pueden cargar innumerables veces, su uso es muy ventajoso con respecto al cuidado del medio ambiente. Es de esperar que, en el futuro, Chile y sus vecinos canalicen el interés mundial por el uso de energías libres de combustibles fósiles, invirtiendo en tecnología para el desarrollo de nuevos productos que funcionen en base a estas baterías.

     

    Las galardonadas

     

    No se puede dejar de destacar el trabajo de las dos mujeres que fueron galardonadas este año en el Nobel. Una de ellas, la escritora Olga Tokarczuc, psicóloga, feminista y ecologista, recibió el Premio correspondiente al Premio Nobel de Literatura 2018, el que fuera cancelado tras el escándalo de abusos sexuales que remeció a la Academia Sueca ese año.

     

    La Academia otorgó este premio a Olga “por su imaginación de su narrativa que representa el cruce de fronteras como forma de vida”.  Olga ha escrito ciencia ficción y novelas históricas, y la misma Academia señala en su reseña que Tokarczuk “nunca ve la realidad como estable o eterna. Construye sus novelas en una tensión entre los opuestos culturales: naturaleza versus cultura, razón versus locura, hombre versus mujer, hogar versus alienación”. Sin duda una autora que hay que leer en el frío y oscuro invierno que se acerca.

     


    Olga Tokarczuk. Ill. Niklas Elmehed. © Nobel Media

     

    La otra premiada este año fue Esther Duflo, quien junto a Abhijit Banerjee, and Michael Kremer, merecieron su galardón por “su enfoque experimental para aliviar la pobreza mundial”. Duflo es una economista francesa que trabaja actualmente en el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT), Cambridge, en EE.UU. La contribución de Esther junto a sus dos colegas está definida por cómo, con inteligentes y sofisticados enfoques, desagregan el problema global de la pobreza y con experimentos diseñados para abordar los problemas a nivel micro, demuestran que se pueden mejorar ciertos aspectos que pueden ayudar a solucionar el problema de la pobreza a nivel global.

     

    Por ejemplo, uno de sus experimentos en India que aborda el problema educacional, demostró que los estudiantes no se benefician en su aprendizaje con más libros, sino que con más tutores que puedan asistir a los alumnos que tienen más dificultades en su aprendizaje. Otro ejemplo del trabajo de estos investigadores, esta vez en salud, demostró que en países de bajos ingresos, las familias daban los antiparasitarios a sus hijos cuando éstos eran gratis, pero no cuando tenían que pagar al menos una parte del producto. Eso demostró que la gente que vive en la pobreza es extremadamente sensible a las políticas de salud preventiva si tienen que pagar por ella.

     

    Aunque suene lógico, este tema es sumamente importante porque, cuando el estado deja de pagar las políticas preventivas en salud, lo que hace es que en el futuro este gasto aumenta, puesto que siempre es más caro tratar la enfermedad que prevenirla.

     

    Esto es sólo un resumen de algunos de los premios otorgados este año por la Fundación Nobel, la Real Academia de Ciencias de Suecia y el Banco de Suecia (Sveriges Riksbank). Sin duda, un premio que incentiva la excelencia en el desarrollo del conocimiento y que nos beneficia como humanidad.

     

    Cabe hacer notar que muchos de los premiados, especialmente los de ciencias Químicas, Físicas y de Medicina, son premios que se dan a personas que han obtenido dinero muchas veces provenientes de fondos públicos para realizar sus investigaciones, lo que enfatiza aún más que el presupuesto de investigación debe ser una parte importante del gasto nacional por la contribución que los resultados obtenidos por cada proyecto pueda generar a la ciencia y mejorar la vida del ser humano.

     


    Ceremonia en la Casa de Conciertos de Estocolmo el 10 de diciembre de 2018. Foto: Captura de pantalla de Nobelprize.org. 

     

    Enlace al portal de la Fundación Nobel - haga clic 

     

  • Fallece la ex secretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius

    A la edad de 57 falleció hoy la escritora, docente en Literatura, y exsecretaria permanente de la Academia Sueca, Sara Danius.

    La primera y única mujer en este cargo se distinguió por querer modernizar la tradicional institución. Luchó valientemente contra el machismo y hermetismo en la Academia, en el más puro espíritu de Alfred Nobel.

    Será recordada como un ícono del feminismo y como una brillante intelectual que logró traspasar las fronteras entre lo académico y lo popular.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La noticia conmovió a todos, la mañana del sábado, a solo dos días del anuncio del Nobel de Literatura, que este año nuevamente ocasionó debate, por el laureado del 2019.

     

    Luego de vencer un cáncer de mamas, diagnosticado el 2014, pero que parecía haber remitido, la enfermedad volvió con toda su fuerza. Esta vez Sara Danius perdió la batalla. Sus familiares más cercanos son su hijo Leo, sus hermanos y hermanas (era la mayor de nueve) y su madre, la connotada y controvertida escritora Anna Wahlgren.

     

    Apenas se supo la noticia de su fallecimiento las redes se encendieron, y las condolencias de todos, desde el rey, pasando por el primer ministro, la ministra de Cultura y los redactores de todos los medios de comunicación no se dejaron esperar.

     

    Pero también las muestras de cariño de todos quienes vieron en Sara Danius una luchadora incansable en contra del hermetismo y machismo que tanto daño hizo a la Academia Sueca. Una digna representante del movimiento #Metoo en Suecia.

     

    Sara Danius luchó por solucionar los graves problemas que la Academia arrastraba desde hace dos décadas. Ya en abril de 1997, Expressen había publicado un artículo relacionado con los abusos sexuales cometidos por Jean-Claude Arnault, esposo de la poeta y miembra de la Academia, Katarina Frostenson. Pero el secretario permanente de entonces, Sture Allén, y sus sucesores, acallaron el asunto.

     

    Pero, en el 2017, en el marco de #Metoo, otro aire se respiraba en Suecia. Y el artículo de Matilda Gustavson, en Dagens Nyheter, donde 18 mujeres dieron impactantes testimonios acerca de los abusos sexuales perpetrados por Arnault hizo temblar a la arcaica institución. Sara Danius ordenó una investigación externa que desveló cómo Frostenson y Arnault habían recibido dinero de la Academia para financiar sus actividades culturales. Más tarde se inició una investigación policial y posteriormente el ciudadano francés fue condenado a la cárcel.

     

    No obstante, el machismo y el hermetismo existente en la Academia, en lugar de agradecer la iniciativa de más transparencia y de ir al fondo del asunto, arremetió contra Sara Danius. Horace Engdahl, sucesor de Allén, se refirió a ella en un artículo en Expressen como "la secretaria que había cumplido peor sus labores, desde 1786". En realidad ha sido la única, después de 16 hombres. 

     

    Vale la pena aclarar que Engdahl era íntimo amigo de la pareja Arnault-Frostenson, y su más fiel defensor.

     

    Al fin, todo decantó en que Sara Danius fue obligada a abandonar su sillón. A la salida del edificio de la Academia, y antes de que su amiga y colega, Sara Stridsberg, con ternura y firmeza la acompañara al taxi, declaró:

     

    - Dejo mi cargo como secretaria permanente porque esa fue la voluntad de la Academia. Por eso decidí también dejar mi sillón, el número siete, en la Academia Sueca. Tomé esta decisión con efecto inmediato.

     

    La imagen de las dos, cuando abandonan la Academia en medio de los flashes de las cámaras y del acoso de la prensa se han quedado grabadas en la retina.

     

    Tiempo después, dijo, en una entrevista:

     

    - Al final, el que me viera obligada a abandonar mi cargo, nunca me lo pude imaginar. Logré algo que yo siento que es muy grande. Perdí cuando la Academia quiso que renunciara como secretaria permanente, pero gané algo mucho más grande.

     


    La creación que vestía Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni.

     

    Y la Academia volvió a ser tan gris como era antes de que Sara Danius se convirtiera en la primera mujer en ocupar el cargo, en 2015. Había sido aceptada en la Academia Sueca dos años antes, para ocupar el sillón que había sido de la primera mujer que había sido miembra de la Academia: Selma Lagerlöf.

     

    En un programa en Radio Suecia, cuenta cuando el secretario permanente de ese entonces, Peter Englund, la llamó por teléfono para preguntarle si aceptaba el importante puesto.

     

    - Estaba preparando la cena, como siempre un poco tarde, cuando sonó el teléfono. Como era un número privado, pensé que era un vendedor y me dispuse a declinar la llamada, pero luego cambié de opinión y respondí, dice, en el programa, y explica que le respondió inmediatamente: “Acepto con mucho gusto”.

     

    Más tarde comenzó a dudar sobre si le daría la talla, y se preguntó si sería demasiado tarde para arrepentirse.

     

    No lo hizo, y ese mismo año le correspondió anunciar el Premio Nobel de Literatura a la autora bielorrusa Svetlana Aleksijevitj. Nunca se había visto tanta elegancia, glamur y garbo, en un anuncio del Nobel. Y en la gala, la secretaria permanente brilló entre los oscuros fracs con sus ya conocidas y espectaculares creaciones.

     


    Svetlana Aleksijevitj y Sara Danius en la conferencia de la autora bielorrusa, en la Academia Sueca. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Al año siguiente indignó a muchos al anunciar el Nobel a Bob Dylan. Sobre todo los literatos más empedernidos protestaron por la popularización del afamado premio.

     

    Pero esa era la personalidad de Sara Danius, de descubrir lo cotidiano en lo extraordinario, a todo nivel.  Supo unir lo trivial de la moda con la seriedad de la literatura. Uno de sus ensayos lleva el sugestivo título: “Proust y la mayonesa”.

     

    - Sara era una persona muy singular con una mezcla de integridad casi de estadista y una liviandad infantil. Me resultaba muy fácil reírme con ella, comenta hoy el jefe de cultura de Dagens Nyheter, Björn Wiman.

     

    Justamente su sentido del humor es algo que todos quienes la conocieron recordaron hoy. Entre sus locuras más conocidas están la de su alter ego, “Gittan”, una personalidad que adoptaba cuando quería bromear.

     

    “Ella era hilarante, divertida y extremadamente valiente. Hizo que toda Suecia se vistiera con blusa con corbata. Con su fuerza y humor, sus espectaculares vestidos para el Nobel y su inesperado alter ego, la locuaz "Gittan", se ganó nuestros corazones”, escribe Kerstin Nilsson, en Aftonbladet.

     

    Se calificaba a sí misma como “severa por fuera, pero amable por dentro”.

     


    Sara Danius durante el anuncio del Premio Nobel de Literatura 2017. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Personalmente lo pude experimentar la primera vez que quise hacerle una entrevista, luego del anuncio del Nobel 2015. Parecía tan estricta, todo lo contrario de Peter Englund, con quien se podía incluso bromear, después del anuncio. La seriedad de Danius amedrentaba un poco.  

     

    Pero se mostró sumamente amable, en esa ocasión y en las siguientes. Al parecer, mientras más “underdog” o alternativo el medio que representábamos, ella más suavizaba sus respuestas. Se adaptaba a las preguntas, se bajaba a nuestro nivel.

     

    Su lema era: “Duro con los poderosos y amable con los débiles”.

     

    “Hoy llevamos blusa con corbata. Guerrera, gracias por todo”, escribe en Instagram la actriz Julia Dufvenius.

     

    Y la periodista cultural y crítica literaria Jenny Aschenbrenner escribe, en Radio Suecia:

     

    “Con la muerte de Sara Danius, no solo hemos perdido a una gran escritora y pensadora y a una persona verdaderamente valiente, que resistió con la frente en alto algunas de las crisis más violentas del mundo de la cultura, sino también justamente esa naturaleza obstinada que tanto necesita la cultura sueca. Una mente intransigente, un cerebro brillante - hoy lloro por todo lo que ella era.

    Pero también todo lo que a Sara Danius le quedaba por entregar, ahora que el claustrofóbico circo en torno a la academia finalmente la había liberado.

    Somos muchos quienes hemos estado aguardando y esperando, es extremadamente triste que ahora solo se nos permita decir adiós”.

     

    Este sábado, Radio Suecia transmitió un programa especial, en memoria de Sara Danius. El programa comienza con un extracto de uno de los programas que grabó para la emisora (en 2013) y es la voz de Sara, que nos cuenta:  

     

    “El mismo otoño que comencé a estudiar en la universidad - tenía 20 años - Gabriel García Márquez recibió el Premio Nobel de Literatura. No recuerdo cómo, pero me conseguí tres entradas para la conferencia Nobel que tenía lugar una tarde de diciembre en la Sala de la Bolsa, en Gamla Stan (la Ciudad Vieja). Mi padre, Nina y yo nos acicalamos y fuimos allí. Nina y yo no habíamos estado nunca en lugar, tal vez mi padre, no lo sé. Él estaba, de todas formas, muy conforme con mi iniciativa. Después de la conferencia fuimos a la cafetería de la plaza de Gamla Stan, a celebrar. Pensamos que habíamos sido parte de algo grandioso, que habíamos escuchado al escritor de “Cien años de soledad” en persona, y estábamos felices. Mi padre hizo un gesto con los brazos: por supuesto que íbamos a pedir chocolate con nata y bollos de zafrán.

     

    Y en tanto que estábamos en eso, y hablábamos de la conferencia, comenzamos a hacer bromas. Acostumbrábamos a bromear con que ganábamos la lotería, y todo lo que haríamos entonces. Nina y yo tratábamos de decir las cosas más locas. Y cuanto más locas nuestras ocurrencias, el papá se reía con más ganas. Ahora yo me esforcé lo más que pude, y dije: "Papá, ¡algún día voy a estar en la Academia!" Mi padre se rio, bonachonamente. Pero Nina, que es tan inteligente como veloz, no se dejó amedrentar, y dijo: “Sabes, papá, ¡algún día voy a recibir el Premio Nobel!” Mi padre se rio con ternura. “Sí. Está bien niñas, está bien”, dijo. Él tenía paciencia con las pretenciosas bromas de sus hijas. Y nos fuimos a casa”.   

     

    Enlace al programa de Radio Suecia, donde también se pueden apreciar fotos de distintos momentos de la trayectoria de Sara Danius  – haga clic

     

     
    Sara Danius en la premiación de los Premios Nobel 2018, en la Casa de Conciertos de Estocolmo. Foto: Omni. 

     

    Hashtags: #SaraDanius #Metoo #SvenskaAkademien #NobelPrize #Literatura

     

      

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